dissabte, 16 de desembre del 2006

Izquierda tan Unida como siempre.

La gresca que hay en IU tiene a mucha gente preocupada. Algunxs, supongo, porque si la organización perece, pierden un referente vital; otrxs porque pierden un modus vivendi. Habrá de todo; hasta gente que cree que IU es necesaria para atar corto al PSOE y que no se escore demasiado a la derecha. Incluso hay quien piensa que la supervivencia de IU es imprescindible para evitar el bipartidismo a escala del Estado o nacional. No están mal los dos últimos argumentos, pero son un poco simples. Los anteriores no son argumentos sino sentimientos y sobre sentimientos, imposible decir nada racional. Pero los argumentos son otra cosa.

En realidad, también es perfectamente defendible la tesis de que IU sobra. En todo quehacer humano sobra lo que no tiene aplicación práctica clara, que es lo que sucede con IU en el orden político estatal/nacional, con sus 5 diputadxs. Lo mínimo imprescindible para contar con grupo parlamentario propio. Como falle uno de lxs diputadxs en las próximas elecciones, cosa muy posible, ya ni grupo parlamentario propio, al totum revolutum del grupo mixto y nula presencia en los medios; si antes escasa, ahora cero. Otra cosa es que IU tenga eficacia en diversas comunidades autónomas, y esa es una de las razones por las que la gresca tiene lugar allí donde la coalición disfruta de poder: en Cataluña y el País Vasco, las respectivas IIUU son independientes a todos los efectos de la IU española, para entendernos. En Asturias, sede de una bronca monumental que amenaza con la escisión del Partido Comunista del Principado, IU (junto al Bloque por Asturies) gobierna en alianza con el mayoritario y hegemónico PSA.

De hecho, parece ser el destino de IU. La organización es perfectamente irrelevante en la política española ya que ni siquiera vale como "partido bisagra" por cuanto no puede aliarse con el PP, al menos públicamente, como el FDP alemán se ha aliado indistintamente con la democracia cristiana y la socialdemocracia. En esas condiciones y con un magro 4,96% del voto, 1,96 puntos por encima de la navaja del 3% la coalición puede desaparecer por el escotillón de la historia. Quedaría activa en algunas comunidades autónomas en las que está en las instituciones y en Madrid donde, con un porcentaje del 7-8% del voto tiene perspectivas razonables de entrar en ellas, esto es, en eso que los militantes de mayor militancia llaman "la poltrona". No sé yo cómo encaja un proyecto revolucionario español que sólo tiene presencia en algunas instituciones, por decirlo así, subespañolas.

Pero, en fin, lo que tiene acongojados a muchos comentaristas, sobre todo de izquierdas, claro, es la situación de enfrentamiento interno en IU. Sorprendente congoja porque esa Izquierda Unida era cualquier cosa menos unida. Ya su nacimiento mostraba algunas peplas que el tiempo se ha encargado de poner en evidencia. Fue, según cuenta la leyenda, la institucionalización de la alianza circunstancial a que habían llegado las fuerzas de izquierda que se opusieron al ingreso de España en la OTAN. Una organización que nace como resultado de un fracaso (ya que España, bien entendu está en la OTAN) no es lo que un técnico en ventas recomendaría para poner en marcha una empresa. Se puede entender también por otras motivaciones, como la de aprovechar el momentum de la oposición a la OTAN (con amplio apoyo de masas, incluso entre los socialistas) para fraguar una izquierda a la vista de la castaña electoral que se había dado el PCE en las elecciones de 1982, que mis colegas llaman cataclismáticas.

Todo es es muy posible pero yo metería también en el cuadro la ocasión que vio el PCE para hacer un prudente mutis en la historia sin salir del escenario.
El hundimiento de la URSS y del bloque comunista en los primeros 90 fue un fantasma que recorrió Europa barriendo a los partidos comunistas: unos, como el inglés, se disolvieron (aunque ya supongo que alguien lo habrá "reconstruido" en su backyard), otros se escindieron en mil trozos, como el italiano, y otros cambiaron de nombre y logo, como el PCE, que ocultó los suyos tras la sigla IU y el logo de la hoz y el martillo rojos por el mas polícromo de IU con un punto rojo, una i gris y una u verde. Con buena voluntad, la creación de IU podría entenderse como una aplicación de la vieja teoría comunista de las llamadas organizaciones de masas, esto es unas organizaciones de izquierdas compuestas por gentes que no llegaban a ser comunistas, pero estaban dirigidas por comunistas camufladxs. Pero eso es mucha buena voluntad, demasiada.

