jueves, 24 de diciembre de 2015

Carta abierta a Pedro Sánchez

Durante la campaña electoral hablaste varias veces de una tridente contra el PSOE. Te referías a PP, Podemos y C's cuyo monotema, casi, era atacar al PSOE. Debiste incluir a IU, que hacía lo mismo. Todos contra el PSOE.

Y el PSOE aguantó bastante bien, dadas las circunstancias. El partido merece tu reconocimiento. No tú, que no has hecho gran cosa. Debieras hacerlo público. El PSOE ha aguantado la nefasta segunda legislatura de Zapatero y el mandato del reaccionario Rubalcaba, más ocupado en ponerse al servicio del PP que en hacerlo al de sus conmilitones.

También ha aguantado lo que llevas de secretario general porque, hasta la fecha, tu ejecutoria es bastante mala: no has hecho oposición alguna al PP en el Congreso, hasta el punto de que el mismo Rajoy te reprochó en el debate no haberle puesto una moción de censura, o sea, no haber cumplido con tu deber y ser una especie de cómplice suyo. Tampoco has aportado nada al marasmo ideológico en que se debate la socialdemocracia tradicional, ni has mejorado la organización y funcionamiento internos del partido. Al contrario, contigo este sigue comido por la oligarquía de enchufados y burócratas de los que te rodeas como de una guardia pretoriana de beneficiados. Solo te has preocupado por mejorar tu imagen de forma que de ti puede decirse como decía Samaniego del busto: "tu cabeza es hermosa, pero sin seso".

Sin embargo, el PSOE ha conseguido el segundo puesto en las elecciones, en contra de muchos vaticinios que ya lo daban por muerto. Cinco millones y medio de votos y noventa diputados con la que está cayendo, aun siendo el peor resultado  en esta segunda época de su existencia, es toda una hazaña. El PSOE tiene y está presente en la historia del país con resultados de todo tipo. Es un partido de verdad, con una militancia histórica, muchas veces heredada de padres/madres a hij@s, su principal activo. No es una asociacion de presuntos malhechores, como el PP, erigida para esquilmar el erario. Tampoco grupo de amigos catapultado por los medios de comunicación, especialmente la televisión, como Podemos, con la finalidad de acabar con el PSOE. Es un viejo partido histórico presente en el panorama político español a pesar de que, por falta de discurso innovador y de una praxis eficaz al servicio de las clases desfavorecidas, presente un aspecto envejecido y anquilosado.

Tratando de aprovechar estas horas relativamente bajas del PSOE, Podemos lanzó un envite con el fin de desplazarlo de lo que llama la centralidad política para ponerse en su lugar, moderando sus pretensiones radicales, haciéndolas más atractivas y verosímiles para las generaciones nuevas. En el fondo, es revitalizar el viejo discurso del sorpasso anguitista, esa obsesión del "califa" por cumplir el anhelo comunista de acabar con la socialdemocracia traidora y calzarse sus zapatos. Lo de siempre. 

Han fracasado en el empeño, aunque, fieles a los principios de la propaganda política, disfrazan el fracaso de triunfo y cuentan con que, si pueden empujar al PSOE a unas elecciones nuevas en breve plazo esta vez sí conseguirán superarlo, que es lo que más les importa; más incluso que derrotar al PP. 

Cuentan con  que no apoyarás gobierno alguno de la derecha, pues eso sería tu perdición y es cierto.  Solo podrás pactar con la izquierda, comenzando con Podemos. A continuación te ponen como condición el referéndum de autodeterminación pensando que no la aceptarás. Así, no habrá gobierno en España y será necesario ir a nuevas elecciones en donde los de los círculos se las prometen felices.

Para ti, la posibilidad de nuevas elecciones es impensable. Pero, si no confundes tus deseos con la realidad, habrás de admitir que a lo mejor has de aceptarlas. Si no puedes formar gobierno porque los de Podemos están más interesados en una nueva consulta, esta puede ser inevitable. Como han demostrado las del 20D, cuentas con un activo único, que los demás no tienen: tu partido, que solo debe ser actualizado. Menos campañas de imagen y más trabajo en la articulación de una política de reconstitución de un PSOE que la gente pueda ver de nuevo como algo propio. 

Inténtalo terminando con la política de amiguismo, enchufismo y favoritismo; facilitando el retorno de quienes en los últimos tiempos se han ido por la izquierda; reorientando el partido hacia esa misma izquierda, recuperando su carácter republicano, laico y federalista; reconociendo el derecho de autodeterminación de las naciones del Estado, como se reconocía en la transición y dejó de hacerse a la chita callando, a base de engañar a la militancia, aunque esto te lo digo un poco a beneficio de inventario pues coincido con muchos independentistas en que este reconocimiento ya llega tarde.  Igualmente hay que recuperar y garantizar los derechos que el PP ha arrebatado a la gente; haciendo más política 2.0 y volviendo a convertir el partido en un referente para los jóvenes de forma que la media de edad de los militantes descienda desde la sesentena a la treintena. 

El PSOE no es, no debe ser, el partido de una oligarquía de señoritos y privilegiados, ni debe dar pábulo a que se reitere esa infamia de que es igual al PP, como lo era en tiempos de Rubalcaba.