viernes, 10 de junio de 2016

Velando bolígrafos

Aunque pueda parecer otra cosa, Salvador Cot y yo estuvimos preparando la entrevista a Puigdemont con cierto detalle. Queríamos ser relativamente sistemáticos en estos momentos así tan cruciales y espero que lo seamos. Por desgracia, a la vuelta al hotel me encontré con que la wifi no funcionaba. Casi pierdo mi fe en la Barcelona cosmopolita. Tener un hotel con la wifi inservible debiera estar contemplado en el Código Penal.

En todo caso, sucintamente expuesto, queremos preguntar a Puigdemont algunos asuntos que preocupan a la ciudadanía. En concreto:

¿Cómo va a emplear estos seis meses que ha ganado con la cuestión de confianza? Esto es, ¿haciendo qué en la hoja de ruta?

¿En que va a consolidar las instituciones catalanas con unos presupuestos prorrogados?

¿Cómo va a encarar el resultado -sea el que sea- de las elecciones españolas del 26J?

¿Qué respuesta daría la Generalitat a una eventual (aunque improbable) oferta de referéndum negociado como resultado del 26J?

¿Qué respuesta a una (aun más improbable) propuesta de reforma constitucional?

¿Consideraría la Generalitat una propuesta de convención general sobre la financiación del Estado autonómico y, en concreto, sobre la cuestión del concierto económico?

Si la cuestión de confianza se pierde, las elecciones serán obligadas, pero ¿que formato tendrían? ¿Plebiscitarias, referendarias? ¿Habría bloque independentista? Compuesto ¿por quién?

Si la cuestión de confianza se gana, el referéndum será obligado, pero, de nuevo, ¿qué formato tendría? ¿Vinculante, unilateral, constituyente o todo a la vez?

En algún momento del proceso, habrá reacción del Estado español. Puede darse desde ahora mismo (por ejemplo, por vía procesal) hasta el instante de la convocatoria de un referéndum constituyente Esa reacción será represiva. Teniendo en cuenta la afirmación de que se trata de un proceso "de la ley a la ley", ¿hasta dónde llegará la determinación de la Generalitat? ¿Hasta la desobediencia? ¿En qué términos?

El proyecto de Constitución de la República Catalana puede ser perfecto pero incompatible con el ordenamiento jurídico español. ¿Cómo se resuelve ese problema?

Una eventual DUI se encontraría con la condena y represión del Estado español, muy consciente de que, si se plantea ante la corte de La Haya, sería mantenida con el precedente de Kosovo.

Si el conflicto se plantea y encona, será preciso pedir la mediación internacional, singularmente de la UE. ¿Cuenta la Generalitat con una base de apoyo suficiente en el caso de que esa situación se diera?

Si, celebrándose un referéndum de autodeterminación, ganara el "no", ¿qué haría el gobierno de Junts pel sí?