dimarts, 26 de febrer del 2008

Atado y bien atado: Castro sucede a Castro.

A Francisco Franco Bahamonde, gallego como Fidel Castro lo es de origen, longevo en el poder como Fidel, aunque no tanto como el cubano, y acaparador de cargos políticos como Fidel, creyó dejarlo todo "atado y bien atado" a su muerte por haber ideado un sistema continuista lleno de juramentos, lealtades y servidumbres del sucesor. Se equivocaba de medio a medio. No hay que confiar nunca los asuntos de familia a afuereños por muy tiralevitas y adulones que sean y menos si se trata de los Borbones, cuya tendencia a la traición es paradigmática. Si alguien quiere mandarme los corchetes por llamar traidor al Rey de España, que lea el libro Denis Jeambar e Yves Roucaute, Elogio de la traición, Gedisa, Barcelona, 1990 en el que, entre otros, se toma el caso de don Juan Carlos para ilustrar el punto de vista de que la traición es necesaria para el buen funcionamiento de la política. Si el editor del libro no va al talego, yo tampoco.

Fidel Castro parece haberlo leído o quizá se deje llevar de su instinto, ese que, al decir Raúl Roa, citado por Raúl Castro, le hace oír "la hierba crecer", como también reza un famoso poema zen en el que es posible que se haya inspirado el tal Roa. El caso es que, escarmentado en cabeza ajena, viendo cómo, a la muerte del dictador Franco "todo lo sólido se desvanece en el aire" (Goethe/Fausto) y queriendo preservar su obra, ha decidido aplicar dos importantes mejoras: a) quedarse de vigilante o guardián a la sombra, como shadow watchman y b) poner en su lugar a su fiel hermano Raúl, el hombre en la sombra durante estos últimos 50 años, con lo que ahora se convierte en la sombra de la sombra.

El discurso del camarada Raúl aceptando los cargos para los que la Asamblea Nacional Popular lo ha designado por democrática cuasi unanimidad (no ha sido unanimidad por que había docena y media de ausentes, no porque alguien votara en contra), deja claro que él se considera una mera correa de transmisión entre el preclaro timonel y su amado pueblo, un gestor de los asuntos corrientes y molientes, en el fondo un descanso del guerrero porque piensa seguir consultando con él, según dice, "las decisiones de especial trascendencia para el futuro de la nación, sobre todo las vinculadas a la defensa, la política exterior y el desarrollo socioeconómico del país", como si fuera el oráculo de Delfos.

A Franco lo sobrevivieron dos hermanos, Nicolás, fallecido en 1977, y Pilar, que lo hizo en 1989. Ya se ve con qué mayor tino hubiera actuado dejándolos en su lugar. Si lo hace el señor Castro Ruz, marxista convencido del funcionamiento de las leyes objetivas de la historia, es inexplicable que no lo hiciera el general ferrolano, firme creyente en el brazo incorrupto de Santa Teresa.

En fín, como de risa. El régimen no sólo es personal, sino familiar. Como en los Estados Unidos, por lo demás, donde los hijos suceden a los padres y las esposas pretenden hacerlo a los maridos. Pero en los States, cuando menos, hay alternancia de familias .

(La imagen es una foto de Álvaro Herráiz bajo licencia de Creative Commons).

dilluns, 25 de febrer del 2008

Las elecciones, la derecha y las izquierdas.

Hoy llega la gran noche, la que ha suscitado y concitado tan general expectación que tengo para mí que este suspense haya sido cuidadosamente preparado por los gabinetes de campaña de ambos candidatos. Se admiten apuestas pero supongo que, habiendo elegido tan cuidadosamente día, hora, lugar, moderador, ambiente, modos, formas y santo patrono, esperan y quizá consigan catorce o quince millones de espectadores. O sea que sí, por una vez y sin que sirva de precedente, El País va a acertar y el debate puede ser decisivo en el desenlace electoral. ¡Y yo que creía que los populares serían más sensatos y no enviarían a ese pánfilo avieso al matadero televisivo...!

En realidad, a la espera de lo que suceda esta noche, en estas elecciones generales hay dos debates distintos. Uno es genérico, el de siempre, el PSOE contra el PP o la izquierda contra la derecha, sin mayores matices. Sí, sí, esas izquierda y derecha que según todos los tontainas de la derecha no existen porque son una divisoria superada, "trasnochada", que ya no interesa a nadie. ¡Qué ojo, Señor, qué ojo! Es tanta la ineptitud de esta observación que uno piensa que quizá no sea un eror sino una sinvergozonería. No es que no haya diferencia entre la izquierda y la derecha sino que los de derecha quisieran que la izquierda no existiera. Cuando es patente que es la única confrontación común a todos -insisto, todos- los sistemas políticos en el mundo, incluidos los no democráticos. Hasta hay una izquierda y una derecha vaticanas. Por supuesto, también hay otras divisorias de uno y otro tipo en diversos lugares: a veces hay partidos nacionalistas de una nación frente a los de otra, partidos de una religión frente a otra o frente a ninguna. Pero lo que nunca falla es la confrontación izquierda derecha. Rodríguez Zapatero, Clinton/Obama, Royal, Veltroni, Brown, etc son la izquierda; Rajoy, McCain, Sarkozy, Berlusconi, son la derecha. Varian los matices país por país, según sus historias y características, pero la derecha es la derecha y la izquierda es la izquierda.

