A todo el mundo.
(Jordaens, La fiesta de la judía, 1638)
No habían pasado 24 horas desde que el señor Rodríguez Zapatero largara un discurso-balance de gestión triunfalista, asegurando que, en materia de terrorismo, estábamos como los sanvalentines (mejor que hace un año pero peor que dentro de otro) cuando ETA le segaba la hierba bajo los pies, soltaba un zambombazo en la T4 de Barajas y lo ponía todo patas arriba. Hasta este blog, donde hubo que incluir un post de inmediato para estar a la altura de las ciscunstancias. Despues se sucedieron las declaraciones. El señor Rubalcaba, ministro del Interior, decía que ETA se había cargado la tregua; el señor Rajoy pedía al Gobierno que rompiera todo contacto con ETA y Batasuna; el señor Otegi aseguraba que el proceso no estaba interrumpido; el señor Rodríguez Zapatero ordenaba suspender cualquier iniciativa de negociación; y el señor Alcaraz, que se vale de la AVT como si fuera el brazo armado del PP, convocaba una manifa para hoy con el sólito objetivo de conseguir el fin de las negociaciones de paz.
A todo esto es prácticamente seguro que los dos ecuatorianos que estaban descansando en los autos en el estacionamiento de la T4 han muerto. Dos inocentes más que tienen que pagar con sus vidas porque unos mierdas, en su vesania, creen que deben y pueden imponer sus objetivos políticos a bombazos. En este blog he posteado varias veces sobre el señor De Juana y he pedido su excarcelación al considerar injusta la prolongación de su cautiverio por razones políticas disfrazadas de decisiones judiciales. Ahora hay que seguir pidiendo esa excarcelación y el máximo celo de las autoridades para perseguir y capturar a lxs canallas que han perpetrado esa barbaridad y han segado la vida de dos jóvenes. Hay que pararlxs y hacerles pagar por ello, antes de que ellxs nos paren a lxs demás.
Lo que interesa saber aquí es en qué situación queda el llamado proceso de paz y si sigue habiendo proceso de paz alguno. El Gobierno ha hecho muy bien, a mi juicio, no cayendo en la trampa de PP de romper toda negociación. Precisamente para forzarlo a ello vuelve a salir a la calle el alter ego del PP. Al decretar la "suspensión" del proceso en tanto ETA no dé señales inequívocas de haber abandonado la situación, el señor Rodríguez Zapatero ha hecho lo que cabe esperar de un avezado partícipe en un juego de dos jugadores y suma no cero, como hemos argumentado repetidamente en este blog. Resta por ver lo que hará el otro jugador, ETA y/o Batasuna y, asimismo, lo que hará el PP.
ETA tendrá que decir algo y, mientras no lo haga, aconsejaría a todo el mundo que se niegue a dar por buenas explicaciones por persona u organización interpuesta. ETA declara una tregua unilateral; ETA se la carga con una bomba nueve meses después y asesina a dos personas más (en la foto de Claudio Álvarez/El País, estado del estacionamiento después del atentado); ETA tendrá que explicar cuáles sean sus intenciones para que los otros interlocutores sepan a qué atenerse.
Batasuna ha quedado muy tocada. La rueda de prensa de ayer, con tres mahaikides, fue un curioso espectáculo: Jone Goirizelaia y Joseba Permach no abrieron el pico y el señor Otegi parecía estar tan cómodo como cuando uno se sienta sobre una parrilla al rojo. Esta gente carece de toda independencia respecto a ETA que no solamente no depende de su brazo "civil", sino que actúa cuando quiere, como quiere y sin atender a razones. Porque el problema no reside en que Batasuna condene o no la violencia, ese es el shibolet que impone la derecha como una de sus tácticas para acabar con el proceso de paz. El problema reside en que la izquierda abertzale no tiene la iniciativa política, sino que ésta reside, como siempre, en la organización armada. Así las cosas, bien se echa de ver que el compromiso de Anoeta, hace un par de años, era un brindis al sol. Ahora empiezo a entender por qué los de Batasuna no daban el paso de legalizarse, que abría de verdad las negociaciones: porque no pueden. El señor Otegi tienen tanta mano en el proceso de paz como yo. Sus confusas explicaciones de que, en nueve meses el Gobierno no ha hecho nada suenan ya a coro de plañideras porque ¿qué es lo que ha hecho la izquierda abertzale a su vez fuera de decir a la otra parte que haga algo? ¿O es que es tan necio que piensa que el silencio de las armas es ya un "hacer" que ha quedado sin respuesta?
