dijous, 19 de febrer del 2015

El ciudadano del traje gris.


Los sondeos reflejan fuerte ascenso de Ciudadanos (C's) y los focos comienzan a virar hacia la formación porque se supone que pueden saltar la barrera de los partidos testimoniales y ser actores en un parlamento más fragmentado por multipartidista. Hace poco también eran noticia cuando, tras enésimas negociaciones, UPyD cerraba toda posibilidad de trato con ellos y sentenciaba así su paso a la marginalidad pues de inmediato el sondeo de Metroscopia para El País arrojaba un 12,2% de intención de voto para C's mientras la llamada formación magenta se quedaba en un 4,5%, o sea, fuera del Parlamento en Madrid.

Ascenso vertiginoso. Algunos dicen que C's es el Podemos de la derecha. Hay coincidencias, al menos en lo aparente: juventud, desenfado, actitud algo provocativa, abundante presencia mediática y un narcisismo patente. Hay, incluso coincidencias retóricas. Ese Podemos del título del libro de Albert Rivera, publicado en febrero de 2014 lo deja bien claro. Además no es copia porque el partido Podemos se registra el 11 de marzo de 2014. Rivera piensa que podemos si vamos juntos, mientras que los de Podemos eso deben de darlo por descontado. La coincidencia no es irrelevante sino prueba de que ambas organizaciones comparten elementos de fondo. Por ejemplo, las dos se complacen en sus orígenes no convencionales, llanos, asamblearios. Podemos afirma venir directamente del 15M y C's se llamaba hasta hace poco Movimiento ciudadano, habiendo abandonado el término, de ingratos recuerdos en  una sociedad que se tragó cuarenta años de Movimiento Nacional mientras se estaba quieta. Además, los dos, a pesar de ser partidos por exigencias del guión, se precian de ser abiertos, osmóticos.

Esta coincidencia orgánica viene de otra más profunda. Los dos son partidos muy hechos en las redes sociales. Y muy hechos a ellas. Mucho más que los partidos tradicionales. Estos creen que la consigna de estar presentes en las redes se cumple abriendo cuentas en Twitter y timelines en FB, bombardeando a la ciudadanía con las excelencias del propio partido. Y es eso, sí, pero también mucho más. Estar en la redes consiste, sobre todo, en tomarlas como fuente de información. Esto es lo que permite a Podemos y C's encontrar un lenguaje que todos entienden y formularlo en términos que se pueden viralizar, cosa imposible con los engendros que trata de difundir el PSOE o las trolas legendarias del PP. El lenguaje de la gente de la calle. El del hombre del traje gris con el que todos se identifican sobre todo ahora que tiene buena planta y se ha quitado la corbata.

Esta adaptación del discurso a las redes corre pareja con contenidos genéricos, ambiguos, dirigidos sobre todo a singularizar (y, por lo tanto, asustar) a la menor cantidad de gente posible, un cogollo, un puñado, una casta. La inmensa mayoría está por definición del lado del bien y va a echar a la mafia. Son rasgos de Podemos ya muy señalados. Algo parecido sucede con C's, cuya definición oficial es ser un partido constitucionalista, postnacionalista y progresista. Lo de constitucionalista quiere decir "unionista" en lo territorial; lo de postnacionalista, también; y lo de progresista no quiere decir nada. Son, sin embargo, las tres mismas teclas que toca UPyD, esto es, Unión, Progreso y Democracia (que tampoco es decir gran cosa), con lo cual queda claro por qué C's asciende como la espuma en donde UPyD fracasa a pesar de su veteranía.

Precisamente por eso, por su veteranía. Las ideas de UPyD debían de calar en la gente. La de confiar el tirón de la nueva fuerza a un carisma personal tampoco era mala. El problema es que Díez lleva más de veinte años ejerciendo carisma y este se va perdiendo como el aroma de las flores. Su fuerza reside en el fulgor repentino de Febo Apolo, la aparición de un nuevo Lohengrin a bordo de una barca tirada por un cisne. Esos jóvenes líderes que emergen en las pantallas de plasma, repartidas ya hasta en las paradas de los funiculares. Los repetidos intentos de alianza o fusion han fracasado porque, en el fondo, UPyD tiene más raíces en el sistema dinástico que en el territorio mediático digital.

IU intentó asimismo el giro a la cibermodernidad sustituyendo a Cayo Lara por el joven Garzón. Pero no era bastante. En IU hay muchos Cayos Laras muy difíciles de desalojar, así que los Garzones han volado a zonas más à la page y han dejado al Garzón genuino con un conjunto vacío, como un general sin tropa de asalto pero con mucha impedimenta.

