dilluns, 16 de març del 2015

El laboratorio andaluz.

La lluvia de encuestas -de cinco da aquí cuenta "El País"- ha mojado todos los vaticinios que, como la pólvora, pierden efecto si están húmedos. Porque esos cinco sondeos reflejan un parlamento fragmentado, más al estilo catalán o vasco. Además, los vaticinios ya no afectan a los porcentajes, pues son bastante coincidentes en considerar representación de cinco partidos: PSOE-A, PP-A, Podemos, C's e IU y por este orden. UPyD no parece poner la nota alegre de su color. Por supuesto, a reserva de que el resultado pueda variar y mucho, pues nunca se sabe, los vaticinios han de versar sobre coaliciones, tema mucho más resbaladizo.

Por hecha se da la muerte del bipartidismo imperfecto. Buena ocasión para experimentar si el multipartidismo es mejor para los andaluces y para España. Salvas excepciones, el multipartidismo requiere coaliciones y alianzas. Cuantos más partidos haya y mayor sea la fragmentación de la cámara, más difíciles son de forjar y más lentas. En algunos países de sempiternas coaliciones, Bélgica, por ejemplo, no es raro nombrar facilitadores o medidadores que hagan posible la formación de gobiernos. Esto de las alianzas es un mundo.

Lo primero que debe recordarse es que a las coaliciones se va siempre con dos criterios: a) el numérico de escaños y b) el político de la ideología. Conjugarlos puede ser difícil. Pero siempre mandan los números. La coalición tiene que ser mayoría absoluta. No es impensable un gobierno de minoría e, incluso, uno de coalición en minoría, pero primero suelen examinarse las posibilidades de coalición.

El PP baja a segunda fuerza. Moreno Bonilla toma la alternativa de Arenas Bocanegra como candidato de la Virgen del Perpetuo Socorro. Estas son las segundas autonómicas andaluces con Rajoy en La Moncloa. Para ganar las primeras de marzo de 2012, hizo de todo; incluso retrasó los presupuestos para que las medidas restrictivas no afectaran al voto del PP. En estas segundas ha llegado a prometer un millón de puestos de trabajo como el César mandaba que se distribuyera grano entre la población. Solo que este no tiene nada, ni grano, ni paja. Y, además, le auguran un batacazo. 

Los de Podemos vienen detrás, pero dispuestos a ganar como sea, como repiten siempre como un sonsonete que empieza a desafinar y aburrir. Han metido en la campaña a la Guardia Civil, el ejército y la policía, con lo que continúan por el sendero del patriotismo, hasta este momento definido en términos tributarios y ahora ampliados al Todo por la Patria. Y aun así, están muy peocupados porque las masas juveniles que se emocionaron al principio, volubles como son, empiezan a virar hacia su verdadero peligro: Ciudadanos. 

Ciudadanos llega al Jordán, a bautizarse. Lo llaman "el Podemos del PP", con razón, pero no con toda la razón. Tiene mucho peligro para el PP, desde luego, porque es como él, pero sin la corrupción. Pero su efecto no se agota en el PP; va más allá. Ciudadanos es una reedición de aquel Partido Reformista Democrático que fundó en 1984 Miquel Roca i Junyent bajo órdenes de Pujol y se presentó a las elecciones de 1986 bajo la candidatura de Antonio Garrigues. Consiguió el 0,96% del voto y fue un rotundo fracaso porque los españoles no parecían dispuestos a votar un partido "catalán". A la vista de las intenciones de voto de Ciudadanos, esa motivación no acaba de encajar. A lo mejor es que, siendo Pujol nacionalista, los españoles no querían votar a los "malos catalanes" pero sí estan dispuestos a votar a los "buenos".

La quinta posición de IULV-CA amenaza con condenarla a la irrelevancia parlamentaria. LLevarse a Anguita a los mítines quizá no sea lo más acertado electoralmente, aunque lo sea sentimentalmente. Anguita es una imagen camp, pero tiene un fulgor crepuscular que todavía puede difuminar más la del ya muy difuminado candidato, Maíllo.

El PSOE aparece como el eje de todas las combinaciones. Me extraña que quienes llaman "régimen" a la segunda Restauración no hayan hablado todavía del PRI, incluso del partido único o dominante. Susana Díaz mantiene el control, décimas arriba o abajo. Tiene buena estrella y parece ir en ascenso. Su tarea, por lo que se ve, será forjar una coalición. Y aquí es en donde arrancan las cábalas. Recuérdese, lo importante son los números, teñidos de ideología. Cualquier coalición de mayoría absoluta es buena. Los políticos la festejarán o rechazarán aduciendo razones ideológicas. Los analistas no pueden.

