dimecres, 29 de desembre del 2010

La gran Nación.

Cuando se incoa un procedimiento penal es porque existen indicios racionales de delito. Si luego resultare que los presuntos delitos han prescrito, el procedimiento se archiva. Pero eso no quiere decir que haya habido una absolución como sostiene Carlos Fabra. No ha habido absolucion porque no ha habido juicio y los indicios racionales de delito persisten. De forma que si el señor Fabra se considera "inocente" lo hace con menor base que quien lo considere delincuente en nivel indiciario racional. Y, en todo caso, la Justicia debiera actuar mejor y no dar la impresión de que el PP esté por encima de ella, cuando no porque los supuestos delitos han prescrito, sí por algún defecto de forma, de modo que nunca se llega a juzgar el fondo del asunto cuando se trata del PP.

Ello produce mucha frustración en la ciudadanía (aunque no en toda), pero no tanta como la que produce ver a Carlos Fabra burlándose de la misma justicia que lo ha favorecido al decir que no ha hecho los deberes. Está bien empleado a esos jueces obsequiosos que han tardado siete años en su tarea para poder declarar la prescripción. Realmente es impresentable que el imputado diga que no "podrán juzgarlo por nada", incluso cuando tiene causas pendientes, aunque muy probable, visto cómo funcionan los tribunales en la Comunidad Valenciana, al servicio del Príncipe. Pero más impresentable es que eso lo haga un político desde un cargo electo. El colmo de la impresentabilidad es que ese político se constituya candidato para las siguientes elecciones con el aval del partido. Esa conexión entre la supuesta corrupción y la política, endémica en el PP, hace de la política un territorio desagradable, cosa que los medios de la derecha tratan de extender a los demás partidos, especialmente el de gobierno.

Tampoco hay objeción en el PP a que el señor Camps, protagonista de una saga de situaciones también desagradables, sea candidato en las próximas autonómicas, incluso aunque se mantenga su imputación. Eso es fuerte. Como lo es que, para contrarrestar el impacto de los procedimientos judiciales, los imputados y su partido hablen de "persecuciones", "cacerías" y expresiones de este jaez que deslegitiman la acción de los cuerpos de seguridad y del sistema judicial. Decir y mantener sin pruebas que España es un "Estado policial" equivale a decir que todo vale porque, cuando el Estado es policial, entra en juego el derecho de resistencia de los ciudadanos.

En fin, ahora que parece que el caso Gürtel se orienta a investigar las adjudicaciones del Gobierno de Aznar habrá que esperar una nueva andanada de rebeldía libertaria: primero se tratará de ver si aquello de lo que se trate ha prescrito; después, si se ha dado en investigar merced a alguna grosera contravención de las normas procesales; y, por último, podrá verse que lo de Estado policial se quedaba corto: Estado-checa. ¿A qué engañarse?

Paralelamente a todo esto asoma de nuevo una vena despectiva y hasta chulesca del intercambio político que resulta tan desagradable como la forma de abordar la corrupción. El señor Rajoy, en una de sus habituales intervenciones agresivas, faltonas e insultantes dice que le trae sin cuidao que el candidato sea Zapatero, Rubalcaba, Pepiño o la Chacón. De inmediato los socialistas han condenado su tono y le han pedido respeto para sus adversarios. Pero eso es absurdo. La derecha no tiene adversarios, sino enemigos y, cuando la cosa se pone cruda, enemigos a muerte. Que hablen los huesos que afloran ahora en las fosas comunes del franquismo.

Pedir respeto a la derecha española es pedir cotufas en el golfo. El respeto no se pide; se impone. Por ejemplo, recordando a este Tartarín de Tarascón a quien trae sin cuidao con qué adversario habrá de medirse, de tan seguro como está de ganar las próximas elecciones que viene de perder dos seguidas y que si pierde en 2012 tendrá que retirarse o lo retirarán a patadas.

(La imagen es una foto de Partido Popular de Melilla, bajo licencia de Creative Commons).

dimarts, 28 de desembre del 2010

Floresta hispánica.


Prescripción, prescripción

El señor Carlos Fabra se libra de cuatro quintas partes de la posible condena por cuanto el órgano judicial competente ha decidido que los supuestos delitos han prescrito. El asunto pasa, pues, del campo jurídico al moral y político, elásticos por naturaleza. La prescripción no es una absolución, dicen unos; pero tampoco es una condena, dicen los otros. Y, entre tanto, rige la presunción de inocencia. Para la quinta parte restante de la imputación seguramente Fabra tendrá una estrategia defensiva que supondrá triunfante. Desde luego será todo legal pero ¿es justo? Y si la justicia no hace justicia, ¿qué hace?


El efecto bumerán

El alcalde de Valladolid es un hombre atípico. Sus excesos verbales escandalizan con frecuencia y a veces lo obligan a cantar la palinodia. Pero se recupera enseguida y formula un cálculo electoral que equivale a otro exceso verbal. Es su propio partido quien se cree obligado a desautorizarlo: no habrá efecto bumerán, dice González Pons. Pero es una desautorización a futuro y el propio Pons sabe que sí puede haber un efecto bumerán. Lo que le fastidia no es que lo haya, sino que el alcalde lo invoque y se jacte de ello. Esas cosas se hacen pero no se dicen, salvo que se sea un bocazas.


Después del Rey, la Iglesia

Terminó de hablar el Borbón al amor del portal de Belén y comenzó a hacerlo el Papa el día de Navidad. En el Angelus de ayer decía que lo que los niños necesitan es el amor de una madre y un padre. Lo que no sea eso, al parecer, no es familia. ¡Qué poco mundo ha visto Benedicto XVI! A su vez, el obispo de Alcalá sostiene que en los matrimonios católicos hay menos violencia "doméstica", lo que quiere decir que los matrimonios no canónicos son más dados a ella. Según lo que se entienda por violencia; si partimos de un concepto que englobe los abusos de menores, creo que el máximo índice de violencia se da en colegios, catequesis y parroquias católicos; lo tienen el Papa y sus obispos metido en casa. Y lo ocultan hablando mal de los demás.


La inocentada de Otegi

Desde la cárcel, en la que lleva de esta vez más de un año a pesar de que en su día se dijo que, si se lo detenía, "ardería Euskadi", Otegi ha concedido una entrevista al Wall Street Journal en la que dice que ETA está dispuesta a abandonar la violencia pero que, añade el periódico de Murdoch, muchos españoles son escépticos al respecto. Muchos no; todos. Incluidos los etarras. El día 28 de diciembre no es el más indicado para que la izquierda abertzale haga la enésima declaración sobre las intenciones de un grupo de pistoleros al que no controla y que, en el fondo, sigue mandando, cuándo por lo que dice, cuándo por lo que calla. Ha pasado el tiempo de las declaraciones de Otegi, que son irrelevantes. Ha pasado el tiempo de las declaraciones. Sólo se esperan hechos


Por qué Palinuro es felipista

Antes de seguir en esta parte de la entrada lean, si no lo han hecho ya, el artículo de Felipe González en El País de hoy, titulado Carlos Andrés Pérez, homenaje al amigo. A continuación se trata de contestar a dos sencillas preguntas: ¿cuántos presidentes y expresidentes pueden escribir una necrológica así de otro mandatario extranjero y hacerlo, de modo espontáneo, en horas? ¿Cuánto poderoso y expoderoso puede hacer un canto a la amistad y resultar conmovedor? Ahí se ve la fibra de que están hechos los hombres.


(La imagen es un cuadro de Ignacio Zuloaga hacia 1911, titulado Torero)

dilluns, 27 de desembre del 2010

Decir tonterías a cuenta de la Ley Sinde.

Palinuro ha comentado en un par de ocasiones el espinoso asunto de la Ley Sinde y el malogrado intento del Gobierno de regular la protección de la propiedad intelectual de forma que ésta no esté a merced de los piratas informáticos que hacen suculentos negocios con los derechos ajenos, al tiempo que se tiran el pliego de ser luchadores por la libertad de expresión, la de información, la de mercado y, aunque no lo digan, la de expolio. Una de ellas el pasado 21 de diciembre, con el post titulado La descarga de la brigada ligera y la otra al día siguiente con otra entrada llamada Sindeología. En esta última decía Palinuro que: Legislar sobre internet tiene muchos inconvenientes y uno de ellos es que el legislador no sabe lo que dice. Para convencerse basta con examinar las habilidades de los diputados como internautas. No todos tienen blog y muchos de los que lo tienen más valdría que no lo tuvieran. Los hay que no leen el correo electrónico y de las redes sociales no se hable. Cabe dudar de que calibren de lo que hablan quienes desconocen el funcionamiento mismo y el alcance de aquello sobre lo que hablan.

El Gobierno y el PSOE han actuado deplorablemente en todo el asunto, han perdido una votación crucial y han dejado en el desamparo a mucha gente que no lo merece. Pero de ahí a sostener que no tenían razón, que no hay que reprimir la piratería ni proteger la propiedad intelectual, media un abismo de mala fe encubierta de libertarismo. El Gobierno debe tomarse su tiempo, afinar algo más y proponer un proyecto de ley específico sobre el asunto, no un parche metido de matute en otra ley. Para ello conviene que haga lo que dice la ministra González-Sinde, seguir debatiendo y asesorándose. Así que es bueno que recabe opiniones pero debe tener cuidado porque si el legislador no tiene mucha idea de lo que habla, los opinión makers, que van de enterados todavía pueden tener menos e incluso decir verdaderas tonterías.

