dilluns, 5 de febrer del 2007

Pregones y convocatorias.

La Asociación de descendientes del exilio español nos pide que hagamos llegar a las autoridades del Gobierno (Presidente, Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Portavoz parlamentario del PSOE) una carta abierta en la que se reclama que los hijos y nietos de los exiliados españoles de la guerra civil y el franquismo puedan recuperar la nacionalidad española de origen. Las direcciones a las que hay que hacerla llegar son:

jlrzapatero@presidencia.gob.es,
portal.Presidencia@mpr.es,
gabinete@presidencia.gob.es,
ministro@mtas.es,
diego.lgarrido@diputado.congreso.es.

Parece que el Gobierno, que está resultando mucho más timorato en la segunda mitad de la legislatura que en la primera, anda cicateando con esta elemental restitución, hablando de no sé qué ruptura de la cadena generacional, según no sé qué Directora General. Ya el proyecto de ley vulgarmente conocido como de la Memoria Histórica es injusto, bordeando la iniquidad, al equiparar a las víctimas del franquismo con las de la República, para que ahora se sume otra injusticia con lxs descendientes de quienes se vieron obligadxs a abandonar el país para no ser arbitrariamente detenidxs, torturadxs y fusiladxs. Si ya la primera Ley de Extranjería, de 1985, reconocía el derecho preferencial a la nacionalidad española a lxs descendientes de los judíos sefardíes, cuyas "cadenas (vaya nombrecito) generacionales" se habrán roto en más trozos que un plato de duralex, ¿a santo de qué viene esa estúpida exigencia que parece olvidar que quienes adoptaron otra nacionalidad lo hicieron por causa de fuerza mayor?


Y mañana, huelga de móviles caídos.

Circula por la red el siguiente Pásalo referido a la convocatoria de una huelga de móviles para mañana, 6 de febrero. Alarmadas por la entrada en vigor de la ley que impedirá que las compañías apliquen el "redondeo", éstas quieren curarse en salud incrementando las tarifas a partir del próximo 1º de marzo hasta un 25%. Lxs españolxs pagamos unas de las tarifas más elevadas de telefonía (fijos, móviles, internet) de Europa y tenemos unos de los niveles salariales más bajos de esa misma Europa. Está claro que nadie va a resolver esa situación por nosotrxs; ni los gobiernos, ni los sindicatos, ni las asociaciones de consumidores. Tenemos que ser nosotrxs y cuanto antes empecemos a hacerlo, mejor. Tenemos la razón. Tenemos la fuerza. Es absurdo dejar que sigan aprovechándose de nosotrxs. Así que, nada: que mañana usen el móvil el señor Alierta y sus paniaguadxs. Lxs demás, sólo para llamar a urgencias.

(En la imagen, Valentine Prinsep, La revolución, 1896)

diumenge, 4 de febrer del 2007

La manifa de la derecha.

La derecha ha decidido salir por sexta vez -séptima, según Libertad Digital, que no cabe hoy en el monitor del ordenata de orondo-, a mostrar su músculo en la calle. El diario ultra afirma que "La resistencia a ETA se convierte en un clamor de libertad y patriotismo sin precedentes". Resistencia a ETA yo he visto poca. La resistencia es a Zapatero y al gobierno socialista. La manifa se convocó, como las otras cinco (o seis) contra el Gobierno y se desarrolló contra el Gobierno. Como ha seguido la pauta de todas las otras, su significado y contenido son inexistentes. Más y más y más de lo mismo: "zETAp", "¿Quién está detrás del 11-M?" (lo juro, vi una pancarta), "Zapatero dimisión", etc, etc. De lo que no cabe duda es de, a fuerza de manifestarse una y otra vez, pancarta va, pancarta viene, la derecha y ultraderecha han adquirido una práctica notable, cuidan muy bien los detalles de impacto mediático y tienen un gran efecto propagandístico, tanto que ayer estaban las izquierdas bastante mohínas pues las artimañas conservadoras les habían hecho mella. Y, sin embargo, aburren a las ovejas y su manipulación de las víctimas es ya estomagante.


Por cierto, antes de que se me olvide y hablando de víctimas: ¿Para cuándo el juicio por las 62 del Yak 42, las 62 víctimas de la incuria, la incompetencia y la desastrosa gestión del señor Trillo? El otro día, El País traía una carta de doña Rosario Benítez Maudes, viuda del comandante José A. Mertínez Fernández, reclamando que se abra la vista oral de un proceso que se inició hace ya más de cuatro años. ¿O es que estas 62 víctimas son menos víctimas que otras?

