dimarts, 4 de desembre del 2007

La manifa de hoy.

Hoy, a las 19:00 horas, manifa en Madrid, Puerta de Alcalá, en contra de esa pandilla de criminales que se llama ETA.

Pandilla de criminales. Nada de gudaris, revolucionarios, izquierdistas, luchadores, independentistas u otras jesuíticas eufonías. Criminales, asesinos, terroristas. Trato así de ayudar a las gentes de izquierda todavía atrapadas en los mitos antañones y las viejas palabras que, como cáscaras resecas, ya sólo hacen ruido, para que se sacudan las inercias de la dictadura. En España, hoy, se pueden defender todos los proyectos políticos, incluidos los separatistas, como prueban los señores de ERC que no son menos independentistas que los etarras. Así que quienes siguen matando son asesinos y cuando caen en la cárcel, nada de presos políticos, sino delincuentes sanguinarios.

Espero que a la manifa de hoy acuda mucha gente. Me alegro de que no vaya la AVT cuya lucha, bien se ve, no es contra ETA sino contra el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero. Y si no acuden los de la AVT es posible que tampoco comparezcan esos que suelen acompañarlos, energúmenos vociferantes que van a insultar soezmente a los sociatas con el odio y la furia de la vieja carcundia del treinta y seis y que sólo saben berrear en los minutos de silencio, ante el contento hipócrita e indisimulado de las derechas del PP que recogen en forma de bramidos los insultos que llevan años profiriendo contra el Gobierno.

El PP racanea con la manifa. No está seguro de si quiere asistir o no. Como no puede capitalizarla, ni usarla para insultar al señor Rodríguez Zapatero, no está interesado en que sea nutrida. Pues nada, nos manifestaremos quienes creemos en la fuerza de la democracia, el debate y la discusión razonada frente al terrorismo y frente a quienes se benefician de él que, como todos sabemos muy bien, no están en desiertos remotos ni montañas lejanas, aunque sí a años luz de los valores democráticos de una sociedad plural, abierta y libre.

¡Qué cruz, Señor, qué cruz; que entre fascistas ande el juego!

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Secuestro de Estado amparado por los jueces.

Ni procedimientos de extradición, ni principio de territorialidad, ni colaboración judicial, ni jurisdicción internacional, ni gaitas. Según el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, las fuerzas de seguridad de este país pueden secuestrar en terceros países a ciudadanos extranjeros (no se hable ya de los nacionales) sospechosos de haber cometido algún delito en Norteamérica y llevarlos a los EEUU para comparecer ante la justicia sin que el modo en que han sido conducidos allí les dé derecho alguno al amparo de los tribunales. Es decir, los Estados Unidos consideran que allende sus fronteras todo es territorio indio, donde no hay leyes ni Estados soberanos ni procedimientos que guardar; donde rige la ley del Colt.

No me invento nada. Saco la noticia de un amplio informe de Der Spiegel, que no es una publicación sensacionalista ni bolchevique y que, a su vez, se remite a una crónica del Sunday Times, que tampoco es un panfleto incendiario o antinorteamericano y ambos dan cumplida cuenta de cómo en una causa seguida recientemente ante el Tribunal de Apelaciones de Londres, el abogado que representaba los intereses de los EEUU explicó a sus señorías que el secuestro en terceros países de ciudadanos extranjeros buscados por presuntos delitos en Norteamérica es legal. Uno de los magistrados londinenses pidió al abogado que hablara en serio y éste dijo que el secuestro en el extranjero es legal en los EEUU porque así lo ha decidido el Tribunal Supremo. El alto tribunal se refiere a una sentencia de 1886 en la que se dice que:

"No hay provisión alguna en la Constitución que obligue a un tribunal a poner en libertad a un condenado en debido proceso sólo porque se haya visto forzado a comparecer ante él en contra de su voluntad".

