jueves, 30 de julio de 2015

El Frente Nacional.

El nombramiento de Albiol obedece a razones estratégicas de la derecha, no meramente tácticas; tiene un elemento de vaga advertencia: la derecha que simula ser centro-derecha alberga a la derecha más extrema. En España, el Frente Nacional está en el partido del gobierno, está en el gobierno. Albiol es el procónsul que va a imponer orden en las provincias. Para que no se mueva nada.

Tiene un discurso racista vergonzante. No es de la raza (concepto en el que no creemos) de lo que tenemos que resguardarnos, sino de la cultura. Somos culturas diferentes y convivir con extraños es arduo. El discurso de Albiol es peligroso en tiempos de crisis y, por tanto, tensiones y crispaciones en barrios de fuerte inmigración. Peligroso porque bastante gente le presta oído. Lo que no parece muy medido es el intento de utilizar la xenofobia como aglutinante de naciones distintas.  Puede que los catalanes sean tan xenófobos como los castellanos, pero eso no los hace castellanos.

Hay en estas cavilaciones una especie de ideal primitivo común que, de haber sido otro el rumbo de la historia, quizá hubiera rezado "América para los españoles". Pero fue al revés, España para los americanos.  

España es una especie de protectorado de Occidente, en lo esencial de Francia con concurso de otros países europeos, como Inglaterra o Alemania. Desde la guerra fría han intervenido también los Estados Unidos, que son los que más tajada han sacado, pues tienen bases en el país que, de hecho, son verdaderos exclaves de soberanía.

Esta idea de "Frente Nacional" con su gran aroma francés a la Le Pen, aglutina en Barcelona a los héroes numantinos en la defensa de la hispanidad, pero tiene un fuerte poder de convocatoria en España. Son los españoles quienes se ven formando parte de un Frente Nacional. Ya que en Cataluña la expectativa de votos del PP es escasa, por lo menos que esa escasez, brille como una chispa que encienda luego la batalla por la resurrección de España. Y en esto de brillar y tener chispa, Alicia Sánchez Camacho no lo bordaba.

El Frente Nacional apunta a superar el famoso eje izquierda/derecha. Primero es la nación, para saber en dónde estamos y luego ya veremos en dónde nos situamos, según qué sea la izquierda y la derecha. Esto quiere decir que en las elecciones catalanas es poco previsible que haya un "frente nacional" del PP y el PSC. Pero, después, habrá que estar a lo que salga de las elecciones del 27 de septiembre si, finalmente, se convocan

Porque venimos diciéndolo: las elecciones catalanas serán decisivas en España. Meras elecciones autonómicas, avisa Rajoy sabiendo, porque se ve, que no es así.

¿Hay censura en Facebook?

Ayer me hackearon la cuenta de FB. Los hackers se hicieron con el control de mi muro y de mi página y empezaron a mandar pornografía en mi nombre. Algunos amigos me avisaron por email. Corrí a comprobarlo, pero ya no pude entrar en el muro. Supuse que FB, alertada por otros usuarios, lo habría bloqueado. Intenté desbloquearlo y no pude. Traté de cambiar la contraseña y tampoco me dejó. Alguien me comentó que podía tratarse de una censura de FB, a quien no habría gustado nada la carta abierta a Felipe VI, publicada en Palinuro y subida a FB el 24 de julio y mucho menos que la convirtiera en vídeo y la subiera asimismo a Face el 29 de julio, así como a You Tube. Entra dentro de lo posible, pensaba yo, pero no probable. ¿Qué le importa a FB que un correoso republicano largue una critica al monarca, por dura que sea? Seguí pensando que la cuenta habia sido hackeada, el bloqueo era una medida protectora de FB y yo solo tenía que esperar 24 horas para recuperar el control de mi página, tranquilizado, por lo demás de que el sinvergüenza que la hackeó no pudiera seguir distribuyendo su ñorda en mi nombre.

Decidí esperar. Incidentalmente, sin embargo, pude comprobar con desconsuelo que los usuarios de FB no tenemos ninguna posibilidad de contactar directamente con nadie de la plataforma. Hay una serie de casos resueltos y preguntas más frecuentes que tratan con las situaciones y problemas más habituales, así como un foro en donde unos facebuqueros debaten con otros e intercambian información sobre sus cuitas. Pero nada de explicar a quienes dirigen la red lo que nos pasa. Cuando, transcurridas las 24 horas, comprobé que seguía sin poder entrar en mi muro ni en mi página de comunidad, decidí abrir otra cuenta de FB también a mi nombre, con mi perfil, pero con otra cuenta de correo. Pude hacerlo entonces, muy contento, lo comuniqué en Twitter y en Palinuro, dando la dirección URL de la cuenta por si alguien quería migrar a mi nueva página que, por cierto, lucía una preciosa bandera republicana. Mucha gente lo hizo. Pero, para mi sorpresa mayúscula, un par de horas después, también esta cuenta desaparecía y quedaba bloqueada. Todos mis intentos por entrar en mi muro fueron inútiles. Bloqueado por segunda vez y sin hackers ni pornografía, por nada. Simplemente porque sí

