viernes, 22 de septiembre de 2017

La revolución catalana

¿Ven, señores del PP, como hay que acabar con los paraísos fiscales? Puigdemont se ha llevado la escurridiza web del referéndum a una isla del Caribe, en donde estará tan segura, es de suponer, como los capitales de los defraudadores. 

El réprobo Puigdemont de impronunciable apellido. Menos de 24 horas después de que el presidente de los sobresueldos lo conminara a rendirse en evitación de males mayores pues el referéndum no iba a celebrarse, publica los colegios y mesas electorales con todas las garantías. Además tiene el papo de anunciar que dispone de planes alternativos para votar el 1/10. Alternativos ¿a qué? A lo que pueda hacer el gobierno. Y bien poco y disparatado es.

Tuvieron 18 meses para prepararse, y la revolución catalana los pilla a todos literalmente en Babia. El gobierno y la oposición no tienen ni idea de qué hacer. Empiezan a atisbar el alcance de lo que con sus torpezas, abusos e ignorancias ellos mismos pusieron en marcha. Ofrecen "diálogo dentro de la ley" a partir del 2 de octubre, lo cual es una demostración tan estúpida como paladina de que antes no lo hubo. Y eso si hay 2 de octubre para ellos, pues depende del resultado del referéndum que no pueden evitar. Refuerzan su oferta de diálogo ofreciendo más dinero y más autonomía a Cataluña si se renuncia al referéndum. El referéndum que, según el otro, no va a celebrarse. Y que, si se celebra, tercia el reprobado fiscal general, será delito. Ofrecen más dinero cuando está por ver que puedan aprobar los presupuestos que, de momento, han aplazado. Los hermanos Marx en "Un día en el referéndum".

Están desesperados. Les ha estallado la revolución en los morros. Las calles están a rebosar con gente dispuesta a ocuparlas y obstaculizar la acción represiva. Los estibadores no cargarán los buques repletos de policías y material antidisturbios. Los trabajadores de los servicios tampoco les darán agua ni luz. Van a tener que crear un cuerpo de antidisturbios paracaidistas. Se han puesto en contra a las universidades catalanas, que cerrarán y los estudiantes estarán en las calles. Se les ha rebelado la sociedad. Pacífica, alegre, democráticamente. Han creado una situación insostenible con los mossos. Están a punto de provocar una huelga general. 

Una revolución pasaba por aquí y sus especialistas no la vieron. Aún siguen, cerradamente opuestos a la idea misma del referéndum, y enredados en logomaquias sobre la autodeterminación de las colonias, la soberanía nacional, la nación, las naciones, las naciones de naciones pero sin nacionalistas, la legalidad (ojo, la revolución ya ha generado su propia legalidad), la reforma de la Constitución, las mesas de diálogo, las garantías, las movilizaciones y el reino de nunca jamás.. 

Los del PSOE no han entendido nada. Los más moderados se oponen al referéndum por mor de la soberanía y la susodicha legalidad, así como el argumento de la independencia "de los ricos". Y los más radicales, estilo Susana Díaz, piden la suspensión sin más de la autonomía de Cataluña. El PP sostiene que el independentismo es un problema de orden público. Los radicales del PSOE creen que es un problema presupuestario. De su presupuesto, aunque esto no suelan decirlo.

Los de Podemos dan vueltas al mismo atajo, como el poeta. Establecen una causación: para arreglar "lo" de Cataluña hay que echar a Rajoy. Para echar a Rajoy, reúnase una mesa de diálogo de todos los demás. La brillante idea es negociar un referéndum pactado. La sucia realidad muestra que tal cosa, hoy, con este Parlamento, es imposible. ¿Qué fue de la actualización de la doctrina de las dos espadas anunciada en su día por Iglesias cuando aseguraba que la acción de Podemos sería bifronte, en el Parlamento y en la calle? La acción parlamentaria, sin ser inútil ni mucho menos, no es eficaz al fin de echar a Rajoy. ¿Qué pasa con la acción de la calle? Que Podemos no quiere ni verla porque esa movilización general, esa revolución de masas, interclasista, intergeneracional, les destroza el esquema de la burguesía catalana corrupta, el 3% y similares monsergas.

Una revolución, señores, y ustedes contándole los votos al rabo de la esfinge, como diría Unamuno. Una revolución en la que ustedes no pintan nada, lo cual es muy humillante para su narcisismo. Pero piensen que sería mucho peor si, además de no pintar nada, siguen ustedes sin apoyarla claramente e incluso, como hace el señor Garzón, tratan de deslegitimarla

No tengo duda alguna sobre el espíritu republicano de Garzón. Por eso le invito a considerar que ese referéndum cuyos resultados anuncia no reconocer de antemano no es solamente sobre la independencia de Cataluña sino sobre la República. Ese es el problema: todos los partidos españoles son monárquicos. Si son monárquicos a fuer de españoles o españoles a fuer de monárquicos carece de importancia. Son todos dinásticos y, si no quieren ser consierados así, olvídense del resultado del referéndum catalán y organicen un referéndum en toda España sobre Monarquía o República. 

A lo mejor el resultado podía interesar a los catalanes. Pero tengo la impresión de que, después de lo que está pasando, los catalanes no van a querer saber nada de España que no sea la corrección de la diplomacia. 

Todos ven las imágenes de los hechos, excepto si miran TVE. Cada vez toman aquellas un tono más al estilo de las aventuras del sargento Arencibia. Le llaman la "revolución de las sonrisas", aunque algunos ya nos maliciamos que sea la "revolución de las burlas".

Hoy, Palinuro en Tiana

En un acto organizado por el ayuntamiento tianenc, en Barcelona, con la colaboración de Ómnium y la ANC, hablaremos de ese sugestivo tema: el referéndum visto desde España por los medios de comunicación, los intelectuales y el gobierno. Esta la apruebo de calle porque el punto de vista de los tres (medios, intelectuales y gobierno) es el mismo: no al referéndum ilegal, nazi, rojo, separatista, anticonstitucional, antidemocrático, insolidario, racista y... y... ¡monofisita! Las tres instancias dicen lo mismo. Y aunque añadiéramos los jueces y las fuerzas de seguridad -en el caso de que piensen- las conclusiones serían idénticas: para proteger la democracia en Cataluña hay que impedir que los catalanes la ejerzan. Alguien puede suponer que se trata de un absurdo, producto del amor de Palinuro por las paradojas. Pero no es cierto. En la corte -y fuera de ella- se "razona" así de peregrinamente. Y no solo aquí. Por ejemplo, ¿quién no ha oído a gentes de mucha izquierda, mucho centro y mucha derecha decir que querrían un referéndum pero que no pueden admitirlo "sin garantías". ¡Las garantías!, tabla de salvación de cuanto hipócrita anda suelto. ¡Las garantías!, punto esencial del talante democrático! ¡Las garantías! excusa de tibios y timoratos para no plantar cara un poder tiránico. Y nadie, absolutamente nadie, ha levantado el dedo para preguntar cómo es posible que exijan garantías aquellos que, siendo quienes pueden darlas, las niegan. El referéndum tendría todas las garantías si el Estado quisiera darlas. Pero no solo no lo hace, sino que las boicotea. Y luego llegan los "izquierdistas" de pacotilla a balar resignadamente que, sin garantías, no es democrático votar.

No adelanto acontecimientos. Nos vemos esta tarde en la sala Albéniz del Ayuntamiento de Tiana.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Golpe de Estado al Estado

No es un juego de palabras. Es una realidad objetiva. La Generalitat es el Estado y su presidente su  más alto representante en Cataluña. El Estado se ha dado un golpe a sí mismo. Es golpista y víctima del golpe al unísono. Es el círculo vicioso de la más profunda deslegitimación. El Estado ha dejado de existir en España, substituido por una partida de la porra y una partida corrupta, para más precisión.

