dilluns, 31 de desembre del 2007

La familia cristiana se manifiesta a desgana.

El arzobispado de Madrid llevaba semanas batiendo tambores para atraer a los fieles al "acto", la "gran celebración" (quiere decir, la manifa contra el Gobierno del PSOE) por la familia cristiana; lo mismo venían haciendo los medios más vociferantes de la derecha. Al final han ido unos ciento cincuenta mil, que no está mal, pero no es la lluvia de millones con la que contaban los organizadores. Contaban... y cuentan porque la Comunidad Autónoma de Madrid, cuya unidad de medida de la manifa propia es un millón, le ha adjudicado algo más de un millón a la de los curas por la familia. Los propios curas, en aplicación de la doctrina del milagro de los panes y los peces, hablan de dos millones de asistentes. Nada es imposible para Dios. Lo dicho, ciento cincuenta mil y ya es mucho para protestar por nada, porque nadie ataca a la familia cristiana.

La Iglesia dice que sí. En su última Carta Pastoral, Monseñor Rouco Varela razona del jesuítico modo siguiente:"Providencialmente, este acto tendrá lugar justamente cuando celebramos el XXV aniversario de la visita del inolvidable siervo de Dios, el Papa Juan Pablo II, que vino por vez primera a España en 1982. Quienes asistieron a la misa de las familias, celebrada muy de cerca de donde tendrá lugar nuestro encuentro, no olvidan la fuerza, la claridad y el amor con que Juan Pablo II anunció a las familias el plan de Dios sobre el matrimonio, la familia y las consecuencias que se derivan del mismo: la defensa de la vida (no al aborto), la unión indisoluble (no al divorcio) del matrimonio entre hombre y mujer (no al matrimonio homosexual), el significado trascendente del amor conyugal, el derecho insustituible e ineludible de los padres a educar a sus hijos (no a la educación para la ciudadanía) según sus propias convicciones." (Los paréntesis son míos).

Desde luego, la causa es una pura invención porque, lo dicho más arriba, nadie amenaza a la familia cristiana: nadie obliga a los cristianos a abortar, ni a casarse si son gays, ni siquiera a ser gays.

Está claro que les cuesta mucho, que es casi imposible que muchos católicos admitan que sus opiniones morales son eso, opiniones, y no una orden válida para todo el mundo o el imperativo categórico divino. Que ellos crean que debe dárseles un estatuto especial por cuanto son las opiniones de Dios (su Dios), aunque les parezca terrible injusticia, no los autoriza a imponérselas a los demás que es lo que intentan siempre, a toda costa, sin pausa ni descanso, como las termitas, termes o comejenes. Una plaga.

Está claro también que la jerarquía católica jugará a la ambigüedad por lo de la vela a Dios y al diablo. Después de la manifa de ayer el grupo Prisa ha empezado a desempolvar a los curas progres, los teólogos civiles y otras gentes de esta franja, dispuestas a resolver la situación como sea. Sólo de ese modo es posible ser cura y decir que los manifestantes de ayer no representan a la Iglesia, sino que se representan a sí mismos. ¿Qué diantres quiere decir que Monseñor Rouco Varela se representa a sí mismo cuando escribe lo que escribe y dice lo que dice como cardenal arzobispo de Madrid?


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Franga.

Eso de los cincuenta años para juzgar a Franco que se ha sacado de la manga su ex-ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969 quiere desautorizar todo juicio que se haga ahora... si es negativo, porque si es positivo puede formularse y la prueba es que el mismo señor que dice lo de los cincuenta años, acto seguido equipara a Franco con Napoleón Bonaparte, que no está mal. Ese es un modo de hacer muy típico de la derecha: las reglas obligan... al otro.

Incidentalmente, viendo las manifas de los obispos y escuchando a los señores Mayor Oreja y Fraga haciéndose lenguas del Caudillo cabría reconsiderar esa crítica algo doctrinaria que se hace a la Transición española en el sentido de que no se fue tan lejos como se debía o podía. La transición fue un intento de evitar que la derecha volviera a echarse al monte. Ahora se ve que las concesiones que antes se hicieron ya no sirven para nada. Ahora se ve con qué gente había que tratar a mediados de los años setenta. En aquellas condiciones, andar pidiendo la rendición del adversario y la implantación del sistema político más justo jamás imaginado no era lo más adecuado. Además, la derecha estaba crecidísima, tan cerca aún de la Dictadura, de la que se sentía orgullosa. Tiene razón el señor Mayor Oreja, para mucha gente el Franquismo significó la placidez de unos años de dicha. Exactamente treinta y nueve años de placidez a cambio de que para muchos otros fueran años de torturas, persecuciones, cárceles y asesinatos. Porque Napoleon envió a muchos compatriotas suyos a la muerte, pero fue combatiendo contra pueblos extranjeros: españoles, ingleses, austriacos, prusianos, polacos, rusos. No masacró directamente y sin piedad a su propia población ni la sometió a un régimen de terror. El crimen político más sonado de Napoleon contra un compatriota fue la ejecución, mejor dicho, el asesinato del duque d'Enghien. Franco, de esos casos, tuvo a decenas y similares, a centenas.

