dissabte, 21 de març del 2015

Día de reflexión.

La verdad, esto del día de reflexión siempre me ha parecido absurdo. No porque esté en contra del hecho de reflexionar sino porque es obligatorio. Se reflexiona o nada. Es una especie de sábado mosaico aligerado. Pero igualmente insoportable. Hay que respetar el derecho de quienes no quieran reflexionar, bien porque no acostumbren o porque se nieguen a hacerlo a toque de cornetín. También y por mayor motivo, porque la prohibición muestra un pobrísimo concepto del debate ciudadano y presume que las gentes no somos capaces de hacer dos cosas al mismo tiempo, seguir recibiendo información y reflexionar. O, lo que es peor, que no somos capaces de reflexionar mientras nos informamos. Es un absurdo parecido al de la prohibición de publicar encuestas a menos de siete días, con lo cual siguen operando las de más de una semana, que quizá no reflejen los nuevos estados de ánimo.

Bueno, en general, prohibir sin necesidad es absurdo. Y, además, inútil. Los candidatos se toman el día de asueto, que falta suele hacerles, pues llevan diez o quince con la lengua fuera. Se reúnen con la familia, con los amigos, van de cañas o a rezar a San Judas Tadeo, patrón de los imposibles. Pero largan a los medios que los buscan precisamente para eso, para que larguen. Los periodistas, gente avezada, saben que hoy, con todas las luces apagadas, los escenarios vacíos, las cortinas echadas, los altavoces mudos, el aforo desierto, es cuando se puede recoger algo sensacional, producido por el famoso complejo de l'esprit de l'escalier, el "espíritu de la escalera", lo que el candidato pudo haber dicho en el escenario en un momento álgido pero no lo hizo porque se le ocurrió después. Puede hacerlo en el día de la reflexión y alterar esta. La prohibición no sirve para nada. Vamos, que inspira el mismo respeto que el día de la marmota.

Pero aquí estamos todos, reflexionando como locos en una jornada vacía por orden de la autoridad, entre el ayer, la campaña pasada y el mañana, las elecciones y su resultado. El pasado y el futuro. Los reinos del diablo y de Dios según se simboliza en la leyenda de Merlín, hijo a medias de Dios, quien le enseñó a ver el futuro y el diablo, quien le enseñó a interpretar el pasado. Por eso nadie se aclara si Merlín era bueno o malo.

La campaña ha sido bastante temperamental. Ha respirado cierto orgullo de la tierra, sobre todo del lado de la izquierda, PSOE, Podemos, IU. Mucho menos del de la derecha, PP y Ciudadanos. Visualmente se ha impuesto la imagen de Susana Díaz, a un pelo de indentificarse místicamente con la patria andaluza pues, a su condición de mujer, añade la de grávida. Ha hecho muy bien en dosificar la presencia de Sánchez y este ha sabido estar. No ha eclipsado a la candidata, pero se le ha reconocido el cierre de la campaña como momento solemne.

En cambio, el candidato del PP parece haber sido Rajoy quien mostraba al de verdad como José Luis Moreno a su muñeco. Hablamos siempre de memoria visual. Los contenidos, después. Algo parecido ha pasado con el candidato de IU, Maíllo, cuyo momento estelar fue ocupado por la resurrección de Anguita, interpretando el canto del cisne de la federación con reminiscencias de ave Fénix: que perezca IU para que florezca Podemos.

La candidata de Podemos adquirió desde el comienzo repentina notoriedad por la muy esperable vía de un desnudo fake que ha corrido como la pólvora por las redes, como era de suponer. Y no por tratarse de Andalucía. Hubiera pasado lo mismo en Finlandia. Sin embargo, no le hacía falta a Rodríguez, que ha impuesto una imagen de joven guardia, de fuerza y determinación que despierta muchas simpatías. La campaña de Podemos ha sido suya y el mitín de cierre, también. Pablo Iglesias e Íñigo Errejón han sido teloneros. Eso ha estado muy bien.

Los candidatos de Ciudadanos y UPyD no parecen haber pasado la barrera de la velocidad del sonido ni el umbral del conocimiento público que va a la de la luz. Los sondeos pintan negro para UPyD y rosa para Ciudadanos. Probablemente sea esta la incógnita más interesante: el porcentaje de votos a Ciudadanos y su procedencia.

