divendres, 25 de maig del 2007

El vampiro.

Dice el señor González que los expresidentes son como los jarrones chinos, muy valiosos pero que nadie sabe en dónde meterlos. Y lo de "muy valiosos" lo dirá por él. Más que jarrones chinos o no chinos, me parecen vampiros porque vuelven y vuelven y vuelven. Caso del señor Aznar, un Nosferatu del siglo XXI cuyos dichos son más propios de la misteriosa Transivania que del país que lo vio nacer, aunque aún no haya acabado de creérselo (el país).

El señor Aznar es especialista en la llamada táctica del espejo. Las últimas acusaciones al señor Rodríguez Zapatero y a los sociatas de mentir, engañar, negociar con los terroristas, rendirse ante ellos, vender a la patria, atizar la crispación y desear la guerra civil, en realidad reflejan el ánimo del PP. Éste acusa a sus adversarios de hacer lo que él hace, por ejemplo, tratar de condicionar la administración de justicia o crispar.

El otro puntazo de Nosferatu es el difícil trabajo interpretativo que suelen llevar sus intervenciones públicas. Unas veces se sacan sus palabras de contexto y otras se le "malinterpreta". Nunca hay modo de saber lo que quiso decir a causa de los desmentidos y "yo no quise decir esto y no quise decir aquello". La verdad es que dice lo que dice y cada vez que habla organiza el escándalo y le roba el protagonismo a su hombre Rajoy y al Monarca si se tercia.

Ese desmentido que ha enviado el señor Aznar a El País retrata a este personaje a extremos grouchescos: no dijo "guerra civil"; dijo "lo que sucedió hace setenta años" y encuentra intolerable que se asocie su nombre a cosas que no dijo. Lo bueno no es que el pavo pretenda colar una memez como una verdad; lo bueno es que, además, amenaza.


Sueño de una noche de verano.

Está claro: a Shakespeare se le puede echar lo que sea que lo aguanta todo. Anoche fuimos a ver la versión del "Sueño de una noche de verano" (ya va siendo costumbre esto de verlas a días de que las quiten) que ha estado funcionando en el Teatro Gran Vía, obra de Tamzin Towsend y con dirección musical de Antonio Carmona, el cantante de Ketama, cosa que se observa en la importancia de la musica en la obra que casi se ve como un musical. Un musical de flamenco. Towsend saca la obra del habitual encuadre en un bosque, poblado de hadas y elfos y la lleva a una playa, pero eso es indiferente, como lo es que gran parte de actores y actrices sean gitanos. El fantástico espectáculo que monta Shakespeare con la historia que se saca de la cabeza lo admite todo, incluso una narración a ritmo flamenco, que se ajusta muy bien al tono alegre, desenfadado de la peripecia. La mezcla de los dos mundos, el de la realidad de Teseo e Hipólita, el duque de Atenas y su amada, y el de la fantasía de Oberón y Titania, los reyes del bosque o playa, que es el misterio de la fábula, concebida como un sueño de una noche de verano, como una ilusión, es completa. El montaje está muy bien. El meollo del drama es el del derecho de las jóvenes a tomar estado en contra de la voluntad de los padres, cosa que se resolverá a través de los enredos de Oberón, una variante del filtro del amor, que es un tema sempiterno de la literatura y su patrón Tristán, el de las dos Isoldas.

"El sueño de una noche de verano" es una acumulación de temas clásicos, puestos en solfa. En el de los amores de la niña y su galán estorbados por el contragalán, que es bienquisto del padre, el primero aconseja al segundo que se case con el padre de su pretendida, puesto que tiene su complacencia, pronta insinuación del matrimonio homo que saca de quicio a los meapilas. En el caso del filtro del amor, Oberón le gasta a Titania la faena de hacerla enamorarse de uno de los comediantes que lleva cabeza de burro. Es la escena que vemos en el cuadro de Henri Füssli, (Henry Fuselli), que representa a Titania con su amor, Bottom (Fondón).

