dimarts, 26 de desembre del 2006

La serpiente de invierno.

El día de Navidad suele ser estéril a efectos informativos. Y siempre que hay penuria de noticias, aparece la serpiente del lago Ness, especialmente en verano. Ahora es más difícil porque el tiempo no acompaña; no obstante, si se navega por la red, se observará que ayer el mundo, habitualmente noticiable parecía haberse parado, como si de la canícula se tratara y el campo informativo aparecía plagado de noticias extrañas, sorprendentes, como aquellos fenómenos que los coleccionistas conservaban antaño en sus gabinetes de cosas cuasi milagrosas que, según dicen los expertos, fueron el origen de los actuales museos. Traigo dos. En la primera se dice que el Papa, en su misa de Navidad dedicó un recordatorio especial a la infancia, a los niños que padecen hambre y miseria en el mundo, a los que son objeto de tráfico ilícito y, sobre todo, a los niños soldados, como el de la foto. Grande alma la del Papa. Si, en efecto, los niños son víctimas especialmente indefensas en este mundo de violencia y crueldad. Pero ¿es la Iglesia católica la más adecuada para salir en defensa de unos niños a quienes los adultos han despojado de la inocencia y de la infancia o es otra prodigiosa metedura de pata de este Papa y ya van tres o cuatro? Porque una iglesia cuyos sacerdotes tienen pendientes decenas de causas penales sólo en los EEUU, y cientos de millones de dólares de daños y perjuicios por pederastia, carece de autoridad moral para referirse a la cuestión. Ya su putativo fundador insistió una y otra vez en el aciago destino de quien escandalizare a uno de aquellos "pequeñuelos" (Mat. 18, 6; Mar. 9, 4; Luc 17,2), con lo que no habría ruedas de molino suficientes para atarlas a los pescuezos de tanto presunto (siempre presunto, ¿eh?).

En la segunda, el servicio central de inteligencia francés, DGSE, avisado, al parecer por el equivalente de los EEUU, ha alertado sobre un posible complot terrorista para hundir el famoso chunnel, que une Gran Bretaña al continente por debajo del Canal de la Mancha. Algo muy apropiado para sembrar la inquietud, si no el pánico entre las buenas gentes y predisponerlas a aceptar mayores recortes de sus libertades civiles y derechos fundamentales. La base para tan ominoso aviso es un aumento de actividad en los "chats" musulmanes, especialmente en los paquistaníes en los últimos tiempos. Vamos que, al igual que otros avisos tremendistas en diversas ocasiones en Alemania (supuesto complot para volar un tren) o en el Reino Unido (supuesto complot para reventar no sé cuántos aviones en vuelo valiéndose de unos u otros líquidos), parece ser pura especulación policial que luego no deriva en responsabilidades penales de forma que los presuntos autores ven pasar días y semanas en las cárceles sin que se formule contra ellxs acusaciones concretas, cosa que tampoco parece importar mucho a la opinión pública que, a base de dejarse contagiar por la histeria antiterrorista desatada por nuestros Estados a raíz del 11/sept., no parece especialmente sensible a las violaciones de derechos y garantías procesales de la población de color aunque sea ·del país".

Serpientes de invierno, que raramente son inocentes.

Dulce Navidad.

El día de Navidad, siguiendo inveterada costumbre, invito a almorzar a mi familia. Unos años vienen unxs, otros, otrxs. Y siempre nos lo pasamos muy bien, aunque echemos de menos a nuestros mayores, que ya se han ido. Este año vinieron mis dos primas, mi primo Enrique, mi sobrina Alicia (la rubia de la izquierda), mi hijo Paulino (al fondo) y mi hijo Ramón, en primer plano, si bien propiamente hablando, este último no vino porque, siendo casi un bebé, todavía no se ha ido de casa y espero que, para cuando pueda hacerlo, lo de la vivienda está ya resuelto, que manda narices. Falta Celia, mi pareja, que es la que está haciendo la foto. Y, por casualidad, sólo ésta nos recogía a todos, razón por la que hube de sacrificar mi natural coquetería y reproducirla, a pesar de que no salgo nada favorecido y estoy como gordo y amichelinado, cosa que odio. Espero que ningunx se me mosquee por no salir perfectx. No he tenido donde elegir ya que, aunque hicimos muchas otras fotos (genial lo de las cámaras digitales que se descargan en el ordenata, en la televisión y, dentro de poco, lo harán hasta en los mecheros), ninguna nos recogía a todxs, Celia manquant. Faltaban, entre otrxs, mis dos hijxs, mi yerno y mi nieta, que están en los EEUU, aunque hablamos con ellxs por teléfono (Hi, y'all). El lugar, salón de mi casa en el pueblo, como en las obras de Chejov, debidamente decorado para la festividad, aunque no se pueda ver la enorme profusión de adornos navideños que había en la planta de abajo y que puso anteayer un grupo de niños del pueblo que vino a felicitarnos las fiestas.

