divendres, 18 de juliol del 2008

La objetividad y el asesino.

Dice una noticia de Insurgente que la única conclusión a que se llegó en una intervención de su redactor Iñaki Errazkin en mi curso de la UIMP sobre el ciberespacio es que no existe la objetividad en el periodismo. Como si quisiera demostrarlo de modo práctico, el mismo Errazkin publica una crónica de Gara al respecto en el mismo medio, InSurGente, y aprovecha para llamar "preso político" a un asesino con veinticinco vidas sobre su conciencia.

El ejemplo viene como anillo al dedo. En brevísimo resumen la historia es la siguiente: algo así como dos años o año y medio antes de que el asesino De Juana estuviera a punto de salir a la calle por haber cumplido su condena, el Gobierno socialista puso en marcha un proceso indigno a base de retorcer leyes y procedimientos para conseguir contra todo derecho y justicia que el dicho asesino no pudiera salir en libertad. Las correspondientes instancias judiciales, en una muestra de abyecto servilismo a las órdenes políticas, condenaron al tantas veces citado criminal a una pena monstruosa por un supuesto delito que a todas luces no era tal. Recurrida la sentencia ante la instancia superior ésta corrigió el dislate de la primera pero no del todo, es decir, rebajó la pena mas no la anuló, que era lo que correspondía a la vista del atropello jurídico que significaba una condena retroactiva. Para el conjunto de los aparatos del Estado, instancias judiciales y fiscales que perpetraron el atropello, sus decisiones fueron “objetivas”. Para quienes denunciamos el atropello no fueron tal sino una muestra de abuso e injusticia disfrazados de legalidad judicial.

Para los amigos de De Juana éste no era un asesino injustamente tratado por los poderes públicos españoles sino un “preso político” que en un acto de “suprema dignidad”, habíase declarado en huelga de hambre para luchar por sus derechos. Esta visión sectaria e inmoral, consistente en embellecer la figura de un despiadado criminal era “objetiva” para ellos.

Entre tanto, en efecto, el señor De Juana habíase declarado en huelga de hambre en lucha por sus derechos, conculcados por la justicia que, al menos en su caso, estaba siendo injusta. Y algunos, como he dicho más arriba, denunciamos el atropello de que era víctima sin caer en la trampa de quienes pretendían presentarlo como un mártir, haciendo olvidar sus asesinatos. Porque el asunto no es inocente: llamar "preso político" a este criminal es denigrar a los miles de presos políticos que ha habido y hay en l mundo, gente que padece persecuión y cárcel por sus ideas, sin haber causado mal a nadie; es una infame extensión de significado, un abuso.

Hoy se repite aquella situación en buena medida y la raya entre lo objetivo y lo subjetivo pasa por el mismo lugar. El asesino De Juana ha cumplido ya su segunda condena y corresponde ponerlo en la calle sin dilaciones ni subterfugios porque tal es su derecho y defenderlo es una obligación moral.

Pero sin deslizarse hacia el campo de defensa del asesino, al punto de insinuar que no es tal. El señor De Juana tiene derecho a estar en libertad sin restricciones incluso en contra del parecer de las autoridades. Pero que eso no se le permita por la razón que sea, no lo convierte en un “preso político”, sino que seguirá siendo un criminal a quien quieren hacer una faena. Nada más. Eso es la objetividad. Para los de la milonga del “preso político”, la objetividad consiste en ocultar la criminalidad de su protegé, incluso a riesgo de cometer la injusticia con sus víctimas.

Un asesino es un asesino, incluso cuando alguien pretende cometer una injusticia con él.

(La imagen es una foto de Insurgente).

dijous, 17 de juliol del 2008

Retratos franquistas.

Según parece el señor José Bono, presidente del Congreso de los Diputados, se niega a retirar los retratos de los tres servidores franquistas que presidieron las Cortes de 1942 a 1975. Aduce Bono que esos tres sujetos son ya historia, que forman parte de la de España, que ésta es un precipitado de lo bueno y de lo malo y que hay que quedarse con lo malo como nos quedamos con lo bueno, lo primero para que nos sirva de escarmiento y lo segundo de ejemplo.

Es lo que tienen los sistemas democráticos, que siempre que se pretende depurarlos, separándolos de posibles excrecencias, sale alguien tratando de moderar la depuración y hasta de eliminarla, aduciendo pretextos como el que esgrime el señor Bono. Por supuesto que estos tres individuos (más arriba puede verse a don Esteban Bilbao con el cardenal Pla y Deniel saludando ambos al estilo que les gustaba y a la derecha a don Antonio Iturmendi Bañales, el siguiente presidente, de 1951 a 1969) forman parte de la historia de España, como la forman Torquemada, Francisco de Asís de Borbón o Millán Astray, pero eso no nos obliga a poner sus retratos en los lugares públicos.