Tómese un artículo públicado ayer por Josep Ramoneda, columnista de El País, titulado La "Ley Sinde" como síntoma. Es imposible acumular en tan corto espacio periodístico mayor cantidad de dislates, injusticias y simples bobadas.

Sostiene Ramoneda que: "El Gobierno se vio impelido a redactar esta norma por las presiones de siempre: de la industria cultural, del grupo de artistas abajo firmantes que son amigos de la paz y de Zapatero, pero sobre todo de ellos mismos, de las agresivas prácticas (según generoso eufemismo del embajador de Estados Unidos) de la SGAE y, como han revelado Wikileaks y González Sinde, del propio Gobierno americano y de algunos vecinos europeos". No hay duda de que el Gobierno actuó rematadamente mal, se pasó de listo, no supo negociar y se puso de alfombra de los gringos. Pero el articulista no puede ignorar que su iniciativa responde a la exigencia legítima de un verdadero montón de artistas, creadores, escritores como él mismo y gentes en oficios aledaños que están siendo objeto de un expolio sistemático y a los que hay que proteger. Sólo le ha faltado a Ramoneda hablar de los "artistas de la ceja" y de los "titiriteros".

El viejo modelo está anticuado. Llega el nuevo: "Durante la fase anterior del capitalismo, la industria cultural ha funcionado a partir del esquema siguiente: un autor vende los derechos de su obra a un productor que después la venda a un distribuidor y este al consumidor, formándose en este proceso el precio del producto, del que las distintas partes se benefician. En la economía de la contribución este esquema está periclitado". Eso de la "fase anterior" es sorprendente, aunque tiene un pasar, pero en lo tocante a la "economía de la contribución" o yo no entiendo el concepto o no lo entiende él. Esta idea hace referencia a la posibilidad de extender el software libre, mancomunar esfuerzos de investigación, generar foros automáticos y bases de información compartidas, montar nuevas formas de acción y creación colectivas en el estilo wiki, en fin, inet 2.0. Pero no tiene nada que ver con los derechos de los creadores a la propiedad de su trabajo. A lo mejor el esquema que dibuja está en efecto "periclitado", pero no será por obra de la "economía de la contribución".

Afirma Ramoneda que: "Es evidente que hay que asegurar las formas de retribución de los creadores y de los productores, aunque también habrá que encontrar las fórmulas para que los herederos de un artista no vivan setenta años del cuento". Lo que es pasmoso salvo que esté dispuesto a encontrar fórmulas igualmente ingeniosas para evitar que vivan "del cuento" los herederos de los ricos, de los terratenientes, de los accionistas de las empresas , de los rentistas, los propietarios de minas de diamantes y los simples ladrones, estafadores y narcotraficantes En otras palabras, ¿puede explicar el articulista por qué le parece bien que la propiedad intelectual tenga una protección a término (que, además, juzga excesivo) y la no intelectual la tenga eterna?

Dice asimismo Ramoneda que: "Y, por la presión de los que viven mal el cambio de modelo, se ha dejado las cautelas por el camino, convirtiendo, en la práctica, el cierre de una web en una decisión administrativa", lo que ya es mala uva o producto de hablar de la Ley sin haberla leído. No es cierto lo de la decisión administrativa, ni lo será por mucho que los piratas y sus amigos lo repitan. La Disposición final (no adicional, como escribe Ramoneda) segunda de la Ley dice: "La ejecución de las medidas para que se interrumpa la prestación de servicios de la sociedad de la información o para que se retiren contenidos que vulneren la propiedad intelectual, adoptadas por la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual en aplicación de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, requerirá de autorización judicial previa de conformidad con lo establecido en los apartados siguientes". Estará bien o mal, será mejor o peor, más o menos objetable, pero hay decisión judicial previa y decir lo contrario es faltar a la verdad.

Termina Ramoneda con una nota melodramática, alarmante en los tiempos que corren: "Y desde luego el camino no es criminalizar a los niños y a los jóvenes que entran al mundo por esta ventana". ¿Quién le ha dicho tal cosa a este hombre? ¿De dónde ha sacado esa peregrina idea de criminalizar a niños y jóvenes cuando lo que la nonnata "ley" pretendía era cerrar páginas de descargas, habitualmente negocios, precisamente para evitar esa criminalización de la que habla el articulista con tanto conocimiento de lo que dice como el legislador de lo que rechaza?

(La imagen es una foto de ottoreuss2, bajo licencia de Creative Commons).

diumenge, 26 de desembre del 2010

La sucesión.

Hay algo patentemente absurdo en esta especie de lotería nacional por averiguar qué hará Zapatero respecto a las elecciones de mayo de 2012. Absurdo al estilo Ionesco. La gran ventaja del Estado de derecho frente a cualquier despotismo es que tiene regulada de modo objetivo y periódico la sucesión en el mando político y ésta depende de la ley y no del capricho o las vicisitudes personales del hipotético sucedido. Pero esto no basta a la natural curiosidad de las gentes, que quieren siempre aproximarse al lado humano del poder. Cotillear, en definitiva. Y entonces empieza a armarse la tramoya.

Todo puede arrancar de algo que diga algún comentarista en algún medio de que, al ritmo de desgaste que lleva Zapatero, no podrá aguantar un año y pico más y tendrá que abandonar antes. Luego puede ayudar el propio Zapatero si, por ejemplo, en una entrevista para una revista del corazón y preguntado qué tal se lleva con su esposa, dice que muy bien, que de hecho todo lo habla con ella, incluso la posibilidad de no repetir como candidato del PSOE. Con lo cual, ya ha brotado la noticia: "Zapatero piensa retirarse; la decisión depende de Sonsoles". Seguro que hay un tertuliano que dice conocer a Sonsoles desde que ambos hicieron la primera comunión y que manda mucho allí en donde esté. A estas alturas ya se han hecho cuatro o cinco castings de sucesores de Zapatero quienes, preguntados al respecto, dirán como un solo hombre/mujer que su mujer/hombre es Zapatero.

El clima se hace denso. En las ruedas de prensa, la pregunta siempre presente es si tiene ya pensado qué va a hacer. En una de ellas, pongamos por caso, Zapatero se equivoca, pues errar es humano y, queriendo decir que su decisión no la sabe ningún miembro de su partido, dice que la sabe un miembro de su partido. Un lapsus mentis que puede tener cualquiera, sobre todo un gobernante tan sometido a presión como el Presidente. En realidad es la única explicación razonable que se me ocurre para una información tan pasmosa. ¿Para qué quiere la ciudadanía saber que una decisión de la que ignora todo, incluso si existe como tal, ha sido comunicada a una persona concreta de la que, asimismo, también se ignora la identidad? De no entenderse así, lo único sensato que puede decirse sobre ello es algo insensato: que Zapatero ha comunicado su decisión a otro por si se muere antes. Aunque si eso sucediera no habría manera de averiguar cuál de los numerosos "otros" sería el auténtico.

Volviendo a la tierra cualquiera entiende que, quiera Zapatero repetir o no repetir, lo peor que puede hacer es decir que se va porque, en cuanto lo diga, el Gobierno se para, la oposición le pide elecciones anticipadas dentro de diez minutos, en su partido se arma un guirigay, las reformas se detienen y los mercados nos ponen en almoneda. Así que está obligado a asegurar que se queda como San Jorge a terminar con el dragón. No quiere ser lo que los gringos llaman un pato cojo. No tiene opción. Ya pueden freírlo a preguntas. Seguirá diciendo que se queda incluso cuando tenga decidido marcharse.

La lotería sobre la sucesión de Zapatero (¿no se ha puesto ya en circulación el término postzapaterismo?) es muy ruidosa y como en ella se mezclan los vehementes deseos de unos, los temores de otros y las ganas de los más de que pase algo, no permite valorar debidamente todos los elementos. Hace unos días Zapatero dijo que se necesitan cinco años para superar los desequilibrios de la crisis. No he visto a nadie echar la siguiente sencilla cuenta: uno de aquí a mayo de 2012 y cuatro más de un tercer mandato. ¿Por qué no?

Lo que fortaleció a Felipe en uno de sus momentos más bajos, fue cambiar radicalmente su actitud frente al ingreso de España en la OTAN y enfrentarse a su propio partido o, cuando menos, a una parte importante de él. Lo mismo puede estar pasando con Zapatero: en su momento más bajo, lo que lo fortalece es su giro en materia de política económica marcando el paso neoliberal y enfrentándose a buena parte de los suyos.

(La imagen es una foto de World Economic Forum, bajo licencia de Creative Commons).

dissabte, 25 de desembre del 2010

Habla el Rey.

Esto del tradicional mensaje del Rey el 24 de diciembre tiene su aquel, empezando porque es continuación del que por la misma fecha hacía el Caudillo Franco, el de "españoles todos". El dictador era hombre muy religioso, que entraba en las iglesias bajo palio y había firmado un Concordato con la Santa Sede cuyo artículo primero dice que la Religión Católica, Apostólica Romana, sigue siendo la única de la Nación española. Era lógico que eligiera el 24 de diciembre para su alocución a "todos los españoles". En el caso de Juan Carlos no consta que abrigue fervor religioso alguno, no parece asiduo al templo y, encima, es Rey en un país cuyo Estado no es confesional. Dado que el Concordato, que se sepa, está en vigor y no ha sido declarado inconstitucional ni denunciado por la parte española, ésta vive en una especie de esquizofrenia, con una Nación que "sigue siendo" católica y un Estado que no lo es. Como quiera que el Rey es jefe del Estado, no de la Nación, la elección del día 24 para su mensaje es muy desafortunada. Debiera pasarlo al 31 de diciembre, si es que insiste en hablar por estas fechas

Además, el discurso del Rey es de fin de año, habla del que se va y saluda el que viene. Es un discurso de Nochevieja y no de Nochebuena. En él no se habla del portal de Belén ni del nacimiento del Niño Dios. En realidad, la presencia de estos elementos aparece en el campo de cámara del mensaje con esas tallas de la Sagrada Familia a la derecha del Rey y por delante del árbol de Navidad, profusamente decorado de guirnaldas y poisentias o flores de Pascua. En el discurso, nada de pesebres, burros o bueyes, como es lógico dado que hay mucha gente a la que eso importa una higa.

