dissabte, 15 de setembre del 2007

El impacto de la crisis.

Se reúnen los ministros de Economía y Hacienda de la UE en Oporto, ciudad que da nombre a un famoso vino dulce, se supone que para preparar el próximo Ecofin y largan mensajes de tranquilidad y sosiego. El señor Solbes afirma que el impacto de la crisis de las hipotecas basura en los EEUU en Europa será escaso y en España mínimo pues aquí todo el mundo es muy solvente. Los otros ministros repiten que no hay motivos para ser pesimistas. Está por ver que haya crisis.

Claro, en esta crisis todo está por ver; es la crisis del está por ver porque es la de la opacidad. Lo llaman crisis de "confianza", de falta de certidumbre. Esto de los subprime es como lo de los virus: vete a saber quién los tiene. Nadie se fía de nadie, los bancos no se prestan dinero entre sí (a esto lo llaman "crisis de liquidez"), los bancos centrales tienen que intervenir, antes de que el sistema financiero reviente y aun así, a alguno lo pillan. Como es el caso del Northern Rock (vaya con la roca) que ayer sufrió un pánico de sus impositores y sus acciones se desplomaron. Un pánico a la antigua usanza, con colas de gente para sacar sus dineros y meterlos bajo el colchón.

El pánico del Northern Rock se producía en el momento en que los ministros de Economía y Hacienda, reunidos en Oporto, decían que nada de impacto de la crisis de los subprimes en Europa. Por si acaso, el ministro británico de Economía, parte directamente afectada en la crisis de la "Roca septentrional", pide una regulación internacional que garantice la estabilidad bancaria europea, cosa que se me hace complicada. Y el Gobierno español, a su vez, mientras afirma que el sistema fianciero de nuestro país es muy sólido, va a poner en marcha un mecanismo para garantizar el pago de las hipotecas de aquellos que no puedan hacerles frente. Si siendo "sólido" hay que recurrir a medidas del tipo de generar fondos especiales, qué será cuando no sea "sólido".

Convendría que las autoridades comprendieran que sus intervenciones "tranquilizadoras" actúan como intranquilizadoras. El pánico del Northern Rock se produjo a raíz de que éste recurriera al fondo de emergencia del Banco de Inglaterra (BdI) y que este librara el dinero a un interés superior al fijado por el BdI. Precisamente el citado BdI acababa de hacer una de esas declaraciones alarmantes a fuer de estúpidas. Pretende el BdI que sólo acudirá en auxilio de las entidades "solventes" que, por serlo, no necesitan auxilio alguno.

Una crisis de confianza como las que desatan las intervenciones de las autoridades y los bancos centrales que el mercado ya descuenta en cuanto se producen y tienen, a veces, el efecto contrario a aquel para el que se decidieron. Precisamente esta relación entre las crisis y la actividad del banco central es la que ha puesto en solfa el largo mandato de Alan Greenspan al frente de la Federal Reserve que ahora se revisa en sentido crítico, viendo que ha sido siempre una actividad expansionista que, además de provocar la crisis bursátil de 1987, ha alimentado diversas "burbujas". Ya se le conoce como "Mr. Burbujas". La última, esta inmobiliaria merced a la cual los precios de las viviendas se han cuadruplicado y quintuplicado con el riesgo de una crisis en el momento en que esos comiencen a bajar.

Según dicen las gentes informadas la Fed se divide hoy entre partidarios de Greenspan y partidarios de su sucesor Ben Shlomo Bernanke que es como decir entre partidarios de seguir las indicaciones del mercado y partidarios de disciplinarlo algo más. Las dos políticas que pueden seguirse en el capitalismo, un sistema económico que lleva incorporadas las crisis como las sandalias incorporan el polvo de los caminos.

(Las ilustraciones son miniaturas del Livre des très riches heures du Duc de Berry (1498/09) y representan las leyendas de San Jerónimo y San Martín de Tours. Se encuentra en el Musée Condé, en Chantilly).

divendres, 14 de setembre del 2007

La nación española.

En los debates sobre la nación suelen volar los insultos, las amenazas y, si se tercia, algo más, apenas se dan comenzados. Basta que un patriota vea que su interlocutor no entiende igual que él la patria común para que intente llegar a las manos. Hay cosas de las que no se puede hablar porque, apenas se mencionan, alguien empieza literalmente a mugir. Por ejemplo: ¿es divisible la patria? Muuuuuuu, muuuuuuu.