No cincuenta, pasarán mil años y Franco será por siempre jamás lo que fue y es: un general traidor que, tras una guerra civil muy cruenta, estableció un régimen ilegal basado en el crimen, uno de cuyos más fieles administradores fue el señor Fraga Iribarne. Cuando aquel gobierno asesinó a Julián Grimau, el señor Fraga Iribarne era miembro de él. Si condena se condena así que ¿cómo va a condenar?


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El tesoro de los libros.

La Biblioteca Nacional, meritísima institución que ha poco pasaba por un trance rocambolesco felizmente resuelto, tiene en marcha una exposición llamada Biblioteca Hispánica en la que se exhiben muchas piezas de sus fondos, generalmente únicas (o de las que se conservan quizá dos o tres copias) de un valor incalculable, una gran belleza, raro mérito y, en bastantes, casos, mucha importancia histórica. Se trata de manuscritos, incunables, ediciones princeps, ejemplares inencontrables. Y no sólo hay libros en el sentido habitual del término, sino asimismo partituras, grabados, estampas, mapas, planos, bocetos, dibujos, fotografías, carteles y hasta cromos todos ellos procedentes de los fondos de la Biblioteca.

También se ha editado un catálogo (que a mí me ha caído de regalo estas Navidades) en el que se reproducen con mucho cuidado editorial, en cuatricromía y papel satinado, todas y cada una de las piezas expuestas acompañadas por cumplidas notas a cargo de especialistas que han sabido compaginar la brevedad con el rigor y la información, cosa muy de agradecer. Completa el catálogo una serie de capítulos (uno por cada sección de la exposición: música, ciencia, filosofía, cartografía, etc) encomendados a diversos autores reconocidos en sus diversos campos. Se facilitan así dos tipos de información: la especulativa y teórica, a cargo de los respectivos maestros a los que se ha encargado una reflexión de vuelos sobre un capítulo determinado y la específica y concreta, pegada a cada pieza, como si fuera su etiqueta y probablemente a cargo de becarios o personal que esté al comienzo de sus carreras pues sólo se les permite firmar sus noticias con sus iniciales, si bien luego hay una clave con los nombres. Tras haber leído atentamente todas éstas, es obligado decir que en nada desmerecen de los escritos de los consagrados (también de encargo) y algunas veces hasta los superan.

En todo caso, merece la pena visitar la exposición en la sede de la Biblioteca en el madrileño Paseo del Prado; la semipenumbra en que es preciso mostrar el papel impreso, dibujado, coloreado, miniado, etc., así como el silencio que allí reina y los recursos de las nuevas tecnologías al servicio del visitante hacen que uno acabe perdiendo el sentido del tiempo y se abandone a la contemplación de tanta maravilla.

Ante la imposibilidad de dar cuenta completa de la gran variedad de la muestra me limito a unos apuntes de los textos que más me han gustado (sin demérito de los otros) y algunas imágenes verdaderamente curiosas. A la derecha pueden verse dos páginas correspondientes a un librillo llamado Catecismo de la doctrina cristiana, de Pedro de Gante, un flamenco cultísimo, pariente del Emperador Carlos y franciscano que, pasado a las Indias, dio en la flor de alfabetizar y, de paso evangelizar a los indios, mediante estas ingeniosas figuras y jeroglíficos trazados por él aprovechando los gustos estéticos de los aborígenes. José Manuel Blecua, autor de un interesantísimo capítulo sobre "Verbalización y comunicación. Lengua y didáctica. Espiritualidad y lengua", en el que habla del libro de Pedro de Gante y otras piezas de no menor interés, llama la atención sobre el hecho de que la figura que representa al "enemigo" sea un soldado español. Así pues, aunque el mismo Blecua recuerda la famosa opinión de Elio Antonio de Nebrija, cuya primerísima Gramática de 1492 también figura en la exposición, según la cual siempre la lengua fue compañera del imperio, el ejemplo de Pedro de Gante muestra que este imperio se afianzaba asimismo merced al espíritu evangelizador que, no pudiendo valerse de la lengua de Nebrija, utilizaba jeroglíficos, símbolos iconográficos para alcanzar sus objetivos que, en definitiva, eran los mismos que los de los gramáticos.

