dissabte, 30 de març del 2013

El Yin y el Yang.

La noticia comenzó a revolotear por Twitter por la noche. Corea del Norte declaraba la guerra a Corea del Sur. Ahora las noticias las traen los pájaros. Busqué en la prensa de Madrid; no hallé nada. Debían de estar todos de vuelta de las procesiones. Así que fui a parar a la CNN en donde se daban dos noticias en portada opuestas en contenido, como el bien y el mal o cualquier otra dualidad antagónica y complementaria, como el Yin y el Yang. En este caso, el Yang es el camarada Kim Jong-Un o Kim III, pues el país es una dinastía comunista, declarando la guerra a la otra Corea y apuntando sus misiles a bases estadounidenses en la región. El Yin es la reaparición de la sábana de Turín, un paño medieval en el que está impreso el semblante de un hombre muy parecido a la imagen convencional de Cristo coronado de espinas y que la devoción popular reputa el Santo Sudario, de forma que el rostro impreso es la vera efigie del Salvador.

Está bien que las dos noticias vengan en pareja pues tienen un elemento en común, su inverosimilitud. Es difícil tomarse ninguna de ellas en serio. La sábana de Turín que se expondrá en los próximos días es de origen medieval, según la datación por Carbono 14 y el Papa Juan Pablo II, que tenía un pico de descreído, dijo que era un insulto a la inteligencia.

Algo de eso se da en la declaración de guerra en Corea. No obstante, los resultados pueden ser temibles. Ya hay quien habla de la tercera guerra mundial. Alguien dirá que un muchacho de veintinueve años no puede lanzar el mundo a un holocausto. ¿Por qué no? A lo largo de la historia los motivos de las guerras han sido muy variados. Una de las más famosas comenzó con un adulterio.

Sin menospreciar la vieja máxima de que no hay enemigo pequeño, lo preocupante no es la declaración en sí. Corea del Norte tiene un ejército muy bien pertrechado de carros, de lanzacohetes, de baterías de todo tipo, amasados el borde de la zona desmilitarizada. Pero su logística es muy pobre. Apenas si tiene reservas de combustible para un mes y la parafernalia bélica está en la frontera para que tenga menos trayecto que recorrer. Lo preocupante es lo que hagan los vecinos y aliados, los que estaban presentes cuando el armisticio de 1953, que puso fin a la guerra de Corea, los chinos, los rusos y los estadounidenses, por no hablar de los japoneses. Ahí sí que puede haber un lío porque, de los cuatro países, tres son potencias nucleares con capacidad entre las tres para destruir el planeta una docena de veces. 

Es un consuelo a la hora de calibrar las consecuencias de una guerra hoy.

En lo que a España se refiere está por ver si una guerra en el extremo Oriente sirve como cortina de humo  del caso Bárcenas.

divendres, 29 de març del 2013

El barco de los locos.

Espero no ser el único que sospecha que todos estos organismos, instituciones, fondos, gobernantes, gabinetes, políticos, asesores, consejeros no tienen ni idea de lo que no paran de hablar sin ponerse antes de acuerdo o, cuando menos, sin contrastar los datos, tan poseídos están de su razón. Así, un organismo vaticina la recuperación a la vuelta de la esquina y el otro dice que a la vuelta de la esquina hay más hundimiento y más quebranto general postergando la recuperación a un brumoso 2015. En cuanto a lo que propongan, no hay cuidado, no habrá discrepancia alguna: rebajar los salarios. Pero tiene gracia que eso proceda de presupuestos absolutamente contrarios y a los que, va de suyo, se ha llegado mediante cálculos objetivos, científicos.

Las distintas autoridades o analistas, en realidad, hablan con un criterio de probablidades en el que también juegan los intereses y los deseos. El gobierno anuncia un déficit y la Comisión europea lo corrige de inmediato al alza. El gobierno argumenta que la discrepancia se debe a un cambio en la metodología del cálculo de la Comisión y esta responde que no hay tal. Han pillado al gobierno haciendo trampa. Y no vale decir, como hace un portavoz del PP, que el criterio de cálculo del gobierno vale tanto como cualquier otro porque eso es ponerse gallito pero el que vale es el cualquier otro.

Pero no es solamente en estos casos especiales. En conjunto, el comportamiento del personal de la obra recuerda mucho el cuento del barco de los locos, el Narrenschiff, de Sebastian Brant porque, aunque la historia va loco por loco, obviamente, viajan todos en el mismo barco, más o menos como lo pinta el Bosco, aunque algo más numeroso. Pero todos locos, verdaderos orates.