Ahora ya no estoy tan seguro de que FB no censure en cuestiones políticas.Por mi parte, de momento, he decidido abandonar esa red porque no estoy dispuesto a perder horas en los bucles de indentificación que no sirven para nada porque está todo hackeado y/o bloqueado. Si puedo volver a la red sin necesidad de perder tiempo y nervios lo haré. De momento, me quedo con Palinuro y seguiré subiéndolo a Twitter.

miércoles, 29 de julio de 2015

Cuenta de Face Book hackeada

Me han hackeado la cuenta de FB y no puedo entrar en ella. Es imposible contactar con FB para arreglarlo. Lo único que se puede hacer es bloquearla, con lo cual te entra la duda de si es hackeo o censura. Pero, como no voy a estar perdiendo el tiempo tratando de sortear el bucle que los granujas que la hackearon me han dejado, he creado otra. Espero recuperar la mayor parte de mis amigos, cuyas peticiones de amistad aceptaré según vayan llegando. Si, más adelante, recupero el control de mi página, ya avisaré.

Se ruega difusión. La dirección de la nueva cuenta es: https://www.facebook.com/profile.php?id=100010072236294

La era de los huevos mediáticos.

Hace bien el PP sustituyendo a Sánchez Camacho por Garcia Albiol en Cataluña. Cuanto más absurda, más inverosímil, más inmoral sea una medida, más atención mediática recibirá. Ya solo la corpulencia y la altura, de 2,04 metros de este chavalón le hace ocupar toda la pantalla, lo cual es esencial en la era de la imagen. Le ayuda su sonrisa picarona y su rostro de pillastre del barrio, de quien nadie puede esperarse nada malo. Todo ello sirve para neutralizar la evidencia de que se está defendiendo y amparando la xenofobia, cosa hasta la fecha poco recomendada.  La noticia está en la xenofobia pero una xenofobia popular, alegre, nada de campo de concentración o vallas con cuchillas. Una resistencia al dark stranger que se alimenta con los sanos prejuicios de la calle. El nombramiento es casi una provocación equivalente a decir que la opción propugna el maltrato animal. Lo malo siempre es noticia.

El diputado que se toca los huevos es también pura noticia. De no haber hecho ni dicho nada relevante, este hombre sería un don nadie. De haber robado algunos millones que es, al parecer, de lo se se le acusa, pasaría a ser un nombre que sus compañeros de partido olvidarían al instante, como le sucedía a Rajoy con los de Bárcenas y Rato. Pero, si además de robar, dice algo suficientemente absurdo, tiene asegurada la publicidad y el alborozo popular. O sea, audiencia. La audiencia de los huevos.

Aguirre, que anda siempe aplicando la disciplina de las disciplinas si son otras las espaldas pide la dimisión del diputado huevón porque sus expresiones (la de que se toca los huevos y la de que chupa la polla al jefe), según ella, la avergüenzan y abochornan. Sin embargo, ella no parece mucho mejor hablada. En cierta ocasión, de esas de micrófono abierto inadvertidamente, presumía de haberle quitado un puesto de designación en algún órgano de Cajamadrid, esa entidad que acabaron quebrando por su fabulosa incompetencia, al hijo puta, en el que los conocedores de las bambalinas creían detectar al mínimo, pío y devoto Ruiz Gallardón.

Es un mecanismo bastante conocido. Los políticos viven de la política. Para ello necesitan ser elegidos y, para ser elegido es necesario ser conocido. La política dilucida entre publicidades alternativas. Por eso se pregunta a la gente en los sondeos de opinión si conoce a los candidatos y estos tienen garantizado el conocimiento si dicen disparates; otra cosa será la valoración, pero esa es aquí poco relevante. ¿Quién imaginaría que un menda, alcalde de un pueblo gallego, diría que los asesinados de Franco se lo merecían? Igualmente el cura que canta misa en los Jerónimos el 18 de julio impetra la aparición de una figura cristiana, mesiánica, que rescate al país de nuevo del marasmo desastroso en que se halla. O sea, un cura pidiendo un golpe de Estado. Pura noticia: la esencia misma de la raza.

¿Cuándo te llaman dede los medios? Cuando eres noticia. Si un empresario dice, por ejemplo, que los trabajadores, en vez de cobrar salarios, debieran pagar a la empresa a cambio de trabajar, sería noticia inmediata, entre otras cosas porque, de ponerse en práctica tan ingeniosa doctrina, por fin se habría demostrado la falsedad de la teoría marxista de la plusvalía. Aunque alguien del partido popular, siempre relacionado con los huevos, pudiera pensar: "¡manda huevos, acabar con los huevos de oro asesinando a la gallina!"