Valeriano Bozal ("Estampas, dibujos, libros e ilustraciones") se concentra en lo que quizá sea el capítulo más fascinante, el que cuenta con las preciosas obras de Rábano Mauro y el célebre Apocalipsis de Beato de Liébana; sin olvidar las láminas de Durero dedicadas a este tema y algunas otras no menos impresionantes, como Melencolia que me cuesta no reproducir.

En un magnífico ensayo sobre "La música escrita", Antonio Gallego toma pie en las piezas de música que se exponen (anotaciones, libros de enseñanza de música y coros, partituras, etc) para trazar algunas ideas brillantes al hilo de una amplia visión histórica del género que pasó en la enseñanza del trivium al cuadrivium, como corresponde a la naturaleza aritmética, matemática, de la música y cómo, de esa visión del "número aúreo" del Renacimiento se llegó a la visión rousseauniana, sentimental, propia de la Ilustración.

Me gustaría detenerme en el apartado de cartografía, a hablar de alguno de los magníficos mapas que se exponen, así como comentar el muy enjundioso capítulo de Carmen Líter Mayayo sobre "La imagen del mundo. Cartografía en la Biblioteca Nacional". No pudiendo, me limitaré a decir que se aprende mucho en él. Al fin y al cabo, la Imago Mundi nos dice todo sobre la idea que tenemos de nosotros mismos.

Emilio Lledó ("Los libros y la memoria de la libertad") toma a su cargo el capítulo de filosofía y política en el que comenta con la profundidad de su mucho saber algunas joyas bibliográficas de Platón o la primera traducción de Aristóteles del griego al castellano de Pedro Simón Abril en 1584, la Introducción a la sabiduría, de Juan Luis Vives o esa pieza única en todos los sentidos (pues también fue única obra de su autor) del Examen de ingenios, de Huarte de San Juan (1594). Reproduzco la portada del pergamino de las Siete Partidas (siglos XIII-XV) que, junto a un ejemplar del Fuero Juzgo (siglos XIII-XIV), también en la exposición son las dos piedras miliares del ordenamiento jurídico español desde la Edad Media a la Moderna. Especial atención dedica Lledó a la Theologia naturalis (1502) de aquel catalán, ingenio peregrino, médico en Toulouse, Ramón Sabunde, de cuya filosofía dice que "para aquellos tiempos, era realmente revolucionaria". Michel de Montaigne, que escribió la famosa Apologie de Raimond Sebond que constituye el libro II, capítulo XII de sus Essais confiesa que tradujo la obra de Sebond o Sabunde por encargo de su padre y dice que "encontré bellas las imaginaciones de este autor, bien construida su obra y su intención llena de piedad". La Inquisición no pensaría igual.

José Luis Peset escribe un magnífico capítulo sobre los avances científicos de los que hay abundante testimonio en la exposición en "Preciados saberes en el despertar de mundos nuevos", normalmente el capítulo olvidado en este tipo de ceelebraciones. Sus observaciones sobre Los veintiún libros de los ingenios y de las máquinas, de Pedro Juan de Lastanosa con sus preciosos grabados son de gran interés. Pero mucho más tienen y de mayor provecho para un lego como yo sus consideraciones sobre los dos tratados (de estática y mecánica y de fortificación estática y geometría) del genio Leonardo da Vinci, con sus complicados artilugios y su curiosa escritura especular.

Saltándome cosas de gran interés, voy al apartado de lo que podríamos llamar la "cultura popular", ("De lo efímero permanente", a cargo de Fernando Bouza) donde se muestran piezas curiosísimas, como el álbum de cromos de Enriqueta Sanfiz (siglo XIX), que es idéntico a los que yo vi en casa de mis abuelos y otros ejemplares de esa cultura plástica popular que fue abriéndose paso en los siglos XIX y XX a través de la publicidad comercial, una sucinta muestra de una colección de fotografías de la guerra civil así como carteles de toros o de espectáculos de funambulistas.

En esta exposición de la Biblioteca Nacional entra uno en contacto directo con algunas de las obras más importantes de la historia del espíritu de nuestro país y, a través de él, del mundo.


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diumenge, 30 de desembre del 2007

Ya están aquí otra vez.