Al mismo tiempo la parte esencial del debate político español es sobre cuestiones que tienen que ver directa o indirectamente con la nación. Que si España es una nación, que si no, que si las naciones son Cataluña, País Vasco, Galicia y Castilla, que también Andalucía, Aragón..., que nación de naciones, que el Estado por un lado y la nación por el otro, que el derecho a decidir, la autodeterminación, la soberanía, el vals de las banderas, las competiciones deportivas, la Unidad Militar de Emergencia. ¿Quién da más? Lo único que queda claro a la vista del guirigay es que quienes aseguran muy ufanos que en España no hay un problema nacional no saben de qué hablan.

Precisamente el único problema que tiene la democracia española es el de la organización territorial del Estado. Un problema real y nada baladí. El Estado de las Autonomías no sirvió para contener los programas independentistas sino, al contrario, para acicatearlos. Y ahora volvemos a las andadas con las llamadas "relaciones centro-periferia".

Ayer, cuatrocientos independentistas catalanes protestaron por la visita de don Juan Carlos a Girona. Decían los manifestantes, mientras quemaban retratos del monarca, que éste había dicho que nunca se persiguió la lengua catalana en el Estado. ¿Que no? La ilustración es un cartel de la República, que he sacado de la colección del ministerio de Cultura que traía el otro día InSurGente. En él se ve cómo la autoridad (fascista) multaba con doscientas pesetas de entonces (1938) a dos personas por "hablar catalán de mesa a mesa en el comedor de un hotel" en San Sebastián. La persecución es patente.

No obstante, las manifestaciones de los jóvenes independentistas, que se parecen a los actos de kale borroka no pueden ser motivo de gran preocupación para la autoridad competente.

Mucho más deben preocupar esos desplazamientos de las respectivas burguesías catalana y vasca a favor del soberanismo. Y más el Cercle d´Estudis Sobiranistes que están montando unos intelectuales nacionalistas catalanes con ánimo de crear una casa común en la que pueda convivir todo el nacionalismo, el de CiU y el de ERC, sin excluir otras formaciones. Una de las voces cantantes de esta nueva pulsión independentista es el vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), señor Alfonso López Tena quien sostiene que, como Cataluña es una nación, debe tener su Estado independiente de España. Muchos comentaristas se han preguntado si es compatible ser independentista y vocal del CGPJ. Es claro que sí. A mi juicio, lo significativo no es que el señor López Tena sea vocal del CGPJ sino que sea notario. Uno tiende a pensar que si un notario avala una opción política, ésta será algo serio. El contraejemplo es la Fuerza Nueva del notario Blas Piñar. Es esa radicalización independentista de la clase media la peligrosa. El independentismo no es reivindicación del radicalismo político sino también objetivo del nacionalismo llamado "moderado".

En concreto, el aspecto más problemático de la intensificación del nacionalismo no español es la insistencia en la celebración de referéndums de autodeterminación. El señor Carod-Rovira quiere celebrar el suyo en 2014, tricentenario de la pérdida de las libertades y fueros catalanes. El señor Ibarretxe quiere convocar en cuanto pueda y, según parece, con independencia de si ETA sigue o no matando. Ese es el aspecto más difícil de tragar del plan del lehendakari, que pretenda ignorar las diferencias reales que se dan en los derechos de la gente según sea nacionalista vasca o nacionalista española en razón de la amenaza permanente de ETA sobre la población civil. No me resulta de recibo que el señor Ibarretxe diga que ETA no va a marcar la agenda política en el País Vasco, cuando es exactamente lo que hace. El señor Ibarretxe tiene que entender que si un solo ciudadano está amenazado, lo estamos todos.

Si este irritante asunto de la violencia tan injustificado como primitivo se liquidara definitivamente podría hablarse de muchas cosas, de autodeterminación, de independencia ¿por qué no?


dijous, 13 de setembre del 2007

Empiezan a irse.

Cualquiera que siga los acontecimientos en el Irak estará perplejo. Hace seis meses, el señor Bush insistía en que no había otra vía que keep course, esto es, mantener el rumbo y el rumbo era quedarse en el Irak hasta garantizar su pacificación y el funcionamiento de las instituciones democráticas. Desde que las últimas elecciones legislativas dieron una mayoría demócrata en la Cámara de Representantes se han venido produciendo rifirrafes entre el Gobierno y la Cámara Baja a propósito del Irak. La Cámara quiere retirar las tropas y acabar con la aventura sin grandes pérdidas. Keep course es lo contrario. Pero esa es la Cámara; el Senado suele ser de otra opinión y en él, la mayoría demócrata de 51 contra 49, con un senador que entra y sale de la UVI, no es tal. De hecho, el último rifirrafe terminó con un triunfo del Gobierno que incrementó la cantidad de soldados en el Irak en más de treinta y cuatro mil, dentro del espíritu del keep course.