El discurso del Rey es tan genérico, universal, inconcreto, anodino y ceremonioso como el resto de sus actividades más o menos simbólicas. En la medida en que el mensaje se hace político, esto es, afecta a la realidad concreta es inevitable que sea el mensaje del Gobierno. El rey no puede escribir su propio mensaje porque no tiene mensaje propio. Tiene que leer el que le escriben y quien se lo escribe es el Gobierno. No va a ser la oposición, aunque ésta hable de manipulación del Monarca por La Moncloa. Si el mensaje lo escribiera la oposición, el Rey saldría diciendo que esto es un desastre, que no tiene arreglo, que vamos de cabeza al abismo a no ser que elijamos al dirigente de la oposición y eso no suena bien acompañado con villancicos.

No solamente esto sino que el discurso de marras sirve para dar alguna patada en la espinilla a la oposición, como cuando dice que tenemos que defender el papel y los intereses de España en el plano internacional y mantener nuestros compromisos, la advertencia va dirigida a Aznar y su manía de recorrer el mundo predicando la mala nueva de España hasta que gobiernen los suyos que se obstinan en perder elecciones. La derecha reaccionará seguramente criticando la instrumentalización de la figura del Rey. Pero es que lo único que cabe hacer con el Rey es instrumentalizarlo. La derecha como la izquierda. FAES concedió al Rey el primer premio a la Libertad en 2009 con una clara intencionalidad política: atraer la Corona al campo neoliberal/neoconservador.

En realidad, el párrafo que los más agudos analistas y expertos en misterios de la Casa Real esperan con anhelo es el que anuncie algún tipo de retirada del Monarca, al que se ve muy gastado. Pero no hay tal. Afirma Juan Carlos que sigo y seguiré cumpliendo siempre con ilusión mis funciones constitucionales al servicio de España. Es sin duda mi deber, pero es también mi pasión. O sea que, de irse, nada. Los felipistas (del segundo Felipe) y los republicanos habrán de esperar sentados.

En fin, ya sé que no es el momento de plantear la cuestión República/Monarquía en España que fue decidida por lo militar hace más de setenta años. Nunca es el momento para este asunto. Pero algún día habrá que abordarlo: un mensaje anual del Jefe del Estado que, por cierto, es Rey de Jerusalén, desde el portal de Belén no parece de este mundo.

(La imagen es una foto de Salamancablog.Com, bajo licencia de Creative Commons).

divendres, 24 de desembre del 2010

El canto del cisne.

Cuando un medio cierra es como cuando en un coro calla una voz; el coro sigue pero ya no es el mismo. Para unos quizá mejore; para otros quizá empeore. Los seres humanos somos iguales y profundamente distintos. Incluso opuestos.

Ayer emitieron sus últimos programas las figuras de CNN+. Fue una continuada lamentación, comedida, moderada, sin estridencias, muy al estilo de la casa, pero lamentación. En la red, en donde este blog se mueve como pez en el agua, había y hay más quejío, una sensación de desamparo, como cuando el pueblo elegido vaga sin destino cierto. Su faro, luz y guía se apaga. Palinuro ya "posteó" sobre el asunto en una entrada sucintamente titulada CNN- hace como una semana. A lo allí dicho me remito.

Cierto que los cierres de medios deben valorarse desde el punto de vista de la comunicación, la información y hasta los sentimientos. Pero los medios son empresas y las empresas, es de suponer, toman decisiones "empresariales", esto es, basadas en la cuenta de resultados all things considered. Con un 0,7 por ciento de audiencia los de la CNN+ no debían de ser aceptables. La empresa cierra.

Ahora la cuestión es ¿por qué diablos un proyecto de TV de calidad, serio y riguroso no consiguió en unos once años una cuota de pantalla que fuera rentable? Alguien podrá decir que en un país en el que los programas de Belén Esteban fulminan los ratings, la CNN+ no tenía nada que hacer. Pero este argumento es pobre porque las audiencias no se encuentran, se hacen, y porque entre la severidad del rigor a palo seco y Belén Esteban seguramente hay infinidad de puntos prometedores.

Tengo la impresión de que en los programas de ayer no hubo mucha autocrítica. Y, la verdad, cuando uno se despide con un 0,7 por ciento de audiencia, habiendo sido ídolo indiscutible en la radio, cabe pensar que uno puede haber hecho algo mal. No digo Gabilondo; digo la cadena en su conjunto. Tenía ésta muchas virtudes, sin duda alguna, con una calidad insuperada. Pero también tenía dos defectos: la monotonía y falta de dinamismo de los programas que se parecían muchísimo entre sí y el sesgo evidente. Había cierto pluralismo, pues se daba voz a la derecha, pero el campo de la izquierda tendía a ser monopolizado por la gente del grupo PRISA que también viene a parecerse muchísimo hasta casi resultar el mismo opinante, como si fuera un retrato robot hecho por una máquina. A lo mejor si los programas fueran más dinámicos, menos "epístola moral a Fabio" y más plurales la cadena se hacía un hueco pues representa lo que tengo por un sector mayoritario de la sociedad española.

Al margen de todo ello el último programa de Gabilondo estuvo fenomenal. Esas dos entrevistas a Garzón y Rubalcaba de antología. En la de Garzón el juez brilló y mostró mucha categoría. Debe de estar exultante. Si entiendo bien le entrada en vigor ayer de la Convención Internacional de Protección contra las Desapariciones Forzadas viene a darle la razón en su enfoque de los crímenes del franquismo: estos no han prescrito por ser delitos continuados puesto que las autoridades no han dado fe del paradero de tantos miles de desaparecidos en la postguerra civil.

La entrevista a Rubalcaba también género de alta calidad. Que Rubalcaba es el mejor político en activo lo reconocen hasta sus más irreconciliables enemigos y en la entrevista lo probó, así con ese gesto desvaído de jefe de estación que sabe muy bien a qué hora pasan los trenes. Como era inevitable hubo su cuarto a espadas con la sucesión de Zapatero y hasta con el hecho de si habrá sucesión. Me pareció una clase práctica de lo dicho más arriba sobre la calidad de Rubalcaba. Porque había una pregunta evidente: la de si es o no el único miembro del Gobierno/PSOE al que el Presidente comunicó su decisión. En cuanto a la contestación se admiten apuestas: ¿habría dicho Rubalcaba la verdad o no?

En el ciclo póstumo de Lieder de Schubert que el editor tituló El canto del cisne por razones obviamente comerciales hay una sobre un poema de Heinrich Heine titulado Der Doppelgänger (El doble), que me gusta mucho y suena así:

En su último programa, Gabilondo se ha desdoblado, han salido en pantalla él y su Doppelgänger. Él mismo, el auténtico (aunque en esto de los dobles nunca se sabe quién es el "auténtico"), informó de la situación; el otro, el doble, el Horla, lanzó cinco profecías. Sabedor de que entra en tiempo de silencio, Gabilondo quiere que su voz se oiga en los próximos meses y la lanzó en forma de "mensaje en una botella". Cinco vaticinios (sobre la sucesión de Zapatero, el fin de ETA, el tintorro party, las elecciones de Andalucía y la crisis económica) pero como esto es CNN+ el Gabilondo "auténtico" advierte de que su doble puede errar en dos o tres. Es el aúreo juste milieu de CNN+; impecable, previsible, lamentable. Y porque no cabía decir que se acertará o errará en 2,5 de cinco casos.

(La imagen es una foto de Jaume d'Urgell, bajo licencia de Creative Commons).

dijous, 23 de desembre del 2010

¡Viva la Argentina!

La justicia argentina condenó ayer a cadena perpetua al dictador genocida Jorge Rafael Videla y otros dieciséis asesinos implicados en las matanzas de la dictadura entre 1976 y 1981, esto es, unos treinta años después de los hechos. Aunque la condena se refiere al asesinato de 31 presos en la cárcel de Córdoba, moralmente cubre su responsabilidad por las más de 30.000 muertes de aquella dictadura.

En España, 35 años después de la muerte del presunto genocida Francisco Franco, ni él ni ninguno de sus secuaces y cómplices han sido condenados a nada a pesar de que nadie duda de su responsabilidad y autoría en el asesinato de cientos de miles de sus compatriotas, cuyos huesos afloran hoy de las fosas comunes en que los asesinos quisieron hacerlos desaparecer.

En la Argentina el genocida Jorge Rafael Videla aun deberá comparecer en otros procesos en los que se le acusa del secuestro y robo de niños para entregarlos a familias adictas a su régimen y en los que se piden penas igualmente duras para él.

En España aún no se ha iniciado siquiera un proceso a pesar de que la dictadura del presunto genocida Francisco Franco pudo haber robado y/o secuestrado unos 30.000 niños, hijos de "rojas" y "rojos" (encarcelados, fusilados, desaparecidos) para entregarlos asimismo a familias adeptas al régimen y no sólo como hijos en adopción, sino como criados o esclavos.