El PSOE también ha hecho cambio cosmético de Rubalcaba por Sánchez y ha ganado a ojos vistas de las portadas de publicaciones del corazón. Pero su problema son también los Rubalcabas que, siendo el PSOE un partido más vasto, toman formas distintas según lugares y circunstancias. No obstante, a diferencia de Garzón, Sánchez tiene los resortes del poder y el partido le responde. El sifón de Podemos le ha hecho perder votos, pero no cuadros ni dirigentes, como sucede con IU. Al tiempo que reconstruye el partido como instrumento, Sánchez se prepara para la próxima batalla que se va a dar por el dominio del centro.
 
Ahí coincide con los otros dos. En la toma de posesión del centro. Los de Podemos lo dicen cuando hablan de "ocupar la centralidad del tablero". O sea, el centro. Por eso no son de derechas ni de izquierdas. Los de C's no hace falta que lo digan; lo ejercen. Si tuvieran algo más de audacia podrían decir para distinguirse de Podemos que ellos sí son de izquierdas y derechas al mismo tiempo. Total lo del "postnacionalismo" en la España de hoy viene a ser algo de parecida coherencia.
 
Las razones anteriores tratan de explicar las felices cuanto repentinas y fulgurantes expectativas electorales de Podemos y C's en un contexto general de indignación, antipatía y crítica permanente y una bajísima intención de voto a los partidos dinásticos que damos por sabida. Y la conclusión es muy simple en términos mercantiles que todo el mundo entiende: los dos partidos nuevos saben vender su producto mejor que los otros, son más agresivos comercialmente, vienen más o menos impolutos, tienen mejor publicidad, conectan con la gente, se hacen entender, ofrecen menos blanco y aguantan mejor las andanadas.
 
Por último, es curioso que un partido originariamente catalán, tenga mucha más intención de voto en España que en Cataluña. Según mis últimas noticias (de diciembre de 2014) estaba en un modesto 2,5% en su tierra de origen. Es un dato interesante que será bueno no perder de vista. Algunos no debieran perderlo tampoco de oída. El coordinador de la campaña del PP, Carlos Floriano, cree que el partido de Rivera se llama Siudatans, sin duda porque le suena a polaco. Aunque de esa manera se cumple la consigna del mando de subrayar siempre que el partido es catalán, o sea, extranjero. Muy inteligente
 
(La imagen es una foto de Wikimedia Commons, con licencia Creative Commons).

dimecres, 18 de febrer del 2015

Golpes de partido.

La escandalizada petición al PSOE de que requiera las actas a Griñán y Chaves es de una evidente y bovina mala fe. Los estatutos exigen la imputación y ninguno lo está. Han sido llamados a declarar en condición de imputados, pero que lo estén o no dependerá de la declaración y mediante auto motivado del juez. O sea, tiene razón Chaves cuando dice que nada ha cambiado con la citación a declarar. Eso es evidente y la escandalera demuestra que el debate político tiene las variaciones del Bolero de Ravel. Lo llamativo es que el portavoz del PSOE, Hernando, fuera incapaz de explicar algo tan elemental y se aturullara en el trago probablemente más amargo de su vida hasta ahora. Como siga así, le quedan muchos. ¿Las declaraciones en hemeroteca de Sánchez y Díaz sobre imputados y actas? En principio, siguen teniendo el mismo valor: tráigame usted los imputados y yo les pido las actas. Pero tráigamelos; no se los invente. Vamos, que no es difícil.

Estas consideraciones no convierten a Palinuro en ciego seguidor de las consignas del PSOE. En un país en el que las gentes del PP no dimiten ni cuando se los llevan los alguaciles, pedir la dimisión o renuncia a dos políticos llamados a declarar porque ellos habían pedido declarar voluntariamente es pasarse varios pueblos puritanos. Y, además, para nada, porque es asunto que va a resolverse en un sentido u otro en breves días.

Mucho más grave para el PSOE es esa declaración de no idoneidad de Tomás Gómez como candidato a la presidencia de la Comunidad. Es para dejar boquiabierto a más de uno. ¡Declaración de no idoneidad! Suena a excomunión, a extrañamiento, quizá a la proscripción de los antiguos romanos. Gómez, enemigo público número uno del PSOE. "No idóneo", ¿quiere decir que queda inhabilitado para aspirar a una nominación? Y eso, ¿puede hacerse así, por decreto? Palinuro no quiere fastidiar, pero suena un poco a un golpe de Estado de cuarto de estar, a golpe de mano dentro del partido. El aparato del partido reduce el terreno de juego de Gómez, le cambia las cerraduras, lo proscribe, mientras el afectado recorre los platós tratando de hilar un discurso coherente.

