dimecres, 18 de març del 2015

Que la calumnia no salga gratis.

Tenemos que desterrar la calumnia del debate público. No puede ser que la confrontación de ideas sea substituida por el infundio o la difamación y mucho menos que los calumniadores se vayan de rositas con sus infamias.

Al post de ayer sobre este asunto (La enésima calumnia de los GAL), añado hoy estas breves consideraciones con el fin de dejar el asunto bien claro.

Según mis noticias, el calumniador, Enrique González Duro, resulta ser un psiquiatra que va de "rojo", de "antifranquista" y que en su perfil de FB muestra un emblema de La Tuerka. Bien, bien.

Este indeseable dejó dicho en mi FB que yo había sido contertulio de la SER, en donde defendía a capa y espada los GAL. Le respondí que nunca he defendido a los GAL sino al contrario y que jamás fui tertuliano en esa emisora y él insistió en su aseveración. Probablemente es la emisora que él escuchaba. Pero sigue siendo falso que yo haya sido nunca contertulio en la SER, como sabe todo el mundo y, si no, basta con preguntar.

Del reiterado embuste solo cabe colegir dos conclusiones: 1ª) el psiquiatra miente, no escuchaba la SER y trata de engañar a la gente y 2ª) el psiquiatra oye voces en su cabeza, en cuyo caso más vale que vaya pidiendo hora a un colega normal.

Por cada minuto que pasa sin que este individuo presente las pruebas de lo que dice o unas disculpas públicas, más claro queda que es un sinvergüenza.

Hacienda y la familia.


Algunos maliciosos leen el título como "Hacienda y la famiglia". No, no. Es la familia de siempre. El informe que por fin ha entregado al juez la Agencia Tributaria, dirigida por don Santiago Menéndez Menéndez, ha sido redactado por don Ricardo Menéndez Menéndez, su hermano y asesor del ministro Montoro, como demuestra fehacientemente "El Plural". Los hermanos Menéndez Menéndez redactan los informes al alimón. Vieja costumbre española. Los hermanos Álvarez Quintero o Manuel y Antonio Machado dan prueba de ella. Este es el informe de Menéndez Menéndez y Menéndez Menéndez.

Este último acto de la ópera bufa de la temporada en Madrid ha sido muy agitado y veloz: petición del juez, tumulto en Hacienda, silencio en el gobierno, amenaza de reprobación de Sánchez y, ¡hale, hop! un curioso informe que primero se filtra a la prensa y luego le llega al juez chinchoso, empeñado en ver delito en donde no hay sino caridad y amor de Dios. Los medios, escandalizándose con la comparación entre el PP y Cáritas. En verdad, gente superficial, sin conocimiento real de las cosas. El juez, a juicio del informe, tampoco se entera. No es Hacienda quien empareja un partido con Cáritas. Es la propia Ley Orgánica 8/2007, de 4 de julio, sobre financiación de los partidos políticos la que reserva a estos el tratamiento fiscal de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de Régimen Fiscal de las Entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al Mecenazgo.

Sancho Panza, que no pasa por fino jurista, pero sí por hombre de juicio diría: "¿que el PP es una Entidad sin ánimo de lucro? No, si no haceos miel y os comerán las moscas". Para muchos mozos, mas de los que van a las romerías, el PP es un negocio. Para otros, más acomodados en la corte, un espléndido modus vivendi.

Pero eso son sanchopanzadas. En su informe que, por cierto, no tiene desperdicio, Hacienda esboza una actitud de rechazo a lo que considera intrusismo judicial y se queja varias veces de que el juez le indique en qué base de cálculo hacer los suyos porque tiene una idea preconcebida en la cabeza. Este es el meollo de esta cuestión. Ciertamente que el juez tiene una idea, la de que aquí puede haberse cometido un delito y pide los cálculos precisos para ver si cabe probar tal cosa. Eso es tan evidente que avergüenza recordarlo. ¿En dónde está el problema? Sencillamente, en que Hacienda sostiene que no ha habido delito. Pero, ¿cómo sabemos si ha habido delito? Interpretando la ley. Y ¿a quién corresponde interpretar la ley, al juez o a la Agencia Tributaria? ¿Quién se extralimita aquí? Evidentemente, la familia Menéndez.

Dicen los Menéndez que no puede haber delito en la exención de los donativos porque estos cuadran con la ley. Pero, para hacerlo, deberían haberse dedicado al cumplimiento de los fines específicos de la organización y lo que el juez cuestiona, precisamente, es eso. Si no, no acusaría al partido de haberse lucrado con el producto de un delito. Tómese un ejemplo de gastos que hasta ahora nadie ha negado, ni el presidente del gobierno en sede parlamentaria: el de los sobresueldos. ¿Cómo encajan estos sobresueldos en B en los fines propios del partido, asimilados a los de las Entidades sin ánimo de lucro? Y sigamos inquiriendo con todo derecho: ¿Quiénes cobraban los sobresueldos? ¿Por qué motivo? ¿En qué cuantía? ¿Cuánto duraban? ¿Quién tomaba la decisión? ¿Qué órgano visaba, inspeccionaba o controlaba?
 
