Con este post son 1.000 entradas en el blog desde que comencé. Estas máquinas lo cuentan todo y en el doble sentido de contar: cuentan numéricamente y cuentan, esto es, narran lo que se les pida sobre lo que hayan hecho, qué páginas hayan visitado, qué músicas se hayan bajado, todo. El ordenador es el ojo del Gran Hermano
En todo caso, 1.000 entradas, que no está mal. Gracias a quienes me lean por aguantarme. Confieso que lo paso bien escribiendo este diario que otros, especialmente en Sudamérica, llaman bitácora; el todo por la cosa, pues se trata del cuaderno de bitácora, creo. Y la abundancia de entradas permite hacer un índice de temas tratados en la columna de la derecha que, por lo que veo, no está mal. Se va haciendo una obrita en la red y con cierta variedad. Estaba pensando montar un sitio web, pues empecé a ver que el blog, por su estructura de rollo de papel (es literal que Kerouac escribió On the Road en un rollo de esos), ofrece muy poco espacio; y hasta he comprado, bueno, he alquilado, un dominio, que se llama www.cotarelo.eu, no porque sea un adelantado de la europeidad sino porque cotarelo.es, cotarelo.com y cotarelo.org estaban ya pillados. Pero no creo que sea necesario. He descubierto una aplicación (o como se llame el trasto) que me permite meter vínculos en el blog a una página donde puedo poner lo que quiera, trabajos, libros, lo que quiera. Seguramente seguiré por ahí.
En todo caso, tengo un par de amigos experimentados que me decían cuando empecé el blog que la gente lo coge siempre con mucho ardimento pero tan luego se cansa y lo abandona hasta que lo cierra. Pues aquí estoy, 1000 posts después, y con ganas de seguir.
El otro día, yendo a buscar una foto a Flickr, me di de bruces con esta pantalla, que tiene mucha gracia. A Flickr están dándole un masaje. Ahora, que cada cual se imagine a Flickr como quiera. Habrá quien lo vea como hombre, quién como mujer, quién como un perro o un gato y hasta -¿por qué no?- una chinche. ¿Por qué no van a gustar los masajes a las chinches? El caso es que nos han convertido a Flickr en un ser vivo con una broma. Porque yo veía la palabra y me sonaba como a alemán de los chistes de Otto y Fritz. Ahora ya sólo falta que empecemos a ver pantallas diciendo que "Flickr tiene un disgusto" o "se ha ido de viaje". O, lo que es más inquietante, "Flickr quiere conocerte de cerca".
¡Pero hombre! ¿Era necesario montar otro "comité de sabios" (que son como el oráculo de Delfos) para dar con una letra del Himno Nacional? ¿Era preciso molestar a ese meritorio Juan Español, parado ciudadrealeño para que sembrara de vaciedades el texto? ¿Acaso no existía ya una letra? ¿Cómo podemos ser tan olvidadizos? Somos un país de gentes despreocupadas, desmemoriadas, ignorantes de los tesoros morales de ejemplos, heroicidad e hidalguía que hemos recibido de nuestros antepasados y que dilapidamos alegremente en una quermés de autonomías que, como dice ese prócer, señor José María Aznar, que ese sí, mil himnos mereciera, son una "charlotada". ¿Por qué hemos de encargar al estro de un solo español -que será muy españolazo, no lo dudo, pero es solamente uno- lo que el venero de la raza ya había producido con esa voz anónima del pueblo que surge en los momentos álgidos de nuestra historia?
He aquí la verdadera, prístina, original letra del himno español, la que mis padres me inculcaron con ánimo de hacer de mí un patriota, encomendándome que la trasmitiera a mis hijos en tiempos del invicto Caudillo, cosa que hice en la esperanza de que siga siendo aceptable para las generaciones venideras. Una letra sostenible, vamos:
"Pero hombre, caramba,
qué cara tan estúpida que tiene Vd.;
parece un animal.
