dissabte, 4 d’agost del 2007

Sodoma/Gomorra

Aprovechando que estamos en la capital por algo importante que no consigo recordar fuimos ayer a ver Auge y caída de la ciudad de Mahagonny, una ópera (bueno, no es propiamente una ópera sino un cabaret con orquesta) con música de Kurt Weill y libreto de Bertolt Brecht con la que han inaugurado el teatro del Matadero de Madrid Mario Gas en la dirección escénica y Manuel Gas en la musical.

Menudo espacio ese del antiguo matadero, unas naves inmensas en ladrillo visto del neomudéjar madrileño que forman un conjunto muy extenso construido en los años veinte, creo, con un sentido del ornamento y la estética que recuerda mucho algunos campos de concentración en Alemania. Ya sé que la comparacón no es muy grata y probablemente está movida por la conciencia del uso al que se destinaron los edificios. Cuando ese matadero se construyó, probablemente para sustituir a unas instalaciones anteriores que se habrían quedado obsoletas y se situaban en donde hoy está El Rastro, que de ahí deriva su nombre, de "rastro de sangre", Madrid ya era una gran urbe y precisaba de unas instalaciones en que se pudiera "procesar" ganado bovino, ovino y porcino por cientos. De ahí las dimensiones del recinto, hoy dedicado a teatro, auditorio de música y otras actividades artísticas.

La ópera es una obra mordaz, grotesca, de crítica destructiva de la sociedad capitalista de los años veinte, donde la ley fundamental es que "todo está permitido mientras puedas pagarlo". Dicha sociedad está representada en la ciudad que erigen unos delincuentes en fuga para forrarse a cuenta de los buscadores de oro que, tras meses, años, de extenuantes trabajos acuden a los bares, garitos, casas de lenocinio a dejarse sus cuartos. Una ciudad de perdición en la que la justicia la administran los tres criminales fundadores de la ciudad: Trinidad Moisés, Willy "el procurador" y Leocadia Begbick y es perfectamente corrupta, una alegoría de Sodoma y Gomorra. De hecho, al final aparece Dios, se escandaliza de lo que ve y vuelve a irse. El ser humano no tiene arreglo.

La obra respira influencias de La ópera de tres centavos, estrenada con gran éxito en 1928, dos años antes que Mahagonny. En buena medida la fórmula de Mahagonny está prefigurada en la otra, delincuentes, putas, chulos y trabajadores. La consigna básica de Mahagonny, "En primer lugar está el zampar/en segundo el fornicar/en tercero el boxeo no olvidar/y en cuarto beber sin parar. Y lo que más claro hay que tener/es que aquí todo se puede hacer", recuerda uno de los coros de La ópera de tres centavos, la "Balada acerca de la cuestión ¿de qué vive el hombre?", en donde se dice: "En primer lugar está el zampar/luego llega la moral" y la Jenny de Mahagonny recuerda mucho a Jenny, la pirata de la otra ópera, que tampoco era una ópera.

Mahagonny, con todo, tiene su propio intríngulis, como crítica de las relaciones sociales capitalistas. La sátira del proceso penal corrupto en que los jueces son los delincuentes es soberbia, como la aparición de Dios y la burla simbólica y medio blasfema de la pasión y muerte de Cristo. Es raro que no haya salido la autoridad eclesiástica pidiendo medidas.

La interpretación Mario Gas es muy ágil y muy rápida, como requiere el teatro de Brecht. Para mi gusto los actores y actrices chillan demasiado para hacerse oír por encima de la música de la orquesta con lo que a veces se organiza un batiburrillo incomprensible. Y Jenny está magnífica. Bueno, yo me moriré teniendo la voz de Lotte Lenya pegada a las mejores canciones de Weill/Brecht. Así que aquí la dejo interpretando Meine Herren, meine Mütter prägte, en que Jenny se niega a pagar las deudas de su amante, Paul Ackerman que en esta versión es Johny Mahoney

La estrofa final reza: "¡Los hombres no son animales!/Cada cual tiene lo que se merece/Nadie se moja por nadie/Y si alguien da de patadas, seré yo/Y si a alguien le dan de patadas, serás tú". Bert Brecht en estado puro.

divendres, 3 d’agost del 2007

Fumata nera.