Para mí, el PCE se trasmutó en IU primero para conseguir mayor aceptación electoral en razón a la actualización del emblema y, luego, para rehuir, al igual que han hecho casi todos los partidos comunistas que yo sepa, la obligación de dar una explicación marxista del hundimiento del bloque comunista, o cuando menos, elegir entre las docenas que hay en el mercado. Y aquí se plantea a los comunistas un reto nada sencillo: primero, explicar aquel hundimiento y, luego, explicar por qué rechazan ellos el capitalismo, qué recursos tienen para vencerlo y por qué modelo social querrían que se sustituyera. Por ejemplo, ¿proponen la nacionalización de la banca o no? Y lo mismo sucede con la famosa explicación del hundimiento que adeudan ¿se hundió el comunismo porque es inviable o, como se oye a muchos comunistas, lo que se hundió en la URSS no fue el "verdadero" comunismo, sino una forma degenerada de éste y el "verdadero" comunismo está aún por llegar?

El predominio del PCE en IU ha sido siempre evidente y, entre otras cosas, le ha contagiado su tendencia constitutiva a las crisis y el fraccionalismo. Nada de extraño si se tiene en cuenta que los partidos comunistas surgieron históricamente por separaciones de los socialistas y que sus decursos posteriores estuvieron plagados de expulsiones, escisiones y, llegado el caso, exclusiones y desapariciones.

La última cuestión que queda por resolver es: si IU es políticamente irrelevante y sólo se preserva fraccionada en las Comunidades Autónomas en las que tiene presencia en las instituciones y nada más, qué debe hacer. Lo dicho, disolverse y, mientras algunos de sus miembros nutrirán organizaciones revolucionarias de dimensiones cada vez más pequeñas, otros, muchos, llamarán a la puerta del PSOE.La cuestión sería que, al aumentar la capacidad del PSOE por sus nuevos refuerzos y apoyos, se encuentre en mejor posición electoral teniendo en su seno un grupo más a la izquierda que, a su vez, también tendría más eficacia en su acción que la IU ahora. Es el modelo del Partido Laborista en cuyo seno, como se sabe, hay una corriente trostkista y uno de cuyos militantes más de izquierdas, Ken Livingstone, es alcalde de Londres. La posibilidad de que Madrid pueda llegar a tener un alcalde tan de izquierdas como Livingstone es remota mientras los Livingstones españoles sigan mandándose los unos a los otros a la Comisión de Garantías dentro de una IU tan bien avenida como un corral con dos gallos, que así quedó la cosa cuando se desglosaron los cargos de Secretario General del PCE y Coordinador General del PCE.

divendres, 15 de desembre del 2006

Nobleza venal.

Los restos de Eduardo "el Confesor" se remueven en su tumba en Westminster. ¿Nobleza en venta? ¿Cómo va a ser noble algo que se compra y se vende? Un cínico diría: ¿por qué no? ¿Hay algo que no se compre y no se venda? La honra, dirá uno; la verdad, dirá otra; el canto de la alondra; el olor a salitre; la dignidad. La nobleza ¿por qué no? Bueno, de acuerdo, seguirá diciendo el cínico, no se compran y no se venden. Pero ¿se compran y se venden de hecho?. Silencio. Eso, ¿por qué no la nobleza?

Es el motivo de la investigación por la que ha declarado como testigo el señor Blair: unas diligencias policiales que tratan de averiguar si el Partido Laborista designó como Pares, con derecho a entrar en la Cámara de los Lores, a cuatro empresarios que habían donado unos milloncejos de libras para las arcas del partido. ¿Qué decíamos? Nobleza venal: títulos de Par en venta. ¿Y qué? La venalidad de los cargos públicos ha sido la constante de la administración en Francia y en España, por lo menos hasta el siglo XIX, con notables reapariciones ocasionales. El mismo señor Blair lo explica con claridad meridiana: los partidos se reservan un derecho a nombrar Pares y lo lógico es que nombren a los que aportan numerario. Lo mismo hacen los demás.

Efectivamente, los restos de Eduardo "el Confesor", penúltimo rey anglosajón, se remueven en su tumba de la abadía gótica de Westminster. Y seguirán removiéndose mientras el sistema de financiación de los partidos sea como es, privado, sin aportaciones de dinero público, como no sean unas magras cantidades que se adjudican a los partidos de la oposición para que puedan hacer tal. Hay gente que dice que si la financiación fuera pública se habrían evitado episodios como el del millón de libras, de donación de un magnate a cambio de que el Gobierno laborista dulcificara la prohibición de la publicidad de cigarrillos en una carrera de fórmula I.

