sábado, 26 de mayo de 2018

Hoy, Palinuro en Malgrat de Mar

Hablando seobre neofranquismo y República Catalana, en Malgrat de Mar, a Can Campasol, a las 19:00, organizado por el CDR y el Ajuntament de Malgrat y el Rovell. Al final del acto, un sopar popular y solidari con los 2 malgratencs encausats.

Momento este excelente para hablar de neofranquismo y República Catalana. Algunos amigos y colegas a veces me critican lo que, según ellos, es un error de mi parte, consistente en confundir el gobierno español con el Estado. Quieren decir que, mientras el gobierno puede cambiarse (hay en marcha una moción de censura de Sánchez al Sobresueldos), no así el Estado que no se puede ni se debe cambiar porque el Estado es lo duradero, como los pilares de los puentes y los gobiernos, las aguas que, a veces bajan sucias, pero acaban pasando y, si tiramos el puente, luego, a ver cómo vadeamos el río.

Los jueces acaban de condenar al PP en pleno a pagar una multa como partido entero delincuente; han dicho que el presidente del gobierno no tiene crédito (podían haber dicho que mintió como un bellaco, que es lo que es, en sede judicial; pero ya se sabe que los jueces son prudentes o cautos o saben con quién se juegan los cuartos); y han condenado a distintos miembros y amigos del PP a penas de prisión por ladrones.

Durante los últimos años, el PP no ha hecho otra cosa que robar y nadie se ha atrevido a echarlo del gobierno y todos han admitido que esta organización criminal arruinara a España y a los españoles y ahora, cuando ya el carácter delictivo de estos malhechores es patente, deprisa y corriendo se compone una alternativa de retales y de gente que no se quiere entre sí, para substituir a los corruptos ¿por quién? En el peor de los casos, por otros corruptos y en el mejor, por unos incompetentes, solo movidos por ambiciones personales y sin el menor proyecto para España. No lo tiene Sánchez, ni Podemos ni, por descontado los de C's que, además, están cucamente agazapados.

Solo hay algo en lo que todos, todos coinciden: en ir contra los catalanes. Catalanófobos son los del PP, los del PSOE y los C's y camino de la catalanofobia los de Podemos. 

¿En qué cambia entonces el gobierno? La deriva dictatorial y anticatalana seguirá igual. Y puede que peor porque estos nacional-españoles vienen con buena conciencia porque diz que son de izquierda.

No, amigos, ya no engañáis a nadie: los gobiernos son indiferentes porque son todos iguales. Es el Estado español el que está podrido y es un Estado fallido. Es el Estado el que hay que cambiar en todos los órdenes: territorial, constitucional, económico, educativo, mediático y relaciones entre iglesia-Estado.

Pero para eso no hay webbs en España y menos en la izquierda.

Nos vemos en Malgrat.

La moción de censura

M. Rajoy, (a) "Sobresueldos" lo ha conseguido. Se enfrenta a su segunda moción de censura en un solo mandato y esta vez puede que salga. Se la ha trabajado denodadamente: ha gobernado dictatorialmente, ignorando el Parlamento; pervertido la división de poderes; establecido la censura en los medios y atacado los derechos fundamentales de la ciudadanía; desmantelado el Estado del bienestar; expoliado las arcas públicas; saqueado el fondo de pensiones; arruinado el país, al que deja con una deuda estratosférica que no se podrá pagar; destruido la independencia judicial; aniquilado el escaso prestigio internacional que quedaba a España.

En definitiva, ha destruido y dividido el país por su absoluta incompetencia. Su partido y, por tanto su gobierno, ha sido condenado por los tribunales como una asociación de malhechores. En ningún país del mundo seguiría gobernando un minuto más un sujeto con este historial que no solamente es responsable jerárquico de todos estos destrozos, sino que se ha beneficiado de ellos cobrando sobresueldos en negro. 

Sin duda debiera haber dimitido hace mucho sin que fuera necesario echarlo con una moción de censura. Pero no lo hará porque, aparte de que la derecha considera que el poder es de su propiedad y no tiene por qué dimitir en ningún caso, no quiere dejar de ser aforado para no ir a parar a la cárcel que es en donde probablemente tendría que estar.

El mismo personaje, en una rueda de prensa posterior al consejo de ministros desplegó su batería de argumentos para rechazar una moción de censura que no puede evitar (aunque hará lo posible e imposible para que fracase) ni el país puede permitirse el lujo de no presentar so pena de acabar en una crisis en el cenagal de la corrupción, el robo, el autoritarismo y la catalanofobia. Sus argumentos son, patéticos: que la moción de Sánchez "debilita" a España y "pone en peligro la recuperación", siendo así que España nunca ha estado más débil, aislada y desprestigiada que con él y la recuperación, una fábula fabricada por sus servicios de propaganda. Sostiene igualmente que Sánchez no tiene proyecto y lo único que quiere es ser presidente a toda costa. 

Igual que él, que llegó a la presidencia mintiendo como un bellaco y no diciendo lo que pensaba hacer, sino lo que hicieron los empresarios y banqueros. También sostiene que Sánchez ha perdido dos elecciones (2015 y 2016) que él ha ganado. Pero no dice que las ganó haciendo trampas, con dinero negro y, por lo tanto, son nulas de pleno derecho. Añade que el PSOE se entrega a los independentistas con lo que también debilitará la aplicación del art. 155 que, para este dictador sin escrúpulos morales, capaz de hacer que los jueces encarcelen a sus adversarios políticos, es una medida ajustada, equilibrada y proporcional. Cuando este hombre habla, sus mentiras y desvergüenzas ciegan el horizonte.