Los contenidos han sido parcos en general. Muy declamativos, poco propositivos: acabar con la corrupción, el paro juvenil escandaloso, los EREs, el PER, el bipartidismo y poco más. De política española, cero. De cuestiones autonómicas, fuera de una histórica deuda que sigue sin pagarse, nada. Desde el principio ha preocupado más el futuro, las coaliciones. Si no he entendido mal, Díaz ha cerrado la campaña pidiendo una mayoría suficiente. Lo ha dejado para el final. Un poco más y pasa al "espíritu de la escalera".

A Palinuro las coaliciones le parecen la sal de la tierra. Si alguien lo duda, que contemple, si puede, esta X legislatura con gobierno monopartidista de mayoría absoluta, y actúe en consecuencia. O mejor, quizá no. Keep calm and carry on.
 
Las coaliciones exigen flexibilidad, tacto, capacidad de maniobra, habilidad, voluntad, audacia, en fin, cosas buenas. Díaz descartó al comienzo de la campaña toda coalición con el PP o Podemos. Hay un venerable debate en la ciencia política sobre qué efecto tienen las campañas electorales y para qué sirven. Una hipótesis plausible es para que algunos cambien de opinión. Por ejemplo, la señora Díaz que excluyó precipitadamente dos alianzas perfectamente verosímiles según queden los resultados. Para Palinuro, a fecha de hoy, la mejor coalición sería PSOE-Podemos. Veo además a Díaz y Rodríguez trabajando juntas perfectamente y entendiéndose. Las demás son todas posibles, sin duda, según resultados y preferencias. Sin excluir ninguna a priori. Ya se sabe que la que se produzca será acerbamente criticada por quienes se queden fuera.

Dice Rajoy que no cabe extrapolar el resultado de las elecciones andaluzas de mañana al resto de España. O sea, aquí les presento un candidato, pero lo que le pase no es ejemplo de nada. Eso es dar ánimos al muñeco. Claro, quien se presenta en España es él y quiere salir. Él solo se abraza y quiere proyectar en España a candidatos triunfadores, como Matas, Camps o Fabra.

divendres, 20 de març del 2015

¿En dónde está el enemigo?


Uno de los más famosos adagios del maestro de la guerra, Sun Tzu, es el referido a la necesidad de conocer al enemigo y a nosotros mismos. Si nos conocemos a nosotros mas no al enemigo, o conocemos al enemigo mas no a nosotros, o conocemos a los dos o a ninguno de los dos, los resultados serán muy distintos. Sin duda, pero, para conocer al enemigo, primero hay que saber quién es y en donde está.


Como la política tiene bastante de guerra, es recomendable aplicar los apotegmas de Sun Tzu, aunque aquí, por las buenas formas, se habla más de "adversarios". Adversarios o enemigos, lo esencial es identificarlos, saber en dónde están.

Anguita cree que el enemigo es el PSOE. Muchos se indignan. En realidad no hay sino reconocer que el Califa es de piñón fijo. Del PP y de Ciudadanos ni habla. Y quiere tender la mano a Podemos, aunque sin mencionarlos. Cuando son sus verdaderos enemigos. Quizá no subjetivamente porque vienen diciendo lo mismo, pero sí objetivamente desde el momento en que Podemos ha absorbido prácticamente el voto de IU y la ha dejado de subalterna. Mírese al señor Valiente, candidato a alcalde por IU que pudo ser, y a quien ahora Podemos exige prescindir de su militancia si quiere converger con su proyecto.

Podemos, que no habla de IU para no crear más drama en la familia  ni aparecer más involucrado en los cainismos de la "izquierda transformadora", identifica un enemigo mediático, el PP, a cuyo presidente reta Pablo Iglesias a un debate en TV. Contra el que se pertrecha, sin embargo, es el PSOE. Al identificarlo con el régimen del 78, el bipartidismo, la casta, la corrupción y otras lacras, cree hacerle más daño que al PP porque llamar corrupto al PP hoy es redundante, pero decirlo del PSOE, hace mella en un caladero de votos próximo. Sin embargo, su peor enemigo es sobrevenido, uno inesperado y frente al que no tiene discurso, Ciudadanos. Al parecer, la ventana de oportunidad de Podemos era un balcón. Y los nuevos tienen un tirón electoral que los otros han perdido precisamente porque ahora han dejado de ser eso, nuevos, y la gente tiene más en donde elegir, lo cual es bueno. ¿O no?