Luego, en segundo lugar y como siempre, dentro de la izquierda, hay un segundo debate sobre quién sea la "verdadera" o "auténtica" izquierda, algo muy típico de esta corriente y que raramente se da en la derecha. Espectáculos como los de Romney diciendo que McCain no es un "verdadero" conservador no son frecuentes en este campo. En la izquierda, en cambio, son tan frecuentes como las golondrinas en verano. La Iº Internacional se escindió entre marxistas y bakuninistas que se acusaban mutuamente de traicionar a la revolución. A su vez, los socialdemócratas marxistas miraban por encima del hombro a los lassalleanos, a los que no consideraban de izquierda de verdad, sino unos meros reformistas.

La IIª internacional se partió entre socialistas y comunistas que acusaban a los primeros, cómo no, de traición, moderación, oportunismo, posibilismo y qué sé yo cuantos horribles pecados más.

Posteriormente, la IIIª Internacional fue supimida de un plumazo por el "padrecito Stalin", pero eso no impidió que los trotskystas formaran una IVª internacional que llamaba a los comunistas estalinistas así como otras cosas feas, cual burócratas, capitalistas de Estado, etc. Y así hasta el día de hoy.

Volviendo a nuestros intereses, hace poco leía a un autor de la sedicente izquierda "verdadera" (caracterizada por su irrelevancia), "transformadora" (pero cuyo contacto con la realidad transformable es inexistente), "radical" (pero sin propuestas específicas) pidiendo a sus imaginarios seguidores que no voten el nueve de marzo o que lo hagan nulo o en blanco porque no hay diferencias entre las izquierdas (sociatas e izquierdounidas) y la derecha. Vaya, lo mismo que dicen los de derechas sobre que no hay distinción entre derechas e izquierdas.

Aun más: sostiene nuestro autor que las izquierdas (especialmente, supongo, la socialdemócrata) no deben llamarse de izquierda porque no aspiran a destruir el capitalismo. Vale. La pregunta inmediata es: destruirlo para sustituirlo ¿por qué? Exactamente ¿por qué? ¿O se trata de destruir el capitalismo como la bomba atómica destruyó Hiroshima y no dejar nada en su lugar? Puede que sea esto. Hay propuestas que más que con la razón tienen que ver con las neurosis.

"Destruir el capitalismo". Perfecto, perfecto. Y, de nuevo, para sustituirlo ¿por qué? ¿Por el archifracasado socialismo de planificación centralizada? ¿Por el imaginario socialismo "autogestionario" yugoslavo? ¿Por el infumable capitalismo despótico oriental chino? ¿Por el "socialismo bolivariano" que ni Dios sabe en qué consista? ¿Por qué? ¿Tanto ha caído el pensamiento de cierta izquierda que le basta con decir "no" como los niños sin sentirse en la necesidad de explicar "sí" alguno?

Que el capitalismo es malo es una obviedad, es una verdad de Perogrullo, del orden de que la vida es insatisfactoria, el hombre mortal y el amor fugaz. Pero, ¿qué se propone en su lugar? Y, si no se propone nada porque nada se sabe, como el genial médico español Francisco Sánchez, aunque, a diferencia de él, sin saber que no se sabe nada, que es la verdadera ignorancia, o porque no se puede o no se quiere, ¿qué alcance tiene la monserga destructiva, fuera de la satisfacción de algún ego problemático?

Porque no creo se trate siquiera de una variante de lucha contra el sanchopancismo del "más vale malo conocido..." ya que esto presupone que, aunque lo bueno no se conozca, debe existir. No. Aquí no hay nada. Pura palabrería. Vacío mental.

Resumiendo: entre una derecha cavernícola y una izquierda lunática, la izquierda cívica zapateril tiene el triunfo asegurado.

Y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

Voz ajena.

Este blog cita siempre escrupulosamente todos los materiales ajenos que reproduce, pero no reproduce íntegros materiales de otros... salvo que, por alguna razón excepcional, su autor crea que debe hacerlo. Éste es el caso hoy. A raíz de los acontecimientos recientes en la Facultad de Políticas de Madrid con doña Rosa Díez, don Pablo Iglesias Turrión ha escrito un artículo para Rebelión. Dada la posición que adopta, supongo que es el único sitio en donde puede aparecer... Bueno, y aquí. Y no solamente porque el autor me mencione y me medio augure triste destino (que estoy seguro que él encontraría abominable) sino porque es un tipo de opinión que no tiene fácil acomodo en el mainstream mediático.

No hace falta que diga que mi posición respecto al asunto, expuesta en su día en el post Agresiones es bastante distinta de la que adopta el autor y, en algún importante matiz hasta contraria. Pero eso no empece para que encuentre su criterio digno de consideración. En sí mismo, desde luego, y no solamente porque en este espacio se defiende apasionadamente la idea de libertad de expresión expuesta por Rosa Luxemburgo según la cual la libertad de expresión es siempre la "libertad de expresión del discrepante". Así que allá va.


Democracia ¿Dónde?, terrorista ¿Quién?: el gesto de Antígona

-¿y, a pesar de ello, te atreviste a transgredir estos decretos?
Creonte


Hace más de cincuenta años Francisco Franco llamaba jaraneros y alborotadores a los estudiantes antifascistas de la Universidad Complutense. A los de mi facultad que el otro día recibieron con insultos a Rosa Díez se les ha llamado grupúsculos minoritarios y marginales, radicales, violentos y filo-terroristas. El profesor Antonio Elorza ha hablado de “internacional follonera” y de “fascismo rojo” para definirlos y Mikel Buesa llamaba la atención sobre la presencia de “personas sudamericanas” entre los estudiantes que reventaron el acto de la candidata de UPyD. Si esto último fuera cierto, se confirmaría que los tentáculos del vengativo comandante Chávez llegan al Campus de Somosaguas y todas las sospechas recaerían en el profesor Juan Carlos Monedero, conocido asesor del comandante, como cerebro gris del escrache a Rosa Díez (no puedo dejar de imaginarme a mi querido Juan Carlos leyendo a Boaventura de Sousa Santos en una celda de Soto del Real). Bromas aparte, parece que todo está permitido mediáticamente a la hora de criminalizar a los estudiantes de izquierdas. Sobre si son de una izquierda más o menos extrema, basta leer Destra e Sinistra de Norberto Bobbio para darse cuenta de que, desde la caída del muro de Berlín, la izquierda sólo puede ser extrema.