La perplejidad se suscita cuando se observa el Comandante en Jefe de los ejércitos, señor Bush, presentarse sin avisar por razones de seguridad en la provincia de Anbar en la que, según dicen, funciona el plan de pacificación y, una vez allí, anunciar un plan de retirada gradual de tropas. Hasta treinta mil soldados volverían a casa antes de julio de 2008. Tiene razón la señora Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes al decir al señor Bush que no está retirando tropas, sino rebajando el incremento que él mismo había puesto en marcha unos meses antes.

La retirada de los invasores del Irak está siendo un hecho, aunque estos aseguren que no hay tal cosa. Hace un par de semanas, los británicos abandonaron la base de Basora para acantonarse en el aeropuerto. El señor Brown dice que no se trata de una derrota. No, claro, se trata de una retirada estratégica para evitar la derrota. Lo mismo que sucede con los Estados Unidos (EEUU).

Repentinamente, el partidario del keep course se ha hecho flexible y acepta que hay que retirar tropas, exactamente las que había enviado antes. A pesar de que el último informe del general Petraeus viene a reconocer el fracaso político de la situación y a recomendar la retirada, el presidente Bush es partidario de mantener la situación, aunque con este simulacro de retirada. En algún momento de 2003, el señor Bush proclamó a los cuatro vientos que la misión estaba cumplida y la guerra ganada. Ni lo uno ni lo otro.

¿De qué se trata, pues? De ganar tiempo para cubrir el último cuarto de la legislatura en paz y sosiego. El señor Bush ya sabe que él no va a ganar la guerra; pero tampoco quiere darla por perdida. ¿Resultado? Dejar la patata caliente al sucesor; dejarle en herencia un embrollo. Porque el Irak es como un segundo Viet Nam. Es curioso que se haga realidad el deseo del Che de que surjan uno, dos, muchos vietnams. Sólo que el que los provoca es el propio imperialismo.

Imaz.

La dimisión de Josu Jon Imaz ha pillado a todos los yoyas del Reino (los de yo ya lo sabía) en Babia. Como suele suceder, el señor Rodríguez Zapatero sintetizó muy bien el sentir general del país, reconociendo que se sentía perplejo. El señor Rajoy que cada vez se parece más al señor Fraga, aseguró que a él sólo le interesa España. El resto de los políticos se hicieron lenguas del señor Imaz, quien se había ganado muchos amigos en el centro del Imperio, lo que nunca es buena práctica en el seno de la familia nacionalista. Al señor Imaz lo tildan los independentistas de cipayo y eso nunca es bueno en el contexto vasco. Te puede caer una chufa por cipayo.

Por lo demás, la dimisión ha sido el resultado de la última votación en el Euskadi Buru Batzar (EBB) en la que el señor Imaz vio que no tenía los apoyos que creía tener. Un lider de un partido dividido o que, como fue el caso, acuerda por consenso una posición que no es la suya no es líder de nada y el señor Imaz ha hecho muy bien en irse. Esta dimisión tan espectacular recuerda un poco la de Felipe González en el XXVIII Congreso del PSOE de 1979. Pero hay una diferencia esencial: Felipe pudo volver, Imaz no.

El señor Imaz da a entender que renuncia como una invitación a que la otra parte del PNV renuncie a su candidato, Egibar, para que la elección respalde a una presidencia de integración y acuerdo. Sobre eso ya se verá qué sucede.

En el PNV la cuestión es quién será su próximo presidente. Parece que el señor Urkullu tiene muchas papeletas. Hay incluso quien sostiene que la dimisión del señor Imaz es una maniobra a medias con el señor Urkullu para postularse luego como candidato a la Lehendakaritza. Sería divertido, desde luego, pero poco probable.

De lo que se trata, en definitiva, al margen de las personas, es de qué línea política llevará el PNV. Y aquí parece bastante claro que gana el sector soberanista, el de Ibarretxe y Egibar. El PNV se sube al carro de más presión nacionalista. Hace escasas fechas que CiU ha puesto en marcha una especie de think tank en pro del soberanismo en Cataluña. Esta es una situación nueva que el país tendrá que manejar con flexibilidad e inteligencia. Porque no cabe decir que ciertas cosas (por ejemplo, la independencia) no se pueden formular y mucho menos llevar a la práctica. La posibilidad de que haya que volver a tocar la distribución territorial del Estado es cada vez más distinta. Y tampoco es tan extraño. A los belgas está pasándoles. Y a los británicos.

Lo que sí va quedando claro, después de todo este tiempo, es que el asunto es endiabladamente complicado. Por eso cuesta tanto resolverlo.

dimecres, 12 de setembre del 2007

Las víctimas dobles.