¿Qué me dicen de esa señora profesora de Doctrina Social de la Iglesia en el CEU que afirma que de la violación se obtiene un bien, como es la bendición de un hijo? Es la misma que recomienda a las esposas amar al que las maltrata. Como ha habido un clamor de las redes, que son la plaza pública, la superioridad se ha visto obligada a hacer una declaración en la que declaran mucho pero aclaran poco pues se limitan a condenar las interpretaciones extremas de la doctrina. Y ahí está el quid de la cuestión, en si lo que dice la enseñante es una exageración o no. Puede que no, que sea la doctrina misma expresada con mayor realismo. Porque es la nave de los locos.

Supongo que hoy habrá imágenes de procesiones, de pasos del Santísimo de la Merced o la Virgen de los Dolores o los Hermanos penitenciarios. Veremos a los dirigentes ataviados para la ocasión para simbolizar la unidad de acción del poder político y el altar. Cuando veo a Cospedal con su peineta y mantilla, qué quieren ustedes, me recuerda esas imágenes de los jefes de tribus de la Polinesia en los documentales de los años treinta, tan graves, tan ceremoniosos. Y, detrás vienen los costaleros con los pasos y los encapachudos y, en algunos lugares, unos exaltados que van azotándose o arrastrando cadenas. Pura antropología cultural. .

Creo que la asociación de ateos había pedido permiso para una manifa atea para el jueves santo y que la autoridad lo denegó. A lo mejor fue por velar por su integridad física, porque, la verdad, esos que van por la calles con cirios encendidos y marcando el paso al redoble del tambor en marcha fúnebre no son muy de fiar.

El barco se ha animado mucho con la llegada del nuevo Papa, quien ha mostrado tener un sentido mediático muy superior a sus predecesores. Esa imagen del Sumo Pontífice besando los pies de un recluso menor de edad tiene su impacto. Y su comentario inmediato: este Papa viene a cambiar las cosas; a ver cuánto dura, etc. Curiosamente, la foto es tan reveladora por lo que muestra como por lo que oculta. En la que yo conozco el chaval no sale, ni siquiera borrándole el rostro. La historia, qué caramba, la hacen los papas, no los menores presos.

Es un momento tan válido como otro cualquiera para desencadenar la tercera guerra mundial, debe de pensar el líder supremo, camarada Kim Jong-un, tercero de la dinastía de Kim Jong. Y así puede ser. En un navío repleto de locos cualquier cosa es posible.En cuanto un hombre se siente miembro de una dinastía, entronca directamente con el sol y es capaz de cualquier locura.

dijous, 28 de març del 2013

El lenguaje del adversario.

Cuando el ministro Gallardón amenazaba con restringir el derecho al aborto hasta hacerlo desaparecer se embarcó un par de veces en unas prolijas argumentaciones de las que no se entendía nada salvo cuando el orador hablaba de la violencia estructural sobre las mujeres. De igual modo, cuando el ministro de Educación abre (más) la bolsa del Estado a favor de los colegios que segregan por sexo, sostiene que la "diferenciación" no implica discriminación, forzando para ello el sentido de una disposición de la UNESCO. Asimismo, cuando Esperanza Aguirre quiere elogiar al PP, dice que es el verdadero partido de la innovación, el partido de la revolución. Y cuando se trata de privatizar servicios sanitarios, se dice que el objetivo es mejorar la libertad de eleccion del usuario al que en realidad se ve más como cliente.

La violencia estructural, la no discriminación, la innovación y hasta la revolución así como la libertad son términos de la izquierda, términos de los que se apropia la derecha para conseguir esa curiosa hegemonía que el pensamiento neoliberal viene teniendo en los últimos tiempos. Se expresa en terminología progresista (con lo que, es claro, pretende dejar al progresismo sin discurso) pero su finalidad es netamente reaccionaria. Un ejemplo histórico: aquellos padres que reclamaban el derecho a la objeción de conciencia frente a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. La objeción de conciencia, otra práctica típica del repertorio progresista.

La izquierda se ve obligada a compartir parte de su vocabulario con la derecha. Es algo que esta hace con frecuencia. Nazi era apócope de Nacionalsocialista y los falangistas españoles decían ser nacionalsindicalistas porque aquí el sindicalismo privaba. Esto sitúa al progresismo en una posición incómoda, pues se ve obligado a explicar por qué su concepción de la violencia estructural o la no discriminación es distinta de la derecha que no pasa de ser una parodia.