Los que se han lucido son los del PP. Así que el señor Rodríguez Zapatero iba a llevar a ETA al gobierno de Euzkadi, como sostenía el señor Anson; iba a comprometerse con ETA para "hacer avanzar al País Vasco hacia la soberanía a cambio de una tregua", al decir del señor Jiménez Losantos; estaba "rendido" ante ETA, según el señor Alcaraz, etc, etc. Todos ellos muy informados y con un juicio muy ponderado, como se ve. Y esto es únicamente una muestra escasa. Si alguien espera disculpas de cualquiera de estos botarates, que espere sentadx. Al contrario, ahora dirán que la culpa de lo sucedido la tiene el Gobierno, por no haber hecho más.
José María Laso ha publicado en El catoblepas una crítica de una novela mía de hace unos años, ¿Quién tiene la culpa? porque sostiene que, aunque no sea reciente, al tratar una temática asturiana, puede ser de interés para parte importante de los lectores de esa revista, que habita en el Principado. La trama transcurre entre Asturias, Madrid y la Nicaragua sandinista, y es una especie de indagación sobre el impacto de los compromisos políticos radicales en la vida cotidiana de la gente. Como se verá, Laso la pone muy bien; pero eso no tiene mucho misterio porque somos amigos desde hace muchos años y tenemos una especie de sociedad parecida a la que formaban Romain Rolland y Thomas Mann, cuando todavía no eran famosos, y que consistía en hablar siempre bien el uno del otro en público. De este modo, pensaban, se darían a conocer.
Cuento todo esto porque así aprovecho para justificar un post dedicado a mi amigo Laso. Viejo comunista impenitente, ingresó en el PCE en los años 40 y en él sigue, a sus 80 años. Miembro del Comité Federal y presidente de la Fundación Isidoro Acevedo, Laso tiene una biografía que, en cierto modo, simboliza la de muchos centenares, millares de luchadores antifraquistas: detenido, torturado y encarcelado durante ocho años en el penal de Burgos, José María dedicó toda su vida (antes, durante y después de la cárcel) a sus dos grandes pasiones: el cultivo del saber en muy variados campos (con especial atención a la obra de Gramsci) y la lucha por sus convicciones comunistas.
Hace un par de años publiqué en Sistema, bajo el título de Penado y Rebelde una crítica de sus memorias, De Bilbao a Oviedo pasando por el penal de Burgos (Pentalfa, Oviedo 2002) que también reprodujo después El Catoblepas. Quien quiera acercarse a la biografía de un hombre de bien, radical y de acrisolada integridad, que les eche una ojeada. Ahora parece que por fin está a punto de salir un libro suyo de viajes que promete ser de mucho interés pues el hombre ha conseguido compatibilizar una leltad férrea a sus convicciones con un espíritu nómada que lo ha llevado a los cinco continentes. Cuando salga, volveré a postear sobre él.
A petición de un visitante y rompiendo mi costumbre de no postear hasta la noche, incluyo lo que llaman las redacciones un comentario de urgencia sobre la bomba de hoy en Barajas.
Hace unos años, andando un día por algún lugar de los EEUU leí un titular en un periódico que daba cuenta de que un juez había muerto en atentado callejero en Bogotá (creo) en lo que el redactor calificaba como basque style. Es decir, de un disparo en la nuca. Conciso, pero injusto. Porque no es "estilo vasco", sino "estilo etarra". Como la bomba de Barajas: estilo etarra. ¿Que se caracteriza por qué? Pues por ir por libre, no respetar los procedimientos, cálculos, compromisos ordinarios de la gente y reventar toda previsión racional de aconteceres. ETA tiene sus razones, que la razón no comprende, ni la de la izquierda abertzale. Al respecto cuenta el Estado con un granado cuerpo de etálogos y de yoyas (yo ya lo sabía, yo ya lo dije...) que mañana estarán explicándonos en sesudas columnas cómo éste bombazo estaba previsto y descontado y, según en qué lado de la divisoria nacional se encuentren, echarán la culpa al Gobierno o a Gengis Khan.