Se dice sin embargo que se trata de presidentes de las Cortes nos guste o no. Esto es una falacia: sin duda, los tres mendas fueron presidentes de algo que se llamó "las Cortes" como se pudo llamar Cámara de lameculos, con perdón, porque el órgano que presidieron no era una cámara legislativa y mucho menos representativa. Que no era representativa se echa de ver en que no se elegía por sufragio universal ni nada que se le pareciera. Que no era legisltiva se observa en la exposición de motivos de la Ley Constitutiva de las Cortes, de 17 de julio de1942 que dice textualmente que: "Continuando en la Jefatura del Estado la suprema potestad de dictar normas jurídicas de carácter general, en los términos de las Leyes de 30 de enero de 1938 y 8 de agosto de 1939, el órgano que se crea significará, autolimitación para una institución más sistemática del Poder". Dicho a las claras, el poder legislativo residía en el delincuente dictador; las Cortes no pintaban un pimiento.

A la izquierda el tercero de estos sujetos, Alejandro Rodríguez de Valcárcel quien presidió la cámara de los aplausos entre 1969 y 1976. Así pues, si estos tres no fueron presidentes de cámara legislativa ni representativa algunas, ¿por qué conservar sus retratos en lugar de mandarlos a algún lugar de la memoria donde estén más en su contexto, por ejemplo, en una galería de fascistas? Al fin y el cabo este Rodríguez de Valcárcel decía de sí mismo que: "La falange fue mi razón de ser; en ella nací a la vida de participación y de acción pública y a ella debo el principal bagaje de mi pensamiento».

¿O es que el señor Bono se siente idenificado con la tradición que representan estos esforzados servidores del Caudillo?

dimecres, 16 de juliol del 2008

Y no pasa nada.

1.- ¿Está Usted de acuerdo en apoyar un proceso de final dialogado de la violencia, si previamente ETA manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la misma de una vez y para siempre?

2.- ¿Está Usted de acuerdo en que los partidos vascos, sin exclusiones, inicien un proceso de negociación para alcanzar un Acuerdo Democrático (sic) sobre el ejercicio del derecho a decidir del Pueblo Vasco (sic), y que dicho Acuerdo (sic) sea sometido a referéndum antes de que finalice el año 2010?

Estas son las dos preguntas grandielocuentemente redactadas que el lehendakari Ibarretxe pretende someter a consideración de la ciudadanía vasca el próximo veintincinco de octubre. Las incluyo para hacer un análisis somero de su contenido antes de hablar sobre la legalidad de la consulta. Porque parece bastante claro que la primera de ellas pone la llave de la posible solución del "conflicto" vasco en manos de ETA. Se pregunta a los ciudadanos si están de acuerdo en hacer algo si previamente ETA cumple el requisito de manifestar que deja las armas; no de dejarlas de modo eficaz y comprobable, sino de manifestar querer hacerlo de "forma inequívoca". La "forma inequívoca" sólo afecta a la manifestación (o sea, que hablen claro y no tartamudeen, por ejemplo) pero no a la voluntad misma y mucho menos al acto del abandono. A cambio de tan poquita cosa, se hace prometer a la ciudadanía que irá a un "final dialogado", etc. Seguramente el señor Ibarretxe tiene una buena opinión de ETA pues, si son ciertas las últimas noticias, ésta le ha ofrecido una tregua para que trate de sacar adelante su chapuza. Si yo fuera ciudadano vasco me sentiría insultado por esta preguntita que me convierte en criado de ETA.

La segunda pregunta es si la ciudadanía está de acuerdo en cometer una ilegalidad como es celebrar un referéndum de autodeterminación antes de que finalice 2010. Que el señor Ibarretexe llame a su segundo referéndum de autodeterminación "consulta sobre el derecho a decidir" no hace que el referéndum sea menos referéndum. Como tampoco es menos referéndum el primero porque lo llame "consulta". También El Solitario dice por ahí que él no robaba bancos sino que los "expropiaba". La idea de que cambiando el nombre de la cosa cambia su naturaleza sólo puede proceder de alguien que cree que quienes lo escuchan son imbéciles de remate.

Que es la idea general del señor Ibarretxe: que sólo él es aquí el listo y todos los demás son una manga de necios.

