dilluns, 7 de gener del 2008

La Fortuna y el universo concentracionario.

El premio nacional de ensayo de 2007 recayó sobre José María González García por un interesante y voluminoso trabajo sobre la diosa Fortuna (La diosa Fortuna. Metamorfosis de una metáfora política, Antonio Machado Libros, Madrid, 2006, 493 págs.) desde un punto de vista predominantemente iconográfico, enfoque por el que siento especial interés y al que llevo dedicado algún tiempo.

El libro en cuestión está dividido en dos partes. La primera versa sobre la tradición clásica y moderna (especialmente renacentista y barroca) del mito, fábula, leyenda, creencia de la diosa Fortuna y la segunda trae este objeto a la época contemporánea. Se trata de un empeño ambicioso del que el autor sale bien parado gracias a su erudición, capacidad de síntesis y estilo ágil y ameno. En el lado crítico debe señalarse cierto descuido en la composición que hace que a veces haya repeticiones y algunas incongruencias y faltas de organización que no tienen mayor importancia, pero deslucen el conjunto.

La primera parte hace un cumplido repaso de la tradición iconográfica vinculada a la diosa Fortuna. Por supuesto, es la parte del texto en la que hay mayor cantidad de ilustraciones, generalmente grabados aunque también se encuentran ocho reproducciones en cuatricromía, unas más conocidas, como la Danza de la música del tiempo, de Poussin o la Fortuna, de P. P. Rubens, y otras menos pero muy interesantes como una ilustración del manuscrito de los Carmina Burana u otra de la Consolación de la Filosofía, de Boecio. Las consideraciones del autor sobre el carácter proteico del mito de Fortuna con sus derivaciones marítimas, comerciales y su proximidad a Venus, por cuanto diosa surgida del mar, son muy oportunas.

También en la primera parte hace el autor un buen análisis de la Fortuna en la tradición literaria, iniciando las referencias en la célebre sátira del humanista Sebastian Brant, El barco de los locos (1494) en cuyo trayecto hacia Narragonia resulta tan importante la voluble Fortuna, ampliando luego su examen, si bien de forma muy sucinta, a Dante, Petrarca y Bocaccio. Se detiene algo más, aunque no mucho, lo suficiente para transmitir la idea de que la preocupación por la Fortuna ha sido una constante en la literatura española de la baja Edad Media y Moderna en Juan de Mena, Manrique, Cervantes, Vélez de Guevara (El diablo cojuelo), Calderón, Lope, Quevedo y el Conde de Villamediana para concentrarse luego en un magnífico análisis de la obra de Gracián, tanto el Oráculo Manual como El criticón. Siguiendo a Maravall, hace el autor hincapié en la consideración barroca del individuo como mónada social y sintetiza magistralmente el espíritu gracianesco al señalar: Autonomía, pues, del individuo en la persecución de sus propios intereses en un mundo social conflictivo en el que reina una lucha sin cuartel de todos contra todos y en la que se reactualiza el viejo dictum latino según el cual "el hombre es un lobo para el hombre". (p. 205) Y cuando dice hombre quiere decir varón, que no deja González García de subrayar la furibunda misoginia del jesuita Gracián (p. 206).

Tras la iconografía y la literatura hay un capítulo dedicado a la Fortuna en la tradición filosófica que descansa fundamentalmente en la consideración de las obras de Séneca y Boecio. De este último subraya con acierto el autor el discurso de la Filosofía explicando a Boecio "el tema del doble rostro o de la doble figura de la Fortuna" y que lo considere propio de Boecio (pág. 230), como también propia del que se ha conocido como el "último filósofo romano" es la metáfora de la rueda para representar a la Fortuna y que, según González García, llegó "a convertirse en la imagen más típica de la Fortuna durante toda la Edad Media." (pág. 233). Y no solamente de la Edad Media, como puede apreciarse en el cuadro más arriba a la derecha, obra del prerrafaelista Sir Edward Burne-Jones, titulado La rueda de la Fortuna, de 1875-1883, que se exhibe en el Musée d'Orsay, en París. En este apartado encontramos una consideración sobre la famosa Tabla de Cebes (a la izquierda), un escrito anónimo moralizante atribuido a un discípulo de Sócrates y que tuvo mucho predicamento entre los siglos XVI y XVIII y en el que mediante un curioso ardid narrativo se muestra el camino de la sabiduría frente a las asechanzas de la Fortuna y la Opinión. La referencia filosófica se cierra dando cuenta de la idea del Theatrum Mundi tan propia de la Edad Moderna y muy extendida en Europa, esto es, el mundo como un teatro en el que la Fortuna reparte los papeles y con atinadas referencias a Maquiavelo, cuya trinidad Fortuna, Virtú y Necesità no podía faltar aquí (pág. 274) así como el antimaquiavelo en la persona de Saavedra Fajardo.

La segunda parte del premio nacional de ensayo nos trae a nuestro tiempo. Arranca el autor de la consideración del grabado de Durero La gran Fortuna (a la derecha) que no en balde suele subtitularse como "Fortuna o Némesis", y con una reflexión sobre las relaciones entre la Fortuna y la Justicia (págs. 348/349) en las que ve una clave interpretativa posible de la reflexión ética y filosófica contemporánea y que encuentro la parte más sugestiva de la obra. Partiendo del momento en que se establecen las organizaciones de lotería en Europa (España, Francia) (pág. 355), dedica un apartado a la obra de Jon Elster, el filósofo noruego que, desde una perspectiva de teoría de la decisión racional, justifica como tal (esto es, como racional) el recurso al sorteo como medio de decisión colectiva (págs. 357-374) , así como otro -inevitable cuando se habla de reflexión ética contemporánea- a la concepción igualitaria de la justicia en Rawls (pág. 386).

Pero la parte más actual y comprometida de la obra es la que versa sobre la la teoría de la sociedad del riesgo y los campos de concentración. Hace una brillante exposición de la obra de Ulrich Beck, padre de la teoría de la sociedad del riesgo por cuanto viene a considerar, junto al mainstream de la Sociología actual, que esta doctrina no es otra cosa que la vertiente contemporánea, postweberiana, secularizada, del mito de la diosa Fortuna. Creo detectar en esta exposición del pensamiento de Beck cierta reticencia que, de ser así, comparto por entero por cuanto ideas como la "invención de lo político" (págs. 402-405) o la democracia "ecológica" y "global" (págs. 406/407) le parecen algo pretenciosas o utópicas; como a mí.

Se concentra aquí mi única discrepancia de fondo con el autor cuando, al presentar su tratamiento de las teorías del riesgo y la reflexividad hace una enumeración de los males que aquejan a nuestra época , nuestro "mundo cada vez más global amenazado por los peligros de la loca carrera de armamentos, el desarrollo incontrolado de la técnica, la energía atómica y el armamento nuclear, la contaminación de la atmósfera de nuestras ciudades..." (pág. 391) y sigue así, señalando otros males que, en el fondo, son reiteraciones del desarrollo incontrolado de la técnica. Pero, un momento: ¿es que alguien puede imaginar un desarrollo "controlado" de la técnica? ¿Qué quiere decir eso?

El último capítulo del libro, el de los campos de concentración, me parece especialmente impresionante. La idea es contundente: el universo concentracionario es la forma inhumana en que la Humanidad ha vivido la tiranía de la diosa Fortuna. Su comienzo arranca de nuevo de otro magnífico grabado de Durero, El caballero, el diablo y la muerte (a la izquierda) que le da pie para trazar un hilo conductor de Nietzsche a Max Weber y de éste a Thomas Mann (El caballero entre la muerte y el diablo) al considerar cómo el caballero dureriano se ve abocado a un pacto con Satán, haciendo realidad la tradición medieval de Fausto (pág. 442).

González García aborda el universo concentracionario de la mano de Giorgio Agamben (Homo sacer. El poder soberano y la nuda vida) cuya concepción analiza con bastante tino. Pero el último grito de desesperación procede de tres testigos de los campos de concentración (allí donde sobrevivir era cuestión de "suerte", de fortuna; donde se podía morir "por un sí o un no"; donde conservar la dignidad humana dependia del azar y la casualidad), el húngaro Imre Kértesz, el español Jorge Semprún y el italiano Primo Levi, a los que con toda justicia cede la palabra.

Y cuando estos hablan, los demás debemos callar y escuchar.

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diumenge, 6 de gener del 2008

Los Reyes Magos.

La fiestas de Navidad tienen tres momentos culminantes: Nochebuena, Nochevieja y Reyes, al menos en España, Italia y buena parte de América. Cada uno con su carácter. La primera es una noche de culto a la familia, la segunda es una festividad pagana y la tercera va dedicada a los niños. En las tres, por supuesto, se come, se bebe y se compra todo cuanto se pueda; pero ese aspecto se lo dejo a los críticos de estas fiestas, que abundan como pulgas en aprisco, dispuestos a soltar el rollazo del consumismo.