Carta abierta a Felipe VI de viva voz.

El post que subí el otro día sobre la Carta abierta a Felipe VI, tenía a día de hoy más de 59.000 visitas únicas en Palinuro, sin contar las que haya recibido a través de otros medios digitales, como Vilaweb o el Eco Republicano. Por ello, me he animado a convertirlo en vídeo y subirlo a You Tube, para tentar la suerte. Me parece que no me ha quedado mal pero el lector, en este caso espectador, juzgará.



Por cierto, quien quiera documentarse algo más sobre los puntos de vista de Palinuro acerca de la cuestión catalana que, en realidad, es la cuestión española porque constituye el elemento esencial del ser de España, puede consultar mi reciente libro sobre La desnacionalización de España. De la nación posible al Estado fallido. Valencia: Tirant Lo Blanch, 20015.

martes, 28 de julio de 2015

La atomización de la izquierda catalana.

Ríanse ustedes de la división de la izquierda española, singularmente madrileña. Quien quiera hacerse una idea de cómo encara la catalana las próximas elecciones del 27 septiembre, que siguen sin estar convocadas, necesitará un plano, un gráfico, un "quién es quién" en este campo. Aquí lo ofrece Palinuro con sucinta valoración. Tengo registradas   seis formaciones  separadas que pueden llegar a ser cinco si el Procés Constituent de la hermana Forcades renuncia a presentarse, como afirma y, a pesar de todo, ser de nuevo seis si, lo que no es de descartar, surge también una candidatura propia de Barcelona en Comú.

La lista por la independencia (CDC, ERC, Ómnium, ANC, AMI y Súmate) es la que parte con mayores expectativas por razones de todos conocidas. En ella aparece ERC, la izquierda independentista más antigua de Cataluña. Su cabeza de lista, Romeva, igualmente procede de la izquierda, aunque no la republicana y es reclamo para votos izquierdistas independentistas.

Catalunya sí que es pot, reúne a Podemos (Podem), EUiA (o sea la IU catalana ) e ICV. La asamblea de Podemos aprobó por un 80% la confluencia con estas dos organizaciones de izquierda en flagrante contradicción con su negativa a confluir con sus equivalentes en el resto del Estado en donde otra consulta asamblearia también ha aprobado no confluir con nadie y presentarse bajo la propia vitola. Palinuro ya ha señalado que Cataluña es una de las piedras del previsible fracaso de Podemos. La acusación de hacer y decir una cosa en Cataluña y otra en España es una de las que peor llevan los nacionalistas españoles que, con su tradicional complejo de inferioridad frente a Cataluña, temen que quieran manipularlos o despreciarlos. Y poco disipará Podemos esta inquietud si sigue con su ambigüedad porque no puede hacer otra cosa que sacar de necesidad virtud. Catalunya sí que es pot tiene de cabeza de lista a Lluís Rabell, un histórico del movimiento vecinal, procedente de Guayem Barcelona como un reclamo a su vez para recoger votos de Barcelona en Comú.

El citado Procés Constituent, de sor Teresa Forcades, se ha desvinculado de la confluencia anterior en lo que parece una típica pelea de egos enfrentados pero se disfraza de razones para salir del paso. Afirma Oliveres, quien estaba previsto que encabezara la lista de Catalunya sí que es pot, que han descubierto que los componentes de esta son mayoritariamente unionistas. Esa misma acusación hacen los independentistas al Procés, cuyos planteamientos respecto a la independencia son todavía más confusos que los de Podemos. En todo caso, quedará fuera de cómputo si lleva adelante su propósito de no concurrir a las elecciones.

La CUP nacional, una izquierda de base, tipo grass roots y cierta alergia a la política que trae efluvios anarquistas, es radicalmente independentista, pero rechaza lo que considera pasteleo de ERC de poner la independendencia por encima del enfrentamiento de clase. Propone, si es que no lo ha hecho ya, como cabeza de lista al periodista de Súmate, Antonio Baños. La intención es clara: no es un independentismo etnicista y da notable presencia a esta organización de castellanoparlantes que está presente en las dos candidaturas más nítidamente independentistas.

Los críticos de Podemos, EUiA e ICV lanzaron ayer una nueva plataforma de confluencia (no hay escisión de la izquierda, que no se haga invocando la unidad), Guayem Catalunya, que tiene dos elementos en común con la confluencia del Podemos "oficial", la afición a copiar o casi plagiar nombres, marcas, enseñas que hayan tenido éxito y la de llevar la ambigüedad al paroxismo. Si al oír a los líderes de Podemos hablando de Cataluña tiene uno la impresión de estar escuchando a Groucho explicando un contrato a Chico Marx, al escuchar a los de la nueva plataforma, la impresión es la que produce a veces Cantinflas. El cabeza de lista, Pablo Barreneche riñó la supremacía de Podemos en Barcelona a la actual jefa, Gema Ubasart, con un resultado aplastante, algo así como 15 o 16% del voto, frente al 84 u 85% de Ubasart. Este Guayem Catalunya, criado a las ya exhaustas ubres de Podemos a toda velocidad no entra aun en los sondeos, pero es previsible que no obtenga tanto apoyo como el que restará a la otra confluencia.