A riesgo de parecer un poco simple (aún no me he graduado de etálogo competente) entiendo que este acto da por roto el alto el fuego decretado hace unos meses. Por lo menos, es lo que yo haría si fuera el Gobierno. Y, a continuación, seguiría a lo mío: a guardar el orden público y detener o tratar de hacerlo a todx aquel(la) que lo altere. Es ETA quien ha puesto la bomba; será ETA la que explique qué significado le da. Y seremos los demás los que calibremos la respuesta del Gobierno. Es posible que ETA diga (si dice algo) que esta bomba no es una ruptura de la tregua y que dicha ruptura sólo se dará cuando muera alguien de verdad. También puede decir que es el modo que tiene de liquidar el sobrante de explosivos y que mañana hace entrega de las armas. Incluso puede haber un comunicado diciendo que no han sido ellos, sino algún agente provocador, un grupo escindido o la conexión Al Qaeda. Da igual.
A mi humilde parecer, con este bombazo, el Gobierno tiene la excusa perfecta para quedarse quieto, cosa tanto más fácil cuanto que hasta la fecha, no se ha movido. Y, por encajarlo en la interpretación que vengo sosteniendo del llamado "proceso de paz", asimilándolo al juego de dos jugadores de suma no cero, el del gallina, ETA está un poco más cerca del abismo o en caída libre por él. En todo caso son los etarras los que tienen que explicarse con palabras, que son engañosas, ya se sabe, pero menos que las bombas.
Una vez fracasado el recurso de Saddam, es el primer ejecutado de la era global. Su muerte se ha seguido en todo el mundo en tiempo real. Desde primeras horas de la noche estaban preparados los periódicos y todas las redacciones atendiendo a la noticia que todo el mundo esperaba. Esto de más arriba es la portada del Bild Zeitung, del grupo de Axel Springer, un periódico con una tirada de cuatro a cinco millones, un Tabloid. Las imágenes son bien significativas. Bajo el rostro de Saddam Husein, tres anuncios erótico/pornográficos. Símbolo de los tiempos. El periódico había colgado la portada sobre la una de la madrugada con una apuesta: a las cuatro de la mañana (hora alemana, claro) Y, más o menos, así ha sido. Los de Al-Hurra fueron los primeros, pero el Washington Post citaba como fuente a un "alto funcionario" de la embajada en el Irak, lo que quiere decir que estaba todo el mundo muy pendiente. 
Y está claro asimismo que el culpable de este último acto de barbarie es el señor Bush. Los abogados de Saddam daban en el clavo cuando presentaban una demanda de suspensión del acto en un tribunal de los EEUU. Otra cosa es que se reconozca la validez jurídica de la vía. Políticamente es lo correcto. Exista o no el recurso de gracia en el Irak, el responsable final de la vida de Saddam es el señor Bush, quien venció a éste en la guerra y ahora lo ahorca, a título de ejemplo, a los ojos del mundo entero. Si el señor Bush se hubiera mostrado disconforme con la ejecución, la ejecución no se hubiera celebrado. Así que, cuando los islamistas radicales dicen que a Saddam lo mata Bush, tienen razón. Es inutil señalar el carácter legal de la ejecución. No es un problema de legalidad, sino de legitimidad.
Y, con Bush, lo mata Occidente. Bueno, no todo Occidente. Los europeos no lo hubieran hecho. O eso dicen, porque están en contra de la pena de muerte. Quizá por esto asegura Kagan que los EEUU son Marte y Europa, Venus. Marte y Venus, por lo demás, tuvieron una hija que se llamaba Armonía, que no sé en dónde se habrá metido.
