dimecres, 20 d’agost del 2008

La no-crisis que no cesa.

¡Menudo ojo el del Gobierno español a la hora de calificar y definir la presente crisis económica! En su última comparecencia, el señor Rodríguez Zapatero que debe de haberlo tomado a título personal siguió empleando eufemismos como "frenazo" o "estancamiento". Y hace un par de días su ministro de Hacienda, señor Solbes, probablemente el político al que los hechos han desmentido más veces en los últimos tiempos, decía con ese indescriptible gesto suyo de hastío como de mayordomo de John Galsworthy que España roza la recesión pero que no llegará a sufrirla. ¡Santo cielo! La única esperanza que tenemos de que esto sea cierto es que funcione la ley de probabilidades y que alguna vez acierte el señor Ministro por tanta casualidad como la que hizo que el famoso burro tocara la flauta.

Ayer las bolsas europeas, la española la primera, cerraron con pérdidas. 2,9% en el caso de la de Madrid en donde el Ibex 35 se situó en 11.335 puntos. Debe recordarse que a comienzos de año estaba casi en los 15.000 y que ha perdido un veinticinco por ciento más o menos. La causa de este enésimo "martes negro" es el acusado descenso de Wall Street en donde todo el mundo está muy nervioso en tanto no se sepa que pasará con las dos mastodónticas reliquias de los años del New Deal, Fannie Mae y Freddie Mac. Si estarán mal las cosas que se empieza a considerar la posibilidad de nacionalizarlas como si los EEUU se hubieran "venezolanizado". Y no ayuda nada a recuperar la tranquilidad que el parquet sea un nido de rumores sobre cuál será el próximo banco en caer. Se espera que el de los hermanos Lehman anuncie pérdidas por mil ochocientos millones de dólares, pero es posible que los hados o la diosa Fortuna hagan caer torres más altas.

Se ha dicho hasta la saciedad: ésta es una crisis que toca la viga maestra del edificio del capitalismo que es el crédito. Por eso mismo es tan lenta, porque el vicio afecta al mecanismo de la confianza. Nadie quiere reconocer que tiene un volumen importante de créditos de dudoso cobro en cartera precisamente porque el crédito descansa sobre las apariencias y hay que disimular. Por eso nadie suelta prenda. Pero al mismo tiempo todos sabemos que mientras no quede claro a la luz del día el estado financiero de los bancos, quién tiene agujero y quién no, la situación no podrá resolverse. Y el asunto no es baladí. No hace mucho que el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, decía que la crisis crediticia podía llegar a costar un billón de dólares de forma que mientras no se sepa quién pechará con qué y por cuánto aquí no se moverá nadie y nadie hará nada, probablemente porque nada cabe hacer, fuera de esperar que las aguas vuelvan a su cauce por sí solas tras haber causado los destrozos que hayan causado.

Ciertamente esto es lo que pasa a todo el mundo. Una ojeada a la actitud que están tomando las autoridades monetarias y los bancos centrales en otros países demuestra que como nadie sabe qué hacer no está haciendo nada y la nada que uno hace en su casa es contraria a la que hace otro en la suya. La Reserva Federal de los Estados Unidos sigue pensando mantener los tipos de interés en el dos por ciento a pesar de que los precios al por mayor han aumentado casi un diez por ciento y que la inflación amenaza con subir. Igual que en el Japón en donde, a la vista de que la economía se ha contraído en un 2,24% en el último año, el banco central ha decidido mantener los tipos de interés en un 0,5 por ciento para reanimarla. En el otro extremo del escenario, el Banco Central Europeo tiene el precio del dinero en un 4,25, más obsesionado con combatir la inflación que con estimular la economía.

El mero hecho de que ante un problema igual o muy similar de contracción económica, caída del consumo, altos precios energéticos, amenaza de inflación, etc, de estanflación en definitiva, unos hagan una cosa, esto es, bajar o mantener bajos los tipos de interés y otros exactamente la contraria, subirlos, demuestra que el personal no tiene ni idea de cómo salir de la situación, probablemente porque la situación de desconfianza general de todos hacia todos sea opaca.

Por esta razón el Gobierno español ha convocado una reunión vacacional de mucho aparato mediático para dar a entender que está al mando y que toma medidas de las que unas son para dentro de bastantes meses y otras no significan nada. Es mejor así, que no haga nada. Es decir que siga el ejemplo de los demás. Pero que cuando menos llame a las cosas por su nombre y se deje de circunloquios y garabatos que producen irritación en el auditorio: eso de ahí fuera es una crisis ecónomica cuyos peores momentos, según diversos expertos, aún están por llegar. En España y en todas partes.

(Las imágenes son fotos de Mike Licht, NotionsCapital.com, bajo licencia de Creative Commons).

Ni una piedra más.

Los de Amnistía Internacional están felices porque las autoridades iraníes han suspendido las ejecuciones por lapidación. Suspendido no quiere decir abolido, pero algo es algo y de momento los dos chavales a quienes iban a lapidar en un par de días van salvando el pellejo y les han conmutado la pena. En AI están tan contentos que nos han escrito una carta a todos los que firmamos para protestar por los ejecuciones planeadas en la que se dice que hemos aportado nuestro grano de arena a esta solución transitoria. Desconfío de que sea así. La experiencia me dice que los fanáticos, la gente cruel y despiadada, no suelen escuchar las voces pidiendo clemencia y mucho menos justicia. Basta recordar cómo Franco hizo fusilar a cinco personas (de un total de once condenados a muerte) en septiembre de 1975 un mes y medio antes de morir él mismo a pesar de que medio mundo le pidió que las perdonase.

De todas formas es una noticia estupenda que no lapiden a los dos muchachos. De algo habrá servido lo que hicimos y uno se siente mejor.

dimarts, 19 d’agost del 2008

Las cartas.