La corona de la obra, una a modo de coda, pues sucede cuando ya las tres parejas han encontrado su acomodo, es ese momento del teatro dentro del teatro, la obra en la obra, situaciones en que relumbran los genios, como Shakespeare o Cervantes que aquí toma la forma de una curiosa burla en clave, pues contrapone la sutileza y fascinación de los encantamientos en el mundo de Oberón y Titania con la tosquedad de la representación en el real de los duques. La pieza que han estado ensayando los honrados menestrales atenienses e interpretan de forma muy torpe ante los duques y demás personajes es la fábula de Píramo y Tisbe, una historia que viene de Las metamorfosis de Ovidio y tuvo mucho predicamento en la Edad Media. Es muy probable que Shakespeare la sacara de Chaucer. Pero lo hizo para reírse, presentando a los personajes y el episodio como una sucesión de disparates, especialmente mal representada. Dado que Píramo y Tisbe es la fábula en la que se inspira Romeo y Julieta hay en la obra dentro de la obra un doble juego pues la burla alcanza a la misma tragedia de Shakespeare.


dijous, 24 de maig del 2007

La kermés de la derecha (II).


En esa especie de oleada contemporánea de derechización del mundo se inscribe el anuncio de la creación de una plataforma, aún sin nombre, con intención de luchar contra el "nacionalismo obligatorio" y en pro de una reforma de la Constitución, y cuyas cabezas visibles son la señora Díez y los señores Gorriarán y Savater. Se ven con vocación de partido, pues han anunciado su intención de presentar candidaturas, supongo que en toda España, en las próximas elecciones generales antes de marzo de 2008. Coquetean también con la idea de fundirse con Ciutadans si estos como que dan la talla.

Que un grupo de ciudadanos, preocupados con la marcha de la cosa pública, no encontrando cauce adecuado a sus aspiraciones, decida crear una asociación con la finalidad de intervenir en la política por los cauces legales es y será siempre algo digno de encomio. Ojalá se generalice. Este grupo, sin embargo, no es de ciudadanos anodinos pues algunos de sus fundadores tienen una amplia repercusión pública anterior a esta decisión. Lo que hace que ésta de organizarse para participar sea objeto de debate público.

Las más cuestionadas son las posiciones de la señora Díez y del señor Savater. De la señora Díez suele señalarse la incongruencia de estar en un partido y abogar por otro y hasta disponerse a fundar uno nuevo. Dado que el PSOE no acepta la doble militancia, la señora Díez tendrá que elegir.

En el caso del señor Savater prevalecen los aspectos intelectuales. Don Felipe González decía ayer que hace veintitrés años el señor Savater defendía a Batasuna. Eso sucede a menudo con los intelectuales. Algunos de los que hoy más lamentan la situación del País Vasco, en manos del nacionalismo, propugnaban antaño lo que llamaban la construcción nacional. Los intelectuales cambian mucho. Como no creo que sean gremio, no tendrán patrón, así que propongo a San Pablo camino de Damasco. Son tan frecuentes hoy día las caídas del caballo que ya no resultan milagrosas, aunque algo de sorprendente siempre tienen. No es asombroso que los intelectuales cambien. Lo asombroso es que actúen en su nueva convicción con intolerancia análoga a la que acompañaban a la antigua. La voz de la experiencia no parece decirles que pues erraron una vez pudieran volver a errar. Es el orgullo del intelectual.

En su artículo en El País llamado Indios y sociólogos, que tiene bastante gracia, el señor Savater dice cosas que suenan bien y cosas que no tanto. Su interpretación de la circunstancia del País Vasco coincide al cien por cien con la que hace el PP, que no muestra especial respeto por los hechos. Es sorprendente no se entienda que el Ejecutivo no puede condicionar la acción del Poder Judicial.