Qué curioso esto del catolicismo "cultural". Nuestra sociedad es laica, en mi familia casi todos (pero no todos) somos no creyentes y, en general, salvo algunas excepciones, más bien de la izquierda y, sin embargo, celebramos las fiestas como, por otro lado, todo el mundo, según el calendario de fiestas de la Iglesia. Es el llamado "catolicismo cultural", que es tan característico de nuestro país y otros de Europa, esto es, sociedades esencialmente no confesionales que se organizan según el calendario de festividades cristianas y agradecidos porque, de no ser por esta secular institución, que no me cae especialmente simpática, a ver cómo íbamos a salpimentar el calendario con algunos, siempre pocos, días en rojo. Las fiestas, muy abundantes en la Edad Media, según mis noticias, se redujeron drásticamente con el auge del capitalismo en el siglo XIX, de forma que, mira por donde, hay un motivo para estar agradecidxs a la Iglesia, cuyo celo con el santoral, nos permite fumarnos algunas jornadas laborales.

Las fechas son esencialmente familiares, a diferencia de otras, más sociales o más personales. Y eso es lo que hace que mucha gente que escribe sobre ellas, sobre el espíritu navideño y esas cosas, hable pestes. Echan la culpa al llamado consumismo propio de la época pero, en el fondo, me malicio, lo que les irrita son las reuniones familiares. Mi madre, que era una radical, decía que las familias son "gusaneras", lo cual tiene gracia para soltárselo a alguno de esos ensotanados que van predicando las excelencias de una institución que sólo conocen en su sentido místico. Por lo demás, gusanera o no gusanera, ella quería mucho a la suya. En mi caso, la verdad es que me lo paso muy bien.

Gracias, queridxs, y a los demás lectorxs, felicidades.

Izquierdeando.

Para ser un libro que, al haberse editado en Bogotá, no llegará a España hasta el próximo mes de enero (si el dios Hermes, de pies aun más alígeros que los de Aquiles lo tiene a bien) ya ha armado bastante revuelo y viene precedido por la controversia. Cuenta con una divertida y furibunda crítica en El Catoblepas en la que un discípulo de Gustavo Bueno me pone a bajar de un burro por no entender ni seguir las enseñanzas del maestro; según mis noticias hay dos críticas más en el retortero, éstas más favorables (y, en consecuencia, me temo, menos regocijantes), ha habido una presentación de la obra hace un par de semanas y ahora, los de El plural sacan una entrevista que me hicieron el otro día con el mismo motivo, después de publicar una generosa crónica del acto. No puedo quejarme. Estoy seguro de que, cuando llegue a España, el libro agotará la edición, aunque supongo que el precio será alto porque esto de cruzar el charco cuesta una pasta. Sólo tengo un agravio con los de El Plural y del que debo dejar constancia aquí: por dos veces hice constar a la periodista Virginia Vadillo que el impulso para recordar (y actuar en consecuencia) el decreto del Gobierno de la República por el que se expulsa a Franco (en general, a todos los funcionarios que secundaran su golpe de Estado) del servicio público procede de mi colega y amigo Manuel F. Trillo, cuyos brillantes artículos encontrará el curioso lector en el InSurGente. No lo han reflejado, sin culpa de nadie, probablemente por esa atropellada velocidad que caracteriza a los medios digitales, y me veo obligado a subsanar esa laguna aquí. Es de justicia reconocer a Trillo la perspicacia y la valentía de haber planteado ese asunto.

Por lo demás, espero un aluvión de improperios de la caterva de franquistas, insultadores y malhablados que son la plaga de ese, por lo demás, magnífico medio progresista que es El Plural así que no los leeré. Mi planteamiento y preocupación es de carácter teórico: qué sea la izquierda, qué origen tiene el concepto, qué evolución a lo largo del siglo XX y qué perspectivas para el XXI. En todo ello trato de aportar algo y, sobre todo, en lo referente a la época contemporánea. Pero de todo eso se habla en el libro y en la entrevista. No me resisto, por último, a hacer un comentario sobre la ilustración: un grabado de aquella fabulosa artista revolucionaria que fue Kate Kollwitz, llamado Aufruhr (Insurrección), de 1899, una mujer a caballo de dos siglos (XIX y XX) que plasmó en su obra el espíritu de lucha, rebelión, progreso, la fuerza casi telúrica que impulsa a la humanidad, visible en esas confusas formas que se alzan al cielo en el grabado, y que la izquierda pretende representar y alentar. Aunque no siempre lo consiga. Porque no siempre la izquierda acierta. Muchas veces desbarra, desatina o, como decía Cervantes, "izquierdea".

dilluns, 25 de desembre del 2006

Mi mensaje de Navidad a S.M. el Rey.