Porque un golpe de Estado es. En toda regla. Ya lo anunciaba ayer en Bruselas José Borrell, hombre perspicaz. Solo que se equivocaba de sujeto actor. Se lo atribuía al independentismo catalán en estilo flamígero: en Cataluña hay un golpe de Estado de un régimen neodictatorial. Mira por dónde, el golpe lo asesta el gobierno central. Pero no haya cuidado, el mismo Borrell considera que la intervención militar (la Guardia Civil es civil y militar) de Cataluña es un acto de justicia, coincidiendo en ello con el nuevo BOE del gobierno/oposición "sensata" en su titular: La justicia desmonta la organización del referéndum ilegal en Cataluña. La justicia, tómese nota. No un juez que va por libre, un fiscal aficionado a amenazar, unas fuerzas de seguridad que actúan discrecionalmente sin orden judicial, no un gobierno dispuesto literalmente a todo con tal de ocultar su incompetencia y su corrupción ambas a extremos alucinantes; a todo y sin pedir permiso ni autorización a nadie. No un gobierno que se ha situado fuera de la ley al suspender de hecho los poderes legítimos de la Generalitat sin respaldo parlamentario alguno. La justicia. 

Ese golpe de Estado ha echado al pueblo catalán a la calle. Y también a sus parlamentarios en Madrid, que han abandonado el Congreso entre gritos de que no vuelvan. La situación se ha crispado mucho y es obvio que el gobierno prevé mayor crispación y algo peor pues tiene atracados en el puerto de Barcelona dos barcos italianos con 4.000 policías antidisturbios y el correspondiente material. Claramente se prevén (si es que no se tiene intención de provocar) alteraciones mayores del orden público. Al fin y al cabo, este gobierno siempre ha sostenido que la "cuesión catalana" no es un problema político sino de orden público: policías, jueces, fiscales, cárceles. Diálogo.

De momento, la autonomía de Cataluña ha sido suspendida de hecho por un acto ilegal de forma y probablemente de fondo. Queda por averiguar qué opinan al respecto quienes dicen oponerse al referéndum por ilegal. ¿Se combate la ilegalidad con la ilegalidad? ¿Desde cuándo?

Con el pueblo catalán en la calle en todas partes, la visibilidad internacional se ha disparado. La represión en Cataluña abre todos los periódicos y noticieros de televisión. Todas las miradas puestas en lo que sucede en las calles de muchas ciudades catalanas. Diez días de tensión. Sembrados de auténticas provocaciones al sentimiento de un pueblo que, de modo democrático y pacífico, ha estallado. No teniendo ninguna otra respuesta la derecha del gobierno que la represión, la escalada del conflicto va de seguro. Las provocaciones no cesan: el referéndum no se va a celebrar, eviten males mayores, dice Rajoy, el presidente del partido de la Gürtel. Provocaciones y amenazas. Las amenazas del matón y el maltratador: no me obligues a pegarte más. Este es el nivel.

Están cometiendo el mismo error que cometieron al comienzo del proceso: minusvalorar la fuerza, la cohesión, la capacidad de movilización del independentismo. Hasta que este les puso ante un plazo definitivo: dieciocho meses de hoja de ruta. 18 meses que el nacionalismo español (de derecha, izquierda y ni fu ni fa) aprovechó para enredarse en politiqueo parlamentario e ignorar, como siempre, a Cataluña. Ahora ya no hay tiempo. El PSOE -si alguna vez se tomó en serio la cuestión- ha abandonado toda intención de intervenir y proponer soluciones y pliega banderas bajo las de la derecha. Los otros, los de la "verdadera izquierda", siguen atrapados en su ambigüedad. Pronunciarse por un referéndum pactado es una nadería aunque en España parezca algo audaz. La cuestión es si también se apoya un referéndum no pactado, pues es bastante obvio que no hay otra posibilidad. Hasta la fecha no está claro.

El propósito del gobierno parece ser reventar las costuras del referéndum preventivamente aunque para ello sea preciso saltarse la ley. De ahí el interés en prepararse preventivamente para una escalada cuyo impacto en la opinión internacional va a ser tremendo. ¿Por qué? Porque va a dirigirse contra una movilización masiva, permanente, democrática y pacífica. Incrementar la represión sobre estas manifesstaciones abre la vía a la desobediencia cívica, siempre pacífica, siempre no violenta. Las imágenes de manifestantes alegres y nada agresivos siendo disueltos por la violencia o arrastrados por policías armados hasta los dientes son fáciles de visualizar.

Es inútil, al parecer, insistir a la oposición sobre todo la socialista, para que reflexione hasta que extremos puede llegar una política puramente represiva. Es obvio que le da igual. Pero, al menos, podía plantearse una pregunta: ¿cree que la represión arreglará algo? ¿Cree que va a aumentar el peso electoral de los unionistas en Cataluña? ¿Cree que los gobernantes catalanes o quienes les sucedan van a renunciar a la reclamación de un referéndum de autodeterminación? Si lo creen, nada que decir. Sigan y estrellénse con el referéndum. Si no lo creen, ¿por qué no detienen esta deriva tan peligrosa y hacen por negociar un referéndum pactado?

En fin, una política de una irresponsabilidad inconcebible ha llevado a esta situación en que el pueblo catalán se ha puesto en pie por su dignidad. 

¿Qué quieren ustedes, caballeros? ¿Que claudique?

Recuerden: Donec perficiam.

Hoy, presentación de libro

En La Central de Callao, c/del Postigo de San Martín, 8, a las 19:00. 

Es un libro escrito por Ferran Mascarell, delegado del Govern en Madrid. Y tiene su interés. Quienes conozcan al autor recordarán un hombre afable, correcto, de una circunspección y una flema casi británicas. Se sorprenderán con la lectura del libro en el que, sin exageración, hay mucho sentimiento. Sin duda, es un ensayo trabajado, objetivo, bien argumentado, pero lo que trasluce es sentimiento; sentimiento de lo que pudo ser y no fue. No sigo porque pretendo hacerle una reseña y, además, no quiero quedarme sin tema en la presentación, que comparto con Ana Pardo de Vera y Carles Campuzano, con los que el interés del evento está garantizado. Si no lo prohíbe la autoridad por considerarlo de propaganda del referéndum del 1/10.

Nos vemos en La Central

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Aclarándonos

La cuestión no es si el 1/10 divide de nuevo al PSOE y UP pues divididos están habitualmente. Lo interesante es que la división obliga a los dos partidos a aclarar su actitud. Algo de lo que los políticos suelen huir por creer que los perjudica. Por eso suelen ser confusos e imprecisos. Esta es la hora en que no sabemos si el PSOE respalda o no el empleo del art. 155.

Con el fracaso del entendimiento las dos partes habrán de aclararse sobre su posición unilateral y, de paso, nos aclararemos los demás. Es difícil entender lo que sucede cuando los políticos no saben lo que quieren, o no lo dicen, o dicen lo contrario, todo ello posible y al mismo tiempo.

Montoro acaba de comunicar a la Generalitat el bloqueo de su presupuesto. Ignoro con qué autoridad o competencia ha hecho esto el gobierno. Parece ser una medida discrecional con dudoso fundamento jurídico, pues equivale a suspender una ley (el presupuesto de la Generalitat lo es) por decisión del ejecutivo. De lo que no cabe duda es de que se trata de una aplicación del art. 155 sin reconocerlo. Igual que los registros practicados por las fuerzas de seguridad por toda Cataluña (ayer entró al parecer la policía en la sede de la ANC de Reus), las identificaciones de ciudadanos, las incautaciones de material gráfico, los cierres de páginas web, etc., apuntan a un estado de excepción no declarado.