A calor de los incidentes de políticas, el profesor Ramón Cotarelo escribía en su blog que este tipo de “agresiones” vienen siendo una práctica muy utilizada en los últimos tiempos. Como recuerda Cotarelo, la propia Rosa Díez y María San Gil hicieron sentir la presión del insulto al otrora presidente del PNV Josu Jon Imaz y todos nos acordamos del ex ministro Bono huyendo precipitadamente de una manifestación de la AVT. Peor les fue a los policías que detuvieron a los militantes del PP que intentaron agredir al ex ministro (entre los “folloneros”, como reconocerá Elorza, también hay clases y privilegios según a qué “internacional” o a qué “fascismo” pertenezcan) y peor todavía le fue a José María Fidalgo, cuya estatura le jugó una mala pasada cuando tuvo que afrontar las iras de los trabajadores de SINTEL (cosas del sindicalismo “de altura” cuando se enfrenta al de base).


Pero ni esto ni las condenas contra los “ataques a la libertad de expresión” tienen gran importancia. Cuando los principales medios de comunicación están en manos de gobiernos o son directamente la propiedad de corporaciones privadas, reconocerán conmigo mis profesores que los escraches tienen una relevancia anecdótica en lo que a la libertad de expresión se refiere. En el caso de Rosa Díez, además, da la impresión de que, de no ser por el revuelo que su presencia despertó en el campus, no hubiera recibido mucha atención por parte de una prensa partidista que no tiene aún muy claro a quien va a restar votos la pintoresca candidatura de esta señora.


Lo verdaderamente importante de los acontecimientos de la facultad complutense es la lección de Ciencia Política que dieron los estudiantes de izquierdas. Al intervenir contra un acto como aquel, los estudiantes fueron capaces de representar, con una intensidad inigualable, el No de Antígona en el que se fundamenta la ética en política, como acto radical de libertad que desafía las leyes y se opone a la tiranía, sean cuales sean sus consecuencias.


Como rapeaban los Hechos Contra el Decoro (a través del mc de otro veterano de la facultad) cuando todo se puede decir, la forma de censura es el consenso. Este consenso que hemos vuelto a ver representado en las unánimes condenas contra los estudiantes es la forma de tiranía en la Tebas de nuestra postmodernidad demoliberal. Y eso es, precisamente, lo que han roto los estudiantes al corear “democracia ¿Dónde? terrorista ¿Quién?” frente a Díez, sus guardaespaldas y decenas de policías, asumiendo en un acto ético sin concesiones, una excomunión que ha sido refrendada por todos los creontes universitarios; desde nuestro decano Aldecoa (su sorprendente cercanía a la UDyP suponemos que debe responder, como nos reveló una fuente bien informada, a que nadie descuelga el teléfono en Ferraz cuando llama) hasta el marxista rector Berzosa, pasando por notables académicos, algunos de ellos muy cercanos a la generación de jaraneros y alborotadores del 56.


Los estudiantes de izquierdas de la facultad de políticas, como ya hicieron hace un año al reclamar la puesta en libertad de Iñaki de Juana ante el escándalo general de la derecha y del centro, han repetido otra vez el gesto de Antígona. No debería hacer falta recordar que ello no presupone simpatía alguna con la violencia política, del mismo modo que Antígona no desconocía los crímenes de Polinices y, a pesar de ello, estaba dispuesta a hacer respetar el oikos. La lección de los estudiantes no está tanto en el hecho de reventar el acto de Rosa Diez (como decíamos, reventar actos es una práctica muy difundida últimamente) sino en que, con su gesto, han rechazado la trampa de la elección forzosa, el consenso tiránico de Tebas que da a elegir entre Rajoy o ZP, Pizarro o Solbes, con los demócratas o con los violentos. Como dice Slavoj Žižek en su Enjoy Your Symptom!, a Antígona le llamarían hoy terrorista.


Fueron las clases de Ramón Cotarelo las que me hicieron ir al teatro a ver la obra de Sófocles y las que me permitieron comprender que sólo la libertad es tal si al gesto desobediente le sigue la expulsión de la comunidad política, como les ocurre siempre a los “extremistas”. Por eso John Rawls, Habermas y sus seguidores patrios de segundo nivel, desde ese centrismo del consenso que señala Perry Anderson en Spectrum, terminan estando siempre con Creonte, con las “intervenciones humanitarias” de la OTAN y con el consenso tiránico. Espero que estas palabras no provoquen que el bueno de Cotarelo tenga que volver a la cárcel —esta vez con Monedero como compañero de celda— por instigar indirectamente la violencia antisistema contra Rosa Diez, al recomendar la lectura de Sófocles en sus clases (aunque con los tiempos que corren, la posibilidad no es del todo descartable).


