viernes, 8 de enero de 2016

Mas sigue

Una jornada de infarto ayer en Cataluña. A la mañana se anunciaba un acuerdo de JxS y la CUP, mediado por Súmate y Baños, por el cual Mas aceptaba ser conseller en cap de un gobierno presidido por Neus Munté. Por fin desencallaba el proceso. Hasta Palinuro escribió un post en el que hablaba de que era una solución "a la rusa": Munté/Mas, como Putin/Medveded. Se anunció una rueda de prensa de la CUP a las tres, luego a las seis, luego nada.

Humo. No había tal acuerdo. Palinuro retiró su post, mientras los de Súmate empezaban a pegarse con medio mundo: pedían ya en tono más alto que Mas se retirase y afeaban a ANC y OC que jamás contarán con ellos. Entre otras cosas porque los de la ANC convocaron una concentración para presionar por el acuerdo. Aquí huele a agravios soterrados que empiezan a aflorar. Mal asunto.

Por la noche, Mas se presentó en TV3 en una larga y minuciosa entrevista en la que reiteró sus conocidos argumentos de por qué no se retira y cómo ve él la actitud de la mitad de la CUP que le niega la investidura. Lo más característico, sin embargo, es que parece dar por seguras ya dos cosas a) que no habrá acuerdo ni ERC romperá el pacto de JxS ahora y b) que habrá elecciones nuevas en marzo. Como novedad, ofreció un gobierno de concentración de JxS (CDC y ERC) hasta las elecciones y dio a entender que le agradaría concurrir a ellas con una reedición de la lista unitaria. Por supuesto, confía en ganarlas.

Hoy seguirán las negociaciones, pero no parece que vayan a concluir mejor que las de ayer. La propuesta de nombrar otro presidente pero mantener a Mas en el Govern en posición subalterna no es seductora para este último. Y se entiende. Podría reformularse de otro modo, si el ordenamiento jurídico lo permitiera. Otro modo que aprovecharía la sabiduría de los clásicos. Los romanos nombraban todos los años dos cónsules, como sus máximos magistrados, que se alternaban en el ejercicio del imperium. Esto funcionó bastante bien hasta la llegado del Principado y el Imperio, en que los consulados quedaron en puras figuras decorativas. Pero, hasta entonces, los dos cónsules fueron una de las instituciones que más hicieron en favor de la grandeza de Roma. La inspiración bien pudieran ser los dos reyes que reinaban en Esparta al mismo tiempo, cada uno de una dinastía distinta. Si Mas aceptara un Contramas, una especie de doble, que podría ser Junqueras, bien visto por la CUP, podría formarse un duunvirato que desencallaría la situación. Eso reflejaría además la situación real de coalición de las dos fuerzas políticas que componen JxS, no haría de menos a Mas y concordaría con su propia propuesta de un gobierno de concentración de JxS.

Si no se quiere darle el nombre tradicional de duunvirato, puede utilizarse el mucho más moderno y aceptado (aunque no exactamente coincidente con la situación) de un ejecutivo bicéfalo. Imagino que esta fórmula no sería enteramente del agrado de Mas, como tampoco de la CUP. Pero ambas partes entenderán que, para llegar a un acuerdo que ambas dicen anhelar por encima de todo, las dos deben ceder en algo. Y esto no es mucho, pero puede ser todo si ambas le echan imaginación, voluntad y sentido de país.