Hoy, treinta de diciembre del año de gracia de 2007, vuelve a salir a la calle la carcundia nacional, convocada por los obispos, para defender la familia tradicional. Bueno, eso es lo que dicen ellos, que no hablan sin mentir, pero no salen a defender nada porque para defender algo, preciso es que sea atacado y en España nadie ha atacado ni ataca a la familia. Al contrario: todas las medidas que se toman, que ha tomado este Gobierno de "rojos radicales", han sido para fortalecer tan estimable institución.

Está Vd. en un error, Palinuro, o en algo peor quizá, (¡lástima de Torquemada!) porque la familia que nosotros defendemos es la tradicional.

Por tradicional hay que entender la familia que se le pone en las narices a Monseñor Rouco Varela y, por extensión, al conjunto de quienes son como él y al que llaman "la Iglesia".

Se equivoca de nuevo, Palinuro, la familia tradicional es la familia natural, la que Dios ha instituido.

Vaya, que las familias poligámicas (poliándricas o poligínicas) no son naturales ni tradicionales. Pues serán artificiales y de la postmodernidad pero le tocan de muy cerca a la Iglesia. Por ejemplo, Salomón, que era un predilecto de Dios, del mismo Dios que el de Monseñor Rouco, tenía un buen puñado de mujeres entre esposas y concubinas y vaya-Vd-a-saber-qué. Pero dejemos estos asuntos de lado que, al fin y al cabo, sólo se refieren a la realidad. Aunque admitiéramos que la familia es una institución social de primer orden, que lo admitimos, cómo no, si es evidente y en buena medida fundamento mismo de nuestras sociedades pues es la unidad de producción y reproducción esencial cuanto que no hay otra, la cuestión sigue viva: ¿por qué hay que defenderla a gritos en la calle, con pancartas, tirando contra el gobierno como vienen haciendo los obispos desde el comienzo de esta legislatura socialista?

Hay que defenderla porque está bajo continuo ataque con los matrimonios homosexuales, la educación para la ciudadanía y esa actitud amoral del gobierno de España.

No es cierto. Esas normas no atacan a la familia; al contrario, la protegen, porque es conceder el derecho a formarla a quienes estaban condenados a no hacerlo o a hacerlo con una persona del sexo opuesto en un claro vaciamento interno, en una versión hipócrita de la forma tradicional, al entender de Monseñor Rouco. En el fondo, la llamada defensa de la familia tradicional no es más que un ataque al tímido y pronto olvidado laicismo del PSOE en el Gobierno.

Ahora vemos con cierta claridad lo que ha sucedido en esta legislatura: el Gobierno se achantó frente a la Iglesia desde el primer momento. Su argumento era que había que sacar adelante la ley de igualdad y la "educación para la ciudadanía" y no pegarse con la Iglesia. Así que la ley salió y la educación por ahí anda malviviendo. Entre tanto el Gobierno mantuvo incólumes los acuerdos de 1979 con la Santa Sede que articulan un ámbito exento para la Iglesia que es casi como un Estado dentro del Estado y no enteramente sometido a la jurisdicción de éste, sino al revés.

Aínda máis, el Estado ha incrementado del 0,5% al 0,7% la contribución fiscal voluntaria de los creyentes como preparativo para cuando la Iglesia pase a financiarse de sus propios recursos. Cuando ese tanto por ciento lo pagamos todos los contibuyentes puesto que es un lucro cesante para los no creyentes o los creyentes que no tachan la casilla. Quienes quieran contribuir al sostenimiento de la Iglesia debieran pagar íntegros sus impuestos al Estado, como todo hijo de vecino y a eso añadirle el 0,5%, 0,7% o 100% voluntariamente si es su deseo.

Monseñor Rouco, que tiene el fuste o temple de un Gregorio VII o de un Inocencio X bajo el solideo de San Pedro entendió de inmediato el significado del afán de contemporización del Gobierno: debilidad. Lo decía muy bien el señor Aznar, aunque parezca mentira: el error de Munich fue la política de apaciguamiento de las democracias. Es cierto, con los totalitarios como Herr Hitler o los integristas como Msr. Rouco, no cabe ser tolerantes o comprensivos porque te machacan. No le ha bastado al Gobierno con hacer el ridículo mandando al ministro de Asuntos Exteriores a representar al Estado en un rito de un culto oficiado por un mandatario extranjero sino que lo coronó con las imágenes de la Vicepresidenta casi en deliquio amoroso con Monseñor Angelo Solano, Secretario de Estado del Vaticano.