Escribo esto desde la comodidad que otorga al investigador visitante una de las universidades más prestigiosas del mundo y, sin embargo, jamás podrá soñar Cambridge con un espacio de producción de conocimiento tan rico como nuestra facultad de Madrid. A pesar de los creontes complutenses, el gesto desobediente de los estudiantes de izquierdas ante el acto de Rosa Díez da mucho más de sí que los popular events en face book, las student societies o los soporíferos clubes de debate de las universidades de élite británicas. Pueden estar orgullosos el decano Aldecoa y el rector Berzosa, están al frente de una de las mejores facultades de política de Europa, pero no deben olvidar que ello se debe, en gran medida, a los jaraneros y alborotadores de ayer y de hoy.



Pablo Iglesias Turrión
Investigador visitante en la Universidad de Cambridge,
candidato a doctor en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense.




diumenge, 24 de febrer del 2008

Erre que erre.

Claro, hombre, claro, ¿cómo iba ETA a dejar pasar la posibilidad de hacerse notar en las elecciones generales? Sería ignorar su esencia profundamente española, que la lleva a no hacer nada por nadie y ayudar lo que pueda a deshacer lo que alguien haya hecho o pretenda hacer. ¿Cómo iba ETA a privarse de uno de sus mayores placeres, consistente en asesinar a la gente a mansalva? Eso sería como ignorar su naturaleza criminógena y su fastuosa afición a la delincuencia. ¿Cómo iba a renunciar a la posibilidad concreta de asesinar a un miembro de la policía autónoma vasca si la considera "traidora" y "cipaya"? Eso equivaldría a contradecir su naturaleza de señoritos fascistas.

La bomba de ayer trataba de asesinar a un ertzaina de una forma especialmente repugnante, por medio de un reclamo. Por fortuna no fue así, pero la intención bien clara está. Todos los planes que idea Eta dejan entrever su fondo de impertérrita, contumaz, maldad y ese veneno hecho de odio y crueldad al mismo tiempo. Este último proyecto no era nada distinto.

Unos granujas, capaces de intentar asesinar a un hombre de esta forma, ¿cómo iban a acordarse de los presos durante la negociación? En los planes de ETA sólo entra la consideración de que los demás deben cumplir la función que se les ha asignado y la de los presos es callarse y seguir cumpliendo condena, quizá hasta el día del Juicio Final. Por eso no es de extrañar que algunos presos protesten; quieren salir cuanto antes. Pero que protesten con cuidado pues, de todos los hipotéticos objetivos de la banda de pistoleros, los que más a su merced están son los presos etarras.

Dice el señor Rodríguez Zapatero que no se arrepiente de haber intentado conseguir la paz; pues a lo mejor debiera hacerlo.

Somos iguales en todas partes..

INTERESANTE OFERTA EDUCATIVA.

CLASES DE VERANO PARA HOMBRES.

CENTRO DE APRENDIZAJE PARA TODA LA VIDA.

LA INSCRIPCIÓN DEBERÁ TERMINARSE EL LUNES, 29 DE FEBRERO DE 2008.

NOTA: A CAUSA DE LA COMPLEJIDAD Y DIFICULTAD DE LOS CONTENIDOS, EL AFORO DE LAS CLASES SE LIMITARÁ A 8 PARTICIPANTES COMO MÁXIMO.

Clase 1. Cómo llenar las bandejas de cubitos de hielo.- Paso a paso con presentación de diapositivas.

Cuatro semanas, de lunes a miércoles, dos horas a partir de las 19.

Clase 2. El rollo de papel higiénico, ¿se cambia solo? Debate en mesa redonda.

2 semanas, sábado de 12:00 a 14:00.

Clase 3. ¿Es posible orinar mediante la técnica de levantar la tapa del retrete y evitar el suelo, las paredes y la bañera cercana? Práctica en grupo.

4 semanas, sábado de 10:00 a 12:00.

Clase 4. Diferencias fundamentales entre el cesto de la ropa sucia y el suelo. Imágenes y gráficos explicativos.

Sábados a las 14:00, tres semanas.

Clase 5. Platos ¿Pueden levitar y volar hasta la pila de la cocina? Ejemplos con vídeos.

Cuatro semanas, martes y jueves, dos horas, de 19:00 a 21:00.

Clase 6. Pérdida de identidad-Perdiendo el control remoto de tu Otro Significativo. Línea de apoyo y grupos de ayuda.

Cuatro semanas, viernes y domingo, a las 19:00.

Clase 7. Aprendiendo a encontrar cosas. Se empieza mirando en el sitio adecuado, sin poner la casa patas arriba mientras se dan gritos. Foro abierto.

Dos horas los lunes a las 20:00.


Clase 8. Observatorio de la salud.- Traerle flores no perjudica su salud.Gráficos y cintas de audio.

Tres noches: lunes, miércoles y viernes, dos horas desde las 19:0O.

Clase 9. Los hombres de verdad preguntan direcciones cuando se pierden. Testimonios de la vida real.

Martes a las 18:00 Lugar pendiente de confirmación.


Clase 10. ¿Es genéticamente imposible permanecer callado mientras ella estaciona en paralelo? Simulaciones de conducción.

4 semanas, dos horas sábados a mediodía.


Clase 11. Aprendiendo a vivir. Diferencias básicas entre una madre y una esposa.

Clases online y simulación de roles.

Martes a las 19:00; lugar pendiente de confirmación.

Clase 12. Cómo ser el compañero ideal de compras. Ejercicios, meditación y técnicas de respiración.

4 semanas, martes y jueves dos horas a partir de las 19:00.

Clase 13. Cómo combatir la atrofia cerebral. Recordando cumpleaños, aniversarios y otras fechas importantes y llamando por teléfono cuando uno va a retrasarse. Terapia de shock cerebral y lobotomías completas.