El género epistolar es muy peligroso. Por una carta andan las autoridades tratando de volver a meter en el trullo a De Juana Chaos. La dichosa misiva que envió a sus incondicionales reunidos en San Sebastián para recibirlo como si fuera un héroe y no el antiguo fascista reciclado en abertzale (en lo que no parece haber hecho mucha mudanza) y vulgar asesino que es. Una carta que puede servir para hacer lo que anunció un ministro de Justicia de primer Gobierno del señor Rodríguez Zapatero, "construir imputaciones" contra el etarra para mantenerlo en la cárcel.

Ya dije en un post anterior que había leído la carta de marras y no me parecía que fuera constitutiva del delito de "apología del terrorismo" ni de ningún otro. Era una pieza de retórica inflada y bastante vulgar con los topicazos habituales de "no podrán con nosotros", venceremos, etc. Pero no un enaltecimiento de terrorismo. No me corresponde a mí decidir este delicado asunto sino a los jueces y serán ellos quienes digan si el texto es o no delictivo. Sí quisiera llamar la atención sobre dos asuntos que no deben de perderse de vista si no queremos cometer injusticias y prostituir el Estado de derecho. En primer lugar, este tipo de delitos de opinión, siempre en la frontera de la libertad de expresión, tienen un elevado contenido subjetivo susceptible de muy diversas interpretaciones. Lo que para uno es una clara glorificación del terrorismo para otro no es más que un acto de desagravio y para un tercero (por ejemplo, para mí) una cursilería. Siendo esto así, dependiendo la calificación de una interpretación subjetiva es preciso estar muy seguros de que haya delito objetivamente hablando y no se cometa una arbitrariedad.

En segundo lugar dado el ambiente que se ha creado con la excarcelación del delincuente, con mucho sentimiento y mucha indignación, habrá una presión social muy fuerte para que se procese, se condene de nuevo a De Juana y vuelva a la cárcel en donde muchos quieren verlo hasta su último suspiro. Me da la impresión de que no es el momento más adecuado para instruir un sumario contra este asesino.

Asesino que no solamente no se arrepiente sino que no parece aprender de la experiencia. Después de los tres años que le cayeron por escribir dos articulitos en uno de esos periódicos abertzales por el delito de amenazas, sabiendo el clima de generalizada indignación que hay con su libertad y las ganas que le tienen las autoridades para que no se las acuse de ineficacia, hace falta ser bastante necio y muy creído para reincidir en la práctica de andar dejando papeles con manifestaciones que lo pueden llevar de nuevo ante los tribunales.

La otra carta parece ser una circular a los presos de ETA escrita por un antiguo fundador de Herri Batasuna, un hombre que tiene un nombre en el seno del abertzalismo pero que prefiere mantenerlo oculto supongo que por miedo a las represalias.

Es de esperar que esta segunda carta sea genuina y no un montaje de la policía española para debilitar la moral de los presos etarras, pandilla de criminales con las manos tintas en sangre a quienes su aparato de propaganda llama "presos políticos vascos". Si lo es, si es verdaderamente una carta de un "arrepentido", tiene el mismo peligro en sentido inverso del que tiene la cartita de De Juana, que le caigan represalias si bien de distinta naturaleza. Los presos forman parte de la estrategia de ETA y una parte no pequeña porque son el elemento fundamental para mantener cohesionado el apoyo social que aún le queda. Todo lo que contribuya a debilitar la moral de esos presos será un golpe a la estrategia de la lucha armada; por eso es previsible que ETA actúe con contundencia contra el autor de la carta, un escarmiento mafioso a su debido tiempo al estilo del de "Yoyes" podría ser el procedimiento por el que la banda se asegure la fidelidad perruna de sus presos.

(La imagen es una foto de Manel, bajo licencia de Creative Commons).

Internet y abre España

Originariamente vi la noticia en El País, sobre que Internet supera a la prensa como fuente de información en EE UU y luego me fui a la fuente, que el periódico citaba religiosamente, esto es, The Pew Research Center for the People & the Press donde en efecto quedan muy claras las tendencias de los tiempos que corren: descenso generalizado de la prensa de papel y de la televisión y ascenso de internet. Y todo ello a mucha velocidad. La encuesta telefónica del Pew Research Center con una muestra nacional de 3.615 personas (2.802 con teléfonos de mesa y 813 con móviles) tiene un margen de error de más/menos dos. Los datos permiten comparar en serie histórica de quince años, desde 1993 a 2008 y los resultados son llamativos. Preguntada la gente qué medios emplea para mantenerse informada de la actualidad se ve que los periódicos de papel han perdido veinticuatro puntos porcentuales (de 58% a 34%) en esos quince años, la radio doce (de 47% a 35%) y, lo que es más curioso, en algunos casos la televisión es la que más ha perdido de todos: veintidós puntos en las noticias de la TV local (de 47% a 25%) y treinta y uno en el de las noticias de la noche (de 60% a 29%). ¡Qué breve ha sido el reinado del medio de comunicación del que llegó a decirse que barrería a los demás y sobre el que se han escrito bibliotecas enteras a veces muy ominosas, sosteniendo, entre otras profecías, que el homo sapiens sería sustituido por el homo videns; al menos tal cosa vaticinaba Giovanni Sartori a comienzos de los años noventa en su famoso libro Homo videns!. A lo mejor puede reemplazarse hoy por el homo navigans. De hecho este blog se llama Palinuro, consumado piloto de navío. Porque el porcentaje de quienes acuden a la red para informarse ha pasado desde un miserable dos por ciento a un treinta y siete por ciento en 2008; un acenso vertiginoso.

El desglose más fino muestra que este 37% de gente que se informa en internet procede de clase media-alta y alta y es bastante joven. Pero estos dos datos se corregirán a lo largo del tiempo, el primero porque el acceso a la red se abarata a ojos vistas y seguirá haciéndolo en el futuro ya que es un instrumento imprescindible para moverse en sociedad, y el segundo, porque los jóvenes de hoy serán viejos en cuarenta años y, para entonces, la proporción de usuarios de internet se habrá multiplicado por dos o más de dos, mientras que el uso de los demás medios seguirá descendiendo. Recuérdese también que lo que pasa en los EEUU pasa en unos años en este oscuro rincón del imperio.