Y eso en cuanto a los gestos. En cuanto a las crudas realidades que afectan a todos, el gobierno da carpetazo de momento a una ley de plazos para el aborto, a una regulación de la eutanasia y, por supuesto, a la denuncia de los Acuerdos de 1979.

¿Sirve eso para algo? Es como decir: "dejadnos lo que tenemos y no pedimos más". Es dar muestras de debilidad ¡cuando se está en el Gobierno! Una vez más se prueba cuán real es el viejo dicho de que las izquierdas en Europa llegan al gobierno, pero no al poder. Así pues, llega el comanche Rouco, ve en dónde han puesto sus líneas los rostros pálidos y ya sabe hacia dónde tiene que lanzar a sus guerreros, a las marujas, los exdelegados nacionales del Movimiento, los del Régimen de toda la vida, los "jubilados iracundos", al decir de Javier Marías. La beatería y la carcundia que normalmente se congregan al llamado de la troika carpetovetónica, el PP, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, del señor Alcaraz y la Iglesia católica. Todos a montar uno de esos espectáculos como de esperpento que montan estos ciudadanos acomodados con sus banderas y sus pancartas confeccionadas en la parroquia.

Si de todas formas el Gobierno no ha conseguido evitar el choque con la Iglesia, dirigida por unos clérigos ultramontanos y unos periodistas dedicados a la más pura agitprop, que es lo que aprendieron de chavales, cuando eran comunistas, podría haberse ahorrado esas humillaciones y esos turbios manejos llevando adelante su programa legislativo que implica la denuncia de los Acuerdos de 1979

Nuestros Gobiernos son laicos y deben seguir siéndolo. Nuestras sociedades son plurales, multiculturales y polirreligiosas y deben seguir siéndolo.

Al margen de todo ello, tiene gracia ver a los curas revolviéndose contra el poder político, llamando a la desobediencia civil, soltando soflamas desde los púlpitos, poniendo en circulación pastorales incendiarias y manifestándose tumultuariamente en la vía pública como si fueran unos alterglobalizadores total porque se permite a los homosexuales contraer matrimonio y se quiere enseñar a los niños en las escuelas los principios morales comunes a todos los países europeos.

Tener a los curas en la calle armando bulla no es cómodo y resulta bastante enojoso. Y aun así, hemos de darnos con un canto en los dientes pues peor están en los países musulmanes, en donde no hay libertad de cultos y el personal no sólo tiene que presenciar estas manifestaciones de gregarismo sino que está obligado a participar en ellas.

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dissabte, 29 de desembre del 2007

Cambio de imagen.

Aprovechando que ayer se festejaba el día de los Santos Inocentes me hice a mí mismo la inocentada de cambiarme el diseño del blog que ha quedado como puede apreciarse. Ya lo había intentado hace algo más de un mes, pero me di cuenta de que me llevaría dos o tres horas de trabajo, quizá más, y decidí posponerlo.

Era el león menos fiero de lo que yo lo pintaba. Lo único complicado es dar el primer paso, saltando del blog anterior al nuevo. Y aun así no hay problema, blogger guarda una copia de seguridad de todo el sistema de códigos de la configuración anterior; aparte de que también puede hacerla uno por su cuenta, por si vienen mal dadas. Luego, una vez que se decide la plantilla, ya funciona el sistema nuevo de layout que está tirado y, además, abre nuevas posibilidades. Pero lo más grandioso es que libera del noventa por ciento del html. Vamos, que no es de arrastre, como asegura blogger, pero le falta poco.

De todas formas, me queda un montón de cosas por hacer y por investigar. Se pueden poner videos de youtube en la columna de la derecha y muchas cosas más, como encuestas o álbumes de fotos. La red es un medio de comunicación coincidente con la sociedad global. Supongo que habrá gente que ponga el álbum de fotos de cuando se casó o una colección de imágenes eróticas; igual que hay gente que abre blogs para contar cómo se fabrican bombas caseras, cómo se cultiva la marihuana o cuántas versiones hay de la Biblia.

Lo que más agradezco del cambio es no tener que ver los mismos colores y los mismos adornitos del comienzo. Y otra ventaja nada desdeñable: cambiar ahora el diseño del blog (colores de fondo, tipos y tamaños de letras etc) es facilísimo, así que me aprovecharé de ello para ir cambiando cada poco tiempo.

Haciendo balance.

