dimecres, 17 de gener del 2007

Sigue la bronca.

En el debate del Congreso de anteayer, el señor Cerdá, de ERC dijo una de esas verdades que todo el mundo acepta y nadie aplica: que ETA no puede marcar la agenda política y, añadió, "mucho menos la parlamentaria". Simpatizo grandemente con el señor Cerdá, que habla con trasparencia y altura de miras, pero, le guste o no le guste, aquí, en España, en el Parlamento y en todas partes no se habla más que de ETA. Desde hace 30 años. Comparto la desesperación del señor Cerdá. Modestamente, es lo que vengo diciendo desde hace mucho: que hay que resolver esa cuestión porque carece de sentido que un país de más 40 millones de habitantes lleve 30 años diciendo lo mismo, sobre lo mismo y para lo mismo; y descuidando asuntos mucho más importantes, propios del tiempo en que vivimos.

Para probar mi disconformidad con tener que postear una y otra vez sobre la cuestión vasca (que, dicho queda por enésima vez, en realidad es la "cuestión española", como se vio el lunes), en vez de ilustrar el post con los caretos de los señores Rajoy, Zapatero, Otegui, etc, he introducido una variante sin intención malévola alguna: los episodios del cuento de Caperucita Roja en imágenes de l'épinal y lo haré mientras duren (hay 20) en tanto tenga que postear sobre el País Vasco. Por lo menos, que nos descanse la vista.

Pues sí, no debió de quedar satisfecho el señor Rajoy con su actuación en el debate del pleno extraordinario; no debieron de parecerle suficientes los insultos, los desprecios, las amenazas, los vituperios, las malevolencias, las agresiones, las injurias, los desplantes que dedicó al presidente del Gobierno y, como dijo una comentarista del post, a sus electores, sino que siguió con la faena, que coronó ayer por los micrófonos de Onda Cero afirmando, con la habitual imprudencia en él, que, para ser presidente, se necesita algo más que ser mayor de edad y español. ¿Se referiría al señor Aznar? Condescendió asimismo a tratar de explicar la burrada de las bombas. ¿Pedir disculpas él por tamaño desafuero? ¡Quiá! Antes muerto. Lo que hay que hacer es aclarar qué se quiere decir con la barbaridad, a ver si esos débiles mentales que votan a los sociatas acaban de enterarse de la complejidad y nobleza de su pensamiento. Siempre he considerado inexplicable que una persona como el señor Aznar llegara a presidente del Gobierno de España. Pero eso será tortitas y pan pintado si algún día lo es el señor Rajoy.

En el otro lado de la fiesta, también salió a la tribuna pública el señor Otegi. El día del bombazo ya lo había hecho, y servidor, que no es etálogo, pero tampoco bobo, sostuvo que este hombre y su organización carecían de la independencia de criterio necesaria para embarcarse en negociación alguna con alguien. Son cosas elementales. Una negociación es siempre el paso previo a un contrato y, para cerrar un contrato cualquiera hay que tener capacidad para contratar, esto es, independencia, autonomía, mayoría de edad, juicio propio. Si esto no es así, que venga tu papá, rico. El señor Otegi dio ayer otra prueba de ese infantilismo que lo caracteriza frente a ETA o la "organización armada", como dicen quienes viven bajo su maléfico influjo, sin acertar a sacudírselo y a razonar como personas libres. La cuestión era que la "izquierda abertzale" abriría un "periodo de reflexión" porque algunos (obsérvese el truco de descargar sobre otros la responsabilidad de una decisión que se intuye problemática en la casa del padre) habían dicho que las amenazas de ETA "restan credibilidad a la tregua". Espero que no les lleve mucho la trabajosa reflexión pues no merece la pena. La "credibilidad de la tregua" es de cero, en consecuencia, el resultado de la resta será negativo. Eso lo ve cualquiera. La cuestión es ¿quién se lo dice al que manda? La reflexión colectiva de la organización. O sea, Fuenteovejuna, señor. Fuenteovejuna, que tiene que ver con ovejas.

dimarts, 16 de gener del 2007

Pleno al pleno.

Estoy de acuerdo con los señores Durán i Lleida y Rodríguez Zapatero (no recuerdo si alguien más lo hizo notar) en que el pleno extraordinario de ayer no debió haberse celebrado. Pero, una vez que fue forzoso hacerlo, a instancias de quien iba a salir de él lindamente vapuleado, no queda si no reconocer una vez más que el Parlamento es el pivote de la democracia, el ágora contemporánea. Y ahí, en ese ámbito público, coram populo, no oí a nadie mantener las acusaciones de que el Gobierno se hubiera rendido ante ETA, que hubiera aceptado la autodeterminación (de la que, por cierto, soy partidario, aunque en otras circunstancias, claro) o la entrega de Navarra, es decir, ninguna de las infamias y falsedades con que la derecha y sus medios ha bombardeado a la opinión durante meses. Y tampoco se mencionaron los "compromisos" del Ejecutivo con ETA, que anteayer traía Gara.

Digresión oportuna: hasta la fecha tenía a Gara por un periódico serio. Al informar de unos "compromisos" del Gobierno que éste niega, Gara está obligado a probar sus asertos o quedar como falsario. Que diga qué "notario" puede testificar de esos compromisos y que lo haga. En caso contrario es claro que la información de anteayer era un embuste para torpedear al gobierno de Rodríguez Zapatero con las técnicas típicas del amarillismo .