Rajoy y su banda son responsables directos de la quiebra de España, gracias a su estúpida política de tratar la cuestión catalana como una de orden público. El país es una ruina merced a la ineptitud de unos gobernantes que solo son buenos para robar y no tanto como se creen porque, a pesar de haber sometido a las instituciones del Estado a su intereses partidistas, acaban por descubrirse siempre como lo que son: una partida de malhechores. Nada que ver con un Estado democrático de derecho.

La cuestión ahora es ver si la moción saldrá o no, a tenor de la aritmética parlamentaria: PSOE y Podemos son 156 votos. Contando con los 17 de los indepes catalanes (aunque los del PDeCat no estén del todo claros) salen 173. Añadiendo los dos de Bildu, 175. La falta un diputado. La moción saldría si a ella se sumaran los 5 escaños del PNV. Pero eso no tan evidente. Tratándose del PNV nunca nada está claro. 

En cuanto a los censores. Tras muchas vacilaciones, los socialistas presentan la moción, pero esta solo saldrá con los votos de los indepes. Justo la línea roja que los camisas viejas del PSOE le habían trazado hace tres años: con los indepes catalanes, ni a beber un café. Y esa era también la idea de Sánchez. Él hubiera preferido una coalición PSOE, Podemos y C's, en la línea que intentó en 2015 y no le salió porque Podemos le votó en contra. Ahora parece que los barones, en especial el neofranquista Rubalcaba, no le han forzado a renunciar a esas alianzas pero solo porque piensan que serán imposibles. Para garantizarse estos votos, Sánchez promete que convocará elecciones, cosa de la que no quieren oír hablar el PP y C's.

Por su lado, Podemos, ha saltado veloz a proponer la moción a la vista de la degeneración del del gobierno del PP y los partidos dinásticos. Ha sido él, Podemos, quien ha propuesto a Sánchez como presidente. El mismo Sánchez en contra de quien votó en 2015. Porque fue Podemos quien impidió un gobierno distinto al de PP y quien condenó a todo el país a estar sometido a esta banda de ladrones. La izquierda haciendo el juego a la derecha, cosa que pasa mucho. Sus partidarios dicen que se trata de una mentira y que Podemos votó en contra de Sánchez porque pactaba con C's. Pero eso es falso ya que la formación morada no hace ascos a la naranja, por ejemplo, en la propuesta de reformar el sistema electoral. Lo que Iglesias, animado por el contumaz Anguita, quería superar era a Sánchez en el terreno personal y, con el señuelo del "sorpasso" al PSOE en general. Para eso necesitaba unas elecciones. Las tuvo, las perdió y metió al país en el pozo sin fondo de la dictadura del 155 bajo M. Rajoy (a) "El Sobresueldos"

La pintoresca cuestión es que, sea cual sea la vía que se tome, a los efectos que importan, la censura y su resultado son indiferentes. La moción no arreglará nada ni variará nada (fuera de perder de vista a ese indigno personaje de Rajoy) en el panorama político español cuyo punto central es cómo abordar la cuestión catalana. A este respecto no hay avance alguno. El PSOE es tan partidario del 155 como el PP o más y con él arrastra a una parte importante de Podemos. La "izquierda" no es alternativa alguna a la derecha en Catalunya porque comparte el ciego nacionalismo español de esta. Y tan partidario de la represión como el PP. O más también incluso. Y con olvido manifiesto de la república.

La moción, si sale, variará las formas y caras de la política española, pero no las de la catalana que, a su vez, condiciona la española. El sistema político español, según reconocía El País hace unos días está bloqueado. Paralizado. Y no saldrá de la parálisis mientras no encuentre una solución pacífica, dialogada e imaginativa para Catalunya. Es obvio que M. Rajoy no puede y que ha dejado el país mucho peor de lo que lo encontró.

Pero el PSOE fracasará igualmente en donde fracasó el PP. Porque el problema político que tiene paralizado el sistema español se llama Cataluña y ningún partido lo resolverá porque carece de posibilidades ya que su punto de partida es siempre el mismo, el punto de partida del colonizador: Catalunya debe regirse desde Madrid, quizá no a través de un partido nacional-católico, sino uno de "izquierdas". Pero esta puede llegar a ser peor que la derecha porque parte de una falsa buena conciencia. 


viernes, 25 de mayo de 2018

Mañana, Palinuro en Malgrat de Mar

Hablando seobre neofranquismo y República Catalana, en Malgrat de Mar, a Can Campasol, a las 19:00, organizado por el CDR y el Ajuntament de Malgrat y el Rovell. Al final del acto, un sopar popular y solidari con los 2 malgratencs encausats.

Momento este excelente para hablar de neofranquismo y República Catalana. Algunos amigos y colegas a veces me critican lo que, según ellos, es un error de mi parte, consistente en confundir el gobierno español con el Estado. Quieren decir que, mientras el gobierno puede cambiarse (hay en marcha una moción de censura de Sánchez al Sobresueldos), no así el Estado que no se puede ni se debe cambiar porque el Estado es lo duradero, como los pilares de los puentes y los gobiernos, las aguas que, a veces bajan sucias, pero acaban pasando y, si tiramos el puente, luego, a ver cómo vadeamos el río.

Los jueces acaban de condenar al PP en pleno a pagar una multa como partido entero delincuente; han dicho que el presidente del gobierno no tiene crédito (podían haber dicho que mintió como un bellaco, que es lo que es, en sede judicial; pero ya se sabe que los jueces son prudentes o cautos o saben con quién se juegan los cuartos); y han condenado a distintos miembros y amigos del PP a penas de prisión por ladrones.

Durante los últimos años, el PP no ha hecho otra cosa que robar y nadie se ha atrevido a echarlo del gobierno y todos han admitido que esta organización criminal arruinara a España y a los españoles y ahora, cuando ya el carácter delictivo de estos malhechores es patente, deprisa y corriendo se compone una alternativa de retales y de gente que no se quiere entre sí, para substituir a los corruptos ¿por quién? En el peor de los casos, por otros corruptos y en el mejor, por unos incompetentes, solo movidos por ambiciones personales y sin el menor proyecto para España. No lo tiene Sánchez, ni Podemos ni, por descontado los de C's que, además, están cucamente agazapados.