Ojo, que la familia se altera.

dimarts, 17 de març del 2015

La enésima calumnia de los GAL.

Ayer, un tal Enrique González Duro se metió en mi muro en Facebook y dejó escrita la calumnia siguiente (tengo captura de pantalla por si alguien quiere verla): “Ramon fue contertulio de la SER donde defendió a capa y espada el GAL” (sic).

Le respondí que es un miserable mentiroso y un sinvergüenza por calumniador y le advertí de que, si insistía, lo bloquearía. Insistió. Lo bloqueé.

Ahora, vamos a los hechos. Jamás he sido contertulio en la SER. Lo fui en Onda Cero. Se dirá que da igual. Contertulio de radio fui. Pero de Onda Cero, de donde, por cierto, me echó Luis del Olmo por orden del gobierno de Aznar. En la SER, jamás. Nunca me quisieron. Da igual y no da igual porque, si uno acusa a otro de un delito (defender a capa y espada los GAL, una organización criminal, es un delito), lo menos que se le puede pedir es veracidad. Salvo que, claro, el acusador sea un calumniador. O sea, un tipo que acusa a otra de un delito sabiendo que es falso. O sea, un delincuente.

Para no ser conceptuado como tal deberá presentar una prueba de que yo haya defendido alguna vez a los GAL. Una sola. Y, por cierto, suficiente para levantar esta otra que aquí aporto: un artículo publicado en el hoy extinto El Independiente el 18 de noviembre de 1988, titulado “GAL, GANE, gatos”, en el que, entre otras cosas, se pedía que se investigara el asunto de los GAL judicialmente, hasta el final, cayera quien cayera.  




Era el año 1988. Todavía no se habían iniciado las acciones judiciales pertinentes. Gobernaban los socialistas y Garzón –que luego sería gran azote del terrorismo de Estado- se presentaría en las listas del PSOE en las elecciones de 1993.
 
1988. En aquellos años, muy pocos se atrevían a escribir en contra de los GAL y menos relacionándolos con el gobierno socialista, salvo en el País Vasco. Al contrario: aun resonaban los aplausos a esta forma de terrorismo de Estado de Pedro J., Ramírez, por entonces gran amigo y compadre de Julio Anguita, esa pareja que después se desgañitó denunciando los GAL. Pero eso fue después.
 
Ignoro en dónde estaba el señor González Duro en 1988 y qué decía, pero si decía o escribía algo en contra de los GAL, me gustaría verlo. Por supuesto, siempre después de ver las pruebas que tiene de que yo los defendiera. Estará el lector de acuerdo en que tiene gracia que uno de los pocos que dio la cara en los años duros en contra de los GAL haya de ver cómo un cuarto de  siglo después llega un difamador a acusarlo de defender lo que atacaba.
 
Esos son los hechos. Ahora vamos a las interpretaciones.
 
Desde luego, jamás defendí los GAL y probado queda que pedí que se investigaran cayera quien cayera. Pero sí defendí al gobierno socialista en la primera mitad de los noventa, cuando comenzó lo que después todo el mundo ha reconocido que fue una conspiración en contra. Paradójicamente también me quedé solo porque, cuando arreció la campaña de la derecha y la izquierda anguitista en contra del “felipismo”, los socialistas, hasta entonces abundantes como las flores en la primavera, desaparecieron de golpe y alguno, especialmente sincero y cobarde, incluso me aconsejó que no me significara mucho, que venían tiempos duros.
 
Por supuesto, mi defensa del gobierno socialista siempre excluyó el terrorismo de Estado y la corrupción, dos lacras del gobierno del PSOE. La prensa de entonces está sembrada de artículos de servidor haciendo esta distinción. Siempre pensé –y sigo pensando- que era mentira que González fuera el Mr. X de los GAL y no hay una sola prueba de ello. Y siempre dije igualmente que, si los socialistas habían organizado el terrorismo de Estado y la corrupción, debían pagarlo con todo el peso de la ley. Pero no quería que, a causa de los GAL o la corrupción, el PSOE fuera substituido por el PP, que fue lo que pasó.
 