Tres noches, lunes, miércoles y viernes, dos horas a las 19:00.

Clase 14. El horno. Qué es y cómo se usa. Ejercicios con hornos reales.

Martes a las 18:00, lugar pendiente de confirmación.

Al terminar cualquiera de los cursos se entregarán diplomas a los supervivientes.

(La imagen es una foto de La chiquita con una licencia de Creative Commons)

dissabte, 23 de febrer del 2008

Arranca la campaña electoral.

¿Sirven de algo las campañas electorales? He aquí una pregunta sobre la que reflexionan y trabajan sesudos analistas, apasionados políticos, meticulosos asesores y perseverantes estudiosos. En un sistema con tendencia al bipartidismo como el español (sin contar los subsistemas catalán y vasco y, en parte, también el gallego) el electorado se divide en cinco grandes grupos y un pellizco. Los cinco grupos son: los fieles incondicionales al partido A que lo votarán haga lo que haga; los no menos fieles del partido B que harán lo mismo con el suyo; los indiferentes pero que votan siempre al gobierno que esté al mando; los indecisos, que no saben por quién votarán y los que ya saben que no votarán haya la campaña que haya. El pellizco es el formado por quienes siguen leales a terceros partidos que no aspiran a obtener una representación significativa sino simbólica y cuya esperanza reside en ser necesarios para la formación del Gobierno si ninguno de los partidos mayoritarios alcanza la mayoría absoluta. Pellizcos de estos hay varios en las CCAA con subsistemas propios pero sólo uno a escala nacional.

En esa situación, está claro que las elecciones se riñen en el terreno de los indecisos. En una aplicación laica de la paradoja de San Mateo, son los indecisos quienes acaban decidiendo las elecciones. Es a los indecisos a quienes los partidos dirigen sus campañas electorales. Los incondicionales del uno o el otro partido o el Gobierno, así como los abstencionistas (o, asimismo, los votantes en blanco) no precisan campaña alguna.

Cuanto mayor sea la cantidad de indecisos, más cuerpo se le echará a la campaña electoral, más se esforzarán los partidos en convencerlos y más interesante será el debate. Un debate sobre todas las cuestiones de la cosa pública que forma el nervio mismo de la democracia. Por supuesto, para que ese debate sea productivo es necesario que las opciones en liza compartan un mínimo terreno común de lealtad a ciertos principios. Por ejemplo: la Constitución, la organización territorial del Estado, el sistema democrático, el Estado de derecho y la economía de mercado. Si una de las partes rechaza de plano alguno de aquellos enunciados o todos, el debate no solo carece de sentido sino que es imposible. Es lo que sucede, por ejemplo, con la llamada izquierda abertzale, que rechaza varios de los principios supramencionados. Su empeño en participar en las instituciones es meramente instrumental y demostrativo, sin genuino interés en una búsqueda discursiva y consensuada de una vía de acuerdo con opciones alternativas que es la esencia de la democracia. Lo suyo es "todo" o "nada" y, como el "todo" implica la exclusión de la abrumadora mayoría, el resultado para dicha izquierda es que queda en "nada".

De aquí al nueve de marzo, pues, el atento público tendrá ocasión de asistir al debate sobre la gobernación del Estado en todos aquellos aspectos que son de interés general y muchos otros que, no siendo de tal interés, convienen a los políticos o los políticos piensan que les convienen. De hecho ya se inició el otro día entre los dos responsables de economía y finanzas de los dos partidos mayoritarios, debate que por fín pude ver en Youtube (¡gracias, Démeter!) y que se saldó no con la victoria del señor Solbes sobre el señor Pizarro, sino con la de una visión socialdemócrata, reformista, del capitalismo y continuadora de la labor realizada en los cuatro años pasados, frente a otra neoliberal de una economía de mercado. Eso es lo verdaderamente importante. Por supuesto que el señor Pizarro es no solamente un bluff, sino un verdadero negado. Pero, aunque hubiera sido mudo, si las ideas que defiende fueran intrínsecamente mejores que las socialdemócratas, se hubieran impuesto.

Esa es la enseñanza que a mi modesto entender hay que sacar del referido debate, como será la que haya que sacar del debate entre el señor Rajoy y el señor Rodríguez Zapatero... si hay debate, pues sigo sin tenerlas todas conmigo. Es tan obvio que a los populares no les interesa que me extrañará que se produzca. Porque no es solamente que el señor Rajoy tenga mucho menor nivel dialéctico que su adversario, es que carece de una línea argumental de alguna consistencia. El programa neoliberal de los años ochenta del siglo XX, el que arrancó con la señora Thatcher y el señor Reagan está agotado; sirvió para corregir los excesos intervencionistas del Estado del bienestar y abrir el camino a la globalización. Ahora no sabe dar respuestas a los problemas generados por la aplicación de sus medidas. Son los socialdemócratas, acorralados durante el largo periodo de hegemonía neoliberal y forzados a mejorar su discurso quienes han acabdo encontrando un programa renovado frente al que los neoliberales sólo pueden recurrir, como hacen los españoles, al insulto y el berrido. El señor Rajoy, como el señor Pizarro, no tiene propuesta alguna; como tampoco la tienen sus intelectuales orgánicos, los que sueltan exabruptos desde las ondas o emborronan papel en sus periódicos.