En estas circunstancias, al rechazar el proyecto de UP y respaldar la política del gobierno hacia Cataluña, el PSOE debe aclarar hasta dónde piensa llevar ese respaldo. ¿Tolerará que se inhabilite a Junqueras? ¿Que se detenga a Puigdemont, posibilidad con la que especula el fiscal Maza? Esto es importante para calibrar qué crédito tendrán sus posteriores propuestas, todas ellas fijadas a plazo posterior al 2 de octubre.

Pero el conflicto está el 1 de octubre. Cuando se dé en Cataluña lo que Borrell llama un golpe de Estado de régimen neodictatorial. Nada menos. Al confundirse de tal modo las cosas que se pasan por alto años de corrupción, neofranquismo, incompetencia y destrucción del país para atacar a Cataluña es poco lo que cabe hablar. Y menos esperar del PSOE. Estos bravos celtíberos bendecirán un nuevo "bombardeo de Barcelona" para seducir a los catalanes y convencerlos de las ventajas de seguir uncidos a este desastre. No les importa hundirse; lo que no quieren es hacerlo solos.

UP tambien tiene vía libre para la clarificación. Está muy bien que articule propuestas de debate asambleario para ver de arrancar a Rajoy un referéndum pactado mediante la atronadora razón en marcha. Pero, en el ínterin, conviene saber si, en el lamentable e increíble caso de que Rajoy no les haga ninguno, apoyarán un referéndum no pactado. Lo demás son bambalinas.

El Estado de excepción en Cataluña

Aquí mi artículo de hoy en elMón.cat con el título de "Todos al frente" en el que se analiza la situación actual de Cataluña con las distintas actitudes que han tomado las fuerzas políticas, el gobierno, la oposición socialista (de respaldo total a las medidas represivas) y la oposición de Podemos, que no acaba de clarificar su objetivo. Como dedicaré el post de hoy a hablar de las propuestas de la oposición, me lo ahorraré aquí.

Mientras se editaba el artículo, la policía nacional parece haber entrado en los locales de la ANC de Reus a requisar cartelería del 1/10 y ha identificado a tres personas en comisaría. La situación es cada vez más claramente un estado de excepción encubierto y la evolución parecería llevar a un Ulster en Irlanda, aunque estoy seguro de que, de la parte catalana, no habrá ni un conato de violencia. Ya se verá con la parte española. Por eso, no hay que dar pie. Faltan 10 días para el 1/10.

Aquí el texto del artículo

Todos al frente

Quedan diez días para el 1/0 y los famosos trenes siguen a toda marcha en sentidos opuestos. Con una novedad: las tornas parecen haberse cambiado. Hasta la fecha, el bloque independentista ha sido un verdadero volcán de activismo de todo tipo, que multiplicaba las iniciativas y no descansaba en sus preparativos. Por el contrario, el Estado y el nacionalismo español estaban desnortados, desconcertados, incapaces de reaccionar y emperrados en bloquear cualquier salida, en una situación de verdadera parálisis.

Hoy parece ser a la inversa. Mientras la Generalitat reduce su activismo y desaparece tras las manifestaciones populares de todo tipo de apoyo al referéndum, el Estado da la impresión de estar poseído por el maligno. Sus representantes muestran un activismo frenético, multiplican sus declaraciones, habitualmente agresivas fabrican todo tipo de impedimentos y toda la batería de medios de a su servicio se moviliza para impedir el referéndum. Como si les fuera la vida en ello. Y les va.

Las fuerzas de seguridad del Estado, que debieran dedicarse a perseguir terroristas, ya que estamos en nivel 4 de alarma, y proteger a la población contra la delincuencia común, están concentradas en registrar imprentas, empresas de mensajerías, redacciones de medios y talleres de diseño, con o sin mandamiento judicial. Andan censurando la red y cerrando webs en prácticas que nada tienen que envidiar a la censura en China. Buscan material impreso o virtual a favor del referéndum prohibido y a favor del “sí” en concreto, todavía más prohibido.

La propaganda a favor del “no”, en cambio, no está prohibida y, aunque minoritaria, por serlo la opción, es muy visible. Cuando el gobierno afirma defender la ley se refiere a la ley del embudo: se impide la propaganda del “sí”, pero la del “no” se tolera y hasta se alienta. El referéndum está prohibido pero para unos está más prohibido que para otros. A esto lo llaman “igualdad ante la ley”.
Los agentes de la autoridad andan por la calle identificando ciudadanos en una especie de guerra de guerrillas contra la libertad de expresión y en aplicación de una Ley Mordaza que la izquierda española no se atreve a derogar. Estas identificaciones son intimidatorias y pueden acarrear multas significativas de acuerdo con un régimen de arbitrariedad represiva muy parecido al franquista.

Las brigadas del pensamiento también se han movilizado obedientemente. Unos intelectuales y profesionales sedicentemente de izquierdas, del entorno de El País, que ya ha degenerado hasta el nivel del ABC, ha firmado un manifiesto pidiendo a la gente que no vote por considerar que el referéndum es una “estafa democrática”, más o menos una “democracia-trampa”. El gesto y los argumentos son tan ruines que recuerdan el manifiesto de los Apostólicos al servicio del absolutismo, los de “lejos de nosotros la funesta manía de pensar”, convertida ahora en “manía de votar”.

Las cloacas del Estado, que nunca han detenido su actividad, buscan ahora desacreditar a Puigdemont con un supuesto escándalo en sus tiempos de alcalde. No se dan cuenta de que, después de la “Operación Cataluña” y los infundios en relación con Xavier Trias, nada de lo que hagan las instancias oficiales tiene crédito alguno.

El principal partido de la oposición, el también dinástico PSOE, ha cerrado filas con el del gobierno y apoya todas sus medidas con la frágil condición de que, a partir del 2 de octubre, se amplíen las competencias de autogobierno algo que, de tener algún viso de cumplirse, está ya totalmente sobrepasado por los hechos. La alternativa a la actual situación de Cataluña en la Constitución no es más autogobierno, sino la independencia. Y aunque el PSOE acabe respaldando un posible estado de excepción en Cataluña, la medida no servirá de nada como no sea aplazar la única solución posible de consultar a la población por el futuro de Cataluña.

A la izquierda del PSOE, tanto en España como en Cataluña, las propuestas adolecen todas de un vicio similar. Nunca hubo posibilidades de terceras vías y menos al día de hoy, cuando ya está claro que, si el Estado consiguiera impedir el referéndum por la fuerza, la respuesta catalana será la declaración unilateral de independencia.

martes, 19 de septiembre de 2017

Entrevista en Vila Web

De nuevo una entrevista en Vila Web a raíz de la Diada y los acontecimientos posteriores. Como previsto, el gobierno estaba esperando el resultado del 11/09 para adaptar su táctica. Minimizó la asistencia. El delegado del gobierno, Millo, habló de 350.000, pero todos cifraban en torno al millón. Por eso, a continuación, se despliega la panoplia de actividades de carácter preventivo (registros, confiscaciones, cierres de webs, restricciones administrativas), se movilizan las policías, Guardia Civil, Mossos, Guardia Urbana, se involucra a la banca, se cursa todo tipo de órdenes en el interior y el exterior. En el interín, desde algún solemne despacho, el Fiscal General Maza, reprobado por el Parlamento, afirma con gesto solemne, que entra en lo posible detener a Puigdemont o inhabilitar a Junqueras. Tendrá que encontrar un hueco en su apretada agenda de tomar declaración a 712 alcaldes, lo que puede llevarle cinco o seis meses en jornadas a tiempo completo.