No era por entonces, ni lo soy ahora, miembro del PSOE y no pienso que hiciera entonces nada que no debiera hacer un ciudadano de izquierda. Pero, por si hay alguna duda: jamás nadie del PSOE, personal o institucionalmente, me agradeció en público (en privado era otra cosa, había miedo) una defensa obviamente desinteresada. Jamás. Al contrario: cuando todos los valientes socialdemócratas que, a partir de 1993, se escondieron debajo de las piedras, volvieron al poder en 2004, ninguno tuvo un mínimo gesto de reconocimiento. Ni yo lo esperaba. Como tampoco lo espero ahora cuando sigo defendiendo que el PSOE es un partido de izquierda y es injusto y estúpido equipararlo a la derecha. Ni falta que me hace.
 
Pero en este asunto está la explicación de esta calumnia que el tal González Duro reproduce y reitera. Las izquierdas anguitistas, las del “sorpasso”, las visceralmente antisocialistas, no podían soportar que alguien de izquierda defendiera al PSOE, así que fieles a su más acendrada tradición de encanallamiento estalinista, trataron entonces de calumniarme con esta infamia de los GAL, como lo intentan ahora de nuevo porque otra vez me niego a aceptar la estúpida patraña de que el PSOE sea igual al PP, y estos no se andan con chiquitas. Van directos a la calumnia, la acusación falsa, la mentira. Y no van más allá como en tiempos del glorioso camarada Stalin porque no pueden, no porque no quieran.
 
Alguien les ha dicho que se atengan al apotegma de “calumnia, que algo queda”.
 
Pero, a veces, esto es un error y de la calumnia lo único que queda es la basura que vierte el calumniador más estúpido y que solo lo califica a él.

¡Somos españoles!


Con las dos crisis que se ceban con España, la económica y la de vocaciones, muchos empiezan a flaquear y a sentir que esto de ser españoles es una incomodidad cuando no una tortura. Hay que combatir la quinta columna espiritual de la Antiespaña. Somos más españoles que nunca y orgullosos de serlo y de exhibirnos a los maravillados ojos del mundo con la prez y la honra que siempre nos han caracterizado.

Ahí tienen ustedes al ministro del Interior de un Estado no confesional, inaugurando un cuartel de la Guardia Civil en Fitero, en compañía del obispo y un ayudante, quienes han bendecido los locales, hisopo en mano, exorcizando de paso al maligno. Estaba previsto construir un centro sanitario en el lugar pero es obvio que un cuartel es algo más reciamente español. Un cuartel de la Benemérita en una localidad navarra que lleva años clamando por él. A la izquierda, en actitud gallarda, los charolados tricornios. A la derecha, en discreto segundo plano, el ministro del Rey. Trono, altar y orden público. ¿Somos o no somos la España eterna? Si le quitan el color a la imagen, verán que no ha cambiado nada.

Bueno, algo así: estamos en un Estado democrático de derecho en donde ya no se tortura en los cuarteles de la Guardia Civil. En este de Fitero, desde luego, en absoluto, pues así se lo han asegurado al ministro San Raimundo y San Bernardo, que le han inspirado. Es textual; no invento nada. Con tan poderosos santos, es seguro que a la Guardia Civil del cuartel no se le irá la mano con los detenidos. Y si, por desgracia, se le va, mira, ya están bendencidos. Eso que se llevan. Porque, además, a ver, que ya está bien de pacifistas izquierdosos, ¿no apoya el Vaticano una intervención militar de la ONU contra el Estado Islámico? Es lamentable, sí, pero, a veces, Cristo tiene que coger la metralleta. Este Papa medio rojo va aclarándose. Eso es reconocer el glorioso espíritu de las Cruzadas. Y ¿qué va nadie a enseñarnos a nosotros de cruzadas?


Esas vacas saltarinas están locas de contento del trato que la auténtica y verdadera España de siempre da a sus maridos los toros, verdaderos protagonistas de ese arte, ese patrimonio cultural inmaterial, esa sublime fiesta nacional consistente en asesinarlos entre horribles sufrimientos. Ya sé que sueno como una de esas guarras de Femen que en cuanto pueden muestran los pitones y se embadurnan de pintura roja para denigrar nuestra esencia racial. Lo hago a propósito porque se vea cuán difícil es alcanzar la condición de español digno de la Patria. Qué redaños hay que tener y qué agallas, para no responder a la Antiespaña como merece.

Recuperar la dignidad patria, el orgullo de ser español, miembro de una gran nación y ciudadano de un Estado moderno, justo, libre y culto. Y sabemos honrar a nuestros mayores, a nuestro próceres, aquellos que, con su esfuerzo, construyeron la grandeza de la que hoy gozamos. El Ayuntamiento de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) ha decidido homenajear a un anterior alcalde y jefe local del Movimiento Nacional, el falangista ya fallecido, Eugenio Molina Muñoz, alcalde nombrado por Franco entre 1963 y 1979. Van a poner su ilustre nombre, conocido en todo Alcázar y pedanías aledañas a un parque de la ciudad. Se lo quitan a un tal Pablo Picasso, del que casi nadie sabe nada en el lugar y los que saben, se hacen cruces al mencionar a un depravado comunista, afrancesado, mujeriego y pintamonas, desdoro de la verdadera pintura, la de los españoles de temple, como Sáenz de Tejada.