La crítica que hace al señor Pérez Royo me parece acertada. Tampoco creo que el derecho de sufragio pasivo sea tan amplio que quepa votar por un asesino.

No se me hace justo el ataque al gobierno por lo que podríamos llamar "política de chapuza". En realidad, la única política que funciona es la de la chapuza, el compromiso, el "pasteleo", no la de recios e incontrovertibles principios. Y el gobierno hace chapuzas. A esa actitud posibilista se oponen con uñas y dientes los conservadores que denuncian en sus adversarios falta de principios, relativismo moral, oportunismo, dejación en definitiva de la sacrosanta misión de defender a la Patria.

En realidad, la chapuza que hace el gobierno es tratar a la izquierda abertzale como un padre trata a su hijo: no le prohíbe todo, pero tampoco se lo permite todo y en ese ten con ten, siempre problemático, se entiende la actuación política de cada cual. El integrista ignora el principio básico del margen de discrecionalidad de la autoridad política. Una discrecionalidad razonable, por supuesto. La no razonable es arbitrariedad, esto es, tiranía. Para acabar de liarla se recordará que la distancia entre la una y la otra se mide con muy diversas varas de medir y que esa es la condición de la política. No del dogma.

Por lo demás, la formación de la plataforma es una aventura. Funciona como un vehículo de trasmisión política, pero será bueno que los intelectuales que la sostienen vean con qué apoyo real cuentan. El señor Savater tiene una audiencia muy numerosa, pero eso no significa que quien lo lee o lo escucha haya de votarlo. Dan la impresión de andar sobrados de orgullo y un pelín faltos de juicio. Sus pretensiones no son enteramente conmensurables y algunas indican verdadera inocencia política, como la que piensa que se resolverá la cuestión territorial a base de aprobar una reforma constitucional de carácter federal.

Se queja el señor Savater de que no puede votar al PSOE porque no se atiene al espíritu y a la letra del Pacto por las libertades y contra el terrorismo. En su artículo 1º, párrafo segundo, ese Pacto dice:

Manifestamos nuestra voluntad de eliminar del ámbito de la legítima confrontación política o electoral entre nuestros dos partidos las políticas para acabar con el terrorismo.
También aquí puede haber debate, pero no necesariamente racional. El señor Aznar, por ejemplo, dice que el Gobierno está enfrentando a media España con la otra media. Muchos ciudadanos, probablemente más que los que apoyan al señor Aznar piensan lo contrario, esto es, que quien pudre la política nacional es el PP. El señor Aznar recurre a la llamada táctica del espejo, consistente en acusar al adversario político de hacer lo que hace uno mismo. La plataforma probablemente acabará en la órbita del PP, si es que no lo está ya. Es muy difícil diferenciarse cuando las razones que se dan para justificar los actos de uno son idénticas a las de otro. La razón por la que se articula la plataforma, en lo esencial, es que la política española está podrida y hay que regenerarla. Ese es exactamente el punto de vista del PP, muy en la línea del "cirujano de hierro".

Y no niego que pueda tener un significativo respaldo electoral si sale pidiendo la reforma de la Constitución. Que es lo que, seguramente por razones distintas, anhela el señor Maragall, a quien no veo especialmente preocupado por la existencia de España.


dimecres, 23 de maig del 2007

Añoranza del partido único, o Mr. Cizaña ataca de nuevo.

¡Cómo me gustaría escribir sobre los castaños en flor! O Las lluvias de Ranchipur, ahora que no para de llover. Pero ¡ay! es imposible porque cuando menos lo esperas asoma por alguno de los infinitos artilugios tecnológicos con que la ciencia ha convertido nuestra vida en una utopía de comunicación la voz de falsete de Mr. Cizaña y te pone los pelos de punta.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones

Vayamos a lo que se quiere decir. Quien no vote al PP es un criminal. El mentor espiritual de Mr. Cizaña lo había expuesto con toda claridad y contundencia hace setenta años en forma de Decreto de Unificación que declaraba disueltas las demás organizaciones y partidos políticos que no fueran el partido único, que llevaba el bombástico título de F.E.T y de las J.O.N.S., en cuya versión “auténtica” militó Mr. Cizaña de jovencito.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Se comprende que el PP haya necesitado de la trinidad Rajoy/Acebes/Zaplana para sustituir al Jefe. Él solo, como Jefe Verdadero, reúne en sí los rasgos más acusados de sus tres subordinados. Tiene la estolidez del señor Rajoy, la maldad del señor Acebes y la chulería del señor Zaplana. Tres en uno. La derecha en su forma más prístina y condensada, sin complejos.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Supongo que ahora aparecerán sus apologetas, glosadores y escoliastas a explicar a la abrumada grey que Mr. Cizaña no duda de que la democracia signifique multipartidismo. Como no duda de que los límites de velocidad estén por algo, de que no había armas de destrucción masiva (aunque pudo haberlas habido) o de que las mujeres han de ser algo más que “mujer-mujer”.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Todxs esxs que van diciendo que la izquierda ha perdido el oremus y le aconsejan recuperarlo, para lo cual articulan opciones (siempre de izquierdas, claro) cuyo destino es coincidir con el PP, en ilustrado y certero juicio del señor Zaplana, deben saber en dónde se meten. Les pueden organizar una “causa general” en cualquier momento. Imputación: colaboración con banda armada. Prueba: un voto a CiU, por ejemplo.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

En las últimas veinticuatro horas he escuchado y leído todo tipo de indignaciones. En la blogosfera, la pregunta más reiterada es “¿cómo pudo alguien así ser presidente del gobierno español durante ocho años? Mira que es lento el personal. Eso ya era evidente en 1996. El libro de servidor, cuya portada me permito reproducir, es de 1998. Repásense sus frases, juicios y comentarios de aquellos años. Mr. Cizaña no ha cambiado un ápice; siempre ha dicho lo mismo.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

Escárbese en el recuerdo. ¿Qué era el “¡Váyase, señor González!”? Una voz de mando de un cuartel. Todos estos conservadores sin complejos que se escaquearon de la mili con enchufes tienen un recio espíritu castrense. El que no lleve el arma reglamentaria, a letrinas. Toque de queda, fuego a todo lo que se mueva. “Quien no esté conmigo…”, conocida fórmula para resolver conflictos con buena manderecha.

Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones.

¿Y lxs de ETA? Como son iguales que Mr. Cizaña, encantadxs de la audiencia que tiene su jefe de gabinete de comunicación porque ahora ya saben que todos los votos que no vayan al PP son suyos. Mayoría abrumadora, un referendazo, porque no bajarán del 70% de lxs votantes.

La kermés de la derecha (I).

Los primeros movimientos de M. Sarkozy han llenado a la derecha de júbilo. ¡Por fin se hace realidad su acrisolada doctrina de que eso de la derecha y la izquierda es una antigualla irrelevante! ¡Todos unidos bajo Sarkozy que, al nombrar un ministro socialista, otro centrista y una ministra de origen magrebí ya no es "de derechas", sino un arc-en-ciel. "De hoy en adelante no reconozco izquierdas y derechas" -arengaba el Kaiser Guillermo II a las tropas que mandaba a la matanza de la 1ª Guerra Mundial- "sólo reconozco alemanes". Igual que Sarkozy, que sólo reconoce franceses.

No hay a estas alturas opinante, columnista, tertuliano o parlanchín en general que no se haga lenguas de la audacia, la resolución, la intuición, la perspicacia, la ambición, la valentía de M. Sarkozy. ¿Y los intelectuales? Esos ya levitan. Sobre todo si vienen de la herencia de mayo 68, que M. Sarkozy se propone exterminar cual plaga de gorgojo. Francia unida como un solo hombre bajo su mando y en camino de recuperar el sitio que le corresponde en el concierto de las naciones.