La noche del cinco al seis y el día seis son los momentos de los niños y de todos cuantos anhelamos serlo de nuevo, no haber dejado de serlo, no haber crecido (si es que lo hemos hecho), como quería Peter Pan. Me daría lo mismo hablar de la noche del veinticuatro al veinticinco para aquellos lugares donde se celebra la llegada de Santa Claus. En ambos casos es igual: momentos en que las gentes actuamos movidas por el más noble impulso que pueda darse, esto es, mantener la ilusión de la inocencia y alegrar la vida a unos seres que creen a pies juntillas que unos magos de Oriente que todo lo saben llegan a las casas cargados de regalos para los niños buenos que, a la postre, somos todos.

El origen de esta leyenda, que está en el Evangelio según San Mateo (2, 1-11), aparece mezclada con la matanza de los santos inocentes, ordenada por Herodes, temeroso de aquel "Rey de los judíos" que se le había dicho que nacería en Belén. En otros términos, el nacimiento del hijo de Dios viene acompañado de una carnicería de inocentes. Por cierto, nunca he entendido por qué se ha hecho recaer en la celebración de este día, el 28 de diciembre la vieja costumbre pagana del April Fools'Day como no sea por un particular sadismo cristiano.

Al margen de ese aspecto siniestro, confieso que me entusiasma la leyenda de los RRMM. Seguramente porque fueron muy importantes para mí en mi niñez, he tratado siempre de que lo sean para mis hijos. Ese aniñamiento que se produce en esta fecha, esa ilusión por lo que ha de venir, esa experiencia de lo nuevo, lo maravilloso, lo que nos han traído de muy lejos a nosotros, por ser nosotros, me ha parecido siempre uno de los grandes goces de la vida, sino el mayor. Ahí es donde los adultos reconocemos la superioridad de los niños, donde vibramos al sonido del celebérrimo poema de Wordsworth,

" My heart leaps up when I behold

A rainbow in the sky:

So was it when my life began;

So is it now I am a man;

So be it when I shall grow old.

Or let me die!

The Child is father of the Man;

I could wish my days to be

Bound each to each by natural piety.


"Micorazón salta cuando veo

un arco iris en el cielo:

Así fue cuando empecé a vivir;

así es ahora que soy un hombre;

que así sea cuando me haga viejo.

¡O dejadme morir!

El niño es el padre del hombre;

Desearía que mis días estuvieran

encadenados por la piedad natural."

El niño es el padre del hombre. ¡Cuán cierto! Y cómo se ve eso el día de Reyes.


(La imagen es el famoso óleo del Giorgione, Los tres filósofos, inconcluso a la muerte del maestro, terminado por Sebastiano del Piombo y que se encuentra en el Kunsthistorisches Museum de Viena. Una de sus posibles interpretaciones es que se trata de los tres Reyes Magos. El portal de Belén sería la gruta de la izquierda.)

De cómo los asesinos llaman fascistas a los demás.

La entrevista de ETA en Gara carece de interés. La banda repite por enésima vez sus amenazas sugiriendo a los sociatas que se piensen no sé qué. Reitera sus descalificaciones, llamando "fascista" al Gobierno de España y mostrando así su enciclopédica ignorancia que abarca, como se ve, la ley de Goodwin. Pronostica "largos años de conflicto", para variar. Afirma que el disparatado plan del señor Ibarretxe es un "nuevo fraude" por razones que sólo ella (la banda) entiende. Dice que "el Estado español no ha llevado a cabo una verdadera transición democrática" porque en cosas de democracia la banda sabe mucho, no hay más que ver su trayectoria. Y sostiene que "los mandatarios de Francia están cayendo en el mismo error que el Gobierno español". Será el mismo pero de error, nada. La prueba es que ETA ya no asesina ni secuestra y no porque no quiera sino porque no puede. En cambio, habla, habla y habla sin parar, concede entrevistas, hace declaraciones... y todas con este nivel mental, análogo al de quienes la apoyan. Tanto la banda como sus adláteres se han convertido en un movimiento parlanchín y repetitivo. Y se nota ¿verdad? viendo el hastío e indiferencia con que se acogen sus propósitos.

dissabte, 5 de gener del 2008

El cumple del Rey.

Llega el septuagésimo aniversario del rey en un momento de especial vsibilidad de la Monarquía. El ¿por qué no te callas?, felizmente proferido en un momento clave le ha granjeado más simpatías a ambos lados del charco que todos sus supuestos desvelos en pro de la democracia, la convivencia entre españoles y cosas similares. La prueba es cómo aquel a quien iba dirigido el ex-abrupto ha acabado callándose, a pesar de que decía que mantendría vivo el agravio en tanto el Monarca no le pidiera disculpas. No ha habido disculpas, el presidente Chávez se ha callado y el "¿Por qué no te callas?" ha dado tema para corridos, villancicos, chascarrillos, historietas y anécdotas en toda la Hispanidad.

Eso más la visita relámpago a Afganistán y la sarta de noticias sobre supuestas injurias a la Corona, quema de efigies, caricaturas de El Jueves, declaraciones de uno u otros políticos cuestionando y defendiendo a la Monarquía han cuidado de que la institución llegue a este cumpleaños envuelta en halo de polémica.

Como lo cortés no quita lo valiente, yo también felicito al ciudadano Juan de Borbón por sus setenta años y le deseo lo mejor en compañía de su familia.

Pero igualmente me gustaría que, aprovechando tan feliz ocasión, el Monarca completara la tarea que comenzó hace treinta y dos años, al decir de sus partidarios, de devolver la soberanía (y, por tanto, la dignidad) al pueblo español, no abdicando, como le aconsejan muchos a los efectos de que ascienda al trono su hijo, el Príncipe de Asturias, sino abriendo paso a una consulta popular que don Juan Carlos aún adeuda a la nación para que sea ésta quien se pronuncie sobre si quiere una Monarquía o una República. En tanto ese referéndum no se produzca, el señor de Borbón seguirá siendo el Rey que puso el general faccioso y criminal Francisco Franco para que reinara después de su fallecimiento y con la misma autoridad con que Calígula nombró cónsul a su caballo.

Así que felicidades, ciudadano Juan Carlos, pero, si verdaderamente se cuida Vd. de la democracia en nuestro país, deje que sea el pueblo quien decida si quiere un Rey o una República.

La españolada.

¡Con cuánta alegría va uno a ver esa maravilla que, dicen, es la ampliación del museo de El Prado, debida al genial planteamiento del arquitecto Rafael Moneo! ¡Con qué satisfacción veremos esas joyas de la pintura española del XIX, tanto tiempo fuera del alcance del público por falta de espacio para exhibirlas! ¡Con qué satisfacción pasearemos por los nuevos espacios, una vez que deje de haber colas kilométricas que obligan a perder horas!

Todo eso, naturalmente, si podemos valernos por nosotros mismos o somos autónomos porque, como seamos discapacitados, tengamos que usar silla de ruedas o llevemos un carricoche de bebé, la cosa se hace imposible a no ser que demos un rodeo entrando desde Paseo del Prado, torciendo a la derecha por la puerta de Goya porque es el único camino de entrada. Todos los demas, exactamente cuatro accesos por escalera, no permiten el uso de sillas de ruedas ni carricoches. Aquí están las pruebas.

Primera escalera, en el extremo izquierdo de la explanada de Goya, la que está en la acera del Paseo del Prado y la más alejada de las taquillas y mucho más de la entrada de la ampliación. Como puede verse no hay rampa ni nada que se le parezca.

Sigamos, pues, por la calle de Felipe IV, en dirección a la Real Academia, dejando a nuestra derecha las taquillas. Aquí tenemos la escalera que rodea la estatua de Goya: ni una rampa. Otra entrada inaccesible a discapacitados, madres o padres con carritos.

Armémosnos de paciencia, sigamos por Felipe IV hacia arriba, recordando el art. 7,1 de la vigente ley 5/1994 de 19 de julio "de supresión de barreras arquitectónicas y promoción de la accesibilidad, que reza:

"La construcción, ampliación y reforma de los edificios de titularidad pública o privada, destinados a un uso público, se efectuarán de forma que resulten adaptados para personas con limitaciones. En los casos de ampliación o reforma, en los que se requieran medios técnicos o económicos desproporcionados con el número posible de usuarios con limitaciones, los edificios expresados en el párrafo anterior tendrán, al menos, el carácter de practicables."
Giremos luego por Ruiz de Alarcón, encontraremos la tercera escalera -¡y menuda escalera!- que da acceso a la anhelada ampliación. Ni una rampa y mira que es larga y hay sitio de sobra para hacerla.

No desesperemos, sigamos Ruiz de Alarcón y llegaremos a la cuarta escalera, la que está pegando a la entrada de la ampliación, la que debería tener facilidad de acceso para descapacitados por ser la más cercana. Ni una rampa.

