dissabte, 26 de maig del 2007

Nosferatu y el día de reflexión.

Después de la pertinente "aclaración" que el señor Aznar publicó en El país sobre el modo de entender su referencia al mal momento de España hace setenta años que de ningún modo se refiere a la guerra civil, faltaba más, el ex-presidente siguió apareciéndose como Nosferatu, esta vez en un mitin de la señora Aguirre, para reiterar sus amenazas. Algo así como esos muslimes que han publicado un video glorificando el atentado del 11-M y amenazando con recuperar al-Andalus, que llega hasta Burgos por cierto. El video es de una organización llamada Ansar el Islam, que parece se haya puesto el nombre de pitorreo.

Requerido desde diversos puntos el señor Rajoy para que desautorizara las palabras de Nosferatu, el jefe de la oposición mayoritaria se sumó a ellas, afirmando que el voto al PP es el voto para derrotar a ETA; de donde se sigue que los votos a otros partidos no son para derrotar a ETA. No saben hacer nada que no sea insultar.

En verdad, la campaña electoral ha sido útil y, aunque las elecciones de mañana no serán primarías de las generales próximas, han permitido calibrar la categoría de dirigente del señor Rajoy, que es pobrísima. No se pudo ver en las elecciones de 2004 porque por entonces el señor Rajoy estaba ensombrecido por el señor Aznar; ahora se ha podido ver precisamente porque el señor Rajoy sigue bajo la sombra de Nosferatu...ehhh, del señor Aznar o Ansar el Islam.

En el penúltimo mitin, el señor Rajoy dejó altísimo el pabellón de su estolidez y obtuvo fervorosos aplausos cuando empleó la figura retórica del paralelismo anafórico para destrozar al presidente del Gobierno: "Nosotros hablamos de vivienda; Zapatero habla del PP. Nosotros hablamos de urbanismo; Zapatero habla del PP. Nosotros hablamos de empleo; Zapatero habla del PP....". Como todo el mundo sabe esto no es cierto por cuanto el PP, y él en concreto, sólo han hablado de Batasuna. Como ya se lo dijo la vicepresidenta del Gobierno, hace un par de semanas y, por cierto, empleando la misma figura retórica que el señor Rajoy copia miserablemente: Ayer, el presidente del Gobierno habló de vivienda y el señor Rajoy habló de Batasuna. Hoy el presidente del Gobierno ha hablado de empleo y el señor Rajoy ha hablado de Batasuna. Mañana el presidente del Gobierno hablará del crecimiento económico y el señor Rajoy hablará de Batasuna.


Donde no hay, no hay.


divendres, 25 de maig del 2007

La kermés de la derecha (III).

Hace un par de días un lector de este modesto blog decía en un inteligente comentario que esos exabruptos aznarinos, achacados por el público razonante a la mentecatez del personaje son, en realidad, provocaciones pensadas y medidas para generar un ambiente de temor, exasperación y agresividad que favorezca a los intereses electorales de la derecha.Y que además están en sintonía con el modus operandi de los "neocons" estadounidenses

La derecha española, cierto, se nutre de ideología fabricada en los EEUU. ¡Cómo cambian los tiempos! Tampoco hace tanto que esa misma derecha hablaba de la "plutocracia anglosajona". A ese aprendizaje se añade la savia de la tierra, la impronta de la raza, su peculiaridad. Por ejemplo, el PP dice ser un partido "liberal". Es curioso porque el liberalismo es una de las doctrinas condenadas en el Syllabus de Pío IX, llamado "el azote del liberalismo". Durante el franquismo, el liberalismo era doctrina nefanda; no tanto como el comunismo, pero no mucho menos.

Estos liberales de hoy concilian su liberalismo con una defensa cerrada de los valores católicos, apostólicos y romanos. Eso en los EEUU no sucede. La derecha religiosa se confiesa conservadora y el liberalismo allí queda para designar a los socialdemócratas. Si en España, además de defender a la Iglesia, a los curas, a los obispos, vas diciendo que eres conservador, no te votan ni los tuyos. De ahí la muy hispánica idea de conjugar una doctrina política de carácter laico con una defensa de los valores religiosos. El término "liberal", bella palabra española que suena mucho en el Siglo de Oro y aparece aquí y allá en El Quijote para designar a alguien magnánimo, puede hoy significar cualquier cosa, como se ve. Recuérdese al camarada Jörg Haider, un neonazi cuyo primer partido fue el Partido Liberal Austríaco