Por último, el PSC, una izquierda tan nítida como la independentista en sentido contrario. Su cabeza de lista será Carme Chacón para las generales y Miquel Iceta para las autonómicas/plebiscitarias, aunque a él no le guste el calificativo. Ambos están encantados con haber renunciado expresamente al derecho a decidir. Estará mejor o peor (a Palinuro le parece un dislate) pero, cuando menos, evita la acusación de estar nadando en la ambigüedad y la marrullería, como otras fuerzas de la izquierda, lo cual suele ser ventajoso en situaciones muy polarizadas como la actual. Lo que está por ver -y es decisivo para el conjunto del socialismo español- es cuán ventajoso.

Este abigarrado y polícromo cuadro de partidos en Cataluña (y faltan el PP y Ciudadanos porque el post va de izquierdas) es una prueba evidente de que la nación catalana tiene, en efecto, una dinámica propia y peculiar. Ningún otro territorio español presenta esta pluralidad, este fraccionamiento, este multipartidismo. Y eso es porque en el Principado hay dos ejes, dos cleavages que están muy vivos: el nacional (independencia vs no independencia más o menos disimulada) y el orgánico (partidos vs movimientos sociales), que dan una imagen muy compleja porque las líneas se cruzan. Independentistas son la lista por la independencia y la CUP nacional con votos sueltos de otra formaciones. No independentistas son Catalunya sí que es pot, Procés Constituent, Guayem Catalunya, PSC y, ça va de soi, PP y Ciutadans. Partidos son CDC, ERC, PSC, PP y C's, mientras que funcionan como movimientos sociales o plataformas, Catalunya sí que es pot, Procés Constituent, CUP y Guanyem Catalunya, por supuesto, a veces con partidos dentro de las plataformas. La decisivo de la lista por la independencia es que haya tenido la habilidad de mezclar los dos criterios en pie de igualdad: partidos y movimientos sociales.

La conclusión más obvia de este análisis es que quien presenta una imagen más borrosa, contradictoria y, en defintiva, poco de fiar, es Podemos, tanto en la formación principal como en la hijuela. Y si el resultado en las elecciones catalanas del septiembre es el decepcionante que cabe deducir de esta situación, será un golpe muy fuerte para las expectativas de una formación a la que los dioses parecían prometer no hace mucho un paseo por los campos elíseos. Tan fuerte que quizá no se recupere para las generales de noviembre.

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NB: tenía mal apuntada la información del PSC. La he corregido gracias a Sergio Cajal (@SirBlonde). Gracias, Sergio.

lunes, 27 de julio de 2015

Catalunya no es pot.

Exclaustrarse ha venido bien a la monja Forcades que parece haber recuperado el tino. Porque, si no recuerdo mal, fue ella precisamente quien primero llamó a la confluencia con Podem y hasta con la CUP, por sorprendente que parezca, bajo la advocación de un procés constituent que era algo inefable, como la visita del Espíritu Santo en Pentecostés, pero poco tangible.
 
Quizá por esa intangibilidad, en realidad inconcreción, se sumó a él rápidamente Podem, incluso rompiendo su animadversión a los "pitufos gruñones" de IU, porque, siendo catalanes, serían menos pitufos o menos gruñones. Además, el nombre de Catalunya sí es pot recoge en parte el suyo. De este modo, la correspondiente asamblea de Podem ha ratificado la confluencia con un 80% de los votos. Lo que no sé es cuál será el total de votos emitidos sobre el de votantes. El abstencionismo en Podemos es pavoroso. Que a Pablo Iglesias o su lista lo haya elegido el 92% de los votantes, siendo estos el 16% del censo quiere decir que lo ha elegido el el 14% del censo o algo así.
 
El caso es que el Procés constituent de la señora Forcades, que iba sexta en la lista de Catalunya sí es pot, no confluye, se queda fuera de la plataforma que iba a presidir Arcadi Oliveres, quien se negó a ello. Como ahora la asamblea rechaza confluir con la izquierda. No tengo muy claras las razones. Parece que en el Procés acusan a Podem de no tomarse muy en serio el procés, pero tampoco estoy seguro. La razón más esgrimida es que la plataforma de Forcades/Oliveres es un movimiento social, pero no un partido político. Es poco convincente. No hay ninguna razón para que un movimiento no pueda confluir con un partido. Dependerá de lo que acuerden. No obstante, el Procés avisa de que no será opción votable, lo que deja libre la imaginación para saber a quién votarán los que se han negado a confluir con Podem y los partidos de la izquierda catalana.
 
