dissabte, 25 de maig del 2013

De la ceca a la Meca.


Está muy bien puesto el nombre de la crisis actual: crisis financiera; no mera crisis económica, sino específicamente financiera, de finanzas, presupuestos, déficit, cotizaciones, tipos, crédito; en definitiva, de dinero. El dinero se ha soliviantado y como los tornados del desierto o los tifones de la mar, volatiliza lo que encuentra en su camino. El dinero se ha alzado como déspota universal de comportamiento imprevisible. El dinero que se cuenta en varias monedas existentes o inexistentes (euros, dólares, pesetas); que toma todos los colores, blanco, negro; que se consigna en A, en B y en todas las letras del alfabeto; que se presenta en sobres, en maletines, en cuentas opacas; que viaja a la velocidad de la luz, se ingresa, se transfiere, se malversa, se declara, se oculta, se evade. De cada diez noticias, ocho tienen que ver con el dinero.

En una sociedad que ha perdido de vista otros valores, religiosos, culturales, sociales, ecológicos, el dinero se ha erguido como faro único y justificación de todos los anhelos, capaces de llevar a los seres humanos a verdaderos extravíos. El dinero impera absoluto, y no por delegación de derecho divino, ya que él mismo es Dios, el becerro de oro, Mamón. Y lo es en su característica esencial: la cantidad. Hay una contradicción siniestra entre la persistente escasez de dinero real, la sequía de crédito y liquidez que está ahogando la economía y la sobreabundancia de dinero nominal, las cifras astronómicas que se manejan al hablar de pérdidas bancarias, rescates a la banca, ahorros por los recortes, subvenciones en favor de instituciones privilegiadas, como la Iglesia. La cantidad desata la codicia, cuyo carácter irrefrenable es en parte culpable de la crisis. Basta con recordar las pensiones y compensaciones que se autoasignan los gestores de las cajas en quiebra.

Por supuesto todo ello  en un clima de corrupción generalizada que, por fin, ha escalado un segundo puesto en las preocupaciones de los españoles. Ha tardado porque el país está acostumbrado a la corrupción desde tiempo inmemorial. Prácticamente toda la dinastía de los Borbones ha convivido con ella: Fernando VII, Isabel II, la Restauración y la regencia del turnismo, la dictadura de Primo. En cuanto al franquismo, la época apacible, pura corrupción. Esa noticia de que el MI6 británico, que era un nido de espías soviéticos, tenía sobornados a los generales de Franco para que España no entrara en la guerra del lado del Eje prueba que el franquismo estuvo corrompido desde el inicio.

La corrupción es endémica y tradicional en España, de acuerdo. Y está bien señalar cómo la sociedad que la padece también incurre en ella. El tema del con IVA o sin IVA, para simplificar. Está bien, pero no es enteramente justo. La sociedad recurre a las corruptelas en muchos casos para sobrevivir y, en otros, porque carece de aliciente para comportarse otro modo y, por supuesto, de capacidad material para cambiar las cosas. Ese aliciente tiene que venir dado por la autoridad y los medios que, sin embargo, suelen ostentar comportamientos corruptos.

Por paradójico que pueda parecer, el gobierno de una democracia debe ser siempre una aristocracia, en el sentido etimológico del término. Debe ser el gobierno de los mejores, los que dan ejemplo de integridad, clarividencia y altura intelectual. ¿Sobre qué, si no, va a fundamentarse la función de liderazgo? Una sociedad no puede estar gobernada por unos pícaros, en cuya palabra y honradez no cree nadie, rehuyendo las explicaciones a la ciudadanía, abroncándola cuando las cosas se ponen feas y haciendo juegos malabares con sus declaraciones de la renta, -ahora la muestro; ahora, no- en medio de confusas pero muy engoladas declaraciones sobre la licitud de sus ingresos.

Y lo mismo sucede con los medios. En principio, al ser estos empresas privadas, no tienen por qué ajustarse a ningún código ético que no sea el marco legal. En este sentido no hay nada que decir de la decisión de Cebrián de autoasignarse un salario de un millón de euros al mes en PRISA. Es obvio que se encuentra en la franja alta del escalafón de codiciosos del país, pero ese es un asunto suyo de él con su conciencia. Al mismo tiempo, no puede olvidarse que los medios y especialmente El País, se ven en buena medida como censores, conciencias críticas de la sociedad y vigilantes del gobierno. Su función ejemplificadora es aquí bien clara. Sin embargo, también ellos se han plegado al predominio de dinero.

Recordatorio de las jornadas de ciberpolítica.


Mi departamento y mi Universidad organizamos las segundas jornadas de ciberpolítica del 27 al 29 de mayo de este año. Colaboran con nosotros el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC) y el Colegio Nacional de Politólogos y Sociólogos. Las jornadas, en cinco sesiones de mañana y tarde, se celebrarán en la sede del citado CEPC, el bellísimo palacio Grimaldi (también llamado Palacio Godoy) sito en la Plaza de la Marina Española, nº 9, contiguo al Senado. Supercéntrico, frente a los Jardines de Sabatini y cerca del Palacio Real.

La inscripción es gratuita pero, dado que el CEPC es un organismo oficial, está sometido a medidas de seguridad. Por tanto se requiere de tod@s aquell@s que quieran asistir, que se inscriban previamente para el control de entrada. Pueden hacerlo en cualquiera de los dos correos siguientes:

Sebastián Zambelli: sebastianzambelli@gmail.com
Juan Pizarro Miranda: jpizarromiranda@gmail.com

En ellos pueden igualmente recabar información. Se recuerda que la primera sesión se celebrará el 27 de mayo a las 16:00 en el CEPC (conviene estar un poco antes para pasar la seguridad y coger buen sitio) y en ella se facilitará un tríptico a los asistentes sobre los horarios e intervenciones. Esta misma información consta  a continuación. No me parece exagerado decir que, si se me excluye a mí, en esta reunión presentan su trabajo l@s estudios@s (y práctic@s) mejores y más vanguardistas del momento en ciberpolítica. Es, por tanto, una ocasión única. Los debates prometen ser muy animados.