Va a ser que no. El PSOE no quiere meterse en el avispero navarro, o no más de lo que ya está. En un primer momento me pillé un mosqueo. (¿Serán capaces de dejar el gobierno navarro en manos de los carcas de UPN? ¿No va a haber gobierno "de progreso" en Navarra?). Pero luego lo he pensado creo que mejor y entiendo que los sociatas hacen bien.

Vamos a ver si me explico.

En primer lugar, un vistazo a las cifras. El PSN es la tercera fuerza en votos en la CA navarra pero como si fuera la primera porque todas las demás dependen de ella. UPN no puede pactar con Na Bai; Na Bai no puede pactar con UPN. El que vale para el roto y el descosido es el PSN. No está mal para un partido que tuvo que abandonar el gobierno corrido tras los escándalos de los mangantes Urralburu y Otano. Pero aun así, ¿desde cuándo se pide a la tercera fuerza que asuma la responsabilidad del gobierno de forma que todos se creen con derecho a achacarle sus propios fracasos?

Vamos ahora a los contenidos. Se oye por ahí que los navarros no quieren un gobierno de derechas, sino uno de izquierdas. Será en otro mundo porque en éste, lo que los navarros quieren por orden de mayor a menor cantidad de votos es que los gobierne:

A) la derecha españolista, pues a UPN le ha faltado muy poco para la mayoría absoluta y cuenta con 24 diputados, tantos como NA Bai y PSN juntos.

B) una amalgama de nacionalistas no necesariamente de izquierdas. Nafarroa Bai es un conglomerado con dos partidos de izquierda, Aralar y Batzarre y dos partidos de derechas, el PNV y EA.

C) la izquierda españolista del PSN.

Así las cosas, una alianza Na Bai-PSN no es necesariamente una alianza "de progreso" sino, básicamente, la cobertura que necesitan los nacionalistas, cuya base electoral en el viejo reino es muy reducida, para dar un empujoncito a la "euskaldunización" de Navarra cosa que, a la vista de lo que ha pasado en el País Vasco, no me parece recomendable. Es decir, se quiere que el PSOE facilite las cosas al nacionalismo en Navarra -como ya lo hizo en el País Vasco antes de que los nacionalistas le dieran una patada en el trasero en el pacto de Lizarra, cosa que los sociatas no deben olvidar- y que, a cambio, pierda las elecciones en España dado que esa alianza sería la principal baza electoral del PP. No acertarían si picaran. En cambio...

...En cambio, si los sociatas permiten un gobierno en minoría de UPN a base de abstenerse en la investidura y no se comprometen a esa estupidez de renunciar a la moción de censura, tendrán en su poder la gobernación de Navarra y UPN se verá obligada a pactar todo con ellos. Vamos que estarán mejor que Jordi Pujol en los últimos tiempos de Felipe González y, además, tendrán ganadas las elecciones de marzo de 2008 de calle. Y en abril...

...En abril, ¿por qué no una moción de censura al gobierno de UPN si éste se la gana? Y entonces sí podría formarse un gobierno PSN-Na Bai-EB si se quiere y solamente porque no gobierne la carcundia. Pero yo no haría una sola concesión al nacionalismo porque éste, tanto el de izquierdas como el de derechas, en el fondo, es siempre de derechas.

La realidad desconstruida.

Ayer fuimos a ver la peli de Paul Leduc, Cobrador, In God we Trust en los cines "Golem" de Madrid. Me gusta el nombre de "Golem" y la leyenda del homúnculo. El caso es que la historia. protagonizada por Peter Fonda, Lázaro Ramos, Antonella Costa, etc está muy bien. La última vez que vi a Peter Fonda, el de Easy Rider, fue en una peli de Christopher Menaul, La pasión de Ayn Rand, con Helen Mirren (a la que han dado un óscar por interpretar a Isabel II) haciendo de Rand. Fonda interpretaba el desgraciado papel del marido alcoholizado y consentidor. Parece que, en su vejez, esté especializándose en este tipo de personajes decadentes y semirruinosos.