Esa increíble práctica, llamada rendition, se remonta a los tiempos de los cazarrecompensas, a mediados del siglo XIX y nunca había caído en desuso del todo, pues los yankees se reservaban el derecho a actuar como gangsters especialmente en su "patio trasero" de América Latina. Eso es lo que la policía estadounidense hizo en 1990 con el médico mexicano Humberto Álvarez Machain, acusado de un delito de tráfico de drogas en los EEUU: secuestrarlo en su país y llevárselo. Y, más a lo bestia, lo que el ejército de los EEUU hizo en 1989 con el presidente de Panamá, Manuel Antonio Noriega.

Posteriormente, a raíz de la histeria desatada con los atentados de las Torres Gemelas, los EEUU han intensificado estos procedimientos terroristas -llamados ahora extraordinary renditions- contra sospechosos de lo mismo, terrorismo, y con la abyecta complicidad de los países occidentales, supuestamente amigos, supuestamente aliados, entre ellos Alemania, Italia, España, etc.

Ahora, sin embargo, la amplían a todos los presuntos delincuentes, hayan hecho lo que hayan hecho, tengan la nacionalidad que tengan y residan donde residan, por ejemplo, hombres de negocios, ejecutivos que pueden haber incurrido en delitos de fraude o evasión de impuestos en los Estados Unidos.

Hace relativamente poco un juez canadiense puso en libertad a un detenido británico a punto de ser entregado por decisión administrativa a la policía de los EEUU (es decir, secuestrado) en donde era requerido por una causa de fraude y evasión de impuestos que afectaba... ¡a su tío! El tío, Stanley Tollman, presidente del club de football Chelsea, amigo de la señora Thatcher y propietario de la cadena de hoteles Red Carnation es buscado en los EEUU por fraude y evasión de impuestos. Que se ande con cuidado que un buen día no vuelve a casa a cenar.

Es un buen momento para hacer memoria, recordar y adaptar aquellos famosos versos de Martin Niemöller, que la tradición y el despiste atribuyen a Bertolt Brecht:

Cuando los nazis vinieron por los gobernantes corruptos latinamericanos, yo no hice nada porque no era un gobernante corrupto latinoamericano; cuando secuestraron a los presuntos narcotraficantes, yo no hice nada porque no era un presunto narcotraficante; cuando se llevaron a los presuntos terroristas, yo no protesté porque no era un presunto terrorista; ahora que vienen por nosotros ya no queda nadie que pueda protestar.
(La imagen es un cuadro de James Ensor, llamado Los jueces prudentes, hacia 1894).

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Abajo las armas.

Vean este video. Es bellísimo. Y estremecedor. Con qué elegancia y simplicidad cabe ponernos ante nuestras miserias, contradicciones, indiferencias y conformismos. Privilegios del arte. Dura un minuto y lleva sonido.


(Parad las balas. Acabad con las armas.)

Gracias, Pepe.

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dilluns, 3 de desembre del 2007

Al final, tendrá que callarse.

Parón a la torrencial palabrería bolivariana. Parece que el referéndum salió chungo. Adiós esperanzas de ser reelegido sine die; adiós a las reformas sociales y económicas, como la semana de 36 horas; adiós a la ampliación de poderes del Presidente que aun quería mandar más de lo que manda que es ya mucho mandar; adiós a todo eso. Goodbye to all that

Dado que el señor Chávez se comprometió (creo que con una nieta en brazos) a respetar el resultado del referéndum, fuese el que fuese, no tengo duda de que lo hará. Eso no será óbice para que el hombre siga buscando mecanismos para llevar adelante la llamada "revolución bolivariana" que, por cierto, podía aprovechar este brusco parón que le ha dado la voluntad popular para reflexionar acerca de qué quiere, a dónde va y, sobre todo, ¿qué es? Porque una revolución es una acción autojustificativa, que rompe todo molde de legitimidad. No se hacen las revoluciones desde el poder, sino que al poder se llega desde las revoluciones y sin muchos miramientos. Eso de hacer la revolución desde la más alta magistratura del Estado, la presidencia de la República, sobre ser sorprendente, es una quimera porque, como se ve, la magistratura tiene un plazo mientras que la revolución, no. Las revoluciones no se terminan; las magistraturas, sí. Para acompasarlas hay que contar con la voluntad popular y la voluntad popular dice que "no".