O sea, manifa de la derecha y la ultraderecha contra el gobierno socialista y el señor Rodríguez Zapatero en particular; el habitual tono bronco y el uso partidista de los símbolos comunes, sobre todo la bandera. Con una novedad: el himno nacional interpretado para cerrar el acto. Aunque esté taxativamente prohibido que se interprete en público en actos partidistas y fuera de las solemnidades oficiales, no iban a privarse los organizadores de esta jamboree intensamente española de sentir la exaltación patriótica de la Marcha Real.

Y como el asunto no va de contenidos, ya que no los hay, se plantea la guerra de cifras, que es donde la derecha quiere ganar por la mano, por aplastamiento, la calle-es-mía, etc. Así que, con el desparpajo que caracteriza a todo lo que tiene que ver con la señora Aguirre, la Comunidad de Madrid, habló de millón y medio de asistentes. Ya que hay que mentir, vayamos a lo grande. La técnica es sencilla: tú pon las cifras a rodar, que suenen los millones. Como sonando están en los oídos de los transfugas del PSOE que dieron la Comunidad de Madrid al PP. La palabra "millón" es sonora, viril, y una vez que suena, deja huella. ¿para qué va andarse con tonterías el agitprop del PP tratando de fabricar cantidades que sean verosímiles? Eso ya lo hace la derecha civilizada de El País (que, en asuntos del País Vasco no anda tan alejado de los planteamientos de los manifestantes de ayer), inflando, pero tratando de mantener su crédito, por lo que pone el número en 210.000, algo que mucha gente puede aceptar de buena fe, aunque también esté hinchado y mucho. La delegación del Gobierno, preocupada con la posibilidad de que la acusen de bolchevique si da cifras de asistencia inferiores a los 10 millones, también ha inflado un poco la cantidad, hablando de 181.000 y esperando que, otorgando 6.000 más a la derecha, habrá cumplido con el incremento marginal que, a modo de tributo, hay que pagar siempre a la derecha en España por razones que se pierden en la noche de los tiempos y el silencio de los cementerios. Hasta los incautos de El Plural (de donde saco la foto de más arriba), dieron por buena la cantidad de la Delegación del Gobierno.

Nada hombre, en estos casos, como en muchos otros y si doña Maruja Torres no se pilla un berrinche, es la blogosfera la que nos saca de dudas. El que las tenga, el que abrigue dudas acerca de que la manifa de ayer, a pesar de tener más tiempo, mejor organización, más medios, fue igual o inferior numéricamente a la del 13 de enero de la izquierda, que vaya a El Manifestómetro, donde se hacen unos cálculos rigurosísimos, metro cuadrado por metro cuadrado, con fotos de control y todo tipo de garantías, y se exponen los procedimientos a la luz pública. Lo más fidedigno que hay. Bueno pues los de El Manifestómetro calculan que en la manifa de ayer hubo entre 115.680 y 154.140 personas, mientras que en la del 13 de enero hubo entre 111.000 y 148.000. O sea, más o menos lo mismo y muy posiblemente, menos ayer que el 13.

La división política es palmaria. Ahora hay que esperar a las elecciones; primero las municipales y, luego, las legislativas, que la derecha no ha conseguido anticipar, por mucho que se haya echado a la calle con banderas y fanfarrias. Aunque, si los dioses no lo remedian, de aquí a mayo quizá haya que soportar un par más de estas manifas que aquella borda.

Pasadxs por agua.

El viernes por la tarde fuimos al polideportivo de Algete, que es estupendo, con instalaciones de primera y muy bien atendido. Además de las canchas de tenis y frontenis (las de paddle han quedado a medio hacer, para desconsuelo de todxs lxs admiradorxs de Aznar), futbol, gimnasio completísimo, etc hay una piscina olímpica cubierta, muy limpia, en la que se dan clases de natación a montones de chicxs pero que, a determinadas horas está vacía, lo que permite practicar la natación, a la que somos muy aficionados y aprovechar la ocasión para introducir a Ramoncito en los misterios del agua. Y bien claro se ve que se lo pasó en grande. Como los adultos, claro. Pero él estaba más contento porque se encuentra en esa edad única en la vida en que todo es maravilloso y nuevo. La foto la hizo mi primo que, como tambien se ve, es un profesional.

dissabte, 3 de febrer del 2007

Hablando de lxs demás. Uno. Doña Maruja Torres.

Leo en el blog de Hugo Martínez Abarca, III República un artículo de doña Maruja Torres en el colorín de El País del 28 de enero ppo. pdo. que válgame el Señor. Por cierto, Hugo, he ido a tu blog y veo que te han echado del concurso de 20' por la campaña de voto estratégico, y que lo tomas con deportividad. Bien.

Deliciosa escena de Tissot, hacia 1883, Las mujeres deportistas.