En la Argentina se dictó una Ley de Punto Final en 1986 que, junto a la amnistía dictada por el presidente Saul Menem en 1990, exoneraba de responsabilidad a los asesinos y genocidas de la Junta Militar, empezando por Videla, que ya había sido condenado a otras cadenas perpetuas en 1985. Toda esa llamada legislación de impunidad fue anulada por inconstitucional por el Tribunal Supremo de la Argentina.

En España, una Ley de Amnistía de 15 de octubre de 1977, so pretexto de amnistiar los "delitos" cometidos por los opositores al régimen del presunto genocida Franco, significó de hecho la impunidad para todos los asesinos, secuestradores y torturadores de su régimen, empezando por él mismo. Hasta la fecha ningún tribunal de justicia ha osado cuestionar esta ley y mucho menos declararla inconstitucional. Al contrario, en virtud de una interpretación moralmente repugnante de su contenido, todavía hoy sirve para impedir que se haga justicia con los crímenes de la dictadura de Franco.

En la Argentina, a día de hoy, prácticamente nadie sale en defensa del genocida Videla y sus esbirros salvo, naturalmente, sus familiares y allegados más directos.

En España, el supuesto genocida Francisco Franco y sus compinches, siguen teniendo numerosos y vociferantes partidarios, dando nombre a muchas calles y plazas, recibiendo honras religiosas de curas simpatizantes con el genocidio, ocupando lugares de respeto que no les corresponden y siendo objeto de culto por alguna Fundación en su memoria que recibe dineros públicos.

En la Argentina ningún partido sale en defensa de los genocidas de la Junta militar.

En España, el partido heredero del franquismo, fundado por un ex-ministro del presunto genocida, ampara la memoria de éste y no condena su régimen, al que algunos de los más necios califican de tiempo de "extraordinaria placidez", una placidez fundada en la tortura, el asesinato, el robo de niños, etc..

En la Argentina no se persigue a los jueces que investigan los crímenes de la Dictadura y pretenden procesar a los responsables.

En España son los propios jueces los que persiguen a los jueces que pretenden hacer justicia respecto a los crímenes de la Dictadura, tanto los de genocidio como los secuestros y robos de niños. Y lo hacen a instancias de los herederos espirituales, beneficiarios y secuaces de la Dictadura.

En la Argentina se hace justicia.

En España se hace injusticia y el crimen queda impune.

(La primera imagen es una foto de 20 Minutos; la segunda, de Pablo Flores, ambas bajo licencia de Creative Commons y Wikimedia Commons).

dimecres, 22 de desembre del 2010

Sindeología.

¡Qué batacazo, Ministra! Primero te cargas la ley estrella de la segunda legislatura de Zapatero, la Ley de la Economía Sostenible (LES), metiéndole una disposición final segunda medio de tapadillo que obligó a retrasar año y medio su aprobación, y luego te cargas esa misma disposición por no saber negociarla. O, lo que es peor, negociándola con los gringos para que estos presionaran a los partidos españoles que finalmente te han dado la espalda.

Probablemente el espíritu de la Ley Sinde sea correcto y lo menos que se puede pedir: proteger la propiedad intelectual y cerrar páginas de descargas, previa decisión judicial. Pero la forma de defenderlo y plasmarlo en ley ha sido tal chapuza que cabe preguntar si Sinde no es un submarino del Partido Pirata. Aunque hay decisión judicial y ésta es previa (cosa que los internautas piratas niegan con notable descaro), es posible que la provisión de que la decisión judicial se tome a instancias de un expediente administrativo no dé buena espina aunque, en definitiva, no es grave: la decisión es del juez y si hay ciudadanos que crean estar por encima de las decisiones judiciales, que lo digan claramente.

Pero lo más chapucero de todo ha sido ir de tapadillo, como el ladrón en la noche, en una disposición final de otra ley, aprovechando la conocida querencia del Pisuerga. Lo que se hace a hurtadillas canta a la luz pública y la única forma de camuflarse es con la mayoría. En fin, notable fracaso, victoria para el bando pirata que ha conseguido presentar su causa no como un expolio de la propiedad intelectual, sino como la defensa de la libertad (de expresión, de navegación, de información). Alejandro Sanz twitea que los políticos españoles son unos cobardes porque no van a votar (y no han votado) la Ley Sinde porque es impopular. No sé si son cobardes o no; pero sí me parece que no saben bien lo que hacen.

Legislar sobre internet tiene muchos inconvenientes y uno de ellos es que el legislador no sabe lo que dice. Para convencerse basta con examinar las habilidades de los diputados como internautas. No todos tienen blog y muchos de los que lo tienen más valdría que no lo tuvieran. Los hay que no leen el correo electrónico y de las redes sociales no se hable. Cabe dudar de que calibren de lo que hablan quienes desconocen el funcionamiento mismo y el alcance de aquello sobre lo que hablan.

Porque hablar, hay que hablar, a ser posible sabiendo lo que se dice. Tomar en cuenta la opinión pública, consensuar con los otros partidos. Dada la importancia y consecuencia de aquello sobre lo que se quiere legislar (la propiedad intelectual y derechos directa o indirectamente afectados como el de autor, el de expresión, el de información, el de circulación, etc) habría que iniciar un proceso de reforma legislativa específico. Esto no se arregla con una disposición final segunda en otra ley.

(La imagen es una foto de Casa de América, bajo licencia de Creative Commons).

dimarts, 21 de desembre del 2010

La descarga de la brigada ligera.

Ayer la red hispánica echaba bombas y hoy ya no quiero ni pensarlo. Quien fuera ayer a algunas de las páginas de visualizar o descargar más populares se encontraba el letrero de la izquierda escrito con contundente retórica política de movilización. Lo sé porque lo leí, así como otras interesantes informaciones, en el blog Trending Topics que, a pesar del título, está en español pues habita en El País. Es más, su subtitulo es lo más caliente en la red.

Y caliente está la red. Hubo ataques a las páginas de la SGAE, del Congreso de los Diputados, del PSOE, del PP, del PNV. La llamada "Ley Sinde" no gusta nada a los internautas, que se han movilizado en su peculiar estilo guerrillero en una batalla más de la ciberguerra que empezó con el asunto WikiLeaks. En realidad no es una ley, sino la disposición final segunda de otra ley (la llamada de Economía Sostenible) y que lleva el prolijo título de Modificación de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información, el Real Decreto legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual y la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la jurisdicción contencioso-administrativa, para la protección de la propiedad intelectual en el ámbito de la sociedad de la información y de comercio electrónico. En realidad: norma contra las descargas. Obviamente es más fácil Ley Sinde

Por dónde se ha llegado a algo tan rocambolesco como regular una actividad social de gran impacto económico a través de una disposición final en otra ley que no tiene nada que ver se explica al parecer por las presiones de la embajada de los Estados Unidos que actúa en defensa de las grandes industrias yankies. Era algo que se suponía pero que con los cables de WikiLeaks ha quedado perfectamente demostrado, para que luego digan los enterados de siempre que Assange es un agente de la CIA. Por cierto, en esas maniobras entre bambalinas del procónsul gringo con los políticos españoles, haciendo un lobby descarado (chantajes y amenazas incluidos), los gobernantes quedan mal pero la oposición no queda mejor. El embajador Solomon dice que Rajoy le explicó que, aunque su opinión era favorable a la "Ley Sinde", por razones electorales tenía que manifestarse en contra. Lo sabíamos pero ilustra leerlo.

Los internautas se quejan de que la Ley Sinde permite el cierre de páginas web por decisión administrativa ya que los jueces no tienen claro si las descargas P2P son o no delito y, de momento, parecen inclinarse por el "no". En contra de lo que se dice, la Ley no se ha hecho para saltarse este requisito ya que exige expresamente decisión judicial. La disp. final segunda, siete, 1 dice: La ejecución de las medidas para que se interrumpa la prestación de servicios de la sociedad de la información o para que se retiren contenidos que vulneren la propiedad intelectual, adoptadas por la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual en aplicación de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, requerirá de autorización judicial previa de conformidad con lo establecido en los apartados siguientes. Es posible que esto no parezca suficiente a los internautas o no crean en ello. En todo caso, doctores tiene la Iglesia y, si la ley se aprueba, siempre se podrá recurrir por inconstitucional o, imagino, cuando se le aplique a alguien en concreto, por la via del recurso de amparo.

Pero también es posible que la ley no se apruebe. El ciberespacio anda muy revuelto con el caso WikiLeaks y muy aguerrido. Los apoyos y alianzas del Gobierno empiezan a flaquear. Todo el mundo teme al ciberlobo y en CiU, como en el PNV hay poco ánimo de enfrentarse al sector más dinámico de la sociedad: los internautas con sus ciberguerras, dirigidos por su hackers.

Esta batalla debe librarse en la red porque ha surgido de la red. Los derechos de autor han sido de siempre objeto de ataque de falsificadores y plagiarios. El caso más extremo que conozco de falsificación es el Quijote de Avellaneda por el cual éste pretendió arrebatar a Cervantes no sólo los derechos de autor sino su misma condición de autor. La red introduce un elemento de masificación y simplificación inimaginable: música, cine, vídeos, libros, todo se puede hoy bajar y apropiar sin coste. Hasta el extremo de que los ataques a la propiedad intelectual se designan como piratería; es más, son industrias lucrativas. Hay partido piratas. Alguno, como el sueco, cuenta con dos eurodiuputados, aunque ningún parlamentario en el interior. Este término de piratería tiene más sentido del que parece si se recuerda que internet puede (y quizá deba) verse bajo un principio análogo a la de libertad de navegación.