Para Ciudadanos, los enemigos son a la par PP y PSOE porque configuran esa especie de fresco ya no tan fresco de la Restauración, en el que conviene ir haciendo modificaciones tanto en un lado como en el otro, con pericia, sin ideología, con innovación y responsabilidad. Se presenta así como alternativa a los dos grandes (aunque, de serlo lo es sobre todo del PP) sin necesidad de comprometerse en nada y, de paso, se pone a su nivel. Hábil jugada. Aunque los dos lo atacan, el que más le teme es el que no lo ataca, su verdadero enemigo, Podemos, cuya táctica con Ciudadanos es ignorarlos y ningunearlos. Una táctica errónea en cualquier caso porque, si, en efecto, son unos don nadies, superarlos no tendrá mérito y si no lo son, solo con evidenciarse habrán triunfado.

En el PSOE, el enemigo retórico, oficial y hasta obligado es el PP por tratarse de los dos partidos dinásticos con importantes coincidencias y no menos importantes discrepancias. Es una oposición institucional que el PSOE edulcora cuando puede con pactos de Estado y otras extravagancias. Su enemigo ideológico, el que le riñe la hegemonía en la izquierda a base de empujarlo a la derecha, es Podemos. Su problema es conservar su electorado más izquierdista ahora que el panorama se radicaliza sin perder el del centro izquierda. No es fácil pero, dada la ambigüedad y confusión doctrinal de Podemos, tampoco difícil. Basta con ser claro y creíble; aunque no se sea muy radical.En realidad, el peor enemigo del PSOE es él mismo. Los tres puntos calientes del momento, Cataluña, Madrid y Andalucía, por distintas razones, no invitan al optimismo. Y los tres apuntan a una carencia mayor, que presenta mala cara: el PSOE no tiene un proyecto para España. Cierto, los otros, tampoco, pero eso no reduce un ápice la gravedad de esa ausencia.

De UPyD es poco lo que cabe decirse. No tiene enemigos porque ninguno la considera una amenaza. El amor de Díez a la nación y el Estado, como el de Cordelia a su padre el Rey Lear engañado por sus otras dos hijas, Regan/PP y Goneril/PSOE, no la salva de un triste fin.

Saber quién es el enemigo, en dónde está, no equivocarse, es el primer paso para conocerlo. Pero no cabe olvidar que, como también decía el maestro Sun Tzu, para conocer a tu enemigo tienes que ser tu enemigo. Y eso es bastante difícil. Sobre todo para quienes son incapaces no ya de entender al otro sino incluso de escucharlo.

dijous, 19 de març del 2015

Recordatorio a día de hoy.

El lunes subí este post, anunciando dos conferencias de servidor en Barcelona para hoy. Lo reproduzco aquí para refrescar la noticia, por si alguien no lo vio hace tres días y, sobre todo, porque la técnica básica de la publicidad es la reiteración y el machaque. Pero no haya cuidado. Eso solo es en el departamento de publicidad de la afamada empresa Encuentros Palinuro. En cuanto a los contenidos, son ágiles, variados, nuevos y efervescentes. Reproduzco el texto primero.
-----------------------------------------------------
Nunca he tenido muy claro lo de la identidad y la dualidad, por no decir la multiplicidad. Por eso frecuento la tertulia de Luigi Pirandello, en donde suelo encontrar a Italo Calvino y Franz Kafka tomando café y charlando animadamente sobre esa nueva promesa de Paul Auster. Son magos del "yo" que te ayudan a no tomarte muy en serio el tuyo.
 
Es el caso que el proper dijous 19 de març, doy dos conferencias el mismo día en dos lugares distintos pero cercanos de Barcelona. En uno, el centro de la UNED, Av. Río de Janeiro 56-58, a las 17:00, sobre el tema del cartel de la izquierda. La otra, sobre la pervivencia del franquismo en España en la Biblioteca de Singuerlin-Salvador Cabré, Plaça de la Sagrada Familia s/n en Santa Coloma de Gramenet, sobre el tema del cartel de la derecha.
 
Todavía no he conseguido estar en los dos sitios al mismo tiempo, que es lo que mola. Tengo que frecuentar más la tertulia, a ver si aprendo cómo se hace.

Estaré encantado de encontrar a l@s amig@s que quieran asistir y de firmar mi último libro, La desnacionalización de España .

El odio al PSOE, II.