Si por números va la cosa, la primera coalición es la gran coalición, PSOE/PP. Pero Díaz ya ha dicho que no pactará con el PP ni con Podemos. Esa coalición, además, cargaría de razón a las izquierdas críticas que igualan PP y PSOE. La gran coalición tiene mala fama en España, pero no es infrecuente en Europa, especialmente en los países germánicos. Ahora mismo hay una en Alemania. El otro rechazo expreso de Díaz excluye a Podemos. Vistos los resultados, razona "El País", solo es posible la coalición PSOE-Ciudadanos. En términos numéricos, claro, no porque sea lo que quiera el periódico, como acusan los críticos.

Las palabras de Díaz tendrán que ajustarse a los resultados electorales. Porque algo está incómodamente claro: de esas elecciones tiene que salir un gobierno.

diumenge, 15 de març del 2015

La risa de los dioses o el verdadero creyente.

En lo alto del Olimpo, a veces se escucha el atronador reír de los dioses. Se ríen sobre todo de sí mismos. Pero los mortales, más endiosados que los dioses en su soberbia, piensan que se ríen de ellos. Y, en efecto, al reparar los dioses en que los mortales creen que los tienen en cuenta, redoblan sus carcajadas. La risa sana, atronadora, de los olímpicos. Entre ellos no hay malicia. Y, si la hay, es inocente. Recuérdese el ridículo que Vulcano creyó infligir a Venus y Marte del que, según leyendas, Mercurio dijo cuando la risa le permitió hablar, que él daría cualquier cosa por hacer el mismo ridículo con Venus.

Los mortales llevan mal la risa de los dioses, sobre todo porque ni siquiera tienen el consuelo de reír los últimos ya que sus criaturas los sobrevivirán. Por eso se curan en salud y se hacen creyentes. Y no unos creyentes cualesquiera, sino "creyentes verdaderos", fieles hasta el sacrificio. La fe los salva de lo más angustioso, lo más difícil y más humano que tiene la naturaleza humana: la duda, la inseguridad, la incertidumbre, la contradicción. El verdadero creyente no padece estos flagelos. Él es fuerte en su fe, como una roca. Los dioses se ríen, sí, pero no de él. En absoluto. Se ríen de los otros, de los no creyentes, de los infieles y hasta de los dubitativos. El verdadero creyente vive en paz su fe y solo se le molesta cuando hay que salir al campo a ajustar cuentas con los descreídos.

Erich Hoffer lo dejó escrito mucho mejor que yo en un libro extraordinario de 1951, época en la que todavía se respiraba totalitarismo. Más que hoy. Pero no cunda el desánimo entre los verdaderos creyentes: con tesón, esfuerzo y la típica contumacia humana en adueñarse de la verdad y excluir a los demás, a lo mejor lo igualamos:

“Todos los movimientos de masas consiguen que sus seguidores estén dispuestos a morir y a acometer una acción común. Todos ellos, con independencia de la doctrina que prediquen y el programa que presenten, alimentan el fanatismo, el entusiasmo, la esperanza ferviente, el odio y la intolerancia. Todos ellos suscitan gran actividad en ciertos aspectos de la vida; todos exigen fe ciega y lealtad absoluta.” Eric Hoffer, “El verdadero creyente”. (The True Believer).

Añado: no solo disposición a morir; también a matar. Aunque esa aparece más tarde. En el entusiasmo inicial y, mientras se consolidan, se limitan a insultar.

El aire de Madrid.

"El aire de Madrid", dice el refrán, "es tan sutil que mata a un hombre y no apaga un candil". O era. Ahora es sofocante, a veces hediondo o pestífero, depende de con qué candidatura pasemos el finde.

Empezamos por la del PP/Gürtel. La Gran Capitana, la que se gastó 220 millones de euros públicos en sus apoteosis neoliberales, impetra el amparo del Señor y sale con sus huestes a dar la batalla contra el aborto. Como la interrupción voluntaria del embarazo no tiene una relación directa con la alcaldía de la capital, debe entenderse que este acto no es de la candidata a alcaldesa, sino de la candidata a la presidencia del PP. Porque la manifa contra el aborto era contra Rajoy. Que mida la condesa sus fuerzas. No le han ido los obispos que, en tiempos de Zapatero, portaban las pancartas belicosamente. Siguen con Rajoy. Pero eso le da igual. Ya sabe que seguramente no ganará las elecciones, porque tiene a lo mejor de su equipo entre barrotes o a punto de estarlo.  Quiere armar ruido. Si no gana, será jefa de la oposición municipal y seguirá de presidenta del PP de Madrid, en expectativa de serlo de España. Hace unos años Aguirre se retiró de la política para cazar talentos. Ha cazado uno: el suyo.