Los partidos de la izquierda catalana excluido el PSC que, a su vez, también ha rechazado otra confluencia, esta más a la derecha, entre el PP, C's y el PSC. Incluso duda de que PP y C's puedan aliarse. El PP catalán, en pleno fervor patriótico español, ofrece un pacto con un término de clarísima raigambre del catalanismo político, un pacto por la concordia, como Cambó.
 
ERC, por nadar contra la corriente, ha reafimado su pacto con CDC, su enemigo de clase, pero aliado de nación, al tiempo que Junqueras reafirma la orientación izquierdista de su partido. La alianza con la burguesía catalana es transitoria, mientras se consigue el Estado propio. Luego, cada cual volverá a su lugar.
 
Los de la CUP consideran que esta alianza es innecesaria y mantienen su voluntad independentista pareja con su pureza ideológica.
 
La evidente hegemonía del soberanismo induce a preguntar por la suerte de Catalunya sí es pot en las elecciones, después de la defección de Forcades/Oliveres. Podría pensarse que, al no sumarse el Procés, la plataforma ganaría en nitidez programática y claridad ideológica. Pero sería falso. La confusión, la indeterminación, la falta de claridad está en Podem y las dos formaciones de izquierda que lo acompañan. Quedando poco tiempo y estival para mejorar la imagen y hacer convincente el discurso antes de las elecciones, lo verosímil será que su voto se desplace hacia el PSC que, por lo menos, ya ha dejado claro que no quiere ni oír hablar del derecho a decidir o a la CUP que tiene también espíritu de movimiento social, pero permite votar. Y hacerlo por la independencia. 

El viaje no ha terminado.


Geoffrey O'Brien (2015) Tiempo de soñar. Episodios de los sesenta. Barcelona: Alpha-Decay. Traducción de Albert Fuentes.
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En 1988, para celebrar el vigésimo aniversario del 68, el poeta, ensayista, literato O'Brien publicaba esta original obra, especie de explicación del espíritu y la contracultura de los sesenta desde dentro. Se edita ahora en castellano, a más de un cuarto de siglo de su aparición, lo que demuestra que tiene vigencia. Es un conjunto de impresiones, mejor o peor agrupadas en cuadros, escritas en un lenguaje poético, a veces alambicado y con un ritmo muy rápido. Muy en el espíritu de la literatura on the road, con toques de H. Miller, Ginsberg o Hoffman. Realmente, el traductor ha hecho un trabajo encomiable dada la gran dificultad del texto.

Lo lei a poco de su publicación y creo que lo tomé como una especie de canto del cisne de aquellos años tumultuosos que, sin embargo,  venía a ser la prueba de la pervivencia del espíritu hippy: la carretera, el símbolo de un proceso espiritual consiste en una serie de encuentros ocultos, mensajes escondidos, rituales prohibitivos pero necesarios. El tiempo de soñar se prolongaba. Me he acercado de nuevo a él, otros veinte años más tarde con la curiosidad acrecida de qué quedaría vivo.  Todo.

Guy Debord lo había dicho: es la sociedad del espectáculo. Los políticos eran entonces, como hoy, perfectamente intercambiables y previsibles. Los únicos que sucitaban algo de interés por ofrecer innovación y originalidad eran las estrellas de cine. Al respecto John F. Kennedy tenía cabeza de Jano. Siendo político, era un espectáculo coronado con el de su muerte. No deja de ser irónico que, cuando O'Brien publica su obra estaba ya en su segundo mandato Ronald Reagan, un político que era actor. Tan mal actor como político. De todas formas, es cierto, el asesinato de Kennedy es la sombra, o la luz, según se quiera, que acompaña los años sesenta. Yo añadiría el también asesinato, aunque mucho más previsible, de Patricio Lumumba.
 
Esto es lo que alimentaba la idea muy generalizada de haber nacido en el seno de potentes aparatos de destrucción. Se originaban en ella dos líneas de pensamiento que llevaban, cuando llevaban, a acciones políticas distintas y que aun hoy están separadoas. De un lado, la de que siglos de auto-odio, de represión sexual, de odio a la naturaleza amenazaban ya con la destrucción del planeta, en el que no parecía haber más realidad que el genocidio, la guerra, el crimen. De otro lado, esa sociedad, a la que la razón, la ética y la estética mandaban combatir era la que proporcionaba la conciencia a los de los sesenta de ser los adolescentes y jóvenes más felices de la historia. los privilegiados hijos de la burguesía, los hijos de Marx y la Coca-Cola. 
 
Hay dos elementos esenciales en la constitución de la contracultura hippy, que es de lo que el libro trata y desde una perspectiva exclusivamente estadounidense: la liberación sexual y las drogas. La primera fue casi un estallido provocado por la píldora y se afianzó con las lecturas apropiadas que solían contener fuertes dosis de Wilhelm Reich, aunque sospecho que el Reich del continente no incluía el Reich último, el de la etapa norteamericana, el de El asesinato de Cristo y cosas similares. Pero a ambos lados del Atlántico, la píldora significó que la contraposición entre hacer el amor o la guerra dejaba de ser una opción ilusoria entre un deseo y una realidad posible para convertirse en otra entre dos realidades posibles.
 