El caso es que el artículo de la señora Torres, chico, no tiene desperdicio. ¡Qué odio profesa a los blogs y a los blogueros! Si por ella fuera, nos sacarían la piel a tiras, como al pobre Marsias, que de verdad tocaba mejor que Apolo, o a San Bartolomé. ¡Qué inquina, Virgen de las Angustias! Y uno se pregunta: ¿sabrá esta señora que existen más de 150 millones de blogs en el mundo, entre los que hay desde premios nóbeles a pastores de aldea, pasando por astrofísicos, metafísicos y patafísicos?

¿Cómo dices? ¿Que se refiere sólo a la media docena de blogs que conoce, a un par de los que, además, alaba? Pues generaliza dabuten la crítica. Así que se refiere sólo a los blogueros que son: ruinas de determinadas inteligencias; Vigilantes de lo Ajeno aquejados de flojera de esfínteres informáticos; pasión propia de la pluma y la tinta y los puñales emboscados; caravanas de egos en todas las direcciones; escombros de las mentes de los bloggers y muchas de sus miserias; se autociten, se autobombeen, se manden mutuamente besitos y se entreguen a la práctica de aburridas gallardas mentales que ningún buen periódico les permitiría publicar; la denuncia, la calumnia, el rencor y varios etcéteras más;Inquisición Sin Complejos...

Puf, no sigo. Eso de las "gallardas mentales" es original, ¿eh? Pero se supone que estará hablando de periodistas de papel, ¿no? No, no, de los blogueros. Y ¿qué le pasa a esta señora? Pues muy sencillo, que le molesta la blogosfera. Lo comprendo, pero eso tiene fácil solución antes de que le dé una sofoquina: con no visitarla se arregla el problema. Es lo que hago yo con sus artículos, salvo con éste que me he encontrado en el blog de Hugo Martínez Abarca y porque habla pestes de nosotros. Aunque no creo que haya que preocuparse mucho; no sé cómo se pondrá la blogosfera con esto, pero ya he visto un blog del periodista Ricardo J. Royo que se llama A sueldo de Moscú que es muy divertido y donde ponen guapa a doña Maruja.

A lo nuestro, Hugo: tan chulo que ibas tú en cabeza, tercero en Actualidad. Ahora quedan Blogissimo 1º y Periodismo Incendiario 2º y tú eres fan de Manolo Rico: venga, venga, a votarlo.

Mecachis, tiene razón la señora Torres, todo el día hablando entre nosotrxs. Narcisistas.

Última actualización: despues de tu comentario, Hugo, he ido a ver los enlaces de Technorati en el artículo de la dueña Dolorida y, en efecto, vaya chaparrón.


Hablando de los demás (dos). Don Iñaki Anasagasti.

Los de El Plural traen una entrevista de Esther Jaén con don Iñaki Anasagasti que está muy bien. Este hombre es inteligente y tiene experiencia. Lleva 20 años de parlamentario. Ahora está en el Senado y quizá piense que un poco apartado porque el Senado es la cenicienta de las Cortes. También es el lugar en que se está por ser senex, viejo y, por tanto, sabio. Y la verdad es que el señor Anasagasti es bastante sabio. Y también lo es en su blog Iñaki Anasagasti. Dice cosas de muchísimo sentido común. Es muy humano y como humano, lo engañan como a un pánfilo; preguntado cómo es que el PNV tuvo alianza parlamentaria con el PP en la primera legislatura de éste, responde:

Del 96 a 2000 Aznar gobernó de otro modo. Él nos decía: “El problema de ETA sólo lo puede resolver la derecha española” y también nos decía que quería ser él quien llevase el Gernika al País Vasco. Entonces decía esas cosas.
O sea, que los engañó. ¿O no los engañó? Porque, si lo hizo, lo hizo aplicando el famoso toco-mocho, que se caracteriza porque el engañado es un engañador burlado. El tío al que dan un toco-mocho es un estafador en potencia. Los del PNV creyeron que Aznar era tan necio como parecía. Pero, vaya, esa es una mera confesión de tipo rousseauniano: un poco lacerante porque queda uno mal. Lo curioso, valiente y hasta temerario es cuando dice:
Yo siempre he mantenido un discurso muy duro con ETA, pero el PP no quiere siquiera admitir que si ETA ha cometido un atentado es porque no se ha cedido nada ni se le ha hecho concesión alguna. Están instalados en el dogma.
La periodista, generalmente muy buena, que las caza al vuelo tuvo aquí un fallo de atención. Tenía que haberle pedido que pusiera ejemplos de qué cesiones o concesiones consideraría él aceptables. Porque ese es el problema y esa es la pregunta. Cuando alguien suficientemente cualificado dice que habrá que buscar una solución política estaría bien que dijera en qué pueda consistir lo "político" en la solución.

Hablando de los demas. (Tres) D. Juan-José López Burniol.