Solo hay algo en lo que todos, todos coinciden: en ir contra los catalanes. Catalanófobos son los del PP, los del PSOE y los C's y camino de la catalanofobia los de Podemos. 

¿En qué cambia entonces el gobierno? La deriva dictatorial y anticatalana seguirá igual. Y puede que peor porque estos nacional-españoles vienen con buena conciencia porque diz que son de izquierda.

No, amigos, ya no engañáis a nadie: los gobiernos son indiferentes porque son todos iguales. Es el Estado español el que está podrido y es un Estado fallido. Es el Estado el que hay que cambiar en todos los órdenes: territorial, constitucional, económico, educativo, mediático y relaciones entre iglesia-Estado.

Pero para eso no hay webbs en España y menos en la izquierda.

Nos vemos en Malgrat.

La banda pepera de ladrones y su jefe el Sobresueldos

Después de la sentencia de la Audiencia Nacional sobre la Gürtel, ¿qué más hace falta para que esta banda de ladrones y delincuentes que lleva siete años esquilmando en país, se entregue a la policía, reconozca sus crímenes y pague su deuda con la sociedad? ¿Qué más se precisa para obligar a M. Rajoy (a) "El Sobresueldos" a dimitir tras quedar acreditada la caja B del partido que preside y con cargo a la cual cobraba sobresueldos o se hacía pagar los viajes, por mentir presuntamente en sede judicial, por llevar al país a la ruina mientras estos granujas se enriquecían, y por destrozar la convivencia en el Estado, encarcelando a personas inocentes por sus ideas?

¿Qué más se necesita para librar al país de esta pandilla de sinvergüenzas, de los 5 ministros investigados y los seis presidentes de CCAA procesados? Y eso sin contar las decenas, centenares de cargos públicos menores que llevan otros tantos años robando a manos llenas; sin contar la chulería de un Hernando, el renegrido fascismo de una Cospedal; la densa estupidez de un Zoido; el necio señoritismo de un Méndez de Vigo, etc. Y así hasta la saciedad.

Sí, ¿qué más se necesita para que esta colección de facinerosos, embusteros y mangantes finalmente desaparezca de la vida pública? ¿Qué más para que hagan lo que en cualquier país del mundo habrían hecho ya cien veces: dimitir? ¿Por qué han de seguir los españoles soportando los balbuceos de un truhán que no ha hecho más que daño a la ciudadanía?

Preguntas retóricas. En principio no haría falta nada más. Bastaría con lo visto hasta ahora, la reciente detención del malhechor ex-ministro Zaplana y sus ayudantes, los Cotino, para que esta pesadilla se acabara a través de una moción de censura que pusiera fin a esta vergüenza de un gobierno en minoría parlamentaria que gobierna como si tuviera la mayoría gracias a una oposición cuya incompetencia es aun superior a la granujería del gobierno.

Iglesias pide ahora una moción de censura con Sánchez de candidato. El mismo candidato contra el que el mismo Iglesias votó en diciembre de 2015 frustrando su esperanza porque el muy sobrado pensaba que le ganaría en unas elecciones o el alucinado Anguita, consumido por su odio al PSOE, lo convenció de que habría sorpasso. La situación en diciembre de 2015 era la misma que hoy. ¿Cuál es la diferencia? Ninguna, salvo que entonces Iglesias creía que podría salirse con la suya y a tal esperanza sacrificó un país entero. 

Y ¿Sánchez, qué hay de Sánchez, el posible flamante candidato de la moción? No hay nada, salvo la muy sólida sospecha de que, al final, no habrá moción de censura porque si, para ella, tiene que contar con los votos de los independentistas catalanes, Sánchez que es un nacionalista español antes que de izquierda, no hará nada y preferirá que el Sobresueldos siga burlando la justicia y esquilmando España a contar con los votos indepes. Los socialistas preferirían con mucho una moción de censura apoyada por el PSOE, Podemos y C's, una reproducción del gobierno que planteaba Sánchez en diciembre de 2015 e Iglesias boicoteó. Pero, si esta no sale porque, al fin y al cabo, C's no es otra cosa que un PP sin corbata, ¿cuánto va a que PSOE renuncia a la moción para no contar con los votos de los indepes?

No se olvide que Sánchez, a pesar de sus escasas luces, o quizá debido a ellas, es tan centralista, mesetario y franquista de "una, grande libre" como Rubalcaba, su maestro y un tiempo adversario cuando el de Torrelavega pensaba que Sánchez se inclinaba a la izquierda a la que él odia. No hay tal caso. Apenas confirmado secretario general, Sánchez se puso incondicionalmente al servicio del PP, probablemente por mandato expreso de Preparao. 

Y si, al final, gracias a sus esbirros en los medios, a sus intelectuales sumisos, a su oposición claudicante y a la violencia de sus bandas de cachorros nazis y/o fascistas, el partido de ladrones de la Gürtel, se mantiene en el poder, gracias a la incompetencia de la izquierda, ¿cómo se lo explicará esta a sus seguidores? ¿Les dirá que los votos de los catalanistas son peores que el robo y el crimen organizado de esta banda de delincuentes? ¿Que la augusta persona del rey vale más que el respeto a la ciudadanía y la necesidad de dejar de robarla? ¿Que la monarquía es mejor que la República? ¿Que el crimen, la opresión y el engaño son mejores que el recto actuar?

Estamos hartos de decir que una situación tan abusiva y escandalosa, con un puñado de ladrones expoliando el país no se toleraría ni un minuto en cualquier otro país de Europa.

Pero ¿qué sucede? ¿Que España no es Europa?

No.