 A su vez, las drogas, más que aparecer, reaparecían de la mano de una tradición literaria con una constelación de autores que iban de Coleridge y De Quincey a Leary, pasando por Baudelaire, Rimbaud, Cocteau, Huxley, etc. Una de las aficiones del personal era bucear en la tradición literaria en busca de afinidades electivas: San Juan de la Cruz, Teresa de Jesús y algún que otro místico. Los que habían derivado hacia otro misticismo de raíz oriental, budista, buscaban su alimento en Hermann Hesse o se aventuraban por los jardines hindúes o se iban directos al Libro de los muertos del Bardo Todol. 
 
Pero la liberación sexual o, cuando menos, la ruptura de las pautas morales sexuales burguesas, heredadas de la revolución industrial y la sociedad victoriana y la popularización del consumo de drogas, por sí solos, no llevarían a los hippies a ningún tipo de acción colectiva digna de mención. De buscar alguna inspiración irían a las doctrinas anarquistas de la acción directa y la propaganda por el hecho. Si acaso, algún happening que, por las razones que fueran, tuvo especial resonancia, como el festival de Woodstock. No siendo eso, lo más colectivo que llegaron a hacer fueron comunas. De esas, sí, hubo y hay muchas.
 
De las drogas convencionales, tradicionales, los hippies pasaron a las químicas y se abrió la experiencia psicodélica, cuyos gurús fueron Timothy Leary y Abbie Hoffman, de quienes hay mucha huella en el libro. La reflexión de O'Brien está muy en su punto. La experiencia psicodélica es un umbral de iniciación cuya esencia es incomunicable e indescriptible. Lo cual no obsta para que sean frecuentes los deseos de comunicarla y describirla, cosa que también intenta O'Brien cuando dice algo muy común en la época, esto es, que nada tiene sentido hasta que se toma ácido.  Hay un eco de esta cuestión en términos trascendentales en la famosa pregunta que lanzaba el East Village Other ¿puede considerarse ser humano a quien no tenga experiencia psicodélica?

Gracias a esta iniciación, el rebelde sin causa, el  aficionado al chicken run, lleva su audacia a dotarse de su propia religión, como recomendaba Allen Ginsberg y, como buena religión, provista de un catálogo de observancias y mandamientos. Recojo varios que me parecen  decisivos de los años sesenta, de hoy y, quién sabe, para siempre: mirar el reloj es un acto de destruye la vida. Tienes miedo de la verdad. No vamos a llegar a ningún sitio. No hay destino. Este tránsito perpetuo es nuestra morada. No intentes ocultarte. Quizá me parezcan decisivos porque ya me lo parecieron entonces.
 
No habrá destino, pero el viaje no ha terminado. 

domingo, 26 de julio de 2015

Una banda de ladrones y su comparsa.

El caso Púnica viene a cerrar el círculo y probar lo que Palinuro lleva tiempo diciendo: que el PP no es un partido político en sentido estricto, sino una presunta asociación de malhechores para expoliar el erario, esquilmar el país, robar hasta las cucharillas, enchufar a todos los amigos, parientes y allegados y vivir a cuerpo de rey (véanse los casos escandalosos de Blesa y Rato) a costa de la gente a la que estafan y a la que aplican sus políticas de recortes, sacrificios, sisas y trampas.

Una supuesta asociación de delincuentes organizada empresarialmente. En Valencia y Madrid, en donde las tramas Gürtel y Púnica han robado a mansalva, lo han hecho de modo sistemático, con contabilidades dobles y triples, cuentas en Suiza, sociedades pantalla. En otras partes, como Castilla y León, Galicia, Baleares, etc., lo han hecho con menos oficio mercantil, pero idénticos fines de latrocinio voraz. Han corrompido las instituciones por doquier, expoliado los bienes públicos, manipulado datos y estadísticas y comprado y puesto a su servicio hasta la judicatura .

Lo del programa, los incumplimientos, las medidas, las políticas públicas, etc., pura palabrería para engañar a la gente con ayuda de unos sicarios a sueldo a quienes llaman periodistas. Estos mangantes no han gobernado ni el gobierno les importa un pepino y por supuesto, mucho menos la opinión pública. Su único interés es llegar al poder como sea, mintiendo, engañando, financiando ilegalmente sus campañas electorales para robar lo que puedan. Y, mientras roban, con la seguridad que da el saberse impune por el régimen neofranquista que han impuesto, se expresan en los términos que los retratan. Según un exdiputado del PP, los políticos de este partido están a chupar la polla del que manda para pillar pastuqui. Lo dicen ellos, no Palinuro. Así que cabe conceptuar el PP como un partido de presuntos ladrones chupapollas. Son los que marcan el nivel cultural de la gran nación. Efectivamente, no hay solución de continuidad entre un diputado chupapollas y un presidente que solo lee el Marca. Son el mismo tipo humano. El españolazo de derechas de toda la vida.

