divendres, 29 d’agost del 2008

Un discurso.

Mr. Obama es ya oficialmente el candidato demócrata a la presidencia de los EEUU en las próximas elecciones de noviembre que prometen ser emocionantes. Su discurso de aceptación en un estadio ante ochenta mil personas en directo y unos treinta millones por televisión, estuvo cortado en el estilo de retórica tradicional en los EEUU ("somos la tierra de la promesa", "el sueño americano", "Dios bendiga a América", "todos somos americanos", "nuestro país ante todo", etc, etc) y con el cuadro de enemigos asentado por hoy en el país (terrorismo, talibanes, agresión rusa, Irán) pero también fue directo al adversario y dibujó un programa de reformas económicas y sociales de carácter socialdemócrata. Lo hizo con un lenguaje simbólico pero lo hizo.

Se preocupó por dejar clara la unidad fundamental del Partido Demócrata, reconociendo expresamente las aportaciones de los Clinton y poniendo a estos y a él mismo en la estela de Roosevelt y Kennedy. Pero supo también ser suprapartidsta siempre que la ocasión lo reclamaba (soldados demócratas y republicanos luchando por un mismo país, etc) y hablar a un electorado sin partido.

Fue contundente en contra de la administración Bush (del que no es necesario recordar que pasa ya por ser el peor presidente en la historia del país) y tuvo buen cuidado en vincularlo en todo momento con su rival, Mr. McCain. Lo hizo con elegancia y caballerosidad, sin regatearle méritos patrióticos pero lo hizo presentándolo no como una mala persona de aviesas intenciones sino como un ignorante presa de los compromisos de su partido con las grandes empresas.

Consiguió ser específico y genérico al mismo tiempo, escueto y sentimental, lo que no es fácil. Concretó en qué se gastaría el dinero y cómo lo recaudaría y afirmó que bajaría los impuestos al 95% de la población. La economía, la política social y la exterior fueron los ejes de su discurso que tuvo momentos emotivos de narrativa biográfica personal pero en el que no se mencionó ni una vez la palabra raza ni apareció la cuestión de color.

Sólo hubo algo que todavía brilló más que la raza por su ausencia en el discurso del ya candidato: Europa, lo cual es tanto más sorprendente cuanto que hace poco estuvo de gira por Francia, Inglaterra y Alemania, en donde recibió un apoyo entusiasta y multitudinario. Dice estar preparado para un debate con Mr. McCain sobre política extrior pero es evidente que tendrá que prepararlo bien.

La imagen es una foto de tsevis, bajo licencia de Creative Commons).

Problemas de hoy.

El último número de Sistema (Fundación Sistema, nº 205, julio de 2008, Madrid, 143 págs.) aborda algunas de las cuestiones más importantes de nuestro tiempo como la globalización, el cambio climático y la sociedad de la información desde perspectivas distintas y con un nivel razonable de rigor y documentación. El primer trabajo, de Josep Borrell, ¿Hay otras alternativas a la globalización liberal? tiene un arranque prometedor al sostener que la "globalización no es un proceso ideológicamente neutro sino el resultado de una forma de entender las relaciones sociales y económicas" (p. 3) y al enumerar las críticas que pueden hacerse a la globalización liberal: a) no hay tal globalización sino una integración regional; b) es dudoso que se haya reducido la pobreza; c) hay un aumento significativo de la desigualdad en todos los niveles (entre regiones, entre países y dentro de los países mismos); d) hay señales de que aumenta la economía informal y el tráfico de personas; e) no se están tomando suficientes medidas para atajar el cambio climático (pp. 4/5). Tras este acertado diagnóstico Borrell sostiene que la izquierda tiene que buscar sus propuestas propias cuenta habida de que las "terceras vías" no han sido más que adaptaciones al modelo neoliberal dominante (p. 11). Por desgracia ya no está tan claro qué es lo que el autor propone en concreto para dar satisfacción a esa necesidad. Afirma que hay que tender a una cohesión social a nivel mundial pero no cómo pueda lograrse fuera de partir de la Agenda del Trabajo Decente propuesta por la Organización Internacional del Trabajo y que tiene ya sus añitos pues es de 2000. Del mismo modo cabe suscribir que sea necesario regular y hacer más transparente la liberalización financiera así como conseguir que la liberalización del comercio internacional lleve a un comercio más justo. El problema es cómo.

Rafael Caparrós Valderrama, en La esterilidad de la 'soft-governance' neoliberal en las políticas económica y de I+D+i europeo-comunitarias parte de que Europa presenta un retraso de veinte años en relación con los EEUU y el Japón en innovación tecnológica (p. 20). Sostiene que la globalización neoliberal (o "el golpe de Estado neoliberal", como la llama Bauman) en los términos en que la defienden sus partidarios (por ejemplo Guillermo de la Dehesa) no es satisfactoria y que en cambio las políticas socialdemócratas clásicas siguen siendo válidas como sostienen entre otros Gough, Turner, Navarro o Castells (p. 29), igual que es válido el "principio de la diferencia" de Rawls. Si no se avanza en ese sentido en la Unión Europea se debe, a su juicio, a la sistemática negativa de los Estados miembros de aumentar la integración política del continente (p. 31). Únicamente una mayor integración política (que es altamente problemática a mi modesto entender) permitirá una política más dinámica de I+D+i en el continente (p.45). En el caso específico de España que el autor considera singularizadamente cree que, aunque ha habido avances notables con la más reciente normativa, en especial la creación de la Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios en 2006 (p. 48), todavía queda mucho por hacer. Uno de los puntos que propone es difundir la práctica de lo que Román del Río llama zaraísmo (del éxito de la empresa Zara) (p. 47) que en lo esencial consiste en adaptarse al concepto de Castells de la "sociedad red" y operar en consecuencia (p. 52). Se me ocurre que estas recomendaciones son una prueba más de la dificultad intrínseca de pensar los problemas de políticas públicas (o cualesquiera otros) en términos comunitarios ya que se hacen siempre en la escala nacional.