La candidatura del PSOE al Ayuntamiento, la de Carmona, se ha visto beneficiada por la de Gabilondo en la Comunidad. Le da prestancia y solidez de partido; pero también la ensombrece un poco. El candidato a Vara de Madrid tendrá que identificarse más, adquirir un perfil propio más acusado. Para eso nada mejor que ponerse a hablar de las cosas municipales de las que habla todo el mundo, porque son las que preocupan: al IBI, la limpieza de la ciudad que es de vergüenza, el metro, el transporte público en general, los accesos, la participación ciudadana, las multas, las tasas, la contaminación. Hay mil asuntos. ¿No era este el de "pim pam pum, propuesta"? Pues o la propuesta no sale o no consigue traspasar la barrera mediática.

Ahora Madrid, o sea, Podemos y aliados, llevan de candidata a la alcaldía a Manuela Carmena. Un acierto. Y una rectificación. Por edad, Carmena rompe el discurso de renovación generacional de Podemos. Seguramente seguirán enunciándolo porque es más sencillo insistir en el error que enmendarlo. Pero está roto. Ignoro si Podemos tiene definida la candidatura a la Comunidad. Creo que no y eso introduce un elemento de incertidumbre poco recomendable entre tanto barullo en ese aire de Madrid taan sutil.

En IU el desbarajuste es suicida. Disponen de un flamante candidato a la Comunidad, García Montero, intelectual y persona sosegada, pero en la alcaldía reina un desbarajuste casi de orates. Unos han convocado un referéndum que otros han desautorizado; al final parece haberse producido para rechazar por abrumadora mayoría la opción que favorecía quien lo promovió. No estoy seguro de haberlo entendido bien, naturalmente. La cuestión es si el señor Valiente hace honor a su apellido y confluye por su cuenta y ya no es candidato o se queda de candidato con la perspectiva de seguir siéndolo cuatro años más.
 
Ciudadanos, que viene lanzado en las encuestas, presenta a Begoña Villacís a la alcaldía y a Ignacio Aguado a la Comunidad, dos jóvenes gestores con experiencia e iniciativa que se ajustan a los patrones de renovación que todos predican pero casi nadie aplica. Estos son el peligro de alternativa al PP porque traen un plus ganador: que no están lastrados por la corrupción. Y, por una serie de razones que van intuyéndose, la formación también absorberá un porcentaje de votos de Podemos..

UPyD ha nombrado a Ramón Marcos candidato a la Comunidad y David Ortega al Ayuntamiento. Tienen algo más de dos meses para darse a conocer. Tarea difícil, visto el panorama. Van a tener que vestirse de magenta.  

dissabte, 14 de març del 2015

The Real Thing.

Ya están todos subidos a los estrados a grito pelado, pidiendo el voto de la gente. Todos. No falta ni uno/una. Y todos dicen lo mismo. De los demás, hablan en presente y pasado. De sí mismos, en futuro. Los demás no tienen nombre concreto: suelen ser "algunos", "otros", "el bipartidismo", "los adanes",  "los corruptos", "los radicales", "ese hombre", "esa persona". Su misma presencia es indigna y responsable de la inmundicia y la desgracia actuales; sus intenciones, protervas: más miseria, caos, pobreza, ignorancia, paro, crisis. España no se los merece. Los españoles, menos. Los españoles se merecen algo distinto: nos merecen a "Nosotros". "Ellos" son el pasado; "Nosotros", el futuro. La pareja de bueyes por el sendero de siempre.

"Nosotros" brillamos como la luz del sol, no nos ocultamos, aquí estamos, a la vista: el PP, el PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU, UPyD, etc. Con ideas, con proyectos, con la mano tendida, con afán e ilusión, para no perder lo conseguido, para conseguir lo perdido, para restablecer la justicia, recuperar la dignidad pisoteada, continuar con el trabajo bien hecho, consolidar conquistas, no dejarse engañar con cantos de sirenas, no dejarse robar, proteger a los más débiles, generar confianza en los mercados, brotes verdes por doquier, rendición de cuentas, fin de la corrupción y longanizas para todos los perros. Puede que el resultado de estas y sucesivas elecciones altere el sistema de partidos y que en el 2016 se vean algunas caras nuevas por los viejos mentideros. Lo que no cambia un ápice es el modo de llegar a él: pura vieja política de mítines, promesas, retórica barata, golpes bajos, letanías, topicazos, mentiras, manipulaciones, chulerías, plagios, hipérboles, necedades, frases manidas, engaños. Lo de siempre.