De momento, lo que hay es la Ley de Partidos políticos, elecciones y referéndum del año 2000, aprobada con un parlamento de mayoría laborista y con la cual a los partidos no acaban de cuadrarles las cuentas. Por supuesto, estos estarían más cómodos con un sistema de financiación pública como el español en el que no dependen de las cuotas de los militantes, sino de las transferencias de fondos públicos.

Ahora bien, quizá eso tampoco sea tan recomendable. Mientras que los partidos ingleses tienen que patearse sus circunscripciones y hablar con la gente, porque dependen en buena medida del pago de las cuotas de los afiliados, razón por la cual también les interesa tener a muchos de estos, ¿alguien ha visto alguna vez una campaña de afiliación de los partidos en España? Es lógico, no dependen de las aportaciones directas de las gentes, sino de las transferencias de fondos públicos y vienen a considerarse como partes del sector público, que no dependen de su habilidad en el mercado para sobrevivir. Pero ¿qué es mejor?

¡Ah, la izquierda!

Quedó chula la presentación. Fue mucha gente y estuvo muy agradable y distendido. Muchas gracias a todxs. Si fuera de la farándula añadiría "sois maravillosxs". Al ser, más bien, de prosa, reitero las gracias. Diego López Garrido y Joan Herrera Torres coincidieron en valorar la cuestión de las relaciones entre la izquierda y la globalización. Yo había propuesto en el libro dos temas sustantivos: la globalización y el nacionalismo. No me "compraron" el nacionalismo, pero sí la globalización, sobre la que los dos dijeron cosas muy interesantes. Me quedé con la copla de López Garrido de generar instrumentos internacionales e interpartidistas para abordar las cuestiones de la globalización. Interesante asunto, aunque suene peligroso. Uno piensa en una colaboración del Partido Socialista Obrero Español y los sectores más "liberales" del Partido Demócrata de los EEUU y se pregunta uno quién llevará a quién a sus posiciones.

Tengo una idea primitiva de la globalización. Me pareció muy bien lo que decía Joan Herrera de su inevitabilidad, pues coincido con ello. Quien crea que puede detener ese proceso de globalización pierde el tiempo. Lo que no quiere decir que se deba aceptar como viene, sin intentar alterarla y ponerla al servicio de otros fines, los de la "alterglobalización". No tengo duda alguna. Como decía, la mía es una idea más primitiva de la globalización. Se concentra en esa imagen del mundo de worldprocessor que refleja las esperanzas de vida en el hemisferio norte y en el sur. Es de hace unos cinco o seis años, no encontré otra proyección más reciente y decidí emplearla por su fuerte impacto recordando que las cantidades del hemisferio norte son, en general, superiores (en torno a 78/80 años en países de Europa), mientras que las africanas, en el hemisferio sur, también en general, inferiores. Me parece que esa diferencia (en Europa llegamos a vivir como media casi el doble que los africanos) condensa todas las desigualdades que quepa pensar porque todos los demás datos (renta, índices de esto o lo otro) son auxiliares de estos. La izquierda tiene la obligación de transformar en medidas viables la indignación que se siente al enfrentarse ante tan injusta desigualdad.

dijous, 14 de desembre del 2006

El medio internet.

La Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación ha publicado su Estudio General de Medios, 3ª oleada de 2006, que trae datos muy curiosos, como corroborará quien quiera echar una ojeada al gráfico de la derecha, que se amplía pinchando en él. Lo primero que se ve es que el único medio que crece de modo continuado, sin bajadas, con apreciables aumentos años por año, es éste, internete. El trabajoso ascenso de los periódicos de papel parece ocultar un descenso de los de pago porque el mercado están comiéndoselo los gratuitos. 20 Minutos tiene 2.379.000 lectores, a poca distancia de los 2.391.000 del Marca, que es el periódico de papel de pago que más se vende. Teniendo en cuenta que todos los gratuitos son 7.127.000 y que el total de lectores de periódicos en España es de 15.660.000, resulta que los gratuitos son casi la mitad de la audiencia. La prensa de papel de pago va tan de ala como el resto de los medios.

