sábado, 29 de abril de 2017

Una poción de moción

Como si de un tósigo se tratara, el anuncio de la moción de censura (MC) ha trastornado de tal manera los espíritus de los socialistas de obediencia gestora que cabe temer por su equilibrio anímico. "Numerito", "irresponsable", "figurón", "se cree que los demás somos tontos". De todo se oye y se lee, como una especie de airada y furiosa protesta, manifestación obvia de que el anuncio ha caído como una bomba. Una bomba tóxica.

Sin duda hay en la forma de anunciar elementos personalistas que los críticos elevan a narcisistas. Pero lo de menos son las formas. Lo que importa es el fondo. La MC pone al PSOE parlamentario en una posición ridícula, teniendo que convertir su púdica abstención en un respaldo activo del gobierno. A su vez, si Podemos hace o no un órdago a la chica, como he leído por ahí es indiferente. Lo que ha hecho es cerrarse el camino de vuelta. Reúne los requisitos: número de firmantes y candidato. La aceptación es automática. Solo puede pararse si Podemos no la presenta. Pero eso sería un patinazo político serio.

Por ello Podemos está obligado a presentar la MC en plan sietemachos, responsabilizando al PSOE y a C's de la continuidad de Rajoy, el PP y la corrupción. El que parece haberlo entendido a la primera es ese mismo PP que, por boca de su portavoz, Hernando, con ese aspecto de duro de película de Chicago años 30, lo ha llevado al terreno habitual de "eso no me lo dices en la calle". Y quédense de momento aquí las cosas, aunque no es mala entrada para una moción que se llama constructiva.

La cuestión es si quienes hablan sobre la figura han calibrado bien su alcance. La MC no se presenta para ganarla, eso está descartado. Por si acaso, PSOE y C's han corrido a oponerse. Lo importante es el debate mismo, que da tiempo ilimitado de intervención a los defensores de la moción y limita el de los demás grupos parlamentarios (incluido el del gobierno) a media hora y diez minutos más de réplica. Podemos dispondrá por tiempo ilimitado de la tribuna del Parlamento y todas las conexiones mediáticas convencionales y digitales para plantear una enmienda a la totalidad del país. Esa es la funcionalidad propagandística de la MC y lo que tiene al borde de la histeria al socialismo de la abstención.

Luego están las interpretaciones, a las que todos tenemos derecho. Leo que la MC es un intento de Iglesias de torpedear la candidatura de Sánchez porque no le interesa que este sea SG, ya que recuperaría voto refugiado en Podemos. Desde luego, si Sánchez gana las primarias, lo más probable es que el voto de Podemos baje. Suponer que este sea el motivo "verdadero" de la MC es ya otra cosa. Por supuesto, las motivaciones humanas son tan inexcrutables como las divinas, pero es muy difícil ignorar que la consecuencia inmediata de la MC es triturar el grupo parlamentario de la gestora y, por tanto, de la candidatura de Díaz. Por eso ha reaccionado esta por sevillanas.

Si la MC está orientada en contra de Sánchez, hipótesis no descartable aunque improbable, va a darse de bruces con el muro de que beneficia a ese mismo Sánchez, haga lo que haga el que la ha presentado. Su discurso, el discurso del candidato, sin límite de tiempo, irá orientado en contra del PP en todos sus aspectos y, asimismo, en contra del PSOE. Y ese ataque al PSOE solo puede ser de dos formas: a) reconociendo que hay una diferencia entre el PSOE parlamentario, colaborador del PP, y el de la militancia, que sigue siendo partidaria del "no es no"; b) no reconociéndolo, haciendo una amalgama con los dos espíritus socialistas y atacándolos como si fueran uno solo. En el caso a) será un respaldo al proyecto de recuperación del PSOE en la izquierda de la candidatura de Sánchez. En el caso b) encenderá más la voluntad de la militancia de apoyar un proyecto de recuperación de un PSOE de izquierda democrática, esto es, de nuevo en beneficio de la candidatura de Sánchez. Algo legítimo, por lo demás, por cuanto se le devuelve lo que es suyo, ya que fue él quien abrió el camino al iniciar la semana pidiendo la dimisión de Rajoy.