Los partidos piratas tienen un programa de abolición de la propiedad intelectual y el derecho de patente. Supongo que eso sería admisible si también se aboliera el resto de los derechos de propiedad. Si no me parece injusto que un músico no sea propietario de su música y un zapatero sí de sus zapatos. Da la impresión de que ésta sea también la opinión de los internautas que no son del partido pirata, esto es, hay que llegar a un acuerdo para respetar los derechos de autor y facilitar, generalizar, democratizar el acceso a los bienes intelectuales, a las creaciones. Eso está en interés de todo, en primerísimo lugar los creadores.

En este terreno el argumento del ciberespacio me parece muy convincente. Lo que la Ley, según ellos, defiende no son los intereses de los artistas ni los de los consumidores sino los de los intermediarios, las discográficas, los cinematográficas, etc. Estos no están dispuestos a variar su modelo de explotación atendiendo a las nuevas posibilidades de difusión, sino que pretenden censurar para mantener sus privilegios, el más irritante de los cuales es el de sus márgenes abusivos que repercuten en precios demasiado altos. La tendencia a la gratuidad propia de la red implica que quien quiera hacer negocio en ella debe reducir sus márgenes o no hará nada. Cuando esto sucede, la idea es negocio. Las empresas que explotan el streaming, como Netflix para vídeos y Spotify para música son exitazos. Netflix se ha cargado el emporio Blockbuster. Pero, claro, son éxitos con unos márgenes menores. No están orientadas a la explotación de los artistas y los creadores.

dilluns, 20 de desembre del 2010

Por quién doblan las campanas.

Los datos de la encuesta del Publiscopio de hoy pondrán a temblar al PSOE. El Gobierno seguramente mostrará mayor serenidad porque ya está hecho a recibir malas noticias, ataques, críticas y burlas. La derecha lo tiene sometido a un marcaje estrechísimo, obstaculizando todas sus decisiones. La derecha de esa derecha se ha arracimado a escuchar dos misas en el Valle de los Caídos para dejar claro cuál es el sentir de sus filas en la opción entre democracia y dictadura y a quién prefiere honrar, si a las víctimas del genocidio franquista o a los victimarios. Este enésimo enfrentamiento de los españoles ahora por el pasado tiene mucha miga cuando se relaciona con el empeño en defender la idea de la nación española. Pero no hace aquí al caso.

La oposición al Gobierno se ejerce tambien desde la izquierda; desde una izquierda social que abarca probablemente a muchos votantes socialistas. De ahí los datos de la encuesta. Hay mucha gente cabreada en la izquierda y cabreada en dos órdenes: en el de los derechos y libertades y en el de las políticas económicas y sociales. En el orden de derechos y libertades el Gobierno ha dado marcha atrás (ministerio de Igualdad, normalización de la Iglesia católica) o ha frenado (ley de libertad religiosa) los logros de que se enorgullecía en la primera legislatura.

La forma de actuar en la cuestión saharaui está haciéndolo muy antipático para una población mayoritariamente solidaria. Para colmo de males los cables de WikiLeaks lo dejan como un tiralevitas a los pies de los caballos en cuanto a congruencia ideológica y la dignidad soberana frente al Imperio. El Gobierno puede pretextar que no se trata de un abandono de políticas ni del ideario de izquierdas, sino de un mero repliegue táctico para no multiplicar los frentes sociales en momentos especialmente turbulentos en lo económico. Por eso la libertad religiosa ha pasado a "no ser urgente". Pero es un cálculo bastante torpe porque en la opinión de la izquierda estos aspectos ideológicos son tan importantes como los otros, el electorado se desmoviliza y los enemigos, en verdad, no se aplacan, como verá el Gobierno cuando vuelva Benedicto XVI el año que viene a predicar la cruzada antisatánica

En el orden de las políticas económicas la izquierda acusa al Gobierno lisa y llanamente de traicionar su programa electoral y pasarse a la derecha más neoliberal, aplicando su programa. Pues, ¿qué? pregunta indignada la izquierda, ¿no hay alternativas a las políticas económicas y sociales neoliberales? Por supuesto que las hay. Son evidentes: política fiscal redistributiva a fin de financiar las políticas sociales, creación de la banca pública e iniciativa keynesiana, al presumible coste de mayor deuda y mayor déficit.

La cuestión no es si hay o no políticas económicas alternativas a lo que podríamos llamar "consenso del euro" sino si son factibles. Cabe recordar que en parte fueron las que empezó a aplicar el Gobierno hasta que, presa del terror ante el ataque de los mercados, en mayo de este año dio un giro de 180º que es el que la izquierda cuestiona. Las medidas las conocemos todos. Son sin duda las que considera Tomás Gómez cuando dice que cualquier reforma ha de pensarse desde el prisma de la izquierda. Es muy posible pero ese prisma de la izquierda ¿puede utilizarse en el marco de la Unión Europea que, a su vez, tiene que actuar en el marco de la globalización? Da la impresión de que las políticas económicas de izquierda no serían aceptadas en la UE. Habrá quien diga que bueno, que es hora de recuperar soberanía saliéndonos de la UE. Pero no sé cuánta gente suscribiría este paso.

Suele oírse que al Gobierno lo que le falla de verdad es la comunicación y que no sabe explicarse. Así se alimenta la ilusión de que hay algo bueno pendiente de explicación cuando todo lo que hay que explicar es malo y eso ya lo hace persistentemente el Presidente que insiste en que toma las medidas que toma porque no hay otro remedio. Aquí hay poco que comunicar o vender. Esto es, sobre el presente y el pasado inmediato lo mejor que puede hacer el Gobierno es decir lo que está diciendo.

La esperanza la tienen los gobernantes en el futuro respecto al que todo cuanto se diga es a beneficio de inventario. Para no suscitar más escepticismo han debido de recibir orden del gabinete de comunicación de que no hagan profecías a corto plazo, fijando fechas para la recuperación . Porque han enmudecido todos. Ya no hay "brotes verdes" ni segundos o terceros trimestres de tal o tal año. Se abre una expectativa de un año más o menos (si no pasa algo muy gordo en las locales y autonómicas de marzo de 2011) en el cual son varios los elementos de los que cabe esperar una gran influencia en el ánimo de la opinión. El primero, por supuesto, será la evolución de la crisis. Si ésta comenzara a resolverse palpablemente con claros indicios de recuperación, el PSOE podría enfocar las elecciones como un voto de confianza al Gobierno para llevar a término la tarea comenzada.

El segundo elemento, imponderable por su naturaleza, será el proceso de la trama Gürtel cuya escenificación mediática erosionará la expectativas electorales del PP. Cunde la idea pesimista de que los votantes del PP son inmunes a la supuesta corrupción de su partido, lo cual es verdad hasta cierto punto. Los herederos espirituales de la derecha franquista, la que defendía un régimen ilegítimo, no van a hacer ascos a la idea de defender un partido bajo sospecha. Pero hay otra derecha no franquista que ejercerá su voto con menor sectarismo.

El tercero, el fin de ETA. La declaración de alto el fuego definitivo y verificable, el cese de hostilidades, la deposición de las armas, va ser un terremoto político. De las posiciones que adopte cada cual va a depender en buena medida el voto de mucha gente, probablemente de la mayoría que lo que quiere es que se acabe ETA y sin precio político.

Son muchos imponderables a algo más de un año. Las campanas tocan a difunto; pero el difunto puede estar muy vivo.

diumenge, 19 de desembre del 2010

CNN-

Ignoro si el cierre de CNN+ está justificado desde el punto de vista empresarial. En realidad ignoro todo sobre las cuestiones empresariales de PRISA. Son demasiado complicadas. Además sospecho que con estos tejemanejes económicos y financieros o se está en la pomada o se toca de oído. Confieso que ni siquiera entiendo las relaciones entre Sogecable y PRISA. Imagino que una es la madre de la otra; pero a lo mejor es su tía.

Mi comentario va pues por el lado simbólico, comunicativo, político y hasta sentimental. El cierre de CNN dejará a mucha gente desconsolada y falta de orientación ideológica o, como se dice suavizando las cosas, "sin referencia mediática". Efectivamente, lo poco que he visto de CNN muestra una tele de calidad. Las entrevistas de Gabilondo muy cuidadas y con estilo, y los debates moderados, sensatos, con gente un poco gris aunque bien educada. Pero parece que la audiencia era muy baja. De 0,7 por ciento o algo así; mucho menos que El gato al agua de Intereconomía, con un 2,5 por ciento. Casi cuatro veces más. Parece mentira que no haya en España ni un tres por ciento de la audiencia de TV dispuesto a ver un programa serio. Claro que a lo mejor la culpa es del programa, que podía aprender de El Intermedio, del Gran Wyoming con algo así como un siete por ciento. Eso es audiencia.