Este carácter sistemático, organizado, empresarial del trinque, el robo, la mordida, la comisión, los sobresueldos, abarca todos los órdenes del partido, en todas las esferas y niveles del gobierno. No hay decisión de estas autoridades que no lleve un (o varios) beneficiarios bajo cuerda. El ministro De Guindos chanchulleaba con el infame Granados hasta días antes de que a este pájaro lo metieran en el trullo. Un primo de Rajoy, el de los sobresueldos y otras bicocas de la Gürtel, aparece involucrado en la Púnica. Al final se va a realizar un barrunto de Palinuro de hace unos meses: que bien pudiera ser que un juez pidiera un suplicatorio para imputar a Rajoy, cuya responsabilidad en la corrupción de su partido es total. Políticamente por supuesto, ya que ha sido todo en él, tesorero y presidente. Si también hay responsabilidad penal está por ver.

Lo evidente aquí es que este país está gobernado por una manga de sinvergüenzas, dedicados a llenarse los bolsillos, insultar a la gente, dejarla sin recursos, expulsarla al extrajero, acallarla mediante medidas represivas, manipular los medios y amenazar a los soberanistas catalanes.

Eso a la gente. A la oposición, pedorretas, mofas y burlas. Con su mayoría absoluta en el Congreso, la presunta asociacion de delincuentes se permite el lujo de ignorarla y despreciarla. Rajoy no comparece en el Parlamento nunca, ni da explicaciones, ni se admiten comisiones de investigación sobre los casos de saqueo que protagoniza la banda de sinvergüenzas que parasitan la administración pública y los negocios privados hechos a base de enchufes y corrupción.

Mientras la banda campa a sus anchas, deja a los pensionistas sin el fondo de reserva de las pensiones, cierra hospitales tras haberlos esquilmado, privatiza servicios públicos con el fin de quedarse con ellos, la oposición es incapaz de adoptar una actitud clara en defensa de los intereses de la gente que la ha votado y que paga sus impuestos. Pedro Sánchez saca un hilillo de voz en Asturias para pedir tímidamente a Rajoy que acuda al Congreso a dar explicaciones sobre la Púnica. Sabe de sobra -y está resignado a ello- que Rajoy no le hará caso alguno, que no dará explicación ninguna y, si se pone tonto, es posible que le haga una pedorreta y lo mande a freír vientos porque la actitud de estos franquistas, crecidos en el expolio y la impunidad, es la del desprecio cuartelario hacia la oposición.

Y la oposición, en concreto en PSOE, a tragar. Sabe de sobra que pedir talante democrático a quien está educado en el fascismo es ridículo. Pero lo pide para disimular delante de sus votantes y simular que hace algo. Mas no lo único que tendría que hacer si fuera un líder y no un don nadie sonriente, tratando de caer bien a todo el mundo: presentar una moción de censura a esta supuesta banda de ladrones.

Ahórrense los maestrillos la advertencia de que esa moción no se ganaría. Es obvio. No se presenta para ganarla. Si en el Congreso, hoy, hubiera una posibilidad real de ganar una moción de censura, no estaríamos llamado cobarde a la oposición, sino algo mucho peor: cómplice del latrocinio pepero.

No, la moción no se va a ganar en la Cámara. Se ganará en la calle, en los medios, en la opinión pública que, por fin podría ver que hay alguien en el Parlamento dispuesto a devolver la dignidad a una población humillada por tantos golfos y ladrones generalmente muy devotos, chupacirios y meapilas. Como esa Lucía Figar, consejera de Educación de la Comunidad de Madrid (Gürtel/Púnica), que destruyó la enseñanza pública en beneficio de la privada de curas a los que regalaba terrenos públicos, mientras ella se aprovechaba de unas becas que no necesitaba y estaba en tratos con la Púnica cuyo alcance determinarán los tribunales. Si lo hacen porque, siendo la señora del Opus, pertenece a la misma secta que un tercio de los jueces de España y es posible que se vaya de rositas.

La moción de censura pararía lo pies al gobierno en su último intento de pucherazo con la reforma de la ley electoral, lo obligaría a moderar sus abusos y, sobre todo, daría visibilidad a la oposición democrática y permitiría a la gente no solo recuperar su dignidad ciudadana, sino, además, conocer el programa político alternativo que puede sacarnos de este basurero en el que el país lleva cuatro años gracias a la presunta banda de ladrones.

Pero no lo hará. La oposición socialista no se atreve a cumplir con su deber por razones que, no siendo públicas, probablemente sean inconfesables. O sea, una vergüenza de país.

Apostillas a la normalidad.