Hoy, en Arenys de Munt

¿Se acuerdan de Arenys de Munt? Aquí empezó todo hace casi diez años, con el primer referéndum local sobre la independencia de Cataluña, movido por la CUP. El resultado fue de un 96,2% de síes y un 2,3% de noes. Posteriormente estas consultas se generalizaron hasta alcanzar la nacional catalana del 9 de noviembre de 2014. Luego, el movimiento se aceleró hasta llegar al momento actual en efervescencia republicana.

Hoy volvemos a Arenys a una xerrada de recapitulación, por así decirlo, en la que hablaré con Marc Colomer de este apasionante tema de España vs. Catalunya y del Estado fallido español. Por supuesto, no  trataremos solo cosas tas abstractas y teóricas, sino que habrá lugar para la actualidad. Un país gobernado por un partido de ladrones desde hace años, ladrones desorejados, ladrones que no se cortan un pelo, ladrones y delincuentes y gentuza que no ha hecho más que mentir, robar, apalear a la ciudadanía, engañar a todo el mundo, corromper todas las instituciones, falsificar documentos públicos, expoliar los bienes comunes. Un país cuyo gobierno pretende seguir como si nada tras una sentencia según la cual su partido,  con el jefe a la cabeza, no es otra cosa que una manga de delincuentes y sinvergüenzas. Tarea en la que está ayudado por un partido neofalangista, C's que no es otra cosa que un alter ego de la derecha ladrona y hermano de viaje del partido socialista más corrompido ideológicamente en Europa, el PSOE.

En fin, nos veremos en Arenys de Munt, a las 19:30 (y espero ganarme un premio por entender las horas en catalán), convocados por la ANC en la Sala municipal de Arenys de Munt. Luego habrá un sopar groc i solidari.

Una de abajofirmantes

Ayer tuve el honor de presentar la declaración firmada por intelectuales y artistas catalanes (con dos o tres firmas de españoles) en contra de la represión y por la República Catalana. Lo hice después de asistir a un xerrada contra el 155 con miembros del departament de interior de la Generalitat en mitad del carrer y antes de sumarme a un sopar groc en Figueres en el que se recogieron más de 10.000 euros para la caja común de resistencia y ayuda a los presos. Enorme orgullo, francamente. Escuché a Montse Bassa, hermana de Dolors, presa en Alcalá Meco y dije lo que pensaba sobre los presos políticos y lo que, en mi opinión, es preciso hacer para sacarlos de la cárcel. Si me llega vídeo del acto (así como del del dpto de Interior), lo subiré a Palinuro.

En la declaración, que se presentaba en el "espai Vila Webb", con participación de Vicent Partal, director del diario, no cupimos en el salón previsto y fue necesario repetir luego el acto en el exterior.

Una conclusión se saca de los tres actos: aquí no se para nada en tanto siga habiendo presos/as y exiliados/as políticos/as.


jueves, 24 de mayo de 2018

¿Es una rebelión? No, Sire, es una revolución

Mi artículo de ayer en elMón.cat, titulado La revolución catalana, en el que, con el ánimo más constructivo posible, se pretende aclarar a los jueces la diferencia entre una rebelión que se afanan en buscar y no encuentran y una revolución que se encuentran a cada paso sin buscarla. Aclaración necesaria porque en la formación intelectual de sus señorías impera una lógica franquista que no les permite ver la realidad. No existe rebelión porque no hay violencia. Hay una revolución. Pero esta no puede perseguirse penalmente. No es un cocncepto jurídico, sino prejurídico, político, sociológico, filosófico. No es un delito. Más fríamente: la revolución solo es delito si fracasa porque, entonces, los vencedores juzgarán a los vencidos con su código y los acusarán de rebelión. Eso es lo que hizo Franco: condenó por rebelión a quienes habían defendido la legalidad frente a su rebelión. Que esto fuera justo o no, en aquella situación de dictadura, era indiferente. Como lo es ahora en la de dictadura actual.

Pero eso es solo si la revolución fracasa. Si triunfa se inaugura un orden jurídico nuevo en el que aquella acusación de rebelión se reduce a lo que es: un disfraz jurídico de una persecución política, ideológica, contra el independentismo. Que la revolución no violenta, democrática, transversal, fenómeno político articulado a través de la desobediencia y la resistencia pacífica, triunfe o no, no depende de los tribunales, sino de la correlación de fuerzas entre el independentismo y el nacionalismo español en el contexto internacional de hoy. 

Aquí, la versión castellana:

La revolución catalana


Sus señorías están desconcertadas. Llevan seis meses hablando de rebelión y esta no se manifiesta por lado alguno; al menos según su propia definición que exige la presencia de violencia. Violencia de verdad, no la imaginaria. No un ceño fruncido, una voz más alta que otra o algún gruñido. Violencia en serio. Como la que ejercen las fuerzas de seguridad del Estado cuando reciben la orden de apalear ciudadanos sin miramientos. De ahí, para arriba. Violencia como el atentado de las Ramblas. Y de eso no hay ni rastro en la acción del movimiento independentista que lleva años ejerciéndose y en todo tipo de contextos. No hay violencia y no pueden inventársela, aunque lo intentan. Por tanto, no hay rebelión.

Lo que hay es una revolución. Pero esta no está en el código penal, no es un delito. Es un concepto político y hasta filosófico pero no jurídico. Y, sin embargo, en cuanto alteración radical del ordenamiento jurídico es el peor y más general de los delitos. Pero no se puede castigar por no estar definido como tal. Y no se puede castigar porque, además de lo problemático de la definición, el derecho penal de la modernidad, como el civil, nace precisamente de una revolución, la francesa. En realidad, la rebelión no es más que una revolución fracasada y reprimida por el poder. Cuando triunfa, nadie la condena y hasta es la fuente del derecho.