Días de balance de fin de año y de fin de legislatura. En su explicación final, a modo de resumen, el señor Rodríguez Zapatero reconoce haber cometido dos errores en estos cuatro años: un error de visión sobre las expectativas del proceso de paz y un error de cálculo al adelantar una fecha concreta para la llegada del AVE a Cataluña. Si sólo hay dos errores en este tiempo es que lo demás son aciertos y esto es algo difícil de creer. Se apunta incluso como aciertos las cosas que no ha hecho, dado que no son errores. No obstante, siempre se puede decir que el error estuvo en no haber hecho nada. Por ejemplo, ha sido un error no denunciar los acuerdos en materia económica con el Vaticano.

Aunque, por otro lado, tampoco estuvo mal la explicación del señor Rodríguez Zapatero. El señor Rajoy no ha reconocido un solo error en el trabajo de la oposición. Una pretensión que no tiene verosimilitud alguna a la vista de la sentencia en el proceso por el 11-M que he desbaratado más de tres años de fábulas y patrañas para conseguir que las cosas fueran de modo distinto a como eran. Eso no solo ha sido un error sino que ha sido un desastre para quienes esperaban de ese modo quedar eximidos o cuando menos redimidos de no haber sabido evitar el mayor atentado de la historia de España y menos aun reaccionar frente a él.

El barómetro de noviembre del CIS deja claro que a la gente vuelve a preocuparle el asunto económico más que nada. El paro es la primera preocupación, la vivienda la segunda y los problemas económicos van en tercer lugar. El terrorismo ha caído al cuarto puesto.

En verdad, el paro es una forma de terrorismo y la vivienda, otra. Lo que ha sucedido y sigue sucediendo en España con la vivienda, que ha llegado a extremos insólitos no es enteramente comprensible. De ahí que estemos todos esperando a ver cómo afecta al sector inmobiliario la crisis hipotecaria etadounidencse antes de que la vivienda retorne a un mayor realismo de precios en el mercado. En este frente antiterrorista el juicio que merece el Gobierno es mixto. Frente al paro parece haber sido eficaz; frente a la carestía de la vivienda, no. Eso tampoco es un error, desde luego; es un fracaso rotundo.

En el resto de los asuntos (excluidos terrorismo y política de infraestructuras) la acción del Gobierno parece haber sido provechosa. Y en lo referente al terrorismo, las muchas y muy variadas críticas al Gobierno por haber actuado mal durante el proceso de paz, quedan desactivadas desde el momento en que ETA rompe la tregua unilateral quedando como única responsable. La ruptura del proceso de paz no ha restado tirón electoral al PSOE.

divendres, 28 de desembre del 2007

Ocho años.

Dice el señor Rajoy: "votadme que sólo estaré ocho años en el Gobierno". Válgame Dios, qué modo de razonar! Este es un argumento puerco espín, lleno de pinchos. Veamos algunos:

Pincho nº 1: presupone que si lo votamos una vez, lo votaremos la segunda, pues no creo que pretenda reelegirse como lo nombraron presidente del PP, esto es, con un dedazo, según se decía en México en tiempos del PRI. No está claro que salga elegido ahora y se postula para dos mandatos. Eso es optimismo.

Pincho nº 2: supongo que la oferta puede entenderse como "votadme, que estaré poco tiempo". Si estar poco tiempo debe considerarse ventajoso, lo mejor será maximizar la ventaja y, como el máximo de "poco" es nada, no votarlo de entrada.

Pincho nº 3: eso de los ocho años fue una ocurrencia del señor Aznar a la desesperada en 1994, tras la cuarta derrota electoral seguida del PP y su cumplimiento no ha sido especialmente beneficioso para el partido. La acusación más frecuente que se hace al señor Rajoy es el ser sombra o epígono del señor Aznar y esto de repetir su promesa no va a forjarle repentina fama de independiente. Lo que sí puede conseguir es que se generalice la idea de que su situación es tan desesperada como la del señor Aznar en 1994.

Pincho nº 4: ¿Por qué no hizo la promesa cuando fue candidato en las elecciones de 2004, que perdió, y tenía aún cercana la figura providente del guía inmarcesible? Clarísimo, ¿no? Porque pensaba que iba a ganarlas y lo de los ocho años parecíale, pobriño, poco.

Pincho nº 5: ¿De dónde saca este buen hombre que limitar la cantidad de mandatos de un mandatario libremente elegido por la gente sea más democrático que dejar a la gente elegir libremente y cuantas veces quiera al mandatario que le pete? Siempre que haya eleccione verdaderas cada cierto tiempo y no sean un fraude. Pues lo saca, como casi todo lo que propone, de una imitación servil de lo que llega de los EEUU que, en el caso de su mentor, señor Aznar, se convierte en adoración ciega. Fue allí donde, por la enmienda vigésima segunda de la Constitución, se limitaron a dos los mandatos del Presidente, a raíz de que Franklin D. Roosevelt hubiera roto lo que venía siendo la convención de dos al ser electo cuatro veces seguidas.

