dimecres, 6 de maig del 2015

La corrupción es una ocurrencia. Cita de fin.


El presidente de los sobresueldos y la corrupción generalizada se ha presentado en Valencia a no hablar de la corrupción, sino de cómo el país está saliendo de la crisis gracias a su política económica que genera empleo a toda mecha. Lo aplaudían varios cientos de jóvenes que esperan salir de las listas del paro el próximo lunes, cuando sustituyan a los empleados el lunes pasado porque, amigos, la recuperación del empleo es sostenida, aunque repartida por semanas, incluso por días. Bueno, menos da una piedra y es mejor trabajar una semana que nada. Así salimos de la crisis de una vez. De Guindos dice que no salimos de la crisis, sino de la recesión; de la crisis aún no. Pero ¿quién escucha a De Guindos?

Claro, y ¿quién escucha a Rajoy? Quien lo haya hecho estará todavía rumiando el profundo sentido de ese "somos como somos", en donde resuena el dios del Antiguo Testamento, el de "yo soy el que soy". Y él no pide fe de 2.000 años sino solo de quince días para seguir beneficiando a España como Dios manda. Sin ocurrencias. ¡Ese odio de Rajoy a las "ocurrencias" que parecen perseguirle y obsesionarle como las furias a Orestes! Todo lo que no se le ocurre a él son "ocurrencias". O sea, todo.

El fantasma de Rus sobrevolaba el escenario observado desde lejos por el de Sonia Castedo. Cada vez que Rajoy va a Valencia hay que quitar a alguien de la foto porque se le ha puesto cara como de chorizo. Esa grabación de Rus supuestamente contando las pelas con la fruición de un Harpagón casi lleva la película a los tiempos del cine mudo y el robo del siglo. En Valencia la corrupción se huele, se palpa, se masca. Y, por si el ridículo no fuera bien patente, así sale esa señora Coloreta o Caloreta o como se llame, abanicándose con un argumentario del PP en el que le ordenan decir que los de Ciudadanos son "socialistas". Pues nada, mujer, la fórmula está tirada: PSOE-C's la misma mierda es. Y, la próxima vez que vaya a Londres a costa del contribuyente, sáquese un bonobús cuando quiera ir a Piccadilly, que no nos cueste 4.000 euros el taxi.

De la corrupción no se habla... en Valencia. En el resto de España y de Europa no se habla de otra cosa. La UE quiere multarnos por haber falseado el déficit de Valencia entre 1998 y 2011 o algo así. Falseado, mentido, robado, la Comunidad como tal, la que ahora pide una quita de miles de millones de la deuda porque, claro, no va a obligar a la ristra de mangantes que se lo han llevado crudo a devolverlo. No sería de caballeros.

Caballeros como ese Sepúlveda a quien un constructor o empresario de la Gürtel, un "arrepentido", un pentito, señala como receptor de una pastuqui en comisiones. El mismo a quien el PP de Rajoy tiene empleado para que no pase apuros y no se vea obligado a vender ese extraodinario Jaguar que tiene la propiedad de ser invisible. Algo ideal para aparcar en el carril bus sin que los guripas te multen, que está el servicio muy soliviantado.

O como ese Salvador Victoria, número dos del gobierno madrileño, acusado ahora de todo tipo de chanchullos y mordidas en la trama de la Púnica, por la que hace meses languidece en prisión aquel Granados que gozaba de la confianza de Aguirre, la cazatalentos. Esta Boris Johnson de bote tendría más porvenir de cazarrecompensas. Ya contaría con unas cuantas por varias buenas piezas como Díaz Ferrán, López Viejo, Granados, Victoria, "el albondiguilla" y otros mangantes y robaperas. Pues ¿no fue ella quien destapó la Gürtel?

En esta España anegada de corrupción, de ladrones de toda laya, de defraudadores, esquilmadores, mamandurrios, enchufados, apandadores de lo público, cobradores de sobresueldos, meapilas y caballeros de la orden de la Negra Tarjeta,  hay una buena noticia: el Tribunal Supremo rechaza investigar las acusaciones por malos tratos a López Aguilar y devuelve las actuaciones al juzgado de violencia de género para que haga un relato verosímil de los hechos, concrete la acusación o desista. En cuanto quede judicial y definitivamente limpio el nombre del eurodiputado, cual tendrá que ser por lo que se sabe, ¿cómo se piensa compensarlo por esta iniquidad? A lo mejor tendrían que recibirlo en el PSOE a bombo y platillo y proponerlo para la secretaría general.