Iñaki Errazkin, alma del InSurGente, el periódico digital de revoluzers en el que me publican mis artículos, a veces en medio de grandes controversias, me ha enviado esta felicitación de año nuevo.Lo hizo a mi nombre. Es muy original y, si hacemos abstracción de que se trata de una sutil propaganda de un licor (que ya es abstraer para un abstemio partidario de la más estricta ley seca como un servidor), se puede adaptar a muchos propósitos y dedicársela a muchas personas. Es un video, pero no sale pinchando en la imagen no sé porqué, puesto que tiene la opción de colgar en el blog. El video se ve pinchando en el enlace de más abajo. Yo había hecho uno, dedicado al señor Pedro Solbes para que sea algo más generoso, pero tampoco sale en el post porque debo de ser un inútil. ((Advertencia de última hora: me he venido a otro ordenata con el mismo navegador -Firefox- y el mismo sistema operativo -XP- y... ¡aquí sí se ve la felicitacón a Solbes! O sea, que se ve o no se ve según disponga la diosa Fortuna)) En cualquier caso, quien quiera bajársela, la tiene aquí: Felicitación. Se pone en marcha, se pincha en "crea tu propio monólogo", se rellenan los datos y se puede enviar por e-mail a quien se quiera, con el motivo que se desee, dentro de un elenco, claro, y enviarla por correo. Pero no colgar en el blog, al menos en el mío, directamente. Venga, manitas.
Varios medios de comunicación de la derecha se han hecho eco del barómetro de noviembre del CIS, señalando que ha habido un alza en el grado de importancia que los ciudadanos atribuimos al terrorismo, lo que es cierto, aunque no como dice La Razón. Según el diario, el terrorismo, que no pasaba del 20% dos meses antes (o sea, en septiembre), llega ahora al 25,4%. En realidad, la pregunta por el mayor problema en España concita un 18% en septiembre y un 18,9% en octubre en favor del terrorismo, en ambos casos por debajo de la importancia concedida a la vivienda, que, a su vez, era el tercer problema, por detrás del paro y la inmigración, que vienen a situarse cada uno de ellos en un 40%. En el barómetro de noviembre, el terrorismo supera a la vivienda (aunque por décimas) y pasa a tercer lugar en el orden de importancia. La lectura que viene a hacerse de este dato es que, como el terrorismo ha pasado del cuarto al tercer lugar en el orden de prioridades de las gentes, el terrorismo como tal, es un problema real, sólo comparable a la vivienda y la inmigración. El asunto es absurdo porque sólo le separan décimas del problema en 4º lugar, la vivienda y, en cambio, unos 15 puntos porcentuales del paro y la inmigración.
Ahora bien, hay aquí un problema de cierta "ilusión mediática" que conviene aclarar: ¿es el terrorismo en verdad el tercer problema en el orden de preocupación de los españoles (unos 6 puntos porcentuales de subida desde octubre) o los españoles creen que es así porque así se lo han dicho? La respuesta se encuentra estudiando más a fondo el barómetro. Efectivamente, si vamos a la siguiente pregunta del de noviembre de: "¿Y cuál es el problema que a Vd. le afecta más?" y nos mantenemos en la pregunta multirrespuesta, que es también la comparación manejada por La Razón en el caso de la gravedad percibida de los problemas, las cantidades son muy otras, pues, mientras que la vivienda pasa a primer lugar (20,3%) y el paro a segundo (18,7%) el terrorismo/ETA se desploma hasta el décimo lugar, con un 4,7%.
Es decir, la gente habla en primer lugar de lo que le pasa, lo que ve y palpa todos los días (vivienda e inmigración) y de lo que oye hablar, de lo que le dicen y cuentan los medios de comunicación que "construyen" socialmente un fenómeno, ya que es obvio que el terrorismo influye y condiciona a muy poca gente de modo directo. Y esas bajas cantidades son las que se dan también en los barómetros de septiembre y octubre.