A estas alturas sería pretencioso que me empeñara en explicar el porqué del fulgurante ascenso de internet y el imparable descenso de los medios "tradicionales", incluida, quién había de decirlo, la vieja "tele": la rapidez de acceso (todo al instante), la enorme abundancia de información (desde la más generalista a la más especializada en todos los campos del saber), la actualización permanente (tiempo real) , la disponibilidad a todas horas y todos los días del año (internet no cierra ni se va de vacaciones) , el carácter de multimedia (mezcla de cine, televisión, música, imagen, sonido, texto), la inmensa versatilidad de cometidos (sirve para hablar por teléfono, hacer la compra, reservar habitaciones, sacar entradas, "chatear" y hasta delinquir) hacen que no tenga rival.

Sólo insistiré en un tema que para mí fue decisivo, el de la libertad en todos los órdenes. Libertad de creación, desde el momento en que se borran los límites entre lo público y lo privado: quien tenga algo que decir, escribir, cantar, pintar, vender, comprar, etc sólo tiene que colgarlo en la red. Luego tendrá la audiencia que tenga, que ese es otro asunto pero, sea la que sea, lo que se haya subido estará disponible aquí o en el Japón sin problema alguno. Por ejemplo, ¿qué es un blog como éste? Un diario personal en el que el autor hace público lo que le parece y lo hace en todo el mundo. Como puede hacerlo todo el mundo que tiene la posibilidad de hablar como el Papa, urbi et orbi.

Libertad de expresión: el autor hace público lo que le parece y es único responsable de lo que cuelga en la red, de la forma y el fondo, sin tener que dar cuentas a nadie, salvo a la Justicia si llega el caso, sin recibir consignas, sin esperar el visto bueno de algún comisario político ni temer la inevitable censura de cualquier menda que funja de director de uno de esos medios que, salvo alguna honrosa excepción, son partidos políticos en los que casi todos los articulistas y reporteros enfocan las noticias desde el mismo punto de vista.

Libertad de exposición: los blogs, las páginas web, internet en definitiva, siendo el territorio de la información y la comunicación, permite que cada cual conserve todo lo que ha ido subiendo con el tiempo, bien ordenado y clasificado (si se ocupa de ello), de forma que cualquiera puede consultar como en una hemeroteca o en un archivo los escritos del pasado sin más límite de tiempo que el que lleve funcionando la página, lo cual es muy cómodo para el usuario y timbre de orgullo para el autor que ido haciendo su obra a la vista del público. Por ejemplo, los lectores de este blog pueden acudir a la columna de la derecha donde encuentran todas las entradas de dos años debidamente clasificadas por temas, los libros, las películas, las exposiciones, los comentarios de actualidad, de política, de economía o de arte; todo. ¿En qué otro medio puede hacerse algo así?

(La imagen es una foto de faiper, bajo licencia de Creative Commons).

dilluns, 18 d’agost del 2008

Terrorismo de estío.

Después de leer en El País las andanzas de los descerebrados del Comando Vizcaya puede uno preguntarse cómo se habrán puesto esas tres bombas de ayer en Málaga. Digo esto porque da la impresión de que los del comando eran como los delincuentes de Rufufú, título que se dio aquí a I soliti ignoti, de Mario Monicelli, recientemente fallecido. Se trataba de chupar rueda del éxito de Rififi icono del cine negro francés, de Jules Dassin, y haciendo ver que era lo contrario, esto es, si los de Rififi eran muy listos, los de Rufufú eran unos verdaderos idiotas. Pues eso.

Quiero decir que dadas las circunstancias de agobio por las que atraviesa ETA, perseguida, deslegitimada, acorralada, es posible que esas bombas no las haya puesto un comando como tal sino tres chavales que van de veraneo con sus padres, con un petardo en la mochila y en vez de salir el sábado de kale borroka en Lekeitio prefieren plantar una bomba en Torremolinos o en Málaga. Así la banda se ahorra un dinero en alquileres, trasportes y hasta manutención pues todo corre a cargo de los padres, que pueden estar enterados de los entretenimientos de sus hijos o no. Es sólo una hipótesis pero a la vista de la crónica de El Pais, comprobando cómo trabajan estos terroristas de vía estrecha, es bastante verosímil.

Esa lamentable falta de profesionalidad en la noble arte de despanzurrar al prójimo en defensa de gloriosos ideales es consecuencia de las circunstancias biográficas en que se recluta hoy día a los alevines de terroristas, esto es, en las cuadrillas de amigos, esas peculiares formas de asociación juvenil en el País Vasco que hacen las delicias de los sociólogos, los antropólogos culturales, los psicólogos y, últimamente, los terroristas y sus feroces depredadores, los sabuesos de la policía. En esas cuadrillas que son formas de socialización crecen los chavales en mitad de pautas morales de muchas clases, una de ellas, sin duda, independentista, antiespañola, violenta, con culto a ETA. Son como sectas y, tratandose de chavales, con tendencias agresivas, belicosas. Lo que hacen todos los chavales en todas partes.

En algunos casos (ese de la carta a sus padres, explicando su decisión de pasar de la condición de "legal" a la de "liberado") da la impresión de haber una cultura de la persecución, la lucha, el sacrificio, el martirio, también muy propio de las organizaciones sectarias. Se trata de comportamientos vocacionales, casi místicos. Es el pro Patria mori de esta generación de vascos. Anda que es poco romántico eso de aparecer en la tele con una capucha soltando comunicados en pro de la Patria Vasca. ¡Mira Aita, ese de la capucha soy yo!