A fines de febrero, Palinuro publicaba un post titulado El odio al PSOE, sosteniendo que la animadversión de cierta izquierda a los socialistas no solo es un error sino una desgracia, algo que el conjunto de la izquierda paga en parte con el triunfo de la derecha. Y algo que no es enteramente explicable en términos racionales.

Ahora viene el señor Anguita y avisa a los suyos de que no se les ocurra pactar nada con el PSOE para después de las elecciones en Andalucía, pues "los nuestros", son otros. Parece una obsesión personal al estilo de después de mí, el diluvio. Vamos a hacerle el favor de entender que, si no excluye también todo contacto con el PP, es porque tal exclusión va de suyo. Aun así, ¿cabe explicar racionalmente por qué es hoy rotundamente inadmisible relacionarse con quienes se gobernaba en coalición hace dos meses?

Si se puede, hágase. Si no se puede, explíquese el sentido de esta prohibición con forma y fondo de anatema, fulminado por quien tiene una intención de voto de un ocho por ciento pero dice ser mayoría.

El museo dentro del museo.


El Museo de Arte de Basilea cierra una temporada por reformas y, entre tanto, cede parte de sus fondos a nuestro Reina Sofía que ayer inauguró esta exposición llamada Fuego blanco y la tendrá abierta hasta septiembre. Una ocasión única porque, como he leído en algún sitio, lo más probable es que no se repita nunca. Única porque no es una exposición al uso, temática, de analogía, personal, de escuela, retrospectiva. Simplemente, no es una exposición. Es un museo alojado en otro museo, como si vinera una temporada y de paso. Como un inquilinato temporal.

Los papeles dicen que el Kunstmuseum Basel es el primer museo de arte municipal de Europa. Será. Y tiene su mérito, claro, sobre todo porque alberga una colección impresionante de pintura flamenca (muchos Holbeins) y renacentista y de los siglos XVII y XVIII. Lo que aquí ha venido, entre los fondos del museo y dos colecciones particulares, la Im Obersteg y la de Rudolf Staechelin, perfectamente complementarias, es una muestra de la pintura del siglo XX, con especial hincapié en las obras de vanguardia de comienzos de siglo (cubismo, dadaísmo, surrealismo, restos de simbolismo, la Bauhaus, el expresionismo y la abstracción) y las corrientes de finales (sobre todo expresionismo abstracto, algo de pop, conceptualismo, minimalismo y hard edge); predominantemente europea la primera y estadounidense la segunda. También se exhiben algunos volúmenes muy interesantes. Sobre todo tres esculturas de Giacometti: una pierna, un rostro de hombre buido, casi en un plano y un gato absolutamente genial, casi la idea platónica del gato.
 
Abundan los artistas suizos, lo cual es bueno porque ayuda a recordar que, además de un paraíso bancario, el país es un paraíso artístico. El citado Giacometti, Ozenfant, Le Corbusier, Klee, Böcklin (que, además, era de Basilea), Ferdinand Hodler, etc. Del último, aparte de algunas piezas de interés, hay tres relacionadas con la terrible serie que pintó al final de su vida, registrando la muerte por cáncer de su compañera Valentine Godé- Darel, quizá una de las reflexiones más estremecedoras que se hayan pintado sobre la muerte.
 
Es un placer pasear por la exposición. Hay muchas obras conocidas que normalmente se ven en reproducciones pero raramente en vivo: un arlequín de Picasso, tres judíos de Chagall en tres tonalidades distintas que uno no se cansa de mirar, figuras de Léger, incluso una obra del muy injustamente preterido Lovis Corinth, con algunas composiciones de Nolde, Kirchner, Munch y Beckman. Hasta un pastel de Odilon Rédon, geometrías de colores de Klee o Mondrian, grafismos de la Bauhaus de Moholy-Nagy, naturalezas muertas de Juan Gris, un retrato de  Modigliani y surrealismo de Tanguy, Ernst o Masson. Hasta se encuentra uno con Van Gogh y varios impresionistas, Renoir, Pisarro, Cézanne, aunque estos me parece están en las colecciones privadas.
 
