sábado 7 de noviembre de 2009

El peaje de la libertad. Trolls.

Hasta en el feraz reino de los trolls funciona la distinción izquierda derecha. Tengo observado que hay trolls de derechas y de izquierdas. Es falsa esa idea que circula por la blogosfera de que los trolls son lectores u oyentes de medios de derecha que, recibida la consigna del día, se lanzan al ciberespacio a difundirla al precio que sea. En lo esencial, sí; pero no sólo. También hay trolls de izquierda que presentan alguna variante, claro, con los de derecha. Por ejemplo, no precisan su ración diaria de doctrina; a estos ya los adoctrinaron de golpe para toda la vida de adolescentes y jovencitos y ahí siguen. Su doctrina, por lo demás, es tan elemental como la de la derecha: lo que no sea alabar sin cuento ni medida lo que les parece bueno es una traición odiosa y una muestra de torpor mental y bajura moral. Otra diferencia es que mientras el troll de la derecha suele ser parsimonioso y aleccionador y desgrana sus argumentos pensando más en su nivel mental que en el de quienes escuchan, el troll de izquierda es rápido, sucinto, le basta con enunciar una consigna y condena a quien no la cumple con un insulto breve y lapidario como "embellecedor del capitalismo", lacayo del imperialismo y similares.

No obstante, aceptado, el troll por antonomasia es de derecha furibunda. Otra cosa es que lo diga ya que, como todo su razonar es instrumental al servicio de una causa, si cree que le interesa, se hace pasar por votante socialista "arrepentido", un especimen al que recurre mucho. Le apasiona entrar en las páginas de la izquierda, críticas, progresistas, etc a tratar de monopolizar el debate y, si puede, desviarlo. Por eso, muchas páginas llevan una advertencia que reza: "Don't feed the troll" (No eches de comer al troll). El discurso del troll reproduce fielmente los giros, expresiones y puntos de vista de sus gurús y alimentadores espirituales. He acabado rindiéndome a la evidencia de que con los trolls no funciona ese escrúpulo que tenemos otros mortales de formular a nuestro modo nuestros pensamientos; no al modo ajeno los ajenos pensamientos. Por sorprendente que parezca la disciplina es una actitud mental antes que un comportamiento objetivo.

El razonamiento del troll suele ser ad hominem contra el responsable o autor de la página que esté "trolleando" y amparado en el respeto a la libertad de expresión que la derecha invoca siempre siendo así que ha luchado también de siempre contra ella y que su propia acción como troll, en el fondo, lo que busca es precisamente eso, obstaculizar la libertad de expresión de opiniones que le digustan. La primero que cuestiona el troll es la condición personal del bloguero al que ataca, tratando de deslegitimar su razonamiento en función de presuntos intereses. De no conseguir su finalidad hace una valoración general del discurso que quiere torpedear lo empaqueta como "crítico con la oposición", por ejemplo, con independencia de sus razonamientos y de inmediato pide otro crítico con el gobierno porque da por supuesto que hay que equilibrar, ya que en ello está la virtud. Corona su operación planteando algún otro tema que nada tiene que ver con el de la entrada de la página que ha invadido, a ver si consigue desviar la atención. En el ínterin si puede insultar a algún comentarista previo para concentrar sobre sí la atención, no dejará de hacerlo.

Por último, el troll, cuya conciencia de la propia importancia (aunque firme como anónimo) es tan alta que es imposible compartirla, pretende denodadamente un engagement directo y personal con el bloguero al que parasita. Trata de singularizar la relación y entrar a ser posible en un "cuerpo a cuerpo" con el fin de agotar las energías del bloguero en debates insulsos, cuando no directamente absurdos; lo interpela y lo requiere de modo sistemático para tenerlo entretenido en el terreno que el troll escoge y en los términos, generalmente elementales y disparatados, que él dispone.

Pero la blogosfera no sería un territorio tan divertido si los trolls no existieran. Por eso, no los echéis de comer pero divertíos con sus ocurrencias.

(La imagen es una foto de Thom Watson, bajo licencia de Creative Commons).

19 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja ¡qué cierto es!.

Yo, aunque solo soy comentarista y no bloguera veo que les provoco gran rechazo. Han llegado a insultarme de la forma que ellos creian peor.
Lo mas divertido es que otros comentaristas con mucha gracia, sobre todo uno llamado SMG 310,y otro llamado MasjA, me han nombrado Presidenta del muy honorable club de los "colgaos", epíteto que nos dedicó un troll y que supimos tomarlo a risa.

Un abrazo y a divertirse con los que se ponen furiosos.

Marian

Anónimo dijo...

COTA: A tí si que te adoctrinaron y bien.

Fueron los que inventaron los GAL.No quiero decir que tengas nada que ver con esos criminales pero los responsables eran todos de tu querido PSOE. La memoria histórica nunca hay que perderla, pero tú sólo recuerdas la que te interesa

Esos crimnales estan en la calle, tras pasar cortas vacaciones en prision de donde nunca debieron salir,pero bueno, ya sabemos el funcionamiento de la "democracia"
"democracia" que tú defiendes

Cuidate que siempre fuiste feo, pero ahora con los años pareces un extraño especimen alienígena

Anónimo dijo...