Y no está claro que lo de los dos mandatos sea ventajoso. Por regla general, unas veces por una cosa, otras por otra, el segundo mandato es un desastre. Tómese el del señor Bush jr. (a quien habría que llamar Baby Bush:), ¿ha sido o no ha sido un segundo mandato embarrancado en el lodazal sanguinolento del Irak? Supongo que hasta el señor Aznar admitirá que, aunque su estólida decisión de meternos a todos en la guerra del Irak hubiera sido clarividente, las consecuencias fueron, están siendo y, según se ve, aún seguirán siendo un desastre. Claro que, ya puestos, imagino que el señor Aznar podría decir que en el Irak algunos viven más seguros que el señor José Luis Moreno en su casa de Las Rozas. Es lo que viene entendiéndose como buenas formas en política.

Monseñor, Monseñor...

Que os perdéis, voto a tal. Esa puñetera manía de meteros en las alcobas de las gentes, a fisgar qué, con quién, cómo se lo monta el personal muestra que vivís obsesionados con el sexo. Prescrito celibato al clero, estando prohibida la homosexualidad y siendo grave pecado el onanismo, ya me contaréis, Monseñor, cómo vive el pastor en las noches en que el lobo aúlla. De no hundirse el pecho a peñazos como San Jerónimo, o dejarse desollar como San Bartolomé, sólo puede conseguirlo machacándosela, en grave atentado a la castidad. Además, de la práctica frenética del vicio solitario se derivan en poco tiempo, según docta enseñanza de la misma Iglesia, brotes alucinacinatorios con lo que algún onanista impenitente acabará abusando de menores.

De esos que "te provocan", Monseñor. Lo de la provocación en cosas eróticas es asunto muy resbaladizo. Hay quien se siente provocado sólo con que lo miren. Todo muy subjetivo.

Pero, Monseñor, lo que más me puede es oír a Su Ilustrísima y a su colegas razonando sobre la homosexualidad, el pecado nefando. En eso de equipararla con el abuso de menores corréis peligro, Monseñor, de que os reciten lo de que "cree el ladrón que son todos de su condición". Porque es una equiparación carente de base empírica. No parece que entre los abusadores de menores haya más homosexuales que heterosexuales. En cambio hay muchos hombres (lo del abuso de menores, creo, es un delito típicamente masculino) casados, incluso padres y, desde luego, muchos padres espirituales o curas católicos. Realmente muchos. Tantos que la Iglesia no tiene gran autoridad para opinar sobre estos asuntos.

Y vuestras doctrinas sobre el divorcio son en verdad pintorescas, Monseñor. El record nacional en divorcios que ostenta la isla de Tenerife se debe, según decís, a la inmadurez de los tinerfeños. Claro, al fin y al cabo, son chicharreros, pensará el Obispo palmero.

En cuanto a vuestras opiniones sobre la COPE, Santidad, ¿sabéis a quién recordáis mucho, mucho? A Poncio Pilatos. Ahora que lo pienso, es toda la declaración la que es ponciopilatesca.

(La imagen, "El dinero", es una ilustración de Frantisek Kupka, un artista checo afincado en París, para una publicación anarquista de principios de siglo XX llamada L'assiette au beurre. Sugiero se repare en el horizonte fabril de la estampa).

dijous, 27 de desembre del 2007

Si la envidia fuera tiña...

Este viaje del presidente de la República Francesa, señor Sarkozy (cincuenta y dos años), con la señora Carla Bruni Tedeschi (treinta y nueve) a extasiarse ante los templos de Luxor y pasear, imagino, cerca de la esfinge de Gizeh, contiene todos los ingredientes para ser un escandalazo, comidilla de fin de año y gran debate teológico-político sobre los atributos de la Jefatura del Estado de la République o, por lo menos, una redefinición de qué quiera decir cada cual cuando habla de las "virtudes republicanas". Aunque quizá no sea necesario esto último. Supongo que sólo en España y por el beaterío general del terruño se habrá entendido por "virtud republicana" una disposición moral y religiosa según quiere el catolicismo. Allende las fronteras se atenderá más al significado real del término que tiene que ver con el sentido renacentista, como actividad, eficacia para conseguir algo, fuerza de ánimo; y de esto se admitirá que el señor Sarkozy ha dado muestras probadas. Aun más, si vamos a la acepción prístina, la etimológica, esto es, virtud como la fuerza del espíritu viril, también parece que el señor Sarkozy da nota alta.