A propósito de la última movida con el libelo del señor Lizcano sobre el 56 y su calumnia sobre Pilar Cotarelo, he recibido, entre otras, la siguiente carta de mi amigo Antonio Pérez que, con su permiso, reproduzco aquí. Se llama Hagámosla un homenaje (adoro el laísmo)" y dice así:

"Acabo de leer en tu blog el párrafo sobre el tal Rdguez Pardo (¿quién es?).

No sé, a lo mejor es una tontería porque seguro que ya lo has pensado pero, ¿qué te parece convocar a los admiradores de Pilar para escribirla un homenaje? Ese homenaje -escrito, dramatizado, cantado, electronificado, como sea-, yo creo que no debería tener carácter de desagravio por la simple razón de que los Carrillos, Pilares Brabos y demás no merecen que les tengamos en cuenta. Y, además, porque son incomparables las estaturas de tu madre y la de esa morralla. Y lo que es incomparable no se debe ni se puede comparar.

A mí me gustaría ser considerado como el mayor admirador pero sé que la competencia es dura -y numerosa-. Para no entrar en torneos de lealtades, servidor se contentaría con hacer de chófer, de repartidor del volumen, de fregaplatos en el ágape, de lo que sea.


Antonio Pérez
Fundación Kuramai
Los Salones
Camino de la Buena Vista
10.516 Valencia de Alcántara (Cáceres)

De tontería, nada. Me parece una idea espléndida y empiezo a darle vueltas por si se me ocurre cómo materializarla. Por descontado que lo primero que he pensado es que ella se hubiera negado a que se le hiciera homenaje alguno pero, claro, estas decisiones no se consultan con la persona interesada, cosa ya por desgracia imposible. Por lo demás seguro que el homenaje sería aceptable si simbolizara el que debe hacerse a todas las que hemos llamado "dobles víctimas", es decir, algo que le restara del inevitable personalismo que lleva cualquier homenaje.

Ahora que se cuece el proyecto de ley sobre la Memoria histórica, sería bueno que hubiera reconocimiento de todas las víctimas (cuando, hasta la fecha sólo lo han tenido las de un bando) incluidas por supuesto las que lo fueron de los dos lados, las víctimas más molestas y las que a veces se pretende ocultar. Se trata de aquellas personas que sufrieron la represión franquista y también la de las actividades de los comunistas. Podrían estar representadas en la figura de Andreu Nin, víctima de las más odiosas prácticas de represión de los comunistas durante la guerra civil; pero no valdría del todo ya que Nin no llegó a ser víctima de la represión franquista pues no le dieron tiempo.

Doble víctima típica fue Joan Comorera, dirigente del PSUC, expulsado por "titista", condenado a treinta años de cárcel por los franquistas, muerto en el penal de Burgos. Y como Comorera bastantes más pues los comunistas han sido víctimas y victimarios al mismo tiempo. E incluso dobles víctimas en ciertas ocasiones. Por ejemplo, a raíz de la sublevación de Casado en Madrid, en los últimos días de la República, los milicianos socialistas y anarquistas detuvieron a los comunistas y los encerraron en cárceles en donde los encontraría Franco después al entrar en la capital.

Ignoro si los socialistas y anarquistas han pedido perdón por aquella canallada y en qué medida deban hacerlo. Si no lo han hecho, debieran. Comportamientos tan ruines como aquel no están en la historia de ambas orientaciones. Sin embargo, no han sido infrecuentes en la más larga historia de las organizaciones comunistas y de éstas sí me consta que no han pedido perdón por nada.

Desde el hundimiento de los sistemas comunistas (y al margen del tedioso debate sobre si lo que se hundió fueron sistemas "verdaderamente" comunistas o no) el comunismo ha dejado de ser una magnitud políticamente significativa en los países capitalistas. Los partidos comunistas no son ni sombra de lo que fueron y en bastantes casos se han disimulado como partes componentes de otros proyectos de una u otra izquierda.

El comunismo que sobrevive desmigajado, roto en mil corrientes, periódicos, revistas y organizaciones sueña con la recomposición de una gran movimiento comunista unitario. No sé si se dará algo así en la historia de nuevo. Parece bastante improbable. Pero sí sé que si quiere llegar a algo alguna vez ese hipotético movimiento neocomunista, no lo conseguirá mientras no haga justicia, dando a cada cual lo suyo y a las víctimas dobles el reconocimiento que merecen por haber sido perseguidas por los fascistas y por los comunistas simultánea o consecutivamente.

(Las imágenes son todas del pintor danés Vilhelm Hammershoi, especie de Vermeer del siglo XX).

dimarts, 11 de setembre del 2007

¿De qué están hechas las noticias?