En el extremo se encuentra esa recomendación del gobernador del Banco de España al ministro de Economía de nacionalizar Bankia. Pero lo suyo ¿no era privatizar? No siempre, según se ve. A veces hay que nacionalizar. Eso que la izquierda siempre quiere hacer. Nacionalizar, ¿qué? Por supuesto, las pérdidas. Son los beneficios los que se privatizan. La fórmula es perversa, pero inevitable en un mercado libre que solo deja de serlo cuando interesa al capital. Un ejemplo de manual de cómo se emplea un término para desnaturalizarlo. Luego queda, además, la evidencia de que Bankia es, en realidad, el grueso de la crisis española, la razón de su particular virulencia. Porque el asunto es bien sencillo: hay ahí unos 30.000 millones de euros que parecen haberse volatilizado de la noche a la mañana. Es preciso averiguar su destino, incluso si se han distribuido en forma de sobres por vaya usted a saber dónde.

El uso torticero de los términos trata de encubrir verdaderos atentados al interés general en beneficio de intereses privados que es la razón de ser de la hegemonía neoliberal, una hegemonía explicable en términos de sus artificios discursivos. La misma Aguirre que sostiene que el cristianismo ha traído la libertad a Occidente, considera la libertad como libertad de mercado y tilda a Franco de socialista.

Esto explica por qué la izquierda  encuentra tantas dificultades para explicar su posición. Sobre todo la izquierda que ha aceptado algunos postulados neoliberales, como la productividad, la competitividad y ha sometido los suyos a criterios mercantiles.

dimecres, 27 de març del 2013

Retrato del presidente ausente

Cuando Rajoy quiere hablar a los medios españoles se va a París o Berlín o Bruselas. Mejor fuera decir: cuando no le queda más remedio que hablar a los medios, ya que querer no quiere nunca, pero en el extranjero no le permiten hacer lo que hace aquí: escaquearse , esconderse, parapetarse detrás de sus ministros, no pisar el Parlamento salvo el mínimo imprescindible. Y, cuando es fuerza que aparezca, por ejemplo hace unas fechas en el Ritz a apoyar a Cospedal, literalmente abrasada por el ridículo hecho en el caso de Bárcenas, no acepta preguntas y se escabulle por la puerta de servicio por miedo a la ciudadanía en la calle.

Rajoy es un presidente ausente, mudo, oculto en el palacio de La Moncloa, acorralado por la corrupción que invade su partido y de la que es directo responsable por ser su presidente y haberse beneficiado de ella o, cuando menos, haber hecho la vista gorda. La rebelión de Bárcenas lo tiene contra las cuerdas y probablemente ocupa todo su tiempo que va desde ordenar silencio a su partido hasta, al parecer, interferir en los procesos judiciales en curso y llamar al Consejo General del Poder Judicial, para presionar a fin de que su caso vaya a unos u otros jueces, más o menos favorables a su persona.

Eso es lo único que le importa, que le obsesiona: salvar su pellejo, razón por la cual no gobierna pero despliega febril actividad para embarullar la acción de la justicia frente a la que se encuentra bajo sospecha de haberse lucrado con unos repartos mafiosos de pasta que supuestamente preparaba el omnipresente Bárcenas. Cualquier otra persona de mediano carácter, convicción y dignidad ya hubiera dimitido. Es insoportable ejercer como presidente del gobierno estando bajo sospecha de ser un corrupto. Es algo moralmente insostenible.

Pero a él le da igual. Un hombre que reconoce haber llegado al poder mediante trampas y mentiras y que afirma igualmente que seguirá mintiendo cuanto haga falta en función de los "intereses generales", que no son otros que los suyos personales y los de sus apoyos partidistas, financieros, amiguistas, caciquiles y enchufados es un lastre para el pais. No solamente no dimite él, como debiera, sino que se opone resueltamente a que dimitan sus subordinados aunque estén metidos hasta el cuello en la corrupción porque los utiliza como barrera protectora, para evitar verse él en posición de lanzamiento.

Es marrullero, confuso, ambiguo, cantinflero, carente de todo crédito y autoridad, con la proverbial mala fe de la derecha española y bastante cobarde. Su bunkerización, su encierro y silencio, su permanente ausencia son los reponsables de que el país vaya a la deriva de una recesión que no solamente no se ha resuelto sino que se agrava por momentos. Ayuda y mucho la fabulosa incompetencia de un equipo descoordinado, dejado a las lamentables ocurrencias de ministr@s a cada cual más chusco, mientras el presidente otea su horizonte penal.