La derecha española presenta alguna otra particularidad: la de un comportamiento que no respeta las reglas no escritas de la democracia y se atiene estrictamente a las escritas, aunque a veces las retuerzan tanto que puedan quebrarse. Esta falta de respeto por las convenciones de la democracia está muy presente en el estilo político conservador porque las derechas españolas no tienen tradición democrática, no han sido democráticas nunca y consideran la democracia como una especie de mal menor o algo de que hay que servirse para alcanzar el gobierno. Pero no les importa que no se sostenga porque, en el hipotético caso de que la democracia se hundiera no son los conservadores quienes padecerían persecución; al contrario.

Eso explica ese estilo de oposición bronco, agresivo, sin cuartel y valiéndose de todos los poderes e instancias del Estado, en el ámbito público y en el privado. En este último, una de las quejas/críticas que más se oyen a la COPE es la de quienes se escandalizan porque los contenidos de la emisora no tienen nada que ver con el Evangelio cristiano. Con el Evangelio es dudoso; con las decisiones de la Conferencia Episcopal Española, en cambio, tienen todo que ver.

Así pues, lo que hace especialmente intratable a la montaraz derecha española es esa actitud belicosa que no para mientes en la estabilidad de las instituciones y se basa en un cálculo de costes beneficios que, parafraseando el que anunciaba Karl Marx para el proletariado en el "Manifiesto comunista" diría: burgueses, alzáos, no tenéis nada que perder y sí un mundo por ganar.


El vampiro.

Dice el señor González que los expresidentes son como los jarrones chinos, muy valiosos pero que nadie sabe en dónde meterlos. Y lo de "muy valiosos" lo dirá por él. Más que jarrones chinos o no chinos, me parecen vampiros porque vuelven y vuelven y vuelven. Caso del señor Aznar, un Nosferatu del siglo XXI cuyos dichos son más propios de la misteriosa Transivania que del país que lo vio nacer, aunque aún no haya acabado de creérselo (el país).

El señor Aznar es especialista en la llamada táctica del espejo. Las últimas acusaciones al señor Rodríguez Zapatero y a los sociatas de mentir, engañar, negociar con los terroristas, rendirse ante ellos, vender a la patria, atizar la crispación y desear la guerra civil, en realidad reflejan el ánimo del PP. Éste acusa a sus adversarios de hacer lo que él hace, por ejemplo, tratar de condicionar la administración de justicia o crispar.

El otro puntazo de Nosferatu es el difícil trabajo interpretativo que suelen llevar sus intervenciones públicas. Unas veces se sacan sus palabras de contexto y otras se le "malinterpreta". Nunca hay modo de saber lo que quiso decir a causa de los desmentidos y "yo no quise decir esto y no quise decir aquello". La verdad es que dice lo que dice y cada vez que habla organiza el escándalo y le roba el protagonismo a su hombre Rajoy y al Monarca si se tercia.

Ese desmentido que ha enviado el señor Aznar a El País retrata a este personaje a extremos grouchescos: no dijo "guerra civil"; dijo "lo que sucedió hace setenta años" y encuentra intolerable que se asocie su nombre a cosas que no dijo. Lo bueno no es que el pavo pretenda colar una memez como una verdad; lo bueno es que, además, amenaza.


Sueño de una noche de verano.

Está claro: a Shakespeare se le puede echar lo que sea que lo aguanta todo. Anoche fuimos a ver la versión del "Sueño de una noche de verano" (ya va siendo costumbre esto de verlas a días de que las quiten) que ha estado funcionando en el Teatro Gran Vía, obra de Tamzin Towsend y con dirección musical de Antonio Carmona, el cantante de Ketama, cosa que se observa en la importancia de la musica en la obra que casi se ve como un musical. Un musical de flamenco. Towsend saca la obra del habitual encuadre en un bosque, poblado de hadas y elfos y la lleva a una playa, pero eso es indiferente, como lo es que gran parte de actores y actrices sean gitanos. El fantástico espectáculo que monta Shakespeare con la historia que se saca de la cabeza lo admite todo, incluso una narración a ritmo flamenco, que se ajusta muy bien al tono alegre, desenfadado de la peripecia. La mezcla de los dos mundos, el de la realidad de Teseo e Hipólita, el duque de Atenas y su amada, y el de la fantasía de Oberón y Titania, los reyes del bosque o playa, que es el misterio de la fábula, concebida como un sueño de una noche de verano, como una ilusión, es completa. El montaje está muy bien. El meollo del drama es el del derecho de las jóvenes a tomar estado en contra de la voluntad de los padres, cosa que se resolverá a través de los enredos de Oberón, una variante del filtro del amor, que es un tema sempiterno de la literatura y su patrón Tristán, el de las dos Isoldas.