Eguzki Urteaga publica un interesante trabajo sobre Los electorados políticos en Francia que es una especie de balance de la situación del mapa electoral francés desde las ultimas elecciones presidenciales de mayo de 2007. Singulariza los seis bloques distintivos: 1) extrema izquierda; 2) comunistas; 3) socialistas; 4) verdes; 5) derecha; 6) extrema derecha y hace unas breves y generalmente atinadas observaciones sobre su situación actual y perspectivas, bien basadas en los datos electorales y no sólo los de las elecciones presidenciales. Contiene acertadas observaciones sobre la consolidación de la extrema izquierda, la irremediable decadencia del voto comunista, la inconstancia del socialista, la veleidosidad del verde, la congruencia ideológica de la derecha y el derrumbe de la extrema derecha. Todo ello en un panorama de alta participación y voto concentrado (pp. 66/67).

Óscar Diego Bautista en Los valores en el servicio público hace un Estudio comparativo sobre los códigos de Gobierno de Estados Unidos, Reino Unido, España y México que en realidad tiene poco de comparativo ya que es un análisis de los distintos códigos de normas éticas de las diferentes administraciones públicas pero consecutivo. El de los EEUU fue una respuesta al escándalo de Watergate y el del Reino Unido, resultado de los trabajos de la famosa comisión Nolan contiene un código ético basado en siete principios: desinterés, integridad, objetividad, responsabilidad, transparencia, humildad y liderazgo (p. 78). En el caso de España el Código de Buen Gobierno de los miembros del Gobierno y Altos Cargos de la Administración General del Estado, de 2005 y el Estatuto Básico del Empleado Público (2007) recogen los postulados que en su día presentara la filósofa Victoria Camps en unas Jornadas sobre Ética Pública de 1997: 1) servicio al interés general; 2) imparcialidad y transparencia; 3) uso adecuado de los bienes públicos; 4) responsabilidad profesional; 5) lealtad a la Administarción (p. 83). México a su vez dispone también de un Código de Ética de los Servidores Públicos de la Administración Pública Federal (p. 87). Uno tiene la sospecha de que tan abigarrada profusión de normas, dictadas al rebufo de los escándalos de corrupción detectados en la década anterior estén en relación inversamente proporcional a su eficacia real. No es disparatado pensar así. El propio autor reconoce que los países en los que menor es la incidencia de la corrupción, los países escandinavos, carecen de estos códigos de ética (p. 91).

Rosario Solà, Christian Oltra, Roser Sala y Nuria Gamero, en Cambio climático y opinión pública en España: percepción del problema y política energética, presentan una encuesta dentro de un proyecto del Massachussets Institute of Technology administrada en España mediante quinientos cuestionarios telefónicos de la que se deduce que el cambio climático es el primer problema medioambiental para los españoles si bien estos consideran que hay otros problemas sociales y personales más graves. Hay un grado alto de desconocimiento sobre las causas y consecuencias del cambio climático y cierta confusión con otros problemas medioambientales, como la capa de ozono. Los jóvenes aparecen con mayor conciencia que los adultos y todos en general piensan que los gobiernos debieran hacer más por contrarrestarlo, si bien la predisposición a implicarse personalmente en la lucha contra el problema es reducida. Por último no hay acuerdo respecto a las distintas alternativas para hacer frente al cambio climático: un 26% cree que "se desarrollarán nuevas tecnologías", otro 26% piensa que "cambiaremos nuestro estilo de vida para reducir el consumo energético", un 20% sostiene que "nos adaptaremos a un clima más cálido" y un 21% piensa que"el cambio climático es un problema pero España no hará nada" (que no está mal como índice de fatalismo del personal); únicamente un 1% sostiene que no hay que hacer nada ya que "el cambio climático no es un problema" (p. 102), lo que da una idea del apoyo electoral que pueden tener los neocons enfrentados a las políticas de lucha contra este problema.