Los medios y políticos extranjeros han calado hace tiempo al personaje.  La opinión general sobre Rajoy oscila entre considerarlo el político más incompetente de Europa (un europdiputado británico en una sesión plenaria del Parlamento europeo) hasta tenerlo por un señorito de casino de provincias  que llevará España al desastre, al decir del Economist o el Wall Street Journal. No mejora en nada su imagen el hecho de que, como suele pasar, sea el único mandatario europeo que no habla ninguna de las lenguas del continente y aun la propia la farfulla de modo lamentable. 

Pero a él sigue dándole igual porque su idea de la dignidad de su cargo es como su conocimiento de lenguas: inexistente. Calcula, además, con astucia ladina de aldea, que el desprestigio que arrastra en el exterior no llega al interior porque supone que sus compatriotas somos como él, que no hablamos idiomas y no no nos enteramos de lo que sucede fuera. 

Él tiene un proyecto, un modelo, una pauta: su misión es aplicar en España las órdenes que le dicten los alemanes, los mercados, los grandes bancos y hacerlo en contra de los intereses de la mayoría de la población, incluidos sus votantes a los que engañó, como engañó a muchos otros españoles y a favor de los de la oligarquía financiera, los grandes empresarios, el capital. Esa es su función y para eso le pagan espléndidamente, incluidos supuestamente jugosos sobres diligentemente gestionados por el amigo Bárcenas, a quien Rajoy ha negado no ya tres veces, como Pedro a Cristo, sino treinta veces tres, del puro miedo que le tiene. 

Para terminar el retrato, un par de retoques finales: que las pocas veces que sale sea a recibir órdenes de Merkel o a presenciar un partido de fútbol dice todo sobre la fibra moral y la capacidad intelectual de este presidente ausente.

(La imagen es una captura del vídeo de La Moncloa en el en Public Domain).

dimarts, 26 de març del 2013

No se olvide.

La retórica del engaño, la falsedad, la mentira. La retórica de la derecha:

- Finiquito en diferido.
- Denuncias anónimas.
- Aeropuertos sin aviones.
- ¡Que se jodan!
- Franco era socialista.
- Se acabaron las mamandurrias.
- Tres tristes trajes sin pagar.
- El PP es el partido de los trabajadores.
- No entiendo mi propia letra.
- Todo es falso salvo alguna cosa.-
- Haremos una auditoria externa.
- Sepúlveda es funcionario del PP.
- El señor Bárcenas no tiene nada que ver con el PP.
- El PP es incompatible con la corrupción.
- No vi Jaguar alguno en mi garaje.
- El PP es el partido más transparente.
- No tocaré la sanidad ni la educación.
- Bárcenas tenía una simulación de contrato.
- Los profesores son unos vagos.
- Los médicos son unos vagos.
- Los funcionarios son unos vagos.
- Los liberados son unos vagos.
- Los trabajadores son unos vagos.
- Los parados se compran televisores de plasma.
- Los jóvenes emigran porque tienen sentido de la aventura.
- Carromero es un luchador por la libertad.
- La Virgen del Rocío ayudará a mitigar el paro.
- Nadie podrá nunca demostrar que Bárcenas no es inocente.
- Haré en España lo que Camps y Matas han hecho en Valencia y Baleares.
- No a la subida de los chuches.
- El franquismo fue una época de extraordinaria placidez.
- Cuando yo gobierne, bajará el paro.
- Hay que españolizar a los niños catalanes.
- La separación por sexo no es segregación.
- No he cumplido mi palabra, pero he cumplido con mi deber.
- Prohibir el aborto es proteger a las mujeres de la violencia estructural.
- Las mujeres, como las leyes, están para violarlas.
- Hay que modular el derecho de manifestación.
- Los matrimonios homosexuales no garantizan la reproducción de la especie.
- La reforma laboral ha frenado el paro.
- ETA es una gran nación.

La solución chipriota.

Todo el mundo estaba tan contento con la solución adoptada. Agotados pero sonrientes salían los ministros de la reunión del Eurogrupo. Misión cumplida. Hasta la señora Merkel se hizo fotografiar haciendo pacífico ganchillo en un centro social. Ganchillo, una de esas destrezas manuales -no tan complicada como el encaje de bolillos- que requieren concentración mental, serenidad y sosiego. Efectivamente, nada de qué preocuparse y, además, añadía la cancillera, es justo que paguen la crisis los responsables de provocarla. Más razón tiene usted que un santo, señora. Pero ¿por qué limitar este hallazgo a la feliz isla de Chipre? Digo feliz, no por su historia, llena de violencia, debido a su situación geográfica, sino porque es uno de los dos lugares que presumen de haber sido cuna de Venus, llamada Venus cipria por eso.

