diumenge, 6 de juliol del 2008

El Congreso de la dicha.

Comparado con el congreso del PP, el 37º del PSOE ha sido una balsa de aceite. Demasiado balsa de aceite para mi gusto pues siempre prefiero que haya algo más de controversia y menos autoadmiración. En todo caso, el acontecimiento dio una indudable imagen de unidad de propósito, integración y sentido de la innovación, cosas ellas no tan fáciles de reunir como debiera ser en un partido político. Que el señor Rodríguez Zapatero haya salido reelegido secretario general con más del noventa y ocho por ciento de votos favorables era de esperar y es hasta razonable. Entre los nombramientos nuevos la prensa destaca la consolidación del señor José Blanco como vicesecretario general. Quienes quieren derribarlo, que son algunos, tienen un trabajo difícil pues el hombre parece haber blindado su mucho poder. Ascenso también para Leire Pajín que ocupa la portavocía que deja libre el señor Blanco. Da la impresión de que si el primer nombramiento obedece a la intensa colaboración entre los señores Rodríguez Zapatero y Blanco durante la legislatura anterior, el segundo está más en la línea de las relaciones de poder e influencia dentro del PSOE, algo que no es privativo de este partido sino norma frecuente de actuación en muy diferentes órdenes, algo tan típico del país como el Sacromonte de Granada y nada tan original.

Se confirma lo escrito en el post de ayer: el PSOE tratará de institucionalizar los avances de la vida social, para lo cual tendrá que demostrar (y demostrarse a sí mismo) que, en efecto, son avances sociales, es decir, aumentan en algo el grado de bienestar de la sociedad o aportan algún conocimiento nuevo y, en consecuencia, la gente está dispuesta a dedicarle algún tiempo de su vida El tiempo es la única y verdadera unidad de medición del valor. Entre los avances sociales aparece la laicidad del Estado, el aborto y la eutanasia, posibilidades de mejorar la vida de la gente sobre el planeta y que ya de antemano se sabe ganará al PSOE y al Gobierno la hostilidad de la Iglesia a través de sus medios de comunicación.

De momento, el señor Rajoy ha respondido con la ineptitud que lo caracteriza que el señor Zapatero se ocupa de lo que no importa a nadie, lo cual es absurdo por que sí importa. Hace falta ser merluzo para pensar que a la gente no le importa cómo se le pondrán las cosas a la hora de la muerte, por la que hemos de pasar todos. Verdaderamente merluzo. Otra cosa es preguntarse si es lo que más importa a la gente en un momento de crisis económica, inflación, paro e impago de hipotecas. Pero apreciar esto implica ver que la oposición es también cuestión de matices y no suele haber sitio para los matices en la oposición del PP.

(La imagen es una foto de Pablo Garp, bajo licencia de Creative Commons).

La boda de Palinuro.

El enlace formal se ofició en el Ayuntamiento de Pozuelo y lo presidió el concejal de Nuevas Tecnologías, señor Calvo-Sotelo, del PP. Me pareció estupendo que fuera el responsable municipal de las nuevas tecnologías el encargado de la ceremonia, lo consideré una especie de premonición o feliz coincidencia de aficiones. No me hubiera gustado nada que me casara el concejal responsable de clero y culto, por ejemplo, si al Ayuntamiento le diera por tenerlo.

Da fe la foto superior que quizá no sea de calidad excelente pero es la mejor que he encontrado por ahí se sigue que ambos somos conscientes de ls importancia del momento. Tenemos la más clara figura de contrayentes que quepa imaginar. Digo esto porque al día siguiente, mi amigo Ferri me preguntó si me había puesto nervioso. Y ¿por qué iba a ponerme nervioso? La gente, me dijo, se pone nerviosa cuando se casa. Francamente, no lo entiendo. Nerviosa ¿por qué?

