miércoles, 29 de abril de 2015

Otra obra de la canalla franquista.


Solo para ver sobre qué barbarie, que crueldad, qué ignominia, qué inhumanidad está construido nuestro presente. Para escuchar, ver de primera mano, contado por los/las protagonistas cómo los curas, las monjas, los falangistas, los funcionarios y resto de perros guardianes de aquella atrocidad que fue el franquismo trató a los niños y niñas desde 1939 hasta bien entrada la democracia, hasta los años ochenta. Niños y niñas abandonadas, huérfanos de guerra, hijas de presos políticos, pero también hijos de madres solteras o padres divorciados. Cualquier menor que tuviera la desgracia de caer en las garras de aquellos delincuentes y criminales vestidos de sotanas, hábitos, uniformes, togas judiciales o cualquier otro disfraz que mancillaron con su hipocresía y profunda inhumanidad.

Para que, al ir a votar, todos recordemos que los Rajoys, Cospedales, Aguirres, Aznares y demás tropa de mangantes y corruptos, además,  son los descendientes ideológicos (y, en muchos casos biológicos) y defensores de los canallas que perpetraron estas atrocidades y que, por todo cuanto sabemos, les gustaría repetirlas. Que las pías y devotas damas de buena sociedad, las Aguirres y Botellas de ayer y de hoy, son las mismas sádicas hipócritas que condenaban a niños y niñas a vidas de sufrimiento y humillación en nombre de su beatería y su repugnante dios, como hoy quieren acabar con los mendigos, los sin techo o las putas y putos a base de multarlos, reprimirlos, humillarlos y escarnecerlos.  Que los caballeros hoy neoliberales y nacional católicos de comunión diaria son los mismos o parecidos granujas que cometieron todo tipo de excesos, incluidos los abusos sexuales con los niños huérfanos, abandonados.