Bruto, zopenco, cernícalo, podenco;
cualquier día de estos va Vd. a rebuznar."
No me digan que no es perfectamente cantable a voz en cuello en todos los estadios deportivos del mundo y que no es una letra que nos unifica a todos sin blandenguerías ni cursilerías.
Exactamente igual que los dos presuntos asesinos Portu y Sarasola son inocentes en tanto no se pruebe lo contrario en función de la presunción de inocencia, también lo son los guardias civiles que participaron en la detención y posterior tramitación de los dos jóvenes. Los guardias son inocentes mientras no se pruebe que hayan torturado. Que se pruebe o no dependerá de lo que dictamine la justicia, que para eso está. Pero ha de decidirlo la justicia y no una instancia administrativa o incluso política. Los derechos de los detenidos deben ser salvaguardados escrupulosamente. Tanto como los de los ciudadanos en libertad o más incluso ya que aquellos están indefensos.
Ha de averiguarse si ha habido torturas o malos tratos, en el entendimiento de que la separación entre las unas y los otros es porosa. Porque la tortura tiene una prohibición absoluta en el artículo 3 de la Convención Europea sobre Derechos Humanos de 1950, una prohibición recogida en otros instrumentos internacionales, incluido un Convenio de las Naciones Unidas en contra de la Tortura, pues se trata de uno de los llamados delitos o crímenes contra la Humanidad. Tiene que haber una investigación del caso y ha de ser judicial. Asimismo debe substanciarse la responsabilidad política, que va por otros derroteros.
Aquí se dijo hace un par de posts que el ministro del Interior debería dimitir de haber sospecha de tortura. Desde luego, si los jueces deciden que puede haber materia penal en lo que lleven investigado, creo que, efectivamente, lo que corresponde es que dimita el señor Rubalcaba. Máxime porque salió en un primer momento respaldando sin dudarlo la versión de la Guardia Civil que ahora aparece en entredicho con pruebas substanciales. El juez aprecia coincidencias en las declaraciones de ambos detenidos y la declaración del testigo tardío algún peso tendrá. Según parece, es pariente de un sanguinario etarra, pero serán también los jueces quienes dirán si tal parentesco es suficiente para anular el valor probatorio de su declaración.
Materia penal, parece haberla, pues. Y yo no soy quién pero pienso que el ministro del Interior debería poner su cargo a disposición porque aquí, en España, no se tortura, no se puede torturar y, si sucede, tiene que ser algo tan extraordinario e insólito que fuerce la dimisión del responsable político.
Tengo pocas dudas respecto a cuál sea el futuro penal de los señores Portu y Sarasola. Y lo digo porque prácticamente el cien por cien de los detenidos por terrorismo que la policía española pone a disposición de los jueces con sus correspondentientes acusaciones se convierten en condenados a largas penas de prisión. Sucederá seguramente lo mismo con estos dos pájaros a quienes se imputa la voladura de Barajas por lo que pasarán gran parte del resto de su vida, que deseo larga y feliz, entre rejas.
Pero, si han sido torturados, aquí tiene que pasar algo gordo; no vale con expedientar a los guardias; no se le puede dar carpetazo. Por lo mismo por lo que, si Portu y Sarasola resulta culpables, pasarán largos años encerrados, por justicia. Si los guardias han torturado deben pagar en consecuencia y, con ellos, todos los responsables en la línea de mando hasta su cúspide, que restrinjo al ministro porque es lo que señalan las convenciones parlamentarias europeas.
Ya sé que nadie necesita que lo ilustren sobre lo que sea la tortura. Pero una cosa es decir que se sabe porque uno lo imagina y otra cosa es verlo. Así que ahí dejo un vídeo que he encontrado en la red de unas presuntas torturas infligidas por la policía egipcia a una detenida acusada de asesinato. No puedo dar fe de la procedencia porque las explicaciones están en árabe, lengua que desconozco. Los comentarios, muchos en inglés de árabes, dan por supuesto que el vídeo es genuino. Si se pincha dos veces sobre la imagen se accede directamente a Youtube y puede verse la segunda parte del mismo vídeo, si se tiene aguante. Aviso de que es bastante desagradable.