Ayer celebramos el hecho con una fiesta para los amigos en el jardín de la casa del pueblo. Tampoco es una foto excelente la de la derecha, pero da una idea del ambiente. El fotógrafo se ha dejado fuera de campo otra mesa más a la izquierda. La verdad es que pensé que si no podía representar las bodas de Fígaro, que es el momento culminante de la subversión del antiguo régimen, basado en la más flagrante injusticia de la humanidad, que es la desigualdad, podría escenificar las bodas de Camacho el rico, que no consigue sin embargo ganar en ingenio a su rival Basilio el pobre, quien se alza con la mano de la bella Quiteria, prometida de Camacho y enamorada de Basilio. Un bello ejemplo de ómo el amor triunfa obre las asechanzas de la vida.

Creo que lo pasamos bien. Gracias a quienes vinísteis y a quienes no lo hicísteis por causa de fuerza mayor.

dissabte, 5 de juliol del 2008

Gente de izquierda.

En el 37 Congreso del PSOE, que se clausura hoy, parece haberse querido enviar un mensaje a la ciudadanía de que el partido no se ha escorado a la derecha y que sigue siendo un partido de izquierda, como se echa de ver en que, a pesar de las dificultades (no hay crisis, dice el jefe) económicas no habrá recortes en las prestaciones sociales. Además, el izquierdismo se verá en que se adoptan decisiones sobre el avance en la laicidad del Estado, en el derecho al aborto y la eutanasia.

Es un izquierdismo que los marxistas llamarían "superestructural" pues afecta al campo de las ideas, las mores, costumbres, normas éticas antes que a las realidades materiales y económicas, a las relaciones de producción. De eso, en el Congreso no se ha dicho ni palabra.

Sí, y muchas, sobre las cuestiones lingüísticas que, sin ser de naturaleza material o económica, tampoco son estrictamente hablando pertenecientes al reino de lo numinoso. Cuestiones de administración social de las lenguas en España, esa que se ha resuelto habitualmente a cañonazos. En la confrontación abierta a propósito del manifiesto en defensa del castellano, el PSOE ha adoptado una prudente línea media que no sé si atiene siquiera a lo que piensa la mayoría de su propio electorado.

En todo caso, el balance de este congreso demuestra qué lentas son las maquinarias burocráticas en relación con la realidad. Está claro que la comisión que hace un año recibió el encargo de preparar el Congreso, redactar los documentos que se leerían luego en las agrupaciones, recoger las enmiendas, etc, se basó en un análisis y criterio de hace un año, cuando no había crisis económica y las cuestiones que preocupaban eran otras; eran... las que se han discutido en el congreso y éstas, que siguen siendo importantes, ya no son las que más procupan a la gente. Véase, si no, el último barómetro del CIS: cuestiones económicas, paro y vivienda. Lo de los crucifijos le importa al personal una higa. Y no digo que no haya que quitarlos; más que a paso. Pero también digo que hay que denunciar los acuerdos con la Santa Sede y el Gobierno, compuesto por meapilas, se niega a tocarlos. Y puede que tenga razón tácticamente. Para no propiciar excesiva oposición. Ya están los cura que trinan. Así que dejamos la cuestión con el 7º de caballería (los socialistas) rescatando a los colonos (la población) acosados por los indios (los curas), pero sólo lo justo. Veremos en unos años.

Orgullo lésbico.

La festividad del orgullo gay que ha tenido despendolada este año a Chuecatown culminará en el día de hoy con una marcha del orgullo lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero y travesti. El recorrido de la manifa, que irá desde la plaza de la Independencia hasta la Plaza de España, pasando por Alcalá, Cibeles y Gran Vía demuestra que el movimiento gay ha adquirido respetabilidad burguesa: su itinerario es como el de CCOO o la UGT, dos instituciones puntales del capitalismo tardío en España, un Estado capitalista de segunda línea.

Me encantan esos festivales del orgullo gay y las manifas de todos, los gay, los travestís etc bajo los animados colores del arco iris, pues el movimiento tiene una bandera, algo esencial para llevar adelante la ceremonia pero prescindible en todos los demás movimientos de la sociedad civil. No me sumo a ellos por mis complejos, porque no veo a un oscuro profesor universitario de ya avanzada edad con una diadema de plumas en la cabeza, los labios pintados de bermellón incendiario enfundado en una camisa con espumillón rosa, calzas abullonadas y borceguíes de terciopelo y que además es honrado padre de familia y está en su primer día de casado por lo heterosexual, pero me gusta verlos pasar con sus números, sus músicas y sus bailongos más o menos provocativos y villanos. Me parecen muy bien.

