jueves, 31 de octubre de 2013

El espía universal.


El general Keith Alexander, jefe de la Agencia Nacional de Seguridad de los EEUU, es lector de Palinuro. Ayer, en comparecencia ante la Cámara de Representantes dio por buena la afirmación palinuresca de que aquí todo el mundo espía, especialmente quienes más han protestado por el fisgoneo gringo, los franceses y también los españoles. Alexander explica que se trata de espionaje necesario para la defensa pero que se practica en el seno de la OTAN y todos tienen algo que rascar. España y Francia colaboraron con la NSA y le remitieron millones de datos en "zonas de guerra" y otros lugares del planeta. A la vista de la reacción de Rajoy de hacer que comparezca el director de la inteligencia española muy probablemente haya sucedido con él como con Obama: que no se enteró de la frenética actividad de espionaje en torno suyo.

Se non è vero, è ben trovato. Es una buena solución: todos a una, Fuenteovejuna. Si Francia y España no aceptan este recurso para salvar la cara, tendrán que admitir que los EEUU han estado espiándolas y no pueden hacer nada. Ahora andan los políticos españoles debatiendo si cabe firmar un tratado con nuestros aliados puesto que, como dice De Guindos, "se ha roto la confianza". La confianza, es posible, si alguna vez la hubo; lo que no se romperá serán los tratados. Europa depende de los EEUU, especialmente España. Una dependencia casi total. Hasta los alemanes, que se enfurecieron al enterarse de que los gringos los espiaban, han puesto sordina a su enfado y se niegan a blindar los datos de sus ciudadanos frente al espionaje. Probablemente con razón porque ese blindaje quizá sea imposible.

Aquí espía todo el mundo a todo el mundo, según su capacidad tecnológica de acopiar datos. El ciberespacio está lleno de vulnerabilidades. Un jovenzuelo falangista ha conseguido tumbar la web de Infolibre y si eso lo hace un informático autodidacta con dos computadoras portátiles en su casa, ¿qué no conseguirá la potente máquina de la NSA? Cómo será que cuenta con la colaboración voluntaria de gigantes como Yahoo, Google, Facebook, etc a través del programa PRISM, una refinada versión del "Gran Hermano". Y no acaba ahí la cosa. No fiándose de las grandes plataformas, la NSA se introdujo en sus servidores para hacerse con millones de datos de los usuarios. Es decir, espía a los espías.

Este asunto del espionaje pone el patio europeo ante el espejo de sus propias miserias: se indigna de que lo espíen, pero colabora directamente en el hurto y reparto de la información. Entre sí los paises se vigilan mutuamente y, en el caso de España, hay familiaridad con la práctica. Las aventuras de Alicia Sánchez Camacho con esa agencia de detectives, Método 3, que recuerdan algo las de Philip Marlowe, son la última manifestación de una tendencia que había apuntado con la famosa gestapillo madrileña. Espionaje en escala cutre, pero espionaje.



Leo que Guerra pide crear la marca blanca del PSOE en Cataluña y romper con el PSC. Suena a puñetazo sobre la mesa. Quienes no se preocuparon mucho por la S de socialista en las siglas, ni por la O de obrero, saltan muy preocupados por la E de España. El PSOE quiere ser un partido nacional y por eso mismo, dar la batalla al nacionalismo en su propio campo. Pero la exclusión, la expulsión, la escisión no es nunca una buena idea y no está en la tradición del socialismo democrático. Además, los socialistas catalanes no quieren romper, a pesar de su defensa del dret a decidir porque se consideran un partido español. Un partido español que defiende el derecho de autodeterminación. Me temo que es un discurso demasiado complejo para unas actitudes cada vez más maniqueas en la derecha y también en la izquierda. La Patria está en peligro; no ha lugar a medias tintas; o con nosotros o contra nosotros. 

El PSOE debe dos relatos a la ciudadanía: el relato sobre la crisis y el relato sobre España. De momento no los tiene. Pero ambos son esenciales para calibrar las posibilidades electorales de la izquierda en un momento especialmente difícil.

(La imagen es una foto de Terry Robinson, bajo licencia Creative Commons).