viernes, 24 de mayo de 2019

El carisma

Interesantísima entrevista al MHP Puigdemont en Waterloo. La firma Gerard Sesé, cantautor, politólogo,  columnista de La República y entrevistador con garra, recámara, retranca y tino. Un hombre bomba.

La frase que ha escogido como lema o emblema, un poco estilizada por mor del efecto, sintetiza, sin mencionarlo, el gran debate subyacente al independentismo. Este se polariza entre la unilateralidad y la negociación. El equivalente a la oposición entre realismo y cosmopolitismo en las relaciones internacionales, tan del gusto de Romeva. Pero con una peculiaridad muy delicada, casi perversa. Ni los unilateralistas se opondrían a una negociación de contenido, ni los partidarios de esta rechazarían un unilateralismo con suficiente apoyo. Es más, ambas partes están convencidas de que su respectiva fortaleza depende de la del otro. No solo gobiernan juntas, sino que habrán de seguir haciéndolo. Y seguir actuando juntas. El yin y el yang de la independencia.

El texto literal de la entrevista en este asunto tan importante es: "Hay un independentismo mágico que espera que, por alguna razón que ignoramos, España, de pronto, diga: ¡Ah, ahora que son más del 50% negociamos un referéndum! Creo que nos merecemos una opinión más madura que esta".  

La expresión "independentismo mágico" es textual. Su significado, ambiguo. Suena como a milagro o prestidigitación, aunque seguramente apunta a la idea de ingenuidad; no de ingenio, sino de inocencia. Creer que el Estado se avendrá alguna vez a pactar un referéndum de autodeterminación es ingenuo. De ingenuidad e inocencia acusan siempre los realistas políticos a los cosmopolitas.

Por si alguien cree que los realistas/unilateralistas exageran la cerrazón española, escúchese una voz representativa del unionismo español y clara como el agua del arroyo. El periodista Enrique García Serrano, de recias convicciones españolas, en Intereconomía:, "aunque el 105% de los catalanes pidiera la independencia no habría que dársela, porque España desaparecería". No se pierda el tiempo discutiendo. El meollo de las cosas suele estar oculto. En este dislate lo está en la expresión "dársela", que explica a las claras de qué se trata aquí. Para García Serrano, la independencia de Catalunya es el "suicidio" (sic) de España. Así que...

El resto de la entrevista, literalmente repleta de información interesante en muchos campos (Europa, España, el independentismo, los movimientos tácticos, el exilio, la prisión, etc.) refleja el sentido y razón de la actividad política de Puigdemont. A su condición de presidente legítimo de la República en el exilio, añade la de diputado suspenso del Parlament, presidente del Consell per la República,  probable eurodiputado, dirigente de JxC y líder del independentismo de tradición burguesa, que se quiere unitario y transversal.

A lo largo de la entrevista se dan momentos significativos. Hay el momento gaullista, el momento de la resistencia, la personificación de la legitimidad y, sobre todo, el momento del liderazgo carismático que, otro meollo oculto, se revela de pronto en una respuesta de Puigdemont a una pregunta que le dispara Sesé: "¿Y estamos preparados?" Respuesta: "La gente está preparada para hacer lo que desde un punto de vista estratégico, le proponga la unidad independentista." 

Puigdemont confía en la gente y la gente confía en Puigdemont.

El carisma es eso.

Avui, al Foment Martinenc (Barcelona)

Avui, al Foment Martinenc, en Barcelona (Carrer de Provença, 591) a les 18:15, farem presentació del Consell per la República David Ferrer i un servidor. El Consell necessita més recolzament per ser efectiu i aquesta es la nostra tasca:demanar major suport a una eina imprescindible de la República. Si, com Palinuro desitja, el proper diumenge els tres candidats de Lliures per Europa, Puigdemont, Comín i Ponsatí, surten electes, tindrán una magnífica base de treball y consulta per seguir endavant fent República a l'exterior.

jueves, 23 de mayo de 2019

Levantando acta de la ruptura

Aquí mi artículo de ayer en elMón.cat, titulado Escenificació de la ruptura, sobre el episodio de la recogida de actas de los presos políticos, interpretándolo como un acto de ruptura entre el independentismo y el Estado y una muestra de que la independencia de Catalunya es inevitable.

Al día siguiente de escrito el artículo, los energúmenos de la derecha española montaron el espectáculo en el Congreso con sus berridos y pataleos. Demostraban así, al uso de la corte, la rabia y frustración que sienten hacia, al ver quee, en efecto, e inevitable. 