Pues ¿qué decir de la televisión? Su descenso continuado (2,1 puntos porcentuales en tres años) permite ver en la tele una reedición de Sunset Boulevard o a lo mejor son mis deseos. Sin duda, los españoles pasan como media 222 minutos por día delante de la pequeña pantalla (casi cuatro horas, canastos), pero hace poco que he visto en alguna parte un estudio que probaba que el consumo de internet en horas superaba al de la televisión entre lxs ciudadnxs menores de 55 años. Entre lxs mayores, sigue predominando la tele. O sea que el medio depredador por excelencia, el que iba a acabar con los demás e, incluso, al decir de algún académico prestigioso, como Giovanni Sartori, a provocar casi una mutación de la naturaleza humana, dando lugar al homo videns, al final puede acabar siendo un entretenimiento de abueletes, como la petanca.

El batacazo del cine es ya fenomenal. No sólo no se recupera del choque de la televisión, sino que sigue en caída libre, con cuatro puntos porcentuales menos en los últimos cuatro años. No deja de tener su ironía que el cine, el 7º arte, que se postuló como el arte de masas por excelencia haya acabado siendo de minorías. Y...bueno, ¿es necesario decirlo? El teatro no sale en el EGM, prácticamente no existe. Hace ya muchos años desde la última vez que una obra de teatro provocó algún tipo de conmoción social o simplemente, se hizo notar, como en los tiempos de Ibsen, Strindberg o Chejov.

En un decoroso segundo plano y estable se encuentra la radio por cuanto ofrece lo que las masas quieren, en muy buena medida, doctrina y doctrina a la que se acceda a través de la audición, sin necesidad de emplear la vista para leer algo. Basta con escuchar. Siempre he desconfiado de los estudios de psicología de masas, desde los de Reich a los de Lebon, pasando por los elitistas como Mosca u Ortega. Tiendo a pensar, con los liberales, que una masa es únicamente una adición de individuos, pero me temo que hay algo más, no sé si es la "conciencia de clase" de los marxistas o el instinto gregario de los reaccionarios (a ambos les gustan mucho las masas), pero es algo que hace que el comportamiento de la persona cambie cuando está inmersa en una masa. Y las radios son las tribunas de la plebe, los púlpitos desde los que adoctrinar a las masas. La COPE es un púlpito eclesial al que los oyentes acuden a escuchar lo que quieren escuchar. Hay una demanda de escuchar lo que dice la COPE, ésta no se la inventa. Las radios sobreviven por esta función de adoctrinamiento de las masas que tanto en cuanto masas como en cuanto individuos, necesitan una ración diaria de consignas, como lxs conejxs la alfalfa.

Lo que sí queda claro es que el terreno es de internete, o sea, de la blogosfera. Internet los está desbancando a todos porque se puede utilizar como cada uno de ellos, como radio, televisión, cine y prensa escrita, además de muchas otras cosas, teléfono, etc, pero, al mismo tiempo, tiene algo que ninguno de los otros medios tiene, esto es, que todxs podemos ser espectadorxs, actorxs, creadorxs, sucesivamente o al mismo tiempo. Todxs podemos colgar nuestros productos en la red, que es un mercado. Parezco el abuelo Cebolleta: internet es la libertad y contra eso no hay nada que hacer.

Un poco de autobombo.

Hoy se presenta el libro de la imagen en el Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid, calle Ferraz, 100, a las 20:00. Lo presentan Diego López Garrido, portavoz del Grupo Parlamentario Socialista y Joan Herrera Torres, Diputado de Iniciativa per Catalunya-Els Verts. Se lo agradezco muchísimo a ambos. (Bienvenidxs quienes quieran acercarse. Aforo limitado). Espero que haya algo de debate. Estoy intrigadísimo a ver qué dicen los presentadores del libro, que es el segundo que publico sobre la izquierda. El primero salió en 1989, días antes de la caída del muro de Berlín. Ahora hay otros muros: en México, en Melilla, en la Cisjordania. Y en la izquierda soplan vientos de fronda. Claro que ¿cuándo no? Carecería de sentido que una tendencia, ideología, concepción del mundo, como se quiera llamarla, que parte del principio de superar la realidad a base de negarla no empezara por negarse a sí misma, pues que parte de la realidad es.