La cuestión parece ser ahora cómo resolver una pugna entre tres posibles candidatos de momento: Valcarce, Zerolo y Gabilondo. La primera es la opción gomecista, según parece; el segundo tiene más aspecto de espontáneo; y el tercero se declara disponible si se le solicita y, además, se consulta a las bases. Y de cómo se resuelva esta cuestión se encarga una comisión gestora presidida por Rafael Simancas quien habla con la autoridad que da que te hayan quitado la poltrona justo cuando ibas a sentarte en ella.

En la escudería vecina, de IU, un medio daba cuenta ayer de una segunda escisión en IU, al tiempo que informaba de que el grupo capitaneado por Tania Sánchez constituía un ente de cuya composición exacta aún no me he enterado aunque supongo que será abierta, llamado Convocatoria por Madrid . En cuanto al número ordinal de la escisión, si es la segunda o la enésima, depende de cuándo arranque el cómputo. En los últimos días, es posible. Y llamarlo convocatoria por Madrid solo demuestra poca imaginación. Lo de calificarla como de unidad popular revela la voluntad de confluencia en un vigoroso río de esa unidad. En todo caso, es un golpe de partido en defensa, claro es, de aquello que se rompe. Podía haberse llamado Convocatoria por la Unidad Popular, pero eso hubiera dado CUP, con la consiguiente confusión con las CUP catalanas.

En el PP no ha habido golpe de partido ni parece vaya a haberlo. El mando se impone. Solo se conoce un motín sin importancia en la parte de la alcaldía, con la autoatribuida condición de candidata de Esperanza Aguirre, dispuesta por defenderla a echarse en las fauces de Évole como Daniel en las de los leones. En el resto, silencio y a la expectativa de lo que decida el jefe que siempre paga con largueza la lealtad inquebrantable.

El arte, las mujeres y los gorilas.


Las Guerrilla Girls, un grupo de artistas feministas, fundado en 1985, lleva desde entonces agitando conciencias, de una forma combativa, agresiva, aunque no violenta, más en el estilo escrache, en pro del adelantamiento de las mujeres y en contra de la disciminación dominante. De ahí el nombre de "guerrilla", ese tipo de guerra inventado, al parecer, por los españoles para combatir a un enemigo mucho más poderoso, ayer las tropas napoleónicas y hoy el patriarcado mercantil. Son feministas y son artistas. Su protesta es estética, pero muy contundente, acuñada en frases, fórmulas que resumen la situación de injusticia y hacen visibles en lugares representativos. Algunas son ya historia: Menos del 5% de los artistas aquí presentes son mujeres; más del 85% de las mujeres representadas están desnudas, reza uno de los más famosos que a veces puede verse a la entrada del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

El Matadero de Madrid muestra una retrospectiva con toda la obra gráfica de este grupo (carteles, imágenes, libros, ilustraciones, montajes y un par de vídeos) comisariada por Xabier Arakistain, concentrada en la protesta contra la discriminación de las mujeres en el mundo del arte como empresa y negocio: galerías, marchantes, museos, exposiciones, críticos de arte, medios de comunicación. Un mercado patriarcal controlado por hombres blancos, generalmente millonarios, que se reproduce con exclusion de todas las mujeres y los hombres de raza no caucásica. La protesta y la denuncia se hace en términos artísticos radicales. El mundo del arte no es la vanguardia; es la retaguardia, decían allá por 1988. Su arte, en cambio, hecho de performances o escenificaciones, a base de denuncias, de estadísticas, tiene impacto sobre la realidad social y política en un sentido vanguardista, abriendo paso a la emancipación de las mujeres como un logro pendiente y hasta difícil de imaginar. Solo por contemplar el sencillísimo, minimalista, cartel con el que prueban que vemos menos de la mitad del mundo merece la pena visitar la exposición.

El feminismo de las guerrilleras se considera inserto en la línea del movimiento tradicional, especialmente del más radical de los años 60 y 70 del siglo XX y su sentido se ve en esa otra fórmula de que "Hasta que el feminismo no haya alcanzado sus objetivos, no podrá hablarse de postfeminismo". Su actividad se ha extendido a ámbitos sociales y políticos no artísticos siempre en lucha contra la discriminación y se mantienen al día. Dos de las miembros históricas del grupo, que se hacen llamar Frida Kahlo y Kathe Kollwitz, estuvieron en Madrid, ocultas bajo sus máscaras de gorilas y escenificaron una conferencia sobre su movimiento, compuesto por una cantidad indeterminada de artistas estadounidenses presumiblemente de todas condiciones y digo presumiblemente porque son todas anónimas, con un sentido de anonimato colectivo de activistas precursor de los Anonymous con la máscara de Guy Fawkes. Luego largaron mucho por los medios, hablando de lo encantadas que están de que Beyoncé se declarara feminista en el escenario, ante millones de personas o de lo mucho que admiran a las Pussy Riot y a Femen. Eso está bien. Muestra solidaridad y unidad.