Un lector se preguntaba si no debiéramos tratar el asunto de la carretera del Apartheid que han abierto o están abriendo los israelíes para separar sus vehículos de los de los musulmanes. Sí, eso de diferenciar los tránsitos ha sido siempre actitud muy racista. Se vienen al recuerdo escenas de películas estadounidenses en las que había conflicto al ir un blanco y un negro por la misma acera pero en sentidos contrarios. Mientras todo el mundo mira en otras direcciones, prosigue inexorable el estrangulamiento de los palestinos. Y de pronto me encontré pensando que efectivamente hay muchas otras direcciones con asuntos que pueden interesar a la gente tanto como la carretera del Apartheid o quizá más. ¿Por qué no? ¿Hay un orden en las noticias? ¿Cuál?

Imagino que para mucha gente la evolución del caso de la pequeña Madeleine es asunto de importancia capital. No en balde permite vislumbrar que en él aparecerán aspectos poco explorados de la naturaleza humana. Todos quienes nos solidarizamos con los padres pensando en su sufrimiento lo hicimos de un modo directo, irracional, bergsoniano y seguramente ahora nos sentimos engañados al comprobar que son sospechosos de la muerte de la niña con tanta verosimilitud que han contratado los servicios de una eminencia del foro sin duda porque ya se ven necesitando su ayuda. Y me atrevo a decir que puede darse el caso de que que los padres sean los responsables de la muerte de la niña y, al mismo tiempo, su dolor sea genuino. Algo complicado, pero no imposible.

En otros casos lo que se considera noticiable son asuntos políticos de calado digamos teórico, por ejemplo, la posible alianza electoral de IU y PSOE. Al respecto, al menos en el Insurgente se oponen con uñas y dientes a un pacto electoral entre IU y el PSOE, en un artículo ominosamente titulado Sobre la liquidación de IU. Un pacto que ya se hizo en las elecciones de 2000, creo recordar, entre los señores Almunia y Frutos con los malos resultados habituales. Por entonces no me convencían los argumentos a favor de la unidad y propugné la separación; ahora es al revés, ahora me parecería mas lógica la unidad, al menos toda la que se pueda. Si tengo que justificarlo, habré de hacerlo en escrito aparte porque da para muchos matices pero la base misma de la posibilidad consistirá en que ninguna de las dos partes del posible pacto puede imponer nada a la otra.

Claro que esas son noticias de importancia colectiva, si bien es cierto que no tienen por qué interesar a todo el mundo, sí lo hacen con sectores importantes. Pero hay quien prefiere en la noticia la dimensión intelectual y las formas de actuación del individuo exquisitamente solo. Esa alta ejecutiva tan ludópata que se ha fundido un millón de euros de la empresa pública Mercasantander es un ejemplo fascinante de comportamiento humano autodestructivo, algo que se puede proyectar tranquilamente al terreno colectivo. En principio las pautas de desarrollo de la humanidad actualmente tienden a la destrucción de la biosfera, que es el argumento esencial de los ecologistas. Pero, al mismo tiempo, eso es lo que ha hecho la especie desde siempre y siempre ha salido adelante, encontrando soluciones para los problemas que ella misma creaba. Igual que la alta ejecutiva sustraía más fondos para tapar las huellas de las anteriores sustracciones y, digo yo, el juego se convirtió en compulsivo porque ya sólo el milagro de que le tocara algún premio gordísimo podría ocultar el desfalco que había hecho.

Claro que a los españoles lo que les verdad les priva es otra pasadita por el molinillo de la nación, nacionalidad, soberanía, cosoberanía, independencia, libertad asociada, identidad, identidad una, doble identidad, identidades compartidas y, si se tercia, un par de consideraciones sobre el terrorismo, nueva fuerza, más éxitos policiales y la reaparición de ETA con otro de sus exóticos comunicados en estilo vasco euskalherria, que no de las miserables Vascongadas. Con la detención del señor Olano, el juez Garzón prueba que no va a bajar la guardia judicial sobre los proetarras. Y mientras en el País Vasco las cosas están como siempre, esto es, de aquelarre, se abre ahora otra ofensiva de la Marca Cataláunica que quiere independizarse: llegar a 2014, hacer un referéndum y largarse de España con un Estado propio. La verdad es que no sé si el caso merece comentario porque esta situación es la permanente de la política española, esto es, la cuestión territorial. Pero, vamos, que lo peligroso de los catalanistas es que se hacen soberanistas las clases medias y la perspectiva de una mayoría nacionalista en Cataluña pidiendo referéndum de autodeterminación para 2014, una forma en el horizonte que obligará a los españoles a decidir una vez más cómo quieren convivir e, incluso, si quieren convivir sin más.

La imagen es una obra de John Collier, un prerrafaelista tardío, que representa la leyenda de Lady Godiva (1898), la que paseó desnuda sobre un palafrén en Coventry, según reza la leyenda).

dilluns, 10 de setembre del 2007

UNIÓN, PROGRESO, DEMOCRACIA.