Sin embargo, estas medidas demuestran lo contrario de lo que se interpreta. Tránsfugas los hay en todas partes; pero se trata de eso, de personas que cambian su opción política por algún beneficio. Ello sólo habla de la corruptible naturaleza humana, no del hecho de que no haya diferencias entre la derecha y la izquierda porque, de ser así, podía haber nombrado a la dos tercios de su gabinete del PSF, de los centristas, etc. No es el primer caso, ni será el último. Cuando el dirigente comunista Óscar Pérez Solís, luego de unos añitos en la cárcel, abandonó el comunismo y retornó a la fe católica, Primo de Rivera le dio un cargo en la CAMPSA, el monopolio estatal del petróleo. El general tampoco reconocía comunistas, anarquistas, etc, sino sólo españoles. Españolazos.

Lo del nombramiento de la ministra magrebí tiene también muchos bemoles; es como el nombramiento de negros (Colin Powell, Condoleeza Rice) o hispanos (Roberto González) en el gobierno de los EEUU; no se debe a que destaquen en su lucha por mejorar la deplorable situación de los suyos, sino a que se identifican por entero con los criterios de la derecha; es decir, son nombramientos justificativos y embellecedores, de "cipayos", que recuerdan mucho aquella decisión de Leni Riefenstahl quien, acusada de nazi, se pasó años fotografiando a los Nuba del África (arriba en la foto; por cierto, fotos bellísimas) para demostrar que no era racista, sin parar mientes en que eso era precisamente lo que probaba cuán racista era.

¿Y qué decir del golpe de efecto de rescatar para el pantéon de la patria a un joven resistente comunista asesinado por los nazis? Algo tan importante como el segundo hallazgo del soldat inconnu: Francia generosa acoge a sus hijos díscolos, aunque hayan sido de izquierdas y sobre todo si están muertos.

No es que uno sea contrario a romper moldes, buscar vías nuevas o cambiar de costumbres. Lo que sucede es que esto no es más que política de gestos que en nada merman el programa autoritario, xenófobo, antisindical, neoliberal y proestadounidense de este hijo de inmigrantes húngaros en Francia. Y decir que un programa así puede ser suscrito por la izquierda es como creer que la izquierda europea esté representada por el señor Blair.

Esta grande e general algazara de la derecha es también la que fomenta la aparición de formaciones como la que patrocinan, entre otrxs, lxs señorxs Savater, Díez y Gorriarán, asunto sobre el que postearé mañana, pues hay que prestarle la atención que merece y no se puede despachar alegremente.

dimarts, 22 de maig del 2007

No queda ni uno.

Se acabó la huelga de hambre. Los procesados se han dado cuenta de lo absurdo de una medida de presión con un objetivo descabellado. Ciertamente, cuando se inicia una de estas huelgas es porque la situación es desesperada, pero el huelguista sabe que existe una posibilidad de ganar, siempre que haya planteado una petición clara y factible. La de estos era confusa y no factible. Confusa porque se limitaban a considerar injusto que se los juzgue y no factible porque el juez Bermúdez dejó claro desde el principio que se les alimentaría forzosamente y el proceso no se interrumpiría. Después de esto, todos los días que los procesados han estado sin comer han hecho el canelo. Y ahora que se reintegran al mundo ordinario de comedores y bebedores, lo hacen con una especie de manifiesto en el que no solamente quieren salvar la cara (lo que es comprensible) sino también, en cierto modo, enjuiciar el juicio. Dicen los ex-huelguistas que pretenden que el proceso se aleje de elementos políticos y se concentre en los jurídicos.

En primer lugar, eso es lo que ha estado pasando desde el principio y, en segundo, ¿acaso su decisión de ponerse en huelga de hambre no trataba de introducir un factor de desviación política y mediática? Esa huelga estaba directamente vinculada a la alucinante teoría de la conspiración que, al tratar de endosar el atentado a ETA, venía a exculpar a los islamistas procesados. Pues ¿hay injusticia mayor que ser juzgado y condenado por un delito que ha cometido otro?

