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sábado, 2 de diciembre de 2017

El Estado de la nación

Todo el mundo sabe que El jueves es una revista de política ficción que nada tiene que ver con la realidad. Eso de que en España diluvie la mierda (otros, más finos, la llamamos ñorda) es una invención de jóvenes mentes calenturientas.

- "Hágame caso, don Harpagón, son mentes delirantes. El director de ese pasquín, Guillermo Martinez-Vela está imputado por injurías a la policía

- "Pues ¿qué ha dicho, don Sigfrido?

- "Que la presencia de la policía había acabado con las reservas de cocaína en Catalunya"

- "¡Qué barbaridad! Pero, ¿acabado a lo bestia, como el gobierno ha acabado con la hucha de las pensiones?"

- "Tal cual, amigo Harpagón. Acostumbran a hacer mofa de la pareja real. Los tribunales los condenan, como debe ser en todo Estado de derecho en que la ley te protege por igual, aunque seas el Rey."

- "Como debe ser. Por eso han condenado también a Urdangarin. Aquí no se hacen distingos ni se toleran provilegios, don Sigfrido."

- "Por supuesto. "El Jueves" solo trata de vender ejemplares a base de inventarse escándalos y mancillar la imagen de la patria."

- "Menos mal que esta nada tiene que ver con ello. España es un Estado de derecho ejemplar, en el que nadie está por encima ni fuera de la ley, donde el que la hace la paga, los gobernantes dan cuenta de sus actos, la democracia funciona, los derechos se respetan, la corrupción se combate, el gobierno y la oposición son tan ejemplares que el uno sirve de modelo a la otra y viceversa. En fin, qué voy a contarle, amigo Sieg Heil. La prueba, en los hechos: a ver, echemos una ojeada a un día cualquiera de la vida nacional, en la dulce gobernanza del imperio de la ley. Por ejemplo, ayer. Léame las noticias."

- "El PP será juzgado por borrar los ordenadores de Bárcenas para destruir pruebas de la caja B. No es mala noticia, ¿eh, don Harpa? El partido del gobierno será juzgado por lo penal. El partido cuyo presidente (y antes secretario general y antes tesorero y antes chico de los recados) es también el presidente del gobierno, a su vez acusado de cobrar sobresueldos de esa caja B que se juzga. Cualquiera diría que esto es insólito..."

- "¡Bah! No sea ingenuo, amigo Sigfrido, lo que eso prueba es la división de poderes en España. A rajatabla, le digo: los jueces cumplen con su función porque son independientes."

- "Bueno, parece que la sala de la Audiencia Nacional presidida por nuestra querida Concha ha dado boleto al juez que pidió la comparecencia del presidente."

- "Claro, hombre, lo cortés no quita lo valiente. Los jueces son independientes y agradecidos. Ande, pase a otra noticia cotidiana."

- "Una genial: Francisco Camps, imputado en el caso de la Fórmula 1. Este es el de los trajes a medida y las mayorías absolutas. El alter ego de Rita Barberá con la que se fotografiaba en descapotables al mejor y más moderno estilo de la jet set de los noventa del siglo pasado."

- "¿Lo ve? Políticos populares, conectados con el sentir de la gente sencilla. Esas imputaciones son maledicencias de quienes quieren conseguir en los tribunales lo que no obtienen en las urnas. Y no me entienda usted mal: hablo de nuestras urnas, las legales, no esas urnas satánicas que sumnistró la masonería el 1 de octubre. Los políticos del PP calan en las masas porque salen de ellas, amigo Frido.

- "Como estos dos: La fiscalía pide imputar a Aguirre y Gallardón en el caso Lezo. Otra pareja emblemática. Los Camps/Barberá de la capital. La sandunguera manola y el agrio castizo marcándose un agarrao mientras en torno suyo se producían los casos más alucinantes de corrupción y saqueo que han visto los siglos, en los que estos entran y salen como los villanos en los melodramas o melorrobos."

- "Nada, hombre, no exagere. Asuntos de familia. Verá: como Botella quería ser alcaldesa, pero sabía que no ganaría unas elecciones ni contra un ornitorrinco, se colocó de segunda, después de Gallardón que, a su vez, quería ser ministro. Cosas de todos los días. En el PP somos una familia. Es más, somos el partido que defiende la familia, por eso pusimos a Gallardón en esa trinchera y por eso lo quitamos, porque quería volver a la época más dura del derecho de familia romano. Y en el PP somos conservadores progresistas. Y respetuosos con la división de poderes. El fiscal, independientemente del gobierno, pide imputar a estos dos dirigentes que estarán sin duda encantados de colaborar con la justicia. Basta que lo diga un fiscal...

- "Que ya es valiente, ¿eh, don Harpagón? La profesión de fiscal parece ser tan de riesgo como la de periodista de guerra. Hombre, mire, hablando de guerra, aquí tiene usted otra también normal, cotidiana: Rajoy no sabe por qué quitaron el nombre de un almirante franquista de su calle". Y tan cotidiana. Normalmente, Rajoy no sabe de qué le hablan: no le consta que haya asesinados en las fosas de las cunetas, no sabe quién es Bárcenas, ignora por qué llueve."

- "Usted lo dice, don Coleóptero, business as usual".

- Vale. Ese almirante, Salvador Moreno, militar golpista y ministro de Franco fue el que, desde el Canarias bombardeó en febero de 1937 a la población civil aglomerada e indefensa en la carretera de Málaga a Almería. La desbandá, con 4.000 muertos, notable hazaña militar que Rajoy no puede desconocer siendo residente en esa misma calle, ahora nombrada como Rosalía de Castro. Ya se sabe, entre las armas y las letras, los grandes hombres de Estado eligen las armas, entre otras cosas porque no hace falta hablar.

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jueves, 30 de noviembre de 2017

La dictadura española

Aquí mi artículo de hoy en elMón.cat de igual título. La aplicación del artículo 155, el art. de la dictadura "constitucional", en la forma desmesurada e ilegal en que se ha hecho, ha puesto todas las cartas boca arriba. Directamente responsables de la aplicacion de esta norma injusta, arbitraria e ilegal son el PP, PSOE y C's, como muy bien lo ha aseverado Joan Tardà en una intervención parlamentaria. Tres cuartas partes del Congreso, a favor del establecimiento de la dictadura de un gobierno corrupto en Cataluña. Si se añaden los 71 diputados de Podemos que, al parecer, no pueden (porque no quieren) presentar un recurso de inconstitucionalidad frente a la norma, lo cual los convierte en cómplices indirectos de este atropello, la proporción llega al 92 por ciento de los diputados. Prácticamente toda la cámara y todo el electorado.

Así que el que ejerce la dictadura en Cataluña, vulnera los derechos y libertades de los catalanes y actúa de modo tiránico no es solo el gobierno, sino todos los partidos españoles, a los que se añaden entusiastas, los jueces, los curas y los periodistas a mogollón. Todos rivalizando a ver quién miente más sobre Cataluña, quién provoca más, quién es más insultante y opresor. 

Los indepes no cuentan con apoyo alguno en España, ni en las instituciones, ni en los partidos ni en los medios, ni en la opinión. El solecismo "a por" ellos, aparte de demostrar la incultura de la gente revela que quienes se orientan contra los catalanes no son solamente el gobierno o los partidos, sino el conjunto del pueblo español. Es una dictadura de la mayoría española sobre la minoría estructural catalana.

Aquí, la versión castellana:

 La dictadura española
                                                                                              
254 diputados del Congreso, los del PP, PSOE y C’s, apoyan activamente el estado de excepción encubierto del 155 en Cataluña, esto es, una norma de plenos poderes que suspende de hecho la Constitución. Ya no es una dictadura del PP, sino de casi las tres cuartas partes de la cámara. Si añadimos los 71 diputados de Podemos que, sin formar parte del bloque del 155, lo toleran pues, pudiendo, no lo han recurrido ante el Tribunal Constitucional, llegamos a 325 escaños, el 92 por ciento de la cámara. Prácticamente todos los representantes españoles. Esto es ya una dictadura española a secas, una dictadura de la mayoría española sobre la minoría nacional catalana, sobre una minoría estructural. ´

Que se trata de una dictadura es evidente, por más que el gobierno y sus aliados españoles, así como su frente propagandístico mediático, hoy encabezado por El País, la SER y el grupo PRISA traten de embellecerla y disfrazarla de algo distinto. No hay duda viendo sus muestras: el vandalismo policial del pasado 1/10 (por el que, lejos de sancionar a los policías y guardias civiles, se los ha condecorado), la virtual ocupación de Catalunya por una fuerza policial/militar de más de 10.000 agentes, la intervención y asfixia económica de la Generalitat, la persecución y encarcelamiento de unos dirigentes y el exilio de otros, la aplicación del derecho penal del enemigo, el proceso inquisitorial de convicciones hecho a los acusados, la censura y manipulación de los medios públicos de comunicación, el hostigamiento permanente de los independentistas por medio de la Junta Electoral, utilizada como brazo ejecutor del gobierno, la posible persecución judicial a Marta Rovira.
Todo ello muestra un régimen de persecución ideológica y arbitrariedad administrativa y judicial que ignora la división de poderes y conculca los derechos y libertades de los ciudadanos. O sea, una dictadura civil apoyada en una norma de excepción, ella misma ilegal y con el apoyo directo o indirecto de todas las fuerzas políticas representativas de España.