"El sueño de una noche de verano" es una acumulación de temas clásicos, puestos en solfa. En el de los amores de la niña y su galán estorbados por el contragalán, que es bienquisto del padre, el primero aconseja al segundo que se case con el padre de su pretendida, puesto que tiene su complacencia, pronta insinuación del matrimonio homo que saca de quicio a los meapilas. En el caso del filtro del amor, Oberón le gasta a Titania la faena de hacerla enamorarse de uno de los comediantes que lleva cabeza de burro. Es la escena que vemos en el cuadro de Henri Füssli, (Henry Fuselli), que representa a Titania con su amor, Bottom (Fondón).

La corona de la obra, una a modo de coda, pues sucede cuando ya las tres parejas han encontrado su acomodo, es ese momento del teatro dentro del teatro, la obra en la obra, situaciones en que relumbran los genios, como Shakespeare o Cervantes que aquí toma la forma de una curiosa burla en clave, pues contrapone la sutileza y fascinación de los encantamientos en el mundo de Oberón y Titania con la tosquedad de la representación en el real de los duques. La pieza que han estado ensayando los honrados menestrales atenienses e interpretan de forma muy torpe ante los duques y demás personajes es la fábula de Píramo y Tisbe, una historia que viene de Las metamorfosis de Ovidio y tuvo mucho predicamento en la Edad Media. Es muy probable que Shakespeare la sacara de Chaucer. Pero lo hizo para reírse, presentando a los personajes y el episodio como una sucesión de disparates, especialmente mal representada. Dado que Píramo y Tisbe es la fábula en la que se inspira Romeo y Julieta hay en la obra dentro de la obra un doble juego pues la burla alcanza a la misma tragedia de Shakespeare.


dijous, 24 de maig del 2007

La kermés de la derecha (II).


En esa especie de oleada contemporánea de derechización del mundo se inscribe el anuncio de la creación de una plataforma, aún sin nombre, con intención de luchar contra el "nacionalismo obligatorio" y en pro de una reforma de la Constitución, y cuyas cabezas visibles son la señora Díez y los señores Gorriarán y Savater. Se ven con vocación de partido, pues han anunciado su intención de presentar candidaturas, supongo que en toda España, en las próximas elecciones generales antes de marzo de 2008. Coquetean también con la idea de fundirse con Ciutadans si estos como que dan la talla.

Que un grupo de ciudadanos, preocupados con la marcha de la cosa pública, no encontrando cauce adecuado a sus aspiraciones, decida crear una asociación con la finalidad de intervenir en la política por los cauces legales es y será siempre algo digno de encomio. Ojalá se generalice. Este grupo, sin embargo, no es de ciudadanos anodinos pues algunos de sus fundadores tienen una amplia repercusión pública anterior a esta decisión. Lo que hace que ésta de organizarse para participar sea objeto de debate público.

Las más cuestionadas son las posiciones de la señora Díez y del señor Savater. De la señora Díez suele señalarse la incongruencia de estar en un partido y abogar por otro y hasta disponerse a fundar uno nuevo. Dado que el PSOE no acepta la doble militancia, la señora Díez tendrá que elegir.

En el caso del señor Savater prevalecen los aspectos intelectuales. Don Felipe González decía ayer que hace veintitrés años el señor Savater defendía a Batasuna. Eso sucede a menudo con los intelectuales. Algunos de los que hoy más lamentan la situación del País Vasco, en manos del nacionalismo, propugnaban antaño lo que llamaban la construcción nacional. Los intelectuales cambian mucho. Como no creo que sean gremio, no tendrán patrón, así que propongo a San Pablo camino de Damasco. Son tan frecuentes hoy día las caídas del caballo que ya no resultan milagrosas, aunque algo de sorprendente siempre tienen. No es asombroso que los intelectuales cambien. Lo asombroso es que actúen en su nueva convicción con intolerancia análoga a la que acompañaban a la antigua. La voz de la experiencia no parece decirles que pues erraron una vez pudieran volver a errar. Es el orgullo del intelectual.