Nos queda mucho por hacer. En el caso de la homosexualidad masculina o femenina se ha avanzado mucho, pero es siempre en el ámbito público, caracterizado por una gran hipocresía e ideolatría; perdón por el neologismo. Es un caso en el que se ve que las leyes en España van por delante de la evolución de las costumbres. Es necesario que las visiones homófobas, propias de la sociedad patriarcal vayan siendo arrinconadas y sustituidas por una visión de España que transcurra en una imagen de convivencia pacífica entre la pluralidad de opciones en lo genério, político, económico o de lo que sea.

Por todo eso me parece también de perlas que la ministra Bibiana Aído encabece la manifa y se ponga una vez más al alcance de los bramidos de la derecha más cavernaria. Ya lo de "miembra" fue un toque sabiamente tañido. ¡Hay que ver la cantidad de sinsentidos que se dijo por entonces! Se veía a los gacetilleros soltando espuma por la boca mientras aporreaban los teclados de los ordenatas: "estupidez", "incultura", "señorita", etc. Esta Bibiana puede causar un destrozo allí donde fuere. Hace bien. Ya era hora.

(La imagen es una foto de Philippe Leroyer, bajo licencia de Creative Commons).

divendres, 4 de juliol del 2008

La patronal amenaza.

Hay quien dice que el paro es el terrorismo del capital; el terrorismo que ejerce el capital. No hay bombas ni pringaos suicidas ni tiros en la nuca ni secuestros en la selva. Simplemente se cierran las fábricas, se llevan a otro país con mano de obra más sumisa y barata y a la de aquí, que le resuelva el problema el Estado del bienestar, también llamado (¡estos franceses...!) Estado Providencia o Estado benefactor. A los efectos de infundir miedo a la gente la amenaza del paro es más poderosa que una bomba en un supermecado. De todas formas, además, en ambos casos las víctimas son las mismas.

De forma que muy en su papel de jefe de la patronal, la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), el baranda, señor Díaz Ferrán, se pidió ayer el micrófono y anunció que, de seguir las cosas como hasta ahora, a fines de año tendremos un millón y medio de parados más. O sea, a los dos que hay se le suma uno y medio y nos ponemos en tres millones y medio de parados. Piénsese. 3.500.000 parados. Una situación explosiva. Y esto, el señor Díaz Ferrán ¿lo augura? ¿lo teme? ¿amenaza con ello?

Parece como si ese millón y medio de parados más no tuviera un origen en alguna causa exterior que nadie puede controlar sino en la voluntad de los empresarios de que sea así y por si alguien tiene duda, lo reconoce el propio señor Díaz Ferrán cuando dice que reclama al ejecutivo que ponga en marcha las medidas propuestas por la CEOE "para que, finalmente, los empresarios no tengan la necesidad de deslocalizar las empresas, "que es justo lo que no queremos hacer" ¿Queda claro? No quieren deslocalizar pero si el Gobierno no hace lo que dicen, deslocalizan; al deslocalizar, la gente se va al paro. Ya lo han calculado: un millón y medio de trabajadores más en la calle. Haces lo que digo o te monto un Cristo. ¿Se acuerdan de La ley del silencio (On the Waterfront,) de Elia Kazan, con Marlon Brando? Quienes colaboran con los matones tienen trabajo; quienes no lo hacen, no. El desempleo es el arma de los gangsters. Extiendan la práctica a una ciudad, una provincia, región o Estado. Los obreros que aceptan las condiciones del capital tienen trabajo; los que no, al paro. ¿Qué condiciones? Algunas de las que componen el paquete de medidas que el señor Díaz Ferrán soltó ayer en la Asamblea Anual de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique) con aire de desdeñoso ultimátum conminando a que lo aplique el Gobierno central o las Comunidades Autónomas, el siguiente: aumento de la flexibilidad laboral, unidad de mercado, menos intervencionismo, más desregulación, menor presión fiscal, incrementar el gasto en I+D+i e infraestructuras o la internacionalización empresarial. Traduzcamos esto al román paladino:

flexibilidad laboral = despido libre.