Es una dictadura española sobre Catalunya, la manifestación permanente de la tiranía de la mayoría española sobre la minoría estructural catalana. Lo que siempre ha sido por debajo de la retórica unionista de la nación española el intento de asimilación cultural y aniquilación de la nación catalana que ha pasado de ser latente a ser manifiesto con el aplauso del conjunto del pueblo español, salvas insignificantes excepciones. Esta dictadura es la que impone a palos la oligarquía española, con la colaboración de la oposición parlamentaria, el recurso a la guerra sucia policial, el respaldo del ejército, presto a intervenir, el apoyo activo del capital del Ibex35, la bendición de la Iglesia católica y la justificación de los medios de comunicación.

O sea, lo de siempre. Pero ahora más evidente que nunca debido a la internacionalización del proceso, que obliga a tener en cuenta procedimientos y garantías nada habituales en España pero sí en el extranjero y, sobre todo, en Europa que, aunque a regañadientes, se ha visto obligada a prestar atención a este conflicto y a no ignorar las consecuencias del evidente rebrote del fascismo español. Y tendrá que ser beligerante cuando el 21D triunfe el independentismo y ese fascismo pretenda intensificar sus atropellos y prácticas dictatoriales contra una población pacífica e indefensa que pretende gobernarse a sí misma.

La dictadura española en Cataluña ya no es un “asunto interno” sino que involucra a la comunidad internacional y a la Unión Europea en concreto cuando el gobierno y sus aliados del PSOE y C’s ignoren el resultado de las elecciones y pretendan seguir reprimiendo mediante la arbitrariedad y la violencia. El derecho internacional llamado “humanitario” reconoce el deber de injerencia de la comunidad internacional en los casos en que un Estado proceda con represión e injusticia en contra de su propio pueblo o parte de él.

No se puede dejar la ciudadanía de un Estado al arbitrio de un gobierno tiránico. Los catalanes no pueden esperar apoyo del resto del Estado, ni de sus partidos y organizaciones ni de sus ciudadanos. Tienen que alcanzar sus objetivos con sus solas fuerzas, las de una sociedad movilizada y unas instituciones sociales y políticas dirigidas por quienes han demostrado voluntad de sacrificio por defenderlos.

Solo pueden –y deben-recurrir al amparo internacional, el único foro en el que encontrarán eco. Corresponde hacerlo en un sentido estricto y otro más amplio. En el sentido estricto, se debe exigir la presencia de observadores internacionales en las próximas elecciones que garanticen su limpieza e impedir que el gobierno encargue el recuento a una empresa corrupta a su servicio con la misión de manipular y falsificar dichos resultados.

En un sentido más amplio, Catalunya debe acudir a todos los foros internacionales a hacer valer sus derechos y, si necesario es, por la inercia y los compromisos institucionales de los Estados, reclamar la constitución de un tribunal internacional para Cataluña, una especie de nuevo tribunal Russell, que haga justicia a las legítimas aspiraciones de un pueblo, aplastadas por el último Estado fascista en Europa.

sábado, 25 de noviembre de 2017

El Estado de derecho dictatorial

El gobierno había excluido expresamente la radiotelevisión publica catalana del alcance del 155 para no dar la deplorable impresión de que entraba a "liberar" este medio como ya lo había hecho con los estatales, convirtiéndolos en centros de agitprop del PP y la Gürtel. Pero ya ha encontrado el medio de meterle mano ocultando esta, a base de encargar a la Junta Electoral la fea tarea de la censura. TV3 no puede llamar "gobierno en el exilio" al gobierno en el exilio. Claro. ¿Qué sentido tiene que un medio del gobierno llame por su nombre al adversario del gobierno? Es mucho más lógico -y así serán las órdenes- que lo llame "banda de ratas y forajidos" o "Cipollinos". También es lógico, en ese ánimo, obligar a los medios públicos catalanes a cuestionar que hubiera heridos en el referéndum del 1/10; incluso a negar que hubiera referéndum. Y también, ¿por qué no? animarlos a interpretar creativamente la realidad, como hacen los del Estado, que dan una arenga de la vicepresidenta del gobierno contestando a otra previa de Puigdemont que ni siquiera han mencionado.

Al llegar aquí estamos ya en plena dictadura de hecho. De la mano del 155, a su vez ya adelantado por la vigente ley mordaza que viene a ser una especie de 155 avant la lettre, una norma de plenos poderes e impunidad para que la policía reprima y castigue lo que le parezca bien, incluso, por supuesto, imaginarios delitos de opinión, disfrazados bajo otras denominaciones o sin disfraz alguno. El 155 eleva de rango la represión. Y es acicate para que los jueces sigan persiguiendo tuiteros, raza maldita empeñada en tomarse a chirigota los sacrosantos lo que sea.

Esto de las redes e internet los trae locos porque, tras haber comprado a las tripulaciones de los barcos periodísticos, se encuentran con que todos hacen agua por las innumerables vías por las que la verdad sale a flote en el ciberespacio. Por eso vino el Rey el otro día a avisarnos del "peligro de los canales de desinformación". En román paladino, que están preparando la censura en la red y viene este real mozo a salvarnos de nosotros mismos. Así lo anunció Sáenz de Santamaría hace unas fechas, hablando de un propósito de "regular la libertad de expresión en las redes". O sea, ley mordaza en internet, para entendernos.

El consuelo es que, como se ha demostrado en la comisión del Congreso para tratar el divertido asunto del amigo ruso del procés que hasta El País tacha de "esperpento", no solo no tienen prueba alguna de la conjura; tampoco tienen idea de lo que hablan. Escuchar a la diputada hablar de los "sofpapers", así, como suena, es tan hilarante como comprobar que Cospedal, ministra de Defensa del Reino de España, se traga que Puigdemont es un agente ruso con el nombre de guerra de Cipollino, popular personaje en Rusia.

Pero estamos en plena censura en la vida real. La prisión de Alcalá Meco ha devuelto como no autorizada, una Revista de Catalunya dedicada a Prat de la Riba. O sea, la ha censurado. ¿Desde cuándo tiene la destinataria, Meritxell Borràs, mermados o recortados otros derechos que no sean la libertad de circulación? El reglamento penitenciario no permite, entiendo, declarar "no autorizados" más objetos que los que expresamente prevé. Y no están las publicaciones legales y mucho menos por razón de su contenido. 

El 155, que el PSOE apoya junto a C's) es un estado de excepción encubierto que amplía la persecución y censura por razones ideológicas al ámbito judicial. La justicia que está aplicándose es la justicia del enemigo. Obligar a la gente a acatar una constitución so pena de cárcel, algo que ni la propia Constitución puede admitir, lleva la justicia al terreno inquisitorial y, además, no sirve para nada. Carece de legitimidad, aunque amontone toda la legalidad que quiera. 

Y, puestos, ya también se aplica el derecho del enemigo no solo según ideologías nacionales sino también intereses de clase. Esa legalidad que Rajoy y su gobierno abanderan en Cataluña tiene un vicio de raíz que la convierte en legalidad de la Gürtel. En todo caso, el discurso tiene dos afirmaciones: nadie está por encima de la ley y esta, la ley, es igual para todos. La primera es falsa. La segunda, también.

La primera ignora la figura del Rey de derecho y los cercanos a él, de hecho. Ignora, además que los muchos fuera de la ley del partido del gobierno también, en realidad, están por encima de la ley.

La segunda, la de la igualdad, es la manifestación más descarada del dominio de la derecha. España es, por varios conceptos, el país con más desigualdades de Europa, excluidos los antiguos socialistas. Esto es acorde con la doctrina de Rajoy que, en sus años mozos, alcanzó a escribir un artículo afirmando que los seres humanos no pueden ser iguales pues así lo demuestra la ciencia. Es mucha filosofía para Palinuro. Los seres humanos, lo ignoro; pero de que no lo sean los españoles se ha encargado Rajoy y la oligarquía nacional católica para la que gobierna. Una desigualdad lacerante, humillante, impuesta por la prepotencia de quien gobierna de modo tiránico: Urdangarin, Rato, Matas, etc.,  todos en libertad, son un polo de la igualdad española; el otro, Junqueras, Borràs, Romeva, etc., todos en prisión. Si eso no es desigualdad, la palabra no significa nada.

Unos chicos llevan un año en prisión por una pelea en un bar de Alsasua; a otros, que asaltaron la librería Blanquerna, el Tribunal Constitucional los deja en libertad provisional porque encarcelarlos podría provocar "consecuencias irreparables". Que uno de los asaltantes sea pariente de un ministro del gobierno es lo más normal del mundo. Cuando se trata de la justicia del enemigo. 

La defensa del Estado español como un Estado de derecho oculta que este no respeta los dos principios que invoca. Tampoco actúa en el marco de la división de poderes pues el legislativo es irrelevante y el judicial, correa de transmisión del ejecutivo que, a su vez gobierna de forma irresponsable y sin control, valiéndose de una norma de plenos poderes. Y con una creciente injerencia del Monarca en la vida política, pues no podía faltar el toque borbónico. 