Resumiendo: si es Vd. discapacitado, lleva silla de ruedas, tiene minusvalía motriz o simplemente va con su hijo en carricoche, tiene Vd. dos opciones: a) no ir a a ver la ampliación del museo de El Prado o b) (si viene Vd. desde Ruiz de Alarcón) dar Vd. un rodeo que Dios sabe cuánto le llevará, para acceder, si puede, por el otro extremo de la explanada, desde el Paseo del Prado que, a las 15:00 del día de ayer, cuatro de enero, presentaba el siguiente animado aspecto, escasamente practicable para nadie con impedimentos.

No me digan que no es de risa: la autoridad es la primera en incumplir la ley, lo que no le impide estar todo el día dando la tabarra sobre cuánto se preocupa por la accesibilidad, la supresión de barreras arquitectónicas y bla, bla, bla.

Fraudes en la red.

El otro día publicaba la carta que se ve a la izquierda, un supuesto mensaje de Ibercaja, seguramente un intento de estafa que era tanto más patente cuanto que el mensaje carecía de identificación corporativa, estaba redactado con los pies y pedía los datos secretos de la cuenta del destinatario, en este caso yo, que da la casualidad de que no tengo cuenta en dicha entidad bancaria.

Como es evidente, no contesté y mucho menos facilité dato alguno a nadie. Sólo me limité a decir que hacía falta ser estúpido para seguir las indicaciones de la circular. Pero los estafadores son gente testaruda. Ayer recibí otro "mensaje" en el que, como se aprecia a la derecha, la "entidad" me anuncia haber suspendido una cuenta que no tengo y, luego de unas confusas explicaciones, dice que, si no sigo las instrucciones, la cuenta quedara suspendida.

Este segundo mensaje está tan lleno de divertidos errores y puros disparates como el anterior. Está claro que el espíritu blogero experimenta casi como un insulto o una falta de respeto que intenten estafarlo de una forma tan obviamente absurda.

Me queda la duda de si la empresa Iber Caja sabe lo que está pasando y ha tomado algún tipo de medidas para evitar que unos sinvergüenzas estafen a sus clientes.

divendres, 4 de gener del 2008

Terremoto en Iowa.

Las encuestas venían vaticinando que Mr. Obama subía en Iowa pero, en el fondo, todo el mundo sabía que en el "profundo norte", con una población blanca caucásica no hispana de más del noventa por ciento, al final, la voz de la sangre inclinaría el voto por la rubia señora Clinton. Y los del Cook Political Report daban a Mrs. Clinton un 60% de probabilidad, un 30% a Mr. Obama y un 10% a l señor Edwards. Bien; ni una: Obama, 37%, Mr. Edwards un 30 y la señora Clinton 29%. Termina en último lugar. Ha ganado el negro en un estado abrumadoramente blanco y el izquierdista en segundo lugar en un estado abrumadoramente conservador. Thrilling, isn't?

En el campo republicano, el sismo. Sale Huckabee (al que los genios del Cook adjudicaban un 10%) por un lucido 34% frente al ramplón 25% de Mitt Romney y McCain en un irrelevante 13%. No es sólo que Huckabee, por quien nadie daba un ochavo hace siete meses, se alce con la primera victoria, sino que el guapo de la fiesta, el forrado Mitt Romney, que lleva millones de dólares de su bolsillo enterrados en Iowa desde 2004 se atiza un a castaña y Giuliani no aparece porque en este estado de beatorros no le perdonan eso de que esté a favor del aborto. McCain, un miserable 13%.

Este proceso de selección del candidato a Presidente de los EEUU es sorprendente y único en el mundo. Hay gente que dice que es un baile de millonarios, todos iguales, como si se presentaran diez tíos Sam, cinco de burro y cinco de elefante. Cuando se presenta literalmente de todo: del Norte, del Sur, un negro, una mujer, un hispano, un mormón, un cura... en fin: si alguien observa igual diversidad en las elecciones de su país que lo diga. Y que la selección se hace según caucuses o primarias, estado por estado. Bueno, en los caucuses, condado por condado, en las casas de la gente, en las iglesias, en lo que los yanquies llaman grass roots politics. Por supuesto, siempre viene alguien a decir: sí, sí (a mí me la van a dar), pero luego sólo va el veinte por ciento de los electores que, a su vez, es el cincuenta por ciento de los potenciales votantes y bla, bla. Todo muy cierto pero ¿en algún otro país del mundo se tarda ocho meses en elegir a los candidatos de los partidos a la Presidencia de la República villorrio por villorrio? Y el que no va es porque no quiere. Por ejemplo, se dice que Mr. Obama ha conseguido que acuda el doble de votantes no comprometidos que en 2004.

Ayer vi escenas increíbles, con seguidores de Mr. Huckabee rezando antes de aparecer en los caucuses de su distrito. Rezando en grupo, no se crea, como si fueran el Ejército de Salvación. Mr. Huckabee comparte sus valores y no se fían del señor Romney, que se convirtió al antiabortismo hace unos dos años, el muy veleta. Mr. Huckabee es una roca, sí señor. Jamás creyó en la abominable teoría darwiniana de la evolución, sino que es un firme defensor del creacionismo, como buen pastor baptista. Bien. ¿Se entiende? Pongámoslo en rojo (en rojo de alarma): Los próximos cuatro (quizá ocho) años el mundo puede estar gobernado por un hombre que cree que todo, todo, cuanto se dice en la Biblia fue cierto al pie de la letra, que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y a la mujer de una costilla de la imagen, y que los israelitas se pasaron cuarenta años vagando por el desierto del Sinaí comiendo maná tras atravesar el Mar Rojo andando.

Pues eso, que el asunto se anima. El elegido en Iowa no tiene por qué acabar siendo el candidato nacional en la Convención de agosto pero de ocho elecciones presidenciales que ha habido desde 1972, Iowa, como doña Manolita, ha acertado cinco en el caso demócrata y más o menos en el republicano. El próximo ocho de enero se decide New Hampshire. Atentos a la pantalla.

(La imagen es un cuadro de George Bellows, Both Members of this Club, 1909).

¿A que pierden las elecciones que tenían ganadas?

¡Qué voluble es la política! ¡Qué veleidosas las fortunas de la gente! Hace un mes pensaba yo que los socialistas iban camino de ganar las elecciones de marzo con la gorra. Eran ya perceptibles sordos rumores de la sentina de la nave del Estado. Pero, a la vista de la increíble estolidez de la oposición del PP, servidor sostenía que algo muy grave había de pasar para que el PSOE perdiera las próximas elecciones. Bueno, pues está pasando. Los últimos datos económicos (tasas de paro e inflación e índice de confianza de los hispanos) no son una ducha de agua fría sobre las cabezas sociatas; son duchas de cyclon B, el gas con el que los nazis despachaban judíos a cientos de miles en los campos de exterminio, digan los negacionistas lo que digan. Es metafórico, claro, pero con dos meses raspadiños antes de las elecciones y la cuesta de enero por medio poco tiempo va a tener el PSOE para arreglar el desbarajuste y conseguir que el nueve de marzo no se cumpla la cruel regla electoral española de que en nuestro país las elecciones no se ganan: las pierde el otro.

El PP se ha lanzado a la yugular del PSOE, afirmando que el legado económico socialista será como el del señor González en 1996. Vaya por Dios. Aquí quiero ver a los adalides del Gobierno, que los hay a niveles de propagandismo institucional, explicando el asunto, justificándolo, desdibujándolo, lo que sea. Son los mismos que llevan dos años diciendo que lo malo del Gobierno del PSOE es que no sabe vender (metafórico por comunicar) sus éxitos. La cara se la dibuja el enemigo y, claro, se la dibuja a guantazos. Es curioso porque los que hablan de "incomunicación" (o "descomunicación", si se permite el neologismo) son los encargados de que eso no suceda.

Y mira que es fácil. Basta una ojeada al gráfico sobre paro en España del Ministerio de trabajo y asuntos sociales (arriba a la izquierda) para ver que, al respecto, España estaba mucho peor en 2003, tercer año triunfal del señor Aznar con mayoría absoluta.

Eso no es difícil de comunicar, vive el cielo. Pero es posible que la dificultad no esté en el objeto sino en el sujeto que ha de comprenderlo.

Más crudo lo tiene el PSOE con la tasa de inflación. Ahí sí que no hay salvación porque con ésta en un 4,3% según El País, cuando en 2004 terminó con un 2,3%, como puede verse en el gráfico que tomo del Real Instituto Elcano, la cosa ha subido dos puntos porcentuales, casi se ha duplicado y la gente lo nota y mucho. (Por cierto, cuando se dice esa simpleza de "los tiempos de Felipe González", obsérvese con qué tasas de inflación se encontró el señor González al llegar al poder, con 12,20%, y cómo lo dejó, con 2,35%, más o menos donde el héroe Aznar tras ocho intrépidos años de lucha por España, que lo dejó con un 2,25%. Ocho años para bajar la inflación una décima, mientras que al señor González le tomó trece para bajarla en diez puntos porcentuales. Bueno, pues la derecha ha vendido a la opinión la idea esa de "los tiempos de Felipe González" como los años del desbarajuste nacional. Eso es habilidad comunicativa estratégica y no la de los genios de la izquierda. Tampoco es tan difícil).