PROGRAMA


Panel 1.- Campañas electorales. Ismael Crespo. (27/05: 16:00)
Ismael Crespo (Universidad de Murcia) Tendencias de la comunicación de campaña en América Latina.
Ana Belén Campillo. (Universidad de Murcia) La propaganda electoral tradicional en la era de las nuevas tecnologías.
Cristina Moreno. (Universidad de Murcia) La comunicación de políticas públicas en el marco de las campañas electorales. La política de inmigración en el caso de España.
Alberto Mora. (Fundación Ortega y Gasset) La influencia de los factores económicos en la popularidad del gobierno de José María Aznar (año 2000) y José Luis Rodríguez Zapatero (año 2011).
Antonio Garrido. (Universidad de Murcia) Networking y crowdsourcing en las modernas campañas digitales.
Antonia González. (Universidad de Murcia) El clima político preelectoral. La satisfacción con las instituciones y actores democráticos. El caso de España.  

Panel 2.- Gobierno y democracia electrónica. José Antonio Olmeda (28/05: 10:00)
Josep Reniu. (Universitat de Barcelona). Demasiados talones para un solo Aquiles. Los riesgos del voto electrónico.
Manuel Pedro Rodríguez Bolívar. (UGR). Accountability y transparencia de información financiera pública en la Web.
Ignacio Criado. (UAM). eGobierno en perspectiva comparada.
José A. Olmeda. (UNED). Mitología digital y democracia.


Panel 3.- Redes sociales.-Mari Luz Congosto  (28/05: 16:00) 
Ismael Peña-López (UOC) Clictivismo en positivo: la política como reconocimiento de patrones y movimientos emergentes. 
Montse Fernández (Fundación Ortega y Gasset) Análisis de redes en campaña electoral: técnicas, herramientas y métodos
Esteban Moro (UC3M) Evolución de las campañas electorales en Twitter: elecciones catalanas a los 2020 y 2012.
Pablo Aragón (Barna Media) Datanalysis 15M: Evolución del sistema-red 15m a través de topología de redes.


Panel 4.- Movilización Social. Ramón Adell Argilés. (29/05: 10:00)

Ramon Adell Argilés (UNED): Interacción de los espacios físicos y virtuales en la participación sociopolítica.
José Manuel Robles Morales (Universidad Complutense de Madrid): Movilización social a través de las  redes sociales. La política con Internet y la política en Internet.
Rosa Borge Bravo (Universitat Oberta de Catalunya) y Marc Esteve del Valle (IN-3): Partidos ‘alterados’: Cambios organizativos, NTICs para la participación y entorno de protesta en los partidos socialistas europeos.  
Carmen Haro Barba (Universidad Rey Juan Carlos), José Manuel Sánchez Duarte (URJC) y Víctor. F. Sampedro Blanco (URJC): Activismo digital en campaña. De V de Vivienda al 15-M.


Panel 5.- Comunicación política y opinión pública. Ramón Cotarelo (29/05: 16:00)
Luis Arroyo (Consultores de comunicación pública) ¿La ciberutopía era esto? Sofactivismo, pandillerismo, nueva censura y privatización del espacio público .
Ramón Cotarelo (UNED) Ciberorganizaciones, ciberpartidos.
Óscar G. Luengo (Universidad de Granada) Twitter Vs Medios Tradicionales: la cobertura de la muerte de Hugo Chavez.
Víctor Sampedro (URJC), Perfiles y tipología de cibernautas en campaña electoral.

divendres, 24 de maig del 2013

El responsable político del gran saqueo.


Si había alguna duda acerca de quién fuera el último responsable político de este gigantesco pillaje a que el PP ha sometido al parecer el país en los últimos 20 años, la comparecencia televisada pero no pedida de Aznar hace un par de días la ha disipado. Él, José María Aznar López, es el principal responsable político ( digo "político", no penal; eso ya se verá en los tribunales) de esta corrupción generalizada, de la rapiña y el saqueo sistemático de los fondos públicos en todas las administraciones. Una vez más, excusatio non petita.... Siempre que un presunto quiere contrarrestar las acusaciones y pruebas que hay contra él, trata de comparecer en público en un discurso sin preguntas ni incomodidades (suponer que los tres contertulios que lo jaleaban actuaban como periodistas es comparar la pirámide de Gizeh con una caca de pato) a colocar su rollo, su historia. No es la primera vez.

Con lo que no contaba el interesado era con que El País le iba a destrozar la mise en scène sin avisar revelando ese mismo día que Correa, el jefe de la trama Gürtel, pagó parte del coste (32.000 euros) de la inenarrable boda escurialense de su hija. Esto lo desconcertó de tal modo que pasó parte de la entrevista haciendo muecas e insultando y amenazando al periódico y al grupo PRISA con un rencor y un odio llamativos. No era para menos. El diario le había fastidiado su estudiado lucimiento ante los tres pelotas para lavar su nombre.

Así que su nombre quedó mas manchado que nunca. En su desesperado afán por posar como la persona integérrima que pretende representar, ni siquiera se daba cuenta de que daba por buenas las acusaciones. Sostuvo muy serio y rotundo no haber cobrado cantidad alguna en sus mandatos distinta de sus sueldos como presidente del gobierno y presidente del PP. Pero es que justamente esa es la cuestión en litigio, el núcleo del problema de si los llamados sobresueldos son o no ilegales. Aznar da a entender que solo serían sobresueldos los que se cobrasen además del doble sueldo de presidente del PP y del gobierno. Por supuesto que lo serían pero es que Palinuro sostiene que, con la Ley de Incompatibilidades de 1984 en la mano, también es sobresueldo -e ilegal- el del presidente del PP cuando se está cobrando el de presidente del gobierno. Aznar ni se lo plantea y el PP sostiene que los sobresueldos (dobles o triples) que llevan años cobrando los principales capitostes de la organización son legales. No le queda otro remedio porque, aunque lo negó al principio, está ya claro que todos llevan años pillando una pasta, tanta que hace añicos esa ridícula historia de que no están en política por el dinero cuando la evidencia muestra que están para forrarse en sincera, si no elegante, expresión de uno de ellos. Una pasta no solo en sí misma ilegal, sino de muy dudoso origen.