Sí efectivamente, muy mal debe de estar ETA para reclutar chavales y además tan fanáticos. Todo el mundo sabe que lo único que da resultado en el tipo de negociado que tiene montado ETA son asesinos profesionales. Pero, claro, cuestan mucho tanto contratarlos como fabricarlos uno mismo. Por eso acaban siendo responsables de las ekintzas estos pobres majaderos que creen que están jugando a policías y ladrones.

¿Tan mal como para desaparecer? Desde luego que sería estupendo. Fraga y ETA son lo único que nos queda del franquismo. El primero ya va para largo que no hace mucho daño y la segunda tampoco. Según asegura Txema Montero en una entrevista también en El País el fin de ETA empezará cuando considere que ha llegado el momento de asesinar a nacionalistas. La verdad es tremendo leer algo así. Es tal el encanallamiento moral del País Vasco con esa lacra de terrorismo que la gente parece perder el sentido de la medida; incluso gente prudente como este abogado que fue de HB, pero expulsado en 1992 probablemente por falta de fe en la lucha armada etc, etc. Porque decir que ETA puede decidirse a matar nacionalistas es reconocer que ahora tiene decidido no hacerlo. Y eso plantea para mí el verdadero problema moral del País Vasco y el valor que tiene el ser allí nacionalista. Para explicarme con claridad: si yo fuera nacionalista vasco dejaría de serlo en el momento en que me enterara de que unos canallas andan asesinando a nuestros semejantes por no serlo y que, por lo tanto, ser nacionalista es un modo de asegurarse la seguridad personal. Dejaría de serlo ipso facto y durante todo el tiempo en que los canallas estuvieran cometiendo sus fechorías.

No siendo vasco ni nacionalista es poco lo que puedo hacer pero ese poco lo hago: no defender el derecho de autodeterminación (del que soy firme partidario) en tanto haya criminales asesinando gente en defensa de ese mismo derecho.

(La imagen superior es una foto de jmendicute, la inferior de Kontrainformatu, ambas bajo licencia de Creative Commons).

¿Tolerancia de la intolerancia?

Interesante este ensayo de Yves-Charles Zarka (Difícil tolerancia, traducción de Alejandro García mayo, Madrid, Escolar y mayo, 2008. Ed. original francesa, Difficile tolérance, PUF, París, 2004, 158 págs.) que aborda una de las cuestiones cruciales en las democracias contemporáneas, la de la tolerancia. El primer escrito en favor de este principio es la Carta sobre la tolerancia, de John Locke. El movimiento de Les politiques activo durante las guerras de religión en Francia no abogaba estrictamente por la tolerancia sino por un criterio pragmático de la conveniencia de no seguir con los enfrentamientos armados lo cual acabaría desembocando en la tolerancia. Pero el escrito más famoso y que más hizo por extender la idea y la práctica de la tolerancia fue el de Voltaire a propósito del Affaire Calas. Desde entonces la implantación de la tolerancia fue abriéndose camino en Europa apoyándose entre otras cosas en los decretos de emancipación de los judíos en el siglo XIX y la separación de la Iglesia y el Estado en los tiempos de la política radical. En el siglo XX en Europa ningún sistema democrático cuestionó el principio de tolerancia heredado de tiempos anteriores, hasta que el fenómeno de la inmigración y el multiculturalismo obligó a reflexionar de nuevo sobre él al descubrirse que su imperio no estaba garantizado. Y a este efecto se ha escrito este libro, para probar que la tolerancia hacia las minorías musulmanas en los países occidentales (singularmente Francia) es muy difícil porque éstas a su vez son intolerantes y tratan de establecer una tiranía de la minoría. .

Zarka sostiene que la tolerancia descansa sobre dos pilares, la separación entre lo político y lo religioso y el reconocimiento de la alteridad. Además su rasgo característico es la reciprocidad, la tolerancia de A hacia B requiere la de B hacia A. Y tiene un límite que Zarka expone con claridad: "...puede decirse que el límite absoluto de la tolerancia se encuentra en los principios fundamentales que definen una democracia constitucional" (p.80).

Para arbitrar y defender esa idea de tolerancia nuestro autor sostiene que hay que poner en pie un artilugio jurídico-político que está muy interesado en diferenciar de un mandato moral, al estilo en que lo hacía Kant cuando decía que podría haber un Estado republicano incluso en un pueblo de demonios. También ha de ser posible encontrar formas coexistencia incluso en una sociedad de demonios (p. 31); ese artilugio jurídico-político es lo que Zarka llama la "estructura-tolerancia".

La estrutura-tolerancia tiene que imponerse en un mundo desgarrado no ya por conflictos políticos, económicos y sociales, sino por los étnicos, de grupos, pueblos o naciones en el que ya han fracasado los dos intentos uniformadores anteriores, el del comunismo y el del "occidentalismo" por así decirlo, o sea la idea de que los valores occidentales sean sin más universales (p. 35). La imposición de la estructura-tolerancia se da en la medida en que se implante un reconocimiento sin reconciliación. En el debate sobre reconocimiento se identifican las dos posiciones dominantes actuales en la filosofía política: la liberal de la igual dignidad de las personas y la comunitarista de la diferencia (p. 40). Lo difícil de la situación es que si la primera no acierta a garantizar la tolerancia como institución práctica, la segunda acaba negando su necesidad.

El dispositivo fundamental de la estructura-tolerancia es la neutralidad del Estado y la laicidad (46) y descansa sobre cuatro principios, a saber: 1º) distinción entre las esferas de la autoridad política y la autoridad religiosa; 2º) laicidad del espacio público; 3º) igual dignidad de las religiones; 4º) protección de las libertades individuales. (p. 60)

En la aplicación de la estructura-tolerancia aparecen dos escollos, las tiranías de la mayoría y de la(s) minoría(s). La de la mayoría es muy conocida (y tratada) en la teoría política; no así la(s) de la(s) minoría(s), que empiezan a sentirse en nuestro tiempo siendo la más típica y conocida la de la minoría islámica. (p. 80). Para contrarrestar esta posibilidad, Zarka añade dos principios a los cuatro anteriors: a) el de imparcialidad y b) el de legitimidad de las diferencias culturales.