¡Ah, españoles! "Yugos os quieren poner gentes de la hierba mala, yugos que habéis de dejar rotos sobre sus espaldas". Y para eso, lo mejor es votar  PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU, UPyD o los partidos soberanistas de las nacionalidades históricas. Nada de abstenerse. La abstención favorece al adversario. Es un error garrafal. No votar equivale a votar a otros, a quienes no somos nosotros. Y en eso están todos de acuerdo. PP=PSOE=Podemos=Ciudadanos=IU=UPyD. Es en lo único en que están de acuerdo. Quieren tu voto, si no directamente para ellos, para algún otro porque, en el fondo, es una necesidad del sistema al que todos pertenecen. Todos. Incluso lo que dicen estar fuera de él.
 
Los ejemplos más claros, las dos presuntas innovaciones, Podemos y Ciudadanos, las dos opciones que vienen vendiendo originalidad, ruptura, innovacion. Nada de caminos trillados. En su lugar, novedades, juventud, autenticidad, sinceridad. Recuerdan mucho el argumento del fabuloso relato de Henry James, The Real Thing. Al igual que en esta historia de modelos, Podemos, que traía la promesa de innovación, ruptura, transgresión, nueva frente a vieja política, ha resultado una copia desvaída de lo preexistente, con sus mismos usos y costumbres, sus anfibologías, su ambigüedades y confusiones. Y más que copia, plagio literal de todo lo que se mueve, desde el nombre de la organización a sus aportaciones "teóricas", sus consignas, sus promesas, sus comportamientos y reacciones. En Podemos no hay nada original. Ni el nombre de su dirigente. De sus prácticas no es posible ni hablar. Ya no dejan. Su comunicación está tan plagada de manipulación, engaño, censura, denuncia de malévolas conjuras, interpretación de contextos y similares trolas, como de intentos de silenciar a los críticos y reservar la voz a los palmeros.

De forma parecida al relato de Henry James, resulta que los contratados como the real thing eran una impostura y la real thing auténtica vendría de la mano de Ciudadanos, un partido verdadero "vertebrado gaseoso" (que diría Ramiro Rico) que es pro y antisistema al mismo tiempo; que no se contradice, porque no dice nada; que, al igual que Podemos, solo se rige por el principio de ganar las elecciones, pero suelta menos doctrina, es menos pesado, anda liviano de teoría, las mentiras se le notan menos, no necesita ser ambiguo porque no precisa aparentar lo que no es. Un magma histriónico con muchas más posibilidades de sacar votos que los pedantes de Podemos porque ha conseguido lo que estos buscaron y no encontraron: la forma de ser prosistema pareciendo antisistema.

Con razón los de Podemos, al principio tan saladamente mediáticos, ahora vigilan, controlan y tratan de rentabilizar con sumo cuidado las apariciones de sus líderes. Con razón, también,  rechazan toda confrontación  con Ciudadanos. Tampoco quieren medirse con nadie que los critique con fundamento. Solo con los palmeros, haciendo honor al espíritu de las bochornosas tertulias de las televisiones comerciales en las que se forjaron. La comunicación se ha hecho propaganda. Como siempre.


(La imagen es grafiti de Bansky, que circula por la red).

 

Moción de censura.


El paquidermo se mueve. El grupo parlamentario socialista anuncia una serie de medidas para ejercer con más contundencia su función de oposición y evitar que "se vaya de rositas" un presidente que se muestra "reiteradamente en rebeldía, como en la última sesión de control del Congreso, para no dar explicaciones respecto a la trama Gürtel”. Bien.

Además, el PSOE pretende poner de relieve cómo el gobierno torpedea la investigación de la Gürtel, para lo cual ha pedido ya la reprobación del ministro Montoro por "su falta de colaboración y obstaculización en la investigación del caso Gürtel que se lleva a cabo en la Audiencia Nacional" y pedirá la semana entrante la de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría si la Agencia Tributaria no presenta los informes sobre la Gürtel exigidos por el juez Ruz. También bien.

Por último, los socialistas anuncian que van a pedir "la comparecencia del presidente del Gobierno en todas las juntas de portavoces” para que rinda cuentas porque es también "presidente de un PP que ha sido conminado por el juez Ruz a depositar una fianza de 245.000 euros por haber sido partícipe a título lucrativo de la trama Gürtel de financiación irregular". Bien también, muy bien.

Pero insuficiente. Montoro no hará nada; Sáenz de Santamaría, tampoco. Y Rajoy seguirá sin comparecer porque la mayoría absoluta del PP bloqueará todas las peticiones de comparecencia. No vaticino nada. Es lo que ha hecho hasta ahora y piensa seguir haciendo ya que, según dice, el presidente ha dado suficientes explicaciones.