La tranquilidad duró un telediario. El ambiente se enrareció cuando el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, hizo saber que el acuerdo era tan bueno que podía servir de ejemplo en otras partes. Zas. Batacazo. Todas las bolsas se fueron a pérdidas y los índices a rojos. Las crónicas hablaban de que las declaraciones habían provocado el nerviosismo y la inquietud en los mercados. La pregunta inmediata es ¿por qué? ¿Por qué una buena solución desata reacciones tan negativas? Porque quizá no sea tan buena para quienes reaccionan. La primera muestra está en la supresión del paraíso fiscal chipriota. Los paraísos fiscales son un gran negocio, mueven mucho dinero, lo ocultan o lo blanquean. Todos los beneficiarios de la paradisiaca fiscalidad considerarán que la medida es mala.

Pero la alarma, el tortazo de las bolsas, la subida de la prima de riesgo no se deben solo a la cuestión del paraíso fiscal. Lo que verdaderamente espanta a las plazas financieras es que se generalice la "buena" solución chipriota. Esa es la cuestión: garantizar los depósitos hasta 100.000€ y hacer una quita del 30% en los de más de 100.000€ es una medida de izquierda, es la materialización de la propuesta de la izquierda de imponer un gravamen excepcional a las grandes fortunas. Este es el pánico de los mercados: que algo así pueda suceder en España, en Portugal o quizá en Italia. El temor a que, en efecto, paguen la crisis los responsables de provocarla, como dice Frau Merkel haciendo ganchillo y en coincidencia con las reivindicaciones de la izquierda y los movimientos sociales de que la crisis la paguen los responsables

Así pues, el miedo a las medidas de izquierda, aunque sean adoptadas por la derecha. Se añade que la intención es, además, dejar caer los bancos que quiebren. Es decir, lo recaudado por el impuesto a los ricos irá a reducir el déficit y -esta es la petición de la izquierda- a compensar a los sectores más desfavorecidos por la rapiña que han venido padeciendo a manos de los neoliberales, es decir, ni un solo euro de ese dinero a rescatar más bancos. Y, si no he leído mal, Nicosia anuncia que se iniciaran acciones penales contra los responsables de la crisis. Es decir, Chipre parece seguir la vía de Islandia en lo que quizá influya algo la común condición insular de los países. 

Si alguien duda de que la Troika, la señora Merkel, el sanedrín del neoliberalismo, puedan adoptar una medida de izquierda no tiene sino ir a Rajoy a proponérsela dado que, al fin y al cabo, es bendecida por su mentora alemana. Sería algo así: "Oiga, don Mariano, que no hace falta que siga usted machacando a la pobre gente con sus rebajas, sus recortes, sus socaliñas; que puede usted dejar en paz las pensiones; que puede usted imponer una quita del 30% a las cuentas de más de 100.000 euros, Con ello pagará usted asimismo un pico, dando así un inmarcesible ejemplo de probidad y civismo". 

No suena ¿verdad? Y menos del lado de uno que se hacía subir el 27% el sueldo del partido (tampoco muy legal en sí mismo, cuando se cobra también como diputado) mientras predicaba austeridad a los demás y los animaba a aceptar bajadas de sueldos y/o aumento de jornadas laborales. Aquel famoso hay que trabajar más y ganar menos del modelo de empresarios, Díaz Ferrán, hoy en el trullo por presunto mangante.

No, no suena y menos del lado de un presidente bajo sospecha de haber recibido dineros irregulares vía sobre.  Pero es la solución que se considera aceptable para otros lugares, entre ellos España. Bien es cierto que el Eurogrupo comenzó una confusa ronda de desmentidos al ver la muy negativa reacción de las bolsas, pero la evidencia canta: hasta la derecha tiene que recurrir a medidas de izquierda. Porque funcionan y causan menos destrozo, menos desigualdad, menos sufrimiento.

dilluns, 25 de març del 2013

El Estado Gürtel

A comienzos de 2011, convocadas elecciones autonómicas en la Comunidad de Valencia entre otros lugares, en plena borrasca de los tres trajes de Camps, Palinuro auguraba que el escándalo Gürtel pasaría factura a los implicados, que iría creciendo con el paso de los días hasta hacer insostenible la situación. Incluso buscó una analogía en la célebre pieza de Ionesco, Amadeo o cómo salir del paso, en la que hay un cadáver que no cesa de crecer y que, al final acaba ocupando toda la casa. La Gürtel era ese cadáver. Sin embargo, para perplejidad general, el presidente Camps, por entonces imputado en la trama, revalidó su cargo con una mayoría absoluta superior a la que obtuvo cuatro años antes. La corrupción no pasaba factura y Palinuro quedaba de mediano profeta.