Ya tiene nombre el nuevo partido de los señores Díez, Savater, Martínez Gorriarán y otros; y fecha para presentarse en sociedad, el próximo veintinueve de septiembre si llegan todos juntos a ella y no se pegan antes, que ya han empezado a hacerlo, cual corresponde a su condición de intelectuales.

El señor Savater asegura que no va a ser candidato, pues él es como un GPS pero no sabe conducir, lo que es una forma finolis de decir que quiere pilotar el barco sin subir a él, como esos veleros de juguete que los dueños, marinos de tierra firme, dirigen por radio desde las orillas de los estanques. Es decir, el nuevo partido es un juguete para el filósofo. Inteligente, ¿eh? Y todo por miedo a darse una castaña. ¿No debiera el señor Savater cambiar su tribuna periodística más o menos regular en El País por otra real y parlamentaria? De no hacerlo lucirá como el capitán Araña. Menos mal que el nuevo partido cuenta también con la señora Díez, prodigio de claridad mental, congruencia, integridad política, elegancia de verbo y telegenia. Aunque, si se confirma que el nuevo partido resta votos al PP, ya veremos si el señor Sáez de Buruaga vuelve a invitarla a sus tan equilibrados programas.

¿Quién iba a decirnos que se reiventarían los”partidos de notables” del siglo XIX? Curiosa experiencia. Por supuesto, los partidos de notables sólo pueden mantener a estos rotando en los cargos mediante una clientela fija que aspira a obtener prebendas del ejercicio del poder. La fecha decisiva no será, pues, el próximo veintinueve de septiembre, en la que probablemente una actriz o locutor de matizada voz lea un manifiesto redactado por el señor Savater quien pondrá así en práctica el deseo de los pensadores marxistas de convertir a la filosofía en un arma material para cambiar la sociedad. La fecha decisiva será la de las elecciones de marzo y ya veremos entonces cuántos diputados de UPD entran en el hemiciclo del brazo de la señora Díez.

Acerca del nombre. Fundar un partido y huir de la palabra “partido” en el título suele tener un significado concreto. Quienes así lo quieren es porque tratan de poner en marcha algo más con espíritu de “frente” o “movimiento” porque tienen miedo u odio al término tradicional de “partido”. Suele pasar en la derecha. El señor Fraga, tras otros experimentos, empezó fundando Alianza Popular, aunque acabaría admitiendo la odiada palabra (odiada por todos los franquistas) de “partido” en el PP. Pero lo sorprendente es que también huya de ella una gente ilustrada que sabe que los partidos son el mejor invento para articular una sociedad compleja y antagónica y por eso precisamente fundan uno. Mal comienzo.

El término “progreso” del nombre es un tributo que se paga a una de las ideas más vacuas pero más atractivas de la historia de Occidente. Los demás pueblos no “progresan” pues ya se sabe que, como decía Engels, carecen de historia. El término “democracia” es una redundancia como un piano de cola. No conozco partido alguno que propugne una autocracia. Aquí lo decisivo, lo que puede atraer a este redil a ovejas de distintos apriscos es el mágico término de “Unión” que una de las últimas veces que apareció en la política española fue con la “Unión Patriótica” del General Primo de Rivera.

Por fin pueden de nuevo dormir tranquilos los españoles nerviosos por el rumbo de la Patria. Vuelve a encenderse la lucecita, aunque no en El Pardo, sino en Basta Ya.

El candidatín.

El señor Rajoy reúne hoy a la Junta Directiva Nacional de su partido para hacerse proclamar candidato a la presidencia del Gobierno. La tal Junta es un nutrido órgano de unas quinientas personas que no tiene poderes reales pero sí un valor simbólico, aclamatorio, equivalente al gran escudo sobre el que los antiguos francos merovingios alzaban a quienes proclamaban reyes para que todos los viesen.

Es palmario que lo que pretende el señor Rajoy de este modo es afianzar su tambaleante liderazgo, puesto en cuestión en la derecha hasta por las alegres comadres de Génova. El señor Rajoy debe su actual posición de presidente del PP al dedo del señor Aznar, su patrono o capo, pero no a una decisión de un congreso del partido. La reunión de la Junta Directiva Nacional trata de soslayar este déficit de legitimidad mediante el manso acatamiento de un órgano tan numeroso que pueda pasar por un congreso. Y, por cierto, con un curioso nombrecito, “junta” que, con el de “golpe” y “guerrillero” son las tres últimas y más destacadas aportaciones españolas al vocabulario político planetario. Las juntas por antonomasia en España son las militares, aunque en la transición apareció una celebrada Junta Democrática que remitía por implicación a las juntas comuneras y que luego ha reaparecido en la Junta de Comunidades.