La peli es una historia perfecta y deliberadamente deslavazada que el director ha hilvanado a base de varios relatos de un mismo escritor, pero sin conexión entre sí. El resultado es un relato continental que sucede entre Nueva York, México D.F., Rio de Janeiro y Buenos Aires, caracterizada por un encadenamiento de actos de violencia gratuitos, sin sentido, que van in crescendo hasta una especie de apoteosis final que no cuento para no ir de destripaargumentos. No hay historia, no hay lógica, no hay narración propiamente dicha. Hay una especie de desconstrucción de la violencia sin sentido del mundo contemporáneo que está inserta en las relaciones sociales dominantes, las que todos conocemos, las que emergen todos los días en los noticiarios y en la prensa mundial y que no hace falta que nos expliquen. ¿Es necesario aclarar las relaciones de dominación de los EEUU sobre el resto de América, de los blancos sobre los negros en todas partes, de los hombres sobre las mujeres? ¿Hace falta decir que el capitalismo transnacional no tiene entrañas y explota sin piedad la riquezas ajenas, que los ricos oprimen a los pobres y les roban hasta los fetos, que los policías suelen ser asesinos, especialmente en los llamados países en desarrollo, pero no sólo en ellos, que los políticos son corruptos y los pobres insolidarios entre sí? No, ¿verdad? Por eso la peli prescinde de todo afán pedagógico y muestra la realidad como es una vez la ha desconstruido.

Corona la historia el símbolo de la violencia contemporánea por antonomasia y que tampoco declaro por la razón aducida más arriba.

Más de toros

Había pensado dejar el asuntito de los toros, que resulta tan polémico, pero héteme aquí que al video de Renaud (por cierto, extraordinario y que ya lleva 2.286 visitas), prohibido por las autoridades francesas por motivos tan espurios como los que han llevado a secuestrar El Jueves aquí, le ha salido ya una respuesta. Aquí tienen a Eric Maillard hablando en contra de Renaud.

¿Qué juicio merecen esos razonamientos? Pobres me parecen. Acusar a Renaud de buscar publicidad hablando (mal) de los toros cuando lo que tiene que hacer es cantar es una verdadera simpleza. En general, los toros tienen mala defensa. Que si la tradición, el folklore, la cultura... Lo pongan como lo pongan, el espectáculo no es de recibo. ¿Que hay mucha gente que vive de eso? Pues habrá que buscarle ocupaciones alternativas y menos crueles; por ejemplo, en un matadero. ¿Que si no es por la fiesta, ya no habría toros bravos? Tampoco hay dinosaurios y no parece especialmente grave. ¿Que son uno de los signos de la "identidad nacional española"? Primero, no será de todos los españoles porque yo no necesito la fiesta para nada; y segundo, cámbiese la tal seña y se verá que no se hunde el mundo porque tropecientos berrendos dejen de españolear a cuenta de un infeliz bicho.

Coincidente con esto encuentro en 20 Minutos unas declaraciones del señor Sánchez Dragó en Alicante a donde ha ido a leer el pregón en una corrida de toros. ¿Ven? Es perfectamente lógico que alguien como el señor Dragó sea taurófilo. Como lógico es que su razonamiento carezca de lógica. Dice el presentador que "los antitaurinos confunden el toreo con el españolismo y el franquismo". Vaya galimatías el del pregonero. ¿No es él españolista, aunque se diga no franquista? Que cuente a sus jefes en la tele que el españolismo es malo. Respecto a la confusión de toros y franquismo es difícil descurrir algo más necio. Tan viajado como es, ¿también cree que el sentimiento de los antitaurinos foráneos viene de confundir los toros con el españolismo y el franquismo? ¡Ah, no, ya caigo! Esos son la Antiespaña, siempre al acecho.

dijous, 2 d’agost del 2007

Na Bai/Na Ez.