Por supuesto, imagino que el resultado todavía puede variar por algún recuento perdido y que gane el "sí" por décimas. En ambos casos es derrota. La revolución ha de llevarse a la mayoría de calle o renunciar a ser.

De todos modos le queda un tiempito al señor Chávez para poner en marcha algún otro mecanismo que le permita seguir mandando pues parece es cosa que le priva. En esta ocasión, la audiencia le ha dado la espalda. Los venezolanos no son ciudadanos sino que son la "audiencia" de un poder que se manifiesta, sobre todo, a través de la televisión, como los telepredicadores, que eso se le da muy bien al señor Chávez. Por televisión y con su nietecita en brazos salió pidiendo el voto para la revolución bolivariana y el socialismo del siglo XXI. Lo de la nietecita es un reclamo iconográfico elemental: votad por su futuro. ¿Quién no tiene hijos?

Y, a pesar de todo, parece que ha ganado el "no", algo más del cincuenta por cien del sesenta por cien; o sea, un treinta por ciento de la población más o menos, ha parado los pies a Bolívar resurrecto porque sus partidarios son todavía menos. Quizá si, en lugar de andar por ahí de cumbre en cumbre, metiéndose donde no le llaman y soltando baladronadas, el señor Chávez se ocupara de los asuntos internos recuperaría algo del carisma que obviamente ha perdido. Podría dedicarse con mayor provecho para su pueblo a ver de salir adelante en una economía montada en el dólar pero regida de modo aberrante, con una mezcla de libre mercado e intervencionismo que siembra el pánico en los mercados, lo que explica que la gasolina no cueste nada, pero sea dificilísimo comprar un coche. El socialismo y sus malas jugadas.

Al final parece que tendrá que callarse y ponerse a trabajar.

Que vienen los turcos.

La joven investigadora Carmen Rodríguez López ha publicado un interesante libro (colijo que su tesis doctoral) sobre lo que probablemente sea hoy y siga siendo en los próximos años, el problema mayor de la ampliación de la Unión Europea, esto es, la adhesión de Turquía que aun hoy no está del todo clara.

Turquía. La apuesta por Europa (La Catarata, Madrid, 2007) es un estudio exhaustivo de las complejas, sobresaltadas y contradictorias relaciones de Turquía con Europa desde los años de la fundación del moderno Estado turco, en tiempos de Mustafá Kemal Atatürk, el padre de la Patria, hasta nuestros días. La autora explicita los criterios que han guiado de siempre a la UE en sus sucesivas ampliaciones y se concentra luego en los altibajos de las negociaciones con Turquía, aunque engarzando este proceso en la tumultuosa historia de este país en el período de entreguerras y, en especial, en los años de la IIª postguerra y la guerra fría, cuando Turquia -un poco a imagen y semejanza de España- compensaba su falta de integración en el concierto europeo mediante una relación bilateral privilegiada con los EEUU que habían emplazado en ella tanto emisoras de radio, para la guerra de propaganda contra la Unión Soviética, como sistemas balísticos para la posible guerra convencional, una relación mediante la cual Turquía fue aceptada en la OTAN, a pesar de los pesares y de la oposición griega, cosa que los yankees ni siquiera intentaron en el caso de España.

La tesis de Rodríguez es que Turquía ha puesto siempre un enorme interés en estrechar los lazos con Europa e integrarse en ella y quizá como manifestación de una especie de "síndrome de Estocolmo", da la impresión de pensar que no solamente lo merece, sino que, si no se ha producido ya, parte de la culpa recae sobre los europeos. Sin embargo, todo su libro es una espléndida muestra de que esta cuestión es mucho más peliaguda de lo que parece.