Si el PSOE quiere de verdad que se hable de la Gürtel, o sea, de la corrupción, en el Congreso solo puede conseguirlo mediante una moción de censura (art. 113 de la CE) que la Mesa del Congreso está obligada a admitir a trámite si reúne los requisitos formales (art. 176, 1 del Reglamento del Congreso). A las peticiones de comparecencia el gobierno puede negarse y se niega; a la moción de censura, no. Ya se sabe que no se ganará en votos, salvo que algunos diputados del PP voten a favor de ella, una hipótesis de escasa verosimilitud. No, no se ganará en votos, lo cual tampoco es grave, pues queda poca legislatura, pero puede ganarse en la calle, en el debate político, en los medios, españoles y extranjeros. El candidato derrotado, Sánchez, podría emerger como el candidato triunfador y promesa de salida de una situación que no parece tenerla. Puede ser o puede no ser. Es un riesgo. Pero el riesgo es la esencia de la acción política.

Presentada la moción, cualquier firmante de esta dispone de tiempo ilimitado para explicarla y justificarla. Luego, el candidato propuesto, Sánchez, tendrá también tiempo ilimitado para exponer su programa. Tienen horas para argumentar, explicar, criticar, denunciar, reprobar y horas para exponer sus propuestas en positivo, sus planes, sus proyectos, sus reformas. Y con cobertura total de medios. Esa defensa equivaldrá a cientos de mítines, entrevistas, miles de tertulias. De hecho, alimentará otros miles de tertulias como comidilla preferente. El tema será el discurso de Sánchez, las ideas de Sánchez, sus propuestas.

¿Podrían ser las de los otros? Lo tienen crudo. En primer lugar, van de contestación, de contrainiciativa, con tiempo tasado de treinta minutos más de diez de gracia. Es difícil imaginar que Rajoy pueda leer un texto inteligible en cuarenta minutos en respuesta a algo que no conoce, aunque se lo malicie. Pero es que, además, no está obligado a responder personalmente; ni nadie del gobierno; en el fondo, nadie a secas. El Reglamento prevé que la respuesta correrá a cargo de cualquier miembro de cada grupo parlamentario que lo solicite. "Con no solicitarlo", pensará Rajoy a quien la teoría de la no decisión parece siempre más racional que la de la decisión, "asunto resuelto. Se vota, pierden y ya tal". Por lo que hace a su grupo y quizá algún otro, así será. Pero, si piensa que los demás grupos de la oposición perderán la oportunidad de estar 40 minutos poniéndolo cual no digan dueñas, es que no conoce a sus colegas del hemiciclo. Seguramente repartirán generosamente sus mandobles al PP y al PSOE, sobre todo los que sostienen que son lo mismo. Y ya no hablo de lo que dirán los independentistas catalanes, que vendrán encendidos.

¿Puede el PP dejar sin respuesta la defensa de la moción de censura? ¿Puede el gobierno? ¿Puede Rajoy no contestar a lo que le va a caer?

Y eso en un ambiente enrarecido por una convocatoria electoral tras otra.

divendres, 13 de març del 2015

Bárcenas en UGT.

La prueba de que el dinero es poder es que corrompe tanto como él. Ahí está la UGT, defensora de los derechos de los trabajadores, viviendo a costa de estos junto a los demás mangantes, todos dedicados a expoliar los ahorros ajenos y  darse el vidorro padre. La UGT, con sus banderas rojas al viento.
 
La cara que se le está quedando a la gente. Las conversaciones por la calle. El cachondeo de las redes sociales. Este gatuperio que no cesa embota la capacidad crítica. Las tarjetas black del sindicato de los EREs y los cursos de formación y demás chanchullos son ya la alternativa en la importante plaza madrileña de la corrupción.

El ministro de Defensa, Morenés, lleva firmados treinta y tantos contratos con las empresas en las que trabajaba antes de ser ministro, sumamente ventajosos para ellas y a las que a lo mejor vuelve cuando deje el cargo. Y ni se le pasa por la cabeza dimitir. Solo dimiten los débiles, no los hombres de verdad, que trabajan para fábricas de bombas de racimo, un invento sumamente cristiano.
 
La Iglesia podría atacar con su autoridad este grave declive de la moralidad pública. Por ejemplo, monseñor Rouco Varela, desde su ático de 370 metros cuadrados y un millón y pico de coste, auxiliado por un cuerpo de casa compuesto por dos monjas y un cura. Humilde y austero como su tocayo San Antonio, abad del desierto, el de las tentaciones.
 
El gobierno lleva tiempo dedicado a hacer lo que mejor hace: nada. Bárcenas acusa al PP de haberse financiado con cargo a su próvida caja B en las elecciones europeas de 2004. Otro presunto delito. Da igual. Nadie va a responder y mucho menos dimitir. Y es lógico. No pasa nada que no pase todos los días.