En su artículo en El País llamado Indios y sociólogos, que tiene bastante gracia, el señor Savater dice cosas que suenan bien y cosas que no tanto. Su interpretación de la circunstancia del País Vasco coincide al cien por cien con la que hace el PP, que no muestra especial respeto por los hechos. Es sorprendente no se entienda que el Ejecutivo no puede condicionar la acción del Poder Judicial.

La crítica que hace al señor Pérez Royo me parece acertada. Tampoco creo que el derecho de sufragio pasivo sea tan amplio que quepa votar por un asesino.

No se me hace justo el ataque al gobierno por lo que podríamos llamar "política de chapuza". En realidad, la única política que funciona es la de la chapuza, el compromiso, el "pasteleo", no la de recios e incontrovertibles principios. Y el gobierno hace chapuzas. A esa actitud posibilista se oponen con uñas y dientes los conservadores que denuncian en sus adversarios falta de principios, relativismo moral, oportunismo, dejación en definitiva de la sacrosanta misión de defender a la Patria.

En realidad, la chapuza que hace el gobierno es tratar a la izquierda abertzale como un padre trata a su hijo: no le prohíbe todo, pero tampoco se lo permite todo y en ese ten con ten, siempre problemático, se entiende la actuación política de cada cual. El integrista ignora el principio básico del margen de discrecionalidad de la autoridad política. Una discrecionalidad razonable, por supuesto. La no razonable es arbitrariedad, esto es, tiranía. Para acabar de liarla se recordará que la distancia entre la una y la otra se mide con muy diversas varas de medir y que esa es la condición de la política. No del dogma.

Por lo demás, la formación de la plataforma es una aventura. Funciona como un vehículo de trasmisión política, pero será bueno que los intelectuales que la sostienen vean con qué apoyo real cuentan. El señor Savater tiene una audiencia muy numerosa, pero eso no significa que quien lo lee o lo escucha haya de votarlo. Dan la impresión de andar sobrados de orgullo y un pelín faltos de juicio. Sus pretensiones no son enteramente conmensurables y algunas indican verdadera inocencia política, como la que piensa que se resolverá la cuestión territorial a base de aprobar una reforma constitucional de carácter federal.

Se queja el señor Savater de que no puede votar al PSOE porque no se atiene al espíritu y a la letra del Pacto por las libertades y contra el terrorismo. En su artículo 1º, párrafo segundo, ese Pacto dice:

Manifestamos nuestra voluntad de eliminar del ámbito de la legítima confrontación política o electoral entre nuestros dos partidos las políticas para acabar con el terrorismo.
También aquí puede haber debate, pero no necesariamente racional. El señor Aznar, por ejemplo, dice que el Gobierno está enfrentando a media España con la otra media. Muchos ciudadanos, probablemente más que los que apoyan al señor Aznar piensan lo contrario, esto es, que quien pudre la política nacional es el PP. El señor Aznar recurre a la llamada táctica del espejo, consistente en acusar al adversario político de hacer lo que hace uno mismo. La plataforma probablemente acabará en la órbita del PP, si es que no lo está ya. Es muy difícil diferenciarse cuando las razones que se dan para justificar los actos de uno son idénticas a las de otro. La razón por la que se articula la plataforma, en lo esencial, es que la política española está podrida y hay que regenerarla. Ese es exactamente el punto de vista del PP, muy en la línea del "cirujano de hierro".

Y no niego que pueda tener un significativo respaldo electoral si sale pidiendo la reforma de la Constitución. Que es lo que, seguramente por razones distintas, anhela el señor Maragall, a quien no veo especialmente preocupado por la existencia de España.


dimecres, 23 de maig del 2007

Añoranza del partido único, o Mr. Cizaña ataca de nuevo.