¿O sí? Con el ascenso de los precios (aunque la inflación sea más que esto) y los tipos altos de interés, hay un montón de gente que está empezando a pasarlas canutas y que se pregunta que si el Estado anda dando dinero para que los jóvenes puedan acceder a una vivienda de alquiler, por qué no a las familias ahogadas por las hipotecas. Y la cosa se complica. A ver cómo se defiende esa concepción providencialista de la política social del señor Rodríguez Zapatero, cuyo talante comunicativo ha acabado enfrentándolo con todos con los que se ha sentado a negociar algo: ETA, los nacionalistas catalanes y los ensotanados a los que estuvo haciendo cucamonas los últimos tiempos. Todo el mundo cabreado y las elecciones en puertas. Pues les va bonito o lo llevan claro, que se dice en dos formas castizas.

dijous, 3 de gener del 2008

La familia: obispos demócratas contra socialdemócratas totalitarios.

Por más que he leído dos veces (es breve, por fortuna) y con suma atención el comunicado de prensa del PSOE en respuesta a las mentiras, infundios y agresiones que profirieron los obispos en en el acto político pro PP que organizó el arzobispado de Madrid el sábado pasado, no he acertado a ver qué sea lo que hay en él que pueda calificarse de "absolutamente desmesurado y radical", como asegura el señor Astarloa y me gustaría que el citado señor, en lugar de suponer que su fogoso verbo deba aceptarse como verdad sin más, tuviera la gentileza de señalar en qué párrafos o expresiones del comunicado se traslucen desmesura o radicalismo algunos. No es difícil pues ya he señalado que el texto es breve y es seguro que hasta el señor Astarloa podrá leerlo y probar la exactitud de lo que dice. De no hacerlo quedará como un mendaz demagogo, cosa que ya se echa de ver en ese típico empleo del adverbio "absolutamente", al que suele recurrir este tipo de personas pensando que así dan más crédito a sus palabras cuando lo que hacen es quitárselo.

El texto del PSOE no sólo no es desmesurado ni radical, sino que es excesivamente moderado a mi parecer (aunque menos da una piedra) pues se limita a recordar a los curas que en España nos regimos por la Constitución y no por la ley de Moisés ni por los Evangelios. Bueno, por los Evangelios tampoco se rigen los curas. Basta con saber lo que se dice todos los días por la COPE. Aunque ahora entiendo (qué bueno es esto de escribir y cómo aclara las ideas) qué hay de desmesurado y radical en el comunicado del PSOE a ojos del señor Astarloa: la referencia a la Constitución. ¿Cómo no me habré dado cuenta antes?

Y no es el señor Astarloa el único absolutamente que ha salido a laminar al PSOE. Según el señor Jorge Fernández, secretario general del grupo popular en el Congreso, el PSOE muestra un anticlericalismo absolutamente decimonónico y casposo. Además del "absolutamente", don Jorge echa mano del socorrido "anticlericalismo décimonónico", una de esas expresiones que prueban hasta qué punto chupan rueda los carcas del lenguaje del progresismo tradicional. Porque, si el anticlericalismo es "décimonónico", el clericalismo que respiraba la concentración de curas, monjas, beatos y meapilas del sábado ¿qué es? ¿el siglo XXII? Apañados estamos.

Por último, un tercer Demóstenes de la derecha, el señor Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia, ha acusado al PSOE de tener un ego totalitarista, lo que es maravilloso. Totalitarios no son los que quieren imponer un único modelo de familia, obligar a los demás a aceptarlo o quedarse sin derechos, sino quienes amparan los derechos de individuos diferentes, protegiéndolos jurídicamente en su diferencia frente a gentes como el señor don Benigno Blanco.

Es obvio que la Iglesia católica española ha entrado en campaña electoral y que lo ha hecho a favor del PP, partido que ha salido en su defensa y en su mismo estilo, esto es, faltando de frente a la verdad, injuriando, insultando y tergiversando los hechos.

Lean, lean el comunicado del PSOE y digan qué hay ahí de desmesurado, radical, anticlerical, décimonónico, casposo o totalitario. Quienes dicen tamañas insensateces, ¿en qué mundo creen que viven?

(Innecesario decir que la imagen es el famoso lienzo de Goya, "la familia de Carlos IV", que se halla en el Museo de El Prado. Una típica familia "tradicional", por cierto.)

Las presidenciales estadounidenses.

Michael Moore ha enviado una circular pormenorizando los pros y cons de los tres principales candidatos demócratas (desde luego, ni siquiera considera la posibilidad de votar por un republicano), titulado Who Do We Vote For This Time Around? Es muy buen análisis y está estupendamente escrito, como siempre en su caso. Da la impresión de que su candidato sería John Edwards, que aparece tercero en todos los sondeos. Sin duda, Mr. Edwards es el que habla más claro y más a la izquierda de los tres principales postulantes demócratas. Él mismo está convencido de que, si se hubiera presentado en 2004, habría ganado a Bush. En lugar de eso, los destinos de las nominaciones lo obligaron a presentarse como Vicepresidente con John Kerry y ya se sabe lo que pasó.

Al no votar en las presidenciales estadounidenses (aunque siempre he dicho que el derecho de sufragio en esas elecciones debiera hacerse extensivo a todos los ciudadanos del mundo, igual que Roma acabó extendiendo la ciudadanía a todos los habitantes del Imperio, puesto que las decisiones que toma ese Presidente nos afectan a todos), no estoy obligado a hilar tan fino como Moore. A mí también me gusta Edwards más que los otros dos, que no son trigo limpio. Pero sus posibilidades son muy escasas. Mr. Obama tiene el valor simbólico de ser negro, hijo de padre keniata y madre estadounidense, mientras que Mrs. Clinton tiene el de ser mujer y ambos datos son muy importantes a la hora de avanzar hacia un mundo plural y democrático y quebrar la resistencia del monopolio Wasp. Mr. Obama lleva por delante haberse opuesto a la guerra criminal del Irak, mientras que Mrs. Clinton la apoyó desde el primer momento y ha seguido haciéndolo a la largo de la legislatura. Sin embargo, en todos los demás asuntos, el señor Obama es impreciso y ambiguo y a fuerza de querer caer bien a todo el mundo, ha conseguido una plataforma en la que nadie sabe a ciencia cierta qué propone. La señora Clinton ha sido cómplice de ese ignominioso acto de piratería internacional pero el resto de su programa es coherente con una posición de izquierda moderada, más moderada que la de Edwards, pero aceptable y practicable.

En todo caso, las posibilidades de Mrs. Clinton a escala nacional son muy superiores a las de sus dos competidores. El último Cook Political Report, uno de los más serios en los EEUU, publicado el 19 de diciembre pasado, daba a la señora Clinton un 60% de probabilidad de ser nominada candidata demócrata a escala nacional, un 30% al señor Obama y un miserable 10% a Mr. Edwards.

Como no soy votante en los EEUU, puedo permitirme el lujo de pronunciarme por el candidato republicano que menos me disgustaría. Ayer dejé claro que Mr. Huckabee, una especie de neofascista cristiano me haría tanta ilusión como Monseñor Rouco Varela, y Charlie Cook le concede un 10% de probabilidad de conseguir la nominación, lo que son buenas noticias. Sin embargo, el mismo Cook otorga un 50% de probabilidad a Mitt Romney y deja en un 20% a Rudy Giuliani y John McCain respectivamente. Eso me desconcierta un poco. Siempre he pensado que Giuliani partía como favorito por su "tolerancia cero" con la delincuencia, la lucha contra el terrorismo y la idea de aguantar en el Irak hasta la victoria final. No obstante, Mitt Romney, mormón de religión y un oportunista, ha virado hacia la actitud antiabortista, más grata a la derecha cristiana y al mantenimiento del statu quo en cuestión de armas y se afianza frente a Giuliani, aunque mi vaticinio en más favorable a éste. Por último, aunque prefiero que gane un demócrata (el que sea), de los republicanos, el que mejor me cae es McCain, un veterano de Vietnam, cinco años prisionero del Vietcong. También apoya la infame guerra del Irak pero, al menos, éste sabe de lo que habla.

No lo tiene fácil la izquierda en los EEUU. Pero ¿cuándo lo ha tenido fácil la izquierda en parte alguna?

(La ilustración es un cuadro de Frederic Remington, La carga de caballería, de 1903).

La DGT y el sentido del humor.