También cabe la posibilidad, muy a tono con el espíritu último de Podemos a mi entender, de que la MC vaya orientada contra el conjunto del sistema o eso que a veces llaman "el Régimen". Pero, vaya contra lo que vaya la MC, muy curiosas habrán de ser las intervenciones tasadas de los demás grupos parlamentarios, especialmente el socialista. Y eso si las hay porque pueden renunciar a ellas y mantenerse en silencio. 

Vaya, que Pablo Iglesias ha entrado en el Congreso montado en un autobús.

viernes, 28 de abril de 2017

La máquina de la moción de censura

Ha sido una semana como una traca de feria. Estalló el primer cohete el lunes con la dimisión de la lideresa, a quien la historia se ha tragado por el escotillón más sucio, y siguieron los demás en cadena. La desaparición de la grande de España dejó expuesto al grandísimo de la misma tierra, Rajoy, y a él apuntó el segundo cohete Pedro Sánchez al pedir su dimisión como responsable último de este tragicómico desbarajuste. Un par de días después, los de Podemos, que no quieren quedarse atrás, añadían dos huevos duros y el tercer cohete al anunciar una moción de censura. La propuesta ha provocado reacciones que, a fuer de precipitadas, delatan lo que sus autores hubieran querido celar. Así, la candidata Díaz, que va muy mal en las primarias y no sabe cómo remontar, dictamina que la moción de censura es un nuevo numerito de Pablo Iglesias; como siempre confundiendo realidad con deseos porque, en efecto, la moción es un número, pero no un "numerito" sino un "numerazo", sobre todo para el PSOE de la gestora, el de Díaz y su lamentable grupo parlamentario. Pues, al votar que no a la moción de censura, quedan con todo el plumero al aire al probarse que la abstención, definitivamente, era un voto "sí" a Rajoy. Y al PP. Y a la corrupción. 

Pedro Sánchez ha reaccionado con más cintura y, en su línea de exigir la dimisión del responsable del desastre, con la que puso en marcha esta dinámica, pide la comparecencia de Rajoy antes de la moción de censura. Ya lo había hecho antes por carta a la junta gestora obteniendo también por carta la sintomática respuesta de que no había lugar a la comparecencia urgente del suprascrito porque ya estaba registrada una petición de comisión en la que bla, bla, bla. 

Ahora, la petición de comparecencia urgente se hace como preludio a la moción de censura, esa que Díaz (los dioses le conserven la vista) considera un "numerito" y, con ello, Sánchez prueba que es posible una colaboración de la izquierda al tiempo que muestra mayor conocimiento del asunto que su competidora.

Porque la moción es inevitable. UP reúne los requisitos. Otra cosa es que se gane. Si el PSOE vota "no" o se abstiene, desde luego, no se ganará. Pero las mociones de censura en España, aunque se llamen constructivas o quizá precisamente por ello, no se hacen para ganarlas, sino para presentar una alternativa y hacerla triunfar luego en elecciones o destruirla. Dos mociones ha habido hasta la fecha, una políticamente triunfadora: la opinión descubrió en Felipe González un presidente y lo eligió después. Cinco años más tarde, en Hernández Mancha un no presidente y el PP siguió perdiendo elecciones. 

Siendo inevitable, la moción es, además, absolutamente favorable a quienes la presentan porque disponen de tiempo ilimitado para defenderla, primero uno de los diputados firmantes y, luego, el candidato alternativo a la presidencia del gobierno, en este caso, presumiblemente, Pablo Iglesias. Los demás grupos parlamentarios, incluido el del gobierno, tienen cada uno un tiempo tasado de media hora y un turno de réplica. O sea, nada. Después se vota y está claro que triunfarán los contrarios a la moción (a un coste especial para cada uno que, en el caso del PSOE, será inmenso), pero será una victoria pírrica. 

¿Cómo calibrar el efecto de un discurso de UP desde la tribuna del Parlamento sin límite de tiempo? Y no estoy insinuando que pueda darse un acto de filibusterismo ni nada parecido. Estoy diciendo que UP ha saltado ágilmente sobre la ocasión de hacer una enmienda a la totalidad a lo que llaman el "regimen" o el sistema político de la IIIª restauración en la que llevamos viviendo a regañadientes los últimos años en su versión neofranquista. El único enemigo que tiene UP lo lleva dentro, en la tentación a la demasía, la falta de contención y de ecuanimidad. Todo lo cual puede convertir un anhelado triunfo, modelo Felipe González, en un desastre político, modelo Hernández Mancha. On verra.