Defiende el autor su concepto de tolerancia frente al liberal de Rawls, al que no considera suficientemente kantiano porque si lo es en lo normativo no así en lo antropológico e histórico. Para liberar a la tolerancia de la perspectiva religiosa y la fundamentación teológica hay que hacerla derivar de la concepción kantiana de la ley moral como ley de la razón y de la libertad como autonomía de la voluntad (p. 90), nociones perfectamente ajenas al Islam.

La última parte de la obra de Zarka formula una crítica al concepto de ciudadanía multicultural y centra su atención en el problema de la existencia o no de los derechos colectivos. Para ello entra en polémica con el defensor de estos derechos, Will Kymlicka, para llegar a una solución: la de "fundar los derechos culturales o derechos a la diferencia en los del individuo con carácter indirectamente colectivo." (p. 110) Es decir, el asunto no es tan grave como parece ya que, frente a la dicotomía frontal entre derechos individuales y derechos colectivos que parecería no tolerar mediación alguna, se alza este tercer género de "derechos individuales indirectamente colectivos", muy apropiado para quien no admitiendo más que la teoría de los derechos subjetivos se ve en la obligación de explicar la existencia de minorías que reclaman derechos colectivos, como es el caso de las minorías islámicas. No hace falta decir que éste es el punto débil del libro, así como de casi todo el pensamiento de la tolerancia democrática: no sabe predicar la tolerancia del intolerante, pero tampoco es posible encontrar una teoría satisfactoriamente democrática para suprimirlo.

La otra parte del libro, escrita por Cynthia Fleury, llamada La crisis contemporánea de la tolerancia: Islam y Occidente es menos abstracta que la primera parte y muestra bien a la claras cuál su objetivo: afirmar que el Islam desconoce la idea de tolerancia. La vieja Dhimma no puede considerarse tal ya que no es más que el conjunto de los no creyentes vencidos y sometidos y carentes de derechos, lo cual tampoco es tan extraño ya que, según Fleury, el Islam no admite que los seres humanos sean titulares de derechos (p. 125) pues ese orden está reservado sólo a Dios. La Dhimma, en el mejor de los casos, es una garantía de derechos limitados y obliga a los dhimmi a diferenciarse por su atuendo exterior para que no se confundan con los musulmanes. Ahí es donde se encuentra el origen de la famosa estrella amarilla para los judíos (p. 135).

La separación del mundo entre creyentes y no creyentes es total y no se rompe porque hoy se extienda el Dar ash-shahada que, al parecer, se traduce como "espacio del testimonio" y se refiere a los musulmanes viviendo en tierras de infieles, esto es, la colectividades islámicas en nuestras sociedades. Para Fleury no es nada parecido a una mundialización del Islam sino, al contrario, una especie de caballo de Troya musulmán en nuestras sociedades que trata de cambiar el carácter de éstas y de conseguir una estrategia de islamización (pp. 142/143).

El concepto de tolerancia implica el tránsito del "sujeto colectivo" al "sujeto individual" pero éste carece de status en el Islam que es un régimen totalitario: "No existe una sola faceta de la vida de un ser humano que no esté connotada, afectada o interpelada por el Islam. El Islam tiene respuesta para todo. Si fuese un sistema político, encajaría con el fascismo; si fuese una doctrina, sería totalitaria". (p. 146) Caso cerrado: el islamismo no puede ser tolerante.

Quizá resulte excesivamente radical el pensamiento de ambos autores pero, en lo básico, están en lo cierto: la convivencia con los intolerantes es muy difícil, si es que es posible.

diumenge, 17 d’agost del 2008

¿Vuelta a la guerra fría?

La diplomacia es una actividad muy sutil. De hecho todavía habla francés, con gran irritación de los ingleses y no digamos de los alemanes, con delectación de los italianos, admiración de los rusos, desconcierto de los españoles y envidia del Vaticano. Ahora que la nueva guerra del Cáucaso ha terminado con la rendición de Georgia comienzan las actividades de esta ciencia o arte que es la diplomacia, nombre de la política en tiempos de guerra, consistente en ganar en la mesa de negociaciones o, si no es posible porque uno ha perdido la guerra, tratar de no perder más en la posguerra.

El momento diplomático en esta guerra de Georgia es muy delicado y da la impresión de que, así como los rusos siguen jugando sus bazas bien, los gringos están metiendo la pata como acostumbran. Desde que el señor Sarkozy medió de forma fulminante e involucró luego a la Unión Europea para demostrar que somos alguien en el orden internacional (por darle algún nombre) y se atrajo a Rusia dándole palmadas en la espalda si las naciones tienen espalda, el señor Bush se ha puesto borde, en las declaraciones de prensa ha ido subiendo el tono contra Rusia y ha acabado poco menos que ladrando órdenes.

El asunto es tan desaforado y ridículo que uno no sale de su asombro. El tío que tiene un país invadido desde hace cinco años por decisión unilateral de tres individuos en las Azores y sin mandato de las Naciones Unidas es el que le dice a otro que no es aceptable invadir naciones ajenas y que la comunidad internacional y los derechos humanos y bla bla bla. El menda de Abu Ghraib y Guantánamo, el tipo que ha convertido la tortura en ley en su país por el muy ingenioso truco de cambiarle el nombre.

Es obvio que el señor Bush no sabe nada de diplomacia. Da la impresión de no saber nada de nada; ni siquiera qué consecuencias puedan tener sus actos o palabras. Tiendo a pensar que no es enteramente responsable. Para ser sincero me parece un orate porque sólo un orate puede decir que Dios le dice lo que tiene que hacer.