Por último, casi como fuera de programa, Gaetano Pecora, en Las virtudes del laicismo que es una especie de nota con motivo de la traducción al italiano del libro de Henri Pena-Ruiz Qu'est-ce que la laicité? hace una interesantísima síntesis de las objeciones de los laicistas al punto de vista de los Papas sobre la libertad de conciencia y los derechos de los individuos. Tras coincidir con Gaetano Salvemini en su sólido dictamen de que "una democracia que anula la igualdad de derechos y deberes entre los ciudadanos y reconoce jurídicamente a una parte de ellos el deber de obedecer a una autoridad extraña (se refiere a los casos de Concordatos entre los Estados y el Vaticano) y el privilegio de ser representados y estar protegidos por una autoridad extraña, ya no es democracia" (p. 109) que suscribo de la cruz a la fecha, aborda el problema en su línea filosófica más clara. El Papa Ratzinger se hace lenguas del respeto a la libertad de conciencia y el valor fundamental de los derechoas del individuo. Sigue en ello la doctrina de Juan Pablo II que también exalta la libertad, aunque la vincula "a la aceptación de la verdad". En Centesimus annus, Juan Pablo II decía que "la obediencia a la verdad sobre Dios y sobre el hombre es la condición previa a la libertad" (p. 114). Celebraba así el Papa polaco, maestro del actual, el centenario del Papa León XIII quien en su encíclica Libertas praestantissimum decía que: "la cosas verdaderas y honestas tienen derecho (...) Los errores, peste de la mente, los vicios, contagio de los corazones y de las costumbres, es justo que sean reprimidos diligentemente por la autoridad pública para impedir que se extiendan como daño común" (p. 116). ¿Se ve cuánta razón tenía el gran Salvemini? Un Estado que tiene un Concordato con quien cree que los que no comulguen con sus ideas y se aferren a la "peste de la mente" deben ser reprimidos jurídicamente por la "autoridad pública" no es una democracia porque o incumple este mandato o persigue a los ciudadanos cuyas creencias no coincidan con las de los católicos.

dijous, 28 d’agost del 2008

Siguen sin llamarla crisis.

De nuevo los datos económicos indican que la economía va mal. El reventón de las subprimes estadounidenses en agosto pasado fue el comienzo de este ciclo depresivo que se expande por metástasis a otros países, el nuestro entre ellos, como es inevitable en tiempos de globalización. Ya a comienzos de este año los indicadores españoles iban todos a la baja y apuntaban a la posibilidad de una recesión. Pero estábamos por entonces en puertas de las elecciones de marzo por lo que el Gobierno abordaba esta cuestión con aparente optimismo, quitando importancia a la gravedad de la situación, no queriendo utilizar términos comprometidos como crisis y prometiendo que era un frenazo coyuntural y pasajero y que para los meses de este verano de 2008 estaríamos en ruta hacia la recuperación completa.

También afirmaba el Gobierno que no era de temer un contagio por las subprime en España dado que nuestro banco central ha estado vigilante controlando las prácticas crediticias de las entidades financiera que están en muy sólida situación porque no han corrido riesgos y, además, han provisionado fondos abundantes. Al contrario, en principio estábamos en mejor situación que los demás para hacer frente a los momentos chungos. Y ello a la vista de un proceso de deterioro muy acelerado. Hace un año el país tenía un superávit del dos por ciento del PIB y el Gobierno se lo fundió en un par de medidas que él llama "sociales" y otros pueden considerar populistas, como los 2.500 euros por cada niño nacido a partir de junio de 2007 y los 400 euros de devolución del IRPF que iban a contribuir al relanzamiento de la economía y bien claro está que han tenido un efecto nulo o incluso, vaya por Dios, puede que contraproducente pues el mal dato de este mes viene precisamente movido por las restricción del consumo de las familias.

En este momento, a la espera de los datos sobre empleo y precios al consumo de agosto, la economía está en crecimiento 0,1, es decir, plano. Pero el Gobierno, que ya admitió hace un mes por boca del vicepresidente y ministro de Hacienda, señor Solbes, que las cosas iban peor de lo que habían calculado, sigue diciendo que aguantamos mejor que nuestros vecinos europeos y que, aunque no de inmediato, el país remontará lo que sus componentes, desde el presidente a los ministros llaman "frenazo", "estancamiento", etc en los próximos meses. No sé si el señor Rodríguez Zapatero y sus colaboradores perciben o no que en este terreno nadie les concede crédito alguno, que la gente no se fía y la prueba obvia es que, efectivamente, todo el mundo ha cortado el grifo de compras, nadie consume porque nadie está seguro de lo que pueda pasar. Una actitud muy prudente (aunque a corto plazo redunde en mayor perjuicio de la economía que no puede remontar por la flojera de la demanda) y contraria a la que observó el Gobierno en su día cuando tiró la casa por la ventana con las citadas dádivas y sin parar mientes en la acreditada cuenta de la vieja de que, cuando hay crisis en Europa, España la padece más intensamente que los demás países igual que, cuando hay recuperación es España también quien suele beneficiarse más de la coyuntura.

Ahora es la consultora Standard and Poor la que prevé que España entre en recesión en los próximos meses en esos en los que, según el Gobierno, no tienen por qué darse tasas negativas de crecimiento. ¿A quién juzgaremos más veraz a la vista de lo sucedido hasta hoy, a Standard and Poor o al Gobierno de España? Es verdad que, como dice el señor Rodríguez Zapatero, el pesimismo no crea puestos de trabajo. Basta con escuchar al agorero señor Montoro, del PP, diciendo que este verano ha sido angustioso pero sin ofrecer ni un atisbo de solución alternativa. Efectivamente, el pesimismo no genera puestos de trabajo; y el optimismo tampoco.