La petición de Sánchez de comparecencia de Rajoy previa a la moción de censura lo sitúa en la proximidad a esta, pero sin eficacia práctica al no ser Sánchez diputado.  Pero con mucha eficacia simbólica al no despachar la moción con el ridículo término de numerito, sino tomársela en serio.

Existe la esperanza de que Rajoy vea que, de salir elegido SG Sánchez, la actitud del grupo parlamentario socialista tendrá que cambiar. Y, en previsión de tan desagradable circunstancia, decida dimitir y convocar elecciones anticipadas cuando corresponda. Sé que es harto improbable por múltiples razones, pero siempre hay alguna sinrazón en algún lugar.

Con el "no" por delante del grupo socialista, el discurso de UP sin límite de tiempo versará en buena medida sobre el PSOE, algo tan inevitable como la misma moción. Y será muy crítico pero tendrá que distinguir entre dos PSOE, el del grupo parlamentario de la gestora y el de la militancia, que apoya masivamente a Sánchez; o sea, el parlamentario y el de la calle, para entendernos. Ese discurso, sea cual sea su orientación, contribuirá al triunfo de la candidatura de Sánchez en las primarias. Si es favorable al PSOE de la militancia porque avala la posición de Sánchez de la colaboración de la izquierda. Si es defavorable porque dará un mayor impulso a la acción recuperadora de la militancia de un PSOE hegemónico de la izquierda.

jueves, 27 de abril de 2017

Podemos, la línea correcta y la censura

Podemos es un partido (o lo que sea) muy adaptado a la sociedad mediática. Prácticamente nació en los medios, primero en los alternativos y, por ende, de reducida audiencia; y luego, se afirmó, creció, se impuso en los comerciales de audiencia mucho más amplia. Y lo hizo en muy poco tiempo. Un éxito apabullante de imagen. A ello contribuyeron de un lado un gran dominio del ciberespacio y las redes y una depurada teoría de la función de los medios en la sociedad capitalista. Los medios son el vehículo de la hegemonía y operan en su inmensa mayoría en favor del status quo, mezclando información y doctrina del neoliberalismo salvaje y actuando, si llega el caso, como piezas de las guerras sucias del poder contra sus adversarios de todo tipo.

A la vista de la situación, el mensaje es claro: hay que democratizar los medios. En abstracto, esto es fácil de entender: los medios deben reflejar el pluralismo de la sociedad y todos los valores deben tener la oprtunidad de explicarse en foro público. Pero en concreto, resulta difícil. Los medios públicos debieran, en efecto, ser plurales y en la mayoría de las democracias, con altibajos, lo son. En España, no; en España, desde 2011, los medios públicos están al servicio del poder político de la derecha. En donde esta no gobierna, el asunto es menos escandaloso, pero hay tendencia a ser medios gubernamentales. En cuanto a los privados, siendo empresas, operan en un campo de libertad de mercado y con la lógica del beneficio. Tienen la orientación que les place. No se puede obligar a los medios privados a defender doctrinas con las que no comulgan. "Democratizar" aquí querrá decir otra cosa.

En una segunda vuelta se echa de ver que los medios son empresas, sí, pero no siempre autónomas. Hay medios que forman parte de entramados empresariales y financieros o que dependen directamente de estas instituciones a las que puede traer cuenta soportar pérdidas en sus sectores ideológicos porque el beneficio lo obtienen por otro lado; por el de la corrupción, por ejemplo. Y, por supuesto, el caso de los audiovisuales que o son negocios redondos a base de una programación que todo el mundo detesta y todo el mundo ve o son ruinosos, pero subvencionados de una u otra forma con medios públicos si son de derechas, como el caso de los medios de la Conferencia Episcopal. Es difícil democratizar a la Conferencia Episcopal.

Y en una tercera vuelta se ve que estas empresas de medios son especiales por el producto que manejan. No es lo mismo fabricar y vender calcetines o piraguas que hacerlo con noticias y opiniones. La mercancía de los medios es inmaterial, compran y venden ideas, creencias, juicios; en definitiva, cultura. Por lo tanto tienen peligro porque son mecanismos de convicción ideológica y de propaganda. Desde cierto punto de vista, esto explica la tendencia a intervenirlos en función de criterios como la llamada exception culturelle, francesa, para limitar la competencia y el contagio de medios ideológicos apabullantes, como los yanquies de Hollywood. Pero, al margen de esto, cualquier intento de control de los medios inspirado en estos criterios ideológicos y culturales será una recuperacion de la inquisición y la censura, a las que partidos como Podemos tienen una fuerte tendencia por su propia naturaleza ya que son organizaciones dedicadas a tener razón siempre.