En todo caso, para los de mi generación que aún se mantienen en la izquierda (que van siendo menos, tanto por razones biológicas como psicológicas) ésta es un fenómeno integral porque es social, político, cultural; vital, pues. La izquierda tiene sus códigos, sus claves, su simbología, sus colores, sus sones. Si pinchan en la imagen del libro, hay un enlace a una de las canciones que más me gustan. Que la hayan rescatado esas gentes que rinden homenaje a los manifestantes de los tres días de guerrilla urbana en Génova, del 18 al 22 de julio de 2001, cuando la policía mató a Carlo Giuliani, significa eso, que la izquierda se reconoce en sus símbolos. Y mira que la canción es disparatada, aparte de típicamente machista: el héroe (o sea, uno mismo) es el partigiano; la función de la chica es enterrar al héroe (por eso lo del estribillo de "bella ciao") y, lo que es más grande, enterrarlo, no en un lugar cualquiera sino lassù in montagna/sotto l'ombra di un bel fior. Que hace falta tener veinte años para suponer que una flor, bella o no, dé suficiente sombra para enterrar a un guerrillero. No me lo tomen muy en serio. La canción sigue gustándome y el ambientillo, más. (No creo que vaya a haber muchas ventas pero, por si acaso, aviso de que, editado en Bogotá y viniendo por barco, no habrá ejemplares hasta bien entrado enero).

dimecres, 13 de desembre del 2006

Pinocheteces y pinochetadas.

De verdad, de verdad, de verdad. O sea, de verdad, llevo horas riendo. Y yo, que había decidido ayer ponerme dramático con la muerte de Pinochet, citando a Heine y, como diría Bob Dylan, "¡boah, boah, boah!" Si es que no se puede. No acaba el finado de quedarse frío y ya está la peña diciendo auténticas melonadas. De verdad, dejen que me recupere porque, en cuanto lo recuerdo, me da otro ataque de risa y no puedo escribir. Pinchen en el video de la cuatro, en la Noche Hache si quieren escuchar algo insólito: un señor Recarte, largando por los micros de la COPE que Pinochet no dio un golpe de Estado, sino que el golpe de Estado lo había dado Allende y Pinochet vino a poner las cosas en su sitio. De verdad que lo dice. A este hombre se le paró la neurona un 18 de julio de 1936.

Algún día de estos hablaremos de la dictadura como lo que fue en el origen en el derecho romano, esto es, una magistratura excepcional, limitada en el tiempo (seis meses) y legalmente instituida pues era siempre el Senado el que ordenaba a un cónsul que nombrara al dictador. Es decir, nada que ver con la perversión contemporánea, en que es el dictador el que se nombra a sí mismo para el cargo, sin límite de tiempo, ni responsabilidad ni nada. Las dictaduras del siglo XX no tienen nada que ver con la dictadura romana, son despotismos sin freno en que los seres humanos no son ciudadanos, son siervos, pues carecen de derechos.

Todo esto son pamplinas si se compara con las cosas que se oyen en el video, recogidas de la COPE por las mañanas. El señor Jiménez Losantos dice que el hecho de que la muerte de Pinochet sea noticia demuestra que los medios de comunicación están en manos de la izquierda. Claro, ya imagino que alguien que se despacha todos los días con eso por la radio estará que bufa, buscando periodistas sociatas para partirles la crisma por imponer como noticia de portada algo que debiera ir al obituario, dejando de lado lo verdaderamente esencial. De verdad, de verdad, de verdad, todavía estoy riéndome. Pues parece que hay un montón de gente a la que encanta esta melopea porque el pavo sube en los recuentos de audiencia como la espuma. Ya entiendo por qué Del Olmo se mete con él: celos de proscenio. ¿Del Olmo? ¿Quién es Del Olmo? dirá Losantos (Lozanitos para el autocorrect de Word) antes de acusar a Zapatero de estar desmembrando a España, miembro a miembro, vil y miserable traición. Zapatero the Ripper. Vaya un cacao que tiene el personal. Eso de que la culpa del golpe de Pinochet la tiene el golpeado recuerda aquello de cuando la policía de Franco disparaba al aire y caía herido... un minero.

Pero hay más en el video. Hay una entrevista entre Jiménez Losantos y Sánchez Dragó que es desternillante donde el uno, muy seriecito y trascendental pregunta al otro, no menos consciente de la gravedad del momento, si no cree que Zapatero, "además de un mal político, sea una mala persona." La respuesta..., adivinen, adivinen, naturalmente, Zapatero es un "mal bicho". Sí, señor, ahí le duele, eso es ganar tiempo, adelantarse a lo que nos espera, es presciencia, liderazgo, en fin. Zapatero ya no es el bambi tonto, buenazo e incompetente, el medias tintas del buenismo, el talante y el buen rollito, no es el bobo simplón. Lo ha sido, pero ya no lo es. Ha gobernado sin problema más de la mitad de la legislatura, los sondeos pintan bien, tiene suficiente apoyo parlamentario y buena perspectiva de acabar la legislatura. Ni siquiera un eventual fracaso del proceso de paz lo afectaría porque no ha hecho nada. En esas condiciones, se entiende, cómo no, Bambi es una mala persona, un mal bicho.