COTA: A tí si que te adoctrinaron y bien.

Fueron los que inventaron los GAL.No quiero decir que tengas nada que ver con esos criminales pero los responsables eran todos de tu querido PSOE. La memoria histórica nunca hay que perderla, pero tú sólo recuerdas la que te interesa

Esos crimnales estan en la calle, tras pasar cortas vacaciones en prision de donde nunca debieron salir,pero bueno, ya sabemos el funcionamiento de la "democracia"
"democracia" que tú defiendes

Cuidate que siempre fuiste feo, pero ahora con los años pareces un extraño especimen alienígena

Anónimo dijo...

Lo de poner un ejemplo en los comentarios es muy pedagógico.

Jaime.

Anónimo dijo...

Con el post de hoy y ¿solo te ha entrado un trol?
Marian

nettizen dijo...

a la atenciòn del profesor cotarelo,

e.m.h.o., creo que le falta algo de experiencia en foros y listas de distribución, entre otras zonas de la red... a estas alturas darle vueltas a ese tema creo que resulta más bien "cansino", puede ser la expresión adecuada? aunque no sé si lo es más por el enlace de escolar.net

ciao!

ps.- los trolles son a la red, como los profesores a sus alumnos!

Anónimo dijo...

Sr. Cotarelo, revise usted la información sobre su perfil, porque Tchaikovsky sólo compuso seis sinfonías.

Runaway dijo...

Yo llevo poco tiempo con un blog, que es más bien un espacio de reflexión personal y de temas generales sin mayores pretensiones.
Un día me encuentro un comentario que me decía algo así de "tú eres tonto", algún tiempo más tarde otro comentario anónimo "valiente mierda de blog". Así pues activé la moderación de comentarios: no estoy para perder el tiempo en majaderías.
En algunos momentos puede hacer gracia alguna majadería pero resulta tedioso y cargante, además de una pérdida de tiempo leer tantas barbaridades y burradas.
Lo del recurso que tienen de pasarse por "socialistas decepcionados" es muy común y me recuerda a una señora que llamó a la COPE la mañana siguiente a las primeras elecciones que ganó Zapatero el 15M 2004 diciendole en un contestador a Federico que ya estaba arrepentida de haberle votado, cuando aún le faltaba unos 40 días para tomar posesión y, por lo tanto no había tomado ninguna medida.

Palinuro dijo...

"Anónimo de la o1:00": muchas gracias. Quería decir la 6ª de Tchaikovsky y la 9ª de Dvorak y ya lo he corregido.

Y, ya que estoy en ello, querría decirle a "Runaway" que me encanta el emblema que ha escogido de la Highway 66, la histórica. Respecto a los comentarios insultantes mi experiencia es que activar la moderación del blog no te evita leerlos. Evita que se publiquen automáticamente, pero el administrador tiene que leerlos para decidir si se publican o no. En mi caso llegué a la conclusión de que quien insulta se retrata y, por lo tanto, tengo publicación libre. Aviso en las normas que no se tolerarán insultos y que, en cuanto los advierta, los suprimiré; pero la publicación es libre. De vez en cuando me paso por aquí con ánimo de eliminar los comentarios insultantes pero la verdad es que en los últimos tiempos no los hay. Trolls, si hay; insultos, no.

El Mono Platón dijo...

Acabo de entrar por primera vez en este blog, y me ha gustado y divertido la descripción del troll; muy cierta y atinada. No sé a quien se le ocurrió bautizar con ese nombre tan adecuado a esos especímenes que enturbian la blogosfera, pero acertó.
Por cierto, se ve que ni cuando describes la plaga puedes librarte de ella.
En cualquier caso, a mí me enseñaron que no ofende quien quiere, sino quien puede.

Anónimo dijo...

No toda crítica es trollera y desde luego no todo bloguero es respetable, aunque siempre como ser humano con valor en si mismo no ha de ser agredido. Pero señor Cotarelo mucho de lo que le dicen a usted es cierto.

Palinuro dijo...

"Anónimo de las 12:07". Como yo no hablaba de mi caso sino que lo hacía en general, estoy de acuerdo con la primera parte de su comentario. En cuanto a la segunda y reiterando que no hablaba de mí, sino de lo que veo por la red en general ¿podría Vd. indicar qué sea cierto de lo que me dicen? Porque parte de ello es cierto, no tengo inconveniente en reconocerlo; pero otra parte no solamente no lo es sino que es infundio y calumnia y me gustaría saber cuál de las dos es la que Vd. considera cierta.

ximo dijo...