¿Dudoso origen? Sí, exactamente. Procedente de donativos presuntamente ilegales de los empresarios al PP. Y aquí emerge de nuevo nuestro personaje Aznar quien, al parecer, escribía misivas como lider de la oposición, pidiendo dinero a los empresarios para ganar las elecciones, una especie de impuesto reaccionario, para entendernos. Si esa financiación fue o no legal será algo que decidirán los jueces.

Aznar niega rotunda, engoladamente, tener nada que ver con la corrupción que anega su partido. Pero los datos y los hechos son incontrovertibles y parecen presentarlo no solo como su principal valedor sino como su beneficiario. Sostiene que los 32.000 euros de Correa, que admite tras tenerlo oculto diez años, son de un regalo personal de este a su amigo Agag, el yerno del jefe, que no tiene nada que ver con la trama Gürtel (lo mismo que sostiene el tal Agag, muy bravucón, amenazando con querellarse contra quien diga algo distinto), como si esta separación metafísica entre la persona y sus actos fuera posible. Lo mismo dice la señora de Aznar con su habitual inteligencia al sostener que solo la sospecha, la duda de que los 32.000 pavos tuvieran contraprestaciones la ofende. Se ofenderá lo que quiera, como suele pasar siempre con los presuntos, muy fáciles de ofender, pero el amigo Correa estaba al parecer haciendo por entonces fabulosos negocios (y siguió después) a base de esquilmar el erario público con la supuesta colaboración del PP, dirigido por Aznar. Y eso de por sí ya es una contraprestación antes, durante y después de los regalos.

No acaba el asunto en esta vergüenza del pago de un presunto mafioso. Por cierto, será interesante averiguar por qué estos papeles de los 32.000 machacantes y otras inmundicias llevan dos años en poder de la policía sin que hayan surtido los efectos judiciales oportunos, quién los ha guardado y por qué no los ha hecho públicos. Además de abonar parte de la boda de su hija, parece que la Gürtel, según revelaba de nuevo El País al día siguiente, también montaba los actos al PP, incluso los de Ana Botella, pagaba los viajes de Aznar, después de la boda y se resarcía luego inflando las facturas de los contratos que obtenía, presuntamente de forma ilegal del PP. Es decir, corrupción a todo trapo, trinque, mangoneo, la feria del choriceo bajo la sombra de Aznar y su señora.

Para terminar la tarta, resulta que, según parece, el PP también pagaba la casa de Aznar antes de que llegara a La Moncloa, lo cual ya es el colmo y suscita la pregunta: este hombre, ¿se pagaba algo de su bolsillo o todo se lo sufragaban los españoles y algunas cosas por partida doble? Camps sostenía que se costeaba sus trajes. ¿Pagaba los suyos Aznar? Desde luego, está claro que las clases de golf por valor de un millón y medio de pesetas, tampoco le costaron nada ya que se las pagamos todos los madrileños sin saberlo por decisión del Ayuntamiento de tiralevitas. En efecto, ¿abonó algo de su bolsillo este ejemplar azote de la corrupción? Parece que ni la medalla del Congreso de los EEUU  la pagó él, sino que la costeamos todos los españoles -también sin saberlo- por 275 millones de pesetas. Y encima, no se la dieron.

No puede negarse que, por mucha amenaza y bronca que este personaje suelte por la TV, su acción es la de un supuesto responsable político del gran saqueo a que el PP parece haber sometido España en los últimos veinte años, así como presunto beneficiario. Y no solo él. También sus amigos y recomendados. De Rajoy -también acusado de trincar sobresueldos- no merece la pena hablar. Pero el caso Blesa es paradigmático: el recomendado de Aznar, su amigo, según él mismo dice, hoy procesado por tremendos delitos, supuesto apropiador de cantidades ingentes que han dejado en la ruina a muchas personas mientras trincaba como presidente de la entidad, también cobraba una pastuqui de sobresueldo del partido que presidía el amigo Aznar.

En resumen: ¿puede decirse que el PP lleva veinte años saqueando el país con todo tipo de trinques, mangoneos, corrupciones, etc. y recordar que durante gran parte de esos años el responsable político de este desaguisado (y es de temer que principal beneficiado) fuera el señor Aznar? Si alguien tiene aún alguna duda, que eche una ojeada a este magnífico reportaje de El País en el que se desgranan todos los supuestos latrocinios y corruptelas de este personaje, presidente de un partido que, según él, era "incompatible con la corrupción".

(La imagen es una caricatura mía sobre una foto de la Pontificia Universidad Católica de Chile, bajo
licencia Creative Commons).

Las dos Españas otra vez.


Julián Casanova (2013) España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española. Barcelona: Crítica (240 págs.)


Los dioses son juguetones y tienen golpes de humor, aunque sea negro. Les atribuyo la coincidencia de que en el día en que me dispongo a escribir una reseña de este interesante libro de Casanova la prensa anuncie que se han desclasificado en el Reino Unido los documentos que prueban cómo el MI6 había sobornado a los generales de Franco para que España no entrara en la segunda guerra mundial del lado de Alemania como, al parecer, quería el caudillo. Y no solo a los generales; también a armadores y otro personal civil. Al parecer, gestionaba los pagos Juan March. Quienes hayan leído a Preston ya lo sabían. Pero ahora están los papeles a la luz del día. La primera reacción que esto suscita es de vergüenza. Pero tampoco muy profunda. Los españoles estamos acostumbrados a que los gobernantes hagan lo contrario de lo que predican. Hablar de dar todo por la Patria y coger sobornos por trabajar por los intereses de otra es más o menos lo mismo que forrarse a sobresueldos mientras se predica e impone todo tipo de sacrificios sobre el común. Moralmente detestable.