Unidad de mercado = homologación de CCAA.

Menos intervencionismo = y más subvenciones.

Más desregulación = y más subvenciones.

Menor presión fiscal = los impuestos que los paguen los pobres que son quienes se benefician de ellos.

Incrementar el gasto en I + D + i = con dinero público para privatizar los beneficios.

Más gasto en infraestructuras = más autopistas, más puertos, más suelo urbanizable a costa del contribuyente para que los rentabilice la iniciativa privada.

Internacionalización empresarial = los capitalistas no tienen patria; su patria es el capital. ¡Y hubo alguien en el siglo XIX que dijo que el proletariado no tiene patria! Es precisamente lo único que tiene, patria. Y no le sirve de nada.

Por un momento soñé que el señor Díaz Ferrán hablaba de otra forma y vertía propósitos como los siguientes: "Habida cuenta del momento crítico que atraviesa la economía, en aras al bien común, los empresarios, especialmente los de la construcción, que llevamos cinco años forrándonos vendiendo viviendas que, segun los cálculos más solventes están sobrevaloradas en un cuarenta por ciento (ver mi post Más sobre el timo del ladrillo), vamos a bajar nuestros márgenes de beneficios. Igual que pedimos moderación salarial estamos dispuestos a renunciar a nuestros márgenes del cincuenta por ciento y dejarlos en un cinco por ciento en estos tiempos de vacas flacas". El resultado sería muy bueno: con las viviendas y otros bienes duraderos que hayan estado sobrevalorados en la mitad de su precio, se produciría un fuerte aumento de la demanda (todo el mundo compraría) y la economía se relanzaría. Basta con que los empresarios reduzcan sus abusivos márgenes de beneficios a las cantidades habituales en Europa. Pero eso es un sueño. Como el de la cueva de Montesinos. Aquí la patronal lo único que está dispuesta a reducir sos los salarios y los puestos de trabajo. Una forma de terrorismo que se pueden permitir porque en el otro lado ya no hay nadie que la amenace en serio. Los viejos sindicatos han perdido los colmillos a fuerza de rumiar el pasto de la financiación pública y los partidos de la izquierda no tienen interés alguno en enemistarse con el capital, cosa que sucedería si, por ejemplo, dijeran estar dispuestos a hacer lo único que el capital teme: socializarlo.

(La imagen es una foto de Bright Tal, bajo licencia de Creative Commons).

A pedos por el Imperio.

Este Mendoza es un grandísimo escritor de pura cepa hispánica, irónico, equilibrado, inteligente, con muchísimo oficio y un estilo tan refinado que no se nota; un caballero de las letras, si se quiere y se puede hablar así; un caballero andante de las letras. Le encanta el artificio, el misterio, la intriga, como en el Caso Savolta o la Cripta Embrujada, que se pueden mezclar con alienígenas, como en Gurb, o con el mundo clásico, como en esta divertida novela (El asombroso viaje de Pomponio Flato, Seix Barral, Barcelona, 2008, 190 págs) de los tiempos de Cristo.

El protagonista, Pomponio Flato que en realidad es Pomponio "el pedorro" recorre Palestina al ruido de sus ventosidades y flatulencias producidas por su manía de probar las aguas de los más remotos ríos en búsqueda filosófica del manantial de la eterna juventud o algo así. Ya se sabe: te echas a andar en demanda del Grial y te encuentras en mitad de la mierda. Aparte del estricto valor filosófico de esta observación, hay en ella un elemento pantagruélico que también está presente en el estilo de Mendoza. Hay que ver con qué naturalidad se daba por culo la gente en el siglo I d.d.C., según dice nuestro novelista que, a veces, recuerda al Apuleyo del Asno de oro.