La ruptura con el arte de fines del siglo XX es clarísima. Parece que fue política del Museo de Basilea, convencido de que las musas habían cruzado el océano. Pero el resultado es más pobre. El mayor tamaño de las piezas, su evidente desconexión y su referencia a un mundo artístico distinto, a veces hermético, desconciertan. Como soy un poco antiguo, estuve un buen rato estudiando un cuadro de Andy Warhol sobre un accidente de coche, justo el que me ahorré mirando un enorme Rothko de preceptivos negros y las cosas de Kline. En cuanto a las distintas direcciones del resto, no tengo nada contra el minimalismo, pero lo encuentro frío.
 
La muy recomendable visita puede coronarse luego con un recuerdo a la ciudad de Basilea ciudad obispal durante siglos, la que albergó el Concilio que terminó con el conciliarismo, proclamando la supremacía papal. Y una ciudad mercantil,  gremial, incorporada a la Confederación Helvética en 1501 como el undécimo cantón que, en unos años, pasó a ser regido por una oligarquía comercial. Una ciudad de mercaderes que siempre tuvieron buen ojo para las artes, de las que se sirvieron como medios de legitimación y como mercancías.
 

dimecres, 18 de març del 2015

Que la calumnia no salga gratis.

Tenemos que desterrar la calumnia del debate público. No puede ser que la confrontación de ideas sea substituida por el infundio o la difamación y mucho menos que los calumniadores se vayan de rositas con sus infamias.

Al post de ayer sobre este asunto (La enésima calumnia de los GAL), añado hoy estas breves consideraciones con el fin de dejar el asunto bien claro.

Según mis noticias, el calumniador, Enrique González Duro, resulta ser un psiquiatra que va de "rojo", de "antifranquista" y que en su perfil de FB muestra un emblema de La Tuerka. Bien, bien.

Este indeseable dejó dicho en mi FB que yo había sido contertulio de la SER, en donde defendía a capa y espada los GAL. Le respondí que nunca he defendido a los GAL sino al contrario y que jamás fui tertuliano en esa emisora y él insistió en su aseveración. Probablemente es la emisora que él escuchaba. Pero sigue siendo falso que yo haya sido nunca contertulio en la SER, como sabe todo el mundo y, si no, basta con preguntar.

Del reiterado embuste solo cabe colegir dos conclusiones: 1ª) el psiquiatra miente, no escuchaba la SER y trata de engañar a la gente y 2ª) el psiquiatra oye voces en su cabeza, en cuyo caso más vale que vaya pidiendo hora a un colega normal.

Por cada minuto que pasa sin que este individuo presente las pruebas de lo que dice o unas disculpas públicas, más claro queda que es un sinvergüenza.

Hacienda y la familia.


Algunos maliciosos leen el título como "Hacienda y la famiglia". No, no. Es la familia de siempre. El informe que por fin ha entregado al juez la Agencia Tributaria, dirigida por don Santiago Menéndez Menéndez, ha sido redactado por don Ricardo Menéndez Menéndez, su hermano y asesor del ministro Montoro, como demuestra fehacientemente "El Plural". Los hermanos Menéndez Menéndez redactan los informes al alimón. Vieja costumbre española. Los hermanos Álvarez Quintero o Manuel y Antonio Machado dan prueba de ella. Este es el informe de Menéndez Menéndez y Menéndez Menéndez.

Este último acto de la ópera bufa de la temporada en Madrid ha sido muy agitado y veloz: petición del juez, tumulto en Hacienda, silencio en el gobierno, amenaza de reprobación de Sánchez y, ¡hale, hop! un curioso informe que primero se filtra a la prensa y luego le llega al juez chinchoso, empeñado en ver delito en donde no hay sino caridad y amor de Dios. Los medios, escandalizándose con la comparación entre el PP y Cáritas. En verdad, gente superficial, sin conocimiento real de las cosas. El juez, a juicio del informe, tampoco se entera. No es Hacienda quien empareja un partido con Cáritas. Es la propia Ley Orgánica 8/2007, de 4 de julio, sobre financiación de los partidos políticos la que reserva a estos el tratamiento fiscal de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de Régimen Fiscal de las Entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al Mecenazgo.

Sancho Panza, que no pasa por fino jurista, pero sí por hombre de juicio diría: "¿que el PP es una Entidad sin ánimo de lucro? No, si no haceos miel y os comerán las moscas". Para muchos mozos, mas de los que van a las romerías, el PP es un negocio. Para otros, más acomodados en la corte, un espléndido modus vivendi.