¡Cómo me gustaría escribir sobre los castaños en flor! O Las lluvias de Ranchipur, ahora que no para de llover. Pero ¡ay! es imposible porque cuando menos lo esperas asoma por alguno de los infinitos artilugios tecnológicos con que la ciencia ha convertido nuestra vida en una utopía de comunicación la voz de falsete de Mr. Cizaña y te pone los pelos de punta.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones

Vayamos a lo que se quiere decir. Quien no vote al PP es un criminal. El mentor espiritual de Mr. Cizaña lo había expuesto con toda claridad y contundencia hace setenta años en forma de Decreto de Unificación que declaraba disueltas las demás organizaciones y partidos políticos que no fueran el partido único, que llevaba el bombástico título de F.E.T y de las J.O.N.S., en cuya versión “auténtica” militó Mr. Cizaña de jovencito.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Se comprende que el PP haya necesitado de la trinidad Rajoy/Acebes/Zaplana para sustituir al Jefe. Él solo, como Jefe Verdadero, reúne en sí los rasgos más acusados de sus tres subordinados. Tiene la estolidez del señor Rajoy, la maldad del señor Acebes y la chulería del señor Zaplana. Tres en uno. La derecha en su forma más prístina y condensada, sin complejos.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Supongo que ahora aparecerán sus apologetas, glosadores y escoliastas a explicar a la abrumada grey que Mr. Cizaña no duda de que la democracia signifique multipartidismo. Como no duda de que los límites de velocidad estén por algo, de que no había armas de destrucción masiva (aunque pudo haberlas habido) o de que las mujeres han de ser algo más que “mujer-mujer”.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Todxs esxs que van diciendo que la izquierda ha perdido el oremus y le aconsejan recuperarlo, para lo cual articulan opciones (siempre de izquierdas, claro) cuyo destino es coincidir con el PP, en ilustrado y certero juicio del señor Zaplana, deben saber en dónde se meten. Les pueden organizar una “causa general” en cualquier momento. Imputación: colaboración con banda armada. Prueba: un voto a CiU, por ejemplo.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

En las últimas veinticuatro horas he escuchado y leído todo tipo de indignaciones. En la blogosfera, la pregunta más reiterada es “¿cómo pudo alguien así ser presidente del gobierno español durante ocho años? Mira que es lento el personal. Eso ya era evidente en 1996. El libro de servidor, cuya portada me permito reproducir, es de 1998. Repásense sus frases, juicios y comentarios de aquellos años. Mr. Cizaña no ha cambiado un ápice; siempre ha dicho lo mismo.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Escárbese en el recuerdo. ¿Qué era el “¡Váyase, señor González!”? Una voz de mando de un cuartel. Todos estos conservadores sin complejos que se escaquearon de la mili con enchufes tienen un recio espíritu castrense. El que no lleve el arma reglamentaria, a letrinas. Toque de queda, fuego a todo lo que se mueva. “Quien no esté conmigo…”, conocida fórmula para resolver conflictos con buena manderecha.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

¿Y lxs de ETA? Como son iguales que Mr. Cizaña, encantadxs de la audiencia que tiene su jefe de gabinete de comunicación porque ahora ya saben que todos los votos que no vayan al PP son suyos. Mayoría abrumadora, un referendazo, porque no bajarán del 70% de lxs votantes.

La kermés de la derecha (I).

Los primeros movimientos de M. Sarkozy han llenado a la derecha de júbilo. ¡Por fin se hace realidad su acrisolada doctrina de que eso de la derecha y la izquierda es una antigualla irrelevante! ¡Todos unidos bajo Sarkozy que, al nombrar un ministro socialista, otro centrista y una ministra de origen magrebí ya no es "de derechas", sino un arc-en-ciel. "De hoy en adelante no reconozco izquierdas y derechas" -arengaba el Kaiser Guillermo II a las tropas que mandaba a la matanza de la 1ª Guerra Mundial- "sólo reconozco alemanes". Igual que Sarkozy, que sólo reconoce franceses.

No hay a estas alturas opinante, columnista, tertuliano o parlanchín en general que no se haga lenguas de la audacia, la resolución, la intuición, la perspicacia, la ambición, la valentía de M. Sarkozy. ¿Y los intelectuales? Esos ya levitan. Sobre todo si vienen de la herencia de mayo 68, que M. Sarkozy se propone exterminar cual plaga de gorgojo. Francia unida como un solo hombre bajo su mando y en camino de recuperar el sitio que le corresponde en el concierto de las naciones.