Gabilondo era un bicho radiofónico. En la radio tenía una audiencia inmensa. Su paso a la tele no ha sido un acierto. Le ha ocurrido lo contrario de lo que pasó con muchas estrellas y galanes del cine mudo a la llegada del sonoro: la gente los conocía de vista, pero no los había escuchado hablar; cuando lo hizo, muchos se desencantaron. A Gabilondo la gente lo conocía por su estupenda voz y mucho menos por la imagen que no ha resultado ser tan estupenda. No todo el mundo vale para todo. El resultado no ha sido bueno y, teniendo en cuenta que CNN+ en cierto modo se identificó con él, era poco lo que se podía hacer. Añadiría que el planteamiento general del canal resultaba algo aburrido. Lo serio y riguroso no está reñido con el dinamismo, con la variedad y el interés. En CNN+ sí. Otro defecto era su evidente sesgo corporativo. Incorporaba presencias de la derecha pero, en lo que no era ésta, la cantera era exclusivamente la gente de PRISA que ya está en los periódicos y en la radio, se repite más que las carracas y tiene tendencia a confundir la profundidad con la afectación.

Es cierto que este cierre deja la provincia de la TDT en monopolio de los canales de extrema derecha. Encuentro insoportable lo poquísimo que he visto de este género; me parece tan malo, agresivo, zafio, cuartelario y truculento que me pregunto si lo harán en serio. Y, sí, lo hacen en serio. Es la forma en que la derecha concibe los medios: como empresas de estricta obediencia ideológica. Los que con ellos colaboran cobran por decir lo que dicen, no otra cosa; por insultar, vilipendiar y vejar sin tasa ni tino, continuamente. Y da igual que se trate de empresas privadas o públicas. Dos canales públicos en Comunidades de la derecha, Telemadrid y Canal Nou siguen el patrón sin desviarse. Son aparatos de propaganda del PP pero pagados con dineros públicos. Se lo dijo Aguirre a Germán Yanke cuando lo echó de Telemadrid por desleal: que había comprado el discuro del enemigo. El verbo "comprar" tiene gracia pero lo gordo es lo de "enemigo". Un medio público ¿tiene como enemigo a un partido al que votan los que pagan los impuestos con los que él mismo como medio se financia? ¿Cómo puede hablar así una persona que afirma ser liberal? Pues porque no es liberal sino una ultrarreaccionaria tridentina disfrazada de liberal.

En la izquierda mucha gente dice que, al fin y al cabo, con el cierre de CNN no se pierde nada porque, en el fondo, no hay diferencias entre PRISA e Intereconomía. Lo remacha el camarada Fidel: que PRISA es un medio mercenario, reaccionario y profascista. Esto, como lo de Intereconomía, es imposible tomárselo en serio. La acción social y política descansa sobre la capacidad para apreciar diferencias y matices en una sociedad compleja, conflictiva, con muchos intereses en pugna. No hacerlo, pensar que todo lo que no se atiene a una única ortodoxia más o menos revolucionaria es condenable y forma parte de un confuso frente reaccionario equivale a sentar plaza de predicador en el desierto con un eco apropiado a las circunstancias y un grado de eficacia social igual a cero.

El cierre de CNN+ es una mala o buena noticia, según lo que suceda a continuación. Será mala noticia si al cierre no sigue el intento de poner en pie un canal, cadena, programa o lo que sea substituto de la otra. Será una buena noticia si el cierre de CNN sirve como experiencia para poner en marcha un substituto que aúne seriedad en el tratamiento de la información y la opinión con variedad, pluralismo y equilibrio en la composición y dinamismo en la presentación. Y, por lo tanto, tenga audiencia.

(La imagen es una foto de Socialistes Valencians, bajo licencia de Creative Commons).

dissabte, 18 de desembre del 2010

El corazón de Europa.

El Consejo que acaba de celebrarse en Bruselas es un ejemplo de manual del funcionamiento de la Unión Europea (UE) a la luz de la acreditada teoría de la chapuza. Parte de esta chapuza es el pánico escénico que invade a los Estados cuando deciden dar un paso simbólico importante en el muy incierto camino de la unión política. Ya sea una reforma en profundidad de los tratados o, incluso, un Tratado nuevo o una Constitución. Entonces aparece ese pánico y todos se echan para atrás, piden excepciones, desvirtúan el alcance del acuerdo y reclaman referéndums en sus países sabiendo que estos tienden a ser negativos.

En cambio, basta que haya una reunión de rutina, dedicada, como ha sido ésta, a un asunto urgente, crítico, momentáneo (hacer frente al asalto de los mercados, por usar la prosa poética de los reportajes económicos) para que se tomen medidas de mucho calado y largo alcance a título de parches, como soluciones prácticas a problemas. En este caso, la medida que supone una verdadera mutación de los tratados es la de comprometer un fondo de rescate "sin límite". Se presenta como un mal menor frente al fracaso de la idea de emitir eurobonos, pero tiene un alcance real similar a aquella. Sin límite quiere decir que el fondo de rescate es europeo en un sentido político por cuanto compromete a todos los Estados sin límite. Ahora el euro está fuerte porque lo respalda Alemania. La zona euro se ha salvado, como siempre, con una chapuza. Basta con escuchar a todos los mandatarios diciendo que hay que avanzar en la unificación política de la UE. Es decir, anuncian que harán lo que ya han hecho. Porque esta especie de Consejo permanente en que se ha convertido Europa durante la crisis es, en realidad, el gobierno de la Unión.

La zona euro es el corazón de Europa, como puede verse en la imagen. (Por cierto, quien quiera "traducir" las banderas para enterarse de en dónde está cada cual, que vaya a la entrada Eurozone, de Wikipedia, lugar en que la ilustración aparece como un diagrama Eulen y da el nombre e información sobre el Estado correspondiente a cada bandera). El corazón de una Europa de muchos niveles y un abigarrado entrelazamiento de países en muy diversas organizaciones. O sea, Europa. Un majestuoso popurrí de lenguas, culturas, religiones, símbolos, razas, instituciones e historias. El corazón de todo eso es la Zona Euro, el Imperio carolingio ampliado, el eje franco-alemán, cosa que a veces molesta a los demás, que somos los "periféricos" y, en último término, Alemania. Lo de corazón suele cambiarse también por "núcleo duro", que suena menos sentimental, sobre todo si intervienen los alemanes. Pero es un núcleo duro ablandado por la ternura de permitir que tres Estados que no pertenecen a la zona euro puedan acuñar euros: el Vaticano, Mónaco y San Marino, tres paraísos fiscales y otros tantos (Andorra, Montenegro y Kosovo) funcionen con euros pero no puedan acuñar.

En torno a la zona euro, como los anillos de Saturno, la UE en su conjunto. Y cuando parece que el modelo va a seguir una pauta de círculos concéntricos de diámetro creciente, surge el espacio de Schengen, que corta a través de los círculos, creando una forma organizacional nueva en la que está parte de la zona euro, parte de la UE más Mónaco, Islandia, Noruega y la muy aislada Suiza que, además de Schengen, sólo pertenece a lo que queda de la Asociación Europea de Libre Cambio después de que el Reino Unido (que "no tiene amigos sino intereses") la abandonara por la UE. Schengen es un espacio judicial y policial, lo que deja claro que la Europa de "geometría variable" y "varias velocidades" es un hecho. Países que no pertenecen a la zona euro, ni siquiera a la UE, como Noruega o Suiza colaboran persiguiendo delincuentes más estrechamente con estas organizaciones que algunos otros que sí pertenecen a ellas, como Irlanda o Chipre.

La UE, además, extiende sus maternales tentáculos al Oriente y al Occidente, generando formas asociativas sui generis, cortadas a la medida de diversos gustos: el Espacio Económico Europeo reúne a la UE con sus díscolos vecinos nórdicos aún no integrados en el corral común, Islandia y Noruega y el pequeño principado de Liechtenstein que no todos los europeos saben situar con exactitud en el mapa. Al Oriente, cómo no, una simpática "Unión Aduanera de la UE", que recuerda algún experimento del siglo XIX, como la Zollverein, junta a la UE con Turquía, San Marino y Andorra. Por último, a vista de pájaro todos los países de Europa pertenecen al Consejo de Europa excepto el Vaticano. Obviamente, pues el Vaticano no es un Estado de derecho. El absolutismo es lo contrario al Estado de derecho, sobre todo si el monarca, además de absoluto, es infalible cuando quiere.

(La imagen es una foto de Wikipedia Commons, bajo licencia de Creative Commons).

divendres, 17 de desembre del 2010

Aznar tiene razón.

Aznar prosigue la reconquista, tanto en el interior del Reino como in partibus, cantando a su país las verdades del barquero porque probablemente le duele España, como a Unamuno. Dice auténticas atrocidades ante auditorios difíciles de imaginar; son sociedades norteamericanas o congresos de "populares" en las más exóticas plazas, como Miami o Colombia. Eventos que probablemente montan la FAES y el PP sabedores de que su eco local e internacional será mínimo pero máximo en la Península en donde levantarán furor, sobre todo negativo entre la izquierda opinante en los medios que arroja a la cabeza de aquel gruesos epítetos como antipatriota, felón, demagogo, lavador de trapos sucios en el exterior, quintacolumnista, traidor, etc.

Y no solo en la izquierda; la opinión en los sectores cercanos a la Presidencia de su propio partido también le es adversa, aunque no se exprese con tal pintoresquismo o no se exprese en absoluto. Lo que los críticos ven peor es el protagonismo que las incendiarias apreciaciones aznarinas arrebatan a la jefatura actual a la que, sin embargo, designó él con la perspicacia que lo caracteriza.