Pero la gracia de la coincidencia no reside en algo tan obvio. Hay un nivel algo más profundo relacionado con un asunto que Casanova trata en su libro con gran acierto, el de la política de No Intervención en la guerra civil española patrocinada por el Reino Unido y Francia. La hipocresía de los británicos y los franceses en esa ocasión bien podría estar motivada, al menos la de los primeros, por su mayor proximidad y conocimiento del generalato franquista al que tenía por más venal que los imponderables del mando del ejército republicano. Y ¿cómo era así? Pues, entre otras cosas, porque aquellos poseían información de primera mano sobre Franco gracias a un agente del MI6 que habían colado en el bando fascista como periodista: Kim Philby. Después, ese mismo Philby sería el alma del MI6, el que sobornaba a los generales franquistas. Lo gracioso era que Kim Philby era, en realidad, un agente soviético, uno de los famosos cinco de Cambridge, los espías soviéticos que tenían infiltrados el MI5 y el MI6. O tal cosa es lo que generalmente se acepta. Me extraña que los británicos se dejaran engañar por unas gentes que habían militado en el partido comunista en sus años de la universidad. A uno siempre le queda la sospecha de si los cinco espías no serían triples más que dobles agentes. Un desmedido amor por la patria inglesa los llevaría a morir en Rusia. Esto de los espías del MI6 es siempre novelesco.

Julián Casanova es un reconocido historiador de contemporánea. Este libro se publicó primero en inglés, por encargo de una editorial que quería una breve historia de la guerra civil española para un amplio público, no para eruditos. Y es lo que ahora aparece en español. Una obra divulgativa, sintética, pero académica, rigurosa y concienzuda. Y no es solamente una mera obra de historia que se limite a un relato cronológico de los hechos sino que, además de esto, realiza una labor interpretativa por temas. De este modo es, si, una historia, pero sincopada, por así decirlo en distintos temas de tratamiento ensayístico (la Iglesia, el extranjero, la polémica guerra/revolución en el lado republicano, etc) en los que el enfoque es siempre muy objetivo, sin ser neutral ni imparcial. Al contrario, hay una confesión de parte reiterada a lo largo de la obra que podría sintetizarse así: la responsabilidad de la guerra recae sin duda sobre los sublevados, cuya acción inicial y posteriores se critican y condenan sin paliativos. Subsiguiente condena merecen los excesos de las milicias al principio y también las arbitrariedades de la hegemonía comunista posteriormente (aunque sobre estas últimas me da la impresión de que el autor no habla tanto) si bien con el atenuante de que se trató de delitos y atrocidades en respuesta a la agresión y, muchas veces, en manos de incontrolados. Por último, la República en sí misma, un régimen sin aliados, abandonado de todos, enfrentado a sus fuerzas armadas, casi sin autoridad efectiva en el interior; un régimen desgraciado que, sin embargo, es el único depositario de la legitimidad, si no he entendido mal al autor. En el fondo es una interpretación similar a la famosa teoría de Madariaga de "los tres Franciscos": Franco, Largo Caballero y Giner de los Ríos.

Casanova, quien ha dedicado mucho tiempo e investigación a la iglesia española en la historia hace especial hincapié en la importancia de la coyunda entre los militares y la iglesia a través de la santificación de la guerra como cruzada. El término tiene una gran fuerza propagandística y sirvió para legitimar el golpe de Estado y la subsiguiente guerra (en principio, no prevista por el mando) a ojos de los católicos del mundo entero, no solo de los españoles. Casos como el de Bernanos serían excepcionales. Surgió así el nacionalcatolicismo. Fue el espíritu de cruzada el que permitió satanizar a los enemigos como hijos de Caín (p. 65). En verdad, ese hallazgo propagandístico presentaba una mancha indeleble y tanto el hecho de que se diera como el de que sus partidarios lo ignorasen dice mucho sobre la integridad moral de la derecha nacionalcatólica. Se trató de una "cruzada" de cristianos y moros contra otros cristianos que, por mucho que los anatematizaran, seguirían siendo más cristianos que los moros de las tropas de Franco.

En las otras cuestiones, el libro sigue el mainstream de la historiografía más solvente sobre la guerra civil, en la que hay una parte importante de estudiosos británicos y trata de explicar de modo generalmente convincente algunas de las cuestiones más señaladas y aun discutidas de este episodio histórico. Y lo hace pensando sobre todo en un público inglés. Eso da a la obra un aliciente añadido. Es bueno vernos con los ojos de los de fuera. Adquirimos más perspectiva.

El capítulo sobre los aspectos internacionales del conflicto explica los meandros de la política de No Intervención y da cuenta de la debilidad estratégica de la República. Con referencia asimismo a la clara conciencia en la época de que la guerra de España era el preludio de la batalla ideológica del fascismo contra la democracia. Esto de la ideología tuvo mucha más importancia en el lado republicano, en donde convivían y hasta se entrepeleaban proyectos políticos muy distintos, que en el franquista en donde pronto se impuso la unidad de mando en lo militar, lo político y lo ideológico. Visto el asunto en retrospectiva era claro que la República estaba perdida en cualquier caso pero parece cierto que la guerra civil dentro de la guerra civil de mayo de 1937 aseguró, si no adelantó, la derrota. Así se resolvió la polémica citada revolución/guerra (p. 106).