Como la huelga no sirve para retrasar el proceso, se ha terminado. Ahora, la posibilidad de seguir obstaculizando sólo se da en la composición de los explosivos y las sospechas de los peritos de parte, que ya se han convertido en una solicitud de una batería de diligencias de la AVT, con la que espera seguir retrasando cuanto pueda. Porque, en todo lo demás, el proceso ha dejado bien claro que aquí ETA no tiene nada que ver. Una vez que las mochilas, las furgonetas, el ácido bórico y otros esperpentos se han disuelto en el ridículo, el último clavo ardiendo es el famoso explosivo, y no ya para probar que, en efecto, se utilizó Titadyne sino para probar que pudo haberse utilizado. La administración de justicia es grande porque no se inmuta ante los delirios. Si no hay prueba alguna de la intervención etarra y sí de la islamista, aclarar cuestiones menores sobre la presencia en cantidades mínimas de unos u otros componentes es secundario. Y esto no es sólo consecuencia de la lógica judicial, sino de la ordinaria.

Esta farsa de la conspiración montada para reventar el proceso del 11-M toca a su fin. El penúltimo episodio fue la breve huelga de hambre de los procesados. El último éste del evanescente titadyne. Ya no suena el famoso "queremos saber" que trompeteaba la oposición casi a diario, ni se oyen las asombrosas teorías del señor Luis del Pino que, siempre ma ha parecido una mezcla de Fu Man-chú y el señor Álvaro Baeza L., el de ETA nació en un seminario. Y según avanza el proceso con sus certidumbres incontrovertibles, todos los personajes que movieron esta teoría de la conspiración, los Acebes, Del Pino, Zaplana, Ramírez, Losantos, etc quedan en lo que son, una manga de malos farsantes.

Las promesas del señor Rajoy.

Casi es mejor que el señor Rajoy siga hablando de ETA, Batasuna y De Juana Chaos porque si a este respecto luce su vena autoritaria, al meterse en otro territorio, aparece su lado ignorante. Unir quiere el señor registrador a todas las capitales de provincia con trenes de alta velocidad a 350 km/h.

En las capitales insulares todavía no han parado de reír y en cuanto al territorio peninsular, la pregunta es ¿son los trenes interprovinciales competencia municipal o autonómica? Es claro que, a fuerza de ir de mitin en mitin recitando lo de empleo-I + D-vivienda-nuevas tecnologías, al señor Rajoy le patinan las meninges y ha acabado confundiendo estas elecciones con unas legislativas, quizá porque albergue dudas sobre si será él quien represente a la candidatura del PP en las próximas. Estas promesas del señor registrador recuerdan un poco las de aquel candidato a presidente de su país, en América Latina, quien decía que se construirían todas las carreteras cuesta abajo para ahorrar combustible.

La sociedad civil.

Leo en Libertad Digital que los señores Savater, Martínez Gorriarán y otras cuarenta y tantas personas e intelectuales crean una plataforma para luchar contra ETA y oponerse al "nacionalismo obligatorio". Me parece muy bien. Todo lo que sea asociarse, organizarse para conseguir unos u otros objetivos es positivo y sirve para enriquecer a la sociedad civil.

Como a los intelectuales, en el fondo, lo que les mola es andar en la política, esa plataforma, al parecer, pretende convertirse en partido y presentarse a las elecciones de 2008, quizá en alianza con el partido Ciutadans. Entre otras cosas, pretende reformar el sistema electoral a fin de que los partidos nacionalistas no alcancen el poder parlamentario que hoy tienen. Supongo que no ignoran que toda reforma de calado del sistema electoral español presupone una revisión de la Constitución, dado que el dicho sistema electoral está regulado constitucionalmente. Y si se aborda la reforma de la Constitución, se abre un periodo de incertidumbre. A mí me parece de perlas, pero no sé si esta plataforma lo vería con mis ojos pues, aparte de luchar contra el nacionalismo, se me antoja bastante de derechas, de esas derechas de populismo viejo y nueva palabrería, al estilo de Ciutadans.