En realidad es difícil democratizar los medios si no es jugando en su terreno, esto es, constituyéndose en empresas, empresas democráticas de comunicación. Una especie de quimera excepto en el caso de la prensa digital, en donde se da un florecimiento de medios demócratas y de izquierda. No siendo esto y habiendo abandonado la esperanza de gestionar unos medios públicos con criterios democráticos, solo queda imponer en los medios comerciales los puntos de vista críticos. Y aquí es donde se ha planteado el problema con Podemos y su supuesta censura a Errejón en la SER, con el llamado duro alegato de Barceló respecto a Podemos y los demás partidos.

Obviamente, se esgrime la apuntada teoría de la libre empresa. La SER es una empresa privada y contrata a quien quiere, sin obedecer consignas de partidos... externos. El duro alegato de Barceló reza con los de fuera. Dentro de la casa, todo cambia. Las decisiones son de empresa y se imponen en los programas, como lo prueban los despidos de Manuel Rico, Ignacio Escolar, Fernando Berlín, que yo recuerde.  Esas imposiciones sí se aceptan. Pero se trata de asuntos internos de la empresa por los que esta no da explicaciones. Si acaso las dará la cuenta de resultados.

Algo muy distinto es la peripecia de Errejón en hora 25 porque se enfrentan dos concepciones distintas de la comunicación y del meollo mismo de la comunicación que son las sacrosantas tertulias. De estas, la mentalidad democratizadora espera que reflejen el pluralismo social y ellas lo harán o no. Pero, si lo hacen, querrán hacerlo a su manera, no según las directrices de quienes quieren democratizar. Y aquí vuelve a estar el problema del problema.

La SER quiere seguir con Errejón porque le da la gana. Podemos, sin embargo, sostiene que Errejón no refleja la posición mayoritaria del partido, salida de VAII y debe ser sustituido por una portavoz de la mayoría, Irene Montero. Lo de menos es que esta se haya personado en "hora 25" y haya tenido que marcharse por no haber sido invitada, si bien se le ofreció un lugar entre la claque. Sarcasmos de la tele, pero, en efecto, lo de menos.

Lo de más es ¿qué función cumplen los tertulianos? ¿Expresan su opinión o la línea del partido? La línea correcta, claro, que es correcta por ser mayoritaria. Los medios miran la audiencia y, si prefieren a Errejón, están en su derecho. Pero también es lógico que un partido con una "línea correcta" quiera imponer esta y no una versión cuestionada. Todo depende de cómo se conciba el programa, si como una reunión de gentes con criterio propio (y con tendencias distintas) que intercambian opiniones o una comisión de portavoces de los partidos para informar a la ciudadanía de sus decisiones, sin ninguna capacidad para decidir o acordar u opinar algo que no esté en el vademécum.

En su efecto más inmediato, Errejón tiene un problema. Derrotado en VAII, ve cómo su margen de acción se reduce poco a poco pero sin descanso. Excluirlo de un programa de gran audiencia significa silenciar la voz de la minoría en un partido que presume de democracia. Democracia y línea correcta son términos antitéticos, antagónicos. Y Errejón tiene una alternativa: someterse en silencio a la línea correcta en sus actos (otra cosa será en su pensamiento, pero este es el problema de todos los "juramentados") o reafirmarse en su derecho a seguir opinando en foro público mientras lo contraten, aunque sea en pugna con el parecer del partido. La cuestión es si el partido decide obligarlo a elegir entre los medios (recuérdese, el líquido amniótico de Podemos) o la militancia. 

Si democratizar los medios significa imponer la "línea correcta" del partido a través de sus portavoces, las tertulias pueden volver a llamarse "el parte" y anunciarse, como aquel que añoran los deudos de Utrera Molina, con un cornetín de órdenes.

Hoy, Palinuro homenajeado

Hoy se presenta el libro que estos cinco colegas han compilado con contribuciones de muchos otros sobre una variedad de temas, y han tenido la gentileza de dedicarme. No me corresponde aquí hacer comentario alguno o emitir opinión por ser parte directamente interesada, salvo la de manifestar mi profundo agradecimiento.