Pero eso son sanchopanzadas. En su informe que, por cierto, no tiene desperdicio, Hacienda esboza una actitud de rechazo a lo que considera intrusismo judicial y se queja varias veces de que el juez le indique en qué base de cálculo hacer los suyos porque tiene una idea preconcebida en la cabeza. Este es el meollo de esta cuestión. Ciertamente que el juez tiene una idea, la de que aquí puede haberse cometido un delito y pide los cálculos precisos para ver si cabe probar tal cosa. Eso es tan evidente que avergüenza recordarlo. ¿En dónde está el problema? Sencillamente, en que Hacienda sostiene que no ha habido delito. Pero, ¿cómo sabemos si ha habido delito? Interpretando la ley. Y ¿a quién corresponde interpretar la ley, al juez o a la Agencia Tributaria? ¿Quién se extralimita aquí? Evidentemente, la familia Menéndez.

Dicen los Menéndez que no puede haber delito en la exención de los donativos porque estos cuadran con la ley. Pero, para hacerlo, deberían haberse dedicado al cumplimiento de los fines específicos de la organización y lo que el juez cuestiona, precisamente, es eso. Si no, no acusaría al partido de haberse lucrado con el producto de un delito. Tómese un ejemplo de gastos que hasta ahora nadie ha negado, ni el presidente del gobierno en sede parlamentaria: el de los sobresueldos. ¿Cómo encajan estos sobresueldos en B en los fines propios del partido, asimilados a los de las Entidades sin ánimo de lucro? Y sigamos inquiriendo con todo derecho: ¿Quiénes cobraban los sobresueldos? ¿Por qué motivo? ¿En qué cuantía? ¿Cuánto duraban? ¿Quién tomaba la decisión? ¿Qué órgano visaba, inspeccionaba o controlaba?
 
Ojo, que la familia se altera.

dimarts, 17 de març del 2015

La enésima calumnia de los GAL.

Ayer, un tal Enrique González Duro se metió en mi muro en Facebook y dejó escrita la calumnia siguiente (tengo captura de pantalla por si alguien quiere verla): “Ramon fue contertulio de la SER donde defendió a capa y espada el GAL” (sic).

Le respondí que es un miserable mentiroso y un sinvergüenza por calumniador y le advertí de que, si insistía, lo bloquearía. Insistió. Lo bloqueé.

Ahora, vamos a los hechos. Jamás he sido contertulio en la SER. Lo fui en Onda Cero. Se dirá que da igual. Contertulio de radio fui. Pero de Onda Cero, de donde, por cierto, me echó Luis del Olmo por orden del gobierno de Aznar. En la SER, jamás. Nunca me quisieron. Da igual y no da igual porque, si uno acusa a otro de un delito (defender a capa y espada los GAL, una organización criminal, es un delito), lo menos que se le puede pedir es veracidad. Salvo que, claro, el acusador sea un calumniador. O sea, un tipo que acusa a otra de un delito sabiendo que es falso. O sea, un delincuente.

Para no ser conceptuado como tal deberá presentar una prueba de que yo haya defendido alguna vez a los GAL. Una sola. Y, por cierto, suficiente para levantar esta otra que aquí aporto: un artículo publicado en el hoy extinto El Independiente el 18 de noviembre de 1988, titulado “GAL, GANE, gatos”, en el que, entre otras cosas, se pedía que se investigara el asunto de los GAL judicialmente, hasta el final, cayera quien cayera.  




Era el año 1988. Todavía no se habían iniciado las acciones judiciales pertinentes. Gobernaban los socialistas y Garzón –que luego sería gran azote del terrorismo de Estado- se presentaría en las listas del PSOE en las elecciones de 1993.
 
1988. En aquellos años, muy pocos se atrevían a escribir en contra de los GAL y menos relacionándolos con el gobierno socialista, salvo en el País Vasco. Al contrario: aun resonaban los aplausos a esta forma de terrorismo de Estado de Pedro J., Ramírez, por entonces gran amigo y compadre de Julio Anguita, esa pareja que después se desgañitó denunciando los GAL. Pero eso fue después.
 
Ignoro en dónde estaba el señor González Duro en 1988 y qué decía, pero si decía o escribía algo en contra de los GAL, me gustaría verlo. Por supuesto, siempre después de ver las pruebas que tiene de que yo los defendiera. Estará el lector de acuerdo en que tiene gracia que uno de los pocos que dio la cara en los años duros en contra de los GAL haya de ver cómo un cuarto de  siglo después llega un difamador a acusarlo de defender lo que atacaba.
 