El laboratorio político en España está en el País Vasco, en segunda medida en Cataluña y en tercera en Galicia. El resto es "tierra del común". De los tres territorios forajidos (en el sentido de fora eixido, que no hay aquí ánimo injurioso), el más peculiar es el vasco y donde más variedad se da. Por ejemplo, con la noticia recién de Navarra. O sea, una parte de Hegoalde, que es el nombre de los nacionalistas para el País Vasco más Navarra que se distingue de Iparralde o País Vasco francés, el conjunto de los cuales se denomina, sabido es, Euskal Herria o País de los Vascos. Un país que se está haciendo a base de ponerle nombres. Tengo dicho que me resulta incomprensible que ETA siga llamándose así, Euskadi Ta Askatasuna, cuando profesa luchar por la askatasuna de Euskal Herria. Mantener el logo demuestra un espíritu mercantil conservador. Claro que renovarlo supondría pasar a llamarse EHTA y no sé si la gente no lo confundiría con la EFTA o el NAFTA.

La manía de convertir los nombres en cosa litigiosa y de cargarlos de significación militante y quién sabe si confesional siempre me ha parecido una muestra de inseguridad colectiva: dudan de su identidad y por eso se empeñan en acuñar nombres y nombres, unos en lucha con otros, de forma que uno acaba sabiendo prácticamente todo sobre el otro según que éste, para referirse a la misma cosa, use los términos provincias vascongadas, Vascongadas, País Vasco, Euzkadi o Euskalerria, a su vez con sus variantes. No consigo quitarme de la cabeza que el país más poderoso de la tierra, los EEUU, cuyos habitantes no tienen duda sobre su identidad nacional, carece de nombre, y no muestra interés por remediar tan lamentable carencia. Nadie los ignora, aunque no tengan un nombre. Ellos mismos se llaman América, como si el resto del continente no existiera. No hay nombre; pero hay cosa. En el País Vasco no hay cosa; pero hay un montón de nombres.

Según arde Canarias y con el presidente en el archipiélago de apagafuegos improvisado los camaradas socialistas navarros le han dejado una patata incandescente en su sillón en Ferraz pidiendo permiso para formar un gobierno "de progreso" con Na Bai. Los incordiantes navarricos han puesto a la dirección del PSOE ante el hic Rodhus, hic salta que tanto le gustaba repetir a Karl Marx o sea, lo que la gente llama "la hora de la verdad". El PSOE tendrá que decidir si admite un gobierno de coalición con un cocktail de nacionalistas o mantiene su egregia soledad y permite gobernar a UPN a base de abstenerse.

La primera opción pone al navío de Ferraz al alcance de las baterias de costa del nacionalismo español. Excuso decir la monserga de aquí a las elecciones: ZP traidor, vendepatrias, entreganavarras, genuflexo y proetarra. La murga podría ser tan densa que el Gobierno podría pensar en adelantar las elecciones para no sufrirla. Esto sin contar con que habría voces dentro del propio partido clamando como San Juan Bautista contra la perversión del tiempo, como San José Bono.

La segunda opción enemista al PSOE con la izquierda, pero no con la española, sino con la vasca. La española, al menos la madrileña, acostumbrada a gobiernos de la derecha, no alcanza a ver por qué haya de ser tan nefando que siga gobernando la derecha navarra cuando, además, es la lista más votada.

Si los socialistas razonan pensando en las urnas lo más probable es que desautoricen a los camaradas navarros. Pero también pueden razonar con su corazón de izquierda. Razonar con el corazón no suele ser provechoso pero, a veces, da gusto hacerlo. Y más gusto da explicarlo. Aunque uno se dé una castaña.

Habrá que ver qué fumata sale de Ferraz. Se admiten apuestas.

Banderita tú eres rojaaaaa.....

¡San Ignacio nos ampare! El espíritu de Sabin Arana guíe nuestros pasos. Nunca se vio tanta osadía maketa en las sacras tierras vascas. El Tribunal Supremo es-pa-ñol ha fallado que las autoridades autonómicas vascas están obligadas a izar bandera rojigualda en todos los edificios públicos de la Comunidad Autónoma, según preceptúa la vigente Ley 39/1981, de 28 de octubre por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas. El Gobierno vasco se ha apresurado a decir que acatará la sentencia y cumplirá la Ley, como si se quitara un peso de encima. La verdad es que ya la fundamentación de su recurso era débil. Afirmar ante unos jueces que se ha estado ventiseis años incumpliendo la Ley porque se pensaba que, al no haberse cumplido en ventiseis años, estaba en desuso y no hacía falta cumplirla es como llamar pollino a Pitágoras.