De verdad, no he dejado de reír.

Con Dios de nuestro lado...

Pero nadie más. El Washington Post publica ayer una encuesta, según la cual, Mr. Danger tiene ya a casi dos tercios de sus compatriotas en contra. Si se trata de los que apoyan un cambio de rumbo en el Irak, de acuerdo con las recomendaciones de la comisión Baker, la cantidad asciende al 70%. Eso es lo que se llama popularidad. Debe de ser un record. Y no cabe consolarse con que nadie sea profeta en su tierra porque el pollo es aun menos popular en el extranjero. Yo no sé si la historia llegará a recoger el caso de alguna otra presidencia tan estúpida, criminal e inepta.

Y eso que tiene a Dios de su lado o, por lo menos, hablando con él, según él mismo dijo en cierta ocasión.

dimarts, 12 de desembre del 2006

Bucle en el jardín de flores curiosas.

Como el de Antonio de Torquemada, ilustre coleccionador del siglo XVI de asuntos raros y sorprendentes, de esos que maravillan, entretienen y suspenden el ánimo. Pero adaptado a los gustos contemporáneos, del XXI, en el que el ser humano mira ya a los espacios siderales como lugares a donde llevar la civilización. Ayer me di una vuelta por internete, que la tenía muy suelta. Empecé con un video que me había mandado Inés de Hugo Chávez poniendo cual no digan dueñas al señor Bush al que él llama, Mr. Danger. Merece la pena verlo. Es muy fuerte lo que le dice. Una letanía de insultos e improperios. Se comprende por qué creo que hay que tener manga ancha con eso de los insultos a los Jefes de Estado. Si no se pudiera insultar a los Jefes de Estado no nos reiríamos escuchando a Hugo Chávez diciendo a "Mr. Danger" que es un burro, un borracho y un cobarde, así como otras lindezas.

"Mr. Danger". Y tanto que es un peligro para la humanidad entera. Ayer fue al Pentágono para no escuchar a la comisión Baker (ni a los electores, ni a su partido, ni las Cámaras, ni a la opinón pública mundial, ni a los irakíes, ni a Michael Moore) y seguir haciendo bribonadas en el Irak. No va a ser fácil que se vaya. Las gentes de escasas luces son muy tercas. Basta con ver a Aznar. Iba acompañado por el Vicepresidente Cheney y la ministra de AAEE, Condolezza Rice. Hay que fastidiarse, los dos ciudadanos negros que más alto han llegado en el gobierno de los EEUU (los dos, por cierto, ministros de AAEE) tenían que ser reciamente conservadores.

Por eso son tanto más curiosos los prolegómenos para la carrera de las presidenciales en 2008 en el campo demócrata donde dos de los más firmes candidatos a la nominación del Partido Demócrata son Hillary Clinton, y Barack Obama, una mujer y un mulato, African American, que, además, nació en Honolulu, Hawaii, aunque esto no parece tan importante como su color de piel. Entiendo que tiene más posibilidades Clinton; hay más mujeres que negros en los EEUU y, además, el hecho de que se presente una blanca no plantea problemas de racismo, pero que se presente un negro, sí. Lo que ya es prueba del racismo aún existente en la sociedad estadounidense.

Supongo, además, que, como defensora de la guerra en el Irak en un primer momento, la señora Clinton tendrá el apoyo de la comunidad judía, lo que ayuda mucho a ganar elecciones en los EEUU. La jew connection, que no es los Protocolos de los Sabios de Sion, pero se le acerca. Aunque en esto los judíos tampoco son lo que eran. Ya no saben ni guardar un secretillo. ¿Han visto el cotilla de Olmert cómo se ha ido de la lengua en la TV diciendo que tienen la bomba A? Qué falta de tacto. Y se lo dice a los alemanes, que no tienen la bomba, pero intentaron acabar con quienes ahora la tienen a través del Holocausto; como para sentirse seguro. Aunque me da que Olmert no se dirige a los alemanes, sino que amenaza a los iraníes, que desde luego, se mueren de ganas de tener uno de esos "argumentos" nucleares.