En fin, no es por fastidiar pero entiendo que entre meter a alguien la cabeza en el agua en un río o hacerle la garrocha, la diferencia es cosa de matices. El veneno es cuestión de cantidad, decía Paracelso. Una observación que me parece genial.
(La imagen del comienzo es una de las famosas fotos de Abu Ghraib, centro de torturas de los EEUU sobre prisioneros de guerra iraquíes. Imagino que no tendrá derechos de autor).
Los de 20 Minutos ya han puesto en marcha la campaña para conseguir que haya un debate en la red entre los señores Rodríguez Zapatero y Rajoy. Me parece bien y me he sumado a ella. Quien quiera firmar que pinche sobre la imagen del texto o en el banner de la columna de la derecha.
Lo único que no me parece bien de la iniciativa es que quede excluido el señor Llamazares. Es interesante saber qué piensa IU (si es que ellos mismos consiguen aclararse) ante unas elecciones tras las cuales a lo mejor resulta que sus votos son decisivos. Y, en todo caso, si imitamos a los medios tradicionales y ninguneamos a la tercera fuerza política nacional, no ayudamos a diversificar el panorama político.
El santo aquelarre montando el otro día por los obispos en contra del Gobierno socialista fue un solemne fracaso como manifa pancartera. Al dar cifras de asistentes Sus Ilustrísimas mintieron más que cuando dicen misa pues hablaron de dos millones, donde había cien mil personas. Como si el recuento lo hubiera hecho el Espíritu Santo. Hasta la fantástica presidenta de la Comunidad de Madrid, devota dama que suele inflar los datos que la benefician con una pachorra de luchador de sumo, restó medio millón a la cantidad obispal.
Y no solamente fue un fracaso como acto público de presión callejera sino que está trayendo consecuencias tan perjudiciales para la Iglesia y la causa que dice defender que más hubiera valido a la archidiócesis de Madrid no haber tomado la iniciativa. De entrada, ha tenido la virtud de insuflar nuevas energías a todos los movimientos contrarios a la uniformación catolicarra de la sociedad. La red está plagada de iniciativas pidiendo que se defina claramente la aconfesionalidad del Estado, que se ponga a los curas en su sitio (o sea, en las sacristías) y que se denuncien esos vergonzosos acuerdos de 1979 con la Santa Sede, que dan a la Iglesia una situación de privilegio en España.
Hasta la oposición conservadora, que ha aprovechado el ataque de la Iglesia y el Vaticano al Gobierno para acusar a éste de insultar a aquella, que no sé de dónde se lo habrá sacado, dijo ayer a los obispos por boca del señor Rajoy que si el PP gana las elecciones, las cosas se quedarán como están y que no piensa tocar la ley del aborto ni la de l "divorcio exprés" y probablemente tampoco la de los matrimonios homosexuales, diga lo que diga el señor Fraga, a quien se le va la Minerva de viejo más que de joven, que ya es decir.
Además el Gobierno ha amagado tímidamente un intento de distanciamiento con la jerarquía y por boca de la Vicepresidenta -la principal responsable de la sumisa política de apaciguamiento hacia la soberbia eclesiástica- ha dicho que no está dispuesto a tolerar tutela moral alguna (estaría bueno) y que los obispos "faltaron a la verdad", forma inocente de decir que mintieron, que los obispos Rouco Y García Gasco mintieron como galopines y bribones. Sin embargo, la señora Vicepresidenta tranquilizó de nuevo a la clerigalla afirmando que los acuerdos con la Santa Sede no van a revisarse.