Así que de ahora en adelante en todos los edificios públicos vascos ondeará la vieja enseña de los Borbones junto a la ikurriña, diseñada por Sabin Arana. A ver qué sucede a continuación. Las viejas piedras de sobrio gris de verde y nube del País Vasco, mancilladas por los chillones colores del maketo. Un baldón que identificará a los edificios oficiales como comisarías cipayas. Vaya, que acabaremos sustituyendo el Eusko Gudariak por "Suspiros de España". No hay que pensar en sustituir nada, pero sí conviene estar abierto a otras sensibilidades. Por ejemplo, si se le da una oportunidad a "Suspiros de España", se descubre que es un cacho pasodoble, uno de los mejores, lleno de fuerza, de garbo y donaire. Lo dejo aquí, por si alguien quiere escucharlo en una versión muy ortodoxa del grupo "Cuando el Río Suena" hace algo más de un mes.

Y ya veremos qué pasa en los edificios municipales del suprascrito País Vasco en que haya corporaciones de la izquierda abertzale. Cabe observar cómo la famosa "guerra de las banderas" que se producía en los veranos hace ya uno o dos decenios vuelve a animar las fiestas de mano de las decisiones judiciales. Está claro que un país que sólo puede desplegar la bandera dentro del territorio nacional por decisión judicial y protección de la fuerza pública tiene un problema. Está claro que, si eso es lo que dice la ley, los tribunales han de ampararla. Como también está claro que vamos a tener follón garantizado.

¿Y cuándo no? Volviendo a los pasodobles, si serán representativos de España que son el acompañamiento del paseo, con el que se abren las corridas. Y con las corridas también vamos a tener lío.

Contra los toros.

Esto de los toros tiene los días contados. La cuestión suscita posiciones muy agriamente enfrentadas y con mucha polémica. Los partidarios de la fiesta invocan Numancia y están dispuestos a inmolarse antes que permitir que deje de celebrarse un espectáculo que consideran inherente a la identidad española. Los contrarios señalan que no se puede tolerar un espectáculo basado en hacer sufrir a un animal. Es un argumento poderoso y difícil de rebatir. Véase en el video que ha editado en Francia la Sociedad Protectora de Animales y al que ha prestado su voz el cantante Renaud.

Es díficil encontrar argumentos para defender esa atrocidad. Yo, además, no me siento obligado a hacerlo porque tampoco estoy de acuerdo con las fiestas de toros. Pero acometer este asunto en la opinión pública española va a ser un verdadero trauma porque los toros forman parte de la cultura española. Están hasta lexicalizados. Si se suprime la fiesta, muchas expresiones acabarán siendo incomprensibles, como "dejar para el arrastre", "cortarse la coleta", "una faena de aliño", "el quinto toro", "torear mirando al tendido", "banderillas de fuego", "ir a matar", "pinchar en hueso", "dar la puntilla", etc, etc. No hay problema por la lengua porque ésta se renueva permanentemente. Piénsese en el poco lugar que ocupan en la lengua hablada de hoy las expresiones propias de las sociedades agrícolas. El problema está en la cabeza de los hablantes de la lengua.

En todo caso, si la fiesta desaparece, ello no afectará a las manifestaciones más elaboradas de la cultura. Algo de la obra de Blasco Ibáñez, si acaso, de García Lorca y Carmen de Bizet, claro está. En la cultura plástica, sobre todo pintura, será un desastre, ya no habrá tauromaquias como la última de Miquel Barceló. Y para la cultura popular será una catástrofe. De momento, si no he entendido mal, el video anticorrida está censurado en Francia por razón de su contenido violento. Aunque no estoy muy seguro pues está colgado en You Tube. ¡Qué manía la de los censores de hacer publicidad a lo que quieren que no se haga público! Al escribir esto, el video lleva un día colgado y tiene 1.075 visitas. Ya veremos dentro de una semana.

dimecres, 1 d’agost del 2007

Con el CIS en la mano.