El grueso de la crítica va dirigido al machismo dominante, tanto en el medio cultural ("Si te violan, relájate, de todas formas, cuando denuncies, no van a creerte") como en el específicamente artístico ("¿Es necesario que una mujer tenga que estar desnuda para entrar en un Museo de arte?"). Es curioso que ese machismo de la cosificación de la mujer a través del desnudo, el erotismo, se combata en la publicidad comercial pero no en el arte. A lo mejor no se puede porque el arte es libre, mientras que la publicidad, no, porque es una actividad mercantil. Al margen de si, por ser mercantil se deja de ser libre, la cuestión es que tampoco es seguro que el arte no padezca tal condición. De hecho, la actividad de las Guerrilla Girls va contra el arte como negocio y, por tanto, la obra de arte como mercancía. Asunto complicado, sobre todo si se tiene en cuenta que toda protesta por contenidos e imágenes artísticos bordea peligrosamente la censura.

En conjunto, una actividad de arte comprometida, militante, muy digna de aplauso. Esa interpretación de la Venus de Ingres (que, a su vez, contenía una referencia a la Fornarina de Rafael), muy celebrada y conocida, tiene fuerza. La otra, menos conocida, de la Venus del espejo, de Velázquez no tiene tanta porque el tema es manido. Poca gente se resiste a imprimir sus rasgos y repintar un rostro que cree difuso.

Una sugerencia. No recuerdo que las Guerrilla Girls se hayan propuesto alguna vez aprovechar la máscara que han escogido. Han contado por qué la escogieron, les divierte la experiencia de las reacciones de la gente y explican por qué siguen usándola. Pero no sé si alguna vez han pensado sacarle partido. La primera imagen que se le viene a uno al recuerdo al ver la máscara es King Kong, que contiene una crítica al mercantilismo feroz de la época (y de todas), con un hilo conductor de un machismo apabullante, interpretación estadounidense de la leyenda la Bella y la bestia. No se me ocurre qué se podría hacer para sacar punta al hecho, pero el recurso a la máscara del gorila puede tener su mensaje.

dimarts, 17 de febrer del 2015

Cuestión de tiempos.

El sondeo de la SER es otra pedrada en esta piscina de barómetros, encuestas, vaticinios e informes de la política española. Podemos sigue en cabeza, pero pierde puntos; el PP se mantiene de segundón, pero baja; el PSOE sube pero solo décimas. Todo son "peros". Se consolida la opción Ciudadanos en un codiciado cuarto puesto, mientras Rosa Diez se muerde los nudillos e IU (penúltimo acto de esta tragedia shakesperiana de celos, traiciones y venganzas), se va por el sumidero de la historia. Ninguno de los dos supera la barrera electoral, al menos en Madrid, y quedan fuera del Parlamento. El acta al que ha renunciado Tania Sánchez tenía los meses contados.

En su tercer puesto, el PSOE aguanta bastante bien el efecto sifón de Podemos. Escila ya no atrae tanto; veremos si tampoco lo hace Caribdis. El radicalismo de Podemos se ha tragado a la anquilosada IU, pero no al PSOE. A ese modesto porcentaje que toca a los socialistas habrá que sumar el de la espiral del miedo.

El radicalismo no hará ya más efecto del que ha hecho en el PSOE. Ahora se le retará en el campo de la viabilidad, de la práctica, del realismo y la eficacia. Iglesias ha ido a asesorarse con Stiglitz. Esa visita va a dar para mucho. Los economistas domésticos, los patriotas, sean o no economistas, objetarán. La intención es clara: quitarse la aureola de simpáticos pero disparatados, utópicos e irresponsables y revestirse de la autoridad de una opinión experta contraria a los criterios del austericidio.

Ignoro qué efecto tendrá esta finta, pero el problema de Podemos no es fundamentar teóricamente sus propuestas sino mostrar la capacidad de llevarlas a cabo en términos organizativos y de recursos humanos. Añádase que las próximas elecciones de mayo van a poner a prueba esa capacidad. Ya lo están haciendo con las primarias y otros preparativos que no son muy lucidos. La participación es muy baja y los resultados, en algunos lugares, difíciles de gestionar.

No importa. La cuestión no es facilitar un entendimiento de las izquierdas. Está incluso implícitamente dicho en la insistencia en la llamada unidad popular. La cuestión es ejercer la hegemonía, invertir las tornas. Y hacerlo ya. Para lo cual hay que ir de frente, al cuerpo a cuerpo. Y si, ¿a pesar de todo, o precisamente a causa de ese todo, no se consigue? Habrá que esperar a la siguiente ocasión, dentro de otros cuatro años. Y ahí es donde los partidarios de la venganza histórica o creyentes en el luminoso mañana tendrán que encontrar forma de zafarse de la muy evidente acusación de ser el instrumento para la perpetuación del dominio de la derecha. Aunque quizá esto no les importe mucho.