Dice el señor Ibarretxe que el recurso del gobierno contra su jaimitada vacía de contenido la autonomía vasca lo cual no es cierto pues la autonomía no le da derecho a él y a sus amigos a cometer ilegalidades.

Dice el señor Ibarretxe que el rechazo de su iniciativa sería un "fraude democrático" cuando lo que es un fraude democrático es precisamente convocar una consulta sin comptencias para ello.

Dice el señor Ibarretxe que negar su consulta sería un ataque a la democracia vasca y a la española. No existe una "democracia vasca" al margen de la española. Sólo esta incapacidad para ver la realidad muestra que el señor Ibarretxe no está enteramente en sus cabales y padece una mezcla de mitomanía y megalomanía que debiera incapacitarlo para el desempño de un cometido.

Dice por último el señor Ibarretxe que el pueblo español no puede decidir por el pueblo vasco. Pero, al parecer, el pueblo vasco sí puede decidir por el español. En efecto, el lehendakari cree que los demás son tontos. Y quien eso cree sólo prueba que el tonto es él. Y mucho.

Fuegos fatuos, baladronadas, jeremiadas: recúrrase la ley de consulta, anúlese ésta y aquí no pasa nada. Igual que no pasó cuando se mandó al trullo a los barandas de Batasuna. Por lo demás, sobra que el ministro señor Bermejo diga que se puede suspender o anular la autonomía vasca. Va de suyo: si las autoridades vascas conculcan la Constitución y violan la ley se aplica el artículo 155 de la Constitución, se suspende la auononmía y aquí no pasa nada.

(La imagen es una foto de Jkarteaga, bajo licencia de Creative Commons).

dimarts, 15 de juliol del 2008

Menos mal que no había crisis.

El sábado pasado, el Gobierno de los EEUU intervenía el Indymac Bank, la segunda compañía hipotecaria privada del país, para evitar que se hundiera; el domingo, el mismo Gobierno anunciaba que intervenía otras dos gigantescas entidades financieras con nombres como los de la ovejita Dolly, Fannie Mae y Freddie Mac, ambas con deudas por valor de un billón y medio de dólares. El lunes, ayer, la bolsa neoyorquina seguía en caída por ese efecto piscológico que más de una vez se ha señalado en Palinuro, según el cual, las medidas de salvamento in extremis que toman los gobiernos suelen poner aun más nerviosos a los mercados. Un buen puñado de valores bancarios daban batacazos cuando hace seis meses eran considerados tan inconmovibles como el famoso Northern Rock, que acabó en el desastre. No es para menos si se piensa que, después de todas las diatribas anticomunistas de los barandas estadounidenses y de la hostilidad hacia el Estado que han venido mostrando en los últimos treinta años, ahora resulta que es el Estado el que tiene que rescatar, con dinero de todos, a los bancos a pique de suspender pagos o en suspensión de pagos. Vivir para ver; para ver cómo diecisiete años después del hundimiento de la Unión Sovietica los EEUU están gobernados por unos bolcheviques vcapaces de nacionalizar la banca claro que en interés del capital. "Es transitorio", dicen, "el tiempo de que se recuperen". Será transitorio pero lo que está claro para todo el mundo, excepto para los neoconservores y la manga de idiotas que repiten como papagayos sus sofismas aquí en España u otros países europeos, es que el Estado no es el problema (como decía el señor Reagan que no sabía de lo que hablaba) sino la solución, como se prueba mirando simplemente lo que está pasando allí y que se resumen en dos patadas: si el Estado no interviene con el dinero de todos los ciudadanos, el sistema financiero estadounidense puede colapsarse. Y si interviene quizá también porque lo haya hecho muy tarde o con muy poca convicción.

Y como todo lo que pasa en yanquilandia sucede algo más tarde en el secarral de Bienvenido Mr. Marshall, ya tenemos por aquí otro batacazo de un gigante del ladrillo que ayer suspendió pagos... pagos ¿a quién? A sus acreedores, por supuesto, entre los que se cuentan un par de bancos y alguna caja de ahorros. Si esto sigue así, en determinado momento alguna de estas entidades puede tener problemas lo que quiere decir que los tendrá la población. Añádase a estos datos que el paro sube, que también lo hace la inflación, que los negocios están prácticamente parados, el consumo bajo mínimos y el ahorro inexistente y se tendrá el cuadro para hablar de una crisis y una crisis gorda.