Pues nada, otra pasada por la sartén al filete del País Vasco que, al parecer, no está suficientemente hecho. (Como ya estamos otra vez en tierra vascona, vuelvo a Caperucita que ahora, queridos amiguitos, empieza lo escabroso de la historia porque ¡Caperucita se mete en la cama con el terrible lobo, pensando que es su abuelita!). El País de anteayer publica un artículo de don Juan-José López Burniol, llamado Conllevancia o autodeterminación. Me parece muy bien que se plantee sin estridencias lo que se me antoja un derecho fundamental de todos los pueblos peninsulares, que es el de autodeterminación y que vengo pregonando desde hace años. Me imagino que a más de uno en El País le habrá producido sarpullido y quizá le contesten llamándolo irresponsable.

El artículo está bien aunque la disyuntiva que ofrece entre el federalismo y la autodeterminación es una fantasía. España es de hecho un Estado federal. Aunque hubiere una fórmula clara y única de lo que es federalismo (que no la hay), recomendarlo para España quizá sea de interés para alguna Comunidad Autónoma como modo de fomentar el turismo, como Murcia pero, para el País Vasco, el federalismo es claramente un flatus vocis, carece de sentido. El País Vasco tiene soberanía fiscal, algo que ningún Estado tiene en un Estado federal. ¿Para qué va a querer el deferalismo? No hay disyuntiva: es autdeterminación sí o no.

(Y ojo a Caperucita que ya está diciéndole al lobo que qué brazos tan grandes tiene y el lobo contestando lo que ya sabemos. Cada vez peor, queridos niños. Seguirá.)

Y en la autodeterminación, el señor Burniol viene a decir que, a fuerza de aburridos de la brasa vasca, los españoles estaríamos dispuestxs a reconocer la autodeterminación del País Vasco, y que sólo nos detiene la consideración de qué sucederá con el casi 50% de la población vasca que se siente "más o menos española" (sic). Pues tengo una solución demócratica y aritmética para ese problema. En primer lugar se ve cuáles son las proporciones reales y que en las últimas elecciones autonómicas fue del 53,4% del voto para el bloque nacionalista vasco y el 45,3% para el nacionalismo español (suponiendo que Ezker Batua sea nacionalismo español, que a lo mejor es vasco). Vistas las cantidades, habría que arbitrar un umbral de triunfo en el referéndum de un 72 % del voto favorable a la secesión. Ese 72% sería el resultado de sumar todo el voto nacionalista vasco y algo más de la mitad del voto nacionalista español. Éste, lógicamente, tendrá que aceptar lo que decida más de la mitad de su propio cuerpo. Los resultados sólo pueden ser dos: a) gana la secesión, en cuyo caso, adiós muy buenas porque la decisión la ha tomado más de la mitad de la población que se siente "más o menos española" y la minoría no va a querer imponerse a la mayoría; b) pierde la secesión, en cuyo caso, aquí no se mueve nadie y, si ETA actúa ni quienes ahora la apoyan podrán seguir haciéndolo y, a lo mejor, hasta la condenan.

Conste que, además, yo impondría un periodo de carencia de bastantes años. Es absurdo hacer un referéndum ahora en el País Vasco con el miedo que hay. Es necesario esperar a que el miedo se vaya. Y el miedo es como el chapapote: que tarda en irse.

divendres, 2 de febrer del 2007

Luz, menos luz. (Blogorismo)

Para haber sido un acto simbólico, casi espontáneo, sin preparar, el apagón de ayer fue un éxito, como reconoce la prensa nacional. Me felicito por haber puesto un grano de arena posteando al respecto. Muy bien ver la Torre Eiffel a oscuras, o el Coliseo de Roma, o la Puerta de Alcalá en Madrid. Debe de ser la primera vez en la historia de la Humanidad en que el progreso, el avance, se simboliza apagando la luz.

La derecha y la democracia.

Ayer posteé sobre la izquierda y la democracia. Justo es ahora hacerlo sobre la derecha y referirnos al crispado (para variar) aquí y ahora de nuestro país, donde la derecha no sólo está, como dice José Manuel Roca en su libro, furiosa, sino verdaderamente rabiosa, frenética, casi en ese estado de pasión asesina que tan bien describe Stefan Zweig en Amok. Un comportamiento que hace recordar (así lo dicen gentes con experiencia y perspectiva vital suficiente para saber de lo que hablan, como Santiago Carrillo) la vesania antidemocrática de la derecha en los años 30, que llevó a la guerra civil.