Y si alguna duda tenéis, escuchad al presidente del gobierno, en la mejor tradición espiritual y verbal de un Vázquez de Mella. ¡Con qué claridad afirmaba en la radio que él representa la auténtica lucha contra la corrupción que, por lo demás, es una parte pequeñísima de ese gran país que es España! En realidad, bastaría con que Floriano dedicara dos tardes a la tarea. Pero quiere ser él, quien nunca escurre el bulto, quien dirija el ataque regeneracionista. ¿Los SMSs a un delincuente? Ama comunicarse con su pueblo y envía SMSs continuamente a todo el mundo, los de arriba, los de abajo, las personas libres y los cautivos. Es tradición de caridad nacionalcatólica.

Siendo realistas, quizá el presidente no sea muy buen presidente. ¡Pero es un gran español!

dilluns, 16 de març del 2015

El conferenciante desdoblado.


Nunca he tenido muy claro lo de la identidad y la dualidad, por no decir la multiplicidad. Por eso frecuento la tertulia de Luigi Pirandello, en donde suelo encontrar a Italo Calvino y Franz Kafka tomando café y charlando animadamente sobre esa nueva promesa de Paul Auster. Son magos del "yo" que te ayudan a no tomarte muy en serio el tuyo.
 
Es el caso que el proper dijous 19 de març, doy dos conferencias el mismo día en dos lugares distintos pero cercanos de Barcelona. En uno, el centro de la UNED, Av. Río de Janeiro 56-58, a las 17:00, sobre el tema del cartel de la izquierda. La otra, sobre la pervivencia del franquismo en España en la Biblioteca de Singuerlin-Salvador Cabré, Plaça de la Sagrada Familia s/n en Santa Coloma de Gramenet, sobre el tema del cartel de la derecha.
 
Todavía no he conseguido estar en los dos sitios al mismo tiempo, que es lo que mola. Tengo que frecuentar más la tertulia, a ver si aprendo cómo se hace.

Estaré encantado de encontrar a l@s amig@s que quieran asistir y de firmar mi último libro, La desnacionalización de España .

El laboratorio andaluz.

La lluvia de encuestas -de cinco da aquí cuenta "El País"- ha mojado todos los vaticinios que, como la pólvora, pierden efecto si están húmedos. Porque esos cinco sondeos reflejan un parlamento fragmentado, más al estilo catalán o vasco. Además, los vaticinios ya no afectan a los porcentajes, pues son bastante coincidentes en considerar representación de cinco partidos: PSOE-A, PP-A, Podemos, C's e IU y por este orden. UPyD no parece poner la nota alegre de su color. Por supuesto, a reserva de que el resultado pueda variar y mucho, pues nunca se sabe, los vaticinios han de versar sobre coaliciones, tema mucho más resbaladizo.

Por hecha se da la muerte del bipartidismo imperfecto. Buena ocasión para experimentar si el multipartidismo es mejor para los andaluces y para España. Salvas excepciones, el multipartidismo requiere coaliciones y alianzas. Cuantos más partidos haya y mayor sea la fragmentación de la cámara, más difíciles son de forjar y más lentas. En algunos países de sempiternas coaliciones, Bélgica, por ejemplo, no es raro nombrar facilitadores o medidadores que hagan posible la formación de gobiernos. Esto de las alianzas es un mundo.

Lo primero que debe recordarse es que a las coaliciones se va siempre con dos criterios: a) el numérico de escaños y b) el político de la ideología. Conjugarlos puede ser difícil. Pero siempre mandan los números. La coalición tiene que ser mayoría absoluta. No es impensable un gobierno de minoría e, incluso, uno de coalición en minoría, pero primero suelen examinarse las posibilidades de coalición.

El PP baja a segunda fuerza. Moreno Bonilla toma la alternativa de Arenas Bocanegra como candidato de la Virgen del Perpetuo Socorro. Estas son las segundas autonómicas andaluces con Rajoy en La Moncloa. Para ganar las primeras de marzo de 2012, hizo de todo; incluso retrasó los presupuestos para que las medidas restrictivas no afectaran al voto del PP. En estas segundas ha llegado a prometer un millón de puestos de trabajo como el César mandaba que se distribuyera grano entre la población. Solo que este no tiene nada, ni grano, ni paja. Y, además, le auguran un batacazo. 

Los de Podemos vienen detrás, pero dispuestos a ganar como sea, como repiten siempre como un sonsonete que empieza a desafinar y aburrir. Han metido en la campaña a la Guardia Civil, el ejército y la policía, con lo que continúan por el sendero del patriotismo, hasta este momento definido en términos tributarios y ahora ampliados al Todo por la Patria. Y aun así, están muy peocupados porque las masas juveniles que se emocionaron al principio, volubles como son, empiezan a virar hacia su verdadero peligro: Ciudadanos. 