(Publicado en el InSurGente)

Señor: vivimos tiempos interactivos en los que ya no es posible hablar sin que le respondan a uno. Esta es mi respuesta a su interesante mensaje de ayer al pueblo español, como parte de ese pueblo que soy, y que espero escuche Vd. con la atención y el respeto con que yo escuché anoche el suyo. Pues, parafraseando a Mark Twain cuando hablaba del Papa, yo no soy más que el Rey; pero tampoco menos.

Pronunció Vd. ayer un discurso equilibrado, como corresponde a un Jefe de Estado en una monarquía parlamentaria, en la que el Rey reina, pero no gobierna. Se mantuvo Vd. en esa línea de equilibrio a que obliga la convención de hablar de acuerdo en líneas generales con el Gobierno, pero sin hacer especial hincapié en ello para que la oposición no se sulfure; que sabe Vd. que esta oposición es sulfúrica. Y también sin demasiadas complacencias para esta última -cuyo nacionalcatolicismo quizá sea de su agrado- para que el Gobierno no lo llame a Vd. a capítulo, que entre los sociatas gobernantes quedan algunos republicanos. Y lo hizo Vd. bastante bien. Tocó los temas importantes con ánimo moderado y conciliador y trató de no olvidar a nadie. Pero, como la perfección no es humana, tuvo Vd. algunas deficiencias y, malgré tout, algún olvido. Me permito señalárselos.

Habló Vd. de respeto mutuo, diálogo y sosiego en la vida política. No hubiera estado mal que recordara que no todos son iguales y que quienes más han de sosegarse son los políticos de la derecha y sus periodistas, los eclesiásticos y los laicos que, en su proverbial energumenismo, a veces tiran hasta contra el trono, cosa que debiera preocuparlo.

Habló Vd. asimismo de la Constitución, que Vd. sancionó en su día y del respeto a las reglas del juego en ella establecidas, pero no mencionó que ya había Vd. jurado otra "Constitución" con otras reglas de juego, establecidas por un asesino que lo nombró a Vd. "sucesor a título de Rey", pero que, muy sensatamente, Vd. decidió no respetar. ¿No se le ocurre que alguien hoy, con la misma honradez, crea que no está bien respetar estas reglas de juego de esta Constitución, sobre todo si se pide la reforma del texto para que dé acogida a un derecho inalienable de los pueblos como es el de autodeterminación?

Está Vd. en contra del terrorismo, lo que es muy loable, porque se trata de una plaga de la Humanidad contempóranea, pero yo, en su lugar, hubiera hablado de todo tipo de terrorismo, empezando por los Estados terroristas, como los EEUU, que usan la lucha contra el terrorismo para ejercer el suyo. Más que nada, para diferenciarnos de ellos. Igualmente tuvo Vd. un sentido recuerdo para las víctimas, en lo que todos los ciudadanos de bien lo acompañamos. Pero echamos de menos una firme condena de esos canallas que se valen de las víctimas para sus fines políticos.

Hizo Vd. un buen repaso de los logros de nuestro país en distintos campos, el crecimiento, la protección social, la cobertura sanitaria, la lucha contra la pobreza, todo lo cual es mérito de este Gobierno; pero no mencionó Vd. sus deméritos, a pesar de hablar de la vivienda (que es un drama, sobre todo para la juventud, que el Ejecutivo no ha remediado) o de la ecología y el medio ambiente, sin referirse a una especulación y corrupción salvajes tanto bajo el gobierno del PP como del PSOE y por los cuales ya hemos sido criticados hasta por su amigo Putin.