Vamos, una aplicación de hecho del art. 155, que se elevará a derecho cuando los socialistas decidan olvidar sus últimos escrúpulos y den vía libre a la intervención de la autonomía. Situación de excepción encubierta. Para salvar la democracia, se la cargan.

Inútilmente porque todo el mundo sabe que, con la represión, no se va a ninguna parte. Se mantiene la situación, pero mucho más crispada.

La entrevista, en catalán. Fácil de entender. Si no, ya se sabe, traductor de Google.

El Estado mutante

Evelyne Huber et al., (2017) Transformaciones del Estado contemporáneo.Valencia: Tirant Lo Blanch, 519 págs.
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Al final, Palinuro se decidió a traducir el Oxford Handbook of Transformations of the State. No entero, sino solo la parte correspondiente a los 35 Estados de la OCDE. Es un texto de más de 500 densas páginas sobre algo de lo que todo el mundo habla y no siempre con suficiente conocimiento de causa. 

El Estado es la única institución universal, junto con el dinero, que en cierto modo es una emanación suya. Aunque hay quien dice que es al revés. No es el Estado el que respalda el dinero sino el dinero el que respalda el Estado. Como sea. Es una institución universal. Se ha repartido la tierra entera, y las aguas y los cielos y el éter celestial y el fuego de las guerras. Los elementos de los presocráticos. 

La realidad de los Estados y las relaciones entre ellos son cambiantes si no por naturaleza, sí por arte. Han evolucionado desde el sistema de Estados de la Paz de Westfalia de 1648, que suele darse como nacimiento del "Estado nación" en un mundo aún no enteramente conocido y dominado por Europa, al día de hoy, en que Europa ha perdido la hegemonía, pero conserva querencias.

Todo el mundo vive dentro de las fronteras de algún Estado. Pero no vive de la misma manera. Unos son ciudadanos (a veces de primera o de segunda), otros inmigrantes (legales o ilegales), otros, refugiados, otros minorías nacionaless o pueblos autóctonos. Tampoco los Estados son equiparables en prácticamente nada si no es el poder político, el territorio, por pequeño que sea, y su población. Las diferencias territoriales son abismales y también las de poder político. Teóricamente todos son soberanos. Pero la soberanía es un tipo ideal que poco tiene que ver con la realidad, aunque en unos casos menos que en otros.

Las gentes vivimos nuestras vidas en el marco de unas estructuras, las del Estado, de las que no somos conscientes. Los ciudadanos saben que los Estados son conjuntos de leyes, normas, usos, costumbres, tradiciones que se dan por supuestas y de cuyas variaciones y evoluciones apenas se toma nota. El ejemplo más evidente es el de los avances tecnológicos que revolucionan la vida cotidiana sin avisar y a más velocidad de la de esta de elaborar mecanismos de adaptación. Los cambios son continuos y no es posible frenarlos. A la vista está lo que cuesta remediar sus consecuencias más dañinas cuando se detectan, como sucede con la conciencia del cambio climático.

El Estado es una realidad mutante en un sistema internacional fluido. Entenderlo de modo riguroso es difícil pero imprescindible a fin de aclarar las cuestiones en debate en el ámbito público de carácter concreto y práctico; las políticas públicas, que influyen decisivamente en la vida de la gente: los impuestos, los subsidios, las pensiones, la industria, el corporativismo, la privatización, el modelo productivo, las exportaciones, un sin fin de factores que no paran de moverse. 

El modelo más o menos consolidado de Estados del bienestar durante la Guerra Fría ha cambiado radicalmente entre los años 90 del siglo XX, con la caída del comunismo, y el primer decenio del XXI con la crisis financiera. Unos cambios tan profundos que han aconsejado elaborar una tipología nueva, la que sigue el Handbook, de Estados capitalistas desarrollados (OCDE), Estados en vías de desarrollo, antiguos Estados comunistas y Estados islámicos. En realidad viene a ser la vieja tipología de la Guerra Fría con alguna variante de enfoque y el añadido de los Estados islámicos.

El libro se concentra en varios asuntos decisivos en la elaboración de políticas públicas y las examina con mucha precisión técnica y referencias empíricas: la cuestión de la gobernanza multinivel que tiene mucha importancia en una época caracterizada por lo que en otro trabajo se llama "fronteras porosas". En relación con fronteras, un capítulo sobre la función de las instituciones reguladoras transnacionales, lo que viene a ser como la explosión del sistema de las "agencies" independientes que plantan cara al Estado. La cuestión aquí es si esas instituciones reguladoras transnacionales pueden llegar a sustituir al Estado. 

Atención muy especial se presta a las variaciones y transformaciones del Estado del bienestar, cuyo impacto en la vida de la ciudadanía es inmediato. Así se dedican sendos capítulos muy especializados a las transformaciones habidas en los modelos estatistas, el corporativismo, el Estado de inversión social, las economías de mercado liberales y los Estados ISI, de inversión de substitución de la inversión, entre ellos, España, el ascenso del modelo de la oferta y la reaparición de un nuevo Estado regulador precisamente a causa del triunfo de ese modelo de la oferta.

Algunas otras cuestiones tienen un tratamiento singularizado. Hay un capítulo sobre la transformación del Estado desde una perspectiva de género y otro sobre las migraciones, un aspecto que ya ha pasado del tratamiento meramente cuantitativo que se le hacía en el modelo clásico a otro cualitativo, dado que la complejidad creciente de las migraciones afecta a cuestiones relacionadas con los derechos de ciudadanía que pueden provocar y suelen hacerlo agravios comparativos que afectan a la gobernanza.

El capítulo sobre los Estados plurinacionales, a cargo de Michael Keating, un reconocido especialista y en el que, entre otros, se estudia el caso español, es de gran interés. En general, como todo el libro, concebido en un espíritu sobrío, práctico y muy didáctico e ilustrativo. 

lunes, 18 de septiembre de 2017

El apoyo en diferido

Las condiciones las pone el diablo. De momento, el apoyo está garantizado. La condición de más autogobierno pertenece al futuro o reino angélico con nostalgia benjaminiana.

¿En qué consiste el apoyo del PSOE "a la postura de Rajoy"? Evidentemente, en todo. En el estado de excepción de hecho que hay en Cataluña, también. Un estado de excepción escandaloso y cómico a partes iguales. El gobierno está cerrando webs, ignoro si con orden judicial aunque, como la hidra de Lerna, por cada web cerrada, salen tres. También persigue paradas independentistas, identifica a voleo y requisa cientos de miles, millones de panfletos y carteles aquí y allá. Y lo anuncia triunfalmente, como si fueran terribles arsenales. Apoyar la arbitrariedad está mal, pero apoyar la comicidad es ridículo. Batir palmas a quien se carga la libertad de imprenta carece de nombre.

Obsérvese, además, que ese apoyo incondicional (pues la condición es un futurible) da por sentado que el referéndum no se celebrará o que, caso de celebrarse, no se reconocerán sus resultados.

Para que el referéndum no se celebre va a ser probablemente necesario encarcelar gente. ¿Cuánta? Está por ver. ¿Cuál? También está por ver. El fiscal general, reprobado por el Parlamento, el que ha citado a declarar a 712 alcaldes, no descarta pedir la detención del presunto terrible delincuente Puigdemont. A este no le pillará de nuevas. En Cataluña tienen cierta tradición de presidentes entre rejas o en el exilio y alguno ante un pelotón de ejecución.