Ciudadanos llega al Jordán, a bautizarse. Lo llaman "el Podemos del PP", con razón, pero no con toda la razón. Tiene mucho peligro para el PP, desde luego, porque es como él, pero sin la corrupción. Pero su efecto no se agota en el PP; va más allá. Ciudadanos es una reedición de aquel Partido Reformista Democrático que fundó en 1984 Miquel Roca i Junyent bajo órdenes de Pujol y se presentó a las elecciones de 1986 bajo la candidatura de Antonio Garrigues. Consiguió el 0,96% del voto y fue un rotundo fracaso porque los españoles no parecían dispuestos a votar un partido "catalán". A la vista de las intenciones de voto de Ciudadanos, esa motivación no acaba de encajar. A lo mejor es que, siendo Pujol nacionalista, los españoles no querían votar a los "malos catalanes" pero sí estan dispuestos a votar a los "buenos".

La quinta posición de IULV-CA amenaza con condenarla a la irrelevancia parlamentaria. LLevarse a Anguita a los mítines quizá no sea lo más acertado electoralmente, aunque lo sea sentimentalmente. Anguita es una imagen camp, pero tiene un fulgor crepuscular que todavía puede difuminar más la del ya muy difuminado candidato, Maíllo.

El PSOE aparece como el eje de todas las combinaciones. Me extraña que quienes llaman "régimen" a la segunda Restauración no hayan hablado todavía del PRI, incluso del partido único o dominante. Susana Díaz mantiene el control, décimas arriba o abajo. Tiene buena estrella y parece ir en ascenso. Su tarea, por lo que se ve, será forjar una coalición. Y aquí es en donde arrancan las cábalas. Recuérdese, lo importante son los números, teñidos de ideología. Cualquier coalición de mayoría absoluta es buena. Los políticos la festejarán o rechazarán aduciendo razones ideológicas. Los analistas no pueden.

Si por números va la cosa, la primera coalición es la gran coalición, PSOE/PP. Pero Díaz ya ha dicho que no pactará con el PP ni con Podemos. Esa coalición, además, cargaría de razón a las izquierdas críticas que igualan PP y PSOE. La gran coalición tiene mala fama en España, pero no es infrecuente en Europa, especialmente en los países germánicos. Ahora mismo hay una en Alemania. El otro rechazo expreso de Díaz excluye a Podemos. Vistos los resultados, razona "El País", solo es posible la coalición PSOE-Ciudadanos. En términos numéricos, claro, no porque sea lo que quiera el periódico, como acusan los críticos.

Las palabras de Díaz tendrán que ajustarse a los resultados electorales. Porque algo está incómodamente claro: de esas elecciones tiene que salir un gobierno.

diumenge, 15 de març del 2015

La risa de los dioses o el verdadero creyente.

En lo alto del Olimpo, a veces se escucha el atronador reír de los dioses. Se ríen sobre todo de sí mismos. Pero los mortales, más endiosados que los dioses en su soberbia, piensan que se ríen de ellos. Y, en efecto, al reparar los dioses en que los mortales creen que los tienen en cuenta, redoblan sus carcajadas. La risa sana, atronadora, de los olímpicos. Entre ellos no hay malicia. Y, si la hay, es inocente. Recuérdese el ridículo que Vulcano creyó infligir a Venus y Marte del que, según leyendas, Mercurio dijo cuando la risa le permitió hablar, que él daría cualquier cosa por hacer el mismo ridículo con Venus.

Los mortales llevan mal la risa de los dioses, sobre todo porque ni siquiera tienen el consuelo de reír los últimos ya que sus criaturas los sobrevivirán. Por eso se curan en salud y se hacen creyentes. Y no unos creyentes cualesquiera, sino "creyentes verdaderos", fieles hasta el sacrificio. La fe los salva de lo más angustioso, lo más difícil y más humano que tiene la naturaleza humana: la duda, la inseguridad, la incertidumbre, la contradicción. El verdadero creyente no padece estos flagelos. Él es fuerte en su fe, como una roca. Los dioses se ríen, sí, pero no de él. En absoluto. Se ríen de los otros, de los no creyentes, de los infieles y hasta de los dubitativos. El verdadero creyente vive en paz su fe y solo se le molesta cuando hay que salir al campo a ajustar cuentas con los descreídos.