O sea: nada de ley de plazos del aborto, nada de eutanasia, nada restar privilegios a la Iglesia en su negocio educativo, nada de denunciar los acuerdos. Palabras, pues, las de la Vicepresidenta, palabras que se llevará el viento, pero ni un hecho, nada que moleste a la Iglesia. No pueden los socialistas escandalizarse de que, habiendo pedido que la Conferencia Episcopal Española, se distanciara de las mentiras de Monseñor Rouco y Monseñor García Gasco en el rallye de beatos de víspera de fin de año, dicha Conferencia publique un comunicado solidarizándose con el acto que el Gobierno cuestiona. ¿Qué esperaban? ¿Que el órgano colegado episcopal se criticara a sí mismo cuando ve que lo que tiene enfrente es un Gobierno de asustados contemporizadores dispuestos a ceder en lo que sea (como cedieron en el 0,75 % de la asignación fiscal individual a la Iglesia) con tal de no tener problemas? Un Gobierno que manda a de embajador al Vaticano a una especie de monaguillo, no diré más que papista que el Papa, pero tampoco menos.
Porque toda esa historia de la familia amenazada y en peligro de extinción cuando goza de envidiable salud tiene la pesadez de las letanías y el contenido de verdad de las narraciones del barón de Munchhausen. A estos clérigos la familia les importa un rábano; lo que quieren es tener metidas sus gregarias narices en la alcoba de la gente, saber con quién se acuesta cada cual y qué hace. Y tener a los niños cerca para sacrificarse resistiendo sus provocaciones, como el obispo de Tenerife, o sacrificarse más incurriendo en ellas y pecando. Lo que quieren es seguir imponiendo como moral sus obsesiones, desviaciones y perversiones sexuales
En mi modesta opinión, que estoy de la demasía clerical hasta la coronilla, es un buen momento para exigir que se rescinda ese 0,75% de asignación eclesiástica. No me parece mal que los católicos que quieran financiar su iglesia lo hagan y no en 0,75% de sus impuestos sino en un 100% de su caudal, pero que lo hagan así, de su dinero y no del mío. Ese 0,75% de la asignación que Hacienda deja de ingresar es un lucro cesante no sólo de quienes tachan la casilla correspondiente en la declaracón de la renta, sino de todos, los que no la tachamos también. Si se hiciera así, veríamos a la Iglesia cambiar de actitud, como siempre que se le toca el cepillo.
Ayer se siguió debatiendo sobre las razones del fracaso de pronósticos en el lado demócrata en las primarias de New Hampshire. Hay posiciones muy variadas y la tesis del masivo apoyo de las mujeres tiene muchos seguidores. Sigue pareciéndome insuficiente. El momento sentimental captó a todos. Porque los dos instantes en que se concentra la polémica son el debate del sábado entre Clinton, Obama y Edwards y la escenita del restaurante por la noche de la víspera electoral. La televisión, vaya. Y algo más con lo que los analistas siguen sin contar y que tiene una gran importancia, la blogoesfera, Youtube. A día de ayer el vídeo del restaurante con la voz entrecortada y los ojos anegados en sus diferentes ángulos lo habían visto 263.810 personas. No se me ocurrió contabilizarlas antes de la votación.
Fue también New Hampshire el que en 2002 salvó la carrera de Bill Clinton a la nominación, lo que le permitió calificarse de Comeback kid o el "retorno del héroe", si se me permite una traducción algo libre. Y de la heroína ahora. El peligro que se vislumbra es que el aterrizaje del marido dé un aire como "que vienen los Clinton", como si fueran los Clanton de O.K.Corral. Porque forman una poderosa unidad de combate. El mismo día que Mrs. Clinton sollozaba en la tele, Mr. Clinton llamaba a la campaña de Obama "el mayor cuento de hadas que había oído en su vida". Los Clanton eran peligrosos; pero no tanto como los Clinton. Después de las últimas elecciones argentinas, la sucesión en el mando por vía conyugal tiende a ser frecuente.