Seguramente la concepción del republicanismo cívico que los socialistas españoles han abrazado como tabla de salvación no tiene románticos perfiles revolucionarios ni llama a una transformación radical de la sociedad. Pero tiene la consistencia necesaria para fundamentar un programa de lo que Habermas llama "reformismo radical", propio de una democracia madura y suficiente para atraer el voto de una mayoría de ciudadanos interesada en convivir en una sociedad democrática equilibrada, progresiva y razonante.

¿Conseguirá la campaña convencer a los votantes indecisos? Mi opinión es que tampoco hará falta porque esos votantes dicen que están indecisos por prudencia, pero no lo están. ¿Por qué dan por mayoría ganador al señor Solbes frente al señor Pizarro? Porque dan ganadora a la visión socialdemócrata frente a la neoliberal de corte reaccionario. Lo que sucede es que no quieren decirlo porque los neoliberales españoles, agresivos, amenazadores, intimidatorios y truculentos, meten miedo.

La cuestión, pues, ya no es si la campaña servirá para algo, sino si los conservadores españoles aprenderán de la amarga derrota que los espera y comprenderán que su actitud agresiva y violenta es contraproducente en una sociedad libre en la que el voto es secreto.

Aventuras mexicanas.

La conferencia en la UNAM estuvo muy bien, con notable asistencia de público. Se enmarcaba en las celebraciones del 50 aniversario de la Facultad de Ciencias Políticas y a mí me resultó muy grato volver a esa Universidad tan notable, diseminada en un gigantesco parque. A la salida me propuse llegar hasta el Zócalo, para la ritual visita a Tardán, la mejor tienda de sombreros tejanos, al sur de Río Grande. Se me había olvidado lo que es la circulación en Chilangotitlán, como la llama mi amigo Antonio Pérez un día cualquiera a las 12 del mediodía. Por cierto, no sé de dónde saqué ayer lo de los escarabajos VW; debí de ver los últimos porque quedan muy pocos, ya que han dejado de fabricarse. En Tardán compré un sombrero chulísimo y muy barato y, ya convenientemente tocado, fuimos al aeropuerto, a la nueva terminal 2. Si la vieja terminal 1, que sigue funcionando, era algo caótica, en ésta, que gestiona tremendo tráfico aéreo, el caos es majestuoso. Así que lo menos que podía pasarnos era que perdiéramos el avión a Veracruz. Tal cual; nos quedamos en tierra. Sacamos otro billete para un avión que salía las 21:30 y nos sentamos en un bar en una zona wi-fi con ánimo de cotorrear con el mundo exterior, pero la conexión estaba tan sometida a pautas secretas que bloqueaba las páginas más inocentes, como Google.

Entonces mi amigo, que fue alumno mío y es ahora diputado federal por el PAN ya que, como es sabido, nadie es perfecto, me propuso mostrarme el Congreso de los Diputados y ahí me hice esa foto que es más o menos la que se harán tropecientos turistas al año, aunque pocos llevarán un tejano tan flamante como el mío.

Regresamos al aeropuerto y, mientras esperábamos el embarque, mi amigo me presentó al célebre escritor Sergio Pitol, premio Cervantes de 2005, a quien encontramos por casualidad. Es un hombre encantador y más despistado que un pulpo en un garaje. Baste decir que pretendía sentarse en mi sitio con el argumento de que una señora desconocida se había sentado en el suyo, siendo así simplemente que el hombre se había equivocado de boleto y pretendía volar de vuelta a Veracruz en el mismo asiento en que lo había hecho de ida.

En Veracruz, nublado, con 27º al borde del mar, la humedad te rodea e impregna como si fuera el claustro de la madre naturaleza. El viajero tiene dos opciones para llegar del aeropuerto al hotel en la ciudad, la breve y el rodeo. Para coronar el día, el conductor decidió escoger el rodeo en el entendimiento de que, pues llevaba un sombrero tejano, me haría ilusión contemplar el famoso puerto veracruzano y los cinco kilómetros de especie de “seaside resort”, atractivo de turistas a lo largo de todo el año.

En el hotel, la conexión wi-fi es de pago: 150 pesos 24 horas que empiezan contar desde que metes la clave, estés o no conectado. Si Vd. cree que eso es un abuso por cobrar cuando se presta y cuando no se presta el servicio, espere un poco porque, a los diez minutos de conectarse, se queda Vd. sin acceso a la red, de forma que el cobro se produce cuando no se presta el servicio y cuando el servicio sigue sin prestarse.

Me largo a la cama porque hoy no es mi día y empiezo a sospechar que mañana, sábado, en que debo trabajar mañana y tarde, tampoco.

divendres, 22 de febrer del 2008

La táctica del espejo.

La táctica del espejo es el nombre que mejor designa el tipo de oposición que ha mantenido el PP a lo largo de la legislatura y que en síntesis consiste en acusar al adversario de hacer lo que ha hecho él mismo. Es el problema de quienes padecen la neurosis del doble, que se odian en el otro y quisieran exterminarse terminando con ese otro en el que no ven sino a sí mismos. No obstante, el truco o táctica da resultado si uno lo pone en marcha con suficiente desparpajo, cualidad ésta que abunda en la derecha como amapolas en barbecho, empezando por los auxiliares del señor Rajoy, los señores Acebes y Zaplana que parecen desayunarse a diario una ración de morro, y terminando por la aguerrida Madame Aguirre que tiene más desparajo que una chulapa de zarzuela.

A raíz de la entrevista de ZP en El Mundo, la plana mayor del PP, comenzando por el señor Aznar, oficialmente retirado de la política para hacer un máster de intelectual, acusó al presidente del Gobierno de mentir a los españoles. Sí, sí, el señor Aznar. El mismísimo señor Aznar de "créame, le digo la verdad, Sadam Hussein tiene armas de destrucción masiva". Espejo.