La guerra se prolongó en contra de las previsiones iniciales debido a una serie de hechos más o menos fortuitos, desde los errores militares de Franco al predominio del 5º Regimiento o la llegada de las Brigadas Internacionales. A partir de cierto momento, el militar sublevado, pronto reconocido por Alemania e Italia y seguro de su superioridad material, cambia de planes y decide prolongar el conflicto hasta el final, hasta la rendición incondicional de la República, asunto en el que Casanova se detiene con toda razón porque ello serviría para justificar la posterior represión inmisericorde. Pero sin olvidar, como oportunamente señala también el autor, que los planes de escarmiento, de terror generalizado, de lo que hoy llamamos genocidio eran los de los generales desde un principio, el general Queipo de Llano, el teniente coronel Yagüe y, desde luego, el general Mola, quien los dejó por escrito.

Lo que vino después, el horror de dejar una población civil a merced del ejército que la había conquistado a sangre y fuego y no tuvo ninguna, es lo que Casanova denomina una paz incivil.

dijous, 23 de maig del 2013

Las cosas que dicen y hacen

"
LO QUE DICEN.

Conócete a ti mismo es un antiguo adagio que procede seguramente del saber de la especie que lo condensa en fórmulas rotundas, como esta, tan cierta cuanto imposible. Véanse algunos ejemplos empíricos recientes:
  • Aznar habla del odio que otros le profesan.
  • Rajoy habla de dar la cara y llamar al pan, pan y al vino, vino.
  • Cospedal llama nazis a los demás.
  • Los obispos niegan legitimidad democrática a los otros y los acusan de totalitarios.
  • Aguirre. Habla de mamandurrias refiriéndose al prójimo.
  • Ruiz Gallardón habla de violencia estructural ajena.
  • Botella se siente ofendida por la duda.
  • Cifuentes quiere garantizar la seguridad ciudadana.

LO QUE HACEN.

Sembrar la incertdiumbre y la inseguridad ciudadanas con medidas arbitrarias, sobre todo en orden público. Hasta parecer que instigan a la policía y fuerzas de seguridad a comportamientos de acoso, de exceso de violencia represiva. Azuzar el desprecio y el odio hacia colectivos concretos, como los funcionarios, los médicos, los profesores o los catalanistas. Bloquear la información, censurarla, obstaculizar la libertad de expresión y convertir los medios públicos en comisariados políticos. Negarse a rendir cuentas y al escrutinio de la opinión pública ante la que se comparece a través de una pantalla de plasma, como si se fuera el oráculo de Pontevedra. Imponer a machamartillo la religión en las escuelas, de forma totalitaria, sin ningún respeto a la democracia. Saquear la administración y el erario públicos de modos legales e ilegales y llenar aquella de enchufados y cargos de libre designación, familiares y compañeros de partido; es decir, patrimonializarla. Despojar a las mujeres de sus derechos y someterlas a la violencia estructural de una doctrina sectaria.

PUNTO Y APARTE.

Aznar profirió todo tipo de infundios y amenazas sobre El País en su autoentrevista televisada y amenazó jupiterino con los rayos de sus querellas de las que espera ingresos ingentes solo porque el diario dijo que Correa (o sea, Gürtel en alemán) había pagado 32.000 euros para iluminar la boda de su hija. ¿Pues qué hará ahora que el mismo diario dice que, además, el tal señor Gürtel le pagó actos multitudinarios que contabilizaba como "regalos" y "pérdidas" y de las que se reponía después esquilmando los dineros públicos ,inflando las facturas de los contratos que trincaba gracias al PP? Realmente, lo han dejado sin habla. Recordemos la explicación de Aznar sobre el regalo a la boda: ¿qué cosa más natural que se hagan regalos en las bodas? Trasladémosla a la otra situación: ¿qué cosa más natural que se hagan regalos al presidente del gobierno? ¿Cuál habría de ser la respuesta?


PUNTO FINAL

¿Es verdad que hay dos periodistas detenidos? ¿Que fue la policía a buscarlos a sus casas? ¿Que se les acusa de agresión a la fuerza pública? Esto es una escalada de intimidación y violencia estructural. Los ciudadanos estamos viendo cómo un chaval puede pasar un par de meses en prisión bajo una vagarosa acusación policial mientras que un banquero, imputado en un delito concreto y con 2,5 millones de euros de fianza, sale a la calle en veinticuatro horas. Cómo se recortan los ingresos de todos excepto los de la iglesia católica. Cómo quienes han cobrado sobresueldos durante años, reducen y merman los infrasueldos de los demás. Cómo quienes defienden el derecho a la vida del embrión se lo niegan a los extranjeros indocumentados, a los dependientes, a los enfermos crónicos y llegan a la ignominia de discriminar negativamente a los desempleados, dando prioridad a los que cobran subsidio sobre quienes no lo cobran para ahorrarse un dinero a costa como siempre de los más castigados.

La indignación está generalizándose. Y la única respuesta del gobierno es aumentar la represión: moler a palos a la gente en la calle, hostigarla e impedirle el ejercicio de sus derechos constitucionales. ¿Cuánto puede durar esto?

Más sobre jornadas de ciberpolítica


Reitero el anuncio de las jornadas de ciberpolítica. Lo haré diariamente hasta el mismo día 27 y, como da apuro repetir las cosas a palo seco, lo hago variando el cartel anunciador. El de hoy es obra de Rosa Estela Cabrera, de la Universidad de Murcia, y  me parece muy bueno, así que lo alternaré con el mío que se encuentra en la entrada de ayer, Segundas jornadas de ciberpolítica. Reproduzco aquí la información de esa entrada:

Mi departamento y mi Universidad organizamos las segundas jornadas de ciberpolítica del 27 al 29 de mayo de este año. Colaboran con nosotros el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC) y el Colegio Nacional de Politólogos y Sociólogos. Las jornadas, en cinco sesiones de mañana y tarde, se celebrarán en la sede del citado CEPC, el bellísimo palacio Grimaldi (también llamado Palacio Godoy) sito en la Plaza de la Marina Española, nº 9, contiguo al Senado. Supercéntrico, frente a los Jardines de Sabatini y cerca del Palacio Real.