Al pleno se llegó por la pertinacia del PP. De él salió el señor Rajoy literalmente desollado y con tantas posibilidades de convertirse en el próximo presidente del Gobierno de España como Fray Gerundio de Campazas, a quien se parece en la garrulería. Los genios que desde los medios lo han asesorado, (los señores Zarzalejos, Ramírez, Jiménez, etc) diciéndole primero que presentase una moción de censura, luego que plantease la cuestión de confianza y, por último, que exigiese este pleno donde ha quedado reducido a cenizas, merecen un premio. Menudo ojo el suyo y qué bien conocen y aquilatan los mecanismos democráticos.

Porque el debate sirvió para lo contrario de lo que estos estrategas habían previsto: el Congreso renovó su confianza en el Gobierno sin que éste tuviera necesidad de pedirla y se reafirmó en su decisión sobre las negociaciones que el señor Rajoy pidió expresamente se revocara. No solamente no obtuvo ninguno de sus deseos sino que quedó claro que sólo cuenta con sus diputadxs -eso sí, permanentemente dispuestxs a la bronca- lo que en un sistema parlamentario, estructuralmente orientado a los pactos, los acuerdos, las alianzas, evidencia clara ineptitud para la vida política. Es obvio, tras el debate, que en este país cuentan todos los grupos parlamentarios, hasta los minúsculos, excepto el del PP, por deméritos propios.

Porque en sus intervenciones, el señor Rajoy no se privó de ningún golpe bajo, ni siquiera de los que le devolvían una y otra vez en forma de tortazos bien sonoros. Su insistencia en hacer de adalid del Pacto por las libertades y contra el terrorismo, que fue obra del PSOE y, en concreto del señor Rodríguez Zapatero cuando estaba en la oposición, precisamente con la suya como Vicepresidente del Gobierno (el famoso "conejo de la chistera") no es fácil de entender, sino como masoquismo. Y su reiteración en el error, que dio la oportunidad al señor Rodríguez Zapatero de lucirse una y otra vez con su ritornello de la lealtad del PSOE y la deslealtad del PP cuando en la oposición el uno o el otro, carece de toda explicación, ni por la vía patológica. ¿Qué decir de un político que, cuando quiere mostrar talla de dirigente esgrime como arma el triunfo de su adversario? Pues lo dicho en algún otro post anterior: Ubu. (Muy bonita la ilustración de Lugné-Poe. Ubu Roi, de 1922).

Cuando no cargaba las armas del contrincante con balas dum-dum contra él mismo, el señor Rajoy recurría a la consabida táctica del espejo en la que su valedor, el señor Aznar, es consumado maestro, consistente en denunciar muy enfadado al otro por hacer lo que uno está haciendo. El señor Rajoy tronó contra el señor Zapatero acusándolo de ser culpable de todos los males y fracasos: de la tregua, de la no tregua, de la kale borroka, de las "impertinencias" de Otegi y de la bomba de Barajas...sólo para concluir en tono ofendido que, para el PSOE, el PP es culpable de todo.

Pero donde el señor Rajoy rizó el rizo y se deslizó por la pendiente del despropósito y la barbaridad fue en su frase sobre las bombas, cuya torpeza sólo es comparable a su brutalidad autoritaria y su desprecio por la verdad: Si usted no cumple, le pondrán bombas y si no se las ponen es porque ha cedido, que provocó contundentes respuestas del Presidente y de López Garrido.

En resumen, después de casi tres años de desleal oposición, en los que se ha utilizado el terrorismo como arma política bajuna, se han propalado patrañas sin cuento, se ha intoxicado a la opinión a través de los medios adictos, este pleno innecesario ha dejado en absoluta evidencia que el PP está solo en su política de confrontación, sin esperanzas de imponer ni uno solo de sus puntos de vista, automarginándose de las grandes decisiones parlamentarias, rechazando toda nueva iniciativa y, como se le dijo ayer à plusieurs reprises sin esperanza de ganar las próximas elecciones. Todo un exitazo, sí señor.

Nueva digresión pertinente: a la hora de hablar de los medios de comunicación y su influencia sobre unos u otros políticos, ¿alguien ha visto que un solo medio le diga al presidente del Gobierno lo que tiene que hacer, como se lo dictan al detalle al señor Rajoy los estrategas citados ut supra en sus editoriales o sus alocuciones radiofónicas?

Conclusión, desde el principio de la legislatura, no habiendo aceptado la derrota electoral, el PP concentró todos sus esfuerzos en conseguir unas elecciones anticipadas. Para ello supeditó todo, literalmente todo, los intereses generales, las víctimas, el consenso, el equilibrio territorial, a la tarea de debilitar al gobierno de "Bambi", del "incompetente", del "presidente por accidente", del "bobo solemne" y el resultado a la vista está: el señor Rodríguez Zapatero sale crecido y se permite el lujo de ser magnánimo, el Gobierno goza de saneado apoyo parlamentario, la oposición conservadora carece de eficacia y su alternativa es bien amarga: mantenerse en la irrelevancia testimonial o participar en el consenso que fortalece al gobierno al que quiere derribar. Si eso no es para poner un cero a quienes hayan diseñado esta estrategia, ¿para qué es?

Por no cumplirse, no se cumplirá ni la última canallada que alguien (se admiten apuestas acerca de quién) puso en circulación por los SMS en los últimos días: "Zapatero entró por Atocha y saldrá por Barajas. Pásalo". Pasado. No entró por Atocha ni saldrá por Barajas. Pleno al pleno.

dilluns, 15 de gener del 2007

La comunicación instantánea.