Es una cuestión de tiempos. Los de Podemos traen, según parece, un proyecto de reforma radical, un proceso constituyente, nada menos. Conseguir una mayoría a favor de tal cosa es muy arduo. Planteada la opción como todo o nada, es más probable la nada. Pero no es la nada. Son cuatro años más de gobierno de esta derecha. Cosa que tampoco es grave para los de Podemos que hablan mucho del cambio generacional porque traen sus propios proyectos vitales, además de los de reformas. Se trata, al parecer, de dirimir un viejo contencioso de la izquierda consigo misma y de celebrar un sorpasso al estilo griego, haciendo del PSOE un PASOK e imponer una hegemonía de la verdadera izquierda con vistas a... ¿qué? A otro bipartidismo imperfecto.

El inconveniente es que esos proyectos vitales pueden no coincidir con los tiempos de muchas otras gentes que no dan un ardite por la hegemonía de nadie pero no les gusta la idea de estar gobernadas cuatro años más por esta derecha inenarrable, que va a ponernos a todos a rezar el rosario en familia. Y ahí está la fuerza sobrevenida del PSOE.

La fuerza del mal menor.

El cráneo de un elefante.


Entre exposición y exposición, mientras se preparan los espacios, la Fundación March de Madrid, por no perder el tiempo, organiza breves miniexhibiciones de otras temáticas con algunas piezas relacionadas entre sí. En esta ocasión,  de tres de los escultores ingleses más interesantes del último siglo, Henri Moore y los moorianos Barbara Hepworth y Anthony Caro, su discípulo más directo.

De Moore se muestra un bronce de 1953 que representa un tema caro al artista, madre e hijo, muy agradable de ver. Lo bastante figurativa para que se entienda y lo suficientemente libre para que cada cual  la interprete como quiera. Porque decir madre e hijo, así, a secas, es decir el Ser. Es el genio del artista: llevarnos a preguntarnos el porqué de nuestras interpretaciones. Si interesante es saber qué ve cada cual en una obra así, más lo es saber por qué.

De Barbara Hepworth, una pequeña pieza de alabastro lustroso de 1952 llamada figura en un paisaje, referido, al parecer, a Zennor, lugar de residencia de la escultora que da a las curvas y volúmenes redondos heredados de Moore, una connotación erótica.

De Anthony Caro, un par de ensamblajes de hierro oxidado, curiosos de ver, aunque no me parecen muy inspirados.

Pero la pieza realmente impresionante salta a la vista como una explosión fría en la pequeña sala de la expo. En 1966, Julian Huxley, uno de los hermanos biólogos de Aldous Huxley, regaló a Henri Moore un cráneo de elefante. Ese cráneo calcificado es el que puede ver el visitante. Es enorme. Hay que darle la vuelta despacio. Está lleno de cavidades, oquedades, rugosidades, pliegues, protuberancias lisas, porosas, de todo tipo y piezas óseas de las más variadas apófisis. Moore la instaló en su taller, como vemos en la ilustración de la derecha de un folleto de la Thorleybourne Gallery, y se puso a grabar frenéticamente.

Esos grabados, aguafuertes, también están en la exposición y son impresionantes. De pronto uno comprende el sentido de la obra última de Moore. Está ahí visible a partir de un modelo. Algo así debió de pasarle al propio artista al recibir el cráneo. Quizá vio en él el término de la búsqueda que había iniciado con la ruptura del realismo y su adentramiento en las formas primitivas, cada vez más onduladas. El cráneo traía la clave de la combinación de vacíos y volúmenes. Estaba en la naturaleza. Como siempre.

Si alguien quiere verla, queda poco tiempo. La levantan el 1º de marzo para dar paso a una exposición de art déco muy prometedora, pero que no tendrá nada que ver con ese mundo casi telúrico.

dilluns, 16 de febrer del 2015

La Iglesia militante.



Con su pompa y boato habituales, la Iglesia católica escenificó el sábado el nombramiento de veinte nuevos cardenales, veinte príncipes de la Iglesia. Un cuadro solemne. ¡Cuánta púrpura! ¡Cuánto color! Los hay de todos los continentes. La Iglesia es ecuménica. Pero el Papa Bergoglio los ha tratado uno a uno, según sus circunstancias personales; algunos han pasado a presbíteros, otros, además, han conservado la diaconía a título presbiteral  pro hac vice, por así decirlo, "a término". La Iglesia cuida de sus hijos, incluso cuando son príncipes para que asciendan en el espíritu sin perder la seguridad del mundo.  Presente estaba el Papa jubilado Ratzinger. Grandioso consistorio. Una imagen de otro mundo.