Arranca la novela en estilo epistolar. Pomponio, de viaje al 0riente, escribe a un amigo que queda en Roma y le cuenta su prodigiosa aventura en Nazaret. El estilo epistolar se diluye al poco de arrancar en una narración normal en primera persona y sólo de nuevo hacia el final, cree el autor necesario recordarnos que el relato era epistolar. Me parece una muestra de la madurez de estilo de Mendoza. No hace falta repetir el relato de los hechos, basta con una pincelada, al modo impresionista.

No destriparé la trama de la historia porque ésta tiene sólida base: Pomponio acepta el encargo de demostrar que el humilde carpintero José, condenado a muerte por el asesinato del rico Epulón es inocente. Quien le hace el encargo y lo acompaña en sus andanzas por cumplirlo es un niño, hijo del carpintero, que se llama Jesús y el encargo lo hace en demanda de su madre, María. Y aquí salen muchos personajes familiares a quienes se interesan por lo que la Iglesia llama la "Historia sagrada": escribas, fariseos, nabateos, samaritanos, griegos, grandes sacerdotes, hetairas, bandidos, legionarios, procuradores romanos, Juan el Bautista, su padre Zacarías, su madre Isabel, Barrabás, los dos ladrones, Lázaro (el de la parábola del rico Epulón, una especie de pícaro sinvergüenza que vive de sus pústulas) y, por supuesto, José, María y Jesús.

El equites Pomponio Flato, fisiólogo itinerante, seguidor de Aristóteles, va desgranando sentencias a lo largo del libro que valen su peso en oro. Y algunos relatos especialmente simbólicos del duro mundo del pasado en relación con los aspectos mendocinos que comento. Pomponio describe cómo son las tribus que habitan cerca del Vístula, a donde ha ido a probar las aguas de un río que insuflan capacidad para pronunciar oráculos extraordinarios. Desde luego, no es su caso. Estos habitantes queruscos rinden culto a Thor, dios de las batallas, y su caudillo es siempre el varón más aguerrido, más audaz y más diestro en el manejo del hacha. A éste, mientras conserva la fortaleza, todos le respetan y obedecen y le dan por el culo sin esperar a que él lo solicite. Pero cuando sus fuerzas empiezan a menguar, lo despojan de todo rango y lo uncen a una noria, donde acaba sus días dando vueltas sin cesar." En lo que parece que hemos ganado moralmente a los siglos pretéritos es en que hoy no hay Vae victis!

Nada, una novela alegre, optimista, irónica, distanciada. Muy grata de leer.

Palinuro se casa.

En el día de hoy Palinuro contrae matrimonio civil con la madre de sus hijos más pequeños, Celia, su compañera de últimas fatigas. En el día de hoy, cuatro de julio, festividad de la Independencia en los EEUU. Bueno, ¿para qué se quiere la independencia? Para rendirla a alguien, sobre todo si es alguien bien amado, como decía Sartre que queríamos la libertad, para comprometerla por algo. Y de ahí salió el "compromiso" del intelectual o "intelectual comprometido", que era término que siempre me repateó porque sonaba a crónica de revista cristiana "comprometida", digo yo que con el siglo, porque las otras cosas, el mundo, el demonio y la carne, son muy comprometidas (en otro sentido, claro) y los cristianos deben huirlas. Me parecía obvio que el término no era inocente: el compromiso político era y es como el compromiso conyugal, algo muy serio y pesado. Conyugal es lo propio de quienes conllevan el yugo, el iugum que, como lo soportan dos, parece ser más liviano y entretenido, pues se va charlando.

Ya les contaré.

(La imagen es el célebre cuadro de Jan van Eyck, El matrimonio Arnolfini (1434) que se encuentra en la National Gallery de Londres. Este Arnolfini era un banquero. Quién lo diría, ¿verdad? viendo a los banqueros de hoy...

dijous, 3 de juliol del 2008

La ciencia sombría.