Y todo ello sin autoridad alguna ya que la corrupción estructural del sistema lo priva de todo crédito y legitimidad.


lunes, 20 de noviembre de 2017

Fráncula

Hace unos días, el diario oficial del régimen de la Gürtel publicaba un editorial titulado Franco ha muerto. en el que repetía los habituales argumentos de los franquistas y fascistas patrios cuando quieren responder a las recurrentes críticas que los demócratas hacemos al carácter franquista, aparte de ladrón, claro es, de los actuales gobernantes. Toda esta patulea viene a decir que los demócratas vivimos en el pasado, que no nos enteramos, que somos unos maniáticos que, caramba, pasemos página porque Franco ha muerto. Es lo que repite el pisaverde ese que tienen de portavoz en el PP.


Franco ha muerto. El pisaverde seguramente cree decir algo incontrovertible. Los de El País, no. Esos saben que mienten y que lo hacen por dinero al servicio del amo pepero. Con la fórmula no pretenden hacer un enunciado obvio. No son tan tontos como Casado. Quieren ir más allá, quieren decir, insinuar, dar por sentado, sugerir, que el franquismo ha muerto. Los pagan por eso, por vender esta basura como una certidumbre. Por ello tienen a sueldo en sus páginas unas docenas de supuestos intelectuales, escritores, políticos y académicos que llevan cuarenta años vendiendo ideología como si fuera ciencia.


Y no, no es verdad. El franquismo no solamente no ha muerto, sino que ha ganado la batalla a quienes algún día pensaron que bastaría dar una pátina de procedimientos formales  para disfrazar la dictadura más asesina, estúpida y longeva de Europa en un Estado democrático de derecho así, porque sí. Que los fascistas de toda la vida, los herederos de los ganadores de la Guerra civil, los Rajoys, Santamarías, Aznares, Ratos y otros se iban a convertir en democratas por arte de birlibirloque y España sería un Estado de derecho homologable a las demás democracias europeas. Esta mentira pasa por ser la verdad historiográfica moderna: España ya no es el país atrasado, subdesarrollado, inculto, autoritario, supersticioso, comido por los curas y militares, sino una democracia dinámica y abierta, flexible, inclusiva, tolerante. Esta es la mentira ideológica que llevan cuarenta años vendiendo los historiadores y otros literatos del régimen. Lo dice muy bien el subtítulo del mencionado editorial: Ningún ataque de retórica guerracivilista justifica atribuir a España comportamientos fascistas.



O sea, las bandas de fascistas por las calles -muchos de ellos policías y guardias civiles de paisano que también violan mujeres, como en Paamplona- la bestial corrupción de la banda de ladrones a la que llaman partido, la absoluta falta de ética de un presidente cobrador de sobresueldos ilegales y amigo de cuanto ladrón y sinvergüenza campa por sus respetos, la Guerra sucia, el nacionalcatolicismo de los psicópatas que emplean los fondos públicos en condecorar vírgenes, la bestialidad de la policía machacando gente pacífica, el expolio de los fondos públicos, el robo a los pensionistas, el decreto de plenos poderes del artículo 155 con el que el Sobresueldos y sus cómplices gobiernan en dictadura y envían a prisión o al exilio a sus enemigos politicos, no es fascismo. Debe de ser la democracia de la postverdad.



Claro que el franquismo no solo no ha muerto, sino que está más vivo que nunca y si Franco ha muerto, será como Drácula, para salir por la noche a chupar la sangre de sus víctimas o para robarles las fortunas, como hacen los granujas que no pagan impuestos, se autoamnistían para seguir sin pagarlos, se autoindultan cuando los pillan y llevan los caudales robados a los paraísos fiscales.


Franco se ha convertido en Fráncula y sigue haciendo lo que siempre han hecho los franquistas: perseguir a la gente, encarcelar demócratas, llegado el caso, asesinar a sus adversarios y robarles todo lo que puedan para repartírselo con la Iglesia católica.


España sigue siendo un Estado franquista. Entre otras cosas, está gobernando por un mangante, un Sobresueldos cuya única obra escrita son un par de artículos en contra de la igualdad y a favor de Franco y un libro redactado por algún "negro" analfabeto, y que preside un partido fundado por un ministro de Franco.

martes, 7 de noviembre de 2017

Las razones del nacionalismo español


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Otro gran vídeo del periodista Carlos de Urabá que deja clara prueba del estilo, los modales, las consignas, las razones del nacionalismo español. Y de las buenas relaciones de los manifestantes con la Policía Nacional. Una lástima que esta fuerza del orden no esté nunca cuando estos manifestantes (o otros de parecido talante) van agrediendo a personas indefensas por la calle por el horrible delito de no pensar como ellos o apalean y envían al hospital a alguien que no quiere gritar "¡viva España!".

En los actos públicos y manifestaciones independentistas, a veces con decenas, centenares de miles de participantes no solamente nunca se ataca a nadie sino que ni siquiera se toca el mobiliario urbano. Se quiera o no, el nacionalismo español es agresivo. La única violencia que está produciéndose en Cataluña la provocan el nacionalismo español y/o las actuaciones represivas de las autoridades centrales. No es ni puede ser Estado de derecho el que no garantiza la seguridad jurídica ni siquiera la integridad física de la población.

Violencia es asimismo la que, según denuncian los abogados defensores, pueden haber sufrido los consellers y el vicepresidente del govern, detenidos y trasladados a la prisión de Estremera, durante el trayecto. El abogado, Andreu van den Eynde, no aclarará más hasta saber los datos del examen médico a los detenidos y las explicaciones de la Policía Nacional e Instituciones Penitenciarias sobre los extremos que están en duda: si los trasladados iban esposados o no; si por delante o a la espalda; si llevaban cinturón de seguridad; si los vehículos iban a velocidad excesiva; si los detenidos fueron o no objeto de mofas; por dónde pasaron; qué se hizo con ellos; qué trato recibieron al ingresar en prisión. Todos puntos sobre los que los funcionarios armados reponsables del traslado habrán de dar explicaciones, al igual que la Policía e Instituciones Penitenciarias. Lo que salga de aquí deberá ser puesto en conocimiento de las autoridades europeas para que puedan pronunciarsse sobre la justicia española. No se olvide que los funcionarios en cuestión actuaban bajo órdenes de la jueza del caso. También habrá de darse por enterado el ministerio del Interior y el gobierno y actuar en consecuencia.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Claro que la ultraderecha está en el gobierno


Aquí la breve entrevista que me hicieron el día 3 de noviembre en la 4 y en la que se extrañaron de que dijera lo obvio: que en España la ultraderecha está en el gobierno. Y no solo en el gobierno. También en la empresa (¿qué es Juan Rosell sino un franquista de afición?), en los tribunales (¿qué son Maza, De los Cobos, "nuestra Concha" sino ultraderechistas al servicio del PP?) y en la Iglesia (¿qué es Rouco Varela sino un pío fascista?). En todas partes.

Lo sabemos todos. ¿Por qué tanta hipocresía?

Por más que los medios (generalmente vendidos) afirmen que se trata del centro-derecha, es imposible ocultar:

1) Que el PP lo fundó un ministro falangista de Franco.
2) Que a él se sumaron seis ministros más del mismo dictador genocida.
3) Que Aznar dijo, siendo presidente, que "a mi derecha no hay nadie"
4) Que el PP no ha condenado el franquismo.
5) Que el gobierno del PP ha derogado de hecho la ley de la Memoria Histórica
5) Que el mismo gobierno se niega a colaborar con la justicia argentina para castigar el franquismo.
6) Que son innumerables los "casoss aislados" de concejales y alcaldes del PP haciendo saludos fascistas, justificando a Franco y rindiéndole honores.
7) Que el gobierno está repleto de franquistas.
8) Que el presidente es el hijo de un magistrado pontevedrés que hizo su fortuna favoreciendo a Franco de una forma que avergüenza a cualquiera que conozca el caso.
9) Que los ministros del gobierno que no son nacionalcatólicos o del Opus, son de proclividades falangistas y fascistas (como Ruiz Gallardón)

Así que el asunto es claro: la ultraderecha que sale a la calle es la que el gobierno pone en la calle.
¿Por qué sabían los nazis a qué hora llegaban los políticos catalanes para ir a insultarlos? Porque los que tenían la información se la filtraron. 
¿Cuántos de estos energúmenos son agentes de paisano?
¿Cuántos de los fascistas que campan con impunidad por las calles son agentes de paisano?

¿Qué se va a hacer con la gentuza de uniforme que humilló, insultó, vejó y menospreció a los consellers catalanes que trasladaban a la prisión y por cuya seguridad estaban obligados a velar?

¿Que medidas se van a tomar contra esta canalla?

¿Es que alguien espera de esta gente -en el gobierno o en las comisarías- algún tipo de seguridad jurídica y respeto a los derechos de los ciudadanos?

Los publicistas à la page, los tertulianos, los plumillas y los periodistas "sobrecogedores" (que cogen sobres) seguirán mintiendo y hablando del "centro derecha" en el gobierno. Les pagan por ello.

Pero en el gobierno no hay nadie de centro derecha. Solo hay franquistas más o menos hipócritas y disimulados que, con el 155 se proponen restablecer la dictadura.

Mientras los medios vendidos aplauden.

De democracia, aquí, ya no queda nada.

lunes, 30 de octubre de 2017

La nación como propaganda

Y la propaganda no sirve para nada. Las naciones no se inventan o desinventan con manifestaciones apañadas, fotografías en los periódicos, ocupación en masa de pantallas. Hace falta la gente, la que vive la nación cotidianamente y la hace con plena voluntad; a esa gente no es preciso traerla en cientos de autobuses de toda España. 