En el post de ayer trataba de dar cuenta de las ambiguas, contradictorias relaciones de la izquierda radical (o revolucionaria) con la democracia. Las de la derecha han sido históricamente mucho menos ambiguas porque la trayectoria de conservadores, tradicionalistas, monárquicos, nacionalistas, legitimistas, fascistas, nazis, clericales y (en España) carlistas, por citar algunas de las formaciones políticas de las derechas en los dos siglos pasados se ha caracterizado desde siempre por una frontal oposición a la democracia: defendieron la monarquía absoluta, luego el voto de clase, después el voto censitario y nunca han llegado a acomodarse del todo con el sufragio universal. Una de las razones por las que los conservadores de la doctrina de la elección pública (al estilo de James Buchanan) pretenden reformar la Constitución de los EEUU para incluir en ella opciones políticas como el déficit cero es arrebatar márgenes de acción al parlamento y, en definitiva, a la ciudadanía. No se puede ir ya en contra del sufragio universal; pero se puede intentar reducir sus potencialidades.

En la España de hoy, el comportamiento de la derecha da que pensar sobre su compromiso con esos valores que invoca de continuo, el Estado de derecho y la democracia. Su estilo de oposición bronco, desaforado, agresivo y frecuentemente faltón convierte el debate político en una permanente diatriba que, probablemente, trata de asustar y hastiar a lxs ciudadanxs, a cuya mayoría, probablemente, desagrada ese clima de hostigamiento permanente. No sé si alguien ha puesto en marcha un "insultómetro", pero merecería la pena hacerlo para comprobar que raro es el día en que el señor Rodríguez Zapatero no se va caliente para casa con algún "Bambi", "bobo solemne", "incompetente", "zapatitos", cuando no cosas peores como "zETAp". El fácil recurso de decir que "todos los políticos son iguales" (tambien típico de la derecha) es falso: en las filas del PSOE no hay ni la décima parte de insultos.

Y no se hable ya de mentiras. Durante meses se estuvo diciendo que el señor Rodríguez Zapatero se había rendido a ETA, que había aceptado compromisos anticonstitucionales, que había admitido la autodeterminación del País Vasco o la entrega de Navarra. Luego de la bomba de Barajas, ETA señaló que el Gobierno había puesto siempre como límites la Constitución y las leyes vigentes. O sea, de concesiones, nada. Pero todavía no he escuchado a un solo político popular reconocer que todas aquellas afirmaciones eran invenciones, mentiras, patrañas para sacar partido. Como pensadas para sacar partido y réditos electorales son las cinco manifas (seis con la de mañana) que el PP ha auspiciado de acuerdo con sus correas de transmisión, la AVT o el Foro de Ermua, cuyos planteamientos son idénticos a los de la derecha: tumbar al Gobierno al precio que sea, incluso al del fracaso de la política antiterrrorista. De haber sido el PSOE el que hubiera tenido esta actitud, las acusaciones de traición se habrían oído en Cabo Cañaveral.

¿Y qué decir de la manifiesta coyunda entre determinados medios de comunicación y el PP? La truculencia de estos es fabulosa. Su cantinela permanente es que el PSOE y, por ende, el Gobierno, está al servicio del "monopolio" de Polanco (o "Polancone") o de PRISA. No se trata solamente de que el uso del término "monopolio" no tenga nada que ver con la realidad; es que la situación es al revés: la aplastante mayoría de los medios de comunicación sitos en Madrid mantienen una intensa relación simbiótica con el PP, al que dicen lo que tiene que hacer (por ejemplo, el señor Zarzalejos recomendando una moción de censura o el señor Ramírez una cuestión de confianza) y ello sin contar con los casos de "doble militancia", el señor Luis Herrero, periodista de la COPE y eurodiputado del PP o el de estx o aquel/la asesor/a de Génova y destacadx periodista de alguno de los periódicos de la derecha. Y en este terreno, por supuesto, la bronca con altavoces. El espectáculo de ayer em 59 segundos entre el señor Villa literalmente fuera de sí, lanzando todo género de improperios y los señores Sopena y Calleja, contestando más o menos del mismo modo implicó montar la bronca función con que el PP, heredero espiritual del franquismo, al que se niega a condenar o a desposeer de sus insultantes honores, trata de imitar al caudillo: apártense de la política, déjennosla a nosotrxs. O sea, de democrático, nada.

El permanente intento de instrumentalización de la justicia al servicio de los intereses partidistas del PP, justo lo que este partido acusa a los otros de hacer, en función de la acrisolada táctica "del espejo", es tan manifiesto que produce sonrojo: el juez del Olmo ha sufrido un verdadero linchamiento mediático en la instrucción del proceso del 11-M que la derecha judicial está empeñada en que presida el juez Gómez Bermúdez, quien ha tenido la falta de tacto y pundonor profesional de manifestarse en torno al asunto que iba a juzgar en el diario El Mundo, cómo no. La habitual tendencia de la derecha de emplear símbolos comunes para finalidades partidistas (como hizo con el ejército desde los años 30 a los 70 del siglo pasado, como está haciendo ahora con la bandera) alcanza grados de paroxismo con la judicatura. Tanto el partido como sus organizaciones periféricas han judicializado la política y se mueven a golpe de querella con el fin de que sean los jueces quienes paralicen la acción política de sus adversarios que ellos no pueden frenar como oposición porque, aunque el Gobierno sea minoritario en la Cámara, más minoritaria es la derecha, incapaz de sellar alianzas con ningún otro grupo parlamentario y los hay que, en el fondo, son más afines a ella que al socialismo.