La inscripción es gratuita pero, dado que el CEPC es un organismo oficial, está sometido a medidas de seguridad. Por tanto se requiere de tod@s aquell@s que quieran asistir, que se inscriban previamente para el control de entrada. Pueden hacerlo en cualquiera de los dos correos siguientes:

Sebastián Zambelli: sebastianzambelli@gmail.com
Juan Pizarro Miranda: jpizarromiranda@gmail.com

En ellos pueden igualmente recabar información. Se recuerda que la primera sesión se celebrará el 27 de mayo a las 16:00 en el CEPC (conviene estar un poco antes para pasar la seguridad y coger buen sitio) y en ella se facilitará un tríptico a los asistentes sobre los horarios e intervenciones. Esta misma información consta  a continuación. No me parece exagerado decir que, si se me excluye a mí, en esta reunión presentan su trabajo l@s estudios@s (y práctic@s) mejores y más vanguardistas del momento en ciberpolítica. Es, por tanto, una ocasión única. Los debates prometen ser muy animados.

PROGRAMA


Panel 1.- Campañas electorales. Ismael Crespo. (27/05: 16:00)
Ismael Crespo (Universidad de Murcia) Tendencias de la comunicación de campaña en América Latina.
Ana Belén Campillo. (Universidad de Murcia) La propaganda electoral tradicional en la era de las nuevas tecnologías.
Cristina Moreno. (Universidad de Murcia) La comunicación de políticas públicas en el marco de las campañas electorales. La política de inmigración en el caso de España.
Alberto Mora. (Fundación Ortega y Gasset) La influencia de los factores económicos en la popularidad del gobierno de José María Aznar (año 2000) y José Luis Rodríguez Zapatero (año 2011).
Antonio Garrido. (Universidad de Murcia) Networking y crowdsourcing en las modernas campañas digitales.
Antonia González. (Universidad de Murcia) El clima político preelectoral. La satisfacción con las instituciones y actores democráticos. El caso de España.  

Panel 2.- Gobierno y democracia electrónica. José Antonio Olmeda (28/05: 10:00)
Josep Reniu. (Universitat de Barcelona). Demasiados talones para un solo Aquiles. Los riesgos del voto electrónico.
Manuel Pedro Rodríguez Bolívar. (UGR). Accountability y transparencia de información financiera pública en la Web.
Ignacio Criado. (UAM). eGobierno en perspectiva comparada.
José A. Olmeda. (UNED). Mitología digital y democracia.


Panel 3.- Redes sociales.-Mari Luz Congosto  (28/05: 16:00) 
Ismael Peña-López (UOC) Clictivismo en positivo: la política como reconocimiento de patrones y movimientos emergentes. 
Montse Fernández (Fundación Ortega y Gasset) Análisis de redes en campaña electoral: técnicas, herramientas y métodos
Esteban Moro (UC3M) Evolución de las campañas electorales en Twitter: elecciones catalanas a los 2020 y 2012.
Pablo Aragón (Barna Media) Datanalysis 15M: Evolución del sistema-red 15m a través de topología de redes.


Panel 4.- Movilización Social. Ramón Adell Argilés. (29/05: 10:00)

Ramon Adell Argilés (UNED): Interacción de los espacios físicos y virtuales en la participación sociopolítica.
José Manuel Robles Morales (Universidad Complutense de Madrid): Movilización social a través de las  redes sociales. La política con Internet y la política en Internet.
Rosa Borge Bravo (Universitat Oberta de Catalunya) y Marc Esteve del Valle (IN-3): Partidos ‘alterados’: Cambios organizativos, NTICs para la participación y entorno de protesta en los partidos socialistas europeos.  
Carmen Haro Barba (Universidad Rey Juan Carlos), José Manuel Sánchez Duarte (URJC) y Víctor. F. Sampedro Blanco (URJC): Activismo digital en campaña. De V de Vivienda al 15-M.


Panel 5.- Comunicación política y opinión pública. Ramón Cotarelo (29/05: 16:00)
Luis Arroyo (Consultores de comunicación pública) ¿La ciberutopía era esto? Sofactivismo, pandillerismo, nueva censura y privatización del espacio público .
Ramón Cotarelo (UNED) Ciberorganizaciones, ciberpartidos.
Óscar G. Luengo (Universidad de Granada) Twitter Vs Medios Tradicionales: la cobertura de la muerte de Hugo Chavez.
Víctor Sampedro (URJC), Perfiles y tipología de cibernautas en campaña electoral.

dimecres, 22 de maig del 2013

El oropel se delata.


La comparecencia televisiva de Aznar ayer en la tele fue como la que pudiera hacer el jefe de los corchetes en una villa en repentino estado de sitio. Porque en el mismo momento en que el expresidente tenía programas sus declaraciones televisadas sobre los papeles de Bárcenas, El País le sirvió un sapo frío de desayuno bajo la forma de 32.000 euros que el compadre Correa había astillado para pagar la iluminación de la boda de su hija quien, si no recuerdo mal, se casó de día. Héteme aquí que, de repente, le cambiaron el guión. El venía a hablar de Bárcenas y tuvo que responder por la Gürtel. Y sin avisar. El hombre lo deglutió como pudo y hasta tuvo ánimos para espetar partes del discurso que traía preparado: él jamás recibió sobresueldo alguno y siempre actuó con contundencia contra la corrupción.

Pero el asunto ya no era (solo) Bárcenas sino, sobre todo Correa, la Gürtel. Y ahí Aznar perdió los estribos. No es que, cuando está firme en ellos, resulte agradable, comprensivo, tolerante pero, mal que bien, consigue no suscitar rechazo absoluto a causa de su altanería, su arrogancia y su autoritarismo. Con las revelaciones de la Gürtel le salió lo peor de sí mismo: amenazó al mensajero, en este caso, El País. Dijo que el grupo PRISA le profesaba animadversión, odio, realidad. Sin embargo, la historia muestra que fue Aznar quien intentó encarcelar a Polanco y Cebrián con procedimientos torticeros y valiéndose de unos personajes luego condenados por los tribunales por prevaricación, como el juez Gómez de Liaño. Si PRISA odia a Aznar, parece ser un odio nacido del odio de Aznar a PRISA. Más que odio en su caso semeja rencor de muy mala uva, como cuando se pregunta retóricamente si el grupo PRISA, prácticamente -dice- en bancarrota, tendrá dinero para pagar las compensaciones a que le condenarán los tribunales por su infamia.