Es el signo de los tiempos y de lo que, al parecer, estamos más orgullosos. Tanto que, no hace mucho, preguntado Ted Turner, el fundador de CNN, cómo podía definir él el sentido de su empresa de TV mundial, respondió con una machada que es, al mismo tiempo, un sinsentido, pero que apunta a esa característica que define nuestra época, esto es, la simultaneidad, el tiempo real: "el día del fin del mundo, allí estaremos y lo daremos en directo".

Unxs alumnxs de la facultad de Políticas de la Complutense me han pedido que vaya a darles una charleta fuera de la actividad académica ordinaria y he escogido este asunto del carácter instantáneo de la comunicación. Tengo previsto comenzar con una curiosidad: eso de la información instantánea y en tiempo real ya se les había ocurrido a los griegos clásicos. Lo cuenta Esquilo al comienzo de La Orestiada. Cuando Agamenon retorna vencedor de Troya, Clitemnestra está esperándolo con las intenciones que conocemos. La esposa infiel se entera de la caída de Troya exactamente en el mismo momento en que se produce el hecho. ¿Cómo? La reina de Argos puso un centinela en cada uno de los picos más altos de la distancia que separa a Argos de Troya cerca de los Dardanelos, cada uno de ellos a la vista del siguiente. El último, a la de la ciudad asediada con la orden de encender una hoguera en el momento en que la viera caer. El siguiente centinela habría a su vez de encender otra cuando viera la del primero y así sucesivamente, hasta el último centinela ya a la vista de la guardia de Argos. He puesto las fogatas en el mapa más arriba ¿A qué velocidad, pues, se entera Clitemnestra de que ha caído Troya? A la de la luz. Comunicación instantánea en tiempo real, como la que dice Ted Turner, pero en el siglo VIII antes de Cristo. Es un bonito ejemplo, ¿verdad?

Fe de omisiones.

Manuel F. Trillo, uno de los amigos que he tenido la fortuna de hacer en mi corta estancia en InSurGente (Salud, Manuel. Te confieso que lo de Livia fue lo único que me hizo flaquear en la decisión) me envía un recorte de Web Islam en el que se informa de que

"Cabe destacar también la presencia de ciudadanos árabes o españoles de origen árabe en la manifestación de Madrid, que llevaban carteles en ese idioma en las que expresaban su condena a la organización terrorista ETA. Esta presencia árabe se dejó sentir también en Bilbao, Pamplona y otros lugares".
Yo decía en mi post de ayer que no lxs había visto. Pero fueron. Y me encanta hacerlo constar. Porque, en efecto, fue estupendo que la inmigración se movilizara y que lo hiciera codo a codo con lxs españolxs. En mi descargo diré que, en el grupo en que me hallaba en la manifa, había alguna persona de edad avanzadísima, lo que restringió bastante mi movilidad. De todas formas, reitero mi alegría al saber que también lxs musulmanxs estuvieron.

O sea que sólo se quedaron fuera la derecha y algunos representantes de la más pura extrema izquierda, de esxs que no se contaminan jamás con la sucia realidad del reformismo y se resignan a que quienes fueron lxs cubran de oprobiosos epítetos, como si estos hubieran pensado en ellxs por un solo instante. Demasiada soberbia para tanta irrelevancia, incapaz de percatarse de que, parafraseando a Sandro Pertini, "la sinistra incontaminata c'è una cosa con la quale, senza la quale, il mondo rimane tale quale".

Un diálogo en tiempo real.

¿Coincidencia? ¿Casualidad del destino? ¿Sucia maniobra al alimón de los sanguinarios batasunos, esbirros de ETA, y el ultrarradical vendepatrias de Zapatero? ¿Aleve intento de la masonería, que siempre ha odiado a España, y más desde que el Invicto pasó a peor vida? Nunca lo sabremos, a no ser que los de Libertad Digital, cuya relación con la realidad es como la de Diógenes con el hombre, nos ilustren sobre qué conjunciones astrales han debido de darse para que ayer, domingo 14 de enero y un día después de que una ríada de rojos emponzoñara las calles de Madrid, tanto el Presidente por accidente como el trujamán de ETA concedieran sendas entrevistas a la hojillas parroquiales que les sirven de correveydiles, esto es, el diario El País en el caso de Bambi y el diario Gara en el del gauchista abertzale o, como escribe la prensa reciamente hispana, aberchale.

No se me negará que lo divertido hubiera sido hacer las entrevistas cruzadas, Gara a ZP y El País a AO. Pero, para que algo así sea posible han de pasar 200 años más de democracia. El diario del infame Polancone, en la persona de su nuevo director, Javier Moreno, acudió a La Moncloa a impartir las consignas del grupo Prisa para los tiempos posteriores a la ruptura de la tregua. El diario no quiere ni oír hablar de nuevas negociaciones y el pusilánime presidente se plegó a sus exigencias: punto final al diálogo con ETA. De ahora en adelante, policía y tente tieso en Vascongadas; que ya va siendo hora de repartir unas castañas.