Resumo: se refirió Vd., como es preceptivo, dado su cargo, a la unidad de los españoles "que nos da la fuerza" y a nuestra feliz diversidad, pero omitió Vd. toda referencia a los ciudadanos del Estado español que no se sienten españoles y de los que, sin embargo, es Vd. tan Rey como de los otros, al menos de momento. Y una vez más faltaron a Vd. o a sus asesores, los reflejos necesarios para hacer visible ese respeto a la diversidad haciendo que, ya que habla Vd. a todos los ciudadanos de España en español, su discurso se subtitule en las otras lenguas constitucionales. A ver si, cuando menos, consigue Vd. borrar el penoso efecto que tuvo su lamentable gesto hace dos años y medio en Gasteiz y que habla un lenguaje muy distinto al conciliador y pluralista que utiliza Vd. en su discurso anual. Este discurso que pronuncia Vd. junto a un belén para ilustrar sobre sus creencias religiosas (que debieran ser asunto privado suyo), como cuando acude Vd. anualmente a la ofrenda al patrón de España, Santiago Matamoros, escenificando así una alianza entre el trono y el altar que muchos ciudadanos no creyentes, como quien esto suscribe, pero también creyentes, vemos con malos ojos ya que ¿qué función moderadora eficaz desarrollará Vd. aliando su cargo con una religión caracterizada por haber sido y seguir siendo una permanente incitación al odio y a la intolerancia hacia quienes son distintxs? Y ya no le digo nada de cómo deja Vd. a la "Alianza de las civilizaciones" que el actual Gobierno preconiza por ahí como una especie de contrajihad occidental.

Por último, hace años tuvo Vd. la amabilidad de recibir a la Junta directiva de la hoy extinta Asociación Española de Ciencia Política y Derecho Constitucional, de la que yo era vicepresidente. El presidente, don Manuel Jiménez de Parga, fervoroso monárquico, quiso iniciar su mandato con ese gesto simbólico. En aquella visita nos preguntó Vd., como especialistas en la materia, qué opinión nos merecían los poderes que la Constitución le otorga. Y, como suele pasar en estos casos, nuestras opiniones fueron divergentes cuando no contradictorias. Como republicano que era entonces (y sigo siendo), me abstuve de dar mi parecer por no organizar allí un cacao; mi parecer, según el cual es indiferente qué poderes le otorgue la Constitución porque el problema, Señor, es que, aunque habla Vd. continuamente de la unión de la monarquía y la democracia, su monarquía de Vd. tiene, por decirlo con suavidad, un importante déficit de legitimidad democrática.

Cuando ascendió Vd. al trono, sólo contaba con la llamada "legitimidad del 18 de julio", basada en la sublevación militar de 1936. Posteriormente, en 1977 obtuvo Vd. la legitimidad dinástica, cuando su padre renunció a sus derechos en Vd. en un asunto de familia que prefiero no juzgar. Pero la legitimidad democrática, la única que cuenta hoy día, la única respetable, esa, Señor, no la tiene Vd. El argumento de que el pueblo español ya votó a favor de la monarquía cuando lo hizo en el referéndum de la Ley para la Reforma Política (1977) y en el de la Constitución (1978) es falaz porque no fue la Monarquía lo que se puso expresamente a votación sino, en ambos casos, la democracia, siendo la Monarquía un peaje que los demócratas teníamos que pagar (ya ve Vd. si a veces se pagan precios políticos por el fin de la violencia) si queríamos vivir como personas dignas, esto es, en democracia. Pero Vd. sabe que la oposición democrática, los republicanos y otros pedíamos entonces y muchos seguimos pidiéndolo, un referéndum específico sobre la Monarquía.

La grandeza histórica de la gente se observa en estas ocasiones. Sólo hay un modo de comprobar la veracidad de sus asertos acerca de la fundamentación democrática de la Corona: someterla a referéndum. Si no quiere Vd. hacerlo en su reinado pues, al fin y al cabo, sabiendo que es Vd. partidario del fair play, no sería tampoco convincente pues hay muchos españoles que, como suelen decir, sin ser monárquicos, son "juancarlistas", recomiéndeselo Vd. a su heredero, el Príncipe de Asturias. Conozco a sus hijxs Felipe y Cristina (a la que di clase brevemente), me parecen unas personas modernas y supongo que no se escandalizarían de una recomendación de este tipo. No hay que arredrarse a la hora de consultar al pueblo al que se dice servir. No tengo duda de que si, hoy por hoy, se sometiera a referendum, la Monarquía británica, saldría triunfante y a mí, como republicano, el asunto me parecerá lamentable pero perfectamente respetable. Igual que la monarquía italiana (figúrese, hasta aquel sinvergüenza de Vittorio Emnmanuelle) sólo perdió por un escaso margen. Es, sin duda, un riesgo; pero el único que puede otorgar a Vd. la legitimidad democrática plena. Todo antes que seguir siendo el Rey de los españoles porque lo puso a Vd. ahí el último militar felón y criminal que dio un golpe de Estado.

diumenge, 24 de desembre del 2006

Más que vivienda, morienda.