La Dirección General de Tráfico estaba ayer de enhorabuena. 2007 es el año con menos muertes en carretera desde 1968. Todo un éxito que premia los desvelos de ese cascarrabias que es el señor Pere Navarro, Director General de Tráfico. Y efectivamente es una noticia espléndida de la que todos, incluido el PP, debemos alegrarnos porque todo lo que sea aumentar la seguridad sin merma de la libertad, será siempre bienvenido en todas partes.

Desde luego, en la DGT estaban tan contentos que publicaron un video para felicitar a los conductores por su buen comportamiento, al tiempo que los animaban a perserverar en esta vía. Puede verse pinchando sobre la imagen superior para ir a El País y dando luego a activar la cinta.

Obsérvese bien ese plano general con zoom. ¿No recuerda algo? Sí, por supuesto, no sé si a propósito o no, el plano recuerda mucho a algunos de la famosa La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero.

Si es coincidencia, es coincidencia; pero, si no lo es, demuestra un extraño sentido del humor.

dimecres, 2 de gener del 2008

La familia y los obispos.

Según parece, el PSOE y su Gobierno tienen intención de salir hoy al paso de las mentiras y los ataques con que les obsequiaron los obispos el pasado día treinta en el curso de la manifa a favor del PP (disfrazada de acto eclesial en pro de la familia cristiana) convocada por el arzobispado de Madrid y jaleada a voz en cuello por los medios de la derecha y el Gobierno de la comunidad autónoma madrileña. Ya era hora de que comprendieran lo que hasta Aznar dice haber comprendido: que la política de apaciguamiento con los totalitarios, los integristas, los fanáticos no sirve de nada y es contraproducente pues les da alas permitiéndoles pensar que las concesiones que se les hacen no responden a un afán de diálogo o concordia sino al temor y al acobardamiento. La contemporización con los nacionalcatólicos ha sido el error más garrafal del señor Rodríguez Zapatero y no los dos que reconoció hace unos días ya que esos (la ruptura de la tregua y la llegada del AVE a Barcelona) no lo eran propiamente pues ambos dependían de factores ajenos. El servilismo ante los curas y sus desorbitadas pretensiones, en cambio, no fue un error sino una dejación, un abandono de los principios laicos, una traición al "no nos falles" con que se coreó la llegada del señor Rodríguez Zapatero a La Moncloa. Dicen los mentideros de la Villa que la principal defensora de esa abyecta política de concesiones al nacionalcatolicismo ha sido la señora Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno. Pues con todo lo bien que me cae dicha señora, si eso es cierto, entiendo debiera hacer pública confesión de arrepentimiento y prometer que nunca más volverá a ponerse ridículamente meliflua con clérigo alguno.

Puede parecer exagerado que se hable de totalitarismo en relación con la iglesia católica española. No hay tal. Los dirigentes obispales, con Monseñor Rouco Varela a la cabeza, son una wild bunch de teócratas que aspiran a que España vuelva a ser reserva de la cristiandad, martillo de herejes, azote de gays y lesbianas, némesis de los abortadores. Creen estos ultramontanos retardatarios que van por buen camino, a imagen y semejanza de la revolución de los neocons estadounidenses, que son en parte "teocons" y en parte "leocons", en reconocimiento de la influencia que Leo Strauss ejerció sobre muchos de ellos. (Sobre el ascenso de las nuevas formas de fascismo cristiano en los EEUU puede verse el post siguiente).

Es ya hora de que alguien con autoridad diga a los obispos que "no se metan en política" (como hacían cuando Franco, al que llevaban bajo palio), menos a favor de un partido, el PP, y menos aun en periodo preelectoral. Esas prácticas, al estilo de Divorcio a la italiana y aunque ellos mismos no lo crean, aparte de moralmente detestables son pragmáticamente desastrosas pues enemistan a muchos electores, en especial entre los cristianos

En el ínterin, representantes de las familias orilladas, ninguneadas, criminalizadas en el acto de exaltación a la cristiana se han puesto de acuerdo para salir en defensa de las familias homosexuales o monoparentales, de hecho o como sea y han puesto en marcha una especie de movimiento en la red llamado Por la diversidad familiar y en sólo cuatro o cinco días, ya cuentan con medio centenar de blogs de apoyo, entre ellos éste. Habrá quien piense que es mucho, pero no lo es cuando se recuerda que, según Technorati hay más de cien millones de blogs en el mundo.


Aprovecho la ocasión para traer el video de la campaña por la diversidad familiar, que me parece bien aunque un poco ñoño, peligro éste frecuente en la izquierda. Y para recordar que, además de acceder a la página güeb de la iniciativa pinchando en el banner de la derecha (jobá con el lenguaje blogosférico), donde quien quiera puede agregar su blog, es posible firmar onlain; toma ya. Es preciso meter en el tarugo de estos integristas católicos españoles que los homosexuales, los transexuales, etc tienen los mismos derechos que ellos porque son algo diferente, distinto, y no una degeneración de ellos. No parecen entenderlo y mira que es sencillo a nada que se reflexione que se puede ser, por ejemplo, maltratador de género y heterosexual u homosexual indistintamente. Pero, salvo los casos excepcionales de los hermafroditas y bisexuales, no se puede ser homo y heterosexual al mismo tiempo. El homosexual no es una condición errónea del heterosexual, sino que es un ser distinto. Caramba, no es tan difícil de comprender; hagan un efuerzo en pro de la convivencia.

Comienza el baile.

A partir de mañana, día tres de enero, comienza la campaña electoral a la presidencia de los EEUU, la más larga del mundo, pues dura casi un año, desde los caucuses de Iowa hasta el voto final en noviembre. Estas primeras citas electorales de Iowa y cinco días más tarde, las primarias de New Hampsire, sirven como check points iniciales para aquilatar las posibilidades de los candidatos a la nominación de los respectivos partidos, esto es, de los candidatos a candidatos. Sirven también para que los comentaristas nos luzcamos mostrando cuánto sabemos de los estados de Iowa y New Hampshire, de su composición racial (estados superblancos), económica, etc. El hecho es que lo que pase mañana en Iowa será importante más en el campo demócrata que en el republicano. En el demócrata porque si, como anuncian los sondeos, Barak Obama, de origen negro, bate a la señora Clinton, eso lo aupará en la lucha por la nominación en la convención del partido en agosto. También es cosa de saber cómo termina aquí John Edwards, tercer candidato. Hay otros, pero no están muy avanzados aún.

En principio, la cosa es menos peliaguda entre los Republicanos porque el candidato que parte como caballo ganador, el excalde Rudy Giuliani, ya da el caucus de los granjeros de Iowa por perdido y no se presenta, con lo que la pelea se concentra en los segundones, de los que de momento, hay un puñado: Mike Huckabee, John McCain, Ron Paul (un septuagenario conocido como el fenómeno internet), Mitt Romney, etc. Tampoco gran cosa salvo que hay que decir dos palabras sobre ese Mike Huckabee, pastor baptista, predicador, saxofonista, que pertenece a la derecha cristiana más frenética y salvaje del país, la que coincide con los movimientos dominista y reconstruccionista, especies de celotas cristianos que abogan por una teocracia sin otra ley que la Biblia (ni siquiera el derecho civil o el penal independientes) ni otros gobernantes que los cristianos. Por supuesto, la ley del Evangelio aplicada en la sociedad a la brava y no como lo hacen los evangélicos que a estos doministas parecen unos vendidos. Así que si el señor Huckabee, que no carece de apoyos, ganara sería como si España fuera gobernada por Monseñor Rouco Varela, al que yo creo que no aguantaría ni Monseñor Rouco Varela.

Las primarias de New Hampshire el ocho de este mes también serán interesantes. Este electorado de Nueva Inglaterra es el epítome de los blancos progresistas en los EEUU, tiene algún religioso episcopaliano homosexual y ha reconocido los matrimonios entre personas del mismo sexo. Veremos si gana Obama.

Hay que rendirse a la evidencia de que las elecciones presidenciales estadounidenses son las más importantes del mundo, En algunos países son más importantes que las de la propia presidencia. Así que este año habrá que postear con frecuencia sobre las elecciones de los gringos. Por ello me buscaré una serie de ilustraciones para no aburrir al personal. Empezaré con cuadros y grabados de Frederic Remington, un magnífico pintor de la segunda mitad del XIX, que reflejó el mundo de los combates entre los "pieles rojas" y los "rostros pálidos", especialmente los de la caballería de los EEUU, y luego iré con otros, grandes artistas que no son muy conocidos en Europa, en donde la pintura estadounidense tuvo poco predicamento hasta la llegada de Pollock y Rothko.

dimarts, 1 de gener del 2008

¡Feliz año nuevo republicano!



Que todos vuestros deseos se hagan realidad.



El sino del año.