Escenificación de la ruptura.

La doble condición de representantes electos y presos políticos de los cuatro diputados del Congreso y el senador Romeva, aunque no reconocida por los poderes públicos, destruye la pretensión del Estado de que se le considere un Estado democrático de derecho, homologable, según doctrina oficial del ministerio de Asuntos Catalanes, con el de los países del entorno. Se les ha permitido recoger las actas, pero no hablar con los medios, aunque las actas consagren su condición de parlamentarios, que viene de parlar.

La prohibición es absurda porque los presos han podido dirigirse a la opinión por medio de unos vídeos que se han difundido en las redes, precisamente con la ayuda de tan absurda prohibición. Pero también tiene un significado simbólico que permite entrever con qué falta absoluta de honestidad tratarán los poderes a quienes se encuentren a su merced. La mesa del Parlamento, con su flamante nueva presidenta socialista y ... catalana ya está tramitando el expediente para despojar a los diputados electos de sus prerrogativas. Lo hace poniendo la quinta marcha, impaciente por dehacerse de este iconveniente y aligerar la mayoría necesaria para la investidura del gobierno. Además, no es tema conflictivo en una mesa sin representación independentista y animada por un fuerte resentimientoo contra los catalanes. Un "a por ellos" parlamentario.

Es imposible despojar a nadie de las prerrogativas que no posee. Así, al recoger las actas, los diputados han alcanzado la condición de representantes de todo el pueblo español, en plenitud de sus derechos, entre ellos, el de expresión, la libertad de palabra. ¿Cómo pueden limitarse los derechos de un diputado por decisión judicial sin suplicatorio y sin que el Parlamento haya suspendido al diputado? No es admisible que los miembros del Parlamento estén sometidos a las decisiones caprichosas de los jueces por encima de la pretendida soberanía del Parlamento, sin el menor respeto por el princcipio de división de poderes.

El eco mediático del acto de toma de posesión, las emociones, los abrazos, la solemnidad de las formas mostraron el mundo real que el mundo oficial quiere esconder. Ya no veíamos funcionarios, rejas, puertas, prisiones, guardias, policías, jueces, la cara oscura de la represión. Veíamos la cara humana, la de la gente convencida, en pie, erguida, resistiendo sin vaciilación. En la extensión de una sonrisa ve el espectador la esperanza de un pueblo y el compromiso de llevar la lucha hasta la victoria.

En paralelo, el Estado es incapaz de respetar las reglas que quiere imponer a los otros. Por eso trata a los independentistas con menosprecio y arbitrariedad. Hoy les reconoce unos derechos y mañana se los niega. Suena como cuando el Senado romano trataba con las embajadas de los reyezuelos de la frontera o cuando el Congreso americano firmaba tratados con las tribus indias sin reconocer sus derechos en el fondo. Con una diferencia notable: el Senado romano y el Congreso yanqui eran dos instituciones serias y previsibles, cosa que no puede decirse de Estado esspañol.

Por lo demás, los interlocutores de los poderes españoles no son precisamente embajadas de tribus de la frontera a quienes se pueda engañar con promesas falsas y papeles sin valor, enfrentadas a un imperio civilizado y burocrático muy superior. Antes al contrario, son gente muy avezada que, dando prueba de una notable habilidad, sabe aprovechar los intersticios del sistema colonial legal español para impulsar la lucha por la liberación de Catalunya. Al mismo tieempo, a diferencia de los españoles, han entendido que el ámbito político europeo forma parte de la política interna dels Estats que lo componen y no tienen inconveniente en llevar a su seno los conflictos que se dan en su interior.

Todos admiten ya que el contencioso catalán no se resolverá sin una u otra forma de intervención europea, Se trata de encontrar la menos escandalosa para ponerla en práctica, la que deje menos en ridículo al Estado español. Pero esta intervención habrá de producirse necessariamente para consagrar una ruptura que, como se vio en la toma de posesión como diputados de los rehenes catalanes, es inevitable.

Demá, al Foment Martinenc, Barcelona

Demà, divendres al Foment Martinenc, en Barcelona (Carrer de Provença, 591) a les 18:15, farem presentació del Consell per la República David Ferrer i un servidor. El Consell necessita més recolzament per ser efectiu i aquesta es la nostra tasca:demanar major suport a una eina imprescindible de la República. Si, com Palinuro desitja, el proper diumenge els tres candidats de Lliures per Europa, Puigdemont, Comín i Ponsatí, surten electes, tindrán una magnífica base de treball y consulta per seguir endavant fent República a l'exterior.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Pataleta

Palinuro señalaba ayer que, aunque fugaz, el momento de recogida de actas el lunes revestía solemnidad. Ponía de relieve que la independencia de Catalunya es irreversible.