Para lo demás, me cumple actuar como fiel cronista del acto: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Plaza de la Marina Española, 9. A las 19:00.

miércoles, 26 de abril de 2017

Vértigo

La sombra de la plaga se cierne sobre el reino. La plaga de la corrupción que, como el ángel exterminador, visita las casas y se lleva al primogénito. Y al siguiente y a toda la progenie y a la servidumbre.

El juez ha mandado a prisión incondicional a Jordi Pujol Jr. con ánimo de evitar que siga en actividades delictivas. Lady Aguirre ha dimitido in lacrimando y trata de convertir su dimisión en un cortafuego por lo que pueda pasar, que pasará. El hermano de Ignacio González, Nacho para el ministro de Justicia, dice que no piensan comerse solos el marrón. Verdad que esto lo dicen o insinúan todos. Bárcenas también empezó así y ahora parece resignado a devorarlo por entero a cambio de que su mujer quede exonerada. Caballerosidad obliga, sin duda. No precisamente la del presidente de los sobresueldos, quien ha puesto un océano entre él y este peliagudo jardín de flores venenosas. Aun así le llegó un whatsap de Aguirre, anunciándole media hora antes su dimisión. Otro mazazo para el sacrificado prohombre que queda ahora ya en exposición, como el santísimo, con exigencia universal de dimisión. Da ruedas de prensa sin preguntas y coloca rollos al personal sobre la prosperidad económica a él debida. Del Brasil tiene previsto viajar a la otra punta del mundo y enlazar un periplo largo a ver si, en el ínterin, esto se pacifica, no vayan a recibirlo con un autobús y una cacerolada. Hay incluso quien especula con que no tiene previsto regresar, sino que pedirá asilo político en algún país con el que no haya acuerdo de extradición.

Porque aquí no va a quedar títere con cabeza. La delegada del gobierno, Dancausa, imputada en un asunto turbio con un enorme daño patrimonial a la administración pública. Villar Mir, el Villar Mir de toda la vida, la ubicua OHL, esa extraña empresa Indra, que financiaba al PP y le contaba los votos, un empresario, amigo de la Reina, todos clientes asiduos de los tribunles. Díaz Ferrán se querella contra Pablo Iglesias a causa de su rostro en el Trambús, supongo que por el derecho a la propia imagen, siendo así que la que ofrece en Soto del Real es peor que la del vehículo/picota. A su vez, Iglesias ha dejado sin púlpito en la SER a mosén Errejón, lo que tiene a sus partidarios muy mosqueados, pues no parecen conformes con las explicaciones de Echenique del tipo de "tú tienes dos ojos; el partido tiene diez mil". Errejón será sustituido por Irene Montero por decisión del argos partidario porque, según estos demócratas, los tertulianos no los eligen los medios, sino las jefaturas del partido.

¿Alguien creía que las cosas iban a cambiar por mucho que se movieran? Ahí tienen ustedes al ex-ministro de Justicia del reino, llevando en hombros el féretro de su suegro, ex-ministro a su vez de Franco, al son del Cara al sol, camisas azules, brazos en alto. 

Todo sigue igual. Como en el NO-DO.

Zapatero en Cataluña

Mi artículo de hoy en elMón.cat, titulado: El PSOE/PSC y Cataluña. Me movieron a escribirlo las declaraciones de Rodríguez Zapatero sobre los supuestos prejuicios de los socialistas catalanes acerca de Susana Díaz por ser mujer y andaluza. Era inevitable que se jugara la baza de la condición femenina de Díaz y ya se ha hecho en positivo alguna vez, cosa muy legítima. Lo imprevisible es que se empleara de un modo tan inepto, tan negativo, utilizándola como un arma frente a unas presuntas mentalidades misóginas; o sea, una especie de chantaje ideológico: votas a Díaz o eres un machista.

¿Y lo del prejuicio por ser andaluza? Es muy injusto con los catalanes, que han tenido un presidente de la Generalitat andaluz y de su partido, Montilla. Ahora se entiende que este pusilánime pasara de prometer aceptar el Estatuto que saliera del Parlament a dejar que Guerra le diera una mano de garlopa y, convenientemente "cepillado" lo pactó con la CiU de entonces, dejando en la estacada al PSC.

¿De dónde saca Zapatero que los catalanes abrigan tales prejuicios? De los que él profesa sobre los catalanes.