Sin embargo, estas medidas demuestran lo contrario de lo que se interpreta. Tránsfugas los hay en todas partes; pero se trata de eso, de personas que cambian su opción política por algún beneficio. Ello sólo habla de la corruptible naturaleza humana, no del hecho de que no haya diferencias entre la derecha y la izquierda porque, de ser así, podía haber nombrado a la dos tercios de su gabinete del PSF, de los centristas, etc. No es el primer caso, ni será el último. Cuando el dirigente comunista Óscar Pérez Solís, luego de unos añitos en la cárcel, abandonó el comunismo y retornó a la fe católica, Primo de Rivera le dio un cargo en la CAMPSA, el monopolio estatal del petróleo. El general tampoco reconocía comunistas, anarquistas, etc, sino sólo españoles. Españolazos.

Lo del nombramiento de la ministra magrebí tiene también muchos bemoles; es como el nombramiento de negros (Colin Powell, Condoleeza Rice) o hispanos (Roberto González) en el gobierno de los EEUU; no se debe a que destaquen en su lucha por mejorar la deplorable situación de los suyos, sino a que se identifican por entero con los criterios de la derecha; es decir, son nombramientos justificativos y embellecedores, de "cipayos", que recuerdan mucho aquella decisión de Leni Riefenstahl quien, acusada de nazi, se pasó años fotografiando a los Nuba del África (arriba en la foto; por cierto, fotos bellísimas) para demostrar que no era racista, sin parar mientes en que eso era precisamente lo que probaba cuán racista era.

¿Y qué decir del golpe de efecto de rescatar para el pantéon de la patria a un joven resistente comunista asesinado por los nazis? Algo tan importante como el segundo hallazgo del soldat inconnu: Francia generosa acoge a sus hijos díscolos, aunque hayan sido de izquierdas y sobre todo si están muertos.

No es que uno sea contrario a romper moldes, buscar vías nuevas o cambiar de costumbres. Lo que sucede es que esto no es más que política de gestos que en nada merman el programa autoritario, xenófobo, antisindical, neoliberal y proestadounidense de este hijo de inmigrantes húngaros en Francia. Y decir que un programa así puede ser suscrito por la izquierda es como creer que la izquierda europea esté representada por el señor Blair.

Esta grande e general algazara de la derecha es también la que fomenta la aparición de formaciones como la que patrocinan, entre otrxs, lxs señorxs Savater, Díez y Gorriarán, asunto sobre el que postearé mañana, pues hay que prestarle la atención que merece y no se puede despachar alegremente.

dimarts, 22 de maig del 2007

No queda ni uno.

Se acabó la huelga de hambre. Los procesados se han dado cuenta de lo absurdo de una medida de presión con un objetivo descabellado. Ciertamente, cuando se inicia una de estas huelgas es porque la situación es desesperada, pero el huelguista sabe que existe una posibilidad de ganar, siempre que haya planteado una petición clara y factible. La de estos era confusa y no factible. Confusa porque se limitaban a considerar injusto que se los juzgue y no factible porque el juez Bermúdez dejó claro desde el principio que se les alimentaría forzosamente y el proceso no se interrumpiría. Después de esto, todos los días que los procesados han estado sin comer han hecho el canelo. Y ahora que se reintegran al mundo ordinario de comedores y bebedores, lo hacen con una especie de manifiesto en el que no solamente quieren salvar la cara (lo que es comprensible) sino también, en cierto modo, enjuiciar el juicio. Dicen los ex-huelguistas que pretenden que el proceso se aleje de elementos políticos y se concentre en los jurídicos.

En primer lugar, eso es lo que ha estado pasando desde el principio y, en segundo, ¿acaso su decisión de ponerse en huelga de hambre no trataba de introducir un factor de desviación política y mediática? Esa huelga estaba directamente vinculada a la alucinante teoría de la conspiración que, al tratar de endosar el atentado a ETA, venía a exculpar a los islamistas procesados. Pues ¿hay injusticia mayor que ser juzgado y condenado por un delito que ha cometido otro?