En todo caso, lo dicho: bienvenida una nueva asociación, que contribuirá a hacer más rica y matizada a la sociedad española. Una palabra sobre el fin de "luchar contra el nacionalismo obligatorio". También me parece de perlas. A los cuarenta años de hipernacionalismo español del franquismo han sucedido treinta de hipernacionalismos no españoles pero tan cargantes como aquel y como cualquier nacionalismo, en un movimiento pendular poco imaginativo. Es bueno que se perturbe el clima de autocomplacencia narcisista de estos nacionalismos y que se reclame el derecho a no tener que sufrirlos. Ninguno.


dilluns, 21 de maig del 2007

El amarillismo de izquierda.

Está quedando guapa la cosa: Gara saca una intoxicación en el mejor estilo de la prensa amarilla, tipo El Mundo, que ya se comentó ayer aquí y al día siguiente tiene dos rotundos desmentidos del Gobierno. Palabra de gobernante contra palabra de prensa de partido. Como persona con juicio propio ya dije que no concedo especial crédito a ninguna de las dos pero que, visto lo visto, algo más parece tener el Gobierno. Sobre todo en lo referente a ese glorioso macutazo de ayer de conversaciones ETA-Gobierno después del atentado del 30 de diciembre. Está claro que nos encontramos en el tramo final de la campaña y los estrategas de las distintas formaciones consideran llegado el momento de la artillería de gran calibre. ¿Conversaciones del Gobierno con ETA? Claro, hombre, en el frontón ese Beti no sé qué que se ha recalificado como un Sheraton. Seguro que mañana la COPE descubre un zulo del comando Donosti en los bajos de La Moncloa.

Lo curioso no es que Gara recurra a estos procedimientos; está en su estilo; está en el estilo de cierta izquierda que sigue creyendo que el fin justifica los medios. Lo curioso es que los señores Rajoy, Aznar, el PP en pleno se apunten con toda efusión a la versión "garística" de los hechos, como si fuera el verbo divino. Esto va mucho más allá de la acusación que suele hacer el señor Rodríguez Zapatero de que la derecha utilice el terrorismo como arma de oposición, pues alcanza ya niveles epistemológicos y ontológicos. El señor Rajoy -precisamente el señor Rajoy, el de los hilillos- dice que el señor Rodríguez Zapatero no tiene crédito porque contradice la realidad. Es decir, una intoxicación de Gara, preparada durante meses y sacada a siete días de las elecciones para hacer daño, es "la realidad". Y a ella se apunta también el señor Aznar -el señor Aznar de las armas de destrucción masiva- para acusar al Gobierno de mentir y engañar.

¿A que tiene gracia la historia? La oposición concede más crédito ahora a Gara que al Gobierno y Gara tiene su público entre la extrema derecha española.

La censura y la independencia.

Este finde la blogosfera española ha crepitado a modo. Según parece, El País ha censurado un artículo del señor Savater. Me resulta extrañísimo pero lo dice todo el mundo. Decenas de blogueros bombardearon el blog de Lluís Bassets, responsable de opinión de El País y que lo tiene alojado en el diario. Arcadi Espada se hacía eco del asunto ayer en su blog Diarios y los de Libertad Digital, más contentos que unas castañuelas, publicaban el artículo de marras con un encabezamiento que debió hacerlos felices: El País veta un artículo de Fernando Savater crítico con la política antiterrorista del Gobierno.