La verdad por delante. El señor Rodríguez Zapatero no quería comparecer y pretendía mandar al vicepresidente, señor Solbes, como digno representante de lo que Carlyle llamaba la ciencia sombría. Pero los grupos de la cámara exigieron de forma unánime que compareciera el jefe máximo, dada la gravedad de la situación. Y allí estuvieron unas horitas, crisis sí, crisis no, mareando la perdiz. Es muy llamativo el interés de todos los grupos por conseguir que el Presidente acepte pronunciar el vocablo, como si se tratara de un rito mágico, de una invocación para neutralizar los efectos de la cosa. O quizá lo que pretendan sea darse el placer de torcer el brazo presidencial en un asunto de no mayor gravedad. Hasta el señor Rajoy (que ya está claro que no es Einstein) salió diciendo algo sorprendente, que lo apoyará si reconoce la gravedad de la crisis.

Casi parece un ejercicio en un máster de liderazgo: si te mantienes firme en tu curso frente a las presiones generales para que lo cambies, eres un lider. O te das una castaña. Por lo demás, el debate es pueril. Al fin y al cabo, tampoco "crisis" es un término exacto excepto en medicina; en los demás lugares se usa aproximativamente. El término técnico es recesión y ahí parece que todavía no estemos aunque nos acerquemos a velocidad acelerada, con todos los indicadores dando tumbos hacia abajo que es un primor y los precios pegando saltos hacia el cielo, hacia las nubes, que es donde la gente los tiene colocados metafóricamente se entiende.

En su comparecencia forzosa, el Presidente aseguró estar ocupándose del asunto y haber tomado una serie de medidas paliativas y de reactivación de la economía. No me pareció que dijera nada de bajar los impuestos o de recortar las prestaciones sociales. Al contrario, habrá aumento de gasto público. O sea, en algunos aspectos las medidas son expansivas, en parte keynesianas, cosa que me parece un acierto. Lo de bajar los impuestos vale para otros momentos; no para éste.

Es posible que esta crisis salga al señor Rodríguez Zapatero más cara de lo que imagina. Sigue haciendo vaticinios respecto a cuándo habrá recuperación con tanta base como la que tenía cuando hizo los anteriores, todos ellos erróneos, como a la vista está. Podría invocar la experiencia pero este es uno de los escasos ejemplos en que no conviene porque se trata de la experiencia de equivocarse

En cualquier caso, de buena fortuna anda el gobierno que debe sus triunfos en situación de minoría parlamentaria no a sus habilidades retóricas, que son muchas, sino a la pavorosa incompetencia de la oposición. El señor Rajoy parece un disco rayado (de los de vinilo; los de ahora se rayan de otro modo) diciendo siempre lo mismo, del mismo modo, con el mismo tono. No me extraña que hasta los suyos quieran cambiarlo. No seré yo quien diga qué es lo que hay que hacer cuando se está en la oposición pero tengo por cierto que nadie se tomará a mal que el dirigente de la oposición, además de ridiculizar a su adversario y zarandearlo, aporte alguna ideílla, algún plan de lo que sea, alguna propuesta positiva que dé para discutir porque con el señor Rajoy ya no se discute ni en las barras de los bares (bars' bars que suena así como a "bárbaro") a la hora del aperitivo.

<(La imagen es una foto de igdelvalle, bajo licencia de Creative Commons) y se trata de un asistente a una de las numerosas manifas de la AVT en contra del señor Rodríguez Zapatero y que apareció con su perro ataviado de esta guisa...)

Ingrid Betancourt liberada.

Es una noticia excelente. Uno sentía a esa mujer en el fondo de su alma, seis años secuestrada en lo profundo de la selva. Ve uno la foto de lo que fue y la foto de lo que es y lo asalta a uno la indignación. ¿En nombre de qué se puede hacer algo así a un ser humano? ¿En nombre de una quimérica revolución que no sabe explicarse a sí misma? Me da igual lo que digan quienes la secuestraron y me da igual lo que digan quienes la han liberado. El hecho maravilloso es que está en libertad junto a otras catorce también retenidas en contra de su voluntad.

La libertad, Sancho, es el don más preciado que dieron los dioses a los hombres; por ella la vida se ha de dar. Ciertamente la vida sin libertad es la muerte. Viendo esa foto que hoy reproducen todos los periódicos de la señora Betancourt en cautiverio, ¿no parecía una muerta en vida? Y ahora que tiene la libertad, resucita, vuelve a la vida. Una vida que ya sólo será la continuación de aquella injusta muerte.