En todo caso, la ceremonia de hoy será un trampantojo, un escamoteo, un conejo sacado de una chistera y, como todo lo que emprende este perdedor nato, esta nulidad de dirigente, un fracaso, porque la aquiescencia de los quinientos mansos sólo pondrá en evidencia que el señor Rajoy no es más que un peón del señor Aznar y un peón, como el famoso palomo, cojo, que carece de apoyo real en su partido y no cuenta con la única designación que hoy tiene legitimidad en democracia, esto es, la de un congreso debidamente convocado.

Como en todas las decisiones del señor Rajoy, el perdedor, es peor el remedio que la enfermedad.

Francamente.

La prensa anda incendiada con el clan Franco que disfruta de un elevado patrimonio, heredado del Caudillo, tiene un régimen fiscal privilegiado y lleva años dilapidándolo porque los Franco, por lo que parece, no saben administrar nada si no es a tiros. Con sinceridad, no me parece tan grave. Ya supongo que los Franco serán supermillonarios. Francisco estableció el régimen más corrupto de la historia de España y lo administró durante cerca de cuarenta años sin responsabilidad más que ante Dios y la Historia que, siendo dos tribunales harto improbables, no le pedirán cuentas de lo que fue pillando a lo largo de los años. Nada, nada, que los Franco paguen impuestos, como todo quisque, que se les obligue a cumplir la ley y aquí paz y después gloria. Tampoco parece que los descendientes del viejo criminal sean peligrosos excepto, ocasionalmente, para sus cónyuges. Que les den orden de alejamiento y listo.

Lo que me parece escandaloso es que Franco siga enterrado en la Basílica de Cuelgamuros, altar por medio con José Antonio Primo de Rivera, el hijo del de la Unión Patriótica, que siga existiendo la Basílica de Cuelgamuros y, sobre todo, que subsista una Fundación que se llama Francisco Franco. ¿Alguien imagina en Alemania una fundación que se llamara “Adolf-Hitler-Stiftung” u otra en Italia de nombre “Fondazione Benito Mussolini? Pues eso.

diumenge, 9 de setembre del 2007

De la mala fe y la calumnia.

En un artículo publicado en El Catoblepas, titulado El inverosimil Laberinto del Fauno y que, salvo el párrafo que citaré a continuación, no he leído pues he hecho el propósito de no leer una sola línea más de su autor por las razones que a continuación se expondrán, el señor Rodríguez Pardo dice:

"De hecho, la única mención que conocemos de la protesta de 1956 tuvo como objeto denigrar a sus actores: Ramón Cotarelo, en un reciente artículo suyo, afirma que las acciones de los comunistas durante el franquismo se reducen a «terrorismo» [sic], por una simple mención biográfica que le sirve de excusa para su larga diatriba anticomunista: Pablo Lizcano señala en su famoso libro La generación del 56. La Universidad contra Franco (1981) que la madre de Ramón Cotarelo era confidente policial en aquella época. Lo más curioso es que Cotarelo haya tenido que esperar al 50 aniversario de aquellos acontecimientos –25 años después del libro de Lizcano, que para todo un catedrático de Ciencia Política como Cotarelo debería ser de lectura obligada– para afirmar que demandará por calumnias a Lizcano. Afirmación que intenta ocultar el verdadero objeto de su artículo, que no es sino denigrar las acciones del Partido Comunista; dentro de la memoria histórica de nuestra democracia coronada, no es el partido sino «el pueblo» el sujeto de la Historia y el resistente antifranquista, como si estuviéramos asistiendo a un capítulo de la teleserie Cuéntame como [no] pasó".


Debe de ser imposible reunir en menos líneas mayor mala fe e igual falta de sensibilidad y escrúpulos morales. Contesto a continuación con la brevedad que me sea posible porque, aunque dicho señor no lo crea, este asunto, que hunde sus raíces en un tiempo oscuro y difícil sobre el que si él habla (que no lo sé), o tiene algún juicio, lo hará de oídas y a través de la lente de su ideología, me resulta muy desagradable y especialmente doloroso.

I.-Cuando se publicó el libro del señor Lizcano en 1981 lo leí de cabo rabo y no hice nada porque entonces aún vivía mi madre, era mayor, había dado todo en la vida por una causa en la que siempre creyó hasta sus últimos días, la República, y yo no quise causarle inútiles sufrimientos como sucedería caso de iniciarse algún tipo de controversia sobre el libelo del señor Lizcano, cual bien claro està viendo de qué gente estamos hablando. Supongo que el señor Rodríguez Pardo no entenderá esta actitud. Quizá él, de haber estado en mi caso, hubiera hecho algo distinto y yo mismo admito que, visto el uso que puede llegar a hacerse de un silencio movido por la preocupación filial, pude haberme equivocado entonces. Pero esa es la verdad.