Erich Hoffer lo dejó escrito mucho mejor que yo en un libro extraordinario de 1951, época en la que todavía se respiraba totalitarismo. Más que hoy. Pero no cunda el desánimo entre los verdaderos creyentes: con tesón, esfuerzo y la típica contumacia humana en adueñarse de la verdad y excluir a los demás, a lo mejor lo igualamos:

“Todos los movimientos de masas consiguen que sus seguidores estén dispuestos a morir y a acometer una acción común. Todos ellos, con independencia de la doctrina que prediquen y el programa que presenten, alimentan el fanatismo, el entusiasmo, la esperanza ferviente, el odio y la intolerancia. Todos ellos suscitan gran actividad en ciertos aspectos de la vida; todos exigen fe ciega y lealtad absoluta.” Eric Hoffer, “El verdadero creyente”. (The True Believer).

Añado: no solo disposición a morir; también a matar. Aunque esa aparece más tarde. En el entusiasmo inicial y, mientras se consolidan, se limitan a insultar.

El aire de Madrid.

"El aire de Madrid", dice el refrán, "es tan sutil que mata a un hombre y no apaga un candil". O era. Ahora es sofocante, a veces hediondo o pestífero, depende de con qué candidatura pasemos el finde.

Empezamos por la del PP/Gürtel. La Gran Capitana, la que se gastó 220 millones de euros públicos en sus apoteosis neoliberales, impetra el amparo del Señor y sale con sus huestes a dar la batalla contra el aborto. Como la interrupción voluntaria del embarazo no tiene una relación directa con la alcaldía de la capital, debe entenderse que este acto no es de la candidata a alcaldesa, sino de la candidata a la presidencia del PP. Porque la manifa contra el aborto era contra Rajoy. Que mida la condesa sus fuerzas. No le han ido los obispos que, en tiempos de Zapatero, portaban las pancartas belicosamente. Siguen con Rajoy. Pero eso le da igual. Ya sabe que seguramente no ganará las elecciones, porque tiene a lo mejor de su equipo entre barrotes o a punto de estarlo.  Quiere armar ruido. Si no gana, será jefa de la oposición municipal y seguirá de presidenta del PP de Madrid, en expectativa de serlo de España. Hace unos años Aguirre se retiró de la política para cazar talentos. Ha cazado uno: el suyo.

La candidatura del PSOE al Ayuntamiento, la de Carmona, se ha visto beneficiada por la de Gabilondo en la Comunidad. Le da prestancia y solidez de partido; pero también la ensombrece un poco. El candidato a Vara de Madrid tendrá que identificarse más, adquirir un perfil propio más acusado. Para eso nada mejor que ponerse a hablar de las cosas municipales de las que habla todo el mundo, porque son las que preocupan: al IBI, la limpieza de la ciudad que es de vergüenza, el metro, el transporte público en general, los accesos, la participación ciudadana, las multas, las tasas, la contaminación. Hay mil asuntos. ¿No era este el de "pim pam pum, propuesta"? Pues o la propuesta no sale o no consigue traspasar la barrera mediática.

Ahora Madrid, o sea, Podemos y aliados, llevan de candidata a la alcaldía a Manuela Carmena. Un acierto. Y una rectificación. Por edad, Carmena rompe el discurso de renovación generacional de Podemos. Seguramente seguirán enunciándolo porque es más sencillo insistir en el error que enmendarlo. Pero está roto. Ignoro si Podemos tiene definida la candidatura a la Comunidad. Creo que no y eso introduce un elemento de incertidumbre poco recomendable entre tanto barullo en ese aire de Madrid taan sutil.

En IU el desbarajuste es suicida. Disponen de un flamante candidato a la Comunidad, García Montero, intelectual y persona sosegada, pero en la alcaldía reina un desbarajuste casi de orates. Unos han convocado un referéndum que otros han desautorizado; al final parece haberse producido para rechazar por abrumadora mayoría la opción que favorecía quien lo promovió. No estoy seguro de haberlo entendido bien, naturalmente. La cuestión es si el señor Valiente hace honor a su apellido y confluye por su cuenta y ya no es candidato o se queda de candidato con la perspectiva de seguir siéndolo cuatro años más.
 
Ciudadanos, que viene lanzado en las encuestas, presenta a Begoña Villacís a la alcaldía y a Ignacio Aguado a la Comunidad, dos jóvenes gestores con experiencia e iniciativa que se ajustan a los patrones de renovación que todos predican pero casi nadie aplica. Estos son el peligro de alternativa al PP porque traen un plus ganador: que no están lastrados por la corrupción. Y, por una serie de razones que van intuyéndose, la formación también absorberá un porcentaje de votos de Podemos..

UPyD ha nombrado a Ramón Marcos candidato a la Comunidad y David Ortega al Ayuntamiento. Tienen algo más de dos meses para darse a conocer. Tarea difícil, visto el panorama. Van a tener que vestirse de magenta.  

dissabte, 14 de març del 2015

The Real Thing.