Ese mismo presidente del Gobierno anda ya anunciando nuevas medidas para salir del "frenazo"; prueba clara de que las anteriores, anunciadas a mediados de agosto no funcionan. ¿Y qué tal la muy revolucionaria de dejar que el mercado decida por su cuenta? ¿Qué pasaría si, en lugar de pedir planes de ayuda, subvenciones y protección con cargo a los dineros públicos, las empresas del ladrillo ajustasen la oferta a la demanda y rebajaran los precios hasta el cuarenta por ciento que es en lo que están sobrevalorados según analistas independientes o sea redujeran sus escandalosos márgenes de beneficios?

Qué pregunta tan ingenua, ¿verdad?

(La imagen es una foto de jonaycp, bajo licencia de Creative Commons).

La altanería europea.

¿Qué mosca ha picado a los europeos en el conflicto entre Georgia y Rusia? ¿Por qué están empeñados en imitar a los gringos pretendiendo que los demás no puedan hacer lo que ellos hacen? ¿A dónde quieren llegar los gallitos Sarkozy, Merkel y Brown que andan lanzando advertencias a Rusia como si fueran alguien en el mundo?

La doble moral de la OTAN clama al cielo. Los georgianos lanzan un ataque sin previo aviso sobre la población civil de Osetia del Sur en connivencia con los estadounidenses y sin que esté aún claro el objetivo que parece ser pulsar las ganas de bronca de los rusos antes de acometer acciones de hostigamiento más fuertes. Nadie dice nada. Los rusos contraatacan en defensa de los osetios del sur e inmediatamente se moviliza toda la diplomacia occidental para tratar de detener esa respuesta con tono y maneras propios de la guerra fría.

Rusia y sus empresas pueden caerle a uno mejor o peor pero está claro que no lanzó el ataque sino que ha respondido a él. Fracasado el de los georgianos, todo Occidente se mueve para que los rusos no saquen ventaja alguna de su victoria y las cosas se retrotraigan al status quo ante. Y pretende conseguirlo de forma altanera, despreciando a Rusia y dándole órdenes, como si fuera una colonia suya. Los rusos no son libres de reconocer a quien quieran, sino que, al parecer, tienen que pedir permiso a la OTAN. Es decir los europeos que han reconocido lo que les ha dado la gana en los Balcanes hasta reventar la antigua Yugoslavia como parte de su lucha contra el comunismo (y su última hazaña ha sido el reconocimiento de la independencia de Kosovo) quieren decir ahora a los demás a quién pueden o no pueden reconocer.

Es una vieja e irritante costumbre colonial de los europeos. En los años cincuenta y sesenta del siglo pasado Alemania Federal impuso la llamada doctrina Hallstein consistente en romper relaciones diplomáticas con aquellos países que reconocieran a la República Democrática Alemana, el otro Estado alemán. En síntesis, ¿que era la doctrina Hallstein? Una doctrina típicamente colonial consistente en determinar a quién reconocen o no reconocen terceros países y que ahora pretenden aplicar a Rusia, seguramente contagiados del matonismo exterior de los gringos o por orden de estos. Porque tal parece ser la condición para que Europa pueda tener algo parecido a autonomía en su territorio: que haga lo que ordenan los Estados Unidos.

(El mapa procede de la United Nations Cartographic Section y está en el dominio público).

dimecres, 27 d’agost del 2008

Don Mariano Rajoy no lee Palinuro.

No, no lo lee. Y es una lástima porque si lo leyera evitaría dar espectáculos bochornosos como el que ofreció ayer en Vigo ante sus incondicionales, una mezcla de ruindad, insensibilidad y soberbia como he visto pocas veces. Este hombre no solamente no sirve como presidente del Gobierno de España sino que ya es inexplicable que consiguiera ser presidente de la Diputación de Pontevedra.

Decía Palinuro en el post de hace dos días, titulado Vuelo JK 5022. Identificación de las víctimas: "Espero que el principal partido de la oposición no caiga a su vez en el (error) de seguir el ejemplo de estos azuzadores y no plantee urgencias impertinentes al Gobierno. Más que nada para que no quepa decirle que para hacer las cosas mal, con inmoral falta de respeto a las víctimas y atribuir a éstas identidades falsas, meterlas de cualquier forma en sendas cajas y repartirlas a voleo entre los familiares ya estuvo él en el desgraciado caso del Yakovlev -42 y de lo que se trata es de que no se repita semejante canallada."

Pues tal cual; es lo que hizo el señor Rajoy: empezó exigiendo celeridad al Gobierno del PSOE en la identificación de las víctimas, esto es, a un Gobierno que está yendo a la máxima velocidad posible compatible con la certidumbre en las identificaciones y lo hace él que vicepresidía un Gobierno que identificó mal por incuria, incompetencia y puro desprecio a otras víctimas de otro accidente aéreo, algunas de las cuales siguen sin estar identificadas cinco años después y no lo estarán jamás puesto que fueron entregadas a los familiares bajo identidades erróneas y ya han sido incineradas.