Tiene gracia (maldita la) el cartel de la manifa de ayer por una vivienda digna en toda España y que saco de 20 Minutos. En Madrid, la policía cargó varias veces contra lxs manifestantes que eran unxs 200, pero dispuestxs a hacer sentadas en donde más estorbaran. Manda güebs que la policía intervenga cuando lxs ciudadanxs reclaman sus derechos y manda más güebs que sea preciso ir de manifa para ver si se pone remedio a una situación que es un verdadero atentado a la Constitución vigente, cuyo artículo 47 reza:

"Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.
La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos."
A la vista de la situación que todo el mundo conoce, ese artículo suena literalmente a pitorreo, a tomadura de pelo. Ya sé que, aunque el texto habla de "derecho", al figurar el precepto en el capítulo 3º del título I y no en el 2º, carece de la genuina condición de un "derecho", pues no es directamente alegable ante los tribunales. Es uno de esos casos de deliberada ambigüedad jurídica o de mistificación: tienes un derecho, pero no tienes un derecho. ¿Y qué me dicen de su última oración, que la comunidad -o sea, todos nosotros- participará en las plusvalías...Pero ¿de qué hablan? Las plusvalías se las meten en el bolsillo los especuladores y la comunidad participa en ellas pagándolas.

La cuestión de la vivienda en España es una vergüenza: la gente endeudada hasta las cejas y los jóvenes sin poder casarse que, bien claro lo dice, consiste en casar, o sea, en tener casa. La competencia en vivienda se transfirió en su día a las Comunidades Autónomas que han estado haciendo lo que han querido con una ley del suelo de 1998, una ley del PP, que es fuente de especulación sin límite al otorgar a los ayuntamientos competencia para la recalificación de terrenos. Claro que el PSOE tampoco ha hecho nada por remediar en serio esta cuestión. Y por ahí va a enajenarse parte importante del voto juvenil. Con razón, porque no haber siquiera empezado a pensar una política que frene y erradique la especulación al cabo de dos años y medio es imperdonable.

Me parece perfecto y apoyo que, gracias a los sociatas, los gays puedan casarse; ahora sólo les falta tener casa.

Gerifaltes de hogaño.

Llevamos un par de días ocupados con ese problema que, según la derecha, no existe, con ese conflicto que no se da, que no se ha dado nunca en el País Vasco. Ese conflicto inventado por algunos, pero que ha condicionado prácticamente la política española desde la transición. Si alguien tuviera la paciencia de contar la cantidad de cabeceras y titulares de primera que ha suscitado el no-conflicto vasco desde el 20 de noviembre de 1975, y también antes, por supuesto, nos llevaríamos una sorpresa.(Traigo el retrato que hizo Ignacio Zuloaga de Franco en los años cuarenta sólo para fastidiar y mostrar que José María de Areilza y Esteban Bilbao no fueron los únicos vascos franquistas. Porque vaya que el retrato es halagador y ensalza una imagen ideal de este asesino, mitad falangista y mitad soldado -general, claro-, envuelto en la rojigualda, gallardamente plantado sobre el pétreo solar patrio).

La reunión del presidente del Gobierno y el señor Rajoy el viernes fue objeto de todo tipo de comentarios el sábado, tras haber sido objeto de todo tipo de admoniciones el viernes mismo, antes de producirse. El personal de los medios dijo a ambos lo que tenían que hablar y luego, valoró el resultado. Cada cual estuvo muy en su papel: los dos políticos fueron muy prudentes y parcos en sus manifestaciones y lo mismo hizo Batasuna quien, por boca del señor Joseba Álvarez, volvió a afirmar que su organización estará presente en las próximas elecciones municipales. Y, siguiendo el ejemplo monclovita, no dijo cómo. Pero tengo pocas dudas de que será legalizándose. Aún piden la derogación de la ley de partidos, pero como el que hace rogativas para que llueva, y con la misma esperanza.

Aquí lxs únicxs que hablan claro son lxs de la la kale borroca. Claro y calentito. Pero lo que dicen ya no interesa a nadie. Podían dejar de quemar cajeros automáticos y autobuses que, al fin y al cabo, tendrán que pagar sus padres; que ya hace falta ser tontxs.

También lo hacen las derechas, que dicen unas cosas tan sorprendentes que invitan a preguntarse por el estado mental de lxs autorxs. Por ejemplo, el señor Anson, en su columna de El Mundo, sostiene que el objetivo del señor Rodríguez Zapatero es:

"...que ETA escale el poder y, desde él, proclame en poco tiempo la independencia del País Vasco, para comenzar después el acoso sobre Navarra por los mismos procedimientos que le han proporcionado el éxito en las Vascongadas."
Sí, sí, han leído bien, el "objetivo" de Zapatero. Zapatero aspira a la independencia del País Vasco de la mano de ETA. ¿Pruebas? El olfato de un columnista que ha de cautivar a sus lectorxs con un "más difícil todavía". Aunque yo tengo otro mejor: sé de muy buena tinta que el verdadero objetivo de Zapatero es la independencia del viejo reino de León.