Los datos del sondeo de julio del CIS posterior al debate sobre el estado de la Nación son muy gratificantes para el señor Rodríguez Zapatero. Los españoles le dan un aprobadillo (5,01), pero lo ponen por delante del señor Rajoy (3,81) que ocupa un sonrojante cuarto puesto, detrás de los señores Llamazares (4,24) y Durán i Lleida (3,94). Por cierto esa buena puntuación del dirigente de IU no parece vaya a librarlo de la oposición que suscita entre los dirigentes de su propio partido, el PCE. Para una vez que los comunistas tienen un dirigente bien valorado, quieren cargárselo porque dicen que contemporiza mucho con el Gobierno. Sin embargo, tiene una expectativa de voto de 5,9%, un punto más de lo que obtuvo en 2004. No quiero ni pensar qué sacará IU si lleva un candidato como, digamos, don Francisco Frutos.

En todo caso, las diferencias entre los señores Rodríguez Zapatero y Rajoy son llamativas. El primero suscita menos rechazo que el segundo; un 54,4% confía poco o nada en él, mientras que ese porcentaje se eleva al 74,6% en el caso del señor Rajoy. Sólo un 24,5% de los ciudadanos cree que la gestión del Gobierno haya sido "mala" o "muy mala", mientras que el 49,8% piensa que así ha sido la labor de la oposición. Y no cabe olvidar que hacer oposición es siempre más fácil que gobernar, porque no hay que ir pisando callos.

Con estos resultados, las elecciones están cantadas. Supongo que el señor Rajoy tiene la esperanza de "dar la vuelta a las encuestas" en el tiempo que reste hasta las elecciones, pero veo difícil que lo consiga reiterando el discurso que ha hecho hasta aquí y que le ha granjeado las calificaciones que se han visto. Parece que sea su intención, sin duda en aplicación de la doctrina del señor Fraga de que "el que resiste, gana". El señor Zaplana cerraba ayer el "curso" político dejando constancia de que su balance, inexplicablemente, es muy bueno y sosteniendo que, con unos datos del CIS como los de este barómetro de julio, ganaron las pasadas elecciones autonómicas y municipales. Pues nada, que los manes de Augusto los acompañen en el solaz veraniego pues, si ganan las elecciones generales como han ganado las municipales/autonómicas, no van a necesitar oposición porque serán ellos. La fe sin duda mueve montañas, pero no sirve para ganar elecciones.

Blown up.

Las cosas de la vida. Iba a postear algo más sobre Bergman y se muere Antonioni, otro mito de la época, aunque muy distinto. Allí donde Bergman pretendía mandar mensaje de preocupación por las postrimerías y las oscuras cuestiones del ser humano, celos, envidias, ambiciones, etc, Antonioni se concentraba en lo de la incomunicación entre la gente, con lo que su mensaje desaparecía y sus relatos se eternizaban. Sus pelis eran muy buenas y muy cuidadas estéticamente, salía uno con el espíritu por los suelos de pura angustia; pero tendían a parecerse bastante. A uno se le quedan en la memoria como distintas, con personalidad propia, Blow up y Zabriskie Point. Sobre todo la primera, que está inspirada en un cuento de Cortázar comprendido en Las armas secretas, "Las babas del diablo". Un relato de cómo una fotografía interfiere en una historia y la tuerce. El cadáver que revela la foto de Thomas (David Hemmings) es el hombre mayor con el rostro maquillado que emerge del fondo de la de Michel, el fotógrafo del relato de Cortázar que habla de él en tercera persona. El Blow Up se prolonga en el final de Zabriskie Point de un modo espectacular. Merece la pena ver la secuencia, aunque es un poco larga porque es como una celebración.

La celebración del que hace estallar todo desde dentro, un rito simbólico y como iniciático. Es difícil encontrar un ataque más duro a la sociedad de consumo. La banda sonora de Pink Floyd hace el resto. Al final, el propio Antonioni ha sido blown up.