No puede decirse que, al hablarse de estos asuntos, Aznar perdiera la compostura, pues estuvo siempre muy alerta y en guardia, pero sí que acentuó sus rasgos más llamativos. Entre ellos su continuas muecas, un lenguaje no verbal, puramente gestual, corpóreo, que transmitía tensión, advertencia, amenaza. Como si el hecho de enfrentarse a una infamia desencadenara en él reacciones nerviosas.

Pero ¿es una infamia? Aquí vamos ya al contenido de sus afirmaciones que, en lo esencial, se limitaron a reiterar las de su yerno. La explicación-refugio de ambos, también empleada por Ana Botella, es que los 32.000 euros no fueron un regalo de la trama Gürtel sino un dadivoso presente personal de Correa a Alejandro Agag. Algo primitivo, consistente en desvincular la persona de su actividad, su interés y la razón de sus actos. Porque Correa era entonces el supuesto jefe de la Gürtel, una asociación y actividad en principio delictiva. Insiste el yerno en su defensa y lo respalda Aznar que, en el momento de la boda, Correa no estaba imputado en nada. Faltaría más. Pero, precisamente está imputado por actividades presuntamente delictivas que estaba desarrollando entonces. Un conjunto de actividades que, entre otras lindezas, consistía en agasajar mediante todo tipo de donativos a importantes cargos del PP de los cuales recibía suculentos encargos públicos ilegales a costa del erario público y con los que se había enriquecido.

Así que la aparente contundencia del rechazo de Botella al exclamar, preguntada por las posibles contraprestaciones a la generosidad lumínica de Correa, que la duda ofende está a la altura discursiva y moral de otras explicaciones de la dama. Claro que la duda ofende, pero porque no hay duda: Correa hacía, al parecer, negocios fabulosos con las contraprestaciones que obtenía del PP a cambio de sus dádivas, regalos, viajes pagados, fiestas de cumpleaños, bolsos de Vuiton, trajes, coches, cruceros. Que hubiera contraprestaciones específicas por el regalo concreto de la boda es irrelevante. Ese regalo forma parte de una política "empresarial" de Correa de carácter presuntamente delictivo.

Por eso, la comparecencia de Aznar, que debió de ser un suplicio, fue un derroche de lenguaje no verbal. Es imposible desligar la boda de las actividades de la Gürtel porque hay abundantísimas pruebas gráficas de que a ella asistieron prácticamente todos los imputados posteriormente, Correa, el Bigotes, el Albondiguilla, Sepúlveda, Bárcenas, etc. Por asistir, asistió como invitado el mismo Berlusconi que Aznar citó en la entrevista como el ejemplo del político con el que no podría relacionársele.

El resto de las afirmaciones del expresidente en el curso de una entrevista con tres periodistas literalmente entregados, carece de interés. Las especulaciones que quieren levantarse sobre si está enfrentado a Rajoy o si sopesa la posibilidad de retornar a la política activa son irrelevantes. El problema de Aznar hoy no es si vuelve o no, sino si sobrevive o no a unas revelaciones que, con razón o sin ella, lo ponen en el centro mismo de las dos tramas, la Gürtel y la de Bárcenas. Y su posición es tan desesperada que ni siquiera pudo recurrir a su mejor baza que es defenderse atacando. Apenas insunuó que todo lo que sabía de sobres procedía de los que los socialistas dejaron en forma de fondos reservados. Algo que nadie cree. Y nada más. El resto es un aluvión de sobres suyos y solo suyos; si no de él personalmente -que está por ver- sí de su partido, como van reconociendo sucesivos cargos de modo público. Él confía en que su partido -antaño incompatible con la corrupción- todo lo ha hecho legalmente.

Y, en efecto, parece ser la última línea de defensa del PP: hubo, sí, sobresueldos (hasta ahora los ha negado) pero son legales. Si son o no legales no le corresponde a él decidirlo, sino a los jueces. Se verá. Lo que ya está claro es que son inmorales. Claramente. Tanto que nadie osa defenderlos en ese plano. Y es precisamente la inmoralidad de esas percepciones -que, al parecer, afectan al presidente Rajoy- la que está deslegitimando el sistema político democrático a extremos alarmantes.

Congreso sobre ciberpolítica.


Mi departamento y mi Universidad organizamos las segundas jornadas de ciberpolítica del 27 al 29 de mayo de este año. Colaboran con nosotros el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC) y el Colegio Nacional de Politólogos y Sociólogos. Las jornadas, en cinco sesiones de mañana y tarde, se celebrarán en la sede del citado CEPC, el bellísimo palacio Grimaldi (también llamado Palacio Godoy) sito en la Plaza de la Marina Española, nº 9, contiguo al Senado. Supercéntrico, frente a los Jardines de Sabatini y cerca del Palacio Real.

La inscripción es gratuita pero, dado que el CEPC es un organismo oficial, está sometido a medidas de seguridad. Por tanto se requiere de tod@s aquell@s que quieran asistir, que se inscriban previamente para el control de entrada. Pueden hacerlo en cualquiera de los dos correos siguientes:

Sebastián Zambelli: sebastianzambelli@gmail.com
Juan Pizarro Miranda: jpizarromiranda@gmail.com

En ellos pueden igualmente recabar información. Se recuerda que la primera sesión se celebrará el 27 de mayo a las 16:00 en el CEPC (conviene estar un poco antes para pasar la seguridad y coger buen sitio) y en ella se facilitará un tríptico a los asistentes sobre los horarios e intervenciones. Esta misma información consta  a continuación. No me parece exagerado decir que, si se me excluye a mí, en esta reunión presentan su trabajo l@s estudios@s (y práctic@s) mejores y más vanguardistas del momento en ciberpolítica. Es, por tanto, una ocasión única. Los debates prometen ser muy animados.