Salvo que sea Vd. ministro/a del Gobierno de España o alto cargo del PSOE en cuyo caso esa palabra de "crisis" no formará parte de su vocabulario. Todavía ayer, el día en que El País publicaba los datos de su encuesta, según la cual el 90% de los españoles piensa que el país está en crisis, la señora Leire Pajín, valor emergente del PSOE, en entrevista en Cuatro en que repitió como una doctrina -pero con mucha voluntad- todos los lugares comunes acerca de la voluntad del Gobierno, etc, etc, evitó escrupulosamente pronunciar la palabra maldita que la entrevistadora no se privó de usar: "crisis". Era una situación tan ridícula que daban ganas de reír. Esto ya no es prudencia, cortedad, apocamiento sino simplemente estulticia.

Sin embargo, debe reconocerse que el Gobierno no está solo en el error o la contumacia; le han acompañado en ellos analistas, economistas, banqueros o simples bocazas que llevan años afirmando que no hay una burbuja inmobiliaria o una amenaza para la economía española. Otro reportaje de El País, titulado ¿Burbuja? ¿Qué burbuja? hace una relación inmisericorde de todas las "autoridades" que en los últimos seis años han venido negando riesgos para la economía española o la existencia de la famosa burbuja y que van desde el señor Botín, presidente del Banco Santander, al señor Caruana, Gobernador que fue del Central, desde el señor Rodríguez Zapatero al señor Solbes. En definitiva una relación que deja bien en claro que los destinos económicos del país están en manos de una pandilla de necios llenos de prosopopeya doctoral.

(La imagen es una foto de Jonaycp, bajo licencia de Creative Commons).

De la Coruña a Bélgica.

Nos hemos venido a La Coruña, en donde dirijo un curso de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre el ciberespacio y la blogosfera que está siendo muy animado, con intervenciones interesantes de un grupo de diputados mexicanos que se han desplazado a la Madre Patria para debatir estos asuntos. El curso se celebra en la sede de la Fundación Caixa Galicia que es un edificio todo él de diseño elegantísimo, muy confortable y con todos los adelantos precisos para hacer las exposiciones con presentaciones de powerpoint y los demás adelantos tecnológicos.

Por cierto estoy leyendo un libro que ya comentaré en su día, de Núria Almirón y Josep Manuel Jarque sobre El mito digital en el que se hace un ataque en toda línea de lo que los autores consideran el "discurso mítagógico" del digitalismo, una especie de superchería. Es un libro interesante. Los autores no quieren en modo alguno que se los asimile a unos tecnófobos, pero en sus ataques al nuevo mito digital sí parece que hay cierta animadversión a las TICs. Ya lo veremos con mayor detenimiento. En el curso, en todo caso, esztá quedando claro que el ciberespacio y todo lo que tiene que ver con la red está ganando la pelea por KO.

En esta ciudad joven, que se vuelca en las playas cuando hace buen tiempo, me entero de que el Primer Ministro de Bélgica, el democristiano flamenco Yves Leterme, quien llevaba cuatro meses en el cargo después de otros diez en que el país estuvo negociando la composición del gobierno, ha presentado su dimisión al Rey. Parece que la dimisión se debe a un ultimatum de su propio partido.

La pregunta hoy es si el Estado belga, una construcción bastante artificial, resiste este nuevo envite sin quebrarse, dado que ya está al límite de sus posibilidades de descentralización. Y, por todo lo que sé, sus próximos avatares se seguirán con mayor interés en España que en la propia Bélgica.

(La imagen es una foto de Fieraz01, bajo licencia de Creative Commons).

dilluns, 14 de juliol del 2008

Lluvia de querellas.

Hace unos días un tribunal de justicia condenaba por el delito de injurias graves a 36.000 euros al señor Jiménez Losantos, locutor de la COPE, cadena de la Iglesia católica. El condenado ha recurrido la sentencia y, en tanto esperamos el fallo del tribunal superior, el señor Jiménez Losantos se beneficiará de la presunción de inocencia (un derecho que él no ha reconocido a los demás), de forma que, de momento, el presunto delincuente a sueldo de los obispos, es una persona honorable.

Hace poco se ha sabido que otro tribunal de justicia ha dado orden de ir adelante con otra querella por injurias y calumnias interpuesta por don Juan Luis Cebrián contra el mismo presunto injuriador en la cadena obispal. Y, para redondear la operación, ayer se decía en el 20 Minutos que el señor José Antonio Zarzalejos también interpuso en su día querella por injurias contra el citado presunto delincuente, señor Jiménez Losantos al que pide 600.000 euros de indemnización y otras penas accesorias y que, en principio, el señor Jiménez volverá a sentarse en el banquillo el próximo miércoles y con él, quiera o no, la jerarquía eclesiástica que, luego de la primera condena decidió mantener al frente de su radio al presunto, arrostrando la posibilidad de que se la siga vinculando a la repugnante práctica del insulto y el matonismo radiofónicos.