No obstante, queda siempre un punto romántico de desengaño: ¿un ministro traficante de armas? ¿Un cura que vive como Dios? ¿Un tesorero apandador? ¿Unos políticos defraudadores? Pues, sí, cosa de todos los días. Pero ¿unos sindicalistas chorizos? Pues también.  En todas partes cuecen bárcenas.

Las cuentas de la Gran Capitana.

Según una vieja leyenda, para muchos apócrifa, don Gonzalo Fernández de Córdoba, forzado a rendir cuentas ante el tesorero del Rey Fernando por la campaña de Nápoles, respondió de forma altanera leyendo una serie de partidas, a cual más disparatada. Una de los más célebres y citadas es la de "en palas, picos y azadones, cien millones", pero también había "diez mil ducados en guantes perfumados para preservar á las tropas del mal olor de los cadáveres de sus enemigos tendidos en el campo de batalla" o "ciento sesenta mil ducados en poner y renovar campanas destruidas en el uso continuo de repicar todos los dias por nuevas victorias conseguidas sobre el enemigo", que era la forma de celebrar las campañas electorales del siglo XVI. Y terminaba con uno que resumía el espíritu entero de la rendición de cuentas: cien millones por mi paciencia en escuchar ayer que el rey pedia cuentas al que le ha regalado un reino.

¡Menudo capitán Gonzalo Fernández de Córdoba! Desde el punto de vista de la moral caballeresca, que Palinuro profesa con la fe y la inocencia de Galahad, la respuesta es cabal. Refleja el orgullo del guerrero que vuelve a casa con el botín y los escribas quieren mirarle los bolsillos. Desde el punto de vista del funcionamiento de las instituciones, la honradez y transparencia de la gestión, el servicio público, la rendición pública de cuentas a que todos están obligados, sean generales o alabarderos, es una chulería  inaceptable, propia de un delincuente.

¡Menuda capitana Esperanza Aguirre Gil de Biedma! ¡220,6 millones de euros de campanas y guirnaldas electorales, confetti, pirulís y paciencia para regalar una rica Comunidad a los empresarios de la Gürtel! En tres años. 73,5 millones por año. Dos millones al mes. 170.138 euros al día.  Más que Grande, Esperanza Aguirre es Enorme de España. Una auténtica máquina de gastar dinero público. ¿En qué? En ponerse por las nubes y sin arriesgar el pellejo, como el Gran Capitán que, en lo del valor personal no anda sobrada la moza.
 
Y ese chorro de dinero, esa cornucopia generosa, parecida a las de las apoteosis de los cuadros de Rubens, ¿a dónde ha ido a parar? ¿A qué bolsillos, manos, cuentas?  Seguramente, gran parte de la millonada iba en forma de publicidad institucional, reportajes pagados y otros ditirambos, insertados, ¿en qué medios? Sin duda en aquellos que defienden la libertad de Aguirre de emplear los dineros públicos en ensalzar su gestión.
 
Entre tanto, la oposición, ¿a qué se dedicaba?
 
Esta señora quiere ser alcaldesa de Madrid. Y hay madrileños, según los sondeos, que van a votarla. Debe de sobrarles el dinero.

dijous, 12 de març del 2015

Carta abierta a Pedro Sánchez
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¿Quiere usted ganar las elecciones o no? Diga la verdad; no haga perder el tiempo a la gente. Si quiere usted ganar las elecciones tiene usted que presentar una moción de censura en el Parlamento a un gobierno deslegitimado, desprestigiado, acosado, bajo sospecha y a punto de entrar en la vía penal. ¿Por qué no lo hace?

¿Tiene miedo? Vénzalo.

¿Teme que su adversario le saque los EREs y se encastille en el "y tú más", que lo hará sin duda? Aguántese, dé explicaciones sobre la corrupción socialista, acepte el reproche, haga la crítica, enumere las medidas que han adoptado para impedir que se repita. Y haga ver a Susana Díaz, de paso, que es usted quien defiende al PSA y le saca las castañas del fuego y no al revés, como ella parece pretender. Acepte la parte que le corresponde, aprenda de paso lo caro que se paga que en el PSOE haya también ladrones y sinvergüenzas como en el PP, y pase sin más al ataque. Insista en la línea del debate sobre el Estado de la nación: usted es un político limpio. Esa es su fuerza. Un político de cambio y renovación, sin chanchullos a su espalda, con liderazgo y capacidad. No viene usted, como Rajoy, a pedir a la gente que vote "cambio" cuando él lleva veinticinco años atornillado a la poltrona, cobrando sobresueldos, y amparando la inmensa corrupción de su partido, la financiación ilegal, los fraudes, expolios, pelotazos. Lo tiene usted facilísimo: ¿qué crédito puede tener quien lleva más de veinte años en los papeles de Bárcenas en su caja A, B C y las que sean? ¿Cómo van a renovar nada Aguirre, Cospedal, Arenas, Pons, Floriano, Carromato y los seis mil asesores y demás beneficiarios de la mayor y más siniestra trama de corrupción de la historia de España, unos políticos profesionales y embusteros?