Y, además, no cualquier gente. Ciudadanos/as comprometidas, activos, críticas, de comportamiento democrático, cívico y pacífico. No hay inconveniente en que a estas manifestaciones por la unidad de España se sumen grupos, puñados, escuadras de fascistas, nazis, franquistas de todas las organizaciones de extrema derecha que nutren la convocatoria. Aunque sería de agradecer que no anduvieran sembrando el terror por las calles de Barcelona, agrediendo a viandantes, apaleando a inmigrantes (al grito de ¡moro de mierda vete a tu casa!), destrozando mobiliario urbano, siendo unos gamberros. Pero hay poca esperanza. Están envalentonados con este gobierno que les deja hacer, sobre todo por la sospecha de que bastantes de ellos puedan ser sus propio agentes de paisano.

Hablemos claro: esa manifestación por la unidad de España es una manifestación por una España unida de corte claramente franquista. Por eso se oyen vivas a Franco. Estos gritos y señales, igual que el vandalismo de los matones, no salen en los medios audiovisuales españoles, en donde solo se ven banderas españolas del orden actual en ordenada movilización. Pero los medios extranjeros, todos, reflejan el contenido franquista y fascista de esta concentración. Solo falta a los nacionales asegurar que se trata de la consabida conspiración judeomasónica.

Que en ella tengan presencia muy visible los socialistas Borrell e Iceta junto al comunista Frutos al ladito de la derecha del PP y C's y notorios representantes de la extrema derecha prueba que el bloque nacional PP, PSOE (este con remilgos) y C's esta dispuesto a hacer lo que sea, literalmente lo que sea para vencer y arrasar el movimiento indepe. 

Otra cosa es que lo consiga. Porque este movimiento no es cosa de un grupo, camarilla, organización o partido, sino de una sociedad en su conjunto y complejidad. No conozco otro caso como el de la votación en el referéndum del pasado 1/10, en el que cerca de tres millones de personas acudieron a ejercer un derecho de sufragio en condiciones de hostilidad, agresividad y brutalidad estatales sin precedentes. Hace falta una moral cívica muy elevada. Cerca de 1.000 personas dieron con sus maltrechos huesos en los hospitales, pero un pueblo entero fue ejemplo mundial de voluntad política democrática. Se ganó el derecho a ser tratado como un Estado, resumió Puigdemont.

El gobierno no respeta ese derecho y procede por la vía represiva con una clara deriva dictatorial por cuanto ampara sus actos en el ilimitado artículo 155. Eso solo puede llevarlo a intensificar el conflicto e internacionalizarlo más. Es imposible vender al mundo una imagen del govern entre rejas. Y sin perspectiva real de solución puesto que esta no puede ignorar la voluntad vinculante del 90% de los votos del 1/10. 

Los guiños de Sánchez de que este amargo trago de la dictadura "constitucional" dará luego paso a unos días de entendimiento y arreglo y vino y rosas tienen el valor de las promesas de Sánchez.

La fractura entre España y Cataluña no puede arreglarsee por la vía represiva. La única solución es retirar todas las medidas coactivas del gobierno, restablecer la legalidad de la Generalitat y sentarse civilizadamente a una mesa a negociar un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Dice Borrell que si el 75% del electorado pidiera la independencia, habría que reconocerla, pero que no se la van a "colar" con un 48%. Es un argumento pintoresco porque justamente eso es lo que se pide negociar. Se puede acordar esa cifra o una inferior u otra superior, si bien Palinuro siempre propugnará la pura mayoría de votos sin más pendejadas, de forma que el 48% le acomoda si los partidarios del "no" como el señor Borrell todavía son menos. Pero a continuación estaremos, imagino, todos de acuerdo en que, para salir de dudas, hay que averiguar las cantidades y eso puede hacerse de dos maneras: una, contando las banderas españolas que la Societat Civil Catalana es capaz de reunir en la Plaza de España de Barcelona; y, dos, realizando un referéndum legal para saber a qué atenernos. 

Pues las dos partes se valen de procedimientos distintos, la cuestión se encasquilla en la fuerza bruta y, por tanto, no tiene arreglo, hasta que se atienda a razones, que no son las del Estado español el fascista anterior, este otro heredero de aquel y su ayudante del PSOE.

viernes, 13 de octubre de 2017

La fiesta de la nación discutida

Si solo fuera la "crisis catalana" la que copara la Fiesta Nacional el panorama político español sería menos turbulento. La misma justificación de esa llamada Fiesta Nacional, uno de los pilares de la conciencia nacional española en su llegada al Nuevo Mundo, está crecientemente cuestionada. Hasta la palabra "descubrimiento" con que se iniciaban todas las narrativas de la gloria patria ha caído en el descrédito y el rechazo por eurocéntrica, ya que los americanos se niegan a aceptar que fueran "descubiertos" como el que descubre una mina de wolframio. Al mismo tiempo se cuestiona el significado oficial de la conquista del continente que, lejos de ser obra cristianizadora y civilizatoria, se presenta como de saqueo, explotación y genocidio. Mala imagen para tomarla como símbolo de la nacion. Y cada vez más extendida. La ciudad de Los Ángeles ha retirado la estatua de Colón y decidido no volver a celebrar el "Columbus Day". 

No se ven muchas razones para el "optimismo" y la "esperanza" en un día que, además, ha tenido la falta de tacto de llamarse con el nombre de ese espectáculo que el siglo rechaza con creciente desprecio: las corridas de toros, también Fiesta Nacional.

Pero, en efecto, el gran escollo ante la nación española es la nación catalana, obstinada en ser reconocida como tal con su derecho a la independencia. 

Los hechos conocidos hasta el momento son claros. Hay un ultimátum del gobierno a la Generalitat para que se ajuste a la legalidad so pena de aplicación del 155 que, paradójicamente, ya está aplicado de hecho y de derecho, desde el punto en que el ultimátum equivale al requerimiento que él mismo exige. Otra cosa son los conciliábulos generalizados y la oleada de bulos que ha invadido las redes y hasta los periódicos digitales. 

El gobierno ha cortado en seco el saque de Puigdemont que abría un plazo para el acuerdo y la mediación. No hay diálogo y el plazo se acorta a cinco y ocho días. Visto lo cual, tampoco parece necesario que la Generalitat los consuma. Es una decisión muy simple, "sí, hay una DI" o "no hay una DI" y la consecuencia será la misma; fracaso de la hoja de ruta. No habrá independencia, en un caso por causa del 155 y en el otro por renuncia expresa de los interesados. 

Está claro que el gobierno no quiere solución negociada alguna, sino el sometimiento de la Generalitat sin condiciones, cosa impensable. El planteamiento del ultimátum solo tiene como respuesta la reactivación de la DI y la proclamación de la República Catalana. A no ser que el PP girara a admitir la posibilidad de una negociación, está abocado a materializar el 155 e intensificar la represión. Es decir, entra en un terreno muy rebaladizo y peligroso de inestabilidad política que repercutirá de inmediato en la deuda y las relaciones de España con los mercados financieros. 

Así las cosas, y con el pronunciamiento del Consejo de Europa en favor de la negociación y la condena de la violencia policial, Europa estará muy atenta a los siguientes pasos de Rajoy en Cataluña. A diferencia del Consejo de Europa, la UE se ha decantado por apoyar al Estado y sugerir que el conflicto se resuelva "dentro de la Constitución". Naturalmente, ¿qué va a decir? ¿Que se resuelva fuera o en contra de la Constitución? Pero, al mismo tiempo, seguirá de cerca los acontecimientos. Una segunda oleada de brutalidad policial en Cataluña -en razón de una posible huelga general- no será tolerada en Europa.

Y luego está el movimiento independentista en sí. No sé para qué estamos pagando unos centros de información, inteligencia, espionaje que son incapaces de detectar una organización clandestina que ha organizado un referéndum en el que han votado 2.200.000 personas (más otros 750.000 cuyos votos secuestró la policía) a pesar de la brutalidad con que se pretendió impedirlo. Y no solo incapaces de detectarlo también de comprenderlo una vez se ha manifestado. No comprenden el espíritu de una red de resistencia. 

El caso del gobierno es peor ya que aun comprende menos aquello a lo que se enfrenta, pues sigue negando que hubiera referéndum y, por tanto, organización social alguna que lo hiciera posible. No reconoce la extensión y profundidad del movimiento social. Al contrario sostiene que el independentismo es cosa de cuatro lunáticos empeñados en romper la unidad de España en contra de la voluntad de una "mayoría silenciosa" que se ha inventado. 

Cuando Rajoy, el de los sobresueldos, reconozca el error de enfocar la cuestión como una de orden público (policía, jueces y cárceles) ya tendrá la mediación encima. Una mediación que le obligará a comerse sus palabras de que la nación española es indiscutible e indiscutida.

lunes, 9 de octubre de 2017

Las huestes del Cid

Espectáculo insólito en Barcelona, una manifestación unionista digna de que El País le dedique una crónica almibarada, trasmitiendo el alborozo del cautivo a la vista de su liberador. Banderas al viento, entre vítores al toro español que, por fin, ha despertado, la verdadera, auténtica, profunda España llegó ayer a la capital del Principado procedente de todos los puntos de sí misma. A manifestarse junto a la mayoría silenciosa catalana y, de paso, darle voz, la poderosa voz de la España eterna.