Si se celebra y sus resultados, de ser desagradables para el nacionalismo español, no se respetan, el problema seguirá y empeorará porque, además, se internacionalizará.

Eso es lo que significa el apoyo del PSOE. En ninguno de los dos casos aceptable por razones estrictamente democráticas y de izquierda.

Entrevista a Palinuro en El Punt Avui

A la velocidad a que van los acontecimientos catalanes y españoles, una entrevista de ayer parece un incunable. Puede uno caer en la tentación de borrarlo y reescribirlo y convertirlo en un palimpsesto. Pero no haya cuidado, suena a antiguo -por eso de la velocidad- pero el punto central se mantiene: el procés es una revolución. Por eso mueve tantas pasiones y tiene tantos enemigos. Entre los más acendrados, los especialistas en detectar revoluciones, que llevan años sin ver esta.

Una revolución porque es un cambio de legitimidad. Un cambio radical. La legitimidad monárquica por la republicana. Los fiscales (los más parlanchines), los jueces, el gobierno, el Parlamento, los partidos (todos) pueden decir lo que quieran sobre el interesante asunto de la legalidad. ¿Es delito pedir el cambio de legitimidad? ¿Lo es pedir que se someta a votación? Si los españoles están encantados con vivir en Monarquía pero los catalanes prefieren una República, ¿es admisible obligarlos a renunciar a ella por imposición de la mayoría?

En el fondo, ese es el problema y por ello el procés es una revolución.

Respecto a la cuestión militar añado una interesante consideración que me hizo el otro día Alfred Bosch: los militares tienen controlada su actividad a través de la OTAN. Mira por donde la pertenencia a la OTAN funciona como una garantía.

La entrevista está en catalán, perfectamente comprensible. Y, si hay alguna dificultad, el traductor automático de Google hace maravillas.

domingo, 17 de septiembre de 2017

El periodismo basura

El periodismo se convierte en basura cuando los que lo hacen son tan partidistas, sesgados, parciales que mienten hasta cuando tratan de ser objetivos. El titular de "El País" es falso, ideológico y absolutamente parcial. El separatismo no une fuerzas ante la aplicación de la ley por dos razones:

Primera: no es la ley lo que se aplica en Cataluña sino una desaforada arbitrariedad con fines intimidatorios. Los registros, las incautaciones de materiales del referéndum por la Guardia Civil no son la ley sino un abuso de poder. La  administración no sabe cómo frenar o terminar con un movimiento que ella fue la primera en poner en marcha mediante medidas políticas demagógicas y autoritarias.

Segunda:  el separatismo no une sus fuerzas porque estas no han estado desunidas nunca. Precisamente es la unidad desde el principio la baza mayor para el logro del objetivo independentista.

Un mediano conocimiento de la situación en Cataluña hubiera llevado al diario a hacer una redacción más ajustada a la realidad, algo así como: "Las arbitrariedades en contra del independentismo permiten que este haga una exhibición de fuerza y unidad.

Pero, claro, entonces se trataría de informar de la realidad de modo objetivo. 

La lid en la tele


Breve pero enjundiosa reseña del programa de TV3 en el que Palinuro participó ayer. Hubo otros momentos no menos significativos, `pero los aquí reflejados son suficientes para hacerse una idea del asunto. Venía el dicho Palinuro de una xerrada al aire libre en compañía de Anna Serra (CUP), Albano Dante Fachín (Podem) y Teresa Jordà (ERC) en Plaça Fort Pienc sobre la República catalana, de debatir con los vecinos del lugar y quienes quisieron acercarse sobre la situación particularmente crítica que vive Cataluña en defensa del referéndum el 1 de octubre ante los ataques del gobierno central. Y la verdad es que no estaba muy de humor para andar con paños calientes con la huera propaganda de la gente del PP por muy ministros que hubieran sido. El contraste era excesivo. Cataluña está viviendo un estado de excepción encubierto, como corresponde a estos franquistas vergonzantes, que no se atreven a reconocer su amor por Franco pero, en cuanto pueden, le imitan en todo

Aquí, la reseña del programa, aunque estoy seguro de que habrá un enlace en algún lugar de la red.

A veces me preguntan por qué no me invitan a ningún medio audiovisual español. En este programa está la respuesta. Las cosas que en él dije solo pueden decirse en Cataluña.

sábado, 16 de septiembre de 2017

El argumento del matón

El empeño del independentismo de celebrar un referéndum perfectamente legítimo para averiguar qué desea el pueblo de Cataluña esta revelando las miserias de la hasta ahora larvada dictadura española, oculta tras una leve pátina de democracia que se cae a trozos a marchas forzadas. Era muy fina la pátina y muy escaso su alcance, pero gozaba de la complicidad de los medios de comunicación, las elites políticas y económicas y la complacencia de la oposición. Creían que con dos o tres concesiones harían pasar por democracia y Estado de derecho lo que no era -y es- más que la arbitrariedad de un gobierno no sometido a control parlamentario real sino solamente ficticio, que domina los medios de comunicación públicos empleándolos como maquinaria de propaganda, interfiere en la administración de justicia, pone a su servicio el poder judicial y trata de ocultar un estado de corrupción galopante que ha podrido el conjunto del sistema hasta el punto de su más absoluta deslegitimación.

Ayer mismo se supo que otro exministro del presidente de los sobresueldos, el pío y devoto Ruiz Gallardón, empeñado en salvar a las mujeres del maligno a base de prohibirles el aborto, como anhela la Iglesia católica, está imputado en un presunto latrocinio de 70 millones de Euros. Rezan a Dios y roban al pueblo. Si hay una imagen típica de un sepulcro blanquedo es la de este modoso caballerete que según parece, se dedicó a vaciar las arcas municipales en su beneficio y el de sus compis de partido estatales, autonómicas y provinciales. Rajoy cuenta ya con tres exministros en diversos trances procesales: Ana Mato, José Manuel Soria y Alberto Ruiz-Gallardón. Si añadimos el mismo presidente -sospechoso de cobrar sobresueldos en B-, Ángel Acebes, Rodrigo Rato, Federico Trillo y otros peces menos gordos pero no menos voraces, entenderemos que algún juez haya considerado el PP como una presunta organización de malhechores y probablemente se quede corto ya que ese partido parece más una organización criminal dedicada literalmente al saqueo de España.

Todo esto y muchas más tropelías están saliendo a la luz gracias a la actividad del independentismo catalán, confirmando una vez más la tesis de Palinuro de que Cataluña es la única oposición real a este régimen putrefacto de la oligarquía tradicional de incompetentes en España. Los otros partidos parlamentarios solo son la lamentable muestra de la impotencia de una izquierda que carece de todo horizonte ideológico, por haberse puesto literalmente al servicio de la oligarquía franquista hoy gobernante.
Al frente de este contubernio de mafiosos se encuentra un hombre como Rajoy, cuya integridad moral está a la misma bajura que su coeficiente intelectual. Solo teniendo esto presente puede entenderse que haya tenido el desparpajo -y la prensa lacaya la servidumbre de llevarlo a portada, convencida de que se trata de un hecho democrático- de emplear el típico argumento del matón del barrio que amenaza a quienes quieren hacer algo que a él no le gusta con partirles la cara. Su razonamiento es justo el mismo que el del sobresueldos.