Tanta crítica, la verdad, me resulta sospechosa y, analizados de cerca los propósitos de Aznar, hay que reconocer que tiene más razón que un santo; que san Juan Crisóstomo, por ejemplo. Está claro que el hombre es coherente porque dice lo mismo fuera que dentro y siempre lo mismo que, en esencia, es como un discurso regeneracionista de la derecha en el peculiar estilo de Aznar. Exprimiendo la última alocución al PP de Colombia el tema suena tal que así: 1º) España es el enfermo de Europa; 2º) su organización territorial es inviable y su Estado del bienestar insostenible; 3º) no inspira confianza; 4º) está paralizada; 5º) El PP tiene la gran responsabilidad de regenerar a España y cuanto antes mejor; 6º) el país es irrelevante en el exterior; 7º) no podemos cumplir nuestros compromisos; 8º) podemos volver a equivocarnos si no damos un giro en las próximas elecciones que deben convocarse ya mismo.

Pues bien, todo esto me parece muy puesto en razón. Veamos:

  • España padece una enfermedad. Así es: un país que tuvo ocho años como Presidente a un hombre tan ruin, malicioso, resentido, escaso de luces y vengativo tiene que estar enfermo.

  • Lo de la organización territorial ya lo había dicho él en su joseantoniana juventud logroñesa calificándola de charlotada. (Por cierto, ¡cuánto habla de la mentalidad de la derecha ese término que mana del nombre del genio de Chaplin al que Aznar jamás entenderá y mira que se le parece físicamente!). En cuanto al Estado del bienestar no hace falta preguntarle; ya contesta Moody's, el oráculo de Delfos.

  • La poca confianza que inspira el país dimana del hecho de que no se puede estar detrás, recibiendo órdenes del exterior. Es obvio: es mucho mejor ir por delante al exterior a recibirlas allí moviendo el rabo, como él en las Azores.

  • España está paralizada. ¿Qué más tiene que pasar para que se tomen medidas? se pregunta un Aznar/Juan Bautista en expresión que recuerda sus tiempos de las filípicas ("¿qué más tiene que pasar señor González...?"). Buena pregunta. ¿La respuesta quizá pueda ser que siga él hablando?).

  • El PP tiene una responsabilidad histórica en la regeneración de España. Y tanto; va a probarlo en los tribunales en donde quedará establecido qué porcentaje del PIB afanó la trama Gürtel que estaba en cierto modo embedded en el PP desde antes de la boda del Escorial. La responsabilidad de devolver la pastuqui.

  • La irrelevancia exterior. España no pinta nada fuera. Es cierto, al menos por lo que respecta al eco internacional de las agorerías del ex-presidente que ya deberían de haber provocado un concurso internacional de acreedores. Pero tiene disculpa. La jugarreta de la taimada ministra Salgado capaz de ir por ahí desmintiendo a Aznar es responsable de ello.

  • No podemos cumplir nuestros compromisos, variante de que no somos de fiar. Es lamentablemente cierto. Ni siquiera hemos conseguido declarar a Aznar persona non grata. Somos unos blandengues y muy poco de fiar.

  • Podemos volver a equivocarnos. Desde luego. Basta con que en las elecciones de 2012 salga elegido Rajoy a quien, a diferencia de Aznar, sólo se ha oído balbucir algunos confusos propósitos inconexos, dichos a desgana con motivo de una entrevista veraniega o algo así.

En efecto, Aznar está en lo cierto. No tenemos arreglo. Él es la mejor prueba.

(La imagen es una foto de Thundershead, bajo licencia de Creative Commons).

dijous, 16 de desembre del 2010

Cuando la noticia es el periódico.

¡Lo que se oye sobre WikiLeaks por ahí! Muy interesante el debate de Caixaforum del martes sobre el asunto. El periodista Javier Bauluz sintetizó un aspecto diciendo que: Estamos en un nuevo ecosistema de la información en el que Wikileaks es la bomba que lo cambia todo. Lo interesante aquí es la palabra bomba que no solamente trasluce el sentimiento de conmoción del hablante, sino que sitúa la cuestión en el ámbito bélico en el que llevan ya tiempo situándola los internautas, el mismo WikiLeaks, cuando hablan de que ha comenzado la primera ciberguerra global. ¿Acaso no salió Assange en octubre, cuando las filtraciones sobre el Irak, reproduciendo las famosas palabras de Hiram Johnson, la primera baja en la guerra es la verdad?? Las guerras se hacen con bombas. Y no se crea que se trata solamente de bombas virtuales. WikiLeaks es, sí, una bomba virtual pero porque afecta de modo decisivo a las bombas materiales. El ciberespacio es digital pero es un espacio en el que se libra una guerra con efectos materiales, analógicos.

El discurso sobre la red es a veces un poco abstracto. Yo mismo he formulado uno en mi libro sobre La política en la era de internet (así me hago algo de propaganda) con ánimo de aproximarlo a la política real. Pero el discurso sobre WikiLeaks es muy concreto. Internet es el espacio de las posibilidades; WikiLeaks es el de las realidades. Internet es el noúmeno y WikiLeaks el fenómeno, lo que duele. Por eso los participantes en el citado foro concluyeron que cambio, sí, pero con periodismo que de nuevo insinúa o sugiere más que dice: que se plantea el problema de la supervivencia del periodismo. No es así del todo. A mi modesto entender lo que se plantea es la supervivencia del periodismo de papel. El periodismo digital es boyante y este sí que es un debate curioso. Internet está obligando a todas las profesiones a reinventarse si quieren sobrevivir: los traductores, los fotógrafos, los profesores, los médicos, los abogados, los ingenieros, todos tienen que adaptarse a nuevos tiempos, volcarse en la red, reformular sus provincias, experimentar nuevo instrumental, entender que ahora actúan en el ciberespacio y a través de la red. Pues lo mismo tendrá que pasar con los periodistas y, ¿por qué no? hasta con los curas. Ya habrá gente, supongo, entre los católicos diciendo sus pecados al confesor por skype.

El más curioso efecto de WikiLeaks sobre la prensa lo exageraba bastante en el foro el corresponsal del Guardian, Gilles Tremlett, en un overstatement muy poco británico, diciendo que se corre el peligro de convertir a los periodistas en correveidiles. Hombre, no tanto; pero sí se ha convertido a los periódicos en noticia. Desde luego la elección de las cinco cabeceras tiene un valor simbólico enorme, guste o no guste al resto de la prensa porque es como si hubiera establecido una primera y una segunda división. Los de segunda tienen que usar al de primera de fuente, lo que es profesionalmente una humillación y comercialmente una ruina. Pero no hay nada que hacer. Durante un tiempo, las portadas de El País, como las de Le Monde, The Guardian, etc seguirán siendo noticia en sí mismas. Con el irónico complemento de que las news son todo menos news dado que se trata de una especie de periodismo histórico o, si se quiere, de un testimonio de la actualidad, pero no de la actualidad actual sino de la pasada. La portada reproducida de El País trae dos bombas. Una es la divertida coincidencia entre la embajada de los EEUU y el señor Rajoy: los dos parecen convencidos de la incapacidad de Zapatero de solucionar la crisis. Sólo que la embajada lo manifiesta en secreto mientras que Rajoy lo trompetea a los cuatro vientos.

La otra bomba es la revelación de la causa de la baja de Fidel Castro y los movimientos en la estructura del poder cubano en la hipótesis de su defunción. Quizá sea ésta una de las razones por las que el propio Fidel Castro, al tiempo que alaba WikiLeaks porque ha puesto de rodillas el Imperio, se lamenta de que haya filtrado la información a cinco transnacionales entre las que se cuentan dos tan extremadamente mercenarias, reaccionarias y pro fascistas como la española PRISA y la alemana Der Spiegel, que las están utilizando para atacar a los países más revolucionarios. Fidel sigue siendo Fidel, un pelín exhuberante. Porque si PRISA es pro fascista, ¿qué es Intereconomía?

dimecres, 15 de desembre del 2010

Arde Italia.

El estado de alarma en que vive España se prolonga hasta mediados de enero. De los ribetes políticos de esta decisión ya se encargarán las tertulias, todas de derecha, de informar. Será a base de insultar a Zapatero por hacer lo que ellos, los tertulianos, aplauden. Mano dura. En cuanto a los ribetes filosóficos, puede echarse el estado de alarma en el saco del estado de excepción permanente del debate teórico-político contemporáneo a lo Alain de Benoist o Giorgio Agamben, que no sé si encajará en ese estado de excepción permanente con el que, según Zapatero, ha acabado el estado de alarma, lo que no deja de tener su ironía.

En todo caso, en estado de alarma, España es una balsa de aceite comparada con Italia, en donde no hay estado de alarma probablemente porque hasta ahora se ha mantenido el estado de excepción permanente que es la peculiar forma de gobierno de Silvio Berlusconi. Una forma que cabe calificar de cleptocrática porque en ella parte importante de la labor del ejecutivo y el legislativo consiste en blindar al primer ministro frente a la acción de la justicia por un rosario de presuntos delitos. Otra parte importante se va, al parecer, en jolgorios y fiestas que traen reminiscencias de la Roma escandalosa bajo los doce césares de Suetonio. Cleptocracia y commedia dell'arte. El resultado de la moción de censura de ayer parece un espectáculo de Arlequín, Polichinela, Tartaglia, Pantalone, dottore, Colombina, etc.

Berlusconi ha salvado su gobierno con la ayuda de cinco tránsfugas, dos de Italia dei Valori, de Antonio di Pietro, el famoso fiscal de mani pulite, uno del Partito Democratico, la izquierda para entendernos, y dos de Futuro i Libertà, el partido de Gianfranco Fini, hasta ahora coaligado con Berlusconi. Lo irónico es que los dos primeros partidos eran firmantes de la moción de censura. Y lo sangriento, esos dos de la Italia dei Valori que presuntamente se han pasado a Berlusconi merced a otros valori. Última y amarga enseñanza para di Pietro. Porque la votación era muy reñida, era la ocasión de echar, por fin, a Berlusconi. La prueba es que fueron a votar hasta las parturientas. Una de ellas en una silla de ruedas.