Turquía es un país musulmán (no árabe, lo que explica su situación a medio camino entre los tres "pueblos del libro") y este asunto tiene su importancia, aunque los europeos, maestros en esto de la hipocresía, no lo harán constar en parte alguna. De los veintisiete países miembros de la UE, once tienen religión oficial (cristiana) y/o hacen expresa mención en el preámbulo y parte declarativa de sus constituciones bien sea a Dios, a la religión cristiana, a la Santísima Trinidad e incluso... a Cirilo y Metodio. Obviamente, la UE es un club cristiano (católico, protestante, ortodoxo), lo cual tiene su peso, se quiera o no.

Los obstáculos no son solamente de tipo religioso. También los hay de carácter económico (sistema productivo, competitividad, circulación de mano de obra, etc) y, sobre todo, de cultura política. El libro de Rodríguez hace un análisis pormenorizado de la política interior turca especialmente en relación con los partidos y es evidente que hay una gran diferencia entre el modo turco de entender los partidos, las elecciones, el conjunto del sistema político y el europeo occidental. Toda la cultura política. Tómese un solo caso de ejemplo: en muchos países de Europa (no en España) el negacionismo es un delito. En Turquía, el negacionismo del genocidio perpetrado por los turcos contra los armenios no solamente no es delito sino que el delito es precisamente sostener que lo hubo. Lo hubo.

Seguramente será conveniente que, resueltos los problemas pendientes (muy en especial ese increíble de Chipre) , Turquía se convierta en el miembro vigésimo octavo de la Unión, pero el asunto no será fácil. A allanar la tarea contribuirá este libro.

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diumenge, 2 de desembre del 2007

Muerte de guardia civil.

Qué pena ese joven muchacho, Raúl Centeno, de veinticuatro años. Supongo que este asesinato es la respuesta en caliente a la reclamación de Batasuna de ayer o anteayer, cuando pidió algún tipo de reacción a lo que considera una provocación con atropello de que le metan a su gente y allegados en la cárcel por decisión judicial. Indudable atropello a las euskolibertades, indignante humillación a la legendaria raza vasca que está pidiendo venganza a gritos; por ejemplo, matar a alguien de un tiro en la cabeza. Sobre todo, si está desarmado. Un timbre de gloria más que añadir a la heorica leyenda de esa caterva de asesinos y psicópatas que es ETA. Viva la civilización. ¡Qué alto hemos llegado los seres humanos! ¡A qué nobles empeños entregamos nuestras vidas! Especialmente las de los demás.

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Dos elecciones interesantes.

Hoy hay dos votaciones muy importantes en lugares tan distintos como Rusia, donde se elige a los 450 escaños de la Duma y Venezuela, donde se celebra el referéndum acerca de la reforma constitucional que propugna el señor Chávez.

No quiero entretenerme mucho sobre esta votación en la república sudamericana, que luego dicen que la tengo tomada con el señor Chaves que, a su vez, la tiene tomada con el Rey. Si es cierto que el dicho atorrante ha amenazado con nacionalizar el Santander y el BBVA en Venezuela, puede verse la estameña de su liderazgo. Sí señor, puro estilo de caudillaje montaraz; el "socialismo del siglo XXI" y las leyes de la historia. ¿Que otro mandatario te ofende? Se nacionalizan los bienes de sus compatriotas al mejor estilo criollo y aquí paz y después Organización Mundial del Comercio y seguridad jurídica de las transacciones.

Por lo demás, acerca del contenido concreto del referéndum tengo poco que decir. Está prevista una reforma socialista de la Constitución que crea formas nuevas, colectivas, de propiedad, y que amplía los derechos laborales y sociales de los trabajadores. Me parece de perlas. Y tampoco me parece mal que se reforme la Constitución para suprimir la limitación de mandatos del Presidente de la República; creo que ese es un asunto que la gente debe decidir y si la gente, libremente, decide votar siempre al mismo baranda, bueno va.