El martes, ayer, la solemnidad quedó hecha añicos en manos o, mejor dicho, en patas de los diputados de la derecha, convertidos en Manada bullanguera. España entraba en acción, oé, oé. El lunes llegaban los rehenes, debidamente escoltados, representantes de las tozudas tribus del Noreste del Imperio. Llegaba la Antiespaña. Así que el martes, la verdadera España se calzó los cascos y esgrimió sus vociferantes razones. Por España. Por la misma España por la que también prometió la Constitución Pablo Iglesias. Además, eso sí, de hacerlo por "la democracia y los derechos sociales", no vayan a tomarlo por don Pelayo.

Antes del ceremonial tabernario, según Turull, Rivera planteó una negativa radical a aceptar que los diputados independentistas juraran o prometieran y exigió a la presidencia de la Cámara que impidiera el juramento a base de suspenderlos allí mismo, in situ. Es verdad que solo pretendía hacerse ver, espada en mano, como auténtico líder de la oposición frente al alfeñique de Casado. Pero la necesidad de lucirte no te obliga a soltar necedades.

Si los diputados electos solo alcanzan condición plena de tales después de acatar la Constitución, ¿cómo va a suspenderlos la Mesa del Congreso antes de que tengan la condición de la que el señor Rivera quiere verlos privados? Eso no puede hacerlo la mesa, ni el gran Houdini, ni el dios oculto de los místicos y, previsiblemente, juguetón.

Y ¿con qué autoridad suspendería la mesa a unos señores de una condición que aun no tienen? Evidentemente, con una autoridad genérica de mantenimiento del orden en el hemiciclo. Así podría actuar como un portero de discoteca e impedir la entrada a los independentistas argumentando que, pues no tienen la plena condición de diputados, cabe tratarlos como intrusos, y desalojarlos. Pero algo así tendría que hacer con el resto de los diputados de la cámara, hasta los 350, incluido el señor Rivera.

Quizá le vendría bien a ver si piensa antes lo que dice.

Es imposible suspender a alguien de lo que no es. Solo podría hacerse si, de la fórmula de juramento o promesa (o la falta de ellas) se derivara una falta de acatamiento de la Constitución. La presidenta Batet ha aclarado que, en la medida en que las intervenciones de los indepes se han escuchado, en mitad de la batahola de berridos, coces y pataleos, son admisibles reglamentaria y jurisprudencialmente.

Y si no lo fueran, ¿qué? De momento, la responsabilidad de la izquierda institucional se salvaguarda aceptando la legalidad de las más alambicadas y retorcidas fórmulas para acatar sin acatar, jurar o prometer lealtad sin jurarla ni prometerla. Pero quizá fuera el momento para cuestionar esta condición del juramento a la Constitución como requisito para ser diputado. Esa costumbre de jurar o prometer públicamente un texto sagrado del carácter que sea con independencia de la convicción íntima y como requisito formal es realmente primitiva. Que lo hagan otros, incluso muchos otros, no le resta primitivismo.

La ceremonia de acatamiento de ayer fue la gala de la hipocressía. Todo el mundo sabe que los indepes no se identifican con la Constitución y, de hecho, no la acatan, aunque de derecho y formalmente lo hagan. Por eso recurren a fórmulas rocambolescas para acatarla externamente, dejando bien claro que en su fuero interno no lo hacen ni creen que deban hacerlo. Cuando las relaciones humanas se basan en puros formalismos carecen de valor. La Constitución es una tramoya y el juramento/promesa, un trámite vacío. Tan vacío que parece una pugna de ingenio, como aquellos torneos de versos improvisados de los poetas cortesanos.  Puestos a prometer, un diputado socialista prometió "por España y la Hispanidad". Un caso curioso de recuperación constitucional del Imperio. Una idea. Como la prometida y jurada Constitución de 1978 no sirve para España, mira, que sirva para la Hispanidad.

Con sus pataleos, berridos y rebuznos ¿pretenden lo diputados de la derecha que no se oigan las promesas y juramentos o son ellos, los coceantes, berreantes y rebuznantes, quienes no quieren oírlas? Son como esos orates que dan gritos para acallar otros gritos, especialmente los que llevan ellos en sus cabezas. Los llamados "gritos de rigor". 