De igual modo el señor Rajoy tuvo la desfachatez de relacionar este accidente del vuelo JK 5022 con el del avión Yakovlev 42 siendo así que, mientras el vuelo de Spanair no tiene nada que ver con el Gobierno porque estaba dentro del normal funcionamiento de una línea aérea privada, el Yakovlev 42 que se estrelló estaba bajo directa responsabilidad del que era vicepresidente el señor Rajoy dentro del cual alguna gente sin escrúpulos cuya identidad desvelarán las investigaciones judiciales en curso, contrató, subcontrató y requetesubcontrató aquella defectuosa máquina quizás por afán de lucro personal ocasionando la muerte de sesenta y dos militares.

Cuando el señor Rajoy dice que no va "a pagar al PSOE con la misma moneda" haciéndolo precisamente en el mismo acto de decirlo, típica muestra de hipocresía, prueba igualmente su incapacidad para entender la sabiduría del refrán de no mentar la soga en casa del ahorcado.

Porque esto que digo yo no lo digo solo yo sino que lo dice la Asociación de Familiares de Víctimas del Accidente del Yak-42 que, según parte de Europa Press en un comunicado hecho público ayer, dice: ""Señor Rajoy, ni usted ni ningún miembro de su ejecutiva tiene autoridad hoy para mendigar votos a cuenta de un accidente tan atroz como el de Barajas. Ellos tendrán a sus muertos. Seguro. Y las familias están siendo atendidas, como pudimos ver el día que fuimos a darles nuestro más sincero pésame. ¡Qué cruel diferencia en el trato a las familias de los militares muertos!" Y añade: "Queremos recordar a Rajoy que en el momento del accidente del Yak él era vicepresidente y que nunca pidió que se investigara la identificación de 32 cadáveres en 24 horas. ¿Aún siguen pensando que se pueden identificar víctimas en 24 horas?. Tampoco dijo nada cuando, tras 613 días de larga espera pudimos exhumar y conseguir que cada familia tuviera su muerto... Le recordamos que aún hoy once familias no han podido recuperar a su fallecido porque éste había sido incinerado por otra familia".

Es fuerte, ¿verdad? El contraste entre la dignidad de los familiares de las víctimas y la granujería de quienes los atropellaron y escarnecieron es tan enorme que las declaraciones del señor Rajoy sólo pueden entenderse como una explosiva mezcla de incompetencia y soberbia que, efectivamente, suelen ir juntas.

La próxima vez señor Rajoy lea Vd. Palinuro antes de retratarse en público.

(La imagen es una foto de Contando estrelas, bajo licencia de Creative Commons).

Hijo de puta.

Eso es lo que, al parecer, llamó el presidente de la Diputación de Castellón, señor Carlos Fabra, al portavoz de la oposición socialista, señor Francesc Colomer, que estaba preguntando por los procedimientos judiciales penales en los que aparece el señor Fabra como imputado. Aquí está el vídeo del plenario de la Diputación en el que puede oírse con claridad el insulto al final de la cinta.

En 1986 el presidente de la Junta de Castilla y León, el socialista Demetrio Madrid ,fue procesado por un delito presuntamente cometido en una empresa que había sido de su propiedad años antes y ya no lo era y nada tenía que ver con su cargo político. El entonces jefe de la oposición, un tal señor Aznar, pidió su dimisión en veinticuatro horas; Demetrio Madrid dimitió y eso permitió al citado señor Aznar calzarse la presidencia de la Junta. Tres años después, en 1989, la justicia absolvía al señor Madrid. Por supuesto ni entonces ni después reconoció el señor Aznar haberse alzado con el cargo castellano-leonés por medios torticeros ni pidió disculpas. Al contrario, siguió en sus trece con su famoso "¡váyase señor González!" porque es su estilo de hacer política.

En la época del llamado "felipismo" era teoría de la derecha que cuando un cargo público era procesado debía dimitir porque, decía aquella, una cosa es la responsabilidad política y otra la penal. Justo lo contrario de lo que sostiene ahora por boca del señor Fabra, parte interesada como imputado en estos procedimientos judiciales.

Todo eso es más o menos admisible pues forma parte de la brega política el contradecirse cuando conviene como la forma el subrayar esas contradicciones para tratar que quienes incurren en ellas pierdan las elecciones. Lo que no es admisible es la agresión verbal, el insulto grosero, la vejación personal. Ya sólo por eso el señor Fabra, si es él quien ha proferido el insulto, debiera dimitir y matricularse en una academia de buenas maneras.

Cumple de Ramón.

Ayer cumplió tres años mi hijo Ramón, a quien vemos a la izquierda muy satisfecho de haber apagado sus tres velas, en compañía de su madre y de su hermano Andrés. La fiesta estuvo muy bien y a Ramón la cayó tal cantidad de regalos y juguetes que estaba abrumado y no sabía por dónde empezar. A juzgar por lo que sus parientes, madrinas (pues tiene dos) y amigos en general le trajeron le queda trabajo para los próximos tiempos pues habrá de aprender a montar en bicicleta, armar y desarmar tiendas de campaña, pintar, dibujar, dirigir coches a distancia y organizar complicados rompecabezas. Muchas exigencias para tan corta edad. Supongo que con los tiempos de incertidumbre y mayor competitividad que se avecinan es conveniente que vaya acostumbrándose desde muy chico y eso a lo mejor lo afirma también en su autoestima y personalidad. La verdad es que no lo sé. Cuanto más observo crecer a mis hijos ahora me sucede lo que ya me sucedió con los anteriores, que hoy están enfocando la treintena, que no entiendo cómo evolucionan. Ya solamente observar cómo van ampliando su competencia lingüística me llena de admiración.