El caso es que me quedé sin postear lo que quería sobre Bergman. No era gran cosa, simplemente se me había ocurrido que Akira Kurosawa reconoce que El séptimo sello le impresionó mucho. Claro porque es una historia que se puede entender muy bien con el trasfondo japonés, ya que es una reflexión sobre la moral del guerrero; y también sobre el trasfondo español, ya que el guerrero trae un escudero cuyo aspecto y talante rústicos hace que se produzca la pareja del hidalgo y escudero que todo el mundo reconoce. La moral del caballero, cuyas hazañas siguen siendo materia de obras de arte como El séptimo sello y encandilando a las gentes que gustan creer que en el mundo en el que viven caben el heroísmo, el desprendimiento y la lealtad.

dimarts, 31 de juliol del 2007

Le desobediencia civil del clero.

Ver a los obispos pidiendo la objeción de conciencia contra la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía (EpC) es tan insólito que, en lugar de pasarlo por alto, como suelo hacer con los pronunciamientos eclesiales que no son de este mundo, me he detenido a escuchar sus razones. Y son sorprendentes. Así resulta que Monseñor Martínez Camino, Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE), un clérigo moderno, de juvenil y atildado porte y con un verbo contundente, justifica la cerrada oposición eclesiástica en nombre de la "libertad de conciencia y de enseñanza".

¿La libertad de conciencia? ¿Desde cuándo se preocupa la Iglesia por la libertad de conciencia? Váyase al Syllabus de la encíclica Quanta Cura, publicada por Pio IX en 1864; allí se condenan los "errores del tiempo", entre otros el panteísmo, el naturalismo, el racionalismo (absoluto y moderado), el indiferentismo, el latitudinarismo, el socialismo, el comunismo, las sociedades secretas, las sociedades bíblicas, las sociedades liberal-clericales y, mirabile dictu, el "liberalismo moderno".

Que se sepa, la Iglesia no ha rechazado o renegado de la doctrina del Syllabus. Todo lo más que cabe decir es que está "en desuso", como algunas normas jurídicas. Pero "estar en desuso" no quiere decir "carecer de vigor" o "estar derogadas" y las normas, como las condenas del Syllabus, el Ave Fénix y los muertos el día de la resurrección de la carne, pueden volver a hacer de las suyas. Es más, lejos de rechazar, repudiar o condenar, Juan Pablo II beatificó a Pio IX en el año 2000. O sea, que puede llegar a santo quien tantas cosas condenó en vida.

Impertérrito, Monseñor Martinez Camino sostiene que, cuando la Iglesia se opone a la EpC y pide objeción de conciencia, en definitiva, desobediencia a la autoridad, lo hace en nombre de la "libertad, la democracia y los derechos humanos fundamentales". Pero eso es falso y los cristianos no deben mentir. Ni los no cristianos, claro. Monseñor sabe que el Syllabus condena como error la idea de que el Estado pueda interferir en las normas que la Iglesia dicta respecto a las conciencias de sus fieles y lo haga invocando los valores que Monseñor Martínez Camino dice defender. Según el beato Pio IX, el error número XLIV, correspondiente al grupo VI de errores, los que se refieren a la "sociedad civil considerada en sí misma y en su relación con la Iglesia", consiste en sostener que compete a los poderes civiles enjuiciar las instrucciones que, en el ejercicio de su menester, dicten los pastores de la Iglesia con respecto a la "guía de las conciencias". O sea aquí de libertad de conciencia nada. Por si no fuera suficiente, el mismo beato vuelve sobre el asunto en el grupo X que recoge los errores que caracterizan al "liberalismo moderno" el primero de los cuales es, vaya por Dios, decir que "en el día de hoy ya no es conveniente que la religión Católica sea la única religión del Estado con exclusión de todos los demás cultos". ¿Queda claro? Según doctrina en vigor (aunque no muy aireada) de la Iglesia, la religión católica debe ser única religión del Estado.

Así pues Monseñor Martínez Camino y sus hermanos en Cristo están en contra del Estado y piden que no se le obedezca pero no en nombre de la democracia sino de lo contrario. En nombre de la religión del Estado, de lo que era cuando el Caudillo por la gracia de Dios. Como va a ser que no, la Iglesia pide desobediencia. Cosa que sólo se entiende si considera al poder civil "ilegítimo" pues el error número LXIII, correspondiente al grupo VII acerca de errores referentes a la ética natural y la cristiana consiste en decir que sea admisible negar obediencia a los príncipes legítimos. Pues nada, si los obispos consideran que el Gobierno de España es "ilegítimo", que lo digan y que digan por qué. Lo de la democracia y la libertad de conciencia no cuela.