El Pontífice pronunció una breve homilía militante, casi combativa, y en un lenguaje con copyright, cuando animó a los nuevos purpurados y al resto del colegio cardenalicio a que “no se aíslen en una casta”. Precisamente. Con razón titula el reportaje el autor, Pablo Ordaz, Un Papa contra "la casta". Va a resultar en efecto que hay una afinidad electiva entre Pablo Iglesias y el Papa. Probablemente cuenta el origen argentino de SS. Y no menos que se trate de uno de origen italiano. El grueso de los argentinos son de origen hispano o italiano (con grandes aportaciones de otros pueblos y razas) pero ignoro si hay algún saber convencional acerca de cuál de los dos grupos sea más chanta. Porque escuchar a un Papa decir a los cardenales que no hay que ser una casta produce cierta perplejidad.

¿Y por qué se atribuyen al Papa esas motivaciones reformistas radicales? ¿Por qué se lo teme en los obispados y sacristías? Pues, según parece, porque invoca el nombre y la autoridad de Cristo. El Papa anterior, más dado a lo contemplativo, sobre Cristo teorizaba. Escribió una biografía suya, llena de celestiales consideraciones que Palinuro reseñó en su día allá por 2007, (El Cristo del Papa). Este Papa Bergoglio parece practicar las enseñanzas de Cristo en vez de teorizar sobre ellas. Es curioso que, cuando esto sucede, se arma considerable revuelo, los capelos se erizan, las sotanas se encrespan. Es justo el momento que suelen gozar los cristianos de base, esos fieles descontentos con una Iglesia jerárquica y burocratizada. Creen que, por fin, el Cristo al que el mínimo Francisco seguía, se enseñoreará de su Iglesia. Porque es suya. Que esto lo inste el Papa, animando a la curia a echarse a esos polvorientos caminos, al rescate de los oprimidos, los marginados, los repudiados, los perseguidos, les parece verosímil y muy esperanzador. Los cristianos de base tienen su hogar en la primera de las bienaventuranzas, bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
 
No obstante, la homilía debió ser incendiaria para los purpurados. El español Blázquez regresa a España, firmemente decidido a luchar contra la pederastia en la Iglesia. Solo con que lo haga con la mitad de denuedo que pone el obispo Reich de Alcalá de Henares en luchar contra la homosexualidad en el mundo, los curas pedófilos van a salir si no escaldados, sí aburridos. Denodadas batallas a las que podrá contribuir monseñor Rouco ahora que, para demostrar que no pertenece a casta alguna, acaba de mudarse a un piso de 370 metros cuadrados en Madrid, procedente del palacio episcopal.
 
Terminó el Papa Bergoglio avisando de que el camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre. Y lo dijo delante de la copiosa delegación española, compuesta por la vicepresidenta del gobierno, los muy píos ministros de Asuntos Exteriores e Interior y otros ocho altos cargos de un gobierno que acaba de establecer la cadena perpetua, o sea, para siempre. Los españoles siempre más papistas que el Papa, hasta cuando es argentino.
 
Y, por cierto, ¿qué hacían estos gobernantes españoles en la vaticana celebración a cuenta del erario? ¿No es España un Estado aconfesional? Si los señores Sáenz de Santamaría, García Margallo, Fernández Díaz y resto del piadoso séquito querían ir a unos rituales y liturgias de la religión que profesan, que se lo paguen de su bolsillo.  Pero no ha lugar. España sigue siendo un país nacionalcatólico.
 
El más directamente interpelado por la afirmación del Papa de que la Iglesia no condena a nadie para siempre era el ministro Fernández Díaz, a quien los espectadores pudieron contemplar ayer en crueles close ups  en la entrevista con Jordi Évole. No es interesante lo que dijo, que fue la sarta habitual de dislates y falsedades, aunque hubo momentos sublimes, como cuando negó tener previstas multas para quienes fotografiaran a los policías haciendo los trabajos que él les encarga. Lo interesante fue cómo lo dijo, con qué acritud, destemplanza, altanería, obcecación, irritación apenas contenida en un mar de gestos, guiños, tics nerviosos que hacen temer seriamente por el equilibrio anímico del personaje. Este hombre necesita asistencia psiquiátrica inmediata. Se ve que sus continuas plegarias no son remedio suficiente.

Del coro al caño.