Ignoro qué harán los obispos si, como es probable, el señor Jiménez Losantos es condenado y si seguirán manteniéndolo en su puesto, pero no hace falta que diga que la noticia de los nuevos procesamientos me parece excelente y que ayuda a creer en el Estado de derecho y el funcionamiento de las instituciones democráticas. No porque uno desee la desgracia ajena sino porque el tal señor Jiménez era (y es, en tanto los ciudadanos no le paremos los pies, como están haciendo los señores Gallardón, Zarzalejos et al.) un ejemplo vivo de lo que NO debe hacerse en democracia, esto es, insultar a todo el que no se le someta, agredir verbalmente, hacer irrespirable la atmósfera política, ejercer una especie de terror mediático, de abuso sin límites, amparado en la ventaja que da una radio y un par de millones de audiencia. O sea, para entendernos, una peste, y el que lo dude que eche una ojeada a la cascada de vituperios e insultos que a lo largo de dos años ha dedicado este individuo al señor Zarzalejos, desde "traidor" a "cenutrio" pasando por "detritus" o "escobilla para los restos".

La verdad es que, leyendo esta sarta de dislates y sabiendo los que, al parecer, ha dedicado a mucha otra gente, está uno tentado de enviar al autor no a los tribunales sino al manicomio. Pero es que el presunto injuriador lleva años lucrándose con su insufrible actividad, haciendo negocio y caja a costa de los demás, de su buen nombre y fama y esto ya no es de locos, sino de muy "listos". No es preciso decir, por tanto, que si vuelve a caer resolución condenatoria y si todas llegan a ser firmes, quedará suficientemente demostrado que el señor Jiménez es un indeseable y que está bien que pague sus culpas. Los 600.000 euros que pide el señor Zarzalejos es una cantidad razonable, quién sabe si hasta modesta, teniendo en cuenta el negocio que ha hecho este sujeto a costa de envenenar la vida pública española y encenagar el buen nombre de mucha gente.

Un brindis por los señores Ruiz Gallardón, Zarzalejos y Cebrián que, con sus querellas están haciendo más que nadie por restaurar un clima democrático y civilizado en España. Ojalá consigamos desterrar para siempre de entre nosotros a esta plaga de encizañadores y maledicentes.

(La imagen es una foto de Danny dmcl, bajo licencia de Creative Commons).

Informe sobre el teletrabajo

Add ImageEste libro de Emilio Sáez Soro (El trabajador distante, Valencia, UNED, 2008, 299 págs) es un estudio sociológico sobre un fenómeno nuevo surgido en el mundo laboral al amor de las nuevas tecnologia de la información y la comuniación, muy especialmente internet, el llamado teletrabajo y quienes lo practican, los teletrabajadores, esto es, la gente que, provista de un ordenador, trabaja desde cualquier sitio, no necesariamente el lugar físico en que se encuentre su empresa si es que tiene una empresa y no se trata de un autónomo.

Lo que ha hecho el autor ha sido identificar aquellas profesiones que han integrado en su actividad el teletrabajo, esto es, periodistas, traductores, ingenieros y ténicos de gestión y les ha añadido aquellas otras profesiones que han aparecido gracias al teletrabajo: diseñadores gráficos digitales, periodistas de publicaciones digitales, operadores de telecomunicacones y programadores (p. 293) y ha estudiado sus características a base de una serie de entrevistas en profundidad que ha realizado a una muestra significativa del universo.

El autor utiliza diversos instrumentos analíticos, en concreto cinco hipótesis que le dan la clave del mundo del teletrabajo y que enuncia de corrido en la pág. 274:

  • El teletrabajo se produce sobre todo en sectores profesionalizados.

  • Las dinamicas de control y disciplina orgánica del teletrabajo implican pérdida del componente liberal de las profesiones.

  • La mayor flexibilidad del teletrabajo implica importante pérdida de la privacidad de los profesionales.

  • La despersonalización y virtualización del teletrabajo supone una pérdida del poder corporativo y el status de estos sectores.

  • El mayor disciplinamiento laboral y la pérdida de ciertos referentes producen una mayor proletarización de los teletrabajadores.

    Este último rasgo nos pone sobre a pista de un punto de partida del autor que éste no reconoce explícitamente pero que en verdad opera en su raíz que es su edificio conceptual típicamente marxista.