Ayer se fueron los candidatos republicanos a la Fox TV en Carolina del Sur, seis hombres blancos todos vestidos con trajes de gris oscuro y zapatos negros, cuatro corbatas en tonos rojos y dos en grises claros; viva la diversidad. El último sondeo que he visto sobre Carolina del Sur, de diciembre pasado, da una mayoría de 28% para Huckabee, el creacionista; segundo Romney, el mormón; tercero Giuliani, el del 11-S y cuarto McCain, el abuelo de la guerra del Vietnam.
Por lo menos, quedan seis candidatos; en el campo demócrata se ha ido ya todo el mundo, ayer Richardson y antes lo habían hecho Chris Dodd y Joseph Biden. Los demás, ni cuentan. Quedan Obama, Clinton y Edwards. Aún está por ver si se suma un nuevo candidato independiente a la carrera, el actual alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg. Estos candidatos independientes, por su cuenta o con algún pequeño partido, de los que siempre hay alguno, a veces en la derecha, como Ross Perot (1992 y 1996) a veces la izquierda, como Ralph Nader, dan colorido a la elección presidencial, pero nada más.
El senador demócrata por Massachussets, John Kerry, ha respaldado públicamente la candidatura de Obama. Significativo, se dice, porque Kerry fue candidato demócrata a la presidencia en 2004. Lo que no está claro es en qué sentido sea significativo. Kerry puede ser gafe. En estas cosas, la superstición reina por sus fueros.
(En la imagen Kerry/Obama, procedente de Obama's Photostream, con licencia de Creative Commons)
Las encuestas dieron en el clavo con McCain en New Hampshire, pero erraron a lo bestia con Clinton/Obama. Eso es lo que hay que explicar. Lo que yo decía ayer que era debido al aumento de participación es una perogrullada porque para que alguien gane tiene que tener una mayoría; de lo que se trata es de explicar por qué se produjo esa mayoría a favor de Mrs. Clinton que superó la preanunciada mayoría a favor de Mr. Obama. Mi opinion, ya lo dije, es el papel de underdog que adoptó la señora Clinton y sobre todo la escena sentimental del restaurante. Pura imagen: una mujer al borde de las lágrimas.
Otra interpretación atribuye el vuelco a la reacción de las mujeres, pero eso no es satisfactorio porque esta reacción ya era previa a la imagen de la tele. Unos ojos a punto de llorar y una voz que se quiebra no mueven especialmente a las mujeres y menos a las feministas; mueven a los caballeros. La señora Clinton representó el rol de underdog, sincera o insinceramente es aquí irrelevante. El caso es que arrebató la bandera al candidato negro. Porque si de algo pueden presumir los negros en los EEUU es de haber sido underdogs desde siempre.
Ahora tenemos tiempo de espera hasta el "supermartes", cinco de febrero, con algunas postas entre medias: McCain tratará de ganar a Mitt Romney en las primarias de Michigan que son muy significativas porque son abiertas y mayoritarias o sea, el ganador se lo lleva todo, 30 delegados. Y lo tiene crudo porque Romney creció en ese Estado del que su padre fue gobernador. En contra tiene que es mormón. Por supuesto, está en su derecho, como si quiere ser parsi, que los EEUU no son el obispado de Madrid. Pero es un pelín freaky (o "friqui", en la lengua de Cervantes) y si no, miren este video donde se cuenta que, en un artículo de periódico, el señor Huckabee preguntaba si no es cierto que los mormones creen que Jesucristo y el diablo son hermanos.
La verdad, como electoral issue el asunto es algo chungo, algo así como si el señor Rajoy lanzara un video preguntando al señor Rodríguez Zapatero si los socialistas no creen que Cristo era gay. Ridículo, ¿verdad? ¿O no? En fin...