Se cruzan debates sobre cálculos de asistencia que son ociosos. 300.000, 400.000, 900.000, como dicen, alegres, los organizadores no son significativos. Solo una ojeada a la superficie real ocupada por esta manifestación y la ocupada por la última Diada zanja el asunto. A la Diada acude gente de toda Cataluña, pero no de fuera. A la manifa de ayer, de Barcelona, de Cataluña y de fuera de Cataluña. Pero de mayoría, nada. Lo cual es lógico. El acto fue convocado por la Societat Civil Catalana, una organización social próxima a C's y con vínculos con la extrema derecha y también por los partidos políticos, C's, PP. El PSC ha animado a los militantes a la asistencia pero se ha abstenido como partido. Los tres partidos son la minoría del Parlament y, salvo C's los votos de los otros dos son casi simbólicos. Y, si de presencia en municipios se habla, el resultado es descorazonador. Nada extraño que no movilicen a mucha gente.

Por último y para entendernos esta concentración es un acto único, esporádico, extraordinario. Quizá por ello debiera atraer más público. Si no lo hace es porque las organizaciones titulares, en realidad, no tienen actividad real ni gran presencia social. Mientras que las de los indepes son manifestaciones periódicas, mantenidas, persistentes, que llevan detrás mucho trabajo de organización y voluntad política de un pueblo empeñado en ser reconocido como nación y como Estado.

Otra cuestión es el sentido del acto, las ideas y propuestas en cuyo nombre se ha celebrado. Dice El País que en nombre de la Constitución y la unidad de España. Pero no hay a su vez unidad acerca de qué unidad se está hablando y cómo se consigue. Según un sector de la manifestación (creo que minoritario), se consigue dialogando; según otro (mayoritario a mi entender), metiendo a Puigdemont y su gobierno en la cárcel. Se me escapa cómo pueden manifestarse juntos. Se da mucha importancia al hecho de que el pregón de la fiesta nacional lo dieran Vargas Llosa y Borrell pero la verdad es que ambos estaban fuera de lugar, como un estrambote mal puesto. Vargas Llosa renuncia a todo asomo de razón cuando suelta una encendida arenga en contra del nacionalismo a una multitud enfervorzadamente nacionalista. Y Borrell debiera pensarse hasta dónde va a arrastrar a su partido en la unión sagrada con la derecha que, en España, bien se sabe y se acaba de demostrar otra vez, es la extrema derecha.

Los medios españoles (especializados en emitir respuestas a declaraciones que se han ocultado) ignoran la continua, permanente agresividad y violencia de los franquistas que van en manada increpando a todo el mundo y buscando camorra, a veces con los mossos d'esquadra. En general, se trata de escamotear el marcado carácter fascista de las concentraciones en favor de la unidad de la Patria y hacerlas pasar por pacíficas, democráticas, "constitucionales" cuando no lo son. Sí lo son, en cambio, las manifestaciones (mucho mas numerosas) de indepes: pacíficas, democráticas y constitucionales. De su propia Constitución, entiéndase bien, que la gente está escribiendo ahora mismo en la calle.  

viernes, 6 de octubre de 2017

El Estado fallido español

Comparto aquí el vídeo del Centre Català de Negocis sobre el funcionamiento irracional y corrupto de la economía española, gestionada por una oligarquía de ladrones e incompetentes que solo atienden a sus propios intereses y tienen el Estado esquilmado como si fuera su cortijo. El vídeo compara la ruina española con la prosperidad catalana, que podría ser mucho mayor si no estuviera parasitada por España.



Servidor interviene a partir del minuto 34. El vídeo sigue el magnífico libro de Albert Pont, Interès d'Estat. Fer capital a Madrid (2017) Barcelona: Viena edicions.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Marca España

Por fin se aclara el misterio: Rajoy no habla inglés; lo susurra.

La jornada de ayer fue de síncope. Y nos esperan cuatro o cinco más y sin duda peores. La independencia de Cataluña empieza a verse ya en términos sombríamente contables. La Patria contante y sonante. Los agoreros han pasado de amenazar a los catalanes con la ruina a preverla para sí mismos si Cataluña se va. Ahí, en esos nobles cálculos debe de estar la raíz de esos increíbles episodios de ciudadanos onubenses, cordobeses, murcianos, santanderinos, ovetenses, etc., despidiendo las dotaciones de la Guardia Civil camino a Cataluña con los gritos de "¡A por ellos!" y "¡Soy español, oé, oé!". Son los preparativos del diálogo con los indepes que proponen los dos partidos dinásticos, PP y PSOE con la impagable ayuda de C's y Podemos, los primeros por la vía recta, los segundos, por la curva. La España fosca viene de militar y también de judicial o, cuando menos, fiscal. La fiscalía ordena a los mossos precintar las mesas antes del 1/10, para contribuir al entendimiento, sin duda.

Y el extranjero, mirando. La foto del domingo. Cataluña ocupada por las fuerzas del orden en previsión de los desmanes que puedan producirse por el hecho de que el Estado haya precintado las urnas para que la población no pueda votar. Desmanes no son de prever salvo los que involuntariamente, por supuesto, pueda ocasionar la fuerza pública. Pero sí habrá muchas otras fotografías, de muchas otras situaciones: los/as ciudadanos/as yendo a votar en grupos, pacífica y festivamente, los estudiantes en sus asambleas, las entidades sociales señalando los puntos de votación, aunque estén precintados. Aparecerán más urnas sin precintar.

A todo esto, uno de los factores que más ira enciende en el nacionalismo español es que el movimiento tiene un carácter alegre, festivo y hasta jocoso. Sin duda, la procesión va por dentro porque pocos catalanes dudan de que están viviendo un momento crucial en sus existencias. Pero, hacia fuera, reina lo lúdico con ribetes de burla. Cuando se pensaba que lo de Piolín era demasiado hasta para los gobernantes españoles, hete aquí que los que llegan a Barcelona en avión avistan el otro costado del barco, el de babor si no me equivoco, en el que también luce Piolín.

Este ridículo es el habitual de la marca España en el interior. Como los aeropuertos sin aviones, para personas. Pero proyectado al exterior suele sobrepasar todo lo imaginable. Al bochorno de ver cómo se compran unas declaraciones del Presidente "Trum" por miles de millones de € invertidos en no sé cuantos aviones que no hacen falta para nada, se añaden las declaraciones en sí y las del inenarrable co-declarante, Rajoy. "Trum" dijo y reiteró que España debía seguir "unida" porque dividirse sería una tontería. Matizó, sin embargo, que era su opinión personal. Una semana antes, la portavoz de la Casa Blanca ya había dicho que la cuestión era un asunto interno español del que ella no sabía mucho. "Trum" terminó añadiendo de su cosecha que Rajoy le había dicho (o susurrado) que no habría votación el 1/10 pero él ("Trum") creía que la gente era de otro parecer. Habiendo obtenido este universalmente respetado respaldo del emperador, el jefe de la marca España se encargó de pulverizarlo acto seguido contestando a una pregunta sobre la DUI que esta no es competencia suya, sino del Parlamento de Cataluña. Ante esto carece de importancia que el payo se lanzara muy contento a adoctrinar sobre Venezuela, teniéndoselas tiesas al señor "Madero". ¿En qué estaría pensando este majadero si es que piensa en algo?

Los socialistas se han dado cuenta de repente de la gravedad del problema que tienen delante. Se han caído literalmente del guindo. Su reacción es de ira, miedo, odio, según a qué partes del país nos refiramos. En algo están las distintas "familias" o "sectores" unidos: en no reconocer ni un adarme de responsabilidad en el hecho de que la situación haya llegado hasta aquí. Han tenido más de veinte años de gobierno para encontrar una fórmula satisfactoria para las dos partes, pero han preferido jugar al regate corto, trampeando en la cuestión territorial y manteniendo la superchería del "café para todos" en diversas propuestas. Ahora se les ha caído el cielo sobre la cabeza, como pasaba a veces con los valerosos galos y sus más aguerridos paladines salen en defensa de la Patria, una, grande, libre. Rodríguez Ibarra recomienda una "gran coalición", un gobierno de unión nacional PP-PSOE como el que proponía hace un par de años Felipe González quien ha pasado de jarrón chino a gurú. Pues no veo por qué no incorporar a C's, tan patriótico como los otros dos. Está tan convencido como Sánchez de que el referéndum no busca echar a Rajoy, sino "romper España" . No parece pasársele por la cabeza que lo que ha roto España ha sido la negativa en redondo a encontrar una solución negociada y que, curiosamente, sigue abierta, por más que en el PSOE ignoren su existencia. El fulgor de la España rota los ciega. Y ya puestos a defender la unidad de la Patria al precio que sea, quizá deban ofrecer a Podemos la posibilidad de formar parte de ese gobierno de regeneración nacional. La España que vitorea encendidamente Iglesias es la de Sánchez y la de Rajoy.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Mientras tanto, en Cataluña...