Rusia está dejando claro que no quiere que se la trate como a un cliente más del imperio, que es exactamente lo que está haciendo el señor Bush; algo así como si a Arabia Saudita le diera por invadir el Irak sin su permiso: cosa de llamarlos al orden, sentarlos a una mesa y ponerlos de acuerdo en lo que mande el sheriff. Exactamente el escenario que los rusos no aceptan porque quieren ser tratados como una gran potencia, como cuando la URSS. A una gran potencia no se le piden cuentas de sus invasiones ni se le riñe en público para que declare un cese de hostilidades y mucho menos se le vigila si lo cumple o no. ¿Quién pidió cuentas a L. Breznef cuando la URSS invadió Afganistán? ¿Quién a Lyndon Johnson cuando los EEUU invadieron Vietnam?

La única explicación para el comportamiento del señor Bush, aparte de la mala educación naturalmente, es que crea llegado el momento de tener una confrontación con Rusia y regresar a la Guerra Fría. ¿A cuenta de qué? A cuenta del petróleo probablemente. Pero de ser así, y es inseguro, equivale a enfrentarse al segundo productor del mundo (9,7 millones de barriles diarios mientras que Arabia Saudí produce 10,9 millones, los dos a grandísima distancia de los demás) lo que no es especialmente inteligente, o sea algo muy propio del señor Bush.

Sucede que en esta crisis nadie ha hecho gran exhibición de inteligencia, salvo los rusos que han probado tener prevista la estúpida decisión del señor Saajashvili y han actuado en consecuencia. Y ¿qué decir de los que se quejan de la falta de maneras de los georgianos que han violado la "tregua olímpica" como si esa tregua se hubiera observado religiosamente desde que se restauraron los juegos olímpicos a fines del XIX, siendo así que no solamente no se ha respetado sino que hasta los juegos han sido objeto o campo de batalla de una guerra, por ejemplo la de Palestina en los juegos de verano de Munich en 1972, cuando Septiembre Negro perpetró una matanza de atletas israelíes?

Por lo demás la añoranza de la guerra fría, el enfrentamiento entre los EEUU y la URSS o entre "Occidente" y el "comunismo" no es sólo evidente en la intemperancia y la prepotencia del orate de la Casa Blanca sino que aparece en el otro extremo del vector. Véase la página de precariopoli en Flickr, en donde se afirma que Vladimir Putin es comunista como si nada hubiera sucedido desde 1991 y Fukuyama no hubiera pasado por la tierra. Dice Precariopoli: "Putin fastidia porque es un comunista y cuando da una patada en el culo al criminal Saajashvili, amigo/títere de Bush, armado por los EEUU e Israel, todos los fascistas se ponen a dar gritos. No importa que el sicario de Bush haya bombardeado día y noche Osetia del Sur y haya matado a 1500 civiles rusos en un día". Los hay en verdad inasequibles al desaliento.

La diplomacia es una de las pruebas en estos JJOO y, por lo que se lleva visto, el oro es para la República Popular China, la plata para Rusia y el bronce para la Unión Europea. Los Estados Unidos, como siempre en estos menesteres de hablar, de entenderse, de negociar, los porras. y con la porra. Ellos mismos tienen acuñado un término para el tipo de diplomacia neocon (siempre que escribo "neocon" entiendo el "con" en francés) propio del señor Bush, la llaman Cowboy diplomacy.

(La imagen es una foto de 3arabawy, bajo licencia de Creative Commons).

Cuestión de genio.

El Caixaforum ha abierto una exposición en Madrid que viene de Barcelona sobre Charlot. La organiza conjuntamente con NBC Photographie, París. Es la primera vez que se hace en España y no me suena que en otras partes sean frecuentes las exposiciones sobre el personaje de Charlie Chaplin. La idea es estupenda y yo me lo pasé en grande porque hay de todo: fotos, carteles, recortes de prensa y todo muy bien explicado. Pero lo más llamativo y acertado son bien los cortos que hizo para Keystone, bien algunas escenas de varias de sus películas más recordadas, como Candilejas, La quimera del oro o El chico.

La exposición da cuenta de las distintas etapas de la vida de Chaplin, sus creaciones y sus circunstancias personales y hace especial hincapié en su reacción a la llegada del cine hablado. Charlot decidió quedarse mudo y siguió haciendo un cine en el que no hablaba. Rompió su silencio por fin en Tiempos modernos en la famosa canción del cabaret, cuando Paulette Goddard le escribe la letra, que él es incapaz de memorizar, en el puño de la camisa. Será la primera vez que Charlot cante en pantalla, se genera mucha expectación... pero pierde el puño y decide inventarse la letra de la canción. El resultado es el que se aprecia en este video.



La voz desde luego no acompaña y fue sabia la decisión de no hablar. Y además de sabia, será genial. El cine ya es hablado y Chaplin hablará pero las palabras carecerán de sentido. Que le expliquen a Charlot lo de la relación entre el significado y el significante, base de las teorías de la comunicación moderna y otros saberes complejos. La primera parte de la canción más o menos dice lo siguiente:


SI BELLA GIU SATORE
JE NOTRE SO CAFORE
JE NOTRE SI CAVORE
JE LA TU LA TI LA TUA

LA SPINASH O LA BOUCHON
CIGARETTO PORTOBELLO
SI RAKISH SPAGHALETTO
TI LA TU LA TI LA TUA

SENORA PILASINA
VOULEZ-VOUS LE TAXIMETER?
LE ZIONTA SU LA SEATA
TU LA TU LA TU LA UA

Volverá a hablar en El Gran Dictador, una peli de 1940, cuando parecía que Alemania ganaría la guerra. Dos parlamentos suyos son especialmente decisivos y se mantienen en el recuerdo: uno, habla como Hynkel, el dictador de Tomania en una jerga tan inventada como Se bella giu satore parodiando los discursos histéricos de Hitler y otro como el barbero que personifica a Hynkel y larga un mensaje pacifista, progresista, antinazi.