El día primero del año no existe a efectos civiles. Es una curiosa forma de comenzar un año, negándolo. El día primero de enero es el descanso de la noche del treinta y uno de diciembre. Pasamos el día uno del año durmiendo la mona de la noche anterior. En este día no hay periódicos, que siguen siendo los reyes de los medios, digan lo que digan los de las teles. Y como no hay medios, no pasa nada. Bueno, pasa, pero no nos enteramos. Nos enteraremos en diferido, lo que se lleva bastante mal en la época de la comunicación en tiempo real.

Hay una tendencia a hacer y decir gansadas en las dos jornadas última y primera de cada año: profecías, por ejemplo, o balances o repasos de deseos y promesas. Los balances o inventarios (que también suelen hacerse en el comercio por estas fechas para cerrar el año) son los más socorridos. Uno muy popular es contar a los muertos en el año y donde más se ve el carácter artificial de toda datación. Entre los muertos de este nadie ha olvidado recordar a Fernando Fernán Gómez. He echado en falta, sin embargo, a Guinovart, uno de los más recientes; pero puedo no haberme enterado. Lo que sí me ha sorprendido es el hecho de que Yeltsin haya fallecido este año. En el tiempo histórico o político, el hecho por los hombres, Yeltsin había fallecido en 1999, cuando presentó su dimisión como presidente de Rusia y lo sustituyó el señor Putin que ahora maniobra para perpetuarse en el poder.

Se sigue ronroneando con las noticias del día treinta, la famosa manifa de los curas en favor de los casados según el sacramento del matrimonio. Y ahí está el debate, que si la Iglesia se mete en donde no la llaman o que si puede haber auténtica moral pública si no es católica; que supongo sea lo que habrá querido decir ese clérigo creo que valenciano para quien el aborto o el matrimonio gay o alguna de esas prácticas supone un peligro ¡para la democracia! Padre, perdónalos porque no saben lo que dicen. Como el otro, que asegura que la legislación de igualdad de sexos es un retroceso en materia de derechos humanos. Es imposible razonar con quien hace proposiciones absurdas porque es evidente que no las hace para razonar sino para gritar y agredir.

Piensa uno que sobre la Iglesia está todo dicho; pero no todo hecho. Leo en El Plural, que cita el blog de Ignacio Escolar, Escolar.net, que los paneles de las autopistas de Madrid, con el cuento de informar sobre las calles cortadas al tráfico, anunciaban el encuentro en loor de la familia. ¡Qué barbaridad! Están a la que salta. Supongo que así es como se ganan las elecciones: mesmerizando al electorado.

Me va lo de los augurios. Me gusta escucharlos porque informan mucho sobre lo que preocupa a la gente. Y en punto a malos augurios el año comienza con tres muy claros, como tres amenazas pendientes sobre nuestras tranquilas cabezas de burgueses occidentales, la del desastre ecológico, la de la crisis económica y la de la crisis humanitaria. La conciencia del riesgo ecológico ha aumentado sobremanera en 2007. Como relámpagos en el horizonte tenebroso se abrían las tres posibles causas del desastre ecológico planetario, el envenenamiento de la biosfera, el agotamiento de los recursos o el efecto invernadero y hemos pasado buena parte del año imaginando escenas apocalípticas.

La crisis económica lleva meses anunciándose y algunas de las previsiones la considera peor y más duradera que la de 1929. Es posible. Al fin y al cabo somos los seres humanos los que hacemos la historia sin tener ni idea de lo que hacemos porque improvisamos. Nos gusta pensar que los fenómenos históricos se asemejan unos a otros porque esperamos así encontrar instrumentos para comprenderlos imitados del pasado. Pero esto es absurdo porque los fenómenos históricos no se repiten.

En cuanto a la crisis humanitaria es término de empleo frecuente pero siempre de alcance territorialmente determinado. Es hora de advertir que es un fenómeno generalizado, global, típico de nuestra época, razón por la cual cabe hablar de una crisis humanitaria a nivel planetario. Basta con observar las cifras de los movimientos migratorios en el mundo o, mejor dicho, los desplazamientos en masa de poblaciones enteras, tanto por razones económicas como políticas, étnicas o criminales o varias al mismo tiempo. Debe asimismo dejarse constancia de que en muchos casos de desplazamientos en masa de población por motivaciones políticas se trata de conflictos que se ventilan a tiros en el curso de guerras y guerrillas que pueden haber durado años y que siguen vivas a día de hoy, cuando hay más guerras en marcha al mismo tiempo que nunca antes.

Bien pensado, es conveniente tomarse un día de respiro.

dilluns, 31 de desembre del 2007

La familia cristiana se manifiesta a desgana.

El arzobispado de Madrid llevaba semanas batiendo tambores para atraer a los fieles al "acto", la "gran celebración" (quiere decir, la manifa contra el Gobierno del PSOE) por la familia cristiana; lo mismo venían haciendo los medios más vociferantes de la derecha. Al final han ido unos ciento cincuenta mil, que no está mal, pero no es la lluvia de millones con la que contaban los organizadores. Contaban... y cuentan porque la Comunidad Autónoma de Madrid, cuya unidad de medida de la manifa propia es un millón, le ha adjudicado algo más de un millón a la de los curas por la familia. Los propios curas, en aplicación de la doctrina del milagro de los panes y los peces, hablan de dos millones de asistentes. Nada es imposible para Dios. Lo dicho, ciento cincuenta mil y ya es mucho para protestar por nada, porque nadie ataca a la familia cristiana.

La Iglesia dice que sí. En su última Carta Pastoral, Monseñor Rouco Varela razona del jesuítico modo siguiente:"Providencialmente, este acto tendrá lugar justamente cuando celebramos el XXV aniversario de la visita del inolvidable siervo de Dios, el Papa Juan Pablo II, que vino por vez primera a España en 1982. Quienes asistieron a la misa de las familias, celebrada muy de cerca de donde tendrá lugar nuestro encuentro, no olvidan la fuerza, la claridad y el amor con que Juan Pablo II anunció a las familias el plan de Dios sobre el matrimonio, la familia y las consecuencias que se derivan del mismo: la defensa de la vida (no al aborto), la unión indisoluble (no al divorcio) del matrimonio entre hombre y mujer (no al matrimonio homosexual), el significado trascendente del amor conyugal, el derecho insustituible e ineludible de los padres a educar a sus hijos (no a la educación para la ciudadanía) según sus propias convicciones." (Los paréntesis son míos).

Desde luego, la causa es una pura invención porque, lo dicho más arriba, nadie amenaza a la familia cristiana: nadie obliga a los cristianos a abortar, ni a casarse si son gays, ni siquiera a ser gays.

Está claro que les cuesta mucho, que es casi imposible que muchos católicos admitan que sus opiniones morales son eso, opiniones, y no una orden válida para todo el mundo o el imperativo categórico divino. Que ellos crean que debe dárseles un estatuto especial por cuanto son las opiniones de Dios (su Dios), aunque les parezca terrible injusticia, no los autoriza a imponérselas a los demás que es lo que intentan siempre, a toda costa, sin pausa ni descanso, como las termitas, termes o comejenes. Una plaga.

Está claro también que la jerarquía católica jugará a la ambigüedad por lo de la vela a Dios y al diablo. Después de la manifa de ayer el grupo Prisa ha empezado a desempolvar a los curas progres, los teólogos civiles y otras gentes de esta franja, dispuestas a resolver la situación como sea. Sólo de ese modo es posible ser cura y decir que los manifestantes de ayer no representan a la Iglesia, sino que se representan a sí mismos. ¿Qué diantres quiere decir que Monseñor Rouco Varela se representa a sí mismo cuando escribe lo que escribe y dice lo que dice como cardenal arzobispo de Madrid?


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Franga.

Eso de los cincuenta años para juzgar a Franco que se ha sacado de la manga su ex-ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969 quiere desautorizar todo juicio que se haga ahora... si es negativo, porque si es positivo puede formularse y la prueba es que el mismo señor que dice lo de los cincuenta años, acto seguido equipara a Franco con Napoleón Bonaparte, que no está mal. Ese es un modo de hacer muy típico de la derecha: las reglas obligan... al otro.

Incidentalmente, viendo las manifas de los obispos y escuchando a los señores Mayor Oreja y Fraga haciéndose lenguas del Caudillo cabría reconsiderar esa crítica algo doctrinaria que se hace a la Transición española en el sentido de que no se fue tan lejos como se debía o podía. La transición fue un intento de evitar que la derecha volviera a echarse al monte. Ahora se ve que las concesiones que antes se hicieron ya no sirven para nada. Ahora se ve con qué gente había que tratar a mediados de los años setenta. En aquellas condiciones, andar pidiendo la rendición del adversario y la implantación del sistema político más justo jamás imaginado no era lo más adecuado. Además, la derecha estaba crecidísima, tan cerca aún de la Dictadura, de la que se sentía orgullosa. Tiene razón el señor Mayor Oreja, para mucha gente el Franquismo significó la placidez de unos años de dicha. Exactamente treinta y nueve años de placidez a cambio de que para muchos otros fueran años de torturas, persecuciones, cárceles y asesinatos. Porque Napoleon envió a muchos compatriotas suyos a la muerte, pero fue combatiendo contra pueblos extranjeros: españoles, ingleses, austriacos, prusianos, polacos, rusos. No masacró directamente y sin piedad a su propia población ni la sometió a un régimen de terror. El crimen político más sonado de Napoleon contra un compatriota fue la ejecución, mejor dicho, el asesinato del duque d'Enghien. Franco, de esos casos, tuvo a decenas y similares, a centenas.