El día amanece hoy nublado. El gobierno de la Gran Nación toma el mando de los Mossos d'Esquadra, o sea, de la fuerza legítima de la Nació Petita. Muy nublado. Medida ejecutiva directa, no consultada ni sometida a control de parlamentos, tribunales u otras zarandajas democráticas. Muy nublado mientras me dirijo a la xerrada en Alella. A la puerta de un espacio abierto, una pareja de agentes de la GU ya ha explicado a los organizadores que cumplen órdenes, a saber: a hacerse ver. Más noticias: el gobierno ya ha designado al oficial que tomará el mando de los mossos: un coronel de la Guardia Civil llamado Pérez de los Cobos, hermano del Pérez de los Cobos, militante del PP que presidió una temporada el Tribunal Constitucional e hijo del también militante de Fuerza Nueva, Pérez de los Cobos. Y no es él menos pues anduvo procesado por torturas en el País Vasco, aunque luego absuelto por un tribunal español. Gente, como se ve, muy ecuánime cuando se trata de habérselas con independentistas. A la salida de la xerrada hablo con una mossa d'Esquadra que ha ido de paisana por decisión y afición propia. Me dice que es Mossa d'Esquadra y que siempre supo que su trabajo es servir a la sociedad catalana a las órdenes del gobierno de Cataluña. Le presento mis respetos y admiración por su actitud. Sabe lo que hace y es consciente del momento en que vive; en el que vivimos todos. Más tarde, llegando a la segunda xerrada, en Sant Cebrià de Vallalta, nueva noticia: el govern no traspasará el mando de los mossos al gobierno de España. Veo a Forn y a Trapero (¡qué imagen tan poderosa la de este hombre!) y escucho sus clarísimas razones políticas y su sólida base jurídica. El gobierno no puede asumir el mando y el coronel Pérez de los Cobos puede aspirar a otros destinos, seguramente más cómodos que esta tierra de rebeldes muestraculos al estilo de los escoceses de Wallace. El día se aclara. Las nubes se retiran y el Mediterráneo está bañado con su luz diáfana. Me acuerdo de la mossa d'Esquadra y pienso que esto es indestructible porque forma un arco con los extremos unidos en la misma tensión: los jefes protegen a los subordinados y los subordinados confían en los jefes. Después de la xerrada, en un pabellón sportiu, correspondiente butifarrada. La noche caída mientras tanto es en realidad día y con tanta gente alegre de toda andadura de la vida, más que día, casi amanecer. Muchas me dan las gracias pero soy yo quien debe darlas porque gracias a ellos, a la gente que he conocido en todos los puntos de Cataluña, al cabo de tantos años he encontrado mi país, el que he buscado toda la vida, un país de gente digna. Lo que siempre quise para España lo he encontrado en Cataluña. Alguien comenta que los mossos han detenido a un policía nacional que ha entrado en un comercio en las Ramblas, creo, con un arma y bajo los efectos del alcohol, o eso dice. Nadie señalará, supongo, porque los catalanes son aficionados al understatement, que ha caído a los mossos tarea doble: proteger a la población de los delincuentes habituales y de los atípicos. Los chavales de enseñanza secundaria y universitaria están echándose a la calle y empiezan a ser el habitual río de lava que engulle todos los cuentos y las logomaquias de los políticos, especialmente los de izquierda. Cuando los de los barcos reciban la orden de desembarcar, algo insomnes según parece, lo van a tener francamente crudo. Por eso están allegando más razones al Principado: tanquetas, vehículos blindados y hasta un cañón móvil de agua, todos instrumentos pensados por amenizar el diálogo con que el PP y el PSOE quieren deleitarnos a partir del dos de octubre. Tras la butifarrada gratísimo concierto de habaneras a cargo del dúo La vella Lola, Marta Bombí, la cançó y Josep Bergadà, voz y guitarra. Buenísimos. Les pido El meu avi va anar a Cuba. La tienen prevista para el final porque es muy popular. Les digo que tengo un amic dramaturgo que ha escrito una pieza de teatro con ese título, Marcel Vilarós (hola, Marcel) y que sería buena idea que se pongan en contacto, así que luego os pongo un email a cada uno. Nos vamos a dormir en medio de rumores de que el gobierno anda preparando una redada de altos cargos del govern, consellers y el propio presidente de la Generalitat. Parece absurdo ¿verdad? Pero el sentido del absurdo del gobierno central está en contexto berlanguiano, según acaba de decir, creo, Antonio Banderas. Bueno, según parece, pasado mañana el Señor de los sobresueldillos irá a visitar al Emperador en humilde solicitud de alguna declaración contra la independencia de Cataluña. Se dice que el ministerio correspondiente ya la tiene amarrada a cambio de la compra de unos aviones que probablemente no volarán por unos miles de millones de euros. Una futesa y, mira, a los mejor sale Trump por la tele diciendo que está en contra del derecho de autodeterminación de Sicilia. Pienso, antes de dormir que, pendiente el alto servicio exterior de tan trascendental misión, en estos dos días el ministro Zoido dejará en paz a la gente en Cataluña pues no puede permitirse algún escándalo que le saquen a su presidente en Washingto. Un respiro, por Toutatis, ya en puertas del referéndum. Y las malditas urnas sin aparecer.

Entre tanto, ¿Qué hace la izquierda? En el caso del PSOE, apoyar incondicionalmente al presidente Rajoy, a quien pidió en su día que dimitiera. Gente práctica los socialistas, como el interesado no tenía, ni tiene, ni tendrá intención de dimitir porque no quiere perder el aforamiento, decidieron civilizarlo y convencerlo de que pasada al oleada de la muy justa represión que los indepes se han atraído sobre sus cabezas como las orgullosas torres atraen los rayos, deberá ofrecer diálogo, después del dos de octubre. Porque antes no lo hubo. Sin duda, el PP no lo propició, pero el PSOE tampoco lo exigió. La oferta actual carece de todo valor porque ni quienes la hacen tienen crédito ni lo que dicen sentido sino que son una sarta de disparates sin conexión lógica alguna. Dice Sánchez que “en esta crisis hay tres opciones: la de Puigdemont que es votar sin dialogar; la de Rajoy que es dialogar sin votar; y la del PSOE y del PSC que es dialogar y votar un acuerdo con todas las garantías democráticas”. Dos falsedades y un conjuro de magia potagia. 1ª. Puigdemont quiere votar sin dialogar. Falso. Puigdemont quiere votar y dialogar. 2ª Rajoy quiere dialogar sin votar. Falso. Rajoy no quiere dialogar ni votar.  Magia potagia: el PSOE ofrece llegar a un acuerdo y votar con todas las garantías democráticas.¿Qué acuerdo?¿Quiénes votan? ¿Cuándo? Mientras esto no se diga, la propuesta es como un viaje al país de la Cucaña. Uncido al carro de Atila, el PSOE no puede hacer otra cosa que volver a pisar la hierba que pisó el caballo de aquel.

¿Y Podemos? Si lo de Cataluña es berlanguiano y lo del PSOE se parece algo al inspector Clouseau, lo de Podemos es buñuelesco, al estilo del Ángel Exterminador. Llevan dos días de profundas cavilaciones en un seminario o similar apartados del ruido del siglo para hacer práctica la audaz teoría de que la cuestión catalana se resuelve... echando a Rajoy de La Moncloa. Allá ha ido también, a aportar su particular luz la alcaldesa de Barcelona, Colau que, además se quita de enmedio con la habitual galanura en momentos delicados. Al fin y al cabo el objetivo es noble y tiene su mérito, más que la cuadratura del círculo pues consiste en ganar una fulminante moción de censura que necesita la mayoría absoluta de 350 teniendo en contra 222 votos de los dos partidos dinásticos, equivalentes aprx. a un 63%. Pequeñez que se resuelve con una declaración contundente, de esas que se imponen con la luz cegadora de la audacia y hacen temblar los cimientos mismos del sistema. Dice Iglesias  que Podemos respetaría el resultado de un referéndum "con garantías y efectos jurídicos". Obviamente, quiere decir los resultados de un referéndum legal. Dos pequeños matices: 1º, ese referéndum legal no se dará con la actual composición parlamentaria y tampoco con la que vaticinan los sondeos. 2º (y peor) ¿qué tiene de audaz y revolucionario cumplir la ley? Porque, si lo que está diciendo es que estaría dispuesto a incumplirla (por razones revolucionarias, imagino) ¿por qué no empieza por hacerlo ya y reconoce los resultados del referéndum del 1/10 se haga como se haga?

Sencillamente, por lo mismo por lo que el PSOE dice ahora que negociará un "acuerdo" que se someterá luego a referéndum,pudiendo haberlo propuesto hace años, en lugar de dar la murga con un federalismo inviable. ¿Y qué es ello

La República. La izquierda no puede digerir la idea de que los catalanes se constituyan en lo que ella no tiene ni tendrá porque no se atreve a reclamarla: la República.

Lo reitero: la independencia de la República Catalana ha triturado la izquierda española que,comoun cuerpo poseído por el Maligno, se encuentra ahora pensando, hablando y haciendo como la derecha.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Hoy, Palinuro en Vilassar

Es de esperar que la autoridad no haya prohibido el acto para hablar de la República catalana que, al fin y el cabo, no tiene nada que ver con el referéndum prohibido en que se preguntará a la gente si quiere una República catalana también prohibida. Pero nunca se sabe. El gobierno ha decidido que el mejor modo de hacer frente a ese inmundo propósito de la Generalitat de saber qué quieren los catalanes es prohibir el referéndum y todo lo que esté directa o indirectamente relacionado con él, el re, el fe, el ren y el dum. Todo. La autoridad incompetente ha sucumbido a una neurosis de prohibición que podría empezar por aplicarse a sí misma: prohibición de cobrar sobresueldos, prohibición de pillar mordidas, de malversar, estafar a la ciudadanía, de financiar el PP ilegalmente, de robar hasta las cucharillas en los banquetes, de destrozar (y robar) la sanidad pública, de destruir (y robar) la enseñanza pública, de esquilmar el erario, de enchufar a los amigos, de fundirse el fondo de pensiones, de estafar a los impositores de las cajas, de llevarse la pasta gansa de las contrataciones a Suiza de dejar sin subvenciones a los dependientes y un sin fin de otras prácticas de latrocinio. Pero, no, prefieren aplicársela a los demás, en especial a quienes andan en la diabólica empresa de votar y averiguar así qué quiere la gente. Como si eso fuera lo óptimo y no lo que pide la vicepresidenta de averiguar cuál es el deseo de los catalanes por ciencia infusa.