Ya están todos subidos a los estrados a grito pelado, pidiendo el voto de la gente. Todos. No falta ni uno/una. Y todos dicen lo mismo. De los demás, hablan en presente y pasado. De sí mismos, en futuro. Los demás no tienen nombre concreto: suelen ser "algunos", "otros", "el bipartidismo", "los adanes",  "los corruptos", "los radicales", "ese hombre", "esa persona". Su misma presencia es indigna y responsable de la inmundicia y la desgracia actuales; sus intenciones, protervas: más miseria, caos, pobreza, ignorancia, paro, crisis. España no se los merece. Los españoles, menos. Los españoles se merecen algo distinto: nos merecen a "Nosotros". "Ellos" son el pasado; "Nosotros", el futuro. La pareja de bueyes por el sendero de siempre.

"Nosotros" brillamos como la luz del sol, no nos ocultamos, aquí estamos, a la vista: el PP, el PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU, UPyD, etc. Con ideas, con proyectos, con la mano tendida, con afán e ilusión, para no perder lo conseguido, para conseguir lo perdido, para restablecer la justicia, recuperar la dignidad pisoteada, continuar con el trabajo bien hecho, consolidar conquistas, no dejarse engañar con cantos de sirenas, no dejarse robar, proteger a los más débiles, generar confianza en los mercados, brotes verdes por doquier, rendición de cuentas, fin de la corrupción y longanizas para todos los perros. Puede que el resultado de estas y sucesivas elecciones altere el sistema de partidos y que en el 2016 se vean algunas caras nuevas por los viejos mentideros. Lo que no cambia un ápice es el modo de llegar a él: pura vieja política de mítines, promesas, retórica barata, golpes bajos, letanías, topicazos, mentiras, manipulaciones, chulerías, plagios, hipérboles, necedades, frases manidas, engaños. Lo de siempre.

¡Ah, españoles! "Yugos os quieren poner gentes de la hierba mala, yugos que habéis de dejar rotos sobre sus espaldas". Y para eso, lo mejor es votar  PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU, UPyD o los partidos soberanistas de las nacionalidades históricas. Nada de abstenerse. La abstención favorece al adversario. Es un error garrafal. No votar equivale a votar a otros, a quienes no somos nosotros. Y en eso están todos de acuerdo. PP=PSOE=Podemos=Ciudadanos=IU=UPyD. Es en lo único en que están de acuerdo. Quieren tu voto, si no directamente para ellos, para algún otro porque, en el fondo, es una necesidad del sistema al que todos pertenecen. Todos. Incluso lo que dicen estar fuera de él.
 
Los ejemplos más claros, las dos presuntas innovaciones, Podemos y Ciudadanos, las dos opciones que vienen vendiendo originalidad, ruptura, innovacion. Nada de caminos trillados. En su lugar, novedades, juventud, autenticidad, sinceridad. Recuerdan mucho el argumento del fabuloso relato de Henry James, The Real Thing. Al igual que en esta historia de modelos, Podemos, que traía la promesa de innovación, ruptura, transgresión, nueva frente a vieja política, ha resultado una copia desvaída de lo preexistente, con sus mismos usos y costumbres, sus anfibologías, su ambigüedades y confusiones. Y más que copia, plagio literal de todo lo que se mueve, desde el nombre de la organización a sus aportaciones "teóricas", sus consignas, sus promesas, sus comportamientos y reacciones. En Podemos no hay nada original. Ni el nombre de su dirigente. De sus prácticas no es posible ni hablar. Ya no dejan. Su comunicación está tan plagada de manipulación, engaño, censura, denuncia de malévolas conjuras, interpretación de contextos y similares trolas, como de intentos de silenciar a los críticos y reservar la voz a los palmeros.

De forma parecida al relato de Henry James, resulta que los contratados como the real thing eran una impostura y la real thing auténtica vendría de la mano de Ciudadanos, un partido verdadero "vertebrado gaseoso" (que diría Ramiro Rico) que es pro y antisistema al mismo tiempo; que no se contradice, porque no dice nada; que, al igual que Podemos, solo se rige por el principio de ganar las elecciones, pero suelta menos doctrina, es menos pesado, anda liviano de teoría, las mentiras se le notan menos, no necesita ser ambiguo porque no precisa aparentar lo que no es. Un magma histriónico con muchas más posibilidades de sacar votos que los pedantes de Podemos porque ha conseguido lo que estos buscaron y no encontraron: la forma de ser prosistema pareciendo antisistema.

Con razón los de Podemos, al principio tan saladamente mediáticos, ahora vigilan, controlan y tratan de rentabilizar con sumo cuidado las apariciones de sus líderes. Con razón, también,  rechazan toda confrontación  con Ciudadanos. Tampoco quieren medirse con nadie que los critique con fundamento. Solo con los palmeros, haciendo honor al espíritu de las bochornosas tertulias de las televisiones comerciales en las que se forjaron. La comunicación se ha hecho propaganda. Como siempre.