Es triste que sean los espurios intereses del monopolio polanquista quienes tengan que insuflar algo de gallardía en la complaciente y genuflexa actitud del criptoetarra ZP. Pero hágase el milagro y hágalo el diablo, dirán en la COPE, cadena acostumbrada a tratar con las potencias celestiales o infernales. Moreno hizo una entrevista palaciega, dejando que ZP se explayara donde le interesa y no poniendo el dedo (y, si necesario fuese, también la mano y el pie) en la herida abierta y supurante de ese partido enemigo de España que es el PSOE, del continuado diálogo del Gobierno con ETA. Se trató de una entrevista para mayor lucimiento del hombre que se rindió ante los terroristas, al extremo de considerar que el bombazo de Barajas fue un "trágico accidente" puesto que le arrebata la posibilidad de seguir desmembrando a España o de entregar Navarra entera, atada de pies y manos a la voracidad sabiniana.

En el otro extremo, la entrevista de Otegi en Gara pone de manifiesto la insolencia de los valets de ETA, que insisten en que el llamado "proceso de paz" (que ya Alcaraz definió hace tiempo como "proceso de rendición"), sigue adelante como si los dos muertos a causa del bombazo de la T4 fueran pequeños gajes del oficio, del oficio de plantabombas, supongo. Otegi imparte la doctrina en referencia a la cual se juzga a todos los partidos en el PV, que es un proceso que debe acabar en la territorialidad y el derecho de autodeterminación. Y da por descontado que el Gobierno de España tendrá que admitirlo. El párrafo que tiene que hacer furor en el zoco de la rebatiña por los retales de España, contestando a una pregunta sobre si, a la vista de la bomba, había algo que no estaba bien atado: "Las cosas estaban suficientemente atadas, lo que ocurre es que hay ciertos compromisos que no se han cumplido". Compromisos que detalla Gara y que van a provocar tormentas parlamentarias, con el navío del Gobierno a punto de ser aplastado a su paso por las Simplegades de la oposición parlamentaria, igual que el Argos a las órdenes de Jasón. Aunque el asunto no debiera ser difícil, pues si, como dice Gara, hubo un organismo internacional en funciones de fedatario, bastará con preguntarle.

A ver, ¿qué compromisos tenían los sociatas a espalda de la sociedad? Queremos saber. Porque si Otegi dice que hubo compromisos, hubo compromisos, pues este Otegi es hombre de palabra. Bueno, es hombre de palabra si es la suya contra la de los sociatas. Si no, no. En todo caso, ahora que el proceso se ha roto, ya da igual cuáles sean aquellos compromisos. O no, no da igual. Siempre es interesante saber cómo razonan nuestros semejantes, aunque a lo mejor llamar "semejante" a alguien de Batasuna sea un overstatement.

En resumen, es interesante cotejar las dos entrevistas. Y, claro, no es un diálogo en tiempo real, son dos monólogos que discurren paralelamente, sin tocarse, sin verse siquiera y simultáneo, desde luego. El ejemplo más evidente: Otegi afirma que el Gobierno británico se reunió son el Sinn Féin incluso con atentados y no se le ocurre que eso no puede aceptarlo el gobierno español. Igual que el Gobierno español pide que Batasuna condene la violencia sin imaginarse que eso no puede aceptarlo la otra parte. Batasuna no puede condenar la violencia porque la base de su función avasalladora es precisamente la violencia. Y tampoco está especialmente interesada en que desaparezca porque su eficacia negociadora depende de ella. Si no existiera la violencia sería imposible que una agrupación que representa al 10-12% del electorado condicionase de tal modo la política vasca.

diumenge, 14 de gener del 2007

Cómo somos la gente.

El 30 de diciembre del año pasado ETA voló el estacionamiento de la T4 en Barajas. Lo hizo, según explican muy sesudamente hoy los periódicos, con una mezcla de explosivos, con la aviesa idea de multiplicar el efecto destructor. Los dichos periódicos traen información técnica proporcionada por la Guardia Civil; que si amonal o amosal y un explosivo exógeno que, al parecer, actúa de multiplicador. Son cosas de esas que a la gente le encantan de tema de conversación para dársela de experta en las barras de los cafés. Yo no sé mucho de explosivos pero ayer pasé por la T4 y tomé fotografías. En la de la izquierda se ve bastante bien el destrozo. Han volado el edificio. No hay edificio. Es la foto de un vacío. Queda un módulo al fondo que habrá que derribar, supongo. Curiosamente, la estructura metálica a la derecha se mantiene. Tiene pinta de haber sido el ascensor que, a lo mejor, estaba aislado de la construcción principal.

Ayer nos manifestamos contra eso, contra esa barbarie. Digo yo que está bien claro. Pues no o no para todo el mundo. A raíz del atentado hubo un período de silencio, para no fastidiar las fiestas del 31 y el 1º de enero. Primera falta: no teníamos que haber festejado nada el 31 y el 1º de enero. Pero lo hicimos. Obviamente, no estamos dispuestos a que dos inmigrantes muertos nos amarguen las festividades. Podemos reconocerlo tranquilamente; ya sabemos que vivimos en sociedades inhumanas. El conocimiento científico de éstas actúa como un analgésico moral. ¿No sabemos que son sociedades duras, insolidarias, egoístas? Pues que nadie nos interrumpa la fiesta. Y menos que nadie, dos inmigrantes. ¿Se acuerdan Vds. de lo de "muertos de tercera", que no era exactamente así, pero se le acercaba?

Después de las festividades, como un mecanismo de respuesta retardada, lxs políticxs estallaron en mutuas recriminaciones. Para lxs de la derecha, ETA se había burlado trágicamente de Zapatero, quien había fracasado en su empeño que, según ellxs, consistía en entregar España a la codicia independentista. Que este razonamiento fuera literalmente absurdo no impedía que diera el resultado apetecido de disparar sobre el señor Rodríguez Zapatero desde todos los puntos de la rosa de los vientos, que es de lo que se trata. Para lxs de la izquierda la derecha había sido desleal desde el comienzo del proceso de negociaciones y volvía a serlo a raíz de la ruptura de la tregua pues prácticamente acusaba al señor Zapatero de haber puesto él la bomba.