Hoy hablaremos de la República catalana en Vilassar de Mar en el Ateneu de Vilassar a las 19:00. Se comprende que, dado el carácter irreductiblemente republicano de Palinuro, este se las promete muy felices intercambiando opiniones con las gentes del lugar sobre ese futurible que hace 18 meses se veía tan lejano y hoy, a falta de 15 días para el referéndum es tangible: una República en Cataluña. Una República libre.

Nos vemos en Vilassar.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Hoy, Palinuro en Fonz, en la Universidad de Zaragoza

Un alto en el camino catalán para participar en un curso extraordinario de la Universidad de Zaragoza en Fonz con el título de La política en España: oportunidades y cambios. El tema que se me ha asignado a las 12:00 es España en crisis: balance de una década. O sea, un repaso a lo sucedido en el país entre 2007 y 2017. Ahí es nada: comienzo de la crisis-estafa del capitalismo global, recrudescencia  del independentismo catalán a raíz de la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010, mayoría absoluta del PP, 15M, auge y caída de Podemos, corrupción galopante del régimen y referéndum catalán para el 1º de octubre, momento decisivo en la historia de España.  Sesión sin duda muy animada porque, además, Fonz es importante localidad de la llamada LAPAO, un ejemplo más de cómo la política lo invade todo -especialmente en tiempos conflictivos- incluso el ámbito lingüístico. En realidad este es uno de los primeros. Sospecho que los historiadores del futuro considerarán este decenio como decisivo a la hora de dictaminar sobre el curso del sistema político de la III restauración.

Edificio Interfacultades, calle Pedro Carbuna, 12, 6ª Planta.

martes, 12 de septiembre de 2017

Hoy, Palinuro en Balaguer

A las 20:30 en el salón de actos del Ayuntamiento de Balaguer, en una xerrada  sobre el impacto de la independencia de Cataluña en España. El título tiene algo de provocativo: no hay futuro en España sin la independencia de Cataluña. Puede parecer absurdo desde un punto de vista materialista y cortoplacista, pero no lo es. El mantenimiento de Cataluña a la fuerza dentro del Estado español, supone el del statu quo por los siglos de los siglos. Unas zonas del país (els països catalans y Madrid) productivas y el resto subsidiado a excepción del País Vasco y Navarra que, con su sistema de cupo y concierto al que nos referíamos en un post anterior, Catalanes y vascos, tampoco aportan ni detraen nada y, en consecuencia, son magnitud neutra. Esto significa, en efecto, perpetuación de la lamentable situación actual: ni las zonas más productivas acaban por despegar del todo debido al lastro de los territorios subvencionados ni estos tienen suficiente estímulo para despegar de una vez y vivir de sus propios recursos y su adecuada gestión.

La sacudida de la independencia de Cataluña obligará a la gente a vigilar a la oligarquía española tradicional, a impedir que siga robando, a castigarla en los tribunales y a prosperar por sus propios medios. Al principio puede ser difícil, pero esa misma dificultad obligará a las gentes españolas a exigir responsabilidades a la clase política, políticas y penales.

Solo entonces empezará a cambiar España para bien.

Nos vemos en Balaguer.

domingo, 10 de septiembre de 2017

No entendéis nada

Pero nada de nada. Res de res. Probablemente os lo impide ese acendrado nacionalismo español que empieza por negarse a sí mismo. Los nacionalistas españoles con algo de luces aseguran que no son nacionalistas, faltaría más; que todos los nacionalismos son iguales; que no hay que poner nuevas fronteras (ellos están contentos con las suyas, claro); y, si son de izquierdas, dicen ser internacionalistas cosa que, obviamente, no significa nada.

Es muy llamativo y parte de la complejidad del problema que la izquierda muestre esta incapacidad de comprender. Cataluña no es España ni antes ni después del 1/10 como se demuestra -da vergüenza recordarlo- por el hecho de que haya que decirlo. Cataluña es tierra conquistada, según dijo Fraga a Verstringe. Está en España, pero no es España. Cataluña sabe lo que es y lo que quiere ser. España, no; ni lo que es, ni lo que quiere ser, y la mejor prueba es esta incapacidad para entender a Cataluña que raya en lo patológico. Ha sido necesario que las cosas se pudrieran durante años hasta llegar a la confrontación actual para que los socialistas empiecen a preocuparse y presenten un plan irrisorio de una comisión constitucional de reconsideración del lugar de Cataluña a sabiendas de que, con la correlación actual y previsible de fuerzas, eso es imposible. Por no hablar de ese federalismo apolillado en el que no cree nadie; ni ellos. La propuesta no solo muestra una probable mala fe de tratar de engañar a los catalanes con un señuelo parlamentario, sino que oculta algo peor: el intento de ignorar que la rebelión catalana rechaza la legitimidad del orden constitucional y que, por lo tanto, la propuesta carece de sentido dentro del sistema actual; que es una repetición del "café para todos" 40 años después.

Otra cosa sería si, entendiendo que Cataluña no es España, se propusiera una vía de negociación bilateral entre ambas que incluyera un referéndum de autodeterminación pactado. Pero, en el caso del PSOE, eso es imposible porque comparte con la derecha el nacionalismo español que le hace negarse en redondo al referéndum por una cuestión de acartonados principios borgoñones con el argumento, típicamente orgánico de todo el pensamiento reaccionario, de que la parte no puede separarse del todo, el brazo del cuerpo, la rama del árbol. Y no es esta la única bobada que comporte con el PP. También coincide en sus falacias sobre la legalidad, la Constitución, la estabilidad, la Monarquía y, en gran medida, la colonización del Estado por la Iglesia, etc, y por supuesto, el recurso a la represión y la violencia si se considera preciso, con la única salvedad de que, al tiempo que se reduce a los catalanes por la fuerza, no se deje de llamarlos al diálogo. 

Diálogo como el que ofrecía Sáenz de Santamaría mientras preparaba la guerra sucia contra la Generalitat, los procesamientos de Mas, Rigau, Ortega, Homs etc por medio de sus alguaciles en el Tribunal Constitucional, y una batería de denuncias y amenazas que, en el momento de escribir estas líneas, alcanzan ya a los particulares que desobedezcan al Tribunal Constitucional y eso sin apoyatura jurídica alguna, simplemente por un capricho de esta señora. Teniendo en cuenta que la Generalitat ya cuenta con 50.000 voluntarios para el referéndum, calcúlese el hercúleo esfuerzo represivo que habrá de realizar este gobierno de incompetentes para todo lo que no sea expoliar el erario. 

Eso es lo que el PSOE directa y abiertamiente y Podemos de forma ambigua, esquinada e hipócrita están respaldando: la actividad arbitraria de la administración con el apoyo de unos jueces sumisos y la tiranía como forma de gobierno frente a un problema que son incapaces de resolver. Y, de paso, la condonación de la guerra sucia, la organización de policías políticas, el empleo de la fuerza pública con intenciones intimidatorias, la compra y manipulación de los medios, las amenazas y campañas contra la Generalitat. 

Y no solo eso. Quienes no solamente no denuncian las sistemáticas violaciones de la legalidad y el Estado de derecho, sino que las apoyan, también están siendo cómplices de la corrrupción generalizada de un gobierno sostenido por un partido que es una asociación para delinquir. 

Y todo ello porque estos nacionalistas españoles, de derechas, de centro o de izquierdas son incapaces de entender qué está pasando en Cataluña, una sociedad dinámica y abierta empeñada en librarse de la rémora de un Estado que, tras un breve lapso de una democracia mediocre, vuelve por los fueros de los gobiernos de ladrones, meapilas, franquistas y corruptos que han destruido el país. Literalmente.

Frente a ello, el movimiento independentista que mañana, en la Diada, hará una demostración de fuerza y unidad que conquistará todos los medios del mundo, sigue adelante de modo pacífico y democrático como una "revolución de las sonrisas". De las sonrisas y con sentido del humor. El ridículo episodio vivido ayer por la Guardia Civil registrando una revista como un episodio del Cu Cut de hace más de cien años en busca de papeletas de votación, fue apoteósico y aun alcanzó grados superiores cuando, mientras las gentes regalaban claveles a unos hoscos guardias civiles, estos confiscaban una caja... vacía y el consejero Turull avisaba de que no hacían falta papeletas, pues todos podrán traer impresas de casa.

No, amigos, no entendéis nada y, después del 1º de octubre, si el sí es mayoritario, tendréis que tragar una república catalana libre, mucho mejor y más próspera que la España que deja atrás.

lunes, 4 de septiembre de 2017

La cuenta atrás

Después del torrente de amenazas del gobierno y su partido al independentismo el sábado pasado, el domingo, día del señor, el tono general ha sido más llevadero y civilizado. Pero la conclusión es la misma: los nacionalistas españoles no saben qué hacer, no saben cómo detener un proceso que, a su juicio, puede acabar con el Estado (lo de la nación queda para más abajo) como ellos lo conciben. El barco del posible entendimiento que llevaba años amarrado esperando y proponiendo alguna forma de acuerdo, finalmente ha zarpado rumbo al 1/10 y ellos se han quedado en tierra, sin saber qué hacer, sin entender lo que ha pasado.