Como la huelga no sirve para retrasar el proceso, se ha terminado. Ahora, la posibilidad de seguir obstaculizando sólo se da en la composición de los explosivos y las sospechas de los peritos de parte, que ya se han convertido en una solicitud de una batería de diligencias de la AVT, con la que espera seguir retrasando cuanto pueda. Porque, en todo lo demás, el proceso ha dejado bien claro que aquí ETA no tiene nada que ver. Una vez que las mochilas, las furgonetas, el ácido bórico y otros esperpentos se han disuelto en el ridículo, el último clavo ardiendo es el famoso explosivo, y no ya para probar que, en efecto, se utilizó Titadyne sino para probar que pudo haberse utilizado. La administración de justicia es grande porque no se inmuta ante los delirios. Si no hay prueba alguna de la intervención etarra y sí de la islamista, aclarar cuestiones menores sobre la presencia en cantidades mínimas de unos u otros componentes es secundario. Y esto no es sólo consecuencia de la lógica judicial, sino de la ordinaria.

Esta farsa de la conspiración montada para reventar el proceso del 11-M toca a su fin. El penúltimo episodio fue la breve huelga de hambre de los procesados. El último éste del evanescente titadyne. Ya no suena el famoso "queremos saber" que trompeteaba la oposición casi a diario, ni se oyen las asombrosas teorías del señor Luis del Pino que, siempre ma ha parecido una mezcla de Fu Man-chú y el señor Álvaro Baeza L., el de ETA nació en un seminario. Y según avanza el proceso con sus certidumbres incontrovertibles, todos los personajes que movieron esta teoría de la conspiración, los Acebes, Del Pino, Zaplana, Ramírez, Losantos, etc quedan en lo que son, una manga de malos farsantes.

Las promesas del señor Rajoy.

Casi es mejor que el señor Rajoy siga hablando de ETA, Batasuna y De Juana Chaos porque si a este respecto luce su vena autoritaria, al meterse en otro territorio, aparece su lado ignorante. Unir quiere el señor registrador a todas las capitales de provincia con trenes de alta velocidad a 350 km/h.

En las capitales insulares todavía no han parado de reír y en cuanto al territorio peninsular, la pregunta es ¿son los trenes interprovinciales competencia municipal o autonómica? Es claro que, a fuerza de ir de mitin en mitin recitando lo de empleo-I + D-vivienda-nuevas tecnologías, al señor Rajoy le patinan las meninges y ha acabado confundiendo estas elecciones con unas legislativas, quizá porque albergue dudas sobre si será él quien represente a la candidatura del PP en las próximas. Estas promesas del señor registrador recuerdan un poco las de aquel candidato a presidente de su país, en América Latina, quien decía que se construirían todas las carreteras cuesta abajo para ahorrar combustible.

La sociedad civil.

Leo en Libertad Digital que los señores Savater, Martínez Gorriarán y otras cuarenta y tantas personas e intelectuales crean una plataforma para luchar contra ETA y oponerse al "nacionalismo obligatorio". Me parece muy bien. Todo lo que sea asociarse, organizarse para conseguir unos u otros objetivos es positivo y sirve para enriquecer a la sociedad civil.

Como a los intelectuales, en el fondo, lo que les mola es andar en la política, esa plataforma, al parecer, pretende convertirse en partido y presentarse a las elecciones de 2008, quizá en alianza con el partido Ciutadans. Entre otras cosas, pretende reformar el sistema electoral a fin de que los partidos nacionalistas no alcancen el poder parlamentario que hoy tienen. Supongo que no ignoran que toda reforma de calado del sistema electoral español presupone una revisión de la Constitución, dado que el dicho sistema electoral está regulado constitucionalmente. Y si se aborda la reforma de la Constitución, se abre un periodo de incertidumbre. A mí me parece de perlas, pero no sé si esta plataforma lo vería con mis ojos pues, aparte de luchar contra el nacionalismo, se me antoja bastante de derechas, de esas derechas de populismo viejo y nueva palabrería, al estilo de Ciutadans.

En todo caso, lo dicho: bienvenida una nueva asociación, que contribuirá a hacer más rica y matizada a la sociedad española. Una palabra sobre el fin de "luchar contra el nacionalismo obligatorio". También me parece de perlas. A los cuarenta años de hipernacionalismo español del franquismo han sucedido treinta de hipernacionalismos no españoles pero tan cargantes como aquel y como cualquier nacionalismo, en un movimiento pendular poco imaginativo. Es bueno que se perturbe el clima de autocomplacencia narcisista de estos nacionalismos y que se reclame el derecho a no tener que sufrirlos. Ninguno.