Segunda y última mesa redonda en la Fundación Ortega y Gasset sobre comunicación política. En la anterior debatimos con militantes de tres organizaciones políticas relacionados con la comunicación (Beatriz Talegón, de PSOE; Oriol Duran, de ERC; y Carlos Martínez, de Equo), esto es, gentes prácticas. En esta se pretende escuchar a los especialistas, los estudiosos de la materia, los cabezas de huevo, los que elaboran teorías. Y la pregunta a la que trataremos de buscar los tres pies es si los contenidos determinan la forma de comunicar o la forma de comunicar determina los contenidos. No es una cuestión bizantina, sino que afecta a la esencia de la acción comunicativa. Adaptar la comunicación a los contenidos puede ser una fórmula segura de fracaso; pero adaptar los contenidos a la comunicación puede llevar a desvirtuarlos. Como siempre, hay que escoger, aunque habrá quien recomiende mezclar y adaptar los contenidos en parte y en parte la comunicación. Lo interesante es escuchar cómo se argumentan las opciones.

José Antonio Olmeda es decano de Políticas en la UNED y hace años que se dedica a la comunicación política. Con él editó Palinuro La democracia del siglo XXI. Política, medios de comunicación, internet y redes sociales. (Madrid: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2014).

Jesús Gutiérrez Villalta es profesor de la Universidad Carlos III y consultor político especializado en gobiernos locales. Un mundo.

Juan Quesada es consultor de comunicacion y consultor politico,  socio director de CAREP  y director general del grupo de empresas MOSAIQ.
 
O sea, los participantes saben de lo que hablan.  Palinuro modera y, de paso, aprenderá algo.
 
El lugar, el de siempre, la Fundación Ortega (Fortuny, 53). La hora 19:00
Entrada gratuita (para que luego digan que no hay nada gratis). 

diumenge, 15 de febrer del 2015

Palinuro en Els Matins de TV3, en Barcelona.

Gracias a TV3 por invitarme als Matins el otro día. Me sentí realmente a gusto. Los contertulios, Joan Manuel Tresserras, Ricard Fernández Déu i Màrius Garcia Andrade, fantásticos. Un abrazo especial a mi amiga Magda Oranich, a quien conozco desde hace mucho.

  
 
La presentadora, Lídia Heredia, una profesional como la copa, no de un pino, sino de un cedro. El artista FER me regaló unas acuarelas geniales que subiré a FB en cuanto pueda.

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Gente que se hace respetar cuando habla porque no grita ni insulta. Porque razona. Un honor.

Teoría y práctica de la corrupción.

Esto no pasa en ningún país del mundo. Los hay más corruptos que España, que hace el lugar 37 de 174, según el índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional, por debajo de San Vicente y Granadinas, los Emiratos Árabes Unidos y las Bahamas. Una hazaña, dicho sea de paso. Pero no sé si en los otros 137 más corruptos hay alguno en el que ese fenómeno afecte de modo más completo al gobierno y al partido que lo sustenta. A la vista de la situación es legítimo preguntarse si es en verdad un partido o, como sostiene algún juez, una asociación para delinquir. Sea lo uno o lo otro, sí que semeja una organización cuyo objeto es el fraude en sentido práctico y teórico.
 
En sentido práctico, esta asociación parece entender que gobernar, representar a los ciudadanos, implica robarles, enriquecerse por cualquier medio o garantizarse un modus vivendi guapo. Innumerables casos en distintas instancias y momentos procesales muestran que, para los miembros del partido, la política es un negocio, desde lo más vulgar, como hacerse pagar los trajes o los viajes, hasta lo más rocambolesco, como defraudar cientos de millones de euros, causando la ruina a miles de personas. Enriquecerse como sea, a base de mordidas, comisiones, sisas, sobreprecios, estafas directas. Llenarse los bolsillos con dinero público, esquilmar el erario.

En defensa directa o indirecta de lo indefendible, suele insinuarse que todos los políticos son iguales y todos los partidos, gemelos. Sí y no. En donde se da una permanencia prolongada en el poder, aparecen prácticas corruptas, como en el PSOE en Andalucía o en CiU en Cataluña. Pero las comparaciones terminan ahí. En el PP la corrupción se ha convertido, aparentemente, en su forma ordinaria de acción y ha desprestigiado el conjunto del sistema político. Recuérdese que financiación ilegal, al margen de si es delito o no, significa jugar con ventaja ilícita en los procesos electorales y, por lo tanto, invalida sus resultados. Eso es crear una situación sin salida, pero es que la financiación ilegal mina la democracia misma. No son todos iguales en absoluto.

Además, hay también un sentido teórico de la corrupción. El eje central de la política de la derecha es privatizar cuanto se pueda, industrias, empresas, servicios públicos, con el argumento de la mayor eficiencia. No hay pruebas de tal cosa sino más bien de lo contrario, como es lógico por puro sentido común, ya que los servicios públicos no tienen por qué generar beneficio económico privado alguno. Toda privatización es una puerta abierta a la corrupción: los intereses privados, las puertas giratorias, la información privilegiada, la cercanía al gobierno, la doble condición de empresarios y militantes del PP, todo apunta a lo mismo. La teoría habla del libre mercado, pero una parte importante del libre mercado consiste en ordeñar al Estado, es decir, a la ciudadanía, a los contribuyentes.