No obstante, es bien sencillo para quien sepa ver las cosas con discernimiento. Todavía hoy pueden encontrar la solución si quieren. Ayer publicaba La Vanguardia una entrevista a Puigdemont firmada por el director, Marius Carol, a quien cabe felicitar por lo pertinente y profesional de sus preguntas. Las respuestas no desmerecieron. La entrevista aclara muchas cosas, desde las prácticas sobre la urnas y dónde están esas pícaras urnas, a las políticas de altos vuelos sobre si España tiene un proyecto para España, pasando por las personales de qué hará el MH cuando haya cumplido su palabra. Aconsejo su lectura porque en España, hay pocas ocasiones de escuchar y leer en directo al independentismo catalán y, por lo tanto, de hacerse un juicio justo. Pero permítaseme llamar la atencion sobre una respuesta de Puigdemont (que, por cierto, no veo reproducida en la versión escrita) según la cual: "estamos dispuestos a pactar la fecha, la pregunta y la mayoría". Y eso afecta al breve mes que queda. Si no hay pacto es porque le gobierno y los nacionalistas españoles de todo signo, izquierda incluida, no quieren.

¿Por qué no quieren? Porque tienen miedo a un resultado que desmienta la idea de nación española que intentan imponer. Y tienen que imponerla porque ni ellos mismos la entienden ni confían en ella.

Ayer publicaba José Ignacio Torreblanca un interesante artículo en El país, titulado el fracaso del nacionalismo catalán. Dado su argumento principal, también podría llamarse "el fracaso de los nacionalismos en España" puesto que traza un paralelismo entre lo que considera el auge y caída de tres de estos: el castellano, el vasco y el catalán. La idea es brillante y tratada con mesura y elegancia. Pero tiene un punto oscuro en su mismo arranque que, a mi entender, falsea la conclusión, convirtiéndola en un puro deseo: el fracaso sucesivo de estos tres nacionalismos permitirá que por fin despliegue sus alas la nación española que será la que quede, democrática, abierta al mundo, respetuosa con la pluralidad de sus elementos componentes, etc., etc., más o menos, lo mismo que, predicado por otros de sus respectivos proyectos, resulta ser la vana ilusión de una imposible arcadia.

Y es un punto oscuro (por lo demás, muy interesante pues toca el trigémino de la nación española y el llamado "ser de España") porque no queda clara la diferencia entre una nación española buena (que, por cierto, está por ver) y una nación castellana intolerante y supremacista. Nada clara. De darse así ¿cuál es el soporte material de la nación española? ¿Galicia? La nación española no existe fuera de Castilla y sus proyecciones/posesiones. Y tampoco existe la nación castellana que, si acaso, fue muerta en Villalar. Lo que existe es el resto de un imperio que ha ido mermando geográficamente y no ha sabido convertirse en nación en sentido moderno. A veces, para sobrevivir, se ha disfrazado de la nostalgia imperial de Castilla (basta con leer a la generación del 98, que iba de España a Castilla y de Castilla a España sin saber en dónde quedarse) como el que se envuelve en un sudario.

El punto más negro de ese punto oscuro es la idea de que el nacionalcatolicismo comienza con el franquismo. Quien acepte eso ha perdido de vista el problema. España ha sido siempre nacional-católica, desde Trento hasta hoy. No existía el nombre, pero sí la cosa. Lo que hizo el franquismo fue imponerlo a (más) sangre y (más) fuego de lo habitual. Volvió a sembrar de cadáveres una nación difunta.

La nación española, si alguna vez pudiera ser, está enterrada en las cunetas de los caminos que ya no conducen a ninguna parte.

Por último, un pequeño toque de sorpresa. Cuando el conflicto ha llegado a este punto, con las opciones enfrentadas bien claras, siempre hay un alma piadosa que trata de embarullarlas un tantico, solo para que parezcan más humanas. Iglesias, Colau y Doménech con sus huestes (pero sin las de Dante Fachín) convocan una Diada por separado en Santa Coloma de Gramenet con el fin oficial de defender la soberanía de Cataluña. No lo hacen en nombre de la unidad, cual suelen, pero sí en pro de un pueblo catalán unido en el derecho a decidir.

¿No tiene esto cierto tufillo lerrouxista?

lunes, 14 de agosto de 2017

Desde mi más profundo desprecio

(Me dicen que este artículo de Palinuro, publicado el 4 de febrero de 2016, hace año y medio, está haciéndose viral en Twitter, aunque no siempre figura el nombre del autor. No por hacerlo constar -que, en el fondo, tanto me da- sino por facilitar su correcta difusión, lo reproduzco aquí. El contexto: tras las elecciones de diciembre de 2015, Rajoy, sin mayoría absoluta, no formó gobierno; dejó paso a Pedro Sánchez, quien no pudo ser investido por el voto contrario del PP y Podemos juntos en lo que quizá sea la decisión más estúpida de la formación morada; y ha tenido muchas. La decisión que obligó a las elecciones de julio de 2016 que nos han traído a la infumable actual en la que el país está gobernado por gente indescriptible que ya no da ni vergüenza)


Parece que, por fin, se van ustedes. Usted, aferrado a la poltrona como una garrapata, resistiéndose con todas sus fuerzas y dispuesto a que el país se hunda antes que abandonar su puesto en La Moncloa, en el que no ha hecho usted más que daño a la inmensa mayoría de los españoles. Mentiroso, altivo, autoritario y servil con los de arriba, presunto corrupto y amparador de corruptos y ladrones, falso, inculto, vulgar y pretencioso, realmente es usted una vergüenza para cualquier país civilizado. Y la banda de ladrones a la que llama usted partido, cortada a su imagen y semejanza. O al revés, tanto da.

No han dejado ustedes un euro público sin metérselo en el bolsillo; han robado en prácticamente todos los cargos públicos que han ejercido. No hay más que ver Valencia. Han malversado, despilfarrado o simplemente trincado en todas las actividades de la administración pública, en las adjudicaciones, licitaciones, contratas, concesiones y subvenciones. Se han apropiado dineros públicos de todas partes, desde las instituciones más solemnes a los colegios de niños y los programas de solidaridad internacional, desde las dotaciones de infraestructuras hasta las contratas de suministros a los hospitales. No es que carezcan ustedes del mínimo sentido de la ley moral kantiana; es que son ustedes una banda de granujas.

Constituyó usted desde el pincipio un gobierno de analfabetos, imbéciles, psicópatas, corruptos, meapilas, cínicos sin escrúpulos, ultrarreaccionarios, aprovechados e inútiles, todos, claro está, muy atentos a lo que pudieran afanar y cómo podían amargar la vida a la gente despojándola de todo. Han provocado ustedes una involución democrática única, según sus cánones neofranquistas. Han reprimido los derechos y libertades, suprimido la democracia en los espacios públicos. Han esclavizado a los trabajadores, empobrecido a la gente y obligádola a emigrar,  aumentado la cantidad de parados sin prestación, robado a los pensionistas, privado de ayudas a los dependientes y esquilmado el erario

Han corrompido el Estado de abajo arriba, han llenado la administración de funcionarios venales, parientes, enchufados, deudos, allegados o simples pelotas; han destruido la objetividad de los medios de comunicación públicos, empleados sistemáticamente como aparatos de agit/prop, de ese fascismo "amable" y sonriente que los caracteriza y que llaman ustedes "liberalismo"; tienen periodistas-provocadores directamente a sueldo de ls grandes empresas como el Corte Inglés (y a saber cuántas más), engañando a toda la ciudadanía, verdaderos esbirros como la colección de sinvergüenzas que según parece han cobrado sobresueldos o han estafado en Valencia, Galicia, Madrid, etc.

Y han destruido ustedes el país por su infinita codicia, mezclada con su incompetencia e irreductible estupidez. Los catalanes se van y hacen bien porque nadie con un ápice de dignidad puede soportar estar gobernado por un hatajo de sinvergüenzas, corruptos y ladrones.

Un desastre que durará muchos, muchos años y el principal responsable es usted, el de los sobresueldos. Váyanse ya rodeados todos del oprobio, el ludibrio y el desprecio de sus conciudadanos. Pasen antes por caja, devuelvan lo afanado y preséntense al juez.

viernes, 28 de julio de 2017

La conferencia de Cartagena sobre la política de la postverdad


Es un vídeo artesanal pero está bastante bien y, sobre todo, lleva un gran trabajo de montaje. Gracias, Antonio.

No comento el contenido porque se comenta solo. España es el reino de la postverdad: gobernada desde hace siglos (y hoy más que nunca) por una oligarquía de incompetentes, corruptos, ladrones y meapilas, ha llegado al colapso y al punto de la desintegración.

Notable trabajo el de esta caterva que todavía piensa que puede dar lecciones a alguien, cuando ha arruinado un imperio y destruido una nación que no pudo llegar a ser.

El vergonzoso episodio de la declaración del Sobresueldos, escurriéndose con prepotencia con la ayuda del presidente del "tribunal" es la enésime prueba de que el país no tiene  arreglo.