dijous, 6 de desembre del 2012

¿Ustedes no ven que así no podemos seguir?

La ministra Bañez es un fracaso sin paliativos. Y la Virgen del Rocío, a la que se encomendó al comienzo de su mandato, no digamos. El paro crece sin contención; lo cual es lógico pues la primera medida del gobierno-llamada reforma laboral como podía llamarse hacia el pleno empleo- fue abaratar el despido. Siendo el despido más fácil, se decía, habrá menos. Lógica tan absurda debiera haber mandado a Báñez a su casa, a dar de comer a los patos. Aunque de aplicarla tal cual, lo mejor sería hacer a la ministra presidenta del gobierno. Para lo que se ve a Rajoy, no se notaría. Y se ajustaría muy bien a la lógica de su política, consistente en decir que el país se recuperará mandando al paro a los trabajadores, esquilmando los ahorros de todos, menos de los ricos y de la iglesia; friéndolos a impuestos, menos a los ricos y a la iglesia; suprimiendo todo tipo de ayudas, subsidios, subvenciones menos a los ricos y a la iglesia; empobreciendo más a ocho millones de pensionistas; y llevando a la quiebra a la seguridad social.
A Báñez se unen con entusiasmo doctrinario Mato, Wert y Gallardón, tres ministerios cruciales del Estado del bienestar. La primera deja fuera de la asistencia sanitaria a los inmigrantes sin papeles y obliga al resto a pagar lo que ya ha pagado. El segundo expulsa de la educación a l@s alumn@s de los sectores más desfavorecidos y pretende privatizar la enseñanza pública, además, desde luego, de castellanizarla y hacerla confesional a machamartillo. El tercero expulsa de la justicia a los justiciables de menos recursos, o sea la inmensa mayoría del país, que no puede acceder a la tutela judicial ordinaria.
La enemistad del gobierno hacia el pueblo es enfermiza. Montoro lleva al Tribunal Constitucional la decisión del gobierno vasco de pagar la extra de los funcionarios y además amenaza con perseguir a quienes las cobren lo cual es ya el colmo del ensañamiento. El resto de la administración en todos los niveles es un aluvión de recortes, sisas, socaliñas, tasas, gravámenes, alzas de todos los impuestos en una situación de asfixia para las familias y las pequeñas y medianas empresas. Una ruina.
Y una ruina que no sirve para nada puesto que no va a sacarnos de ella, y lo que viene es peor. En Portugal ya anuncian que la enseñanza pública (gratuita) será de pago. Igual que aquí Gallardón demostró la falacia de la lógica aristotélica segun la cual algo no puede ser ello mismo y su contrario al mismo tiempo. El ministro descubrió la justicia gratuita de pago razonando, además, para pasmo de universales gentes, que era de pago precisamente para que fuera gratuita. Y más. S&P rebaja la nota de Grecia hasta dejarla en el nivel de impago selectivo, o sea, en la insolvencia. Por el camino que llevamos, el futuro de España es Portugal y Grecia.
Con el agravante de que aquí este ataque en toda regla no ya al bienestar de la población sino a su mera supervivencia, está entreverado de delincuencia, corrupción y más presunta delincuencia. Por un lado, la gente se suicida; por otro, multitud de delincuentes, presuntos y confirmados, han estado saqueando las arcas públicas durante años. Por un lado, unos buscan de comer en los cubos de la basura y otros se gastan miles de euros públicos en festines; unos no tienen para el billete del metro y otros cobran dietas y viáticos indebidos, también públicos; unos no cobran ni el paro y otros tienen sueldos estratosféricos o acumulan salarios siempre de las arcas públicas.
El plan de privatización de la sanidad pública madrileña no se apoya en ningún estudio ni informe serio de viabilidad y eficiencia; no se ha consultado con ningún estamento afectado. Se ha impuesto como una medida política indiscutible, apalabrada sin consulta pública, o sea, en secreto, y apesta a codicia de las empresas privadas interesadas en tan suculento negocio como es la salud de los madrileños. Por eso ha encontrado esta cerrada oposición de la población y en ella debemos perseverar, incluso montando cajas de resistencia para el personal en huelga, hasta que retiren ese proyecto de expolio de la población y su responsable, Fernández-Lasquetty dimita.
¿Cuánto piensa el gobierno que puede mantener esta actitud de enfrentamiento con la ciudadanía, con toda la ciudadanía, desde los discapacitados a los jueces? Si hacemos caso a una reciente profecía de Máximo Pradera, en 2013, la Policía se negará a cargar contra los ciudadanos y entonces caerá el Gobierno. Pues a ver. Porque está claro que, habiendo perdido toda legitimidad de ejercicio, el gobierno (que no la tenía de origen, al haber incumplido su programa electoral), ya solo descansa sobre las cargas de la policía. Si esta se niega a cargar contra todo el mundo, todos los días del año, claro que el gobierno caerá. Pero, ¿y si la policía no se niega? ¿Puede el gobierno seguir enfrentado a los médicos, los jueces, los abogados, los profesores, los alumnos, los parados, los jubilados, los dependientes, los funcionarios, etc?
No es un gobierno proclive a respetar los usos y convenciones democráticas. Es autoritario, intemperante, nada dado al diálogo y la negociación, impositivo y terco. Pero en algún momento alguien le hará ver -quizá la realidad y el sentido común que invoca tanto Rajoy- que no está gobernando sino guerreando contra la población.
Por último, tiene razón Rubalcaba cuando dice que se trata de tapar con el debate sobre la lengua una reforma educativa “retrógrada”. Pues sí, también. Pero el socialista vuelve a incurrir en su peor defecto: la falta de visión de conjunto. Claro que la reforma de Wert es retrógrada y eso es algo sustantivo; claro que el paro, los recortes, el pensionazo, etc son asuntos sustantivos de los que el PP preferiría que no se hablase. Pero de ahí no se sigue que la cuestión lingüística sea un mero subterfugio, algo no sustantivo. Aunque él no lo crea o no quiera creerlo, para much@s es absolutamente decisivo. Entre ellos, sus conmilitones del PSC, que ha corrido a cerrar filas con los catalanistas. Es más, si alguien ha hecho algo por conseguir un nuevo tripartito catalán, CiU, ERC y PSC, ha sido Wert. Conviene que Rubalcaba se acostumbre a ver la realidad en toda su complejidad y no con las anteojeras de su centralismo que van a costar un disgusto a su partido.