Un poco como demostración de que no todos sus fieles lectores le day siempre y en todo la razón y otro poco para decir lo que pienso me permito dudar ( mucho ) que algunas de sus frases de su penúltimo párrafo, por ejemplo: " pretende ( el troll ) denodadamente un engagement directo y personal con el bloguero al que parasita ", no esten dirigidas especificamente a nuestro querido Mármol, sobre quien nunca se muestra dispuesto al cuerpo a cuerpo, efectivamente. Baso mi sospecha en que la última ocasión que Vd. escribio sobre la figura del Troll ( antes de la omnipresente aparición de Mármol ) no se le ocurrió ningun comentario al respecto de esa vertiente sobre el buscado enfrentamiento personal.
Sin ir más lejos, en el comentario suyo que precede a éste mio, Vd. interpela al anterior anónimo con la pueril excusa de que le especifique sobre ese " mucho de lo que le dicen a usted es cierto ", cuando Vd. mismo asegura no tener ningún " inconveniente en reconocerlo ". ¿ Entonces ?, ¿ que más da si coincide lo que Vd. acepta ser cierto con lo que dice el comentarista ?.
Volviendo al fondo de mi comentario...Independientemente que sea cierta o no mi sospecha y aceptando, como no puede ser de otra manera, su postura o decisión de no entrar en dialogo con el susodicho, permítame decirle que, para mi, es del todo lógico pensar y esperar en muchas ocasiones una respuesta suya a algunas interpelaciones o intervenciones y, incluso al margen de que ello represente una concesión, buscada por Mármol, los lectores deseamos una sano y clarificador contraste con Palinuro. Al menos yo.
A mi mismo , Sr. Cotarelo, me ha hecho el homor ( lo digo sin ironía ) de contestarme más de un comentario.
Espero no equivocarme mucho.

Palinuro dijo...

"ximo": respondo a las tres cuestiones que entiendo plantea Vd.

1ª: la interpelación personal. Tiene razón en que viene movida por la perseverancia del citado comentarista en pedir mi intervención, a veces de modos poco elegantes; pero sólo movida. La idea me viene, fíjese Vd., de mis ya lejanos tiempos de la radio al ver cómo muchos oyentes buscaban el cuerpo a cuerpo con ánimo de hacerlo interminable.

2ª: creo que no me he expresado bien. Lo que le digo al "anónimo" es que parte de lo que se dice es cierto y no tengo inconveniente en reconocerlo (es más, hasta suelo enorgullecerme de ello), mientras que otra parte no lo es, sino que son infundios y calumnias y esas, claro, no las reconozco pero invito al "anónimo" a que especifique. Por ejemplo, por si dice, como suelo leer por ahí, que yo defendí los GAL cuando fui el primero en pedir el procesamiento de los responsables.

3ª: comprendo lo que dice sobre contestar o no. Pero, si mira Vd. las advertencias contenidas en "sobre este blog" (columna de la derecha) verá que ahi ya se dice que, si bien leo todos los comentarios, sólo contesto excepcionalmente y en ello pretendo seguir manteniéndome. Le aseguro que no hay otro motivo que la mera economía de tiempo y (en algún caso que no es el presente) tranquilidad de ánimo.

Salud.

ximo dijo...

Aquella radio a la que Vd. se refiere que supongo era donde se emitia " Protagonistas ", ahora no llega ni a ello. El cuerpo a cuerpo ya es imposible dado que por una parte pontifican los tertulianos ( del mismo signo el 90 % ) y por otra, a otra hora, hablan los oyentes. Cosas de Vocento, supongo.

Mármol dijo...

Ximo, gracias por la referencia. Ahora estoy algo complicado con varios temas y no tengo demasiado tiempo para comentar. Pero como me ha hecho gracia tu comentario y lo rápidamente que te ha contestado nuestro anfitrión, parece que sí, que puede que estés en lo cierto.

Pero no me puedo dar por aludido. Para qué.

De todos modos, como ya he repetido varias veces, ante las expresas afirmaciones de Palinuro, no nos podemos engañar. Sus comentarios son tan subjetivos que o los tomas o los dejas... y cuando se tiene tiempo se discrepa. Pero sin otras pretensiones.

Y en cuanto a mi omnipresencia, lo lamento. Este no es ni puede ser mi blog, aunque me enorgullezca de escribir en él y que Palinuro no me censure los comentarios. Otra cosa es que me dé la callada por respuesta cuando le he planteado algún tema concreto. En mi pueblo se suele afirmar que "quién calla... de ASTORGA".

Joaquim dijo...

El troll es simplemente un anormal convencido de tener derecho de pernada sobre las opiniones ajenas.

Como dice Palinuro el troll pura sangre es de derechas, muy de derechas. Entre esos se incluyen naturalmente los estalinistas y la raza de los nazis "abertzales", todos ellos radicalmente de derechas.

De un tiempo a esta parte sin embargo he comenzado a encontrar en Internet una nueva raza de trolls: los trolls social-liberales o zapa-trolls, unos anormales ansiosos por machacar cualquier indicio de discrepancia o crítica por leve que sea en relación con el actual Timonel de la Moncloa y las cualidades presuntamente supermanescas que adornan su inteligencia, capacidad de trabajo, clarividencia de juicio y dotes de dirección. O sea, que estamos ante una nueva subespecie de trolls de extrema derecha, para entendernos.

Alfonso dijo...

Muy bueno el artículo. Me he sentido muy identificado (no con el troll, sino como sufridor de ellos, jeje).

Un saludo!

xiabre dijo...

Me han tocado alguna vez y no puedo resistirme al juego del gato y el ratón, siempre se me aburren...una pena, porque dan vidilla.