Tan extraordinario como el razonamiento del señor Anson, pero además barriendo para casa a toda costa, es el siguiente agudo análisis del señor Ignacio Cosidó, Senador del Reino por el PP en Libertad digital, en un artículo llamado El Tercer Actor.:

"Hay quien puede creer que el Partido Popular no tiene relevancia alguna en la negociación que el Gobierno ha emprendido con la banda terrorista ETA. Los únicos actores relevantes serían así los interlocutores directos en la mesa de negociación: ETA y el Gobierno. Se equivocan de forma radical. Sin la oposición firme y activa del PP a realizar concesiones políticas a los terroristas hace ya tiempo que Rodríguez Zapatero habría llegado a un acuerdo que diera satisfacción a las demandas de los asesinos. Ha sido el sentido de la responsabilidad del Partido Popular, anteponiendo sus principios a su conveniencia electoral y la defensa del bien común a sus intereses partidistas, lo que ha permitido hasta ahora evitar una claudicación de nuestra democracia frente a sus enemigos." (Cursivas y colorín, míos).
Es decir, coincide con el señor Anson en que la finalidad del vendepatrias de Rodríguez Zapatero es entregarse a ETA, pero añade (barriendo para casa) que no lo ha conseguido gracias al PP y a su sacrificio, sacrificio que consiste en anteponer "sus principios a su conveniencia electoral". Uno tiene la impresión de que es exactamente al revés. Pero hay más, con su forma de razonar está claro que el señor Cosidó quiere hacer creer a los españoles que entregarse a ETA es ganar votos y oponerse a ella en todo, incluida la negociación, es perderlos. ¿A que es sorprendente?

dissabte, 23 de desembre del 2006

El liberalismo.

Va quedando poca gente capaz de definir el liberalismo. Poca porque se va muriendo. De vieja. Me refiero a la gente que sabía qué había sido el liberalismo en sus orígenes; el liberalismo condenado expresamente como uno de los errores de nuestra época en el Syllabus de Pío IX en 1864, por cuanto fomenta "la peste del indiferentismo", también anatematizado por ser partidario de doctrinas tan nefandas como la siguiente:

"Todo hombre es libre para abrazar y profesar la religión que guiado de la luz de la razón juzgare por verdadera".
Menuda desvergüenza la de los liberales de antaño, propugnando la libertad de conciencia, como si esto fuera la kermesse del libertinaje.

Pero eso es una antigualla; el liberalismo es hoy algo diferente, con una relación muy distinta con las Iglesias. Sin embargo, el más estridente en España truena desde una emisora de la Conferencia Episcopal. Parecería como si Pío Nono hubiera condenado una quimera, una fantasía producto de su atribulado espíritu.

Ahora bien, ese estridente liberalismo español es de muy dudosa fidelidad a la marca de fábrica por cuanto su ideario coincide "ce" por "be" con el de la ultraderecha estadounidense, que cristalizó en el movimiento llamado "neocon" y es el inspirador y referente ideológico del desastre de la actual política estadounidense. Pero estos "neocon" (neoconservadores) no son ni han sido nunca liberales. En el caso de España, además, el recuerdo de la Restauración, cuando el balancín político oscilaba entre los liberales sagastinos y los conservadores canovistas, pone el asunto más de manifiesto por cuanto cualquier parecido entre el liberalismo de la COPE y el de Sagasta es una coincidencia incomprensible.

¿Cabría decir que el liberalismo sea entonces esa ideología relativista, flexible, poco estricta en cosas de principios, que permite pactar tanto con la derecha como con la izquierda? Ni hablar. "Liberal" se llamaba el partido de Jörg Haider en Austria antes de su última escisión y "Liberal" sigue llamándose una de las partes de la escisión. Un liberalismo caracterizado por la xenofobia y el racismo, es decir, de extrema derecha; otro disfraz. Definitivamente, el liberalismo no merecía que lo tratasen tan mal sus autoproclamados seguidores.

Como siempre en política, es difícil tener las ideas claras: ¿se trata de una renovación del liberalismo? ¿De corrientes antiliberales que se hacen pasar por liberales? A propósito de esto es interesante traer aquí el muy reciente Frente Unitario Antiliberal francés, una curiosa experiencia que recuerda mucho el nacimiento de IU en España. Se trató de capitalizar la unión de las fuerzas de izquierda que habían votado "no" en el referéndum de la Constitución Europea en 2005; como en España IU surgió del frente del "no a la OTAN". Prima facie no parece ser muy productivo organizar fuerzas políticas a través del "No".