Es el caso de la revolución catalana, a la que el Estado, evidentemente, no puede hacer frente porque no la entiende. Hace años que los comportamientos individuales y colectivos del independentismo catalán no encajan en los tipos delictivos del derecho penal español. Como tampoco lo hacen en los esquemas mentales de los políticos que rivalizan (o debieran rivalizar) por conseguir la gobernación del Estado. Aplican estos concepciones estereotipadas trasnochadas, incapaces de dar cuenta de la novedad del independentismo catalán. Y llegan al delirio. El señor Sánchez ha arremetido contra el “supremacismo” y “racismo” del señor Torra con una base documental falsa y manipulada con auténtica pasión justiciera. Lo ha comparado con Le Pen muy contento de haber encontrado un supuesto punto débil en el adversario, lo que le ahorra tener que razonar por qué está en contra de las demás cuestiones. Sin embargo resulta que el señor Torra no es racista ni xenófobo y, para amigos de Le Pen, los socios de Sánchez, C’s, que se fotografían gustosos con cuanto lepenista encuentran y andan en negociaciones con el señor Valls, el de la expulsión de las niñas gitanas.

Esta obstinación en que nada se mueva, en que no hay innovación, muy típica de España, va contra el ciclo largo de cambios que se viene dando en Europa desde el fin de la guerra fría y la división en bloques. Todo el sistema político continental ha tenido y sigue teniendo cambios de gran envergadura. Han aparecido y desaparecido Estados, han cambiado regímenes políticos, han mutado o se han reformado estructuras constitucionales, ha habido cambios radicales de sistemas de partidos, las fronteras heredadas de la guerra han mudado, se han creado y destruido asociaciones, alianzas y coaliciones de todo tipo, las ideologías han resucitado y son administradas por los medios de comunicación.

Algunos ejemplos de innovaciones y singularidades: en Portugal hay un gobierno de unidad de la izquierda que funciona; en Italia se inicia un curso tempestuoso de la mano de dos partidos que todos califican de antisistema, La Liga y el M5 estrellas, por el que nadie daba un euro hace un par de años; la UE, aquejada de Brexit, tiene que encontrar una nueva forma de justificación y organización.

En ese clima europeo de cambio y mudanza, la revolución catalana como un movimiento transversal, sin distinción de clases, pacífico, cívico, democrático con un enorme respaldo social a través de asociaciones que forman un entramado con gran capacidad de movilización es un fenómeno nuevo para el Estado. No lo es en sí mismo, pero sí para un Estado que jamás se vio obligado a enfrentarse a él más que por la fuerza de las armas. Y ahora no es el caso. Y no sabe qué hacer.

La falta de competencia y experiencia de los políticos españoles se debe a que nunca han tenido que hacer política de verdad. Nunca por ejemplo ha habido gobiernos de coalición en España desde la muerte del dictador. Su espíritu es de imposición y no de negociación y, a base de perseverar en ese error, a base de abordar una cuestión política como una de orden público, a base de judicializar y, por tanto, cegar, toda posibilidad de entendimiento, han llevado la situación a un punto de todo o nada.

Un punto en el que creen que van a ganar porque el nacionalismo español tiene la fuerza y la emplea y el independentismo catalán está “descabezado”, maniatado, controlado e intervenido. Da la impresión, sin embargo de que es al revés: el nacionalismo está al final de la escapada pues únicamente puede conservar su dominio en Catalunya por medios represivos, a través de una dictadura de hecho que no podrá prolongar.

Enfrente se encontrará una sociedad en revolución, no en rebeldía, que no está dispuesta a ser gobernada como una colonia. Y la desobediencia civil y la resistencia pacífica de esa sociedad acabarán prevaleciendo sobre la imposición.

Frankenstein sigue su camino

Curiosa coincidencia. Este año es el bicentenario de la novela de Mary Shelley, Frankenstein o el Prometeo moderno y del nacimiento de Karl Marx. Un chiste malo que se habrá hecho cientos de veces: en 1818 nacían el Prometeo moderno y su historia que, por cierto, aunque dos hechos completamente dispares, están relacionados de mil sutiles maneras.

Es el caso que, en mis visitas a la biblioteca de mi universidad, se me ha pasado por alto una exposición que lleva desde el día del libro y está a punto de cerrarse. No me explico cómo no la había visto antes pues habitualmente chequeo las exposiciones en la entrada que suelen ser muy buenas. Y menos me explico cómo la he visto hoy. Estoy tentado a creer en algún efluvio mágico procedente de una simpática figura de la criatura de Frankenstein (en la inimitable caracterización de Boris Karloff), sentado en un sillón y presidiendo el espacio de la exposición. Esta está magníficamente comisariada por Antonio Ballesteros y Ana Parra Luján, dos notables especialistas en literatura inglesa y en especial la romántica y victoriana. La segunda ha trabajado la figura del doble y el primero tiene una vasta obra en estos asuntos concretos y otros adyacentes. Dos sabios de la casa.

La exposición es de apariencia minimalista: seis textos de los comisarios y seis vitrinas con objetos relacionados con la figura de Frankenstein. Los textos se concentran en Mary Shelley, la novela/leyenda, su impacto y algunas de sus implicaciones. Pero las vitrinas, que son básicamente portadas de libros y de vídeos de películas muestran un verdadero universo, que va desde los orígenes hasta aquellos aspectos cercana o lejanamente relacionados con una creación literaria, habitualmente considerada un mito que arranca de un mito, muy revalorizado por el romanticismo. Uno de los pasatiempos más socorridos es hacer la arqueología y genealogía de Frankenstein, territorio fértil: además de las relaciones familiares inmediatas (Wollstonecraft y Godwin de padres, Shelley de amante y esposo), el tiempo reverberaba, Radcliffe reinaba en lo gótico, provocando las iras de Jane Austen y rivalizaba con Matthew Lewis en demonizar a los católicos; en la ciencia el darwinismo que daba pie a dos corrientes, una por así decirlo, científica, que no se metía en camisas de once varas (si acaso, el llamado "darwinismo social") y otra literaria, fabulosa que, a través de Samuel Butler y Bulwer Lytton, daba entrada a lo que acabaría siendo un horizonte plausible, el mundo de las máquinas, de los autómatas, de las creaciones del hombre, susceptible de evolucionar. Añádanse las corrientes paranormales de la época, los fabulosos usos del magnetismo. Todo esto y mucho más, por supuesto, da para entretenerse con Frankenstein. Debe de ser una de las figuras más populares del cine, él y sus variaciones.