(La imagen es grafiti de Bansky, que circula por la red).

 

Moción de censura.


El paquidermo se mueve. El grupo parlamentario socialista anuncia una serie de medidas para ejercer con más contundencia su función de oposición y evitar que "se vaya de rositas" un presidente que se muestra "reiteradamente en rebeldía, como en la última sesión de control del Congreso, para no dar explicaciones respecto a la trama Gürtel”. Bien.

Además, el PSOE pretende poner de relieve cómo el gobierno torpedea la investigación de la Gürtel, para lo cual ha pedido ya la reprobación del ministro Montoro por "su falta de colaboración y obstaculización en la investigación del caso Gürtel que se lleva a cabo en la Audiencia Nacional" y pedirá la semana entrante la de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría si la Agencia Tributaria no presenta los informes sobre la Gürtel exigidos por el juez Ruz. También bien.

Por último, los socialistas anuncian que van a pedir "la comparecencia del presidente del Gobierno en todas las juntas de portavoces” para que rinda cuentas porque es también "presidente de un PP que ha sido conminado por el juez Ruz a depositar una fianza de 245.000 euros por haber sido partícipe a título lucrativo de la trama Gürtel de financiación irregular". Bien también, muy bien.

Pero insuficiente. Montoro no hará nada; Sáenz de Santamaría, tampoco. Y Rajoy seguirá sin comparecer porque la mayoría absoluta del PP bloqueará todas las peticiones de comparecencia. No vaticino nada. Es lo que ha hecho hasta ahora y piensa seguir haciendo ya que, según dice, el presidente ha dado suficientes explicaciones.

Si el PSOE quiere de verdad que se hable de la Gürtel, o sea, de la corrupción, en el Congreso solo puede conseguirlo mediante una moción de censura (art. 113 de la CE) que la Mesa del Congreso está obligada a admitir a trámite si reúne los requisitos formales (art. 176, 1 del Reglamento del Congreso). A las peticiones de comparecencia el gobierno puede negarse y se niega; a la moción de censura, no. Ya se sabe que no se ganará en votos, salvo que algunos diputados del PP voten a favor de ella, una hipótesis de escasa verosimilitud. No, no se ganará en votos, lo cual tampoco es grave, pues queda poca legislatura, pero puede ganarse en la calle, en el debate político, en los medios, españoles y extranjeros. El candidato derrotado, Sánchez, podría emerger como el candidato triunfador y promesa de salida de una situación que no parece tenerla. Puede ser o puede no ser. Es un riesgo. Pero el riesgo es la esencia de la acción política.

Presentada la moción, cualquier firmante de esta dispone de tiempo ilimitado para explicarla y justificarla. Luego, el candidato propuesto, Sánchez, tendrá también tiempo ilimitado para exponer su programa. Tienen horas para argumentar, explicar, criticar, denunciar, reprobar y horas para exponer sus propuestas en positivo, sus planes, sus proyectos, sus reformas. Y con cobertura total de medios. Esa defensa equivaldrá a cientos de mítines, entrevistas, miles de tertulias. De hecho, alimentará otros miles de tertulias como comidilla preferente. El tema será el discurso de Sánchez, las ideas de Sánchez, sus propuestas.

¿Podrían ser las de los otros? Lo tienen crudo. En primer lugar, van de contestación, de contrainiciativa, con tiempo tasado de treinta minutos más de diez de gracia. Es difícil imaginar que Rajoy pueda leer un texto inteligible en cuarenta minutos en respuesta a algo que no conoce, aunque se lo malicie. Pero es que, además, no está obligado a responder personalmente; ni nadie del gobierno; en el fondo, nadie a secas. El Reglamento prevé que la respuesta correrá a cargo de cualquier miembro de cada grupo parlamentario que lo solicite. "Con no solicitarlo", pensará Rajoy a quien la teoría de la no decisión parece siempre más racional que la de la decisión, "asunto resuelto. Se vota, pierden y ya tal". Por lo que hace a su grupo y quizá algún otro, así será. Pero, si piensa que los demás grupos de la oposición perderán la oportunidad de estar 40 minutos poniéndolo cual no digan dueñas, es que no conoce a sus colegas del hemiciclo. Seguramente repartirán generosamente sus mandobles al PP y al PSOE, sobre todo los que sostienen que son lo mismo. Y ya no hablo de lo que dirán los independentistas catalanes, que vendrán encendidos.

¿Puede el PP dejar sin respuesta la defensa de la moción de censura? ¿Puede el gobierno? ¿Puede Rajoy no contestar a lo que le va a caer?

Y eso en un ambiente enrarecido por una convocatoria electoral tras otra.