Porque es desobediencia civil lo que la Iglesia está fomentando y también la derecha. La señora Aguirre dice en los curso de verano de la UPM en El Escorial que "no entiende" por qué no se pueda aplicar la objeción de conciencia a la EpC. Hay que ver qué cosas se dicen en ese augusto templo del saber y el orar. Porque la señora Aguirre, ilustre abogada, no ignora que la ley vigente en la materia, 22/1998 de seis de julio reguladora de la Objeción de Conciencia y de la Prestación Social Sustitutoria, aprobada en el mandato del señor Aznar, restringe la objeción de conciencia exclusivamente a la negativa a hacer el servicio militar. Y es lógico (aunque ya inútil pues, a su vez, se ha abolido el servicio militar obligatorio) porque la señora Aguirre comprenderá que carece de sentido que haya una ley que regule la desobediencia a la ley por cualquier motivo que se le antoje a la señora Aguirre. La obediencia a la ley no está sujeta a la decisión en conciencia de cada ciudadano y menos a la de la señora Aguirre en nombre de todos. La obediencia a la ley es obligatoria y la desobediencia se castiga, como bien dice su beatitud Pío IX, aunque se reserve el derecho a autorizarla tratándose de príncipes "ilegitímos".

La objeción de conciencia, la desobediencia civil es, sin embargo, un hecho que se da de vez en cuando en nuestras sociedades. Trátase de colectividades que se sienten agredidas por unas u otras normas jurídicas y las desobedecen, aceptando el castigo que la desobediencia acarrea. Pero se habla aquí de personas privadas. Las autoridades como la señora Aguirre no pueden llamar a la desodencia a la ley que han jurado (o prometido) cumplir y hacer cumplir. En cierta ocasión de la que tengo vagos recuerdos creo que ya hicieron algo parecido algunos cargos públicos de Gobierno vasco. En fin ya se sabe que los nacionalistas tienen algo de excéntricos. Pero que llame a la desobediencia un cargo público de un partido conservador carece de toda lógica divina, humana, matemática o difusa. Sin duda la señora Aguirre es libre de predicar ésta y otras desobediencias y hasta de seguir el dignísimo camino no del Monseñor de idéntico apellido, sino del venerable Mahatma Gandhi. Sin duda aunque, francamente, no la veo ataviada como Mahatma. En todo caso para hacerlo deberá abandonar su puesto público, resignar su cargo, deponer su autoridad, volver a la vida civil y desde ahí, como persona privada, iniciar su campaña en pro de la libertad de conciencia.

Es extraño que la señora Aguirre no entienda algo tan elemental. ¿No será que no quiere entenderlo?


LA HORA DE TODOS

Anteayer falleció Antonius Block. Había regresado de una Cruzada y se había encontrado a la muerte en una playa nórdica, una playa pedregosa sobre la que rompen en espuma las olas bajo un cielo bajo y gris oscuro, que recuerda los cuadros de Nolde de no ser porque las inmortales imágenes de Bergman son en un despiadado blanco y negro.

Block retó a la muerte a una partida de ajedrez con el objetivo obvio de ganar tiempo. Anteayer, la muerte le dio jaque mate.

La verdad es que hay que felicitarse por la existencia de internet y, en concreto, You Tube. Es una inmensa ventaja que el día en que muere el director de una película que te ha marcado desde adolescente, puedas volver a ver muchas escenas de muchas de sus pelis. Éstas del Séptimo sello son magníficas. Lo que más impresión me causó de la peli es cómo Bergman vincula a la Iglesia misma con el mal de una forma tan sutil que el censor del franquismo no lo vio. Cuando Block cuenta en confesión que piensa ganar la partida a la muerte con una combinación de caballo y alfil y descubre que el confesor es la muerte. A lo mejor posteo mañana algo sobre Bergman, que es tarde.