(La imagen es una foto de www.alexcano.com, bajo licencia de Creative Commons).

dimecres, 2 de juliol del 2008

De la crisis nos sacará San Judas Tadeo.

A estas alturas el debate sobre si hay crisis o no ya parece el de los galgos y los podencos, y el único que sigue empeñado en negar la evidencia como si de esta forma pudiera suprimirla es el señor presidente del Gobierno que prefiere recibir a la victoriosa selección que encarar el hecho de que la gente está empezando a pasarlas canutas. Ayer el vicepresidente económico y ministro de Hacienda, señor Solbes, el que antes de las elecciones del nueve de marzo pasado vaticinaba que la situación se normalizaría durante estos meses y habría recuperación a fines de este año, ese mismo, decía que el PIB ha crecido "por debajo" del 0,3% en el último trimestre ("por debajo" quiere decir cualquier cosa desde 0,3 hasta 0), que a finales de este año la situación será peor, que se mantendrá alta la inflación y que el paro aumentará pues ya lo ha hecho hasta un 10% aproximadamente.

Ayer un lector de El País, don Joé Pauner Sala, decía en cartas al director: "Después del debate televisado sobre economía entre Pedro Solbes y Manuel Pizarro realizado durante la última campaña electoral, la mayoría de las encuestas hechas por los medios de comunicación dieron como claro vencedor a Solbes. A toro pasado, la crisis económica que estamos sufriendo demuestra que la razón la tenía Pizarro. Y que aún se quedó corto." Tengo dicho que las cartas de los lectores son fuente inagotable de ideas, de hallazgos. Esta en concreto pone de relieve con toda claridad la charlatanería, el trampantojo, el embuste sistemático de esas aparentemente fundadas predicciones económicas a largo, medio y ¡hasta cortísimo plazo! ¿Quién no recuerda al suficiente señor Solbes cargado de razones y estadísticas, de gráficos e informes, diciendo exactamente lo contrario de lo que se ve obligado hoy a admitir? Aquel debate salió tan bien al señor Solbes y apuntaló de tal modo las expectativas electorales del PSOE (aparte, por supuesto, de dejar a los pies de los caballos al señor Pizarro) que es razonable plantear la sospecha de si el ministro socialista de Hacienda no estaría atendiendo antes al interés del Gobierno por mantenerse en el poder que al conocimiento riguroso de lo que estaba pasando en la economía. Pero tampoco hay que exagerar: ni el señor Solbes ni nadie tenía ni idea de lo que se avecinaba a la vuelta de unas semanas. La prueba es que, de haberla tenido, no se hubiera puesto el Gobierno en plan rumboso con las ayudas de 2.500 euros por niño y los 400 euros de devolución de los impuestos, medidas de populismo electoral que hoy son inimaginables. .

Ahora tenemos la crisis encima. Los últimos datos del sector de la vivienda lo confirman de modo apabullante: frenazo brusco a la construcción (y caídas de pedidos a las empresas y los servicios que la nutren), descenso del precio medio de la vivienda de nueva construcción y la de segunda mano en lo que no es más que el comienzo de un ciclo que va a dejar en nada la famosa "burbuja inmobiliaria". Hoy comparece de nuevo el gobernador del Banco Central Europeo probablemente con un mensaje de aumento de los tipos de interés que amargará las vacaciones a quienes tengan hipotecas y eso si pueden ir de vacaciones porque con la gasolina a precio de rubíes y encareciéndose, mucha gente decidirá quedarse tan tranquila en la ciudad en la que viva, tomando el autobús.

Según dice el señor Rodríguez Zapatero, estamos mejor preparados que nunca para hacer frente a la crisis, esa que no existe. A juzgar por la velocidad a la que se ha volatilizado el superávit, temo que esa preparación no resistirá una semana. ¿Y luego? Luego tanto da escuchar al señor Solbes como poner una vela a San Judas Tadeo, patrono de los imposibles. También se le puede poner a Santa Rita, igualmente patrona de idéntico negociado.

(La imagen es una foto de Katy Lindemann, bajo licencia de Creative Commons).