Por último, reitero una idea que lei hace poco, procedente de la minerva del bloguero Hugo Martínez Abarca en el sentido de que toda esa monumental bronca (que si zETAp, que si traidores, vendepatrias, Españaserompes, bazofia rojelioperiodística y jueces/canallas, jueces/querubines) sólo trata de desviar la atención de la prodigiosa corrupción que rodea al PP en la gestión de los gobiernos locales y algunos autonómicos. ¿Alguien lleva la cuenta de los alcaldes y concejales encarcelados y procesados habitualmente por la corrupción del ladrillo? Porque el asunto, verdaderamente sería de risa sino fuera porque uno sospecha que no se trata sino de la punta del iceberg y de un iceberg que aplasta a los sectores mas desfavorecidos, las personas de ingresos más bajos y lxs jóvenes, cuyas posibilidades de adquirir o alquilar viviendas en corruptolandia son inexistentes.

A la derecha española le queda un trecho por recorrer para adaptarse a las mores democráticas, un trecho que recorrerá perdiendo elecciones.

dijous, 1 de febrer del 2007

La izquierda y la democracia.

Rosa Luxemburg dijo en cierta ocasión que Die Freiheit ist immer nur die Freiheit der Andersdenkenden, (la libertad es siempre la libertad de los que piensan de otro modo). Este tipo de aciertos, casi diría de genialidades de la revolucionaria polaca es lo que impulsó a Lenin a dedicarle aquella bella nota necrológica, según la cual, un águila puede volar tan bajo como una gallina, pero una gallina no puede volar tan alto como un águila; "y Rosa era un águila". Y eso que Lenin creía tener razones para estar más que escocido con Rosa Luxemburg, quien adoptó una actitud claramente crítica con la Revolución bolchevique en su escrito La revolución rusa, redactado en 1918 en la cárcel y que sólo se publicó en 1922, a los tres años de su asesinato en 1919.

Las críticas de Rosa Luxemburg a la revolución bolchevique eran de diverso tipo y consideración, pero hay dos que son esenciales para entender mucho de lo que pasó después en todo el siglo XX y lo que va del XXI. Rosa reprochaba a los bolcheviques su supresión de la democracia. Supresión de la democracia obrera, desde luego, por cuanto habían pervertido el carácter democrático de los soviets. Y supresión de la democracia a secas (o, si se quiere, lo que los marxistas solían llamar "democracia burguesa" o "democracia formal" y muchos de ellos todavía desprecian), cuando los bolcheviques disolvieron de un plumazo la Asamblea Constituyente Rusa elegida en noviembre de 1917 y apenas inaugurada en 1918, al encontrarse en minoría por haber perdido las elecciones. Los leninistas argumentaban que éstas se habían hecho con una ley anterior y antidemocrática de voto desigual y Rosa respondía que sólo necesitaban repetirlas con una ley democrática, pero no suprimirlas. Sin embargo estaba claro que no podían porque volverían a perderlas, ya que la enorme masa campesina rusa seguiría votando en contra del programa de colectivización de la tierra. Que los marxistas, bardos del proletariado industrial, sólo hayan triunfado -y sigan haciéndolo- en sociedades esencialmente agrarias es una de esas ironías que hacen época. Así que la revolución siguió adelante habiendo suprimido la democracia y Rosa vaticinó su fracaso. No llegó a verlo, ni probablemente hubiera llegado, aunque no la hubiesen asesinado los militares alemanes. Pero su vaticinio se mantuvo, la Unión Soviética jamás fue un Estado democrático y, finalmente, se derrumbó como un castillo de naipes en un colosal fracaso que sus partidarios, anonadados, aún no han conseguido explicar.