En el ínterin hacen explotar bombas atómicas conceptuales o ideológicas, como ese congreso internacional sobre el Holocausto que se inauguró ayer en Teherán, un evento, según las autoridades, académico y científico para averiguar la verdad sobre el Holocausto. Vaya, nadie cree que, con tanta ciencia, el Congreso no diga el Holocausto no es si no una fábula, una patraña como los famosos protocolos. No hacía falta congreso alguno, pues el resultado está predeterminado por el mando. Por si acaso, me he ido al blog del ungido Mahmud Ahmadinejad en busca de alguna ilustración sobre qué piense Alá del Holocausto y sobre eso no he encontrado nada, pero he topado con un curioso mensaje del señor Ahmadinejad al "pueblo americano", en el que habla directamente a dicho pueblo y muy mal, por cierto, del Gobierno estadounidense. Por ejemplo:

"...la administración estadounidense secuestra a los que supone opositores suyos en todo el mundo y los retiene arbitrariamente sin proceso judicial y sin supervisión internacional alguna en prisiones horrendas que ha erigido en diversas partes del mundo. Dios sabe quiénes sean esos secuestrados realmente y qué terrible destino les esté reservado"
Claro como el agua clara. Igual que lo dice Hugo Chávez (Hugo Chávez, ¿eh? no yo) de modo menos rebuscado y más latino: burro, borracho, y cobarde.

dilluns, 11 de desembre del 2006

Quia pulvis es et in pulverem reverteris.

El dictador también, como todxs, era polvo y ha vuelto al polvo. Descanse en paz. Sí, descanse, porque en vida se dio grandes trabajos y no paró hasta enviar al polvo prematuro a muchxs de sus semejantes, tras haberlxs torturado. Un hombre detestable. Un asesino. Un asesino lleno de entorchados, engalanados y oriflamas. Un asesino bendecido por los curas y apoyado por muchas cancillerías occidentales.

El asesino Pinochet (a la izquierda en la foto de CTK-AP) admiraba a Franco. Llegó a España a rendirle el último tributo con el otro ya cadáver y no recuerdo si vino algún otro Jefe de Estado del mundo. Yo estaba fuera cuando Franco murió, pero no me parece que hubiera funerales vistosos. Aquella muerte fue un alivio para mucha gente, gente que enterró a su Caudillo casi de incógnito. Pero Pinochet estuvo a rendir tributo póstumo a su maestro. En efecto, igual que Franco, el chileno rompió su palabra, fue perjuro y traicionó al régimen que había jurado proteger. Su golpe fue menos cruento que el de Franco, pero no menos falto de escúpulos. La diferencia estuvo en la resistencia que pudo oponer la parte legítima, la traicionada; de tres años la República en España y de escasas horas el Gobierno de Unidad Popular de Salvador Allende en Chile, que carecía de todo apoyo militar.

Después, ambos dictadores gobernaron de forma muy parecida: tratando a la población como si lo fuera de un territorio ocupado, secuestrando, torturando y asesinando a quienes pudieran oponérseles. Hay otro asunto de interesante paralelismo entre el pinochetismo y el franquismo. En las dos dictaduras hubo un notable desarrollo económico; en Chile en la segunda mitad de los 70 y en España ya en los 60, asunto que el saber convencional al uso, en el caso de Chile, atribuye a la política económica monetarista y desreguladora estilo friedmaniano que la dictadura aplicó, sin que lxs economistas de esta tendencia hagan muchos ascos a que se lxs vincule con un régimen sanguinario. Lo que puede la vanidad de probar que las teorías de unx son las correctas. Y no lo son. El franquismo tuvo también un desarrollo espectacular sin recetas friedmanianas; al contrario, con un fuerte intervencionismo estatal en todos los frentes. En realidad, el desarrollo económico de las dos dictaduras (que las dos trataron de utilizar para legitimarse mediante criterios tecnocráticos) no tiene nada que ver con la escuela de Chicago y las pamplinas de monetaristas y keynesianos. Es, simplemente que, en las condiciones de dictadura y falta de libertad de asociación, de derecho de huelga, etc, la tasa de explotación se eleva como un cohete y, con ella los beneficios. La acumulación de capital se hace explotando más a los trabajadores a los que no se permite ni quejarse. Beneficios exponenciales, salarios intervenidos, subvenciones a las empresas, canonjías aseguradas, inversiones de alta rentabilidad con chanchullos con las autoridades, el Estado al servicio del capital, el desarrollo está garantizado con recetas friedmanianas, keynesianas y hasta de Garcilaso de la Vega.