Lo que me parece mal de la pretensión del señor Chávez es eso de cambiar las reglas del juego a su favor en mitad de la partida. Es un acto de prepotencia y una falta de elegancia propia de chusquero. Si la Constitución de 1999, que es la suya, prevé límite de dos mandatos al presidente, lo lógico es cumplirla y sólo luego pedir su reforma; no pedir su reforma cuando más pueda uno beneficiarse, en clara quiebra del fair play que, aunque a muchos no se lo parezca, es el alma viva de la democracia.

En el otro hemisferio aparece Rusia que hoy elige a los 450 diputados en la Duma para cuatro años con un sistema electoral proporcional puro pues ya no hay escaños de atribución directa en mayoría simple. En estas elecciones se discute si el partido del presidente Putin, Rusia Unida, alcanzará el setenta por ciento de los votos necesario para emprender a solas la reforma de la Constitución. Pero el antiguo funcionario del KGB parece tener las cosas más amarradas que el caudillo latinoamericano. Con más de trescientos escaños al día de hoy (obtuvo 224 en las elecciones de 2003; el resto le han venido de cambalaches y trasfuguismos) Rusia Unida es prácticamente un partido hegemónico. Los demás, caso de que consigan superar la barrera legal del siete por ciento, apenas cuentan, siendo el grupo más numeroso en la Duma actual el comunista, con 52 escaños. El conjunto de ellos, con muchos menos escaños por partido, es políticamente irrelevante pero alguno mediáticamente pintoresco. Por ejemplo, el Partido Liberal del ultranacionalista agresivo Jirinovski, al que todo el mundo toma por un payaso, pero que tiene quinientos mil afiliados, más del doble del Partido Comunista de Gnadi Ziudanov; éste ha de conformarse hoy con ciento ochenta mil afiliados, cuando el Partido Comunista de la Unión Soviética llego a tener veinte millones. Cosas veredes, tobarich Ulianov...

Rusia Unida, presumible ganador de los comicios, y al que Putin ni siquiera pertenece formalmente, es el partido de los nuevos ricos, los empresarios beneficiados por el desmantelamiento de la economía socialista en connivencia con los ex-funcionarios del "otro" partido (el "fetén", el PCUS) para llevar a cabo su fechoría; la oligarquía, en una palabra que, teniendo en abundancia lo que hoy se necesita en Rusia, esto es, dinero, puede prescindir de lo demás: plataforma, ideario, programa electoral. Con un millón setecientos mil afiliados, desde millonetis a nóminas enteras de las grandes empresas privatizadas a los amigos, Rusia Unida hace la campaña electoral a golpe de talonario, consignas breves y medios espectaculares: "¡Votad el plan de Putin!" se lee por doquier. ¡El "plan"! palabra mágica en la Rusia postcomunista. Y ¿cuál es el plan de Putin? Pues mucho más claramente que el de Chávez, perpetuarse en el poder y por medios ras-putinianos (get it?), es decir, sin que lo parezca.

Siendo irrepetible el mandato ¿en qué se notará el triunfo de Vladimir Vladimirovich teniendo en cuenta que en marzo de 2008 hay elecciones presidenciales a las que él no puede presentarse? Hay dos opiniones mayoritarias. Según la una, Putin, presidente cesante, se calzará el cargo de presidente del Gobierno, al que ya se verá si se atribuyen más competencias, incluso mediante una reforma de la Constitución pero, a partir de ahí el puesto importante será el del gobierno. La otra es que Putin accede al cargo de presidente del Gobierno y, luego, el presidente electo de la República dimite. En este caso, al no existir el puesto de Vicepresidente, el heredero es el presidente del Gobierno quien pasa a serlo de la República y aquí tenemos de nuevo a Vladimir Vladimirovich flamante presi por otros ocho añetes. Lo único que se requiere en ambos casos es encontrar un candidato Presidente lo suficientemente pendejo para aceptar ser un figurón al lado del que verdaderamente manda. Y eso es siempre un juego peligroso en el dédalo del poder.