Si, a continuación, se cruzan estos datos con la orientación política de los encuestados (determinada por el recuerdo de voto en la elecciones generales de 2004) puede verse que el terrorismo es el primer problema para el 25% de los votantes socialistas y el 40% de los populares, quienes han orientado su acción política, precisamente, a vincular al PSOE con el terrorismo y ETA, como se ve en la imagen más arriba. Igualmente, cuando se va a la pregunta de qué problemas afectan al encuestado en concreto, el terrorismo es señalado por el 3,7% de electores socialistas (una octava parte de los anteriores) y el 10'4 de los electores del PP (una cuarta parte de los anteriores) y con una desviación de la media muy pronunciada, que permite pensar en una respuesta estratégica: el 10,4% de los electores populares no puede verse personalmente afectado por el terrorismo, sino que dice que lo está, en seguimiento de una consigna de partido. Esa es la política, en la que la verdad y la mentira se confunden muchas veces de formas enrevesadas, en donde es frecuente que se diga algo, se haga otra cosa y se piense una tercera. Y donde también el modo y el tiempo de las noticias, como es el caso de ésta, está en función de estrategias de partido. Aquí, en concreto, en función de la de ahondar en la tesis del PP de que el Gobierno se ha rendido a ETA, lo que "explicaría" el ascenso en la preocupación de los ciudadanos. El error, como se ha visto, será que quien da y lee la noticia se la crea tal cual o diga creérsela y suponga o quiera hacer suponer que ese "ascenso" implica asimismo mejores expectativas electorales para quien sostenga tan disparatada tesis.
La que ha armado esa chica de Rivas Vaciamadrid que deseaba en su blog la muerte a Fraga y un infarto a Esperanza Aguirre, entre otras cosas que le gustaría que le trajera el año 2007. Para que digan después que la blogosfera no es chicha ni limoná. Al parecer, la bitácora que, supongo, habrá pasado de tener unas decenas de visitas a estar colapsada, se consagra a la poesía y en el post de anteayer, la autora, Leire Olmeda, coordinadora de la giovinezza de IU de esa localidad madrileña, escribía
"quiero que Fraga se muera/quiero un infarto para Esperanza Aguirre/quiero que el Decano se parta la crisma con su suelo//quiero acabar la carrera/quiero que me admitan en el doctorado/quiero un curro compatible con los estudios/quiero que me paguen mucho/quiero que el Decano se parta la crisma con su suelo."
Incluyo enlace a su blog, llamado (con curioso acierto sobrevenido) Saturada, si bien, muy compungida por la que se le ha venido encima, ya ha borrado el post en cuestión y, por tanto, es imposible saber si tales deseos formaban parte de un poema o no. Desde luego el quiero que el Decano se parta la crisma con su suelo (la chica es estudiante de Psicología) no tiene perdón de Elio Antonio de Nebrija. Ese anglicismo de "su" suelo sería ya bastante para desearle la muerte, caso de que los demás padeciéramos el mismo grado de idiotez moral.Por supuesto, la cosa no tiene mayor trascendencia, porque, además de ser una idiotez moral, desear la muerte de alguien que no amenaza nuestra vida es una idiotez a secas, cuando no está en la mano del que desea realizar su deseo. Cuando lo está (por ejemplo, caso del señor Bush con el señor Sadam Hussein), ya pisamos otro terreno, el de la inmarcesible justicia, ¿verdad? En todo caso y aquí es donde viene lo significativo de la blogosfera, algún chivato -quizá un convecino de Rivas o un(a) compañerx de carrera o de partido- fue con el cuento a lxs de Libertad Digital, que salió encendido ayer, sacando el asunto en portada, rasgándose las vestiduras, como tienen por costumbre cuando no son ellxs quienes insultan, agreden o injurian...y, de paso, metiendo el patoncio hasta el corvejón. Al tratar de montar el escándalo y extrayéndole el jugo a lo hipócrita, moviendo a lxs muertxs en plan lacrimógeno, cosa que suele dar buenos dividendos, los liberales ultraderechistas decían que
"Días después de que falleciera Loyola de Palacio, Leire Olmeda pide como deseo dos muertes más, cómo no, en el Partido Popular."