Si en el Parlamento actúan así, ¿qué podrán hacer en la calle? Sobre todo si van en Manada.

Avui, a Girona

A les 19:00, en el Centre Cultural de La Mercé (Pujada de la Mercè, 12, Girona)  farem la presentació del Discurso a la nación catalana. Compartirem l'escenari Joan Carles Girbés, director de Ara editorial, Marta Madrenas, a qui la seva incansable activitat com alcaldessa i candidata de JxC a l'alcaldia no li resta temps per a la lectura (neccessitem alcaldes cults) o la conversa amb amics, y Marcela Topor, veïna meva i amb qui mantenc un diàleg sobre la nació catalana. Tot dos som nascuts fora, pero ens hem fet catalans per elecció amb punts de vista semblables.

Ens veiem avui a La Mercè a les 19:00.

martes, 21 de mayo de 2019

Visto y no visto

Es como un chiste. "Se alza el telón; se baja el telón; ¿cómo se llama la obra? La democracia española".

Los cuatro diputados y el senador electos recogieron sus actas entre flashes y micrófonos mudos pues no estaban autorizados a hablar con la prensa. Se les reconoce la condición de representantes (y, no se olvide, de todo el pueblo español, según acrisolada doctrina) y de parlamentarios, que viene de parlar, hablar. Pero no se les deja hablar. 

No se les deja hablar directamente, pero sí indirectamente. Han grabado vídeos que se han difundido por las redes y están en los periódicos digitales. Los barrotes no sirven de nada en la sociedad digital. Además, no existen. Son los que llevan en su ánimo los represores.  

No es lo más insólito de este episodio surrealista de la causa general contra el independentismo. Lo más insólito es la absurda obcecación del unionismo, del gobierno, la mayoría parlamentaria, los medios, los tribunales en negar que unas personas que recogen sus actas de parlamentarias y están en la cárcel por sus ideas sean presas políticas. Serán unicornios.

En un solo acto, en la firma de la documentación de las actas se ha comprobado la dignidad de los presos políticos y la indignidad de un Estado incapaz de encontrar una solución a un problema político que no sea la cárcel. Cuando la autoridad incurre en el ridículo decae como autoridad. Si se mantiene es por la violencia, cosa poco satisfactoria y tiene corta esperanza de vida. 

Nadie en el Estado español parece dispuesto a reconocer que el proceso catalán a la independencia es irreversible. Cuesta creer que nadie lo vea, aunque, en las manifestaciones externas ninguno lo reconozca. Lo ven, claro que lo ven, pero no quieren verlo porque lo que ven no les gusta. 

Es como la condición de diputados y senador de los electos. Visto y no visto. Hoy mismo se iniciarán los trámites, todos muy amparados en normas legales españolas para privar a los presos políticos de la condición de representantes que les habían otorgado los electores.

Avui , JxC i JxE a Girona

Com que sóc dels pocs convençuts que el resultat de JXC a les eleccions del 28A va ser un èxit, donades les circumstàncies, m'he guanyat fama d'optimista. I potser per això em conviden a l'acte central de JXC i JXE, cosa que faig encantat en suport dels meus dos amics independentistes Marta Madrenas i Carles Puigdemont. Ja no és qüestió d'optimisme. Els sondatges parlen del "tsunami" Puigdemont.

A més, penseu que, quan un gironí vota JXC a les municipals i JXE a les europees està votant per dos alcaldes gironins, una a Girona i l'altre a Brussel·les. Girona més, oi?

Demá a La Mercè, Girona

Dimecres vinent, a les 19:00, en el Centre Cultural de La Mercé (Pujada de la Mercè, 12, Girona)  farem la presentació del Discurso a la nación catalana. Compartirem l'escenari Joan Carles Girbés, director de Ara editorial, Marta Madrenas, a qui la seva incansable activitat com a candidata de JxC a l'alcaldia no li resta temps per a la lectura (neccessitem alcaldes cults) o la conversa amb amics, y Marcela Topor, veïna meva i amb qui mantenc un diàleg sobre la nació catalana. Tot dos som nascuts fora, pero ens hem fet catalans per elecció amb punts de vista semblables.

Ens veiem proper dimecres a La Mercè a les 19:00.

lunes, 20 de mayo de 2019

Ras i curt: cap acord

Es un timbre de gloria en las elecciones españolas. Ni un acuerdo. Ni siquiera un acuerdo en ponerse de acuerdo, como forzó heroicamente el jefe de la verdadera izquierda hace unas fechas. Ya se sabe: dos pasos adelante y uno atrás. ¿O era uno adelante y dos atrás? En realidad no importa mucho, teniendo en cuenta que no saben hacía dónde ir.