Sigue el texto del artículo en castellano:

EL PSOE Y CATALUÑA

Al día siguiente de Sant Jordi, fiesta popular de respeto, cultura y tolerancia, Rodríguez Zapatero, de visita a su correligionario Iceta, afirma que en Cataluña hay prejuicios contra el proyecto político de Susana Díaz por ser mujer y andaluza. Algo parecido en su opinión a lo que sucedió con Carme Chacón en España por ser mujer y catalana.

Flaco favor hizo el expresidente al socialismo y a su país cuando gobernaba, pero peor lo está haciendo ahora en su condición de jubilado muñidor de la campaña de Díaz. Esta no ha tenido éxito en su intento de apoyarse en las viejas “glorias” socialistas que sacó en exposición en el Ifema en Madrid. Prácticamente ninguno de los asistentes se manifiesta partidario suyo, al quedar avergonzados por su intervención en aquel mitin de exaltación. Y el que lo hace, Zapatero, mejor sería que estuviera callado, en lugar de emitir juicios tan injustos, necios y agresivos como el reseñado.

Son injustos. No hay prueba alguna de prejuicios contra los andaluces en Cataluña, más allá de los que hay en todas partes del Estado español contra los de otros lugares. Y en política, menos aun. Cataluña ha tenido un presidente andaluz socialista, Montilla, Cordobés y, como recuerda Rufian, tiene hoy una líder de la oposición jerezana. Pero se puede devolver la pelota a Zapatero preguntándole cuántos presidentes no andaluces ha tenido Andalucía; cuantos no vascos Euskadi; cuántos no gallegos Galicia. Y así todas las CCAA. Tiene gracia que se acuse a Cataluña de lo que no hace, pero sí hacen los demás, excepto, salvo error, Valencia (Zaplana) y Madrid (Leguina). Y no hace falta recordar que la acusación de “prejuicios” es uno de los primeros pasos del camino que lleva a hablar de xenofobia, racismo y nazismo. Es in juicio injusto que sí denota un prejuicio anticatalán.

Son necios. La comparación con Carme Chacón es de una ineptitud casi celestial porque ataca no a Cataluña, sino a España que Zapatero dice llevar en el corazón. Admite que en España hay prejuicios anticatalanes. Lo cual es cierto y él es un buen ejemplo. Además de los prejuicios cruzados de todos contra todos en España, como en los demás países (escoceses/ingleses, bávaros/prusianos, flamencos/valones, etc.), en algo suelen coincidir los españoles al margen de sus procedencias: los prejuicios sobre los catalanes. Y esto lo reconoce uno de León, que no suele medir el alcance de sus palabras.

Son agresivos. Exactamente, ¿cuál es el “proyecto político” de Susana Díaz? Un conjunto de frases mitineras hechas de “ilusión”, “compañeros”, “ganas de ganar”, “cien por cien PSOE”, que no quieren decir nada, y un propósito concreto, reiteradamente formulado: parar los pies a los catalanes. Nada de derecho a decidir, ni derecho de autodeterminación y menos financiación a costa de Andalucía (como si esto último fuera un dato objetivo). En realidad, el “proyecto político” de Díaz es contrario a las aspiraciones nacionales de Cataluña. Como todo el mundo sabe, esta es la verdadera razón del apoyo de la vieja guardia del PSOE a la candidatura de la presidenta de Andalucía, a pesar de sus evidentes carencias. Contra Cataluña vale todo.

La otra objeción de Zapatero es que es un prejuicio catalán en el caso de Díaz y español en el de Chacón por ser mujeres. Téngase en cuenta que en ambos casos se trata de elecciones primarias, internas al PSOE. Aunque el expresidente se excusa diciendo que no habla del PSC, es evidente que el prejuicio se achaca al electorado socialista catalán. Igual que en el caso de Chacón se achaca al electorado socialista español. Es para preguntarse qué verá en el socialismo un dirigente que considera a los socialistas poco menos que xenófobos y machistas.

Y no es solo el caso de Zapatero y su proverbial impericia. Es el del PSOE y el PSC y su difícil posición que explica el descenso del último en las preferencias del electorado. En el PSOE predomina un espíritu de nacionalismo español excluyente contrario al referéndum. Trasmitido este al PSC en un país en el que el 80 por ciento de la población es favorable, lo condena a la irrelevancia. Su única esperanza es sobrevivir como socialismo catalán, esto es, independizarse del PSOE. Pero, si se independiza del PSOE, ¿por qué se opone a la independencia de Cataluña?