Y no acaban aquí las similitudes entre los antiliberales franceses y los izquierdaunitarios españoles. Otra es el carácter fraccional y faccional de la política interna de las organizaciones de izquierda; y otra, por fin, la pretensión del Partido Comunista de camuflar sus siglas tras unas distintas pero ejercer la hegemonía sobre ellas. El resultado, como está viéndose estos días en ambos casos también se parece mucho. Las luchas intestinas en IU permiten augurar un destino parecido al del Frente Unitario Antiliberal: deshacerse. En Francia, la decisión del PCF de montárselo por su cuenta y proponer a Marie-George Buffet de candidata a las presidenciales del año viene ha hecho reventar el propósito de la izquierda a la izquierda del PSF de presentar una candidatura unitaria, en cuya elaboración y apoyo coincidiera esta izquierda variopinta, desde José Bové hasta los trotskistas..

Todo eso son avatares izquierdistas típicos y en especial de los comunistas, cuya acción preferente -ya desde su origen- es la escisión. Lo importante, lo decisivo a mi entender es qué haya llevado a los franceses a llamarse "antiliberales"; porque eso es un acierto. Para ese nuevo frente de lucha que ha nacido ya fragmentado, "liberalismo" es una especie de síndrome hecho de la suma de otros parciales: la globalización, el libre comercio, el ataque al Estado del bienestar, los objetivos presupuestarios e inflacionistas, la deuda, etc. Pero es bueno que se visualice y mejor aun que se visualice con un término que trata de estigmatizar el prestigio de que hasta la fecha ha venido gozando el liberalismo y que, en muchas de sus versiones actuales, como vemos, ya no merece. Es el primer paso de la lucha política, esto es, anatematizar las razones del/a adversarix; es lo primero que hizo el Papa Pío Nono. Quedan muchos otros...

divendres, 22 de desembre del 2006

Que Dios reparta suerte.

Hoy, a lo largo de la mañana estarán sonando las argentinas voces de los niños de San Ildefonso cantando los números de la lotería del "Gordo" y los premios que van obteniendo. El rito de la lotería del "Gordo" es, como si dijéramos, el chupinazo de salida de las Navidades. La cantinela de los niños y, al día siguiente, o en el mismo a través de la radio y la tele, el jolgorio de los agraciados, los empleados de un taller descorchando champán o la dueña de la tienda de ultramarinos, que ha repartido un décimo entre la clientela; alguna anécdota chusca y un par de filosofías baratas sobre la fortuna en la vida.

Traigo la ilustración que aparece en los billetes, que es la Natividad de Pedro Berruguete, un pintor excelente, padre del tallista Alonso de Berruguete, que se exhibe en la iglesia de Sta Eulalia, en Paredes de Nava (Palencia), lugar de nacimiento del pintor. Este Berruguete anduvo por Flandes e Italia, en donde dejó un soberbio retrato del fabuloso Federico de Montefeltro, duque de Urbino. De sus andanzas por el extranjero, Berruguete trajo a España los estilos flamenco y del Renacimiento temprano, consiguiendo esa curiosa mezcla que se ve en la imagen entre el gótico y el renacentismo, según se aprecia en unas figuras con trazas del hieratismo medieval, los ángeles o los dorados góticos, junto al uso de la perspectiva, como se ve en las baldosas al estilo flamenco, o la atmósfera y la profundidad, aprendidos en Italia.

En fin que Dios reparta suerte y quien no resulte agraciadx siempre podrá consolarse esta noche escuchando el mensaje navideño de SM el Rey, quien se dirige a todos los españoles en tan señalada fecha del nacimiento de Dios y eso que hay separación entre la Iglesia y el Estado. Como también lo hacía antes que él, Francisco Franco, el general golpista que le precedió y lo nombró "sucesor a título de Rey". Otro rito, aunque no tan difundido ni popular como el simpatico "Gordo".

NB. También los no creyentes podemos invocar al Dios de los creyentes (¿por qué no, si, de existir, nos tiene especial cariño ya que somos ovejas descarriadas?), sobre todo en momentos en que la apuesta pascaliana tiene un sesgo evidentemente crematístico.

Sigue el juego del gallina.