No cincuenta, pasarán mil años y Franco será por siempre jamás lo que fue y es: un general traidor que, tras una guerra civil muy cruenta, estableció un régimen ilegal basado en el crimen, uno de cuyos más fieles administradores fue el señor Fraga Iribarne. Cuando aquel gobierno asesinó a Julián Grimau, el señor Fraga Iribarne era miembro de él. Si condena se condena así que ¿cómo va a condenar?


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El tesoro de los libros.

La Biblioteca Nacional, meritísima institución que ha poco pasaba por un trance rocambolesco felizmente resuelto, tiene en marcha una exposición llamada Biblioteca Hispánica en la que se exhiben muchas piezas de sus fondos, generalmente únicas (o de las que se conservan quizá dos o tres copias) de un valor incalculable, una gran belleza, raro mérito y, en bastantes, casos, mucha importancia histórica. Se trata de manuscritos, incunables, ediciones princeps, ejemplares inencontrables. Y no sólo hay libros en el sentido habitual del término, sino asimismo partituras, grabados, estampas, mapas, planos, bocetos, dibujos, fotografías, carteles y hasta cromos todos ellos procedentes de los fondos de la Biblioteca.

También se ha editado un catálogo (que a mí me ha caído de regalo estas Navidades) en el que se reproducen con mucho cuidado editorial, en cuatricromía y papel satinado, todas y cada una de las piezas expuestas acompañadas por cumplidas notas a cargo de especialistas que han sabido compaginar la brevedad con el rigor y la información, cosa muy de agradecer. Completa el catálogo una serie de capítulos (uno por cada sección de la exposición: música, ciencia, filosofía, cartografía, etc) encomendados a diversos autores reconocidos en sus diversos campos. Se facilitan así dos tipos de información: la especulativa y teórica, a cargo de los respectivos maestros a los que se ha encargado una reflexión de vuelos sobre un capítulo determinado y la específica y concreta, pegada a cada pieza, como si fuera su etiqueta y probablemente a cargo de becarios o personal que esté al comienzo de sus carreras pues sólo se les permite firmar sus noticias con sus iniciales, si bien luego hay una clave con los nombres. Tras haber leído atentamente todas éstas, es obligado decir que en nada desmerecen de los escritos de los consagrados (también de encargo) y algunas veces hasta los superan.

En todo caso, merece la pena visitar la exposición en la sede de la Biblioteca en el madrileño Paseo del Prado; la semipenumbra en que es preciso mostrar el papel impreso, dibujado, coloreado, miniado, etc., así como el silencio que allí reina y los recursos de las nuevas tecnologías al servicio del visitante hacen que uno acabe perdiendo el sentido del tiempo y se abandone a la contemplación de tanta maravilla.

Ante la imposibilidad de dar cuenta completa de la gran variedad de la muestra me limito a unos apuntes de los textos que más me han gustado (sin demérito de los otros) y algunas imágenes verdaderamente curiosas. A la derecha pueden verse dos páginas correspondientes a un librillo llamado Catecismo de la doctrina cristiana, de Pedro de Gante, un flamenco cultísimo, pariente del Emperador Carlos y franciscano que, pasado a las Indias, dio en la flor de alfabetizar y, de paso evangelizar a los indios, mediante estas ingeniosas figuras y jeroglíficos trazados por él aprovechando los gustos estéticos de los aborígenes. José Manuel Blecua, autor de un interesantísimo capítulo sobre "Verbalización y comunicación. Lengua y didáctica. Espiritualidad y lengua", en el que habla del libro de Pedro de Gante y otras piezas de no menor interés, llama la atención sobre el hecho de que la figura que representa al "enemigo" sea un soldado español. Así pues, aunque el mismo Blecua recuerda la famosa opinión de Elio Antonio de Nebrija, cuya primerísima Gramática de 1492 también figura en la exposición, según la cual siempre la lengua fue compañera del imperio, el ejemplo de Pedro de Gante muestra que este imperio se afianzaba asimismo merced al espíritu evangelizador que, no pudiendo valerse de la lengua de Nebrija, utilizaba jeroglíficos, símbolos iconográficos para alcanzar sus objetivos que, en definitiva, eran los mismos que los de los gramáticos.

Valeriano Bozal ("Estampas, dibujos, libros e ilustraciones") se concentra en lo que quizá sea el capítulo más fascinante, el que cuenta con las preciosas obras de Rábano Mauro y el célebre Apocalipsis de Beato de Liébana; sin olvidar las láminas de Durero dedicadas a este tema y algunas otras no menos impresionantes, como Melencolia que me cuesta no reproducir.

En un magnífico ensayo sobre "La música escrita", Antonio Gallego toma pie en las piezas de música que se exponen (anotaciones, libros de enseñanza de música y coros, partituras, etc) para trazar algunas ideas brillantes al hilo de una amplia visión histórica del género que pasó en la enseñanza del trivium al cuadrivium, como corresponde a la naturaleza aritmética, matemática, de la música y cómo, de esa visión del "número aúreo" del Renacimiento se llegó a la visión rousseauniana, sentimental, propia de la Ilustración.

Me gustaría detenerme en el apartado de cartografía, a hablar de alguno de los magníficos mapas que se exponen, así como comentar el muy enjundioso capítulo de Carmen Líter Mayayo sobre "La imagen del mundo. Cartografía en la Biblioteca Nacional". No pudiendo, me limitaré a decir que se aprende mucho en él. Al fin y al cabo, la Imago Mundi nos dice todo sobre la idea que tenemos de nosotros mismos.

Emilio Lledó ("Los libros y la memoria de la libertad") toma a su cargo el capítulo de filosofía y política en el que comenta con la profundidad de su mucho saber algunas joyas bibliográficas de Platón o la primera traducción de Aristóteles del griego al castellano de Pedro Simón Abril en 1584, la Introducción a la sabiduría, de Juan Luis Vives o esa pieza única en todos los sentidos (pues también fue única obra de su autor) del Examen de ingenios, de Huarte de San Juan (1594). Reproduzco la portada del pergamino de las Siete Partidas (siglos XIII-XV) que, junto a un ejemplar del Fuero Juzgo (siglos XIII-XIV), también en la exposición son las dos piedras miliares del ordenamiento jurídico español desde la Edad Media a la Moderna. Especial atención dedica Lledó a la Theologia naturalis (1502) de aquel catalán, ingenio peregrino, médico en Toulouse, Ramón Sabunde, de cuya filosofía dice que "para aquellos tiempos, era realmente revolucionaria". Michel de Montaigne, que escribió la famosa Apologie de Raimond Sebond que constituye el libro II, capítulo XII de sus Essais confiesa que tradujo la obra de Sebond o Sabunde por encargo de su padre y dice que "encontré bellas las imaginaciones de este autor, bien construida su obra y su intención llena de piedad". La Inquisición no pensaría igual.

José Luis Peset escribe un magnífico capítulo sobre los avances científicos de los que hay abundante testimonio en la exposición en "Preciados saberes en el despertar de mundos nuevos", normalmente el capítulo olvidado en este tipo de ceelebraciones. Sus observaciones sobre Los veintiún libros de los ingenios y de las máquinas, de Pedro Juan de Lastanosa con sus preciosos grabados son de gran interés. Pero mucho más tienen y de mayor provecho para un lego como yo sus consideraciones sobre los dos tratados (de estática y mecánica y de fortificación estática y geometría) del genio Leonardo da Vinci, con sus complicados artilugios y su curiosa escritura especular.

Saltándome cosas de gran interés, voy al apartado de lo que podríamos llamar la "cultura popular", ("De lo efímero permanente", a cargo de Fernando Bouza) donde se muestran piezas curiosísimas, como el álbum de cromos de Enriqueta Sanfiz (siglo XIX), que es idéntico a los que yo vi en casa de mis abuelos y otros ejemplares de esa cultura plástica popular que fue abriéndose paso en los siglos XIX y XX a través de la publicidad comercial, una sucinta muestra de una colección de fotografías de la guerra civil así como carteles de toros o de espectáculos de funambulistas.

En esta exposición de la Biblioteca Nacional entra uno en contacto directo con algunas de las obras más importantes de la historia del espíritu de nuestro país y, a través de él, del mundo.