La exposición resalta igualmente los problemas de Chaplin con el Comité de Actividades Antiamericanas y su exilio en Suiza, cuando los gringos le negaron el visado en 1952 ,y su giro "social" y de protesta de los años treinta. Tiempos modernos es el ejemplo paradigmático. Pero si su crítica social, cargada de sentimentalismo, tuvo tanto impacto fue porque había puesto el genio de su personaje Charlot a su servicio. Tómese, por ejemplo Luces de la ciudad, que más sensiblera no puede ser. Lo que hace que ese melodrama resulte no solamente soportable sino emocionante es que su personaje principal, el vagabundo, sigue siendo el mismo desastre, capaz de desorganizarlo todo y a quien todo también le sale mal, con la mejor de las intenciones. Véase la secuencia del combate de boxeo en esa película y, por encima de las felices carcajadas del público hoy, en 2008, setenta y dos años después de que se rodara, trátese de recordar que Charlot está ahí para conseguir algún dinero que permitiera que la florista ciega recuperara la visión.


A la vez genial por lo que tiene de baile, de danza, de juego, de ritmo y de disparate, de comportamiento peculiarísimo del personaje. Este no es nunca unidimensional sino muy complejo; no solamente es un alma cándida de alfeñique sino que sabe muy bien lo que quiere y, cuando puede, atiza unos sopapos de avío. Por eso no ha tenido jamás rival en la pantalla a pesar de que le llovieron imitadores y llegó hasta a haber concursos de ellos. ¿Para qué le hacía falta a él el cine hablado cuando sus películas eran de mímica, una mímica que entendía el mundo entero?

Tengo a Charlot muy asociado a mi infancia, como en recuerdos de terciopelo. Se me antojaba un pariente algo estrafalario que siempre hacía lo que uno menos esperaba pero al que estaba deseando ver porque su sola presencia ya me hacía reír. A quienes les suceda algo parecido les gustará la exposición de la Caixaforum.

dissabte, 16 d’agost del 2008

La corrupción balear.

No suelo postear sobre asuntos de corrupción porque me resultan muy desagradables, los partidos se cruzan acusaciones de "y tú más" y es muy difícil aclararse pues todo se envuelve rápidamente en una niebla de juzgados, declaraciones, imputados, recursos y presunciones de inocencia, y casi nunca se saca algo en limpio. Es más parece como si hubiera una relación inversamente proporcional entre la opinión general respecto al alto grado de corrupción política, especialmente en los gobiernos locales y la cantidad de casos que llegan a esclarecerse por completo. Sin embargo, los acontecimientos recientes de Mallorca tienen tal alcance y traen a la memoria tantos casos anteriores que justifican un breve cuanto resignado comentario acerca del PP en las Islas Baleares, la actitud de doble rasero y política entendida como forma de hacer negocios.

El primer presidente de la Comunidad fue Gabriel Cañellas, un histórico fraguista que empezó en Alianza Popular, siguió en Coalición Democrática y terminó en el PP, lo que no es mucho cambiar dado que los tres partidos eran y son el mismo. Fue President de 1983 a 1995 y seguiría siéndolo de no ser porque el señor Aznar lo obligó a dimitir a raíz del proceso por el túnel de Soller en el que estaba imputado el señor Cañellas. Por último el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares no le impuso condena alguna por los delitos de prevaricación y cohecho no porque no los hubiera cometido sino porque habían prescrito. Pero un delincuente es siempre un delincuente aunque no sea condenado por prescripción del delito.

El caso del exteniente de alcalde de Palma, Javier Rodrigo de Santos, es como de manual de lo que no debe ser la política. Un menda ultracatólico, opuesto a los matrimonios gays, se gasta casi 55.000 euros de fondos públicos en pagarse sus escapadas a un club de prostitución homosexual, un club de gays. El hombre, que está en la cárcel como preventivo, ha devuelto el dinero y parece dar por buenas las acusaciones. No me extraña, hay hasta videos



Un caso patente de doble moral, incluso de doble vida porque el hombre, a quien al parecer llamaban el impoluto está casado y tiene varios hijos. Hace falta tener cuajo para estar contra los homos siendo uno de ellos; cuajo y algún tipo de neurosis. Los responsables del PP de Baleares dijeron estar "avergonzados" por el tomate que se había descubierto del señor Rodrigo de Santos, habitual participante en las procesiones católicas y besamanos al obispo.

El PP de las Islas se pasa la vida avergonzándose. Ahora vuelve a hacerlo por la trama de corrupción de altos funcionarios del gobierno anterior del señor Jaume Matas. Uno de ellos está en la cárcel por sospechoso de haber desviado hasta tres millones de euros de fondos públicos a sus bolsillos, entre otras fechorías todas muy lucrativas para ciertos particulares, funcionarios y cargos del Gobierno del PP, el presidido ya por Jaume Matas.

Y el propio señor Matas, que dimitió de la presidencia del PP balear en 2007, al no poder formar gobierno a raíz de las elecciones autonómicas de 2007, presenta tonalidades tornasoladas. Si es cierto que se compró un palacete de 750 metros cuadrados construidos, edificio histórico, por menos de un millón de euros cuando el precio en el mercado supera los cinco millones debiera mediar alguna explicación satisfactoria (a lo mejor la hay y yo no la conozco) porque no es frecuente comprar las cosas por el veinte por ciento de su valor.

De los comportamientos actuales y los pasados, del presente y la historia cabe sostener que la corrupción es endémica, epidémica y pandémica en las Islas Baleares. Todo este asunto lo ha sacado el gobierno actual del PSOE. He aquí un ejemplo bien claro de la ventaja de que haya alternancias en los poderes públicos de todos los órdenes. Si no hay anternancia, el poder político acaba delinquiendo; también lo hace con la alternancia pero es mucho menos frecuente.