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La belleza está en el aire.

La Fundación Juan March, de la capital, ha inaugurado una exposición de pintura temática con un bonito tema: la evolución del paisaje desde el romanticismo a la abstracción. Y tiene su punto. Se enfoca en el paisaje romántico británico, centroeuropeo y nórdico, buscando siempre la clave mística, como en el caso de los paisajes de Carl David Friedrich, de quien se exponen varias piezas, grabados y dibujos con sus paísajes de montaña en el ocaso presidido por algún crucero.

La idea es que ese espíritu romántico que sacraliza la naturaleza y vierte en ella un contenido mágico salta luego al expresionismo alemán; hay varios cuadros de Emil Nolde, de esas marinas atormentadas que parecen querer captar el furor de los elementos y enlazarlo con algún sentimiento religioso. En el canasto y por derecho propio entra Edvard Munch cuyos paisajes podrían llamarse psicopaisajes, si se me permite el neologismo. Mi discrepancia en cuanto a esta periodificación, sostenida más para variar el tema que por interés en la cuestión en sí, se da en el caso de los dos paisajistas románticos británicos presentes, Constable y William Turner.

Véase en el ejemplo de la derecha, un óleo de Turner titulado Luz y color: la mañana después del diluvio", de 1843, que no se exhibe en la exposición (aunque hay algún otro ejemplo de la época posveneciana del pintor) pero ayuda muy bien a hacerse una idea de lo que aquí está diciendo. Ese lienzo es puro expresionismo y es que es entre el paisajismo de Constable y el de Turner entre los que no hay mucho parecido.

Un detallazo de la exposición es seguir la evolución de la paisajística a través de la pintura estadounidense. Hay buena muestra de Thomas Cole (algunas de cuyas obras utilicé para los posts sobre "las edades de la vida", si bien yo empleé óleos y en la exposición hay básicamente grabados), Frederick Edwin Church y, sobre todo, Alfred Bierstadt; digo sobre todo porque el inmigrante alemán es el que más claramente se esforzó no por imponer en el paisaje atributos simbólicos venidos de fuera sino por sacar de este último, el paisaje, un valor sentimental que emana de la composición en sí misma, sin mayores aspavientos y de esa actitud germánica de divinización de la naturaleza.

En contra de la idea de que todo está en todo y que el paisajismo romántico ya es expresionista (la exposición pasa olímpicamente del paisajismo impresionista, al que trata con cierto desdén, admitiendo tan solo algunas muestras de Van Gogh) milita el hecho de que el expresionismo, a diferencia del impresionismo, ha evolucionado hacia lo abstracto, hasta acabar en las obras de Pollock y Rothko, presentes en la exposicón. Los eslabones intermedios son Mondrian, Klee y, sobre todo Kandinsky, el hombre que acaba excluyendo la figura de la composición y abre la era de lo abstracto.

Resultan especialmente interesantes dos contemporáneos alemanes con los que se cierra la exposición, Anselm Kiefer y Gerhardt Richter, como si se quisiera ilustrar la propuesta de que todo paisaje es, en realidad, paisaje interior, un modo de ver, el retrato de un sentimiento, pintura reflexiva, el itinerario del espíritu cuando se ve a sí mismo ahí fuera.

Gran exposición.

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dissabte, 1 de desembre del 2007

La reforma constitucional del PP.

La derecha española tenía que manifestarse en su prístina esencia. Ha llegado el momento de que lo que el señor Aznar calificaba in illo tempore de "charlotada", esto es, la organización territorial autonómica del Reino, retorne a sus tranquilas aguas centrales. Hay que "cerrar" el modelo autonómico. Casi treinta años de vigencia del orden constitucional han dejado la desagradable impresión (al menos en el espíritu conservador) de que el modelo territorial es inestable, de que a España le crujen las cuadernas, de que hay una permanente "subasta de competencias". No he visto que en este contexto el PP hable de las tensiones soberanistas que esas sí que son peliagudas. Entre otras cosas, probablemente, porque no pueden resolverse mediante una reforma de la Constitución.