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diumenge, 30 de desembre del 2007

Ya están aquí otra vez.

Hoy, treinta de diciembre del año de gracia de 2007, vuelve a salir a la calle la carcundia nacional, convocada por los obispos, para defender la familia tradicional. Bueno, eso es lo que dicen ellos, que no hablan sin mentir, pero no salen a defender nada porque para defender algo, preciso es que sea atacado y en España nadie ha atacado ni ataca a la familia. Al contrario: todas las medidas que se toman, que ha tomado este Gobierno de "rojos radicales", han sido para fortalecer tan estimable institución.

Está Vd. en un error, Palinuro, o en algo peor quizá, (¡lástima de Torquemada!) porque la familia que nosotros defendemos es la tradicional.

Por tradicional hay que entender la familia que se le pone en las narices a Monseñor Rouco Varela y, por extensión, al conjunto de quienes son como él y al que llaman "la Iglesia".

Se equivoca de nuevo, Palinuro, la familia tradicional es la familia natural, la que Dios ha instituido.

Vaya, que las familias poligámicas (poliándricas o poligínicas) no son naturales ni tradicionales. Pues serán artificiales y de la postmodernidad pero le tocan de muy cerca a la Iglesia. Por ejemplo, Salomón, que era un predilecto de Dios, del mismo Dios que el de Monseñor Rouco, tenía un buen puñado de mujeres entre esposas y concubinas y vaya-Vd-a-saber-qué. Pero dejemos estos asuntos de lado que, al fin y al cabo, sólo se refieren a la realidad. Aunque admitiéramos que la familia es una institución social de primer orden, que lo admitimos, cómo no, si es evidente y en buena medida fundamento mismo de nuestras sociedades pues es la unidad de producción y reproducción esencial cuanto que no hay otra, la cuestión sigue viva: ¿por qué hay que defenderla a gritos en la calle, con pancartas, tirando contra el gobierno como vienen haciendo los obispos desde el comienzo de esta legislatura socialista?

Hay que defenderla porque está bajo continuo ataque con los matrimonios homosexuales, la educación para la ciudadanía y esa actitud amoral del gobierno de España.

No es cierto. Esas normas no atacan a la familia; al contrario, la protegen, porque es conceder el derecho a formarla a quienes estaban condenados a no hacerlo o a hacerlo con una persona del sexo opuesto en un claro vaciamento interno, en una versión hipócrita de la forma tradicional, al entender de Monseñor Rouco. En el fondo, la llamada defensa de la familia tradicional no es más que un ataque al tímido y pronto olvidado laicismo del PSOE en el Gobierno.

Ahora vemos con cierta claridad lo que ha sucedido en esta legislatura: el Gobierno se achantó frente a la Iglesia desde el primer momento. Su argumento era que había que sacar adelante la ley de igualdad y la "educación para la ciudadanía" y no pegarse con la Iglesia. Así que la ley salió y la educación por ahí anda malviviendo. Entre tanto el Gobierno mantuvo incólumes los acuerdos de 1979 con la Santa Sede que articulan un ámbito exento para la Iglesia que es casi como un Estado dentro del Estado y no enteramente sometido a la jurisdicción de éste, sino al revés.

Aínda máis, el Estado ha incrementado del 0,5% al 0,7% la contribución fiscal voluntaria de los creyentes como preparativo para cuando la Iglesia pase a financiarse de sus propios recursos. Cuando ese tanto por ciento lo pagamos todos los contibuyentes puesto que es un lucro cesante para los no creyentes o los creyentes que no tachan la casilla. Quienes quieran contribuir al sostenimiento de la Iglesia debieran pagar íntegros sus impuestos al Estado, como todo hijo de vecino y a eso añadirle el 0,5%, 0,7% o 100% voluntariamente si es su deseo.

Monseñor Rouco, que tiene el fuste o temple de un Gregorio VII o de un Inocencio X bajo el solideo de San Pedro entendió de inmediato el significado del afán de contemporización del Gobierno: debilidad. Lo decía muy bien el señor Aznar, aunque parezca mentira: el error de Munich fue la política de apaciguamiento de las democracias. Es cierto, con los totalitarios como Herr Hitler o los integristas como Msr. Rouco, no cabe ser tolerantes o comprensivos porque te machacan. No le ha bastado al Gobierno con hacer el ridículo mandando al ministro de Asuntos Exteriores a representar al Estado en un rito de un culto oficiado por un mandatario extranjero sino que lo coronó con las imágenes de la Vicepresidenta casi en deliquio amoroso con Monseñor Angelo Solano, Secretario de Estado del Vaticano.

Y eso en cuanto a los gestos. En cuanto a las crudas realidades que afectan a todos, el gobierno da carpetazo de momento a una ley de plazos para el aborto, a una regulación de la eutanasia y, por supuesto, a la denuncia de los Acuerdos de 1979.

¿Sirve eso para algo? Es como decir: "dejadnos lo que tenemos y no pedimos más". Es dar muestras de debilidad ¡cuando se está en el Gobierno! Una vez más se prueba cuán real es el viejo dicho de que las izquierdas en Europa llegan al gobierno, pero no al poder. Así pues, llega el comanche Rouco, ve en dónde han puesto sus líneas los rostros pálidos y ya sabe hacia dónde tiene que lanzar a sus guerreros, a las marujas, los exdelegados nacionales del Movimiento, los del Régimen de toda la vida, los "jubilados iracundos", al decir de Javier Marías. La beatería y la carcundia que normalmente se congregan al llamado de la troika carpetovetónica, el PP, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, del señor Alcaraz y la Iglesia católica. Todos a montar uno de esos espectáculos como de esperpento que montan estos ciudadanos acomodados con sus banderas y sus pancartas confeccionadas en la parroquia.

Si de todas formas el Gobierno no ha conseguido evitar el choque con la Iglesia, dirigida por unos clérigos ultramontanos y unos periodistas dedicados a la más pura agitprop, que es lo que aprendieron de chavales, cuando eran comunistas, podría haberse ahorrado esas humillaciones y esos turbios manejos llevando adelante su programa legislativo que implica la denuncia de los Acuerdos de 1979

Nuestros Gobiernos son laicos y deben seguir siéndolo. Nuestras sociedades son plurales, multiculturales y polirreligiosas y deben seguir siéndolo.

Al margen de todo ello, tiene gracia ver a los curas revolviéndose contra el poder político, llamando a la desobediencia civil, soltando soflamas desde los púlpitos, poniendo en circulación pastorales incendiarias y manifestándose tumultuariamente en la vía pública como si fueran unos alterglobalizadores total porque se permite a los homosexuales contraer matrimonio y se quiere enseñar a los niños en las escuelas los principios morales comunes a todos los países europeos.

Tener a los curas en la calle armando bulla no es cómodo y resulta bastante enojoso. Y aun así, hemos de darnos con un canto en los dientes pues peor están en los países musulmanes, en donde no hay libertad de cultos y el personal no sólo tiene que presenciar estas manifestaciones de gregarismo sino que está obligado a participar en ellas.

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dissabte, 29 de desembre del 2007

Cambio de imagen.

Aprovechando que ayer se festejaba el día de los Santos Inocentes me hice a mí mismo la inocentada de cambiarme el diseño del blog que ha quedado como puede apreciarse. Ya lo había intentado hace algo más de un mes, pero me di cuenta de que me llevaría dos o tres horas de trabajo, quizá más, y decidí posponerlo.

Era el león menos fiero de lo que yo lo pintaba. Lo único complicado es dar el primer paso, saltando del blog anterior al nuevo. Y aun así no hay problema, blogger guarda una copia de seguridad de todo el sistema de códigos de la configuración anterior; aparte de que también puede hacerla uno por su cuenta, por si vienen mal dadas. Luego, una vez que se decide la plantilla, ya funciona el sistema nuevo de layout que está tirado y, además, abre nuevas posibilidades. Pero lo más grandioso es que libera del noventa por ciento del html. Vamos, que no es de arrastre, como asegura blogger, pero le falta poco.

De todas formas, me queda un montón de cosas por hacer y por investigar. Se pueden poner videos de youtube en la columna de la derecha y muchas cosas más, como encuestas o álbumes de fotos. La red es un medio de comunicación coincidente con la sociedad global. Supongo que habrá gente que ponga el álbum de fotos de cuando se casó o una colección de imágenes eróticas; igual que hay gente que abre blogs para contar cómo se fabrican bombas caseras, cómo se cultiva la marihuana o cuántas versiones hay de la Biblia.

Lo que más agradezco del cambio es no tener que ver los mismos colores y los mismos adornitos del comienzo. Y otra ventaja nada desdeñable: cambiar ahora el diseño del blog (colores de fondo, tipos y tamaños de letras etc) es facilísimo, así que me aprovecharé de ello para ir cambiando cada poco tiempo.