    Por supuesto, Sáez Soro hace una interesante introducción a la vida del teletrabajo, mencionando a algunos de los autores que más han teorizado sobre las sociedades "postfordistas", como Daniel Bell, Lash y Urry, Negroponte, Castells, Cebrián, Terceiro, etc pero su opinión es que el teletrabajo se ha extendido en la estructura productiva contemporánea por dos motivos esenciales: a) la necesidad de aligerar la estructura del empleo y b) la mejora del control de procesos y reducción de costes (p. 30), en el entendimiento de que "el informacionalismo es una continuación de las formas de producción clásicas..." (p. 53).

    El marco, pues, es el sistema productivo tradicional en el que el trabajo está sometido a explotación y en el caso del teletrabajo este requiere tres características: 1) son actividades centradas en la información; 2) utilizan tecnologías informacionales; 3) tienen un alto grado de especialización espacial (p. 71). Y por supuesto, hay una amplia variedad de teletrabajos: hogareño, móvil, de empresa, descentralizado, a domicilio, diferido, flexible, de servicios, etc (pp. 78-82) pero, en último término, todos ellos comparten un tratamiento y un destino muy similares: la progresiva proletarización de los sectores profesionales, conclusión que hubiera aplaudido Marx.

    El autor denuncia la ideología neoliberal dominante que tiende dar una imagen edulcorada del teletrabajador y pone de relieve de forma convincente cómo muchos de los argumentos con que se ha embellecido este tipo de actividad productiva (el teletrabajo se da en las actividades productivas y no en las relacionales) vienen a ocultar realidades contrarias: se dice que el teletrabajo concede mayor autonomía e independencia del trabajador, pero resulta que es al revés y que éste no solamente está sometido a un mayor y mucho más eficaz control de la empresa (p. 146) puesto que está siempre localizable, sino que tampoco puede diferenciar entre su vida privada y su vida profesional, dado que ésta interfiere permanentemente en aquella y que, por último, ni siquiera puede controlar los tiempos y horarios de trabajo: "el tiempo de trabajo tiende a crecer cuando éste se desarrolla en el hogar con las repercusiones correspondientes en los otros ámbitos de la actvidad privada" (p. 205).

    El trabajador distante es un estudio novedoso de gran interés basado sobre todo en la observación directa de los teletrabajadores, sin base estadística pero con buena cobertura empírica. Quizá la crítica que quepa hacerle es un estilo generalmente premioso, algo repetitivo y muchas veces confuso. Pero se trata de una aportación valiosa en un camino en el que está todo por hacer ya que este del teletrabajo es un mundo desconocido.

  • diumenge, 13 de juliol del 2008

    Congresos

    Durante el fin de semana están celebrándose o se han celebrado cuatro congresos de partidos en España: el PSOE lo ha hecho La Rioja y Andalucía, el PP vasco en Bilbao y Convergència Democratica de Catalunya en Barcelona. El menos relevante ha sido el del PSOE de La Rioja en donde no había cuestiones litigiosas que resolver ni crisis que capear. El congreso riojano no ha sido sino el marco en el que Pepe Blanco, vicesecretario general del PSOE, ha aprovechado para atacar al señor Rajoy acusándolo de trastorno de personalidad múltiple por cuanto éste defiende como ciudadano ejemplar al señor Fabra, capitoste alicantino del PP, implicado en asuntos oscuros de corrupción, al tiempo que asegura que su partido tiene nada que ver con tan feo vicio.

    El Congreso del PSOE en Andalucía recuerda a aquellas asambleas de los antiguos países socialistas u hoy en Cuba, a las que acudía la gerontocracia en el Gobierno a revalidar sus títulos. Lleva el partido veintiséis años ininterrumpidos en el poder, habiendo ganado ocho elecciones autonómicas todas ellas menos una por mayoría absoluta y seis bajo la presidencia del incombustible señor Chaves, quien ha revalidado el cargo de Secretario General del PSOE de Andalucía con el 93% del voto en rabioso aplauso. Sin duda todo ello es escrupulosamente democrático y nadie puede pedir en serio que se aparte al candidato socialista, sea quien sea, sólo para que el PP pueda ganar al fin unas elecciones en una de las tres regiones de España (Extremadura y Castilla-La Mancha son las otras dos) en que jamás lo ha conseguido. Pero casi veinte años de gobierno ininterrumpido agotan el más rico venero, agostan la más fértil imaginación y convierten la política en una pura rutina. El larguísimo mandato del señor Chaves está tan rodeado de intereses creados que el mero atisbo de intentar buscarle un sustituto casi provocó escenas de nervios entre los congresistas que sólo pudieron calmarse cuando el señor Chaves aceptó de nuevo el cargo y prometió estar "disponible" para 2012. Efectivamente, que nada se mueva y que todo quede como está por otro cuarto de siglo. Ese 93% de aceptación del señor Chaves es un buen índice del grado de aplatanamiento y burocratización del partido en Andalucía.