1.- Señalo los límites de la acción política justa como me da la gana.
2.- Lo llamo "legalidad".
3.-Te empeñas en hacer algo que la sobrepasa
4.-Me veo obligado a partirte la cara.
5.- La culpa de que yo te parta la cara la tienes tú. No quería, pero no tuve más remedio.

Rajoy sigue cometiendo todo tipo d desmanes: cobrar de caja B y mentir a la ciudadanía, esquilmar el fondo de las pensiones y dejar descapitalizados los servicios públicos para privatizarlos y que sus amigos hagan negocios, financiar los gastos que genera la atención de su padre, gran dependiente, con dineros públicos que niega a los demás.El problema es que, como todo, le importa un rábano pues él lo que quiere es pasearse por la plaza de su pueblo.

El rasgo más obvio del gobierno de Rajoy es el abuso poder  que está formulado en ese argumento del matón: tu mera existencia es una provocación en toda regla porque te aferras a unos derechos que yo no te reconozco. Por lo tanto me veo obligado a machacarte, pero la responsabilidad del machaque es tuya.

Hoy Palinuro en debate en la plaza pública


En estos agitados días en Cataluña en general y Barcelona en concreto la guardia civil entra en las redacciones de diarios y revistas y confisca material de propaganda y publicidad por orden de ls superioridad, esto es, persigue "delitos" de opinión, como en el franquismo. Con ello, ya no se puede estar seguro de si los actos públicos pacíficos se celebrarán en donde estuvieran celebrándose habitualmente o en el correspondiente cuartelillo de la Benemérita.

Haga usted una complicada transición para encontrarse en la misma situación o quizá peor de la dictadura, con policías por doquier, registrando domicilios y empresas e identificando a la gente en la calle en persecución de disidencias ideológicas. Porque se puede disfrazar a la mona como se quiera, pero mona será siempre.  Perseguir ideas políticas es perseguir ideas, labor de censores y lacayos.

El acto previsto para hoy está alegremente concebido como una charla en la vieja tradición del foro al aire libre. Participan en él personalidades de la vida pública catalana del momento de distintas orientaciones de la izquierda, Anna Serra, de la CUP, Teresa Jordá, de ERC y Albano Dante Fachín, de Podem, y servidor que no milita en organización alguna pero simpatiza con todas las anteriores en un empeño común por asegurar la celebración del referéndum del 1/10, derecho de la ciudadanía.

Discrepo de la pregunta del título. No debe ser República Sí o No, dando por supuesto que el resultado del actual movimiento pudiera ser otro, sino República Sí o Sí. La República catalana carece de alternativa porque ella misma es la alternativa a una monarquía antidemocráticamente impuesta y mantenida. El hecho de que esa alternativa pueda debatirse en Cataluña pero no en el resto del Estado, en donde no se cuestiona la legitimidad de la Monarquía, es la prueba más evidente de las diferencias entre Cataluña y España. Cataluña es esencialmente republicana y ese rasgo es el que convierte el referéndum en algo intragable para el Estado español. Si el referéndum no diera lugar a una república es posible que el Estado no se opusiera a él. Pero pone en peligro la continuidad de la Monarquía y por eso quieren prohibirlo.

Nos vemos a las 19:00 en la Plaça Fort Pienc.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Estado de desobediencia

Amenazas, amenazas, amenazas. El gobierno amenaza a la Generalitat con inhabilitaciones y otras penas (con confiscaciones patrimoniales incluso). El Fiscal general (o sea, el gobierno), amenaza con detener a los alcaldes indepes que no comparezcan a declarar. La policía (de nuevo el gobierno) amenaza a los ciudadanos con multarlos, por lo menos, si hacen campaña por el referéndum. Los medios de comunicación (otra vez el gobierno; todo en España es el gobierno) amenazan a los independentistas con campañas de difamación. Correos (el gobierno) con no tramitar los envíos indepes. La compañía de electricidad (más gobierno) con cortarles el suministro. Los jueces (gobierno, claro) amenazan a los justiciables catalanes si no desobedecen a sus autoridades legítimas. Lo que faltaba por ver era a jueces exigiendo no la obediencia, sino la desobediencia. Es extraño que los curas no amenacen también con la excomunión, quizá porque los curas catalanes simpaticen con la causa indepe. 

Cataluña vive en el sobresalto de una amenaza permanente. Desde el president hasta el último pagès se juegan todo tipo de procesos y represalias. Y no de forma esporádica, sino  de forma permanente y continua. Están prohibidos los actos públicos, las reuniones, las asambleas y cualquier tipo de actividad colectiva que sirva para cometer el nuevo delito que el PP se ha inventado de apología del referéndum. Están prohibidas las manifestaciones orales o escritas de apoyo al referéndum ilegal, que es ilegal porque así lo quieren quienes lo formularon. Es decir, está prohibida la libertad de expresión y hasta la invocación de esta. El PP ha recuperado los delitos de opinión como en los mejores tiempos del caudillo. Cualquier acto, por inocuo que parezca, estará prohibido si se orienta a promover el referéndum. Prohibido bajo todo tipo de amenazas. Como la derecha ya no puede echar mano de los militares, lo hace con los jueces y, una vez que estos parecen resistirse porque  se han rebelado, con la Fiscalía.

El problema con las amenazas es que, si no se cumplen, pierden su eficacia. Y tal es la situación en que se encuentra un gobierno que recurre a ellas, pero no puede materializarlas porque el alcance del  movimiento independentista y la vigilancia exterior no lo permiten. Puigdemont, al alimón con Junqueras, ha inaugurado la prohibida campaña por el referéndum ante más de ocho mil personas en un espacio público, sin que la policía haya dado cumplimiento a las amenazas de sus cargos políticos. Esa ha sido la señal de salida. De aquí al 1/10 se sucederán más actos públicos de todo tipo, todos ellos consistentemente declarados ilegales, pero que ninguna ley en vigor, ni la Constitución pueden ya evitar.

Interesante es observar que la autoridad y legitimidad de este gobierno de Rajoy  y este partido socialista en la oposición son inexistentes. Un partido, supuesta asociación de malhechores, con más de 700 diputados imputados no está en la mejor posición moral para enfrentarse con éxito  a la Satiagraha gandiana en contra la dominación española. Cada día que pasa, un nuevo escándalo de corrupción hunde aun más su ya inexistente crédito. Ayer se anunció que aquel devoto pájaro que pretendía salvar a las mujeres de la "esclavitud" del aborto prohibiéndolo en nombre de la dignidad femenina, Ruiz Gallardón es imputado por haberse llevado presuntamente los millones a puñados en el caso Lezo. A dios rogando y con el mazo robando. El otro partido dinástico lleva una temporada en el dique seco de la oposición pero, en donde ha podido, como en Andalucía, también ha metido la mano. Y estos dos partidos en tan reñida competencia, tienen que aliarse para conseguir un objetivo (eliminar el "problema catalán") que ni entienden, ni están en posición de acometer. Por último, lo que está viéndose claramente desde la recrudescencia del independentismo catalán es que la izquierda española específicamente considerada en su multicolor variedad de pretensiones (socialistas, podemistas, confluyentes, comunes, anticapis, izquierdaunidas, etc), es incapaz de encontrar una voz propia respecto a aquel y se limita a secundar vergonzosamente las medidas represivas del gobierno.

Se hundirá con él.

El dos de octubre toda esta gente se encontrará en el sumidero de la historia entre un país que emerge en la desobediencia y otro que se hunde en la obediencia a un poder tiránico y vociferante que, al final, resultó ser un tigre de papel.