A raíz del comentario off the record pero on the record por descuido de ZP al señor Gabilondo sobre tensión y dramatismo, en el PP afirman que el presidente del Gobierno es el responsable de la crispación en España. De la crispación. El PP. El PP del señor Martínez Pujalte, el único diputado al que ha habido que echar del Congreso por abroncador al frente de la manga de berreantes y pataleadores de las bancadas de la derecha. Espejo.

El señor Rajoy detecta inseguridad y delincuencia rampante en las calles de España y promete poner en ellas no sé cuántos miles más de agentes. El señor Rajoy, el que quitó de ellas a siete mil agentes siendo ministro del Interior y consiguió el raro de mérito de hacer de España la número uno de delincuencia en su mandato. Espejo.

En el PP se quejan amargamente de que ZP haya roto los pactos básicos de la transición. Esos pactos estarían en su cabeza, caso de tenerla, pero no escritos. El único pacto escrito fue el llamado "Pacto antiterrorista", que propuso ZP cuando en la oposición y del que hizo pública burla el señor Rajoy hasta que su jefe el señor Aznar le dijo que había que firmarlo, momento a partir del cual el señor Rajoy, de recia e indómita personalidad, pasó a ser firme partidario de él, lo cual no le ha impedido romperlo en mil pedazos desde el momento en que jamás en cuatro años ha respaldado al Gobierno en la lucha antitrrorista, que es lo que dice el pacto expresamente. Espejo.

Dice el señor Rajoy que él no cometerá el error o la iniquidad de negociar con ETA, como ha hecho ZP... y como hizo él cuando estaba en el Gobierno y volvería a hacer si pudiera, que no podrá porque no ganará las elecciones. Espejo.

Dicen en el PP que ZP es el paria de Europa, ninguneado en política internacional. Será mejor estar a tortas con los otros países europeos, ponerse de felpudo ante Mr. Bush y mucho mejor andar hablando mal de España, como hace el intermitente profesor de Georgetown. Espejo.

El Gobierno del PSOE es un gobierno genuflexo ante ETA, es decir, ante el Movimiento Vasco de liberación según el señor Aznar. El Gobierno está vendido a los nacionalismos rompedores de España. Por supuesto, es mucho mejor un Gobierno del PP, al que se puede sacar en día más que al del PSOE en doce años según decía el señor Arzallus. Espejo.

El Gobierno del PSOE ha dilapidado la herencia económica del PP, dice el PP. Pues menos mal que lo ha hcho porque tal herencia económica en el último día del PP consistía en un punto más de inflación, ocho décimas menos de crecimiento y dos puntos más de paro. Espejo.

Por último, en 2004 los españoles dieron su confianza al PSOE, frente al trío de la bencina, los señores Rajoy, Acebes y Zaplana. Comprendo que el interés de la troika, con ayuda del genio de la polémica, señor Pizarro, sea salir elegido de nuevo. Pero, además de culpar de todo al PSOE, ¿qué es lo que ha hecho de positivo para que los españoles vuelvan a confiar en ella, fuera de mirarse en el espejo y odiarse?


Haciendo las Américas.

Acabo de llegar a México, a dar una conferencia en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) y un curso sobre análisis político en Veracruz. Un finde movido. El avión que me ha traído, un Boeing 777 enorme con capacidad para más de trescientos pasajeros, se llama Frida Kahlo o Diego Rivera. Sé que Aeroméxico ha decidido bautizar a sus nuevos aparatos con el nombre de la célebre pareja, pero no sé si con los de los dos o con uno por avión. En todo caso, un vuelo muy grato que la tripulación dedicó desde el principio por la magafonía a su comandante, don Gervasio Vallecillo, que se jubila tras éste su último vuelo. Al llegar a destino, el segundo a bordo repitió la dedicatoria, glosó la figura del jubilando y acabó pidiendo que Dios lo bendiga entre los aplausos del pasaje, que ya había aplaudido al tomar tierra en esa costumbre tan curiosa en América Latina, tierra de gentes extravertidas, de aplaudir los aterrizajes como si fueran el triple salto mortal. Pues sí, que Dios lo bendiga.

¡Qué impresionante es el descenso sobre la Ciudad de México por la noche! Todo el enorme valle cuajado de luces hasta perderse de vista en el horizonte. La ciudad más extensa del mundo con una cantidad de habitantes que nadie conoce con exactitud, manejándose cifras de veinte a veintitrés millones; algo así como la mitad de la población española. Y luego, el camino al hotel por esas avenidas kilométricas, cuajadas de autos y la miriada de taxis del Distrito Federal que siguen siendo predominantemente escarabajos Volkswagen, en los que se entra por la puerta del copiloto que el taxista cierra lugo tirando de una cuerda. No sé si habrá otra ciudad en el mundo con tantos VWs por metro cuadrado. Ya contaré algo más mañana.

El hotel es fantástico, tiene un ordenador en la habitación e internet funciona de maravilla. No he podido ver el debate Solbes/Pizarro, pero he leído la prensa y la cosa debe de haber sido de campeonato porque todos los periódicos digitales dan vencedor a Solbes excepto Libertad Digital que cree que Pizarro ha conseguido que Solbes "se retrate" y en la de papel, sólo La Razón se atreve a titular que Pizarro gana el primer debate. Nada de extraño porque estos dos periódicos no es que sean como El Alcázar sino como Roberto Alcázar y Pedrín. Los demás diarios de derechas no dan ganador y El Mundo se limita a decir que sus lectores dan ganador a Pizarro mientras que el propio periódico no se pronuncia.