La comparación con el cadáver de Ionesco era precipitada, demasiado temprana. Las cosas requieren su tiempo. Los cadáveres, también. Pero, desde los tiempos en que una ofensiva concertada puso punto final a la carrera judicial del juez Garzón, convirtiéndolo de paso en el primer juzgado y condenado por el caso Gürtel, el cadáver ha seguido creciendo y creciendo y, con el añadido del frente Bárcenas (con el que, según parece, está relacionado), tiene ahora unas dimensiones que afectan a las instituciones del conjunto del país. El electorado se ha percatado de ello y hoy la corrupción es la segunda en el orden de preocupaciones de los españoles..

La red social Gürtel-Bárcenas es omnipresente y cabe hablar de un Estado Gürtel, pues la trama salpica a las más altas instancias del Reino, incluida la Corona. Esta se ha puesto en el centro de la diana a raíz del sospechoso comportamiento del Monarca en relación a su yerno. La presidencia del gobierno también está bajo sospecha, así como una cantidad indeterminada de altos cargos y dirigentes del PP. Digo "indeterminada" porque cada día que pasa aparecen nombres nuevos metidos de lleno en trapicheos y evasiones relacionados con la trama. Hervé Falciani facilita ahora otra lista de evasores fiscales con nuevos nombres de dirigentes del PP y otros ya imputados en la Gürtel. Y nada nos dice que sea la última. La corrupción está tan extendida, de Santiago a Palma y de ahí a Madrid pasando por Valencia, todos gobiernos del PP, que se ha convertido en el mecanismo normal de funcionamiento de las administraciones.

Cuando un Estado está tan penetrado por un organización de delincuentes y mafiosos todo en él se hace opresivo y tiránico. El gobierno carece de autoridad para imponer nuevas medidas de austeridad y rigor a la población. No obstante, cada viernes, como dice Rubalcaba, se cometen nuevas agresiones contra unos u otros sectores populares. Un gobierno sobre el que se cruzan ya apuestas acerca de cuánt@s ministr@s, de l@s de probada ineficacia, dejarán próximamente el cargo, algun@ de ell@s por la trama Gürtel.

diumenge, 24 de març del 2013

De la lealtad mal entendida.

La entrevista de Elena Valenciano hoy en El País es un ejemplo palmario del grado de delicuescencia del PSOE. No hace dos días que, presionado por doquier para que haga algo, Rubalcaba delegaba en ella de hecho todo el poder en el seno del partido, se postulaba como dirigente de la oposición mayoritaria y decidía ocuparse en exclusiva de controlar al gobierno y de elaborar una alternativa a sus políticas. Asimismo recomendaba al PSOE hablar menos de sí mismo y más de oponerse a las políticas reaccionarias y ruinosas del PP. En el fondo, se trataba de una forma elegante y sutil de mandar callar, de censurar, de ahogar el muy legítimo debate interno que, al cuestionar abiertamente su idoneidad para el cargo, causa mucho enojo al secretario general.

El modo en que la dirección del PSOE entiende esta doctrina queda claro en la entrevista a Valenciano. Todos mudos que, para hablar del interior del PSOE, de sus problemas e incluso -en una auténtica demasía- de las posibles críticas a otros dirigentes y militantes ya está ella, la vicesecrataria, secretaria general de hecho, la que monopoliza el oído del jefe máximo y goza de su confianza. El contenido de la entrevista rezuma tal autoritarismo e intransigencia que hay cosas que es preciso leer un par de veces para darles crédito. La idea básica de Valenciano es que el hecho de haber ganado el Congreso de Sevilla legitima a Rubalcaba para aplicar un principio de winner takes all, de imponer todos sus puntos de vista sin necesidad de acomodar ninguno discrepante. Que aquella victoria de Rubalcaba fuera por la mínima, casi pírrica, no debe de ser razón suficiente para que Valenciano -y menos él mismo, según parece- tengan en cuenta la necesidad de integrar a los sectores críticos, cosa conveniente en toda ágora democrática y obligada en un partido de izquierda. Antes al contrario, la segunda del jefe, víctima del mal de altura, pone en la picota a Carme Chacón y se permite el lujo de llamarla desleal así como de exigir lealtad a todo el auditorio de la cofradía socialista.