Hoy, Palinuro en Vilassar

Es de esperar que la autoridad no haya prohibido el acto para hablar de la República catalana que, al fin y el cabo, no tiene nada que ver con el referéndum prohibido en que se preguntará a la gente si quiere una República catalana también prohibida. Pero nunca se sabe. El gobierno ha decidido que el mejor modo de hacer frente a ese inmundo propósito de la Generalitat de saber qué quieren los catalanes es prohibir el referéndum y todo lo que esté directa o indirectamente relacionado con él, el re, el fe, el ren y el dum. Todo. La autoridad incompetente ha sucumbido a una neurosis de prohibición que podría empezar por aplicarse a sí misma: prohibición de cobrar sobresueldos, prohibición de pillar mordidas, de malversar, estafar a la ciudadanía, de financiar el PP ilegalmente, de robar hasta las cucharillas en los banquetes, de destrozar (y robar) la sanidad pública, de destruir (y robar) la enseñanza pública, de esquilmar el erario, de enchufar a los amigos, de fundirse el fondo de pensiones, de estafar a los impositores de las cajas, de llevarse la pasta gansa de las contrataciones a Suiza de dejar sin subvenciones a los dependientes y un sin fin de otras prácticas de latrocinio. Pero, no, prefieren aplicársela a los demás, en especial a quienes andan en la diabólica empresa de votar y averiguar así qué quiere la gente. Como si eso fuera lo óptimo y no lo que pide la vicepresidenta de averiguar cuál es el deseo de los catalanes por ciencia infusa.

Hoy hablaremos de la República catalana en Vilassar de Mar en el Ateneu de Vilassar a las 19:00. Se comprende que, dado el carácter irreductiblemente republicano de Palinuro, este se las promete muy felices intercambiando opiniones con las gentes del lugar sobre ese futurible que hace 18 meses se veía tan lejano y hoy, a falta de 15 días para el referéndum es tangible: una República en Cataluña. Una República libre.

Nos vemos en Vilassar.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Últimas noticias sobre la dictadura

A quince días del referéndum catalán de autodeterminación, se acelera la deriva dictatorial de un gobierno que está perdiendo el control y llevando el país a un punto de estallido. A la falta de autoridad y legitimidad de ejercicio por la corrupción que lo caracteriza se añade una serie de medidas que parecen pensadas, no para resolver los conflictos, sino para agravarlos. Y probablemente sea así: una provocación permanente en la esperanza de generar una rebelión que justifique medidas excepcionales.

I.- La fiscalía, punta de lanza de la agresividad del poder contra la ciudadanía, ha impuesto la censura en TV3 y conminado a cientos de de funcionarios de la Generalitat, amenazándolos con represalias si secundan las órdenes de sus superiores, es decir, si no desobedecen las órdenes de estos. Conviene recordar aquí que, no existiendo en España el eximente de obediencia debida frente a órdenes injustas y/o ilegales, esta circunstancia opera en ambas direcciones, generando mayor conflicto.

II.- Un juez de lo contencioso, de probada trayectoria política reaccionaria, ha prohibido el acto público previsto para el próximo día 17 en apoyo al derecho a decidir de los catalanes.  Siendo de criterio político opuesto a la ideología del acto, la decisión es sospechosa de prevaricación por actuar el magistrado como juez y parte. ¿Resultado, aparte del escándalo que esta prohibición suscita? Que los organizadores hayan decidido desobedecer al juez y mantener el acto, lo que forzará al gobierno a incrementar la represión o a desobedecer él también el mandato judicial. Una situación explosiva, aparte de ridícula.

III.- La farsa en que se ha convertido el gobierno del presidente de los sobresueldos está provocando un movimiento de desobediencia cada vez más generalizado. Su insistencia en imponer a los demás una legalidad hecha y deshecha a su medida ya solo encuentra apoyos entre una oposición cada vez más enfangada en su complicidad con esta restauración de la dictadura que ya está persiguiendo "delitos" de opinión, esto es, pisoteando la libertad de expresión.

IV.- Hace tres días se incendió el Palacio de Justicia de Valencia, destruyendo las pruebas acumuladas de los presuntos delitos de los miembros del PP en esa Comunidad. La idea de que se trata de un incendio intencionado y, por tanto, otro delito más, debe contrastarse con un criterio básico en toda investigación criminal: ¿a quién beneficia el delito? En la respuesta hay una poderosa pista sobre quién pueda ser responsable por obstrucción a la justicia.

V.- A las medidas represivas, censoras y autoritarias y los accidentes fortuitos (acompañados del continuo rosario de muertes también fortuitas de personas relacionadas con los procesos) se une una sistemática campaña de amenazas y coacciones de las autoridades. Respalda y magnifica estas prácticas mafiosas una caterva de medios de comunicación y publicistas comprados con dineros públicos, obviamente malversados.

VI.- El fiscal Maza, reprobado por el Parlamento, igual que su jefe, el ministro de Justicia, y hombre por debajo de toda sospecha, ordena citar a 712 alcaldes catalanes que han dado apoyo al referéndum y detenerlos en caso de incomparecencia. La desmesura de esta decisión se hace patente cuando se recuerda que, en los países civilizados, especialmente los de tradición romana, los alcaldes son la base misma del sistema de libertades. A ello se añade que, si bien la mayoría de ellos, de JxS, acudirá a declarar, los de la CUP ya han anunciado que no lo harán. Son 16 y está claro que ponen al gobierno en la disyuntiva de tolerar su desobediencia o encarcelarlos. Serán los primeros  probablemente  seguidos por los de ERC y JxS. Al final, más de 700 alcaldes encarcelados. Una situación explosiva que solo se explica por la incompetencia de las autoridades.

VII.- Por orden de un juez, la guardia civil ha cerrado la página web de la Generalitat sobre el referéndum. De inmediato se han puesto en marcha otras dos con servidores en otros países. La censura llega a las redes. Seguramente, el gobierno más corrupto de Europa pedirá cerrar internet. Algo imposible que provocaría la condena unánime en el exterior.

Sos dos fuerzas en crecimiento y orientadas al choque: la corrupción y el latrocinio del PP, que no cesa, y la libertad de expresión en las redes que el gobierno no podrá yugular. De ahí está naciendo un espíritu de desobediencia civil frente a una tiranía ridícula (para el siglo XXI) y desaforada. Lo encabeza el presidente y todo el gobierno catalán y eso no hay quien lo pare.

VIII.- Frente a ello, la actitud del PSOE entra en el terreno de la infamia. Su respaldo sin fisuras (la tímida reclamación de un diálogo de Sánchez no pasa de ser una mera súplica) a la política de represión y persecución del PP, fortalece a Rajoy, cuya dimisión habíase comprometido a pedir el secretario general en las primarias. Algo que no solo es moralmente detestable sino prácticamente estúpido porque no se traducirá en un incremento de intención de voto del PSOE, aunque las encuestas manipuladas de sus amigos se lo hagan creer a Sánchez. Si los socialistas van de comparsa con los franquistas, los votantes preferirán siempre el original a la copia.

IX.- Fraccionado en un mosaico de tendencias, la ambigüedad de Podemos y sus aliados los Comunes, que tratan de nadar y guardar la ropa en el referéndum también les pasará factura en las próximas elecciones. Únicamente se salvan de esta lamentable claudicación los anticapitalistas de Teresa Rodríguez y Miguel Urbán y el líder de Podem, Albano Dante Fachín. Los únicos que tienen la dignidad y la coherencia de exigir la legalización del referéndum.

Resulta patente a estas alturas que, si no se quiere llegar a una putrefacción total, es urgente sustituir el gobierno de Mr. Sobresueldos por otro demócrata. Y solo hay un camino: una moción de censura inmediata, apoyada por el PSOE, Unidos Podemos y los indepes catalanes que permita negociar un referéndum pactado.