Patoncio. Ayer también daba la noticia de Leire Olmeda Nacho Escolar, quitando histerismo al asunto con mucha cordura y poniendo un enlace a El País de 21 de octubre de 2004 en el que alguien desea repetidamente la muerte de Fidel Castro y ese alguien es, precisamente, Loyola de Palacio. Bueno, bueno, bueno. ¿Qué me dicen? ¿Hacemos un poco de humor negro ahora? Porque resulta que la que se ha muerto ha sido la que deseaba la muerte a Castro. ¿No basta esto para que en LD se callen prudentemente?En todo caso, supongo que la chica Olmeda vivirá todo el año 2007 en una zozobra, pendiente de la salud de Fraga que, obviamente, es más quebradiza que la de doña Esperanza Aguirre, cuyo espartano tren de vida, con el que apenas llega a fin de mes, le garantiza gran longevidad. Irónicamente, la foto de Xurxo Lobato (La Voz de Galicia, 1992) podría llamarse el dominó de los muertos vivientes puesto que si a uno le deseó la muerte la señora De Palacio, al otro se la ha deseado la chica Olmeda.
Mas, visto cómo tratan los dioses a quien desea la muerte al(a) prójimx, si es católica, (que también entre los rojos de IU hay fervorosos siervos del Señor), a Leire Olmeda le convendría prepararse à tout hazard, como una buena virgen prudente, por si acaso llega el Esposo cuando menos lo espera, o envía a sus emisarios, como lo veía el gran Gutiérrez Solana en su famoso cuadro (fragmento) de El fin del mundo, una reinterpretación del sempiterno tema medieval de la muerte y el avaro, la muerte y la doncella, etc.
Hay algo inconfundible, irrenunciablemente español en este macabro episodio y es la sempiterna afición patria por el humor negro, por andar tonteando con la muerte, sobre todo, claro está, la ajena. Y no por un sentido trascendental de la existencia, como sostienen los españoles de recia urdimbre nacional, que nos hace reflexionar profundamente sobre las postrimerias, sino como parte de una visión histriónica del mundo, como una farsa de vanidades en la que la muerte se ve como una ridícula pirueta de la vida. ¿Cómo no iba a ser macabra la blogosfera española?
Mi amigo José Manuel Roca, el autor de La derecha furiosa, libro de gran actualidad e interés sobre este curioso fenómeno de la furia de la derecha española, me ha enviado esta original felicitación que no me resisto a compartir con lxs lectorxs. Gracias, José Manuel. Por cierto que, al paso que van las cosas, tendrás que escribir otro que se llame La derecha frenética. Para mí, la furia tiene algo noble y divino. Orlando estaba furioso a causa de la infiel Angélica, pero, según le hace hablar Cervantes, tenía la lucidez suficiente para reconocer la superioridad de don Quijote en ese común azar de perder la cabeza:
"No puedo ser tu igual, que este decoro/se debe a tus proezas y a tu fama,/puesto que, como yo, perdiste el seso..."Pero esta derecha no reconoce nada. Ha llegado ya al frenesí. Muy divertida la imagen y ¡cuán cargada de razón la leyenda!
Parece que los cipayos iraquíes, obedeciendo órdenes de los amos estadounidenses, después de un proceso de risa, van a ejecutar al asesino Sadam Hussein en menos de treinta días. Los "neocons" yanquies carecen de todo sentido de la mesura y hasta del decoro. Obligaron a los jueces-marionetas a condenar a Sadam antes de las elecciones parlamentarias en los EEUU, a ver si paraban la avalancha de votos demócratas y ahora quieren ahorcarlo a toda prisa, para que Mr. Bush, comparezca en enero en la tele, a contar sus nuevos planes sobre el Irak con la cabeza de Sadam debajo del brazo. Por más que se disfrace de togas judiciales, todo este repugnante episodio recuerda las crueldades que, según Lactancio, infligió Sapor, Rey de Persia, al emperador Valerio, derrotado y preso en la batalla, y al que usaba de apoyapié para subir al caballo, forzándole por último a tragar oro fundido, antes de desollarlo y rellenar su pellejo de paja.
El caso es que me acordé de aquel tiempo de gloria de Sadam cuando, a poco de la primera crisis del petróleo, llegó a España en plan dadivoso y giró visita al anciano dictador Franco en diciembre de 1974. En la foto, los dos criminales, el viejo carcamal, a pique ya de morir en la cama (a su lado, el presidente del Gobierno, señor Arias Navarro, conocido como "carnicerito de Málaga") y el joven y exultante tirano iraquí, muy ajeno a la humillante muerte que el destino le tenía reservada. Sic transit....