    En el congreso del PP en el otro extremo de España, en el País Vasco, las cosas han transcurrido de forma mucho menos ritualizada que en el PSOE andaluz. Se ventilaba en él qué grado de aceptación o enfrentamiento encontraría el candidato a presidente bienquisto de la dirección nacional del partido, el señor Antonio Basagoiti. No las tenía todas consigo el señor Rajoy ya que en el País Vasco era en donde habían concentrado su labor opositora los sectores más conservadores del PP y contrarios al giro al centro (o pseudocentro) que él propone, esto es, la señora María San Gil y el señor Mayor Oreja, con el apoyo externo del señor Aznar. Sin embargo, al final, el señor Basagoiti ha salido con el 70% de los votos que, no llegando a las cifras apoteósicas del PSOE (recuérdese que el señor Rordríguez Zapatero pasó del 92% del voto en el último Congreso federal), supera holgadamente el apoyo obtenido por la candidata oficial a la presidencia del PP en Cataluña, señora Sánchez Camacho. Es decir, como siempre, en el País Vasco es más el ruido que las nueeces, incluidas las del señor Arzallus y nunca llega la sangre al río por más que haya continuas amenazas de que, de suceder una cosa u otra, las aguas se teñirán de rojo. El PP vasco se normaliza y a la señora San Gil siempre le quedará la posibilidad de apuntarse a UPyD, para compartir espacio con doña Rosa Díez.

    Por último, el congreso de Convergencia Democratica de Catalunya en Barcelona, el principal partido de la coalición CiU que perdió el gobierno de la Generalitat en 2003 a manos del señor Pasqual Maragall y no ha conseguido recuperarlo hasta la fecha. La consagración del señor Artur Mas como secretario general de CDC es, en realidad, su última oportunidad para ganar las próximas elecciones catalanas de 2011. Para ello, el señor Mas cree necesitar una coalición CiU más sólida, con un socio de Unió Democratica de Catalunya más leal al proyecto nacionalista y, a su vez, una carga más soberanista de ese proyecto, cosas que son difícilmente compatibles. Pero es la encrucijada de CDC: combatir a los independentistas republicanos de ERC en su propio territorio y, al tiempo, conservar el apoyo de los demócratas cristianos de Durán i Lleida, a quienes no placen las aventuras soberanistas.

    (Las imágenes son dos famosos carteles de propaganda del champagne Moët & Chandon, de Alphonse Mucha, 1899).

    Y sondeos.

    Además de congresos, el fin de semana ha traído algunas encuestas de bastante interés. El viernes apareció el Euskobarómetro, el sondeo periódico que hace el departamento de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco bajo la dirección de Francisco Llera, repleto de sorpresas preelectorales. La encuesta se orienta a dilucidar la orientación de voto para las próximas elecciones autonómicas que, de seguir las cosas como hasta ahora, se prevén pronto. El PSE-PSOE da un salto considerable en estimación de voto, situándose en un 30% del voto siendo así que la última estimación de noviembre de 2007 le daba poco más de un 24%; con un PNV estancado en un 34% (medio punto por encima de la estimación de noviembre de 2007), el Euskobarómetro vaticina que el PSE podría superar a los nacionalistas en escaños y, en consecuencia, poner fin al tripartito. Confieso que me haría ilusión que sucediera algo de eso, aunque no sea más que porque se se termine con la experiencia del tripartito que, en mi modesta opinión, ha sido uno de los peores gobiernos del País Vasco en su reciente historia.

    La encuesta siguiente es la del Sociómetro del Gobierno vasco, que suele publicarse a la par con el Euskobarómetro a veces con diferencias interesantes. El dato más curioso de esta entrega es que el deseo de independencia entre los vascos se sitúa en un mínimo histórico de un 22% mientras que un 30% se opone a ella y el resto actuaría según le pareciera. Es un resultado para que el señor Ibarretxe se busque un monasterio de Yuste a fin de retirarse a llorar su manifiesta incompetencia. Nueve años de Lehendakari sólo han dado para presentar un plan ilegal que ya le rechazó el Congreso en la legislatura anterior y que, como los boxeadores sonados, vuelve a salir a la lona a que ahora lo tumbe de un derechazo el Tribunal Constitucional.