Mañana, Palinuro homenajeado

Mañana se presenta el libro que estos cinco colegas han compilado con contribuciones de muchos otros sobre una variedad de temas, y han tenido la gentileza de dedicarme. No me corresponde aquí hacer comentario alguno o emitir opinión por ser parte directamente interesada, salvo la de manifestar mi profundo agradecimiento.

Para lo demás, me cumple actuar como fiel cronista del acto: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Plaza de la Marina Española, 9. A las 19:00.

martes, 25 de abril de 2017

La conferencia de Tarragona el viernes pasado


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No había grabación en el Colegio d'Advocats i Farmacèutics de Tarragona, pero, para fortuna de todos, estaba Ramón Sabaté, gran fotógrafo, que filmó el acto y lo subió a You Tube. Yo lo incluyo aquí con su permiso.

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Igualmente incluyo la grabación del turno de preguntas y respuestas, que fue muy animado y siempre de la mano de nuestro amigo Sabaté.


Dimensiones de una dimisión

Tenía razón OK Diario, Aguirre planeaba dimitir el domingo o el lunes. No lo hizo el domingo, día del Señor, pues podría interpretarse torcidamente. Lo hizo el lunes, día de la luna, famosa por ser una embustera, aunque no tanto como la propia Aguirre, que ya ha dimitido tres veces.

Una rueda de prensa de tres minutos sin preguntas y una dimisión lacrimógena que la afectada ha tratado dee convertir en un acto de responsabilidad política. A simple vista más parece una decisión a regañadientes, por tercera vez, tras haber intentado evitarlo a toda costa y, según las malas lenguas, cuando puede encontrarse al filo de una imputación penal. El reconocimiento de Aguirre de su culpa in vigilando tiene un alcance de responsabilidad penal y civil imprevisibles, dado que aquí se han cometido al parecer delitos tremendos. Y, además, debe añadirle la culpa in eligendo, eso que ella, siempre tan chulapa, minimiza hablando de "ranas". Y sin contar con que, de todas las actividades de su gobierno, la sanitaria, a la que aun no se ha pasado revista, promete ser un foco mucho más abrumador de corrupción que la gestión de la Charca de Isabel II.

De todo eso puede salir una imputación. Sin duda, Aguirre lleva años "haciéndose la rubia" y hasta es posible que lo sea, pero no es creíble que haya presidido sobre un emporio de corrupción y latrocinio y no se haya enterado de nada. No se pude gobernar con una mano derecha, González, que ha convertido su familia en una verdadera empresa de presuntos delitos y en donde todos, desde sus hijos hasta su octogenario padre tenían un cometido. El padre es hoy nonagenario pero, según parece, sigue siendo útil a la empresa lavando dinero.

Aguirre no estaba en menudencias, sino en las alturas teóricas de la doctrina neoliberal que le insuflaban sus consejeros empresariales (alguno ya en la cárcel) y sus asesores aúlicos. Paladina del libre mercado y el fin de las mamandurrias socialistas, no tenía por qué parar mientes en las que ella iba sembrando a su paso. Pagar periodistas a su servicio con dineros públicos en TeleMadrid no era mamandurria. Colocar en el Ayuntamiento de su amiga Botella a Carromero con un sueldazo tampoco era mamandurria.  E così via. Lástima que el resto de los mortales no lo veamos así y que consideremos que entre el liberalismo y la política del saqueo y la rapiña debe haber una separación que ella parece desconocer.

Por último, la dimisión de Aguirre tiene una dimensión poco reseñada hasta la fecha, una dimensión política que apunta directamente a Rajoy. Aguirre no ha dimitido porque la hayan pillado con las manos en la masa o en flagrante delito, ni porque se haya beneficiado directamente de los delitos de sus elegidos, aunque sí indirectamente, por ejemplo, financiación ilegal de elecciones. Dimite por responsabilidad política. Justo la situación de Rajoy, responsable político del universo de corrupción de la política española. En su caso, además, hay un presunto beneficio directo, derivado del cobro de sobresueldos en B que él mismo llegó a admitir.

Si Aguirre dimite, Rajoy debe hacerlo igualmente, incluso con mayor motivo.