En Carolina del Sur, de donde es oriundo el señor Edwards, espera salir triunfador. Es posible, ya lo consiguió una vez, pero eso no le llevó a nada. Los EEUU deben de ser el único país del mundo en el que todos son profetas en su tierra.
Y a todo esto, ¿en dónde está Giuliani? Reservándose para el "supermartes", como el templado mlitar retiene el fuego de la tropa mientras el enemigo se acerca a la carga, para hacer mejor puntería. Se ha limitado a decir que "quizá se ha levantado un optimismo excesivo entre sus rivales", que tiene gracia.
La señora Clinton va a la carrera y cada vez recauda más fondos, cosa importante cuando hay tanto dispendio. A su vez, el señor Obama recibió ayer el apoyo oficial y expreso del sindicato de trabajadores de hostelería y limpieza, Unite Here, que cuenta con medio millón de afiliados. Nunca viene mal contar with a little help from my friends.
La verdad es que los dos principales candidatos demócratas son una pareja de cínicos. Ambos dicen que están contra la guerra del Irak (al menos Obama; Mrs. Clinton se limita a no seguir apoyando activamente la invasión) pero lo cierto es que Mrs Clinton estuvo desde el principio a favor de la guerra y los dos votaron siempre los fondos necesarios cada vez que se les pidieron. Sin embargo, es necesario que salga un demócrata (el mejor sería Edwards a mi gusto, pero tiene pocas chances, al menos de momento) porque sólo los demócratas pueden sacar a los EEUU de esa aventura pirata, ilegal e infame que es el Irak.
No sé lo que pensará el señor Aznar del valor moral de su gesto de apoyar la invasión del Irak, pero ayer se hicieron públicas las conclusiones del informe conjunto del Gobierno del Irak y la Organización Mundial de la Salud sobre el Irak desde la invasión de los EEUU y sus aliados: más de 151.000 iraquíes fallecidos de muerte violenta por acciones de los EEUU, terrorismo o guerrillas y un aumento del 60% de las muertes no violentas (por infecciones, enfermedades, etc). Si a los muertos sumamos los desplazados, unos dos millones trescientos mil según Refugees International en un país de veintisiete millones, la urgencia de poner fin a ese infierno se hace palpable.
(La imagen es un cuadro de nuestro amigo Frederick Remington, llamado Descabalgado, 1905. Remington fue el dibujante del New York Morning Journal, de W. R. Hearst y uno de quienes, como corresponsal gráfico en Cuba, ayudó a encender los ánimos en pro de la guerra contra España; el del famoso intercambio: "Please remain. You furnish the pictures and I'll furnish the war.")
El supuesto terrorista Igor Portu, uno de los dos pájaros detenidos en el otro día en Arrasate-Mondragón ya está fuera de la UCI. Parece que no hubo torturas aunque, desde luego, sus derechos (los del señor Portu) están perfectamente protegidos porque hay un juez investigando con lupa los hechos. En realidad los dos presuntos asesinos tienen todos sus derechos protegidos, incluido el de presunción de inocencia. Mientras no haya sentencia condenatoria estos dos ciudadanos serán inocentes. Faltaba más. Estamos en un Estado de derecho.
Aunque dos personas se declaren autoras del atentado de la T4 en Madrid, los demás seguiremos sin creerlo en tanto un juez no diga en sentencia pública que es cierto que fueron las autoras del atentado. Igor Portu y Martin Sarasola tienen derecho a la presunción de inocencia. Pero también diremos que quiénes hayan puesto las bombas de la T4 que causaron la muerte a los inmigrantes ecuatorianos son unos canallas inmundos, unos asesinos sin entrañas, peores que las fieras.