Esos son los hechos. Ahora vamos a las interpretaciones.
 
Desde luego, jamás defendí los GAL y probado queda que pedí que se investigaran cayera quien cayera. Pero sí defendí al gobierno socialista en la primera mitad de los noventa, cuando comenzó lo que después todo el mundo ha reconocido que fue una conspiración en contra. Paradójicamente también me quedé solo porque, cuando arreció la campaña de la derecha y la izquierda anguitista en contra del “felipismo”, los socialistas, hasta entonces abundantes como las flores en la primavera, desaparecieron de golpe y alguno, especialmente sincero y cobarde, incluso me aconsejó que no me significara mucho, que venían tiempos duros.
 
Por supuesto, mi defensa del gobierno socialista siempre excluyó el terrorismo de Estado y la corrupción, dos lacras del gobierno del PSOE. La prensa de entonces está sembrada de artículos de servidor haciendo esta distinción. Siempre pensé –y sigo pensando- que era mentira que González fuera el Mr. X de los GAL y no hay una sola prueba de ello. Y siempre dije igualmente que, si los socialistas habían organizado el terrorismo de Estado y la corrupción, debían pagarlo con todo el peso de la ley. Pero no quería que, a causa de los GAL o la corrupción, el PSOE fuera substituido por el PP, que fue lo que pasó.
 
No era por entonces, ni lo soy ahora, miembro del PSOE y no pienso que hiciera entonces nada que no debiera hacer un ciudadano de izquierda. Pero, por si hay alguna duda: jamás nadie del PSOE, personal o institucionalmente, me agradeció en público (en privado era otra cosa, había miedo) una defensa obviamente desinteresada. Jamás. Al contrario: cuando todos los valientes socialdemócratas que, a partir de 1993, se escondieron debajo de las piedras, volvieron al poder en 2004, ninguno tuvo un mínimo gesto de reconocimiento. Ni yo lo esperaba. Como tampoco lo espero ahora cuando sigo defendiendo que el PSOE es un partido de izquierda y es injusto y estúpido equipararlo a la derecha. Ni falta que me hace.
 
Pero en este asunto está la explicación de esta calumnia que el tal González Duro reproduce y reitera. Las izquierdas anguitistas, las del “sorpasso”, las visceralmente antisocialistas, no podían soportar que alguien de izquierda defendiera al PSOE, así que fieles a su más acendrada tradición de encanallamiento estalinista, trataron entonces de calumniarme con esta infamia de los GAL, como lo intentan ahora de nuevo porque otra vez me niego a aceptar la estúpida patraña de que el PSOE sea igual al PP, y estos no se andan con chiquitas. Van directos a la calumnia, la acusación falsa, la mentira. Y no van más allá como en tiempos del glorioso camarada Stalin porque no pueden, no porque no quieran.
 
Alguien les ha dicho que se atengan al apotegma de “calumnia, que algo queda”.
 
Pero, a veces, esto es un error y de la calumnia lo único que queda es la basura que vierte el calumniador más estúpido y que solo lo califica a él.

¡Somos españoles!


Con las dos crisis que se ceban con España, la económica y la de vocaciones, muchos empiezan a flaquear y a sentir que esto de ser españoles es una incomodidad cuando no una tortura. Hay que combatir la quinta columna espiritual de la Antiespaña. Somos más españoles que nunca y orgullosos de serlo y de exhibirnos a los maravillados ojos del mundo con la prez y la honra que siempre nos han caracterizado.

Ahí tienen ustedes al ministro del Interior de un Estado no confesional, inaugurando un cuartel de la Guardia Civil en Fitero, en compañía del obispo y un ayudante, quienes han bendecido los locales, hisopo en mano, exorcizando de paso al maligno. Estaba previsto construir un centro sanitario en el lugar pero es obvio que un cuartel es algo más reciamente español. Un cuartel de la Benemérita en una localidad navarra que lleva años clamando por él. A la izquierda, en actitud gallarda, los charolados tricornios. A la derecha, en discreto segundo plano, el ministro del Rey. Trono, altar y orden público. ¿Somos o no somos la España eterna? Si le quitan el color a la imagen, verán que no ha cambiado nada.