El recuerdo de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate había desaparecido debajo de miles de toneladas de hormigón armado y de las zancadillas y golpes bajos de lxs políticxs. Era digno de escuchar el señor Acebes hablando de que el Gobierno y la manifa dividían a los colectivos de inmigrantes. Supongo que estaba ensayando una escenificación del episodio evangélico de los sepulcros blanqueados. Desaparecido también bajo la densa indiferencia hacia la inmigración, que ya llega hasta el 8% de lxs ciudadanxs del Estado español.

Pero, sorpresa, sorpresa, ese recuerdo estaba vivo y es el que llevó masivamente a la inmigración a la calle. Ese fue el primer dato de esta manifa que me sorprendió, el de la cantidad de inmigrantes que vino. Vi banderas ecuatorianas, colombianas, venezolanas, brasileñas, cubanas, panameñas y gentes de todas partes, muchísimas con rasgos indígenas, cholxs, vamos, ponies, como los llaman con su tradicional mala leche lxs gitanxs. Y también vinieron lxs chinxs, una representación de una federación de comerciantes, con sus pancartas, algunas bilingües y otras en chino, que es idioma que lxs madrileñxs dominan desde la escuela. Que si el hombre es, como dice Ortega, un ser ensimismado, lxs chinxs son los más hombres de todos. Lo que no vi fue a musulmanxs. Pero desde luego que fue una fiesta de la inmigración. Nunca había visto yo movilizarse a tantx inmigrante.

La cosa de las banderas fue también bastante llamativa. Había banderas de países latinoamericanos, algunas republicanas, bastantes del PCE y de la UGT y un par de ellas gays, pero ninguna rojigualda; o, al menos, yo no vi ninguna. Dice El País que alguna había pero creo que el patriótico diario español se las imagina. He aquí un motivo para una nueva manifa del PP: desagravio a la bandera de España. En efecto, los manifestantes de ayer agraviamos a la enseña patria por el hecho de no sacarla a pasear. Y de ese modo queda clara la sempiterna divisoria entre las izquierdas y las derechas españolas: la Patria. La bandera de las derechas es la del Reino, como debe ser; la de la gaviota parece más un anuncio de detergente. Y la izquierda que, normalmente tiene la patria puesta en otra parte, lleva otras banderas. Yo mismo, si me dicen que hay que sacar la bandera, hubiera llevado la que tengo en casa, la que ondea a la izquierda de este blog. Como nación, desde luego, lo llevamos crudo si no nos ponemos de acuerdo ni en la bandera.

La manifa de la izquierda, como era de esperar, fue un acto de gente muy diversa y pacífica, sin amenazas, insultos, tensiones o agresiones, como suelen darse en las manifas del PP. Quienes nos unimos desde Alonso Martínez somos testigos de que, al descender por la calle de Génova, la sede del PP no tenía una protección policial visible superior a la ordinaria porque, obviamente, no era necesaria. Son otros quienes, al final de las manifas del PP se van frente a Ferraz, a calentar el asfalto y amenazar a los sociatas. Aquí, al contrario, reinaba la cordialidad, ayudaba el buen tiempo y las escasas consignas que se corearon, libres y espontáneas, pues nadie daba órdenes, animaban al señor Rodríguez Zapatero, hacían alguna referencia a la pareja de hecho PP-Batasuna, echaban de menos a los obispos y poco más. Nada tampoco comparado con lo que se oye y se lee en las manifas del PP en materia de insultos. En verdad un acto pacífico en honor de la paz y que no incurrió en la contradicción que con tanta gracia denuncia Tasio en su viñeta de Gara de ayer.

Habíamos quedado a almorzar con la gente de Colectivo Red Verde, un grupo ecosocialista hecho de intelectuales antiguos miembros del PDNI, que no se integraron en el PSOE porque conservaron su espíritu crítico. Realmente, al PSOE le pasa lo que a todos los triunfadores, que cosecha amores y odios. Y en la izquierda son tantos los matices que vamos a acabar constituyendo una organización por cada individuo. Y eso que empezamos predicando el colectivismo. Luego nos sumamos a la manifa en compañía de unos viejos amigos, ugetistas de toda la vida, de los de recios principios. Nos hicimos unas fotos, pero no cuelgo ninguna, porque se me olvidó pedirles permiso. Así que cuelgo una mía con Ramoncín, que se lo pasó en grande, porque iba a la altura de todo el mundo y todxs le hablaban.

Este carácter espontáneo, popular, de la manifa (vaya ojo el de la derecha, quedándose en casa) conquistó el corazón hasta de los periodistas más contrarios al gobierno. Revisé las portadas de El Mundo, el ABC y La Razón y son bastante aceptables. Dicen la verdad. El único que continúa en la trinchera, disparando a todo lo que se mueva es, claro, Libertad Digital que juzga que la manifa fue un fallido plebiscito a favor del Gobierno y, en el colmo de la paranoia, reconoce que el PP pretende instrumentar el dolor de las víctimas, al sostener que es lo que dice el manifiesto final, siendo así que ese manifiesto, en efecto, habla de quienes "pretenden instrumentar el dolor de las víctimas", pero no menciona al PP. Son los de Libertad Digital los que se dan por aludidos en un ejemplo más del viejo adagio de que el que se pica, ajos come.