Por desgracia para el asesino chileno, su paralelismo vital con el asesino español termina aquí. El invicto caudillo hispano murió en la plenitud de su poder, siendo Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos; es más, murió matando. Un mes antes había ordenado la ejecución de cinco miembros de dos organizaciones políticas que entonces se llamaban armadas (ETA y los FRAP -Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico) y más tarde, terroristas. Este otro, en cambio, sometido a las presiones internacionales y el contexto continental, tuvo que abandonar el poder, tratando de dejar un sistema tan "atado y bien atado" como el que había dejado Franco. Hizo aprobar en referéndum una Constitución que suponía, en la práctica, la impunidad penal para él y los suyos, y un sistema de tutela sobre las instituciones democráticas encomendado al ejército. Pero, al igual que pasó con lo que Franco había "atado y bien atado", a la vuelta de unos años, el viento de la historia había barrido todas aquellas represivas instituciones que ambos espíritus de carceleros y matarifes habían ideado, como si hubieran oído a Miguel Hernández:

"yugos os quieren poner/gentes de la hierba mala,/ yugos que habéis de dejar/rotos sobre sus espaldas."
El edificio represivo posterior a la dictadura cayó sobre la cabeza muerta de Franco pero sobre la viva de Pinochet, cuyos últimos años han sido una ignominia, un ridículo espantoso, un ludibrio, una puñetera vergüenza: perseguido por primera por el juez Garzón de España, detenido en Londres, sometido a un proceso legal democrático sólo consiguió salvarse de la quema mediante la vergonzosa connivencia del Gobierno de Londres y su disposición a mentir una vez más, haciéndose pasar por demente. Demente lo había sido toda su vida, desde luego, pero con otra idea de demencia. Luego, más persecuciones y "humillaciones" (uso las comillas para declarar que no es posible humillar a quien se degrada voluntariamente) hasta que se descubrió que, además de felón, perjuro, traidor, secuestrador, torturador y asesino, el hombre era un ladrón, pues acumuló una fortuna de lo que fue rapiñando de los dineros públicos de su país.

Leo en un última hora del InSurGente que el Gobierno chileno no decretará duelo, pero hará que se rindan honores militares. Gobierno de pendejos y caguetas. Honores militares a un ladrón, torturador y asesino de su propio pueblo. ¿Diré que me parece muy propio? En fin, supongo que Pinochet habrá muerto tranquilo porque, como dicen los terribles versos de Heinrich Heine, que encontré hace muchos años en un famoso libro de Raoul Vaneigem, y que traduzco bastante al pie de la letra:

"Sonriendo muere el tirano/porque sabe que, después de su muerte,/la arbitrariedad cambia de mano/y el despotismo no se acaba nunca."

diumenge, 10 de desembre del 2006

La vida y la muerte como proyectos.

Mi primo Enrique ha subido su post de este mes de diciembre en su blog, Coloreta: una serie de fotos muy cuidadas, en blanco y negro, de distintas escenas matritenses. He escogido la de aquí, que imagino es de la Plaza Mayor, aunque no lo sé de cierto. Todas tienen algo. Las acompaña con unos poemas de Wislawa Szymborska que son como una especie de breves reflexiones poéticas sobre la vida concebida como lo instantáneo o, como lo vería Schubert, un impromptu. Esto es, la vida como un impromptu.

Mientras miraba las fotos, el Jardín de Debod, las manifas solidarias, el pálpito silencioso de mi ciudad, estaba escuchando el Manfred, de Schumann, por primera vez entero, porque hasta ahora sólo había escuchado la obertura, que es lo que suele programarse. Pues es una injusticia. El conjunto del poema sinfónico es asombroso e impresionante, especialmente las partes corales y las orquestales. No tanto los recitativos. Todo el dramatismo del poema de Byron está aquí violentamente reflejado en esos golpes de timbales acompañados de toda la orquesta que traen a la memoria el Requiem alemán, de Brahms. A su vez, ese dramatismo es una especie de quintaesencia del espíritu romántico: el héroe, Manfred/Byron, atormentado por una culpa del pasado, el incesto, que no puede expiar, pues no hay fe que lo consuele en este mundo o en el otro, no teme enfrentarse a la muerte; al contrario, la busca. Tal es el momento que capta el cuadro de Ford Madox Brown, Manfred en la Jungfrau. Por eso dice al espíritu (creo): so schwer ist es nicht zu sterben- alter Mann (no es tan difícil morir, anciano).

Hay un momento en que Manfred llega a hablar con su amada, Astarté, cuya perdición causó. Se intuye aquí la razón por la que el héroe romántico sabe que no tiene salvación. Del incesto al suicidio. Y, con esto, muere Manfred fuera de todo consuelo divino, como él mismo dice: Wie ich lebte, sterbe ich – allein! (Muero como viví: solo). Porque el proyecto de vida es el proyecto de muerte.

En fin, que muy buenxs el Manfred de Schumann y las fotos de mi primo.