Con ligeras variantes, este gráfico de Metroscopia viene repitiéndose en los últimos meses. Va ya para tendencia. El bipartidismo se corrige a la baja en el sentido de que los dos partidos mayoritarios encajan una merma considerable de voto que va a las formaciones emergentes. Pero condena a otras dos a la irrelevancia: a UPyD la borra del encerado parlamentario y el destino de IU es incierto. Es decir, se mantiene el sistema de partidos del régimen del 78 con algunas correcciones al alza en el bloque de los menores. Obviamente, que vuelva a haber una mayoría absoluta es cosa difícil, pero no imposible.

Aun perdiendo casi la mitad del voto, llama la atención que el PP conserve un porcentaje de apoyo muy notable. Un 23,1% es mucho, dadas las lastimosas circunstancias del gobierno y su partido. Ahí tiene que haber gran cantidad de voto ficticio, más dictado por la desconfianza que por la convicción. El penúltimo escándalo de la Púnica deja al descubierto una forma de gobernar literalmente basada en el delito. Y va a estar vivo hasta las elecciones. Lo lógico será que el PP obtenga un porcentaje de voto menor que el vaticinado por Metroscopia. Su líder es el peor valorado de todos. Porque, aunque Mas aparece por debajo de él, este dato es erróneo, ojalá que sin mala intención. Si la muestra es "nacional", el índice de desaprobación de Mas es el más alto y el de aprobación el más bajo. Pero eso no quiere decir nada. Para ser justo el dato, en el caso de Mas la muestra debiera ser exclusivamente catalana. Por lo demás llama mucho la atención que el porcentaje de ciudadanos que conoce a Mas es superior a los de Alberto Garzón, Pedro Sánchez y Albert Rivera, excusado es decir el nombre del presidente de La Rioja. Sobre todo, el PP es el partido que suscita mayor rechazo. Un 52% del electorado no lo votaría en ningún caso. Obtiene mayoría absoluta en contra.

El caso del PSOE es muy curioso. Se recupera del vapuleo de 2011, pero no a consecuencia de iniciativas o propuestas que le ganaran el favor popular sino por la mera incompetencia de sus adversarios. El PSOE como tal no ha hecho nada en materia de propuestas para conseguir la mejora en los resultados, fuera de elegir un secretario general que desde el primer momento ha entendido que lo suyo era estar en campaña electoral permanente con un vago eco de Kennedy, Clinton, Obama, muy en la linea de los demócratas. Su líder aparece en segundo lugar en índice de aprobación popular, por detrás de Rivera y la intención directa de voto es la más alta, el 16%. Y lo más importante es que suscita un porcentaje de rechazo reducido, de un 13% de gente que no lo votaría en ningún caso.

Lo de Podemos se perfila como un descenso mantenido. No le ayuda nada la permanente bronca con la confluencia con IU y la errática política de alianzas. Pero lo que verdaderamente está destruyendo aceleradamente las expectativas electorales de Podemos es la ambigüedad y la confusión de su actitud ante la cuestión catalana. Esa ambigüedad se le tolera a los partidos dinásticos, sobre todo al PP porque, siendo partidos de intereses, ya se sabe que su discurso es falso o tiende a la falsedad. Pero no puede ser el caso de Podemos, adalid de la nueva política. Y su indefinición no le gana aliados en Cataluña, pero le hace perder votos en España. Pablo Iglesias es el líder peor valorado en la izquierda, solo por delante de Rajoy, la intención directa de voto es un modesto 11,1% y, lo más grave, es el partido que tiene mayor índice de rechazo, el 37% de los electores no lo votaría en ningún caso. Si la técnica es la seducción, habrá que cambiar de modos y maneras, aunque solo sea para no seguir cayendo antipáticos.  Esos datos negativos van a seguir siéndolo o incluso a aumentar su negatividad según acabe valorándose el estilo de liderazgo de Iglesias como autoritario, no democrático y puro culto a la personalidad.

En el caso de Ciudadanos, supongo que la altísima valoración positiva está más que nada basada en el desconocimiento del personaje, cosa obvia dado que este ostenta el índice de conocimiento (86%) más bajo de todos los políticos. Suscita escaso rechazo. Solo un 7% no lo votaría en ningún caso, pero su intención directa de voto es de poco más del 10%. No parece que Ciudadanos pueda configurarse como el partido del centro en la tradición suarista porque ese espacio está ya ocupado en buena medida por el PSOE.

Lo más verosímil viene a ser una victoria ajustada del PSOE que verá así justificado su enorme interés en no hacer nada. Si, además, hiciera algo, por ejemplo, de oposición real, no puramente legitimatoria, es de suponer que su expectativa de voto seguiría subiendo. Pero ese no parece ser el criterio de la dirección actual que prefiere sentar plaza de partido de orden, con sentido del Estado y  ajustado a las exigencias del sistema frente a los maximalismos estériles.