Lógico. Vengo diciéndolo desde que escuché por primera vez al fichaje de Rajoy. Sin duda ha deslumbrado a la jefatura del PP pero a mí me parece un sinsorgo rematado, un necio hinchado de vanidad y aficionado a soltar citas sonoras sin mencionar a los autores. Lo de que "lo viejo no acaba de morir y lo nuevo etc, etc" pertenece al mismo huerto del plagio. Tanta huera facundia recuerda mucho a aquel héroe de don Benito Pérez Galdós, el de los "tirios y troyanos" y la "espada de Aristóteles". Si esta lumbrera es el asesor del señor Rajoy y número dos de su lista, cómo será el número tres.

(La imagen es una foto de Esparta bajo licencia de Creative Commons).

dijous, 21 de febrer del 2008

Agresiones.

Abochornados andamos todos un poco estos días con la escasa caballerosidad que han mostrado las muchachadas universitarias con las tres mujeres, María San Gil, Dolors Nadal y Rosa Díez, que fueron a dar unas conferencias en sendas universidades, una gallega, otra barcelonesa y otra madrileña. Las Universidades deben ser recintos donde se respete la libertad de expresión, especialmente de los discrepantes. Bien es cierto que dos de las tres señoras agraviadas estaban no hace mucho haciendo el energúmeno y agrediendo verbalmente a lo bestia al entonces presidente del PNV, Josu Jon Imaz, como se ve en la foto que saco del blog Sare Antifaxista. Las acompañaba, gozosa, como se ve, otra energúmena, la señora Gotzone Mora, con el rostro tan descompuesto por el odio y la ira como los de las otras dos. No obstante, la grandeza de la democracia consiste en garantizar trato respetuoso incluso a consumadas agresoras como estas tres señoras. Pero conviene no olvidarlo, sobre todo para que se vea en quién pensaba el señor Rajoy cuando advertía que "quien echa leña al fuego..."; está claro: en los suyos y hasta en él mismo, como se verá más abajo.

No haya duda de que este bloguero condena sin paliativos las broncas y agresiones a estas tres ilustres señoras. Pero, a continuación, pide que se condenen otras agresiones, v.gr., las que realizan las mismas señoras, y no sólo cuando vociferan como arrabaleras al paso de una digna persona como el señor Imaz, sino cada vez que hablan agrediendo a sus adversarios políticos. Porque las declaraciones de la señora San Gil culpando al PSOE y al Gobierno de lo que le pasó en a ella en Galicia son una agresión, además de una mentira como un piano. Y agresiones son las que perpetra la señora Díez cada vez que abre la boca para acusar al Gobierno poco menos que de besarse con los asesinos etarras. Y agresiones que se emiten por cadenas de televisión, como Telemadrid, el órgano de agitprop del PP en donde la vociferante señora Díez tiene tiene casi un lugar en propiedad para largar contra el Gobierno del que fue su partido.

La agresión permanente, constante, sin tregua ni tasa, es el estilo de la derecha española. Cada vez que sus dirigentes hablan atacan al Gobierno, a los artistas, a los votantes del PSOE y a cuantos cuestionan sus planteamientos. Y no solo atacan sino que, típico retruécano, acusan a los agredidos de agresores, igual que los etarras y sus compinches acusan a las víctimas de imaginarios crímenes. Cada vez que el señor Rajoy, cuya retórica es tan variada como la de un batán, dice que el Gobierno acusa de todo por sistema al PP, está volviendo el calcetín del revés. Véase si no: según el señor Rajoy el Gobierno es culpable de la negociación con ETA y de que ETA haya roto la negociación, de la inmigración ilegal, de la crispación de la vida política producida por las broncas parlamentarias de sus acémilas señorías, de la crisis económica, la nacional y la mundial, de que los estatutos se reformen, de que no se reformen, de que los curas salgan a la calle a meterse con el Gobierno, de que lo haga el infumable señor Alcaraz, del cambio climático y de la peste negra en la Edad Media.

Alguien ha dicho al señor Rajoy que la mejor defensa es un buen ataque y ataca, venga o no a cuento, sea o no verosímil la acusación. Ya llegará luego el señor Ramírez a vestir el muñeco.


Por cierto, digresión: tengo entendido que El Mundo guarda un par de sensacionales revelaciones, de esas que se inventa y que piensa usar como torpedos en la línea de flotación del PSOE cuando falte un par de días para el nueve de marzo. Conviene que los sociatas estén preparados para responder a lo que, sin duda, será una de las consabidas insidias del órgano del amarillismo nacional.


El caso es que los socialistas, gente más moderada y mucho menos agresiva, no solamente no responden sino que gastan su tiempo en defenderse de tan absurdas acusaciones y no ponen la otra mejilla de milagro. Y así no van a parte alguna porque son los del PP, con su actitud abroncadora, quienes determinan el terreno de juego. Por eso es tan de felicitarse que el PSOE empiece ya a responder a los energúmenos como merecen y sin perder su actitud de tolerancia y respeto. Así, si el señor Astarloa pide la dimisión del ministro del Interior a cuenta de la negociación con ETA, el PSOE hace muy bien en responder pidiendo la dimisión de los tres genios incapaces de impedir que unos terroristas musulmanes asesinaran a casi doscientas personas e hirieran a dos mil y, a continuación, trataron de colocar a cuarenta millones de españoles la patraña de que había sido ETA. Son esos tres embusteros, vergüenza de nuestro país, quienes tendrían que abandonar la vida política. Si eso sucediera la agresividad ambiente descendería mucho.