Otrosí si las dos mismas personas o una de ellas dicen de su libre voluntad que ambas planeaban poner una bomba en las instalaciones de Azca, los demás, respetuosos del derecho de presención de inocencia, ignoraremos sus palabras y suspenderemos nuestro juicio hasta ver qué dice un juez. Pero, entre tanto, podemos decir que quienes planean atentados para asesinar a mansalva, indiscriminadamente mujeres, niños, lo que sea, son unos criminales repugnantes que merecen -y tienen- el desprecio de la Humanidad. ¿Y por qué digo de la Humanidad? Porque hasta quienes los apoyan dicen condenarlos o, en todo caso, no se atreven a apoyarlos abiertamente y derivan los asuntos a si las torturas (¡qué bien preparada estaba la maquinaria del otro día!), si los presos y el sursum corda. Pero ni ellos se atreven a decir que estos asesinos desalmados merezcan respeto o reconocimiento. Se limitan a vaticinar la prolongación "del conflicto" mientras la parte española no ceda.
Sí, hombre, sí, presunción de inocencia para estos dos ciudadanos que llevaban sendos Smith & Wesson, como si fueran Harry "El Sucio" quien, de ser ciertas las acusaciones que contra ellos formula la policía, a su lado, es San Buenaventura.
Presunción de inocencia para unos ciudadanos que guardaban celosamente en un zulo unos bidoncitos con más de cien kilos de explosivos, supongo que suficientes para volar, qué sé yo; no digo nada por no dar ideas.
Pero insisto, lo que me asombra no son estos mendas detenidos a quienes, en aplicación de la presunción de inocencia, considero inocentes en tanto no sean condenados, no. Lo que me asombra son quienes los apoyan, directa o indirectamente porque estos no tienen derecho a la presunción de inocencia, dado que nadie los acusa de delito alguno. Efectivamente, sólo de inmoralidad. Porque al menos quienes delinquen se juegan la libertad que, como sabemos, amigo Sancho, es el bien más preciado que los dioses otorgaron a los hombres. Estos otros no se juegan nada.
Muchas veces es cosa de un hombre solo. Ayer se estrenó en Madrid, en el madrileñísimo teatro de la Infanta Isabel, calle de Barquillo (una primorosa pieza modernista de 1906) la pieza de Dario Fo, Francisco, juglar de Dios, una hora y media de monólogo en escenario a cargo de Rafael Álvarez, El brujo, quien tambén dirige. La escenogrfía es de Fo.
Al comienzo dice Álvarez que dice Fo que la pieza se le ocurrió viendo el Francesco, giullare di Dio de Roberto Rossellini, hace una pila de años. Ya le vale. Muy en el estilo franciscano, Rossellini metió de guionista a un padre franciscano y ningún actor, salvo Aldo Frabrizzi, era actor profesional, ni Francesco, representado por el hermano Nazario Gerardi.
Este Francisco también es fabuloso, aunque distinto del Rosselliniano: es satírico, burlón, mordaz, irreverente y seguramente muchos creyentes de esos estrechos como ojos de aguja lo encontrarán blasfemo. En todo caso, desborda humor e ingenio y relata la vida del santo de un modo que, con todo lo que tiene de burla a la Iglesia católica, el propio poverello di Assissi aprobaría con buen humor.
El brujo estuvo estupendo. Ayudaba que tenía lleno hasta la araña del techo y un público entregado. Pero lo hizo muy bien. Tiene un problema de indefinición por ser un andaluz interpretando un tipo italiano, muy tradicional de la commedia dell'arte, diga lo que diga el mismo Fo. Claro que tiene cosas de juglar, pero de juglar italiano y eso no es fácil de sacar siempre. El mejor momento, para mi gusto, la entrevista de Francesco e Inocencio III. Uno piensa en la mierda de cerdo y en el marco solemne de San Juan de Letrán y es que realmente se encuentra uno en medio de una irreverente farsa medieval.
El torrencial discurso de Fo, admirablemente memorizado por Álvarez, va y viene continuamente entre el pasado y el presente y se mueve en un terreno alegórico y simbólico tan delicado que ni siquiera su comicidad distrae de su contenido.