Tampoco debe ignorarse que la mezcla de adultos y niños con juguetes que es necesario entender, armar, poner en funcionamiento da como resultado que sean los adultos quienes acaben disfrutando de los juguetes, muy curiosos y refinados. Como ya lo hicieron el día anterior, preparando la escenografía, colgando globos de colorines y adecentando el jardín. Cuando buceo en mi memoria recordando los que me regalaban a mí de pequeño en aquellos años de miseria general en el país tengo una sensación agridulce de ternura y desconsuelo. En fin, que todos lo pasamos muy bien, especialmente los pequeños. O sea, todos.

dimarts, 26 d’agost del 2008

¡Que vienen los rusos!

El lío del Cáucaso es un caso de esos supuestos de gestión de conflictos. A ver cómo se resuelve. "Occidente", o sea la Unión Europea (UE) y la organización militar a la que pertenece, la OTAN, está escandalizado de que Rusia incumpla tan flagrantemente los acuerdos internacionales que firma no retirándose ipso facto de Georgia. ¡Por Dios! Y eso de que quieran reconocer la independencia de Abjasia y Osetia del Sur va en contra de los tratados internacionales, gimotea Frau Merkel. Ya puestos, los gringos hablan como los duros del Far West: la independencia de Abjasia y Osetia del Sur es "inaceptable", dice Mr. Bush desde su rancho. ¿Qué quiere decir "inaceptable"? ¿Van a bombardear estas repúblicas si se declaran independientes? Bueno, los EEUU bombardean países enteros por menos de eso. Pero ¿lo harían aquí? Soplan vientos de guerra fría y conviene que en la Casa Blanca no haya un necio que dice que Dios le dice cosas.

Ya permitir (si no alentar) que los georgianos lanzaran el ataque sobre Tshinkvali el día de la tregua olímpica fue suficientemente estúpido. Como se ha visto era la excusa que los rusos querían para invadir Georgia y plantear la separación de las dos regiones autónomas. Rusia regresa al estatus de gran potencia, lo que plantea una crisis. Los europeos y los gringos creen pueden forzarle la mano en política internacional como cuando estaba en situación de debilidad a comienzos de los noventa, tras la caída del comunismo. Pero eso ya no es así. Rusia se ha estabilizado políticamente con una forma de régimen que habrá que definir porque basándose en el sufragio universal (más o menos bien llevado), su estructura institucional es original y puede llamarse presidencialismo parlamentario que significa que tan pronto el poder reside en el presidente de la República como en el primer ministro, según quiera el señor Putin, que es el que manda. Hay incluso quien dice que es comunista.

También se ha recuperado económicamente. Hoy es Europa la que depende del suministro de gas ruso y Rusia quiere hacer valer esa recuperación volviendo a su papel de gran potencia, como heredera universal de la Unión Soviética. ¿Y cuál es el rasgo esencial de la gran potencia? Que puede hacer lo que le dé la real gana y nadie le pedirá cuentas mientras que todos están obligados a rendírselas a ella. Rusia vuelve y quiere hacerlo como gran potencia. Nadie dice a una gran potencia lo que puede o no hacer. La cuestión es si eso se puede impedir. Y la siguiente cuestión habría de ser "impedir" ¿por qué?

En todo caso hay aquí una confrontación clara y que todos creen que es muy peligrosa: los EEUU no reconocen a los rusos los derechos que ellos se arrogan y pretenden dictarles su política exterior, haciéndolo por la brava, al estilo cow boy: el matón que entra en el saloon pegando tiros al aire. Pero las cosas no son tan sencillas; hay que razonar y argumentar antes de ponerse a dar gritos y mucho menos, tiros.

El problema es que en este campo las razones suelen tener un valor relativo en función de ls intereses de cada cual. Por ejemplo, para fundamentar esta actitud negativa hay que aportar argumentos. Estos pueden provenir de la historia o del humilde sentido común. Los que vienen de la historia no sirven para nada porque la historia demuestra una cosa y la contraria incluso actualmente. Remontarse al pasado es perderse en la noche de los tiempos para no encontrarse más. Habrá quien recuerde que Georgia se independizó de la URSS en 1991, aunque, como su presidente fue el tovarich Shevernadze, ministro de Asuntos Exteriores de la extinta URSS, no pasaba gran cosa.

Pero vendrán otros y recordarán que los rusos invadieron Georgia manu militari en 1924 y se la anexionaron. Y saldrá alguien diciendo que, antes, los georgianos se habían declarado independientes en 1918 a raíz de la revolución bolchevique de 1917. Y habrá quien diga que las regiones que hoy aspiran a la independencia son las que se quedaron al margen de la dominación mongola allá por el siglo XIV. En fin, la historia muestra Georgias independientes y Georgias dependientes, lo cual no nos sirve para nada salvo que alguien demuestre que ser independiente es mejor que ser dependiente y, caso de que algo así sucediera, lógicamente Georgia tendría que aplicar a Osetia del Sur y Abjasia el mismo derecho que ella reclama frente a Rusia.