¡Ah! Y fuimos muchxs.


dissabte, 13 de gener del 2007

¡Ahí nos vemos, amigxs!

Pues, sí, finalmente vamos a una manifa de la izquierda porque la derecha y sus organizaciones afines, después de poner condiciones y condiciones y ver que se les aceptaban, han decidido no asistir. Que no iban a hacerlo era evidente desde el primer momento. Las condiciones eran pretextos: incluya Vd. la libertad, incluya Vd. el derecho a la vida... Y, luego de que los organizadores hubieran incluido todo lo que se les exigía, los conservadores anuncian que, a pesar de todo, no van porque no está claro lo que se persigue con la manifa. Después de haber hecho cinco manifestaciones en contra del Gobierno, acusándolo de "negociar" con terroristas, de hacerles concesiones y hasta de, mirabile dictu, "rendirse" a ETA, deben de estar cansadxs de andar por la calle.

Pero lo verdaderamente pintoresco es que, además, el señor Rajoy pide que se desconvoquen las dos manifas, la de Madrid y la de Bilbao. Esa es una exigencia tan extravagante, estrafalaria y abusiva que, para encontrarle alguna explicación hay que recurrir a los comportamientos de los niñatos caprichosos o de los jayanes de reyerta. Algún analista, de esos que aman dar pruebas de conocimientos históricos, diría que es el error de ceder a las peticiones y exigencias de las partes broncas en las negociaciones, los errores del "apaciguamiento", añadiría el señor Aznar en un supuesto tan sacado de contexto como de quicio. Pero es muy propio de la mentalidad autoritaria. Yo no me manifiesto y, en consecuencia, aquí no se manifiesta nadie. Y ya por que sí. Algunos comentaristas de la izquierda, supongo que bienintencionados, han dicho que el error del PSOE es ir adelante sin contar con el consenso del otro gran partido nacional. Pero ¿cómo se va a contar con el consenso de un partido que está especialmente empeñado en destruir todo consenso, al extremo de que se le aceptan las condiciones que pone y sigue negándose a participar en una acción común?

Así que, efectivamente, manifa de la izquierda. Y, como recuerda muy bien un editorial de El País, una manifa que se convocó en un principio, para honrar la memoria de los dos ecuatorianos asesinados por ETA cuyos nombres aparecen en la esquela y que en ningún momento se merecían un comportamiento tan inhumano como han tenido hacia ellos quienes han obstaculizado cuanto han podido este mínimo homenaje que los demás les tributaremos. Claro que, cuando menos, no hemos tenido que oír lo que se dijo a los familiares de las víctimas del 11-m cuando se manifestaban frente al congreso, "que se metieran a las víctimas por el culo". Esa abyecta frase no puede ni debe caer en el olvido y hay que traerla a colación cada vez que aquellxs que han acusado al Gobierno falsamente de rendirse a ETA, entregar Navarra o cualquier otro disparate, vayan por donde suelen, esto es, a poner todo, absolutamente todo, todo lo que es de todos al servicio de su provecho partidista.

Una manifa de la izquierda, que ya iba siendo hora de volver a la calle, espacio al que esta corriente estuvo relegada durante la dictadura, con grave quebranto de su integridad física y que, en tiempos democráticos, sólo ha recuperado muy de tarde en tarde durante el anterior Gobierno del PP que la llamó "pancartera" ignorante de que ese calificativo describiría mucho mejor el comportamiento de sus propias huestes no mucho tiempo después.

Así que, amigxs, ahí nos vemos en una manifestación espontánea, en memoria de todas las víctimas del terrorismo, especialmente de las dos últimas, en favor de la paz, de la libertad y de la vida y en un acto unitario del que las derechas y sus organizaciones afines se han excluido voluntariamente y sin justificación plausible.

(La ilustración es un grabado de Lajos Kassak, artista expresionista húngaro, llamado "los portadores de banderas", 1919).

Adiós a la conspiración de la orquesta Mondragón.

Nunca llueve a gusto de todos. Nunca los fallos de los tribunales complacen a todo el mundo. Pero la mayor ventaja que le veo a la civilizada costumbre de respetar siempre las decisiones de la justicia (de la justicia legítima y legal en un Estado de derecho, claro, no de la llamada justicia ilegítima, aunque sea legal, en una tiranía) es que, cuando una de ellas te agrada, puedes saludarla con júbilo. Que es como he recibido la noticia del auto del Tribunal Supremo por el que respalda plenamente la instrucción realizada por el juez del Olmo en el caso del atentado terrorista del 11-m, frente a la querella presentada por el sindicato Manos limpias, que es una organización ultraconservadora, constituida en la estela de las famosas mani pulite italianas. El auto del alto tribunal reafirma la escrupulosa legalidad de la instrucción del juez del Olmo y aprecia indicios del delito de denuncia falsa en el querellante Manos Limpias que ahora pasa de acusador a acusado, aunque, por lo que a este blog respecta, se beneficiará del principio de presunción de inocencia.

Eso, claro, en cuanto a lo jurídico. Aplausos fervosorosos al fallo del Supremo que permite que resplandezca la verdad desnuda, como en la bellísima alegoría de la Justicia, de Lucas Cranach, de 1537.