Aunque en el Senado la votación fue más o menos normal, dado que el Gobierno tenía la mayoría asegurada, en la Cámara de los Diputados la cosa se caldeó, sus señorías llegaron a las manos, la bancada del gobierno hacía pedorretas a una frustrada oposición. Todo como en una película de Comencini con Alberto Sordi. El Gobierno sobrevive por un puñado de presuntos tramposos pero no alcanza la mayoría absoluta por lo que puede quedar legislativamente paralizado. Si bien tratándose de Berlusconi nunca se sabe. Su idea es que las instituciones y órganos del Estado deben ser infinitamente maleables en sus manos, como los consejos directivos de sus empresas. Y no se anda con circunloquios: lo que le molesta, lo compra; lo que no puede comprar, trata de hundirlo.

Berlusconi es quien mejor simboliza la política postmoderna, la política sin política, sin valores, sin estrategias, sin proyectos, sin ideología, salva una mezcla primitiva de nacionalismo, chabacanería, conservadurismo y cinismo. Todo ello con una actitud agresiva hacia cualquier tipo de oposición. Y funciona. Esos dos diputados de Italia dei Valori son la prueba viviente de la verdad de una antropología pesimista y negativa. Tangentopoli è tornata y precisamente frente a di Pietro.

Pero la farsa del Palazzo Madama y del Montecitorio incendió Italia entera. En Roma, después de una manifa de cientos de miles, ha estallado la violencia, con cientos de heridos, detenidos, coches incendiados y destrozos de todo tipo. Los violentos, los antisitema y bla, bla, bla. En otras ciudades italianas, Turín, Génova, Bari, Nápoles, Palermo, Bolonia, Florencia, Venecia, la situación está también alborotada. Es un estallido, una protesta espontánea de diversos sectores sociales que coinciden en su aversión a Berlusconi. Recuérdese que es el único país en que los ciudadanos se manifiestan al grito de No Berlusconi Day. Pero en Roma se han dado los choques más violentos. En el video puede apreciarse una pequeña muestra

Ha habido escenas impresionantes. La Repubblica trae una secuencia de fotos de un policía a punto de ser linchado empuñando la pistola. Realmente hay una sensación de frustración y hartazgo con este menda (al que ya partieron la boca hace un par de meses) que cada vez aflorará en brotes más violentos a la vista de cómo un tangentopolita en estado puro ha corrompido todas las instituciones y convertido Italia no sólo en un bazar de truhanes, sino en el hazmerreír de Europa. Estoy seguro de que hasta sus aliados europeos habrían acogido con un suspiro de alivio un triunfo de la moción de censura para que se fuera il coglione.

Pero ahí sigue. Y la pregunta se plantea ahora a la izquierda: ¿cómo, habiéndose llegado a este extremo de depreciación de la actividad pública, de degradación de la democracia, es incapaz de presentar una alternativa ganadora? Porque está silente como un guijarro de río. A la izquierda le sucede lo contrario que a la derecha, como es lógico: cuando no tiene nada que decir, enmudece; a diferencia de la derecha que cuanto menos tiene que decir, más vocifera.

(La imagen es una foto de rogimmi, bajo licencia de Creative Commons).

dimarts, 14 de desembre del 2010

Cortina y recortina de humo.

El humo asfixia, intoxica, provoca alucinaciones. Algo de eso viene sucediendo al señor Pons que, de tanto humo como tiene en la cabeza, que lo suelta cada vez que habla, ya no distingue un humo de otro y todo se le vuelve humo. El Gobierno, dice el señor Pons, ha empleado el caso de la operación Galgo como una cortina de humo para desviar la atención del Estado de alarma. Pero el mismo señor Pons acusaba al mismo Gobierno de haber decretado el estado de alarma como una cortina de humo para ocultar la retirada de los 426 euros de subsidio a los parados de larga duración. Una de dos: o Rubalcaba, chivo expiatorio predilecto de la derecha, presa de un extraño frenesí, oculta un humo con otro humo o los humos de Pons no le dejan ya razonar.

Cada vez que Pons desprestigia la labor de la policía, la guardia civil, los jueces y fiscales, convirtiéndolos en el humo que saca de la fogata Rubalcaba, está torpedeando a sabiendas el Estado de derecho en el que se presupone que los órganos y poderes del Estado actúan con independencia y sujeción al principio de legalidad. Igual que se presupone que un partido parlamentario, especialmente uno de gobierno, no puede actuar como si fuera un partido antisistema, cuestionando los fundamentos del Estado de derecho cada vez que la acción de éste pone en entredicho la actuación de sus militantes. Pero esto es exactamente lo que hace y es imposible que, por mucho humo que tenga en la cabeza, Pons no se dé cuenta de que su proceder no es de recibo.

Tanto más cuanto que no son uno o dos exabruptos sino un leit Motiv. Con motivo del asunto SITEL Pons volvió a la carga llamando "mentiroso" a Rubalcaba, lo que obligó al ministro a mostrar los contratos del servicio de SITEL (escuchas telefónicas) firmados por Rajoy y De Cospedal en sus respectivos momentos en Interior.

Tanto, tanto más cuanto no es solamente la actitud de Pons sino la del partido en su conjunto como se echa de ver escuchando las generalmente estridentes intervenciones de De Cospedal. La detención de José Joaquín Ripoll, presidente de la Diputación de Alicante en un asunto de una contrata de basuras (vaya por Dios) había sido, según la Secretaria General del PP un episodio de los hombres de Harrelson con indebida publicidad, siempre para desviar la atención de los urgentes problemas del país, etc., etc. De nuevo algo después la detención del gerente de urbanismo del Ayuntamiento de Murcia por un asunto de recalificación de terrenos volvía a ser una operación mediática a cargo del Rasputín de la política española, capaz de conseguir que las fuerzas de seguridad, los fiscales y los jueces bailen al son de su malvado timing.

Y ya, de cortina de humo en humo de cortina, De Cospedal decide elevar sus acusaciones a categoría política y sostiene con su habitual desparpajo que Rubalcaba tiene un estado policial propio de una dictadura. El humo es verdaderamente denso y no permite a De Cospedal ver que está por nacer la dictadura a la que quepa decir en sus narices que es eso, una dictadura.

Pero tanto humo es ya demasiado humo y tiene uno la sospecha de que esas declaraciones no se hacen a humo de pajas; el humo viene de sustancias más enjundiosas.

Porque héteme aquí que cuando la derecha no está detectando cortinas de humo del Gobierno comienza a soltarlas ella con verdadera fruición y, desde luego, perseverancia. ¿Qué era lo del chivatazo del bar Faisán? Una cortina de humo. ¿Qué lo del ingente patrimonio de Bono? ¿Qué lo de la supuesta corruptela de Chaves? Cortinas de humo. De mucho humo y pocas nueces; es más, ninguna nuez judicial. En esos escandalazos no suele pasarse de las airadas denuncias en los medios, las habladurías, la machaconería de las tertulias y la agria retórica en el Congreso. Y cuando se pasa, se sigue el archivo o la absolución. Pero el resultado es que, bien porque lo detecta, bien porque lo provoca, la derecha vive en un perpetuo estado humeante y tiene al país humeando.

Los psicólogos dan un nombre a esta extraña manía de atribuir a los demás los comportamientos que uno mismo ostenta y condenarlos por ello. Lo llaman "proyección" y abre un fascinante pozo sin fondo de especulación filosófica acerca de ese ir a castigar en el otro la imagen de uno mismo. Pero eso debe quedar para los especialistas. Aquí y ahora tengo clarísimo que toda esa humareda no es el producto de comportamientos desequilibrados, compulsivos, aunque a veces lo parezca, sino de un cálculo electoral frío y perfectamente pensado. La derecha acusa a la izquierda de emplear cortinas de humo porque es lo que ella hace, a tal extremo que también convierte en tales los actos de las diversas instituciones del Estado, según se ha visto.

Y tanto humo, ¿para qué es? Para tapar el caso Gürtel que es el más grave y con mucho de todos los que asedian al PP. Todo lo que haga la derecha de aquí a marzo de 2012 será cortina de humo. El Gurtel tiene que estar fuera del debate como sea. Porque obviamente fiar en que la corrupción no pasa factura electoral es mucho, demasiado fiar. Así que lo mejor es que no se hable de ello y si, en el ínterin, se puede conseguir la anulación de la causa por defecto de forma, nulidad de las pruebas, prescripción de los delitos, miel sobre hojuelas. No hay en la actitud del PP un deseo de que se haga justicia sino de que no se haga.

Por ejemplo, ¿cómo es posible que se presenten candidatas a puestos electivos personas que están imputadas en procesos penales? Seguramente la explicación que den los interesados será que como les consta que son inocentes y que, al final, serán absueltos, no tienen por qué cesar en sus actividades representativas. Pero por la misma razón un ciudadano mal pensado puede dar en la idea de que los imputados se presentan a las elecciones con ánimo de conseguir la inmunidad parlamentaria. Es decir, en estos casos, el proceso electoral es una argucia de su defensa penal. Para que esto no se vea hay que llenar el escenario de humo y, a ser posible, de bombas fétidas.

(La imagen es una foto de UN MANUÉ, bajo licencia de Creative Commons).