Ataque pues la corrupción, que es la base del PP, un partido que muchos consideran una banda de ladrones. Y siga mostrando que esa banda ha hecho y está haciendo pagar injustamente la crisis a los más débiles, a los parados, los trabajadores, los jóvenes, los dependientes, los niños, los ancianos a los que que expolia mientras ellos roban a mansalva, defraudan los dineros públicos, saquean las cajas y se llevan las fortunas a Suiza, a Andorra, a las Caimán.

Añada que la moción de censura se hace obligada por cuanto, desde el primer momento, amparado en su mayoría rodillo, el gobierno ha decidido ignorar el parlamento, gobernar por decreto ley, no comparecer jamás, no dar explicaciones, no dejar que la oposición pueda pedirlas, no dejarla hablar, controlar y censurar los medios de comunicación y pervertir el sentido de todas las instituciones, empezando por la división de poderes, a ver si consigue salvarse de un proceso penal, evitar su posible condena por delincuente.

De todo esto se sigue que tiene usted no solo el derecho sino el deber, la obligación moral y política de presentar una moción de censura en nombre de los ciudadanos a quienes se ha engañado sistemáticamente, defraudado, robado, expoliado, ignorado y, ahora, se reprime a lo bestia  por medio de una Ley Mordaza de clara estructura, contenido y forma fascistas.

Ciertamente, no la ganaría en el Parlamento, eso ya se sabe. Pero la ganaría en la calle, en los medios, en la opinión pública. La población podría escucharle y quizá llegara a la conclusión de que usted merecería más su voto que este embustero empedernido enquistado en un poder que detenta mediante engaños y falsedades.

¿No se atreve usted? ¿Le falta coraje? ¿Sus asesores se lo desaconsejan?

Parece mentira. ¿No está pidiendo usted el voto y la confianza a los ciudadanos? ¿Para cuándo? ¿Para noviembre? ¿Y no ve usted, así como sus asesores, que esa petición de voto y confianza sería respondida  si demostrara usted, como es su obligación, que es merecedor de ellos?

¿No lo ve? O sea, no solo les falta a ustedes valor; también les faltan luces.

(La imagen es una foto de Wikimedia Commons, con licencia Creative Commons).

El arte y la imbecilidad.

En un par de años se celebrará el primer centenario de la inauguración del Palacio de Comunicaciones, luego Palacio de Cibeles y actual sede del Ayuntamiento de Madrid. El centenario de un horrible chafarrinón, atentado contra el buen gusto, palacio ostentoso, rebuscado, cursi y feo hasta el agotamiento. Durante toda su vida fue sede de Correos en Madrid y algunos detalles populares y simpáticos como la galería con los buzones de provincias con cabezas de león, ayudaban a los sufridos madrileños a sobrellevar la carga de esa espantosa tarta de nata, mal imitada de las construcciones estadounidenses que a su vez eran una mala imitación de las europeas.

Pero como sobre gustos..., etc., alguien habría de llegar con el suyo tan estragado que valorara semejante adefesio. Ese fue Ruiz Gallardón, por entonces alcalde de Madrid, un cursi relamido y petulante con ínfulas de esteta. A este exministro de Injusticia,  el precioso y castizo conjunto arquitectónico municipal de la Plaza de la Villa, en el Madrid de los Austrias, con la antiquisima Torre de los Lujanes, parecía algo de pobretes e indigno de un suculento emperador de la Trapobana con espíritu de indiano enriquecido, como él. Su anhelo  era deslumbrar al mundo con su Xanadú particular, por supuesto, a costa del contribuyente, personaje a quien los mangantes peperos cargan todos sus desmanes.
 
Gallardón cedió luego su puesto a otra cursi, Ana Botella, paleta reprimida, tan necia como él, incapaz de entender una conversación de nivel medio tirando a bajo, pero convencida de ser una inteligencia solo segunda, a causa de su condición femenina, a la de su portentoso marido, un zoquete malicioso y perverso.  Esta ya levitó con el adefesio del palacio y terminó de convertirlo en un centro de exposiciones artísticas para mayor gloria de Madrid, un Parnaso, un Helicón, un lugar de encuentro con las musas. Y a esto se ha dedicado este horrible edificio, llamado a tales efectos CentroCentro, a ser un escaparate de lo más sublime que hay en la vida, el arte.
 