Vayamos ahora a los aspectos políticos de este contencioso. Lo primero que llama la atención es que la noticia, que merece una página en El País, entrada propia en el InSurGente, con el divertido título de "El PP, de los nervios" y lugar destacado en El Plural, no aparece en El Mundo ni en Libertad Digital, o yo no he sabido encontrarla. Raro ¿verdad? Y ¿por qué será? Obviamente, las repercusiones políticas de este auto se harán sentir. Porque esa acusación (sobre la que ahora el Supremo ha ordenado investigar por indicios racionales de falsedad en la acusación) ha estado durante meses en las portadas de los dos medios citados, día va y día viene y ha servido a la oposición para interpelar repetidamente al Gobierno. Es decir, tanto los dos periódicos, como otros medios audiovisuales y, desde luego, la oposición, han tratado de sembrar dudas sobre la legalidad de la instrucción, en un gesto que los enlaza con las peores tradiciones de lxs demagogxs y amarillistas, dispuestxs a destrozar los mecanismos e instituciones que garantizan la vida misma de la sociedad con tal de obtener réditos políticos.

Por supuesto, desde el comienzo mismo del aluvión de fábulas y patrañas con el que se intentó desprestigiar la acción de la justicia en nuestro país, torpedear la de gobierno y engañar colectivamente a los españoles con unos cuentos que parecían pensados para niños no muy despiertos, estuvo claro que la campaña era eso, una campaña orquestada por gentes sin escrúpulos (ni sentido del ridículo) llena de invenciones abracadabrantes, "confesiones" compradas de confidentes, mentiras, embustes y pura fición. Todxs los que iban de manifa en manifa gritando aquello de "queremos saber" daban crédito a las historias más fantásticas, desde la cinta Mondragón hasta el ácido bórico. Tan insistente y machacona (puro estilo goebbelsiano) llego a ser la campaña que empezaron a aparecer videos de burla y risa. Probablemente, el más divertido (al menos, el que más gracia me hizo) es el que reproduzco sobre Los agujeros negros de Luis Pepino, que me encontré este verano en You Tube, en donde lo había colgado Radiocable. Es genial. Merece la pena verlo (y escucharlo) otra vez. (¡La historia de la mochilita de Vallekas!). Pinchen sobre la imagen; les aseguro que van a partirse de risa.

Porque la tomadura de pelo, tratando de enmarañarlo todo para hacer creer a la gente que el PP no había mentido sin escrúpulos con motivo del 11-m era obvia para todo el mundo, excluidas las personas -que siempre las hay- que no querían verlo. Para éstas se alza ahora la verdad judicial irrefutable: Libertad Digital, El MUndo, la COPE, e tutti quanti, sí exactamente, todos esos que se pasan la vida hablando del imperio/monopolio de Polanco, mintieron y fabularon cuentos de verdadera risa, y el PP los secundó como un solo hombre, tratando de que el gobierno naufragara con las alucinaciones de sus periodistas orgánicos.

¿No sería hora de que alguien dimitiera y dejara a su sucesor/a la tarea de regenerar el espíritu del debate público en España, que no puede seguir siendo este detestable lodazal?




divendres, 12 de gener del 2007

Donde manifestarse es liarla.

Encuentro esta magnífica paloma volando, producida por la agrupación de profesionales del PCM (a la que se llega pinchando sobre la paloma) y cuya dirección URL, por si alguien más quiere pegarla para la manifa de mañana, es www.profesionalespcm.org/images/paloma.gif. Por lo menos se le echa algo de animación al asunto. Porque eso de estar viendo siempre a la palomita de las narices, con la rama de olivo en el piquito por muy picassiana que sea aburre ya a las vacas. Por cierto, simbología cristiana donde las haya. No comprendo por qué la Iglesia no obliga a los locutores de la COPE a asistir a una manifa encabezada por la segunda paloma que Noé suelta después del diluvio, para comprobar si las aguas habían recedido del todo o no. Por lo menos, ésta se mueve y no lleva ramita de olivo. ((NB: en algún momento de la mañana, la paloma volando ha desaparecido de la red; ignoro por qué. Debe de haberse largado. Mientras regresa, si lo hace, para sustituirla, pongo ésta algo más heterodoxa por el color y la posición. La dirección URL de la animada no funciona, al menos de momento. Vaya, ya funciona. Bueno, dejo las dos por si a la volandera le da por largarse otra vez.))

La simbología de la paloma es dilatadísima y muy variada: pureza, paz, sabiduría, voluptuosidad... muchas cosas. Y ahora ha venido el pobre bicho a caer en mitad de una bronca monstruosa sobre si aquello que representa, la paz, tiene algún valor en sí mismo o necesita complementos como la libertad. Un poco absurdo se me antoja porque, aunque consigo vislumbrar una libertad sin paz, no así una paz sin libertad.

Aunque, en el fondo, esto es indiferente pues la exigencia de libertad no era una condición real, sino un pretexto para no ir a una manifa convocada por otros. Igual que la reclamación del PP de que se especifique en el manifiesto que no habrá negociación con ETA. Si no hemos entendido todxs mal, la tregua se ha roto precisamente porque el PSOE no ha negociado. Exigir a quien no negocia que no negocie es, cuando menos, tan patafísico como el pésame de ETA a los dos muertos en su atentado. Suena al surrealismo de los cadáveres exquisitos. Bien pensado, quien se parece bastante al Père Ubu es, precisamente, el señor Rajoy. Obsérvese, si no, en el cartel del programa des Pantins, dibujado por Alfred Jarry en 1898. Clavaditos.