Pero quiso la casualidad que Frankenstein viniera al mundo en la famosa estancia en villa Diodati, al borde del lago Leman, al tiempo que otra creación literaria que, no teniendo nada que ver con aquel, se ha consagrado como el otro mito del mal: el vampiro. Es casi una metáfora de la época. Frankenstein entronca con el Golem, los alquimistas, los autómatas de E.T.A. Hoffmann, pero su fundamento es la ciencia y la ambición del ser humano, empeñado en responder a la pregunta del arcángel Miguel. Otra cosa es que el positivismo vaya acompañado del consideraciones morales  sobre la demasía humana. De Frankenstein nacen, en cierto modo, algunos célebres desdoblamientos de creador y creatura en diversos campos (científico, artístico), como el de Jeckyll-Hyde o el de Dorian Gray.

Pero la otra figura, el vampiro no tiene nada que ver con la ciencia. Es una vuelta a lo legendario y puramente supersticioso, una expresa negación de la ilustración y apoteosis de la magia. El vampiro no se refleja en los espejos porque, en realidad, no existe, no tiene cuerpo. Es una referencia a la idea del alma de los pueblos venida de los tiempos oscuros, propia del historicismo más desatado de los años posteriores. La aparición de un suconsciente colectivo en rituales sangrientos que haría luego las delicias de los freudianos. Los vampiros han tenido también una excelente acogida en el cine, con las figuras clásicas (y muy distintas) de Bela Lugosi como Drácula sobre la novela de Stoker y Max Schreck, como Nosferatu que, por cierto, se titulaba "una sinfonía del horror", del horror en el más puro expresionismo alemán. Y sin olvidar la hazaña de Sheridan Le Fanu, también presente en la eexposición, que, con su Camilla creó la figura de la vampira que luego se vulgarizaría hasta en el nombre, como "vampiresa". 

Andan por las vitrinas muchos otros autores y libros que amplían sin cesar la galaxia a otras constelaciones: La caída de la casa Usher, claro. Una de las editoriales que publica más obras de gótico en general aquí expuestas, se llama Valdemar. Los autómatas también se feminizan, como en La Eva futura, de L'Isle Adam. Alguna obra de Stanislaw Lem trae el tema (creación/máquina/autómata/rebelión) a los tiempos modernos. No solo los de Chaplin, que ya dejaba las cosas claras sino los de Metrópoli, de Fritz Lang, también en exposición. Al fin y al cabo, María, la dulce María tambiéen es una autómata.

En fin, que sale uno de esta exposición minimalista con la cabeza hecha un bombo. Cosa buena pues para eso están las exposiciones, para cambiar cabezas. Y es lo que tiene exponer portadas de libros, cada una de las cuales remite a un mundo. Al despedirse tropieza uno con Lovecraft y aprieta el paso porque le parece haber escuchado un extraño ruido agudo metálico continuado que no había escuchado nunca. 

Hoy, jornada democrática

Hoy hay convocados diversos actos democráticos de lucha por las libertades y la democracia así como de solidaridad con los presos políticos y por su inmediata liberación. Me sé algunos.

A propósito de los presos políticos la fulminante detención de Eduardo Zaplana, seguida de la de otros pájaros como Juan Cotino y su sobrino con sus efluvios de cosa nostra tiene al personal boquiabierto. No por los delitos imputados que, al fin y al cabo, son los habituales: cohechos, malversaciones, blanqueo, fraudes, comisiones, sino por la enésima comprobación de que este país ha estado y está gobernado por delincuentes.

Y espérese la sentencia sobre la caja B del PP, que está al caer. Cosa de averiguar cómo podrá probar M. Rajoy que no sabía nada de ella cuando de ella cobraba.

Bueno, en todo caso, zanjan esa cuestión de si se trata de presos políticos, como dicen los independentistas o de políticos presos, como dicen los del 155. Se trata de presos políticos, los indepes, y de políticos presos, los del PP.

A las 14:00 en el passeig Sant Joan-Diputación tendremos una xerrada sobre el apasionante tema del art. 155, su injusto pasado, su ilegal presente y su imposible futuro. Convoca la Assemblea de Treballadors/es per a la defensa de las institucions catalanes. Departament d'Interior. Obviamente un colectivo con una problemática específica con el que no solo es preciso hablar sino, sobre todo, al que hay que escuchar.

Después de este acto, a las 16:00, el gran Vicent Partal y un servidor presentamos una declaración en contra de la represión y a favor de la República. Es iniciativa muy laudable del Col.lectiu Pere Quart en defensa de la literatura catalana a les aules. Lleva la firma de numerosos intelectuales y profesionales catalanes y algunos, escasísimos, ¡ay!, españoles.  Será en el llamado "Espai Vila Web", carrer Ferlandina, 43, Barcelona. Abierto al público. Se pide la libertad de los presos políticos, el retorno de los exiliados, el levantamiento de las sanciones, el cese de la intervención de la Generalitat, la devolución a Catalunya de sus instituciones de autogobierno.

Por último, acabaremos la jornada con un sopar groc solidari en Figueres, en el restaurante Pa Volador a las 21:00. Un convivio, un ágape solidario con los presos políticos, que necesitan el apoyo espiritual y material de aquellas/os a quienes representan muy dignamente y con gran sacrificio personal y familiar. 