Porque la señora Bruni Tedeschi, además de rica de familia, distinguida, exitosa como modelo y cantante, es una belleza. Así que la relación de ambos levanta todo tipo de bajas pasiones, empezando por la envidia. Además la señora no solamente es una belleza sino que no oculta gran cosa, como podrán comprobar quienes vayan a Google "imágenes" y tecleen Carla Bruni: hay algunas fotografías de la dama muy ligera de ropa o incluso algún desnudo, todo lo cual empezará a circular ahora por la red. ¿Qué más se quiere para provocar rugidos de primate en la caverna machista, reservorio de la civilización occidental?

No sabían por dónde meterle el diente y han decidido armarla con el vuelo en el jet privado de un millonetis amigo del señor Sarkozy, el que también le dejó un barco o una casa o una isla o el Taj Mahal, que no ando muy informado de los pormenores de estos cotilleos. No estoy muy seguro de que esta crítica sea justa. La alternativa ¿cuál hubiera sido? ¿Emplear un avión de las fuerzas aéreas gabachas? Ahí si que lo crucifican: si este pillastre quiere correrla con la manceba, que se lo pague de su bolsillo.Alguien dirá que ni tanto ni tan calvo, que podían ir en un avión de línea, "Air France", por ejemplo o "Air Egypt". No sé qué dirán las normas de protocolo al efecto, ni siquiera si dicen algo, pero supongo que M. le Président mueve un séquito, aunque sólo sea en escoltas, que haría difícil tramitar los billetes. En cualquier caso, cabe admitir que el señor Sarkozy pudo haberselo gestionado privadamente: se pone un peluquín y va incognito; aunque cuando se lleva al lado a la señora Bruni es difícil guardar el incognito.

En todo caso esto se me antoja cuestión menor. Es más, se entiende muy bien cuando se adopta una visión crítica/marxista de la sociedad al estilo Wright Mills. Con el señor Sarkozy los franceses han elegido a un hombre de la élite del poder. Y eso se nota. De haber elegido a la señora Royal (que era mi opción, ¡ay!) habrían puesto en el Elíseo a una dama con fibra y coraje, típica representante de la clase media pero de la que los círculos del poder económico no se fían. Prefieren a uno más claramente a su servicio. Por eso le dejan barcos, aviones y lo que haga falta. Lo que sucede es que luego, él, se liga a la señora Bruni (o al revés) y muestra tener su propia personalidad e iniciativa. Pero eso es algo que dicha élite del poder, básicamente compuesta por empresarios, aplaude.

A su vez la señora Bruni lleva adelante asimismo una vida, una carrera, despampanantes: retoño de un magnate, mujer de mundo, elegante, admirada, modelo, cantante de éxito (ya se ha dicho) y compositora de casi todos sus temas que interpreta en italiano, francés o inglés, imagino (pues no sé nada de su vida personal) que habrá tenido algunos amores conocidos y sonoros. Acostumbrada a ocupar el proscenio, ha escalado un lugar realmente alto en la pirámide social y política. Resta por ver si el señor Sarkozy la lleva a actos oficiales en condición de "primera dama in pectore".

La verdad es que es difícil saber cómo reaccionará la opinión pública ante este comportamiento pero resulta evidente que el señor Sarkozy ha puesto patas arriba la tradición de la República gaullista, desde el cambio en política exterior hasta el desmantelamiento de la hipocresía y l gazmoñería con que el Elíseo ha tratado siempre los asuntos sentimentales de M. le Président de la République cartesienne . Supongo que las revistas del corazón estarán encantadas. Menudo negocio.

Los peligros de la red.

Entre el habitual spam de abogados negros que quieren liquidar una fortuna de un cliente fallecido, viagra, chicas incandescentes, equipos del futuro a precios del pasado, otros solteros salidos del vecindario y viajes a Honolulu lleva un par de semanas apareciendo éste que reproduzco, que se llama (toma ya) Renovacion de cuentas para evitar frecuentes transacciones de fraude.

Huele a estafa que se mata. Hace falta estar mal de la azotea para pinchar en el enlace. ¿Y qué me dicen del letrerito This message contains blocked images ? O sea, además de una estafa, debe de tratarse de un correo con virus.

Pero lo más gracioso es la apostilla del fondo, que es para dar mayor sensación de cosa fetén, algo que haga referencia a la seguridad de la propiedad: Todos los Derechos Reversados 2007@ Iber Caja. Reversados, es genial.