La que propone con mucha fanfarria el señor Rajoy en la nueva conferencia de su partido me parece bastante inútil. Esa pretensión de enumerar una serie de competencias exclusivas del Gobierno central es lo que ya hace el artículo 149 de la CE que enumera treinta y dos exclusivas del Estado, siendo la trigésima segunda la autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum, que no sé yo si conoce el señor Ibarretxe. A mi modesto entender lo único que hay que tocar en la CE es el artículo 150, 1) y 2), sobre todo el 2), el que permite que el Estado pueda transferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades correspondientes a materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. Ese artículo es el responsable de que el modelo autonómico no esté cerrado. Mientras haya algo que, "por su propia naturaleza" se pueda transferir o delegar, alguien pedirá que se transfiera o delegue. Modificado ese artículo, el resto del Título VIII de la CE es correcto.

Otro cariz tiene la segunda pretensión del señor Rajoy de exigir mayoría de dos tercios cuando hayan de aprobarse normas de reforma constitucional. También está ya previsto en el Título X de la reforma constitucional . Por lo demás, cuando se pidan mayorías reforzadas hay que estar en situación de aprobarlas, al menos, con la mayoría reforzada. No sería admisible que una norma que pidiera una mayoría de dos tercios fuera aprobada por mayoría absoluta o incluso simple.

Resumiendo: la reforma "controlada" de la Constitución que propone el PP no es necesaria y la que en todo caso podría ser necesaria no la propone

(La imagen es un grabado chino anónimo que representa al emperador Qi Shihuang, el unificador de la China, gran reformador empeñado en acabar con el confucianismo, que enterró vivos a cientos de intelectuales e hizo destruir todos los libros, excepto los que consideraba de obligado cumplimiento).

Roma extra muros.

La Fundación del Canal tiene abierta una exposición sobre Roma (monarquía, república e imperio) que es una gran idea porque no son frecuentes las exhibiciones de piezas de arquitectura, escultura y artes menores romanas. Creo no haber visto otra igual. Al propio tiempo, la exposición deja mucho que desear porque apenas si contiene alguna pieza arquitectónica y pocas también escultóricas. Hay en cambio mayor cantidad de esas piezas menores (ánforas, fíbulas, lucernas, relieves funerarios) en las que uno no suele entretenerse en los museos; pero tampoco mucho, siendo así que el legado romano fue fundamentalmente la arquitectura y el derecho, que es otra forma de arquitectura. La exposición es modesta. Han traido casi todo el (poco relevante) material de los museos españoles y alguno otro extranjero como el Museo Capitolino en Roma o el de la "Civiltà romana", una construcción típicamente fascista.

La pieza que más me ha gustado es la cabeza de la estatua colosal de Constantino que se encuentra en el Museo Capitolino. Pero está ahí sola, en su ciclópeo aislamiento, en mitad de esa miriada de productos menores, imprescindibles para la vida cotidiana, desde escalpelos a una respetable ballesta (supongo que reconstruida), pasando por unos pendientes o una parrilla.

Los responsables de la exposición han suplido la escasez de piezas con elementos audiovisuales ingeniosos, en pequeñas pantallas diseminadas por la exposición o en una pantalla media una película de 16' sobre la evolución histórica de Roma, desde los tiempos legendarios de Rómulo y Remo muy original porque está hecha con trozos de pelis de "romanos", lo que pemite reconocer a unos jóvenes Charlton Heston, Stephen Boyd o Victor Mature haciendo de Aníbal

Merece la pena darse una vuelta por este lugar siempre que se rebajen suficientemente las expectativas. Probablemente sea imposible dar una idea de la abigarrada complejidad de la vida romana y así, ajustando lo que se quiere a lo que hay, se podrá admirar la réplica de la mítica loba amamantando a Rómulo y Remo.