PROGRAMA


Panel 1.- Campañas electorales. Ismael Crespo. (27/05: 16:00)
Ismael Crespo (Universidad de Murcia) Tendencias de la comunicación de campaña en América Latina.
Ana Belén Campillo. (Universidad de Murcia) La propaganda electoral tradicional en la era de las nuevas tecnologías.
Cristina Moreno. (Universidad de Murcia) La comunicación de políticas públicas en el marco de las campañas electorales. La política de inmigración en el caso de España.
Alberto Mora. (Fundación Ortega y Gasset) La influencia de los factores económicos en la popularidad del gobierno de José María Aznar (año 2000) y José Luis Rodríguez Zapatero (año 2011).
Antonio Garrido. (Universidad de Murcia) Networking y crowdsourcing en las modernas campañas digitales.
Antonia González. (Universidad de Murcia) El clima político preelectoral. La satisfacción con las instituciones y actores democráticos. El caso de España.  

Panel 2.- Gobierno y democracia electrónica. José Antonio Olmeda (28/05: 10:00)
Josep Reniu. (Universitat de Barcelona). Demasiados talones para un solo Aquiles. Los riesgos del voto electrónico.
Manuel Pedro Rodríguez Bolívar. (UGR). Accountability y transparencia de información financiera pública en la Web.
Ignacio Criado. (UAM). eGobierno en perspectiva comparada.
José A. Olmeda. (UNED). Mitología digital y democracia.


Panel 3.- Redes sociales.-Mari Luz Congosto  (28/05: 16:00) 
Ismael Peña-López (UOC) Clictivismo en positivo: la política como reconocimiento de patrones y movimientos emergentes. 
Montse Fernández (Fundación Ortega y Gasset) Análisis de redes en campaña electoral: técnicas, herramientas y métodos
Esteban Moro (UC3M) Evolución de las campañas electorales en Twitter: elecciones catalanas a los 2020 y 2012.
Pablo Aragón (Barna Media) Datanalysis 15M: Evolución del sistema-red 15m a través de topología de redes.


Panel 4.- Movilización Social. Ramón Adell Argilés. (29/05: 10:00)

Ramon Adell Argilés (UNED): Interacción de los espacios físicos y virtuales en la participación sociopolítica.
José Manuel Robles Morales (Universidad Complutense de Madrid): Movilización social a través de las  redes sociales. La política con Internet y la política en Internet.
Rosa Borge Bravo (Universitat Oberta de Catalunya) y Marc Esteve del Valle (IN-3): Partidos ‘alterados’: Cambios organizativos, NTICs para la participación y entorno de protesta en los partidos socialistas europeos.  
Carmen Haro Barba (Universidad Rey Juan Carlos), José Manuel Sánchez Duarte (URJC) y Víctor. F. Sampedro Blanco (URJC): Activismo digital en campaña. De V de Vivienda al 15-M.


Panel 5.- Comunicación política y opinión pública. Ramón Cotarelo (29/05: 16:00)
Luis Arroyo (Consultores de comunicación pública) ¿La ciberutopía era esto? Sofactivismo, pandillerismo, nueva censura y privatización del espacio público .
Ramón Cotarelo (UNED) Ciberorganizaciones, ciberpartidos.
Óscar G. Luengo (Universidad de Granada) Twitter Vs Medios Tradicionales: la cobertura de la muerte de Hugo Chavez.
Víctor Sampedro (URJC), Perfiles y tipología de cibernautas en campaña electoral.

dimarts, 21 de maig del 2013

Fin de fiesta.


Aznar comparecerá hoy en no sé qué televisión, jaleado por entrevistadores de la fiel infanteria, a dar, al parecer, su versión de los papeles de Bárcenas y el consiguiente desbarajuste. Hasta ahora ha reaccionado con contundencia ante las revelaciones que apuntaban a su persona, querellándose con El País a las primeras afirmaciones de este, ampliando luego la querella cuando el diario precisó las acusaciones. Algo bastante insólito en el PP, en donde se amenaza mucho con querellas, pero luego estas se desvían a demandas, o se olvidan o, simplemente, ni se plantean, como es el caso de Rajoy.

Al comienzo del escándalo Bárcenas -y antes de que enlazara con la Gürtel- Aznar reapareció en 2010 como un Moisés iracundo, reunió en Sevilla a la Ejecutiva del PP de 1990, los suyos, y recordó, adusto, que el PP era incompatible con la corrupción. Veinte años. Allí se celebraba el vigésimo aniversario de la incorruptibilidad del partido. En la foto de familia, sin embargo, había algunos que llevaban muchos de esos años de incorruptibilidad cobrando substanciosos sobresueldos de muy problemática naturaleza. En la afirmación aznarina de que el PP era incompatible con la corrupción había tanto de verdad como en la otra de que el Irak rebosaba de armas de destrucción masiva. Créame decía con su habitual engolamiento. Pero era falso; no había armas de destrucción masiva. Tan falso como lo de la incompatibilidad con la corrupción. De momento, tres años después de aquella soflama, y mientras no se demuestre lo contrario en sede judicial y sin hacer trampas, con lo que el PP parece incompatible es con la honradez.

En el momento en que el polo Bárcenas ha contactado con el polo Gürtel, ha saltado la chispa que ha iluminado los tenebrosos recovecos de la corrupción, la chanchullería, la mamandurria y el latrocinio más descarado. No sé qué dirá Aznar de los papeles de Bárcenas pero estos semejan billetes de baile al lado del hecho, hoy revelado, de que, al parecer, la trama Gürtel y el inenarrable Correa sufragaron parte de los gastos de la boda del Escorial, en la que se tiró la casa por