El asunto es bastante fuerte. No porque el recurso a la censura sea insólito en España; al contrario, es la norma en nuestro país donde los medios sólo dejan hablar a quienes son de su cuerda y mantienen una vigilancia estricta frente a los desviacionismos, sobre todo los medios de la derecha, que son casi todos. Lo sorprendente del caso se debe a la personalidad del censurado y el carácter del censor. De nuevo no porque El País no censure, que lo hace de modo continuo, sino porque no le pega hacerlo con el señor Savater, hombre bienquisto en la casa desde sus orígenes. Así que pensé que quizá la explicación estuviera en el artículo y me fui a leerlo en el Correo Español que es donde se publicó con el título de Casa tomada. Efectivamente el artículo es bastante fuerte en contra del PSOE, incluso pidiendo que no se le vote (lo que, probablemente, será el pretexto para la censura) e identificándose con los puntos de vista del PP. El señor Espada lo celebra mucho y hace hincapié en la metáfora cortazariana del artículo. Para mi gusto, hubiera sido mejor la metáfora ionesquiana del rinoceronte, pero cada cual emplea las metáforas que le placen. El caso es que, en efecto, el artículo se identifica mucho, pero mucho, con los puntos de vista conservadores en estas elecciones. Pero eso no me parece un motivo suficiente para censurarlo. En El País publica el señor Vargas Llosa cosas mucho más reaccionarias y peor escritas. Y esto sin contar con que el hecho de que el señor Savater tenga que ir escoltado a todas partes porque los asesinos se la tienen jurada justificaría exabruptos mayores.

No, me da la impresión de que el asunto sea de otro cariz. Todos los medios en España censuran, es práctica habitual. No me gusta ponerme de ejemplo, pero viene como anillo al dedo: a mí me han censurado en El País, Diario 16 y El periódico de cataluña y me han echado de Onda Cero y de la COPE (donde, por cierto, nunca me expliqué por qué me contrataron), de forma que me quedé sin lugar en donde opinar en los medios comerciales. Porque El Mundo, el Abc o La Razón son, por supuesto, terreno vedado. Menos mal que existe internet y tengo un blog en el que puedo escribir lo que me parece, sin temor a represalias de los comisarios políticos que, como digo, están en todas partes. No solo en los medios, también en los partidos políticos, de donde salen muchas veces las órdenes para acallar una u otra voz incómoda. Y cuando digo los partidos políticos, digo todos los partidos políticos, incluido el PSOE.

Los medios están sometidos a un equivalente de la "Ley de hierro de la oligarquía", de Michels, que podría reformularse como "Ley de hierro de la mediocridad" pues, al final, son lxs mediocres, lxs que hacen sus carreras en este u otro medio como burócratas/plumillas, quienes marcan las pautas, favorecen a lxs amigxs, ningunean a lxs que no se someten y crean un clima de favoritismo y enchufismo que se ve en todo, desde quiénes escriben tribunas a quiénes tienen columnas pasando por quiénes critican según qué libros o según qué obra de arte. Margen para la espontaneidad, la libertad, la independencia, cero. Esto lo sabemos todxs, porque todxs podemos ver el panorama de miseria intelectual de unos medios poblados por enchufadxs que bordan el papel que les han asignado porque escriben y dicen lo que la empresa quiere airear y su público leer y escuchar. Eso es evidente en el plantel de colaboradxs fijxs (con las consabidas excepciones, entre las cuales destaca el señor Savater) de El País, que es el periódico que leo. De los otros, ni te cuento.

Así que imagino que la jefatura de la mediocridad habrá aprovechado el momento de mostrar a don Fernando quién manda en el negociado, quitándose de paso la espina de la envidia, pues nada fastidia más al mediocre que la personalidad y originalidad ajenas. No obstante, no creo que el asunto vaya a más. No creo que el señor Savater tome alguna decisión drástica. Antes bien, imagino que la cuestión quedará reducida a un toque de atención al escritor para que no se pase de díscolo y aquí paz y después gloria, a seguir siendo el diario "de referencia de la izquierda".

(Las ilustraciones son Max Klinger, "El filósofo" y Pietro Longhi, "El rinoceronte", 1750)