(La imagen es una foto de Aloriel, bajo licencia de Creative Commons).

Más sobre el debate del Frente Popular.

A raíz de mi post Me apunto al debate respondiendo a un artículo de Jesús Prieto en Insurgente, titulado Hacia un Frente Popular. Autocrítica, Malime publica otro en Insurgente, llamado Me apunto también al debate sobre "hacia un Frente Popular" en el que, según cree, responde a las preguntas de mi escrito. Pero ¿lo hace?.

Ante todo quiero agradecer a Malime el tono de su artículo, civilizado, sin argumentaciones ad hominem ni insultos tan frecuentes en estos debates en los que suele salir la fiera que llevamos dentro. Dicho lo cual no rompo las reglas de la cortesía si digo que su respuesta deja mucho que desear, que ni siquiera es una respuesta, sino un escrito bastante dogmático y nada ceñido a la cuestión.

La aportación de Malime consiste de un lado en demostrar la superioridad de la democracia socialista (o revolucionaria o proletaria, como quiera llamarla) sobre la democracia "burguesa" y de otro, responder a la pregunta de qué sea el socialismo.

En la cuestión de la democracia Malime basa su razonamiento exclusivamente en el argumento de autoridad: que si Lenin dijo, que si Marx dijo. No aporta prueba empírica alguna de que sea cierto lo que él dice, entre otras cosas porque no la hay de la existencia de esa democracia consejista de abajo arriba que Malime piensa que es la verdadera democracia en ninguna parte del mundo. El argumento en contra de la democracia "burguesa" ni siquiera es un argumento sino una diatriba. Se dice que la división de poderes es "falsa" (dos veces) pero no porqué. El término democracia aparece siempre entrecomillado, como dando a entender que, de democracia, nada. La democracia es una "apariencia" y su ejercicio es "falso" y el sufragio universal aparece calificado con un "llamado" que debe de querer decir que o no es sufragio o no es universal. Y todo esto sin una sola prueba, ni un argumento excepto decir que, cuando la democracia recurre a la legislación de excepción es cuando demuestra que no es democracia. Un argumento sin sentido dado que todos los sistemas tienen que prever situaciones excepcionales; de hecho, la misma dictadura del proletariado se justifica como situación excepcional y transitoria hasta la desaparición del Estado y otras utopías.

A todo esto se soslaya por entero decir qué tipo de estados y sociedades eran la Unión Soviética y las llamadas "democracias populares". Eran, para seguir un célebre dicho, dictaduras atemperadas por la corrupción, verdaderas tiranías plagadas de archipiélagos Gulag y basadas en el terror. Y lo siento mucho pero esas realidades no tienen nada que ver con la izquierda. El intento de explicación (que más bien es una evasión) que plantea el artículo de Malime es decir que Lenin y el leninismo fueron "buenos", verdaderamente revolucionarios y comunistas mientras que el régimen de su seguidor, Stalin, corrompió el camino y pudrió el comunismo. Así lo formula: "Stalin no tenía la cabeza de Lenin, se dieron pasos gigantescos en aquel atrasado país, se generaron condiciones objetivas y materiales para que el poder fuese devuelto al pueblo, pero no se produjo, el poder siguió en manos de la clase dominante, que con el tiempo se fue burocratizando, hasta retornar a la esencia del burocratismo que es el capitalismo." Lenin y el comunismo quedan impolutos. Sin embargo es razonable pensar que todo Stalin estaba ya en Lenin, que fue él quien creó el sistema de campos de concentración (Konzentrationslager, así, en alemán) y quien dió el visto bueno al empleo del terror contra la población (esto es, los "enemigos de clase") durante el "comunismo de guerra" en el que murió mucha gente y de formas muy crueles.

Finalmente, Malime aborda la cuestión del socialismo, pero dice: "Socialismo no creo que sea necesario explicarlo, basta con admitir que los medios básicos de producción y servicios sean de propiedad colectiva." Luego de una observación tan decepcionante, añade: "Otra cosa es la confusión existente sobre lo que supone el Estado y la Democracia de los trabajadores organizados como clase dominante de forma permanente de abajo arriba, desde los centros de producción administrando el poder productivo y político, incluso ejerciendo a cada nivel el poder legislativo y judicial, controlando y revocando en cualquier momento a los cargos electos." En efecto, es "otra cosa", es la configuración de una utopía para negarse a hablar de la realidad. La realidad es que, según Malime, el socialismo no necesita definición porque es la propiedad colectiva de los medios básicos de producción. Por medios "básicos" de producción habrá que entender los medios directos, esto es, infraestructura, maquinaria, materias primas, excluidos loas factores de producción, tierra, trabajo y capital. ¿Y la propiedad colectiva? Por ejemplo, las sociedades anónimas son propiedades "colectivas" pero seguramente la definición de socialismo no descansa sobre ellas y por "propiedad colectiva" ha de entenderse de "todo el pueblo", de la nación, del Estado, vaya. El socialismo que llegó a haber en la Unión Soviética y las democracias populares, el socialismo que llamaban "realmente existente" comprendía también la propiedad estatal de los factores de producción, incluida en muchos casos la tierra aunque en otros, transitoriamente, se tolerara propiedad individual de ésta. Y no hay ningún ejemplo que no haya sido así. La Yugoslavia autogestionaria era un puro disfraz del mismo sistema totalitario. ¿Es posible que haya propiedad colectiva de los medios pero no de los factores de producción? Hasta la fecha no, entre otras cosas porque no parece factible separar los medios de los factores de producción.

Teniendo un discurso tan rígido y dogmático, que se expresa con fórmulas litúrgicas y citas de autoridades de hace siglo y medio y que es incapaz de analizar la realidad viva, ¿cómo extrañarse de que la representación parlamentaria de Izquierda Unida sean dos diputados? Y si sigue con esta forma de razonar puede llegar a perderlos.