Creían los del 155 que la extremada dureza en la represión tendría un efecto aniquilador, que "descabezaría" el movimiento, rompería el espinazo de la resistencia y acallaría por amedrentamiento el independentismo. Aplicaron la plantilla del País Vasco mecánicamente. Por eso están tan interesados en vincular el independentismo a ETA. Sin embargo, la combinación de brutal represión instantánea y momentánea del 1-O con la no menos brutal prolongada en el tiempo de los encarcelamientos injustos a la mínima de cambio y la dispersión de los presos han conseguido lo contrario de lo que pretendían. Es completamente estúpido, pero han proporcionado al movimiento independentista una motivación simbólica de carácter moral que ellos (entre los que abundan los Zaplanas) son incapaces de entender. Incapaces de entender que no uno o dos o dos docenas, sino millones de catalanes no están dispuestos/as a llamar "normal" a una situación en la que sus legítimos representantes están en la cárcel o en el exilio.

Y no será porque no se les haya advertido hasta la saciedad: la represión cerrada, ciega, sin contrapropuesta de ningún tipo,  es contraproducente. La dictadura provoca la desobediencia civil legítima. La tiranía, la resistencia pacífica. 

Esto es Europa, señoras y señores, siglo XXI. Los gobiernos no pueden hacer lo que quieran con sus pueblos.  

miércoles, 23 de mayo de 2018

Pudiera ser la gota

Sí porque, en sí mismos ¿qué son diez millones de €? Una futesa. Por esa ridícula cantidad, González ni contestaba a un whatsap. ¿Qué son diez millones de €, hoy que la bolsa del robo cotiza cientos, miles de millones de estafas, fraudes? Cierto,  dibuja un perfil del personaje Zaplana que los tenía en un calcetín en el Uruguay, esperando un decenio para abrazar de nuevo sus doblones, como el tío Gilito. Un perfil psicológico de mangante previsor. Pero el asunto no es Zaplana. No es como el chocolate del loro. Se parece más a la mosca en la sopa.

En efecto, el escándalo no está en la cantidad de millones. Ha habido y hay expolios mucho mayores: los EREs andaluces, el 3% catalán, la Gürtel, la Púnica, Lezo, etc. De hecho, toda la política económica de la derecha (y, en parte, la izquierda) ha consistido en esquilmar el país. Las privatizaciones son apropiación de la público por lo privado a precio de ganga y condiciones privilegiadas que incluyen la socialización de las pérdidas. El sueño del capitalista explotador son las autopistas radiales de Madrid. Y eso es solo la punta del iceberg. El gobierno del PP (el de la mayoría absoluta) ha sido un instrumento obediente mediante el cual los empresarios y la banca han expoliado el país por vías legales e ilegales y lo han dejado con una deuda impagable. Todo el gobierno del PP ha sido un robo. En su política y en el comportamiento de sus políticos. La descripción judicial de este como una asociación de malhechores se queda corta. Un partido con ochocientos imputados y una caja B de la que cobraban sobresueldos muchos de sus dirigentes, incluso cuando ocupaban cargos públicos, como el hoy presidente M. Rajoy, debiera ser ilegalizado.

A lo mejor la detención de Zaplana es la gota que colma el vaso. Desde luego, la de su compinche Cotino, que fue director general de la Policía Nacional ayuda bastante.

La pregunta inmediata es en manos de quién ha estado y está este país. Con qué legitimidad reclama M. Rajoy a los indepes catalanes el cumplimiento de una ley que él lleva años saltándose, al frente de un partido que es una presunta asociación de malhechores. ¿Cómo se puede pedir el cumplimiento de la ley cuando no se respeta el resultado de las elecciones del 21 de diciembre de 2017? ¿Qué sentido tiene reclamar legalidad en el funcionamiento institucional cuando no se respeta la división de poderes y los jueces se extralimitan en sus atribuciones? ¿Con qué autoridad está el gobierno de la Gürtel y sus dos ayudantes PSOE y C’s, interfiriendo el normal desarrollo del autogobierno de Catalunya a base medidas ilegales y arbitrarias?

Las fotos con el careto patibulario de Zaplana (no mucho más de cuando estaba en la gloria) marcan el tono de esta marcha fúnebre del nacionalismo español hacia su destrucción.

Mañana jornada democrática

Mañana hay convocados diversos actos democráticos de lucha por las libertades y la democracia así como de solidaridad con los presos políticos y por su inmediata liberación. Me sé algunos.

A propósito de los presos políticos la fulminante detención ayer de Eduardo Zaplana, seguida de la de otros pájaros como Juan Cotino y su sobrino con sus efluvios de cosa nostra tiene al personal boquiabierto. No por los delitos imputados que, al fin y al cabo, son los habituales: cohechos, malversaciones, blanqueo, fraudes, comisiones, sino por la enésima comprobación de que este país ha estado y está gobernado por delincuentes.

Y espérese la sentencia sobre la caja B del PP, que está al caer. Cosa de averiguar cómo podrá probar M. Rajoy que no sabía nada de ella cuando de ella cobraba.

Bueno, en todo caso, zanjan esa cuestión de si se trata de presos políticos, como dicen los independentistas o de políticos presos, como dicen los del 155. Se trata de presos políticos, los indepes, y de políticos presos, los del PP.

En todo caso, a las 14:00 en el passeig Sant Joan-Diputación tendremos una xerrada sobre el apasionante tema del art. 155, su injusto pasado, su ilegal presente y su imposible futuro. Convoca la Assemblea de Treballadors/es per a la defensa de las institucions catalanes. Departament d'Interior. Obviamente un colectivo con una problemática específica con el que no solo es preciso hablar sino, sobre todo, al que hay que escuchar.