Pero los 75 años que duró el experimento soviético fueron determinantes a la hora de entender las siempre difíciles relaciones entre la izquierda marxista (o "revolucionaria", como gustaba y gusta de llamarse) y la democracia. La idea marxista (que no marxiana) de que la democracia, despectivamente tildada de "formal", no es más que una añagaza de la burguesía contra el proletariado y, en el mejor de los casos, un mero medio para alcanzar una forma social superior (el comunismo) es causa y efecto del hecho de que los partidos comunistas (y marxistas en general) jamás hayan ganado unas elecciones democráticas, salvo un par de localizadas y problemáticas excepciones. Y es que, por mucho que se contraargumente, la democracia, la democracia formal, la de una persona un voto, con todos sus defectos, carencias e insuficiencias, no es un medio de nada, sino un fin en sí mismo. Un fin que hace posibles otros fines, por ejemplo, el socialismo. Cuando Oskar Negt formuló su lapidaria sentencia de "No hay socialismo sin democracia ni democracia sin socialismo" abría en cierto modo el paso a la (tardía) conversión de los partidos comunistas en partidos "eurocomunistas", cuya novedad residía en aceptar el principio democrático como lo dicho, un fin, y no un medio de nada. Pero ya era tarde para ellos. Esa idea del socialismo democrático que postuló Rosa frente a Lenin era la que incorporaban los partidos que ya se llamaban así, socialistas y democráticos.

Al día de hoy sobreviven los dos problemas que aquí se han mencionado: los procesos revolucionarios se dan en sociedades no industrializadas (Cuba, Bolivia, Venezuela y, ahora Ecuador) y sus relaciones con la democracia (la democracia formal; no hay otra) son difíciles. Cuba no es una democracia se mire como se mire, sino un régimen autoritario de partido con fuerte contenido personal cuya supervivencia allende la vida de su fundador y su señor hermano es improbable. En el caso de los otros tres países en los que se dan movimientos revolucionarios, la cuestión de la democracia -piedra de toque de la legitimidad de un sistema, guste o no- está adquiriendo tonos sombríos.

No voy a entretenerme en subrayar de nuevo la paradoja de que la izquierda marxista, prácticamente inexistente y políticamente irrelevante en los países occidentales o capitalistas, habiendo abandonado todo intento de formulación de una teoría sistémica de desarrollo de la historia, encuentre solaz en la casuística de unas revoluciones que dependen más del carisma de sus dirigentes que del funcionamiento de las "leyes de la historia". Me limito a prever, como lo haría Rosa Luxemburg, que si el curso de éstas se hace antidemocrático, su porvenir será inexistente. Los recientes acontecimientos en el Ecuador y Venezuela muestran precedentes en casos de regímenes totalitarios de distinto signo. El asalto al Parlamento en el Ecuador tiene ecos del "asalto al Parlamento" en Checoslovaquia en 1948, mediante el cual la República inició su desgraciado curso hacia un Estado totalitario. La ley de plenos poderes a favor de Hugo Chávez que el Parlamento venezolano aprobó ayer es también un dislate caudillesco y antidemocrático que de inmediato trae a la memoria la misma ley (Ermächtingunsgesetz) que el Reichstag votó en su día a favor de Hitler o el hecho de que en la España de Franco la potestad legislativa residiera en el dictador. Ningún sistema que asalte el Parlamento o concentre poderes ha conseguido jamás sobrevivir si no es por un tiempo limitado, apoyado en las bayonetas y sembrando el terror en torno suyo, como hubo de hacer (entiendo que en contra de su prístina intención) el infeliz de Robespierre.

Sin duda el hecho de que, por las circunstancias internacionales, estos países estén enfrentados al imperialismo estadounidense (y, en buena medida, se beneficien del hecho de que el Tio Sam ande tan enfangado en el Irak que no tiene tiempo para maniobras desestabilizadoras) los hace dignos de simpatía a los ojos de la izquierda occidental, entre la que me cuento y que debe defenderlos frente a todo intento de los EEUU de interferir en su marcha, sabotearlos o invadirlos. Pero su deriva antidemocrática sólo permite anticipar lo peor. La simpática cercanía con que Chávez ha seguido el curso de la enfermedad de Fidel no ha sido suficiente para borrar la penosa impresión de que la isla es un régimen paternalista que trata a la población como a un conjunto de menores de edad.

La tendencia a ignorar o atropellar los mecanismos democrático formales, hasta ahora razonablemente respetados en Venezuela, Bolivia y Ecuador, a la larga, será contraproducente. Pero no importa: siempre se podrá echar la culpa a alguien excepto a quien la tiene: la tendencia antidemocrática de la izquierda que ya denunció Rosa Luxemburg.

dimecres, 31 de gener del 2007

El cambio climático.