Si la historia no sirve, ¿sirve el sentido común? Pues tampoco. El sentido común dice que lo que los occidentales (europeos incluidos) invocan en Kosovo debe ser lo que invoquen en Abjasia y Osetia del Sur. Otra cosa distinta sería, por lo menos, hipocresía. Porque los rusos dicen que ellos hacen lo mismo en Abjasia y Osetia del sur que en el Transdniester, entre Ucrania y la República Moldova. Lo de los occidentales es típico "doble lenguaje". Pero es costumbre en la corrala. Un ejemplo: cuando se trata de la devolución de Gibraltar a España, los ingleses invocan siempre el derecho de autodeterminación de los gibraltareños que ya han hecho saber en popular referéndum que no quieren ser españoles ni por el forro. ¡Sacrosanto principio! Sacrosanto principio que no invocaron los mismos ingleses cuando firmaron el tratado de retrocesión de Hong Kong a la República Popular China en 1997 en contra de la voluntad de casi todos los honkongueños. Y de Portugal y Macao no hablo por sentido del ridículo. Así que en Europa, en Occidente, el doble lenguaje es cosa corriente.

La cuestión es si puede imponerlo porque una cosa es hablar y otra llevar las palabras a hechos. ¿Qué quiere decir Mr. Bush con "inaceptable"? Por ahora que quiere excluir a Rusia del G-8, de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de alguna otra organización igualmente irrelevante para Rusia. Porque ¿puede preocupar al segundo productor de petróleo del mundo no estar en la OMC? ¿O está dispuesto Mr. Bush a defender la integridad territorial de Georgia (que le importa un bledo) con la bomba atómica? Hay quien dice que esta crisis es tan grave como la de los cohetes de Cuba en 1962. Ya le vale...

¿Por qué no confesamos que no estamos en condiciones de dictar términos a los rusos y que, de ahora en adelante, el mundo vuelve a ser por lo menos bipolar? Si hay algún responsable de esto es ese majadero que cree que hostigando a Rusia, metiéndole los misiles bajo las narices, rodeándola de amenazas, aumentando su sensación de peligro, se gana algo distinto de que Rusia entienda que la mejor defensa es un buen ataque. Es decir el señor Bush no solamente deja una herencia espantosa a su sucesor en el Irak sino que pretende también dejarle otro lío con Rusia.

¿Y qué me dicen de nuestros neocons que ya están viendo que, ¡por fin! llegamos a las manos con los rusos. Hay que quitarse de encima la derrota de la División Azul.

N.B.Por supuesto que hay aquí intereses geopolíticos en juego, oleoductos, gasoductos, etc. Pero eso es obvio.

(El mapa procede de la United Nations Cartographic Section y está en el dominio público).

TINSTAAFL.

Parece que la Dama de hierro sufre demencia senil según informa su hija. Es lamentable. Con ella se apaga una época que dejó leyenda y doctrina, el "thatcherismo", más fuerte que la influencia de su coetáneo y conmilitón ideológico, Mr. Reagan. Porque hubo "reaganomics", pero no "reaganismo". La dama era la que llevaba la antorcha de la lucha contra el comunismo, a través de las privatizaciones. Eso fue lo simbólico. y lo que hizo que por primera vez en mucho tiempo una primera ministra inglesa eclipsara a un presidente de los EEUU. Claro Mr. Reagan no privatizó nada porque en su país prácticamente todo es privado.

Quedan flecos y hay quien quiere acabar con ellos. La idea de privatizar la administración de justicia no es nueva; como tampoco lo es suprimir la Hacienda Fiscal y substituirla por una financiación pública a base de loterías; ni la de suprimir la moneda única y privatizarla de forma que cada cual (bancos, mayormente) saque su papel con el valor que tenga en el mercado. Son los libertarios, esos que adoptaron una fórmula que se encuentra en una novela de ciencia ficción de Robert Heinlein, There Is Not Such A Thing As A Free Lunch (TINSTAAFL), fundamento mismo del orden económico e incluso moral según el cual No Existen Almuerzos Gratis (NEAG en castellano). Algo en lo que la señora Thatcher, que era química, creía más a pie juntillas que en la tabla de elementos periódicos. Hacia 1987 concedió una entrevista a la revista Women's Own en la que, entre otras cosas dijo:

"Creo que hemos pasado ena época en que se ha hecho creer a demasiada gente que si tiene un problema, el Estado tiene el deber de resolvérselo. 'Tengo un problema; que me den una subvención'. 'Soy un sin techo; el gobierno tiene que conseguirme una vivienda'. Eso es cargar a la sociedad con su problema. Pero, ya ve Vd., No existe la sociedad (NELS) (negritas, mías). Existen hombres y mujeres individuales y familias. Ningún gobierno puede hacer nada sino es a través de la gente. Pero la gente tiene que cuidar de sí misma en primer lugar. Nuestro deber es cuidar de nosotros mismos y, luego cuidarnos de los demás. La gente piensa demasiado en los derechos sin pensar en los deberes. No existen derechos si antes no se ha cumplido con el deber."