Llevo meses diciendo que el llamado "proceso de paz" puede entenderse en términos de juego de dos jugadores de suma no cero, el más famoso de ellos, el del "gallina", en el que pierde el primero que se aparta o se tira del coche en marcha. La columna de Javier Pradera en El País del 20 de diciembre se llamaba "Pierde el primero que se levanta de la mesa", que es otra forma para un juego de dos jugadores y suma no cero. En estos juegos son esenciales las amenazas y los "faroles", para conseguir que una parte haga lo que la otra quiere. La kale borroka es una forma de amenaza y más que de amenaza, de acto, para forzar al Gobierno en una determinada dirección. En la misma en que quiere empujarlo un grupo de profesores universitarios e intelectuales vascos que firma un manifiesto en pro del proceso de paz, pero cuya primera exigencia es la derogación de la Ley de Partidos Políticos.

No es verosímil que la izquierda abertzale consiga su objetivo de ver derogada la Ley de Partidos, porque esa ley no fue impuesta al PSOE por una mayoría del PP, sino que fue una norma respaldada por los dos partidos. No parece probable que el PSOE e desmienta a sí mismo al primer obstáculo. El gobierno no puede hacer lo que se le pide y eso obliga a la otra parte a rebajar sus exigencias, a relativizarlas. En consecuencia, frente a las amenazas, bravatas o coacciones, el Gobierno ha hecho bien en no reaccionar sino sólo para interesarse sin persona interpuesta acerca de si es voluntad de ETA poner fin a la tregua o no. Para eso parece haber servido el misterioso encuentro entre etarras y enviados del Gobierno que éste se niega a reconocer pero que tampoco desmiente.

Amenaza y grande contiene asimismo el caso del señor De Juana Chaos, si bien tiene un carácter distinto porque si las advertencias o amenazas de Batasuna son puro farol, las del señor De Juana Chaos son muy verosímiles. Ahí sí que hay una urgencia, una necesidad de que, como pide su abogado, Álvaro Reizabal, se excarcele al recluso y se le permita volver con su familia en primer lugar porque está en juego la vida de una persona y, en segundo porque, si se produce un desenlace fatal, la posición estratégica del Gobierno en el juego quedará muy debilitada a cambio de nada y todo el resultado seriamente comprometido. El problema es que esta decisión de excarcelación del señor De Juana -víctima de un fallo judicial injusto y vengativo- no depende del Ejecutivo, sino del Tribunal Supremo, sobre el cual no tiene mano el Gobierno. Se trata de un caso de "restricción de alternativas" de éste que si paradójicamente, suele beneficiar a quien la padece, en este caso, puede perjudicar a lo dos y hacer realidad la esencia del juego de suma no cero: ambos jugadores pierden.

En todo caso, al margen de cualquier consideración, la excarcelación del señor de Juana (de cuyo estado de salud y acerca de cuyo tratamiento apenas se tienen noticias, lo que es alarmante) es una mera exigencia de justicia.

Las disculpas de Gabilondo.

El señor Iñaki Gabilondo ha pedido disculpas de modo harto extraño a los señores Alcaraz y Merino y a la AVT, supongo. Y digo harto extraño porque no está claro el motivo de la petición. Dice el señor Gabilondo que emitir el reportaje fue un "error". Pero ¿por qué fue un error? Si me lo explica y la explicación es razonable, me sumo a la petición de disculpas del señor Gabilondo. Pero tiene que explicarlo. ¿Por qué fue un error? El señor Merino, que iba en silla de ruedas en la cabecera de la manifestación de las víctimas del terrorismo, junto a Irene Villa, induciendo a todo el mundo a pensar que se trataba de una víctima del terrorismo más, ¿lo es? No, no lo es. ¿Qué hizo la organización de la manifa para evitar que se diera este equívoco? Que se sepa, nada. ¿No podía ir el cojo Merino en silla de ruedas en otro lugar de la manifa que no indujera a error? Claro que podía. ¿Por qué no iba allí? Aquí cada cual responda lo que buenamente crea. Que la organización diga que eso lo hace siempre no es un eximente de la manipulación sino, al contrario, un agravante. Entonces, ¿por qué ha pedido disculpas el señor Gabilondo?

Insisto en que me sumo a su petición si, efectivamente, son disculpas debidas, cosa que el señor Gabilondo no demuestra. A la vista de los hechos, aquí lo que hay es un acto de picaresca en el que un señor, valiéndose de su condición de cojo, pero que no usa jamás silla de ruedas, se provee (o le proveen) de una para asistir a la manifa y se coloca (o lo colocan) en la cabecera, dando a entender a la gente de buena fe que se trata de una víctima cuando no lo es. Y eso no es de recibo. Entiendo que son los organizadores y la falsa víctima quienes debieran pedir disculpas a las víctimas de verdad. Porque eso sí que es una burla.