Muy bien. Lealtad ¿a qué? ¿A quién? Valenciano lo tiene clarísimo: al gran vincitore del Congreso, Rubalcaba y, por cierto, no menos grande perdedor de elecciones y de sondeos sobre intenciones de voto. Lealtad a la persona. No sé si puedo encontrar una propuesta más repulsiva para una mentalidad crítica de izquierda que la de la lealtad al jefe. Es un rasgo que comparten las izquierdas oligárquicas con las derechas: fidelidad canina al baranda, culto a la personalidad. Cabría pensar que, por un milagro del destino, Rubalcaba no fuera lo que es, es decir, un político profesional, más gastado que un billete de cinco euros, sin alternativas, sin carisma, sin popularidad en el electorado. Cabría pensar que, al contrario, es un lider nuevo, brillante, ingenioso, con recursos y fuerza de arrastre, con un proyecto de antemano ungido con el favor de los dioses. Cabría, como cabe pensar que el sol es un copo de nieve. Valenciano debe de ser la única española que cree que Rubalcaba tiene un proyecto armado, incluido, me malicio, el propio Rubalcaba.

En la izquierda somos leales a las ideas, no a las personas. Distinguimos la militancia, el activismo, de la servidumbre. La dignidad de la persona se orienta hacia la lealtad a los ideales y los principios, por los cuales hasta la vida puede darse; no tiene nada que ver con la supeditación a los caprichos y humoradas de un jefe, por muy jefe que sea y muy democrática y convincentemente elegido que haya sido. Y de eso, en el discurso de Valenciano, no hay nada, lo cual pone de manifiesto igualmente, el destino que aguarda a la última maniobra táctica de Rubalcaba para ganar tiempo: el olvido. 

Muchos pensamos que la mejor forma de ser leal a las ideas es no serlo a quienes dicen encarnarlas. Pero de esto, Valenciano no entiende ni pum. Por ejemplo, parte del principio incuestionable de la fidelidad de Rubalcaba al acervo ideológico del PSOE. Ni se le ocurre preguntar si a su vez Rubalcaba es leal a ese acervo o si está secuestrando la voluntad del partido. ¿Es leal al PSOE convertirlo en un partido dinástico, monárquico, unitarista, contrario al derecho de autodeterminación y acomodado a la preeminencia de la iglesia sobre el Estado? 

Ese mandar callar tan molesto no afecta solo a los militantes socialistas sino que trata de extenderse al conjunto de la ciudadanía, como negando a esta el derecho a opinar sobre las peripecias del PSOE. Esa obsesión con que las diferencias se ventilen en el ámbito interno y no se manifiesten en el exterior equivale a olvidar que los partidos son criaturas de los ciudadanos y que se deben a estos en quienes hay un derecho obvio de fiscalizarlos, analizarlos y criticarlos si llega el caso, aunque no les guste. Porque se financian con dineros públicos

En el cielo y en la tierra.

El abrazo de Castel Gandolfo. Esos dos angelicales ancianos en sus albas vestiduras son quizá lo más cercano que podamos imaginarnos al reino de los cielos,  a donde ahora se llega en helicóptero..

Entre tanto, aquí en la tierra, el caso de Chipre pone a prueba el sistema político europeo. Es una muestra más del proteico carácter del capitalismo, capaz de convertirse en su contrario para sobrevivir. Esa quita del 20% de todas las imposiciones superiores a 100.000 euros es una medida que cualquier partido de izquierda aplaudirá incluso con mala conciencia por no haberse atrevido a tomarla él. Pero el gobierno chipriota es muy de derecha. Y ¿qué hace un gobierno de derecha adoptando medidas de izquierda? Obviamente, refundar el capitalismo.

No podemos saber en qué pensaban en concreto aquellos líderes, como Sarkozy, que prometían la refundación del capitalismo en los primeros momentos de la crisis actual. Pero sí podemos ver que los gobiernos aplican a la crisis como soluciones las medidas que la provocaron. Hasta que dejan de hacerlo y aplican las de la oposición, como esa quita del veinte por ciento. Una medida claramente confiscatoria y que afecta a los más pudientes, una medida de izquierda pero adoptada por un gobierno de derecha, prueba evidente de su validez.