Vaya astracanada la de las manifas de Madrid y Bilbo. Caramba con el no-conflicto del Norte. Hemos terminado el año con un bombazo etarra y lo comenzamos de manifas contra los etarras, el terrorismo, etc. El PV es el asunto crucial de la política española desde la transición, el conflicto esencial de la política española. Los analistas oficiales dicen que no pero, a fuerza de hablar de él, a lo tonto, a lo tonto, los españoles están adquiriendo una culturita vasca: no sólo se saben las capitales del PV sino que distinguen a un burukide de un mahaikide como si tal, dicen agur y llaman a sus hijas Ainhoa y a su hijos Iker. De ahí a pedir los Reyes a Olentzero en lugar de a Santa Claus, sólo un paso.

En Madrid, la manifa de la izquierda, convocada por las centrales sindicales y una asociación de ecuatorianos ha sufrido ya toda clase de agresiones verbales, descalificaciones, etc. Da gusto, qué bien avenidos estamos los vecinos de la villa y corte. Ya se dice que, de Madrid, al cielo. En todo caso, supongo que la señora Aguirre y el señor Gallardón habrán de estar presentes (espero que las centrales lxs hayan invitado) en prueba de que son la presidenta y el alcalde de todxs lxs madrileñxs y no sólo lxs de su propio partido. Y espero que nadie se meta con ellxs, para que lxs madrileñxs de izquierdas muestren su buena educación.

ACTUALIZACIÓN A LAS 19:00 DEL DÍA DE HOY

Por fin, el PP ha mostrado sus verdaderas intenciones desde el comienzo, que eran boicotear toda manifestación pública unitaria contra el terrorismo. Ya se veía venir, cuando su organización de bolsillo, la AVT se desmarcó de la convocatoria. Ahora es patente, como puede verse en el Comunicado Oficial que ha sacado hoy por la tarde, embarullándolo todo y echando la culpa a los demás de lo que él hace, esto es, dividir, enfrentar y encizañar. Lo más curioso es que Batasuna, en Bilbo, ha hecho lo mismo con la manifa convocada por el Lehendakari. Una vez más queda claro quiénes no quieren la paz ni la solución de nada, quienes coinciden objetivamente en sus planteamientos, PP y Batasuna. Una razón más para que la ciudadanía crítica, democrática y responsable (incluidxs a buen seguro los votantes del PP) nos manifestemos mañana.


La bullshit del Irak.

El señor Bush compareció por fin y dijo lo que todo el mundo esperaba, esto es, 20.500 soldados más al Iraq, avanzadilla de una total de más de 90.000 que quiere enviar en un futuro inmediato para ganar la guerra en el país porque, según dijo, no le gusta nada la situación allí. No dirán que no es genial: no le gusta nada la situación que él ha creado y, para resolverla, insiste en hacer lo que la creó, esto es, en seguir invadiendo el país. A todo esto, este estratega de despacho llama ganar la guerra a conseguir que el Gobierno títere de Al-Maliki pueda controlar un territorio de 45 km en torno a Bagdad. O sea, una circunferencia con un radio de Madrid a Segovia, para entendernos. Y como, además, carece de sentido común (aunque habla con Dios, a quien se le supone por arrobas), dice que si el gobierno de Al-Maliki no consigue este objetivo, perderá el apoyo del pueblo americano y el del pueblo iraquí. Sí, imagino que no le costará nada echar mano de dos o tres jueces independientes que anden por Bagdad, dispuestos a condenar al tal Maliki por lo que sea y a colgarlo, como a Saddam, al estilo Far West, según la ley de Lynch, que es el último adelanto del Derecho Internacional Cristiano.

Michael Moore ha enviado una circular, que se encuentra también en su página web, michaelmoore.com, titulada "Envíe más tropas , Presidente (y vaya Vd. también)", en la que entre otras cosas desternillantes, dice que 20.500 soldados más son muy pocos. Como el Irak tiene 27 millones de habitantes, sugiere enviar 28 millones de soldados: cada uno de ellos mata a un iraquí y el millón restante, se dedica a reconstruir el país.

Realmente es increible. El señor Matorral tiene enfrente al Congreso (incluso con mayoría apreciable en el Senado, pues hay republicanos que están en contra de la guerra) y a un 70% de la población que es contrario al envío de más tropas al Irak, según una encuesta de ayer del Washington Post y ABC News Poll. No le quedan aliados, pues hasta Tony Blair ha dicho que, en lugar de envíar más soldados, comenzará a retirar los que Gran Bretaña tiene allí y, a pesar de todo, el hombre se obstina e, incluso, amenaza a Siria e Irán. Cómo serán las cosas que, algunos analistas han empezado a pensar en que, realmente, por detrás de éste, el Presidente tiene un "plan B", un plan, por ejemplo, de hacer en el Irán la misma bullshit que ha hecho en el Irak.

¿Y qué se puede hacer? Una organización de la blogosfera de democracia radical (grass roots democracy) a la que pertenezco, que se llama Move On, ha lanzado una campaña de firmas, para movilizar a la opinión pública mundial en contra de la escalada de la guerra en el Irak. Se trata de firmar una declaración en contra y mandarla al Congreso de los Estados Unidos, como ciudadanos de todos los países del mundo, pidiendo a los legisladores que pongan fin a esta locura. Quien quiera firmar, que pinche en la imagen, que accede directamente a la página de la petición. Todo ayuda, amigxs, a detener esta barbarie que desencadenaron tres desaprensivos en las Azores hace cuatro años.