Precisemos: ni un acuerdo con los independentistas. La traducción al román paladino es "ni un acuerdo con los catalanes". Con los ellos del a por ellos. ¿Cómo? -exclamarán los simpatizantes del férreo socialismo hispano- ¿Acaso no son catalanes Iceta, Batet o Cruz? Sí, son catalanes, pero españoles de corazón. Españoles federalistas, dicen, pero españoles. Necesarios para legitimar la erradicación del independentismo en el Principado. Botiflers, para entendernos.

Por muchos catalanes unionistas que reclute, aunque llene de ellos la administración central; por muchos gestos simbólicos que haga, como llevar algún órgano de esa administración, algún tribunal especializado, hasta el Consejo de Estado, a Barcelona, por ejemplo, el gobierno no habrá ni rozado la cuestión.

Hay contenciosos algo más cargados de consecuencias, como la normalización del uso de las lenguas nacionales en las Cortes, la defensa del catalán como idioma de trabajo en la UE, el replanteamiento del reparto de  competencias del Título VIII de la Constitución, la revisión de las exclusivas del Estado, etc. Estos quizá podrían abordarse en una hipotética reforma federal de la Constitución como la que proponen los socialistas catalanes y algunos otros. 

Al margen de que este proyecto tenga algún viso de verosimilitud tratándose de la super-rígida Constitución española, su oportunidad política es inexistente. La reivindicación independentista trasciende los límites de las reformas de los poderes constituidos para plantearse en el terreno del poder constituyente. Su objetivo no es el federalismo, sino el reconocimiento del derecho de autodeterminación de los catalanes, lo cual plantea el problema en un terreno al margen de la Constitución. No por encima ni en contra, sino al margen o fuera de ella, en donde, digan lo que digan los legalistas, hay amplio terreno de juego civilizado, sin llegar a las manos. Basta con tener buena voluntad.

Nada de retornar a la matraca de si ese derecho existe o no. Existe porque lo reclama entre el 70 y el 80% de la población de Catalunya. Y, por tanto, no depende de su previo reconocimiento en la Constitución española. Quienes, a pesar de todo, sostienen que no existe porque la Constitución no lo reconoce expresamente, pueden ampliar algo sus entendederas y admitir que, si no lo reconoce expresamente, tampoco lo prohíbe expresamente. O sea, que puede hacerse al margen de la Constitución. 

Gobernar España con justicia sin acuerdo alguno con los independentistas es imposible. La existencia de presas y exiliadas políticas, de personas perseguidas por sus opiniones políticas, lo hace imposible si se considera que Catalunya es parte de España. Ningún país puede gobernarse con justicia si mantiene en estado de excepción una parte de él mismo que pugna por separarse. Tendrá que llegar a acuerdos. Y a ellos llegará el presidente Sánchez, una vez que su "acuerdofobia" antes de las elecciones, pensada para aumentar sus apoyos, deje paso a la conveniencia de encontrar alguna forma de entendimiento que no sea seguir aumentando la población penal del país..

A su vez, los independentistas han de abandonar toda esperanza de encontrar en España algún eco favorable, por mínimo que sea, distinto de esos posibles acuerdos. Lo acaban de comprobar en sus propias carnes quienes han ido a presentar la candidatura de JxEuropa en Madrid. En España la causa catalana suscita una mezcla de hostilidad e indiferencia y, por extensión, también la republicana aunque, aquí, quizá, la indiferencia gane a la hostilidad.  De darse aquellos hipotéticos acuerdos, que Sánchez niega ahora, no serán el mínimo, sino el máximo que los independentistas podrán conseguir del Estado. 

El resto han de ganárselo solos; unilateralmente. 

Presentació a Girona, dimecres, 22

Dimecres vinent, a les 19:00, en el Centre Cultural de La Mercé (Pujada de la Mercè, 12, Girona)  farem la presentació del Discurso a la nación catalana. Compartirem l'escenari Joan Carles Girbés, director de Ara editorial, Marta Madrenas, a qui la seva incansable activitat com a candidata de JxC a l'alcaldia no li resta temps per a la lectura (neccessitem alcaldes cults) o la conversa amb amics, y Marcela Topor, veïna meva i amb qui mantenc un diàleg sobre la nació catalana. Tot dos som nascuts fora, pero ens hem fet catalans per elecció amb punts de vista semblables.

Ens veiem proper dimecres a La Mercè a les 19:00.