    Finalmente, El País publica hoy y mañana una macroencuesta de Metroscopia llena de informaciones interesantes y contundentes. El 90% piensa que España se encuentra en crisis económica y el 75% piensa que el Gobierno no sabe hacerle frente. Estoy encantado de que Palinuro haya sabido adelantar este espíritu generalizado frente a la crisis, que sigue (y seguirá por algún tiempo) sin resolverse. La macroencuesta de El País se concentra en los aspectos religiosos de la acción del Gobierno y muestra que, aunque la mayoría de los españoles prefiere los entierros de marca y boato para los asuntos de Estado, la población es muy laica y quiere eliminar el claro castrense así como la prerrogativas de que los curas han venido disfrutando desde los tiempos del nacionalcatolicismo.

    (La imagen es una foto de Cameijei, bajo licencia de Creative Commons).

    dissabte, 12 de juliol del 2008

    Buscando culpables.

    Ya se puede hablar de crisis, que lo tenía prohido el presidente del Gobierno para que no cundiera el desánimo. En términos de la Guerra Civil, el señor Rodríguez Zapatero sería negrinista, esto es, partidario de decir que la guerra se ganaba y, con las tropas de Franco ya entrando en Madrid, prohibiría que se dijera que la guerra podía perderse, para evitar todo derrotismo. A la victoria se llegaría a base de creer en ella. De la crisis se huirá a base de negarla de palabra.

    Sorprendente cuando basta con mirar lo que sucede (si algo hay en economía son datos, indicadores, tipos, índices) para saber lo que pasa: no se consume (no hay demanda) y esa es la base de toda crisis capitalista antes de que el señor Keynes pisara el planeta. Por eso dijo éste que todo el truco consistía en mantener alta la demanda, cosa que las luminarias neocons, absortas en la ímproba tarea de forrarse, no han calibrado bien y ahora es tarde. El paso siguiente será reducir la producción (ya que no hay ventas) y así entramos en el círculo vicioso de la crisis: menos ventas, menos producción; menos producción, más paro; más paro, menos consumo; menos consumo, menos ventas... O sea, lo peor está por llegar.

    La cosa es tan oscura que ya andan los alguaciles y alguacilillos buscando culpables no vaya a caer sobre ellos la mácula de la crisis. El gobernador del Banco de España, don Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO para los amigos, que no sé si le quedan), un superviviente de la política, ha señalado con dedo acusador los beneficios desaforados de las empresas. De inmediato han saltado los patronos diciendo que eso es mentira y que apenas hay márgenes de beneficios en España. Pueden decir lo que quieran porque así como los salarios están registrados al céntimo, a los beneficios no los controla nadie. Qué morro, Señor, qué morro. No sé en otras industrias, en la construcción, según cálculos de muy distintos analistas, la vivienda está sobrevalorada entre un 20 y un 40%. Y ese sobrevalor ¿a dónde va si no es a beneficios? Un margen del 40% me parece suculento. Cuestión de pareceres. A lo mejor a los empresarios del ladrillo les resulta magro. Con menos de eso, ¿cómo iba a pagar su yate Paco el Pocero?

    Así que MAFO echa la culpa de la crisis al empresariado y el empresariado salta como picado por el alacrán: no quiere que lo responsabilicen. Quiere estar libre de culpa para pedir después que no suban los salarios, pues esa es la verdadera amenaza al bienestar de los trabajadores, como todo el mundo sabe, y enseñan sapientísimos profesores en sus innumerables escuelas de negocios.

    Algo parecido, esto es, búsqueda de culpables fuera del ámbito económico, sucede con el crimen de Yecla. La vicepresidenta del Gobierno, señora Fernández de la Vega, adscribe el asesinato múltiple al tipo de violencia machista o violencia de género, siendo así que el asesino no sólo quitó la vida a su cónyuge sino también a sus dos hijos. Con todo, algo de violencia machista habrá habido, si bien sin antecedentes pero, según los datos que empiezan a llegar, la causa bien pudiera haber sido la desesperación de una situación económica sin salida de la familia y con la que algo tendrá que ver la crisis económica que no sé si suena a la señora Fernández de la Vega pero que es bien real y está golpeando a decenas, centenas de miles de personas con una fuerza inusitada. Algo que hasta ahora sólo ha suscitado comportamientos en los políticos (que por sus ingresos viven ajenos a ella) que oscilan entre la negación de la evidencia en el caso del señor Rdríguez Zapatero, hasta la confusa marrullería del señor Solbes pasando por la estúpida provocación de la señora Aguirre al anunciar que congela su sueldo millonario cuatro meses después de habérselo subido.

    (La imagen es un famoso grabado de Georg Grosz, de 1920-21, titulado Die Besitzkröten; o sea, los sapos propietarios.)