Después de este acto, a las 16:00, el gran Vicent Partal y un servidor presentamos una declaración en contra de la represión y a favor de la República. Es iniciativa muy laudable del Col.lectiu Pere Quart en defensa de la literatura catalana a les aules. Lleva la firma de numerosos intelectuales y profesionales catalanes y algunos, escasísimos, ¡ay!, españoles.  Será en el llamado "Espai Vila Web", carrer Ferlandina, 43, Barcelona. Abierto al público. Se pide la libertad de los presos políticos, el retorno de los exiliados, el levantamiento de las sanciones, el cese de la intervención de la Generalitat, la devolución a Catalunya de sus instituciones de autogobierno.

Por último, acabaremos la jornada con un sopar groc solidari en Figueres, en el restaurante Pa Volador a las 21:00. Un convivio, un ágape solidario con los presos políticos, que necesitan el apoyo espiritual y material de aquellas/os a quienes representan muy dignamente y con gran sacrificio personal y familiar. 

Creían los del 155 que la extremada dureza en la represión tendría un efecto aniquilador, que "descabezaría" el movimiento, rompería el espinazo de la resistencia y acallaría por amedrentamiento el independentismo. Aplicaron la plantilla del País Vasco mecánicamente. Por eso están tan interesados en vincular el independentismo a ETA. Sin embargo, la combinación de brutal represión instantánea y momentánea del 1-O con la no menos brutal prolongada en el tiempo de los encarcelamientos injustos a la mínima de cambio y la dispersión de los presos han conseguido lo contrario de lo que pretendían. Es completamente estúpido, pero han proporcionado al movimiento independentista una motivación simbólica de carácter moral que ellos (entre los que abundan los Zaplanas) son incapaces de entender. Incapaces de entender que no uno o dos o dos docenas, sino millones de catalanes no están dispuestos/as a llamar "normal" a una situación en la que sus legítimos representantes están en la cárcel o en el exilio.

Y no será porque no se les haya advertido hasta la saciedad: la represión cerrada, ciega, sin contrapropuesta de ningún tipo,  es contraproducente. La dictadura provoca la desobediencia civil legítima. La tiranía, la resistencia pacífica. 

Esto es Europa, señoras y señores, siglo XXI. Los gobiernos no pueden hacer lo que quieran con sus pueblos.  

martes, 22 de mayo de 2018

La conquista del Estado

En las memorias de quienes vivieron los años oscuros del nacimiento de los fascismos suele aparecer una observación: al principio, la gente normal, se tomaba a risa aquellas formaciones y organizaciones de exaltados y radicales. Hasta que los llantos y la sangre anegaron Europa.

El fascismo tiene siempre un punto ridículo, pero escasa gracia. En efecto, las redes hicieron picadillo el discurso patriótico del político catalán. Mucho ingenio, sí; y mucho peligro. El discurso de Rivera fue una típica arenga fascista, al estilo de La conquista del Estado con una retórica joseantoniana. Añádase el comportamiento de los "descontrolados" que van embozados provocando y luego resulta que algunos son de C's y se va componiendo el cuadro del auge de un movimiento de ultras con una base electoral fuerte, alimentada por su demagogia anticatalana llevada a sus últimas consecuencias. 

Demagogia anticatalana pero aplicando tácticas, por asi decirlo, catalanas. Lo que la arenga de Rivera inauguraba era una organización social, al estilo de la que tienen en Catalunya y es un fracaso, la SCC. Aquí se llamará España ciudadana y será interesante ver si prospera como las catalanas.

La prensa apenas ha prestado atención a este acto de vintage fascista cañí (aparición de Marta Sánchez), con la atención al mundo cosmopolita (opción Manuel Valls) y todo envuelto en los gritos de rigor de España, una, grande, libre. El nombre del caudillo está por ver, porque hay competencia.

La que representa el PSOE de Sánchez, que enarbola la misma bandera nacional-española y encabeza la facción más dura del 155, la más beligerante con el independentismo. Hasta el extremo de atacar a Torra por "racista" y compararlo con Le Pen. Es una muestra palmaria del proceso de fascistización del secretario general. A nada que lea los textos de los que habla, verá que Torra no es racista y sabe perfectamente que si alguien en España está relacionado con Le Pen son sus socios C's. El fascismo es así, típicamente proyectista: te acusa de hacer lo que él hace. 

Sánchez apunta alto como candidato al caudillaje nacional-español: quiere prolongar indefinidamente el 155, con mayores restricciones y sin convocatoria de elecciones. 

Como se ha dicho a veces chez Palinuro, esto es la dictadura. Seguramente esa que anhela el socio de Sánchez, que no tiene libertad, pero sí cierta paz y orden.  El mismo que propone restringir las redes sociales  en estado de excepción. Un ámbito que los psicópatas que redactaron la Ley Mordaza pasaron por alto, en donde rige la más descarada libertad de expresión y en donde se confunde la libertad con el libertinaje, como decía Franco. 

Claro que los socialistas no se quedan atrás y proponen modificar el Código Penal para que se tipifique como delito de rebelión cualquier manifestación aunque sea pacífica. A estos efectos, ¿hay alguna diferencia apreciable entre el PSOE y C's? A mi entender, no. Y más; tampoco la hay entre esos y el PP. El triunvirato del 155 impera.

Lo que hay en España es una dictadura de hecho del 155 que, aunque sea levantado si el gobierno corrige su error de vetar la publicación de los nombramientos, lo será muy transitoriamente y con un escrutinio permanente de los actos de la Generalitat que tendrán siempre un grado elevado de confrontación. El 155 estará presente como amenaza extraordinariamente fácil de cumplir pues depende de la aprobación del Senado. 

Como presente estará la resistencia de una población empeñada en recuperar el pleno uso de sus instituciones republicanas y su derecho a decidir.