II.- Tanto en la edición de 1981 como en la reedición de 2006 el libro del señor Lizcano en este asunto concreto es un libelo y su autor un mendaz porque propala una infamia sin prueba alguna, sin referencia, sin fuente, en línea con la práctica que fue habitual entre los comunistas estalinistas y, según se ve, sigue siéndolo entre los postestalinistas, de valerse de los medios más innobles.

III.- Imagino que el señor Rodríguez Pardo considera que el mero decir de alguien que ha escrito una “diatriba anticomunista” es suficiente para descalificarlo moral e intelectualmente, como pretendían los comunistas estalinistas y sus herederos. Pues, a pesar de lo que él crea, se puede ser anticomunista sin ser por ello inmoral o intelectualmente negado. Igual que se puede ser comunista sin que por ello sea uno persona de valor en campo humano alguno.

IV.- No he esperado al cincuenta aniversario de nada para iniciar acciones legales contra el señor Lizcano dado que tampoco ahora voy a hacerlo. El pasaje del artículo sobre su libro (edición de 2007) en que las anunciaba estaba redactado de forma deliberadamente ambigua porque hay otros miembros de mi familia –que no tuvieron conocimiento de los hechos en 1981 como lo tuve yo sin participárselo- que tienen intención de hacerlo. Yo ajusté cuentas con el libelo el año pasado, ya con mi madre desaparecida, en el terreno de la publicística, que es el mío, aprovechando su reedición, diciendo que el señor Lizcano miente y a ello me atengo porque estoy en lo justo, como saben quienes tienen conocimiento directo de los hechos y no están cegados por el odio, el resentimiento o el afán de notoriedad. Todos quienes saben que estamos hablando de una gran mujer y una persona excepcional moral e intelectualmente que, como pasa a veces en estos casos, tuvo que pagar muy caros esos dones que la adornaron toda su vida. Y por mentiroso y calumniador quedará el señor Lizcano mientras no presente pruebas de lo que dice que, como sin duda sabe el señor Rodríguez Pardo, es condición inexcusable para que alguien que no sea un canalla dé por buena una acusación. Cosa imposible porque tales pruebas no existen, ya que se trata de una fábula. Supongo que también aquí el señor Rodríguez Pardo habría actuado de forma diferente pero es que, por fortuna para ambos, el señor Rodríguez Pardo y yo somos muy diferentes.

V.- No aspiro a que el señor Rodríguez Pardo entienda la agonía que se encierra en el hecho de que alguien que lo ha dado todo por una causa sea calumniado y vilipendiado por quienes teóricamente pertenecen a su campo. Pero, aunque él no lo sepa (o no quiera saberlo) ese destino fue muy frecuente entre los comunistas o gentes cercanas a ellos y no solamente en España, sino en todo el mundo, especialmente en los tiempos del estalinismo y también de los posteriores. Los testimonios literarios, biográficos e historiográficos son apabullantes.

VI.- Tampoco aspiro a que el mencionado señor entienda el intrincado problema moral que supone para una familia de cuatro miembros, padre, madre y dos hijos, todos los cuales pasaron por las cárceles de Franco, mantener una actitud de izquierda y de compromiso antifranquista cuando se ha sido víctima de tamaña vileza.

VII.- Después de releer el párrafo citado al principio de este escrito sólo me resta decir que no aspiro a nada en relación con el señor Rodríguez Pardo. Aprovecho asimismo para anunciar que me considero desligado del compromiso que tenía de responder a un furibundo recontrarrefrito que en su día me dedicó también en El Catoblepas, a propósito de una controversia sobre un libro del señor Bueno y otro mío acerca de la izquierda. La verdad es que lo posponía pues me asaltaba una extraordinaria pereza a la hora de ponerme a ello, ya que nunca es agradable tener que tratar con quien hace gala de tan obsesiva mala fe. Imagino que el señor Rodríguez Pardo dirá que me acobardo y que no tengo agallas para contestarle. Pero ¿se extrañará alguien de que responda que, al recurrir a un juego tan sucio y con golpes tan bajos como propalar infundios sobre la madre de un adversario o antagonista, pierde uno todo derecho a que lo traten como a una persona de honor siendo así que difama a sabiendas pues repite una calumnia que fue denunciada como tal y jamás demostrada verdadera?

La ilustración que acompaña es la famosa tela de Botticelli La calumnia de Apeles, con la que también adornaba mi respuesta al citado libelo del señor Lizcano en
El Catoblepas y que se encuentra en la Galeria de los Uffizi. Sin ilustracion aparecio esta respuesta en la revista Sistema nº 196, enero de 2007 (págs. 107-120).