Circula por la red una convocatoria curiosa que nos pide lo siguiente para el 1º de febrero, mañana, cuando los científicos de la ONU harán público su informe sobre el cambio climático en París:

" JUEVES 1 de Febrero de 2007

ENTRE LAS 19,55 Y LAS 20,00 (1 HORA ANTES EN CANARIAS)

APAGAMOS TODO, LUCES Y APARATOS ELECTRICOS

Se trata de ahorrar cinco minutos de electricidad en todo el
planeta para llamar la atención de los ciudadanos, de los medios de
comunicación y de los que tienen el poder, sobre el derroche de
energía y la urgencia de pasar a la acción 5 minutos de respiro al
planeta, no es mucho tiempo no nos costará nada y mostrará a los
candidatos a las próximas elecciones que el CAMBIO CLIMATICO es un
tema en el que se debe pensar en el debate político."
Me parece una buena iniciativa, la apoyo y la cuelgo en el blog, invitando a todxs a hacerlo. Cuando digo que me parece una buena iniciativa debo matizar. Está claro, en primer lugar, que demuestra la ciega confianza que la blogosfera tiene en sí misma como factor de movilización. Y optimismo. Un rato largo de optimismo porque supone que todxs, animados del mismo espíritu, apagaremos las luces, olvidando a los millones y millones de personas en todo el mundo que creen, como creía hasta ayer el señor Bush (y seguramente seguirá creyendo, pero no puede manifestarlo ya porque, con la mayoría demócrata en el Congreso no puede jugar) que eso del cambio climático y las preocupaciones ecologistas son trucos de bolcheviques, rojelixs, enemigxs de la libre empresa, intervencionistas impenitentes y totalitarixs. Y esos millones y millones, seguramente no sólo no apagarán luz alguna sino que encenderán todas las que puedan hasta que sus moradas sean como la casa encendida del poeta.

Aun así apoyo la campaña porque, aunque no consiga su objetivo, servirá para aumentar la conciencia ecológica de más gente, la necesidad de implicarse en el asunto y participar, y eso siempre es bueno. Es decir, la función manifiesta de la convocatoria (que diría Merton) no se cumplirá, pero sí la función latente de que aumente la conciencia general sobre la necesidad de cuidar la biosfera.

Vivo la mayor parte del tiempo en un pueblito de Guadalajara y, cuando lxs que vienen a pasar el finde se largan, queda un rastro de mierda por donde han pasado que dan ganas de llorar: papeles, plásticos, botes, botellas, envoltorios... Uno se pregunta si lxs cerdxs (con perdón para lxs cerdxs) que hacen eso lo hacen también en la sala de estar de sus casas. En todo caso, hay que reconocer que las cosas tienden a mejorar. La cantidad de cochambre que dejan lxs desaprensivxs que salen al campo es hoy mucho menor que hace unos años y sigue disminuyendo. Para eso sirven estas campañas.

Es como lo del ruido, sobre lo cual también posteo de vez en cuando. Convencer a los españoles de que no berreen en los bares, que no pongan alta la música, que no fastidien a los demás con sus ruidos, que contengan a sus hijos cuando chillan en público, parecía imposible hace unos años en que algunxs empezamos la ímproba tarea de pedir regulación frente a la barbarie en forma de decibelios. Hubo que empezar por convencer a las autoridades. Que no se crea que fue (o es) tarea fácil. Por ejemplo: vayan al cura de su parroquia a decirle que tocar la campana para los fines que sea y por muy sacros que le parezcan es un atropello que no debe consentirse. Inténtenlo.

Ya veremos qué éxito conseguimos con esta campaña de apagaluces, que es un típico "pásalo" de la red. Dependerá de la cantidad de URM que consiga. La URM (unidad de ruido mediático) es una unidad que se ha inventado en Francia y sirve para medir el impacto mediático que tienen los acontecimientos y/o las personas y, por lo tanto, para predecir, por ejemplo, quién ganará unas elecciones. Pues, eso, a pesar de mi aversión al ruido, deseo que la campaña tenga una cantidad de URM altísima.

En otro momento expondré mi actitud respecto al problema de fondo del cambio climático, que no es de ciega y aterrorizada creencia en los males apocalípticos que predican los ecologistas más fervorosos, pero mucho menos es el estúpido cinismo de quienes dicen que todo eso es un invento izquierdista para fastidiar a la libre empresa e impedir la prosperidad y el desarrollo generales. De momento, dejo una convincente explicación gráfica del "efecto invernadero" y el "cambio climático" un poco más arriba, sacado del diario Clarín Estoy convencido de que, en este asunto, si de algo debe pecarse, ha de ser de preocupación y no de despreocupación. Parece elemental que debemos preocuparnos por las consecuencias de nuestros actos como especie y no sólo por los efectos que tengan para nosotros y nuestrxs hijxs, sino para los hijxs de los hijxs de nuestros hijxs.

Quien haya visitado la celda de San Francisco en el monasterio de Asis sabe que la encontrará humildemente preparada para acogerlx, con una modesta cama hecha, una mesa, una silla y, sobre la mesa un pan fresco y una jarra de agua. Sabe asimismo que puede quedarse en la celda el tiempo que quiera siempre que cumpla dos condiciones: a) que participe en las tareas comunes de mantenimiento del cenobio; b) que, al marcharse, deje la celda como la encontró.

La tierra es la celda de San Francisco en Asis.