La teoría se difunde mediante una política de comunicación consistente en negar la evidencia, en dibujar una realidad ficticia. Rajoy se traicionaba el otro día al responder a las críticas de Cayo Lara sobre la pobreza en España usted me pinta un país que no conozco. El único país que conoce es el que pintan él y sus medios que son prácticamente todos los audiovisuales y escritos. Es atosigante. Las pinceladas más fuertes:
  • la ley y la justicia son iguales para todos. No es cierto lo uno ni lo otro;
  • el gobierno cumple la ley y le toca hacerla cumplir. Tampoco es verdad sino que a veces incumple la ley y otras, cuando no quiere incumplirla, la hace cambiar, lo cual es equivalente;
  • la principal preocupación del gobierno es la seguridad de la ciudadanía, cuando él mismo, por su arbitrariedad y autoritarismo, es la fuente principal de inseguridad;
  • el gobierno aplica medidas e insta legislación en pro de la transparencia como no lo ha hecho nadie. No es verdad. No da los datos; cuando los da están manipulados; tergiversa, cierra u oculta indicadores y manipula las estadísticas (especialmente las laborales) a extremos insólitos;.
  • el gobierno encabeza la lucha contra la corrupción. El mero sentido común indica que es imposible que el gobierno más acosado por los casos de corrupción de la democracia española, cuyo mismo presidente es sospechoso de haberse beneficiado de ella, pueda combatir la plaga;
  • el Pp es el partido más honrado que pueda haber. Eso no es solamente ficción, sino delirio y desvergüenza a toneladas.
La única forma de salir de ese mundo ficticio a la realidad, de poner al gobierno públicamente frente a sus responsabilidades, exigirle cuentas por estos más de tres años de legislatura, es que la oposición, en concreto el PSOE, presente una moción de censura. La oposición no está solamente para firmar grandes pactos de Estado y lloriquear por todo lo demás, sino para hacer valer los derechos de la ciudadanía frente a un gobierno que los ignora, los recorta o los niega.
 
Empezando, paradójicamente,  por el derecho de propiedad pública y privada.

Palinuro en aguas procelosas.

Traigo aquí mi último libro, que acaba de aparecer, sobre la cuestión nacional española. Un tema arduo, que me ha llevado su tiempo. Es el último de los trabajos. responsables del cierre de Palinuro por unos meses. Espero el perdón de la benevolencia de l@s lector@s y asimismo comprensión si en un futuro próximo me veo obligado a hacer lo mismo. Trato de organizar mi tiempo, convencido como Ford y Taylor, de que la organización del trabajo es el secreto de la productividad pero, por desgracia para mí, con resultados económicamente mucho menos lucidos. Habiendo aprendido con la experiencia, ojalá no me vea obligado a dejar de nuevo a Palinuro en dique seco unos meses. De momento, Cronos me da holgura. La cosa se pondrá chunga hacia abril/mayo. Por nada del mundo quisiera Palinuro perderse las elecciones en el mes de María.

Y el libro, ¿de qué va? Reproduzco el texto de la contracubierta, que es bastante descriptivo, con unas gotitas de ditirambo, lo cual es lógico. Nadie publica un libro señalando en la contracubierta que es un bodrio insufrible. Además, estoy razonablemente seguro de que no es el caso. De todos modos, el único juicio que vale es el de l@s lector@s, suponiendo que l@s tenga.

"¿Es España una nación? ¿Un haz de ellas? ¿Un Estado que oprime a las naciones no castellanas? La cuestión secular, sigue siendo tema de debate preferente en la esfera pública y la privada de las gentes. La mentira franquista de la Una, Grande, Libre comenzó a deshacerse con la Transición, penúltimo intento de resolver el sempiterno contencioso territorial. El auge soberanista catalán, las propuestas de reformar la Constitución en un sentido federal o de abrir un nuevo proceso constituyente son pruebas de que se avecinan tiempos de transformaciones profundas. Este libro indaga en los orígenes y evolución de la cuestión del ser de España, hasta llegar al momento actual y sus perspectivas. Lo hace con rigor y seriedad pero en un lenguaje llano, sin falsos distanciamientos y accesible a todos pues versa sobre un asunto de importancia esencial, que afecta directamente a la vida cotidiana de todos."

Quienes quieran adquirirlo, pueden pinchar en la imagen o ir a la página de la editorial, Tirant Lo Blanch.