Bueno, algo así: estamos en un Estado democrático de derecho en donde ya no se tortura en los cuarteles de la Guardia Civil. En este de Fitero, desde luego, en absoluto, pues así se lo han asegurado al ministro San Raimundo y San Bernardo, que le han inspirado. Es textual; no invento nada. Con tan poderosos santos, es seguro que a la Guardia Civil del cuartel no se le irá la mano con los detenidos. Y si, por desgracia, se le va, mira, ya están bendencidos. Eso que se llevan. Porque, además, a ver, que ya está bien de pacifistas izquierdosos, ¿no apoya el Vaticano una intervención militar de la ONU contra el Estado Islámico? Es lamentable, sí, pero, a veces, Cristo tiene que coger la metralleta. Este Papa medio rojo va aclarándose. Eso es reconocer el glorioso espíritu de las Cruzadas. Y ¿qué va nadie a enseñarnos a nosotros de cruzadas?


Esas vacas saltarinas están locas de contento del trato que la auténtica y verdadera España de siempre da a sus maridos los toros, verdaderos protagonistas de ese arte, ese patrimonio cultural inmaterial, esa sublime fiesta nacional consistente en asesinarlos entre horribles sufrimientos. Ya sé que sueno como una de esas guarras de Femen que en cuanto pueden muestran los pitones y se embadurnan de pintura roja para denigrar nuestra esencia racial. Lo hago a propósito porque se vea cuán difícil es alcanzar la condición de español digno de la Patria. Qué redaños hay que tener y qué agallas, para no responder a la Antiespaña como merece.

Recuperar la dignidad patria, el orgullo de ser español, miembro de una gran nación y ciudadano de un Estado moderno, justo, libre y culto. Y sabemos honrar a nuestros mayores, a nuestro próceres, aquellos que, con su esfuerzo, construyeron la grandeza de la que hoy gozamos. El Ayuntamiento de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) ha decidido homenajear a un anterior alcalde y jefe local del Movimiento Nacional, el falangista ya fallecido, Eugenio Molina Muñoz, alcalde nombrado por Franco entre 1963 y 1979. Van a poner su ilustre nombre, conocido en todo Alcázar y pedanías aledañas a un parque de la ciudad. Se lo quitan a un tal Pablo Picasso, del que casi nadie sabe nada en el lugar y los que saben, se hacen cruces al mencionar a un depravado comunista, afrancesado, mujeriego y pintamonas, desdoro de la verdadera pintura, la de los españoles de temple, como Sáenz de Tejada.

Y si alguna duda tenéis, escuchad al presidente del gobierno, en la mejor tradición espiritual y verbal de un Vázquez de Mella. ¡Con qué claridad afirmaba en la radio que él representa la auténtica lucha contra la corrupción que, por lo demás, es una parte pequeñísima de ese gran país que es España! En realidad, bastaría con que Floriano dedicara dos tardes a la tarea. Pero quiere ser él, quien nunca escurre el bulto, quien dirija el ataque regeneracionista. ¿Los SMSs a un delincuente? Ama comunicarse con su pueblo y envía SMSs continuamente a todo el mundo, los de arriba, los de abajo, las personas libres y los cautivos. Es tradición de caridad nacionalcatólica.

Siendo realistas, quizá el presidente no sea muy buen presidente. ¡Pero es un gran español!

dilluns, 16 de març del 2015

El conferenciante desdoblado.


Nunca he tenido muy claro lo de la identidad y la dualidad, por no decir la multiplicidad. Por eso frecuento la tertulia de Luigi Pirandello, en donde suelo encontrar a Italo Calvino y Franz Kafka tomando café y charlando animadamente sobre esa nueva promesa de Paul Auster. Son magos del "yo" que te ayudan a no tomarte muy en serio el tuyo.
 
Es el caso que el proper dijous 19 de març, doy dos conferencias el mismo día en dos lugares distintos pero cercanos de Barcelona. En uno, el centro de la UNED, Av. Río de Janeiro 56-58, a las 17:00, sobre el tema del cartel de la izquierda. La otra, sobre la pervivencia del franquismo en España en la Biblioteca de Singuerlin-Salvador Cabré, Plaça de la Sagrada Familia s/n en Santa Coloma de Gramenet, sobre el tema del cartel de la derecha.
 
Todavía no he conseguido estar en los dos sitios al mismo tiempo, que es lo que mola. Tengo que frecuentar más la tertulia, a ver si aprendo cómo se hace.

Estaré encantado de encontrar a l@s amig@s que quieran asistir y de firmar mi último libro, La desnacionalización de España .