Desde el comienzo de la crisis las autoridades han venido advirtiendo de que España no es Irlanda, ni Grecia, ni Portugal, ni, ahora, Chipre. Claro, España es España, desde luego pero ¿por qué no habría de adoptar una decisión de tipo chipriota, una tasa sobre los depósitos bancarios? Al fin y al cabo eso es lo que es la política de austeridad impuesta por el gobierno. No se tocan los depósitos bancarios pero se reducen los sueldos, se aumentan los impuestos, se establece todo tipo de tasas y exacciones a la población del común que equivalen a una quita pero en donde quienes pagan más son los que tienen menos. Por eso el gobierno no impone tasas a los depósitos bancarios. Prefiere sacarle a la gente el dinero literalmente del bolsillo.

Hay quien dice, para encontrar una lógica insider, que la mayor parte de los depósitos superiores a 100.000 euros en Chipre son rusos. O sea, Chipre nacionaliza recursos rusos. Antaño un caso como este podía ser un casus belli. Hoy, la guerra no es pensable, al menos de momento. Pero esa es consideración anecdótica. La cuestión principal es que un gobierno de derecha adopta una medida típicamente de izquierda porque es buena para salvar el capìtalismo. La pregunta inmediata es: ¿por qué Rajoy no aplica en España lo que ve hacer en Chipre y no lo que vio hacer en Baleares y Valencia?

No hay amor feliz.

Hay unas gentes aquí, en la capital, que han decidido abrir una sala de teatro bajo el provocativo nombre de El Sol de York, de resonancias shakesperianas y la guerra de las dos rosas. Son los bajos de un edificio de Arapiles y allí han montado una sala de teatro de lo que antes se llamaba "de cámara". El teatro ahora trae pocos personajes, poco cambio de decorado y ninguna máquina. Así se hace más fácil de representar, más convincente por más cercano. Casi concebida para estos efectos parece la pieza que representan y fuimos ayer a ver, Cuando fuimos dos, una historia de una pareja en el momento de la ruptura. Esta les cuesta un mes pues ninguno de los dos quiere dejarlo en el fondo si bien la separación es inevitable.

La obra es un repaso de la situación de crisis en las relaciones amorosas. Los celos de una parte que tanto fastidian a la otra y la promiscuidad de esta otra que da origen a aquellos celos. Y en esa falta de concordancia se da la ruptura, sobre todo porque el resto de la convivencia se tiñe de ella. Las rupturas van siempre acompañadas de infinidad de recriminaciones.

En el caso de esta pareja, que viene a ser un  eco de La bella y la bestia, relata la historia del autor novel que quiere reconocimiento por una obra rupturista pero que acaba cediendo hasta convertirla en una obra adocenada para consumo de públicos cautivos. El asunto es un poco inverosímil, pues no se cambian los personajes de una novela de dos a tres así como así, pero se entiende la intención: el hecho de que Eloy (Dios, el cielo) acceda a modificar de medio a medio para servir el gusto del público una obra de la que César (el Emperador, la tierra) le ha hecho prometer que no cambiará ni una coma señala el momento de la ruptura, cuando César comprende que el Dios le falló. Es César, la bestia, el que rompe cuando descubre que adoraba a un Dios falso. La relación ya solo se basa en el sexo y eso no le parece suficiente precisamente al encargado de ponerlo. 

Por cierto, parte de la historia sucede en internet, en las redes sociales, bajo la tiranía de los smartphones. Está bien eso de que Eloy reproche a César su exhibicionismo en Facebook, en donde cambia con frecuencia de perfil. Menos mal que no hablaron del muro. En el fondo es la vieja manía de los celosos de fisgar por doquier en busca de razones para sus celos. Pero elevada a la enésima potencia a través de las nuevas tecnologías.

La obra está muy bien y es tremendamente dinámica. Los dos actores lo bordan. Sus apartes y confidencias al público, muy logrados. El director crea un espacio mágico, un escenario en movimiento en el que los personajes sortean las cajas de embalaje y, en el centro, una enorme cama de matrimonio, símbolo glorioso de los amores de antaño que ya no son, y que reducida ahora al sexo, ya no puede retenerlos.

No. "No hay amor feliz./No hay amor que no viva del llanto" (Aragon)..

En fin, que buena suerte a la gente de El Sol de York..