Es la única salida so pena de seguir con la deriva dictatorial del gobierno de la corrrupción.

Recuérdese que los indepes todavía tienen una baza de consecuencias todavía más graves para el Estado español: una declaración unilateral de independencia aprobada en el Parlament. Una DUI acabaría provocando una intervención exterior. No se olvide que muchos conflictos internos españoles, incluida la última guerra civil, se han "resuelto" con la injerencia de fuerzas foráneas.

Hoy, Palinuro en Fonz, en la Universidad de Zaragoza

Un alto en el camino catalán para participar en un curso extraordinario de la Universidad de Zaragoza en Fonz con el título de La política en España: oportunidades y cambios. El tema que se me ha asignado a las 12:00 es España en crisis: balance de una década. O sea, un repaso a lo sucedido en el país entre 2007 y 2017. Ahí es nada: comienzo de la crisis-estafa del capitalismo global, recrudescencia  del independentismo catalán a raíz de la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010, mayoría absoluta del PP, 15M, auge y caída de Podemos, corrupción galopante del régimen y referéndum catalán para el 1º de octubre, momento decisivo en la historia de España.  Sesión sin duda muy animada porque, además, Fonz es importante localidad de la llamada LAPAO, un ejemplo más de cómo la política lo invade todo -especialmente en tiempos conflictivos- incluso el ámbito lingüístico. En realidad este es uno de los primeros. Sospecho que los historiadores del futuro considerarán este decenio como decisivo a la hora de dictaminar sobre el curso del sistema político de la III restauración.

Edificio Interfacultades, calle Pedro Carbuna, 12, 6ª Planta.

Hoy, Palinuro en Palafrugrell

Pues sí, hoy, después de perorar en Fonz, pillamos carretera de nuevo hasta Palafrugell, en el Baix Empordà, Girona. Una invitación de la ANC para hablar en el teatro municipal a las 20:30. Estoy aficionándome a hablar en teatros. En realidad, vienen a ser como los salones de actos tradicionales, pero respiran otro aire, la decoración suele tener otros motivos y, con un poco de imaginación, uno siente el sutil aleteo de Talía y Melpómene.

El tema que me han asignado, com ens veuran el 2 d'octobre, se aparta de lo habitual porque tiene un claro elemento ucrónico muy tentador. ¿Cómo nos verán el 2 de octubre? Pues dependerá de lo que suceda el 1 de octubre. Y ¿qué sucederá el 1 de octubre? Pues dependerá de lo que suceda el 30 de septiembre. Y así hacia atrás hasta hoy: ¿qué sucederá...? En definitiva, ¿qué sucederá el 1 de octubre? Dependerá de lo que hagamos hoy y mañana y pasado. Los seres humanos determinamos nuestro destino. No del todo, claro es, porque en él intervienen los demás, que pueden (de hecho, siempre lo intentan) desviarlo en uno u otro sentido. Pero el mensaje es ese: en gran parte cosechamos lo que sembramos; luego interviene también el tiempo, la lluvia, el sol, el granizo, la simpatía o antipatía que despertemos.

Pero no vamos a hacernos 300 kms más para decir simplezas. Así que he preparado una pequeña simulación con análisis de causas y efectos probabilísticos que espero no sea del todo desatinada. Mi trabajillo me ha costado por aquello de respetar la ley de la variabilidad requerida y la determinación de variables y sus correlaciones en unas circunstancias endemoniadas.

Ens veiem a Palafrugell per parlar de com ens veuran després del 1/10.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

"Apología del referéndum"


¿Ven como no hay un problema catalán sino un problema español? El gobierno -en realidad, el Estado- está dispuesto a emplear todos los medios en contra del referéndum catalán, especialmente ahora que es innegable que tiene un apoyo masivo. Todos los medios quiere decir exactamente eso: todos. En Cataluña ya se ha impuesto la censura sobre TV3 prohibiendo que informe acerca del referéndum del 1/10. Tampoco muy extraño, no vaya a creerse la TV que es una excepción. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha advertido por igual a más de mil altos cargos públicos catalanes. Todos a callar por orden de la superioridad.

Ayer, el ataque fue contra la libertad de expresión en Madrid. Un juez ha prohibido un acto público de apoyo al referéndum catalán permitido por el Ayuntamiento. Lo ha hecho dando vía a una denuncia del PP en la que se invoca un ilícito imaginario llamado "apología del referéndum". ¡Apología del referéndum! Como el que habla de la "apología del terrorismo". Solo los franquistas pueden tener el descaro de equiparar un referéndum con el terrorismo. El juez que ha prohibido cautelarmente el acto, Justy Bastarreche, a su vez, figura como firmante de una declaración política del grupo político de derechas Libres e Iguales contrario al referéndum cuyo manifiesto comienza: "El secesionismo catalán pretende romper la convivencia entre los españoles y destruir su más valioso patrimonio: la condición de ciudadanos libres e iguales", opinión muy respetable, pero no para firmada por un juez. y menos si este ha de actuar después como juez frente a unos simpatizantes con el "secesionismo" porque, obviamente, actuará como juez y parte. O sea, mucha "parte" y poco "juez". Calcúlese la imparcialidad del señor magistrado y dígase si esto no es un ataque directo a la libertad de expresión de la ciudadanía con visos de prevaricación por razones estrictamente políticas. Este uso partidista de las instituciones, de todas, pero especialmente del poder judicial, es lo que está llevando España aceleradamente de regreso a la dictadura y encanallando la vida política.

No es un problema catalán. Es un problema español. Y lo es porque, además, en esa tarea de instrumentalizar el Estado de derecho con fines partidistas (y del partido de la corrupción y el saqueo de España) la llamada oposición del PSOE esta colaborando directamente, siendo cómplice de este asalto a las libertades públicas y los derechos políticos. No merece la pena recordar a quienes secundan tan innobles designios que los siguientes en la línea de represión serán ellos. Cuando Sánchez legitima todas las barbaridades del gobierno y su partido contra la libertad de expresión, cuando Garzón se opone al referéndum de Cataluña, cuando los de Podemos también boicotean la Diada y juegan, como siempre, a dividir a la izquierda en pro de la derecha, están colaborando con quienes, cuando hayan conseguido sus objetivos, irán por ellos. Parece mentira pero es así.

Bueno está que la izquierda española -la socialdemócrata y la "verdadera"- no apoyen a la izquierda independentista; bueno que tampoco se solidaricen con ella ante el alud de guerra sucia, prácticas mafiosas, intimidatorias y agresivas de la derecha en el poder. Pero que lo secunden y sean parte activa en esa represión entra ya en el terreno de la infamia.

Palinuro reitera su convicción de que Cataluña, el independentismo catalán, es la única oposición real a esta vergüenza de un gobierno liberticida.Para ocultar sus innumerables latrocinios, su corrupción estructural y sus prácticas mafiosas esta presunta asociación de malhechores busca una confrontación directa con el independentismo y un conflicto con las instituciones catalanas.

Que en esta situación de atropello del Estado de derecho desde un Estado sin derecho, la izquierda acepte lacayunamente las falacias gubernamentales sobre una "legalidad" cortada a medida de los intereses del partido en el poder es deplorable. Que la apoyen unos intelectuales literalmente vendidos al franquismo restaurado es prueba de que el país no tiene arreglo.

Lo único valiente, democrático y honrado que puede hacerse es defender el derecho de los catalanes a votar en ese referéndum. Y estar a su lado porque son un ejemplo de dignidad e integridad.