Este razonamiento, el puro sentido común del ama de casa, que decían muy irritados los elitistas (y machistas) diputados laboristas, triunfó en Inglaterra elección tras elección, haciendo de Mrs. Thatcher la primera ministra que más tiempo ha estado en el poder (1979 a 1990). Y si no es porque metió la pata en el intento de privatización del Servicio Nacional de Salud y la creación de un impuesto de capitación, lo que propició una sublevación en su propio partido, hubiera seguido ganando a los desconcertados laboristas.

Una señora tremenda esta Iron Lady: descuajaringó a los sindicatos ingleses; privatizó el entero sector público de la economía, British Telecom, British Rail, minas, puertos, aeropuertos... todo; derrotó a los payasos de la junta militar argentina e causa de las Malvinas; instaló armas atómicas estadounidenses en Graham Common, propiciando un movimiento pacifista que le importó una higa; estuvo tiesa con el independentismo irlandés (desde no ceder en una huelga de hambre de los presos en la que murieron once (creo) hasta dejar que los mataran a balazos en mitad de la calle en Gibraltar); renegoció la aportación de Inglaterra a la Comunidad Europea; y se las tuvo tiesas a los soviéticos hasta que tropezó con el tovarich Gorbachov, de quien dijo de inmediato que era un hombre "con el que cabía hacer negocios".

Un torbellino en la política práctica y en la teórica. Creyente firmísima en la necesidad de desmantelar el Estado del Bienestar, por eso dice que "no existe la sociedad"; sólo lo hacen los individuos. Principio básico de la corriente metodológica dominante desde hace decenios en las ciencias sociales, llamada el individualismo metodológico, que comparte con los libertarios del TINSTAAFL. Su intervención fue decisiva para que los ingleses dejaran escapar al genocida Pinochet, salvándolo de las garras justicieras del juez Garzón y demostrando así una vez más que la razón de Estado prevalece sobre las consideraciones ético-jurídicas que luego se pregonan a los cuatro vientos cuando se trata de hacérselas tragar a un tercero.

¿Qué quieren que les diga? La señora me gustaba porque era valiente, clara e inteligente y uno prefiere que los adversarios tengan estas cualidades y no que sean cobardes, confusos y estúpidos. Tenía un espíritu de afirmación y orgullo muy inglés, muy de clase media conservadora, imbuida de la doctrina del libre mercado que, como se sabe, se aplica cuando conviene; nada más. La foto que ilustra el post no tiene desperdicio. Obsérvense la escenografía, el atuendo de las señoras, el gesto de los caballeros y la actitud de los cadetes. Es como el símbolo de la "relación especial" anglosajona que repateaba al general De Gaulle, el que consagra la superioridad de lo que Churchill llamaba the English speaking peoples, los pueblos de habla inglesa, la "anglicidad", que diría Ramiro de Maeztu.

La hija dice que la demencia senil de su madre efecta ante todo a los recuerdos recientes; los del pasado sigue teniéndolos íntegros. Encuentro que es un apagarse poético el de la señora que no se molesta en registrar el corto plazo, lo que sucede a su alrededor. ¿Para qué? Ella ya es una figura en la historia.

La imagen es una foto de los Reagan y los Thatcher en una cena en la Casa Blanca el dieciséis de noviembre de 1988 que se encuentra en el cominio público por gentileza de la Ronald Reagan Presidential Library

dilluns, 25 d’agost del 2008

Vuelo JK 5022. Identificación de las víctimas.

La lenta identificación de las víctimas deja en evidencia las previsiones de Rubalcaba

Indignación por el retraso en la identificación de las víctimas

Estos son dos titulares de periódicos digitales de ayer. No hace falta decir que de los más derechistas. Tratan de culpar al Gobierno del retraso en la identificación de los cadáveres. Uno de ellos habla de "indignación" así, en abstracto, sin atreverse a decir en dónde porque no la hay en ninguna parte salvo en las ganas que él muestra de que tal cosa suceda.

No son los parientes y allegados de las víctimas, que tienen todo el derecho a protestar o a plantarse si quieren. No son los partidos políticos, en principio, no. Son los periódicos, este tipo de periódicos, los que tratan de encizañar, malmeter, enturbiar la convivencia, ver si pueden provocar un problema en donde no lo hay para cargar contra el gobierno incluso al precio de la paz civil si es necesario. Cierto los gobernantes se precipitaron al señalar una fecha de término de las identificaciones probablemente por su deseo de aliviar el dolor de los familiares. Pero los especialistas que están trabajando contrarreloj en un esfuerzo que debería contar con mayor reconocimiento y menos inquina y mezquindad no se dejan empujar y aquellos ya han reconocido su error y están siendo más realistas dado que lo que importa no es quedar bien y liquidar el trámite sino hacer las cosas de forma correcta e irreprochable.

Espero que el principal partido de la oposición no caiga a su vez en el de seguir el ejemplo de estos azuzadores y no plantee urgencias impertinentes al Gobierno. Más que nada para que no quepa decirle que para hacer las cosas mal, con inmoral falta de respeto a las víctimas y atribuir a éstas identidades falsas, meterlas de cualquier forma en sendas cajas y repartirlas a voleo entre los familiares ya estuvo él en el desgraciado caso del Yakovlev y de lo que se trata es de que no se repita semejante canallada.

(La imagen es una foto de Rickydavid, bajo licencia de Creative Commons).