Pero como de los imbéciles solo cabe esperar imbecilidades, el criterio que impera en las exposiciones de la casa, y en todo lo demás, es el dogma neoliberal de la empresa privada. Todo al servicio de lo privado. Nada público. A machamartillo, a lo bestia, en su estilo. Para eso, ¿qué hacen? En lugar de apalabrar exposiciones con gentes entendidas en arte, con museos y colecciones, salen en busca de colecciones privadas enteras, de fondos de empresas que son las que verdaderamente reflejan su miseria espiritual, su supina ignorancia y su papanatismo. Porque las empresas, los bancos, las aseguradoras, no coleccionan arte por su valor estético sino económico, como inversiones y entienden tanto de él como de las aventuras del Ramayana.
 
Pero eso da igual. Como es habitual en los neoliberales cuya esencia ideológica es la mentira, de lo que se trata es de ensalzar los valores de lo privado, siempre con dinero público, por supuesto y, de paso, si se puede, pillar alguna mordida o comisión. Es la naturaleza humana. Entre otros atentados a la elegancia y la estética, este espantoso espacio alberga dos exposiciones temporales de dos colecciones de empresas: Iberdrola y la Fundación Pedro Barrié de la Maza. Poco que comentar. Este Pedro Barié era un amigo y enchufado de Franco que, tras enriquecerlo lo nombró Conde de FENOSA, o sea, de su empresa, Fuerzas Eléctricas del Noroeste de España, Sociedad Anónima, con tan escaso sentido del ridículo como el que muestran los expositores con esta colección de pintura y arte abstracto general contemporáneo perfectamente irrelevante y que, salvando algún caso digno, no es más que basura.
 
Lo mismo sucede con la  colección de Iberdrola, otra empresa que compra pintura como el que adquiere valores bursátiles, con la misma mentalidad. Aunque, en este caso, quizá por la antigüedad, el resultado es menos ridículo que en el de la Fundación Barrié. Iberdrola, empresa originalmente vasca, tiene un importante fondo de pintura vascuence, con cosas de Arteta, Regoyos, Guiard,  Ucelay, Iturrino , etc y también, al expandirse, ha adquirido algo de arte de calidad de los más recientes y de categoría, Arroyo, Pérez Villalta, Barceló, Antonio López, etc. Han traído uno de cada uno y dos a tres vascos. El resto, lo importante, se ha quedado en Euskadi. Aquí, de relleno, un fondo de fotografías de un valor e interés inexistente. Y no es difícil averiguar cuál haya sido el criterio de la selección y la exposición: de lo que se trata es de exhibir algo en Madrid, para que se vea la empresa. ¿Qué? Eso da igual. Nada de llevar una buena muestra, que cuesta una pasta en seguros. Dos o tres cositas y, si puede cobrarse una mordida o comisión que saldrá, claro, de los impuestos de los madrileños, mejor. No están los tiempos para dispendios. Hay que ser neoliberales.
 
Poner ladrones e imbéciles en la gobernación del país no solo tiene malas consecuencias en lo político, jurídico, económico y social. En lo estético son peores que el caballo de Atila.

dimecres, 11 de març del 2015

La oposición del gobierno a la oposición o el No sostenido mayor.


En Gran Bretaña, la oposición parlamentaria forma el "gabinete en la sombra" o shadow cabinet, que tiene un acceso privilegiado a los asuntos del gobierno, ministerio por ministerio, y debate directamente con él en la Cámara de los Comunes con una envidiable libertad y frecuencia en las intervenciones. En España no hay "gobierno en la sombra" ni en la oscuridad del Tártaro. No hay ni oposición. Al menos en estado parlante. No la dejan hablar. El gobierno se niega a comparecer en sede parlamentaria y a dar explicaciones de sus actos
con el argumento de que ya lo ha hecho muchas veces. En primer lugar, eso es falso. El gobierno no ha dado explicación alguna sobre corrupción desde aquella remota comparecencia un 1º de agosto de 2013 en la que, además, mintió. En segundo lugar, aunque fuera cierto, ya que las gentes a veces se creen sus propias trolas, ¿qué? Tan abundantes explicaciones no han servido para nada porque las cosas están peor que nunca. En cualquier momento un juez puede llamar a declarar a Rajoy. Hay mucho que explicar.

¿Y la oposición? Quejándose amargamente y repitiendo la letanía de la falta de respeto al Parlamento, el gobierno autoritario, el rodillo, el abuso de mayoría y otras figuras poéticas. Pero a tragar. A tragar con el silencio y escuchar al portavoz Hernando decir de Podemos que "se han puesto morados" con el chavismo. Él, que parece haberse puesto morado con los sobresueldos.

Tragan porque quieren, porque les gusta que los ninguneen y los desprecien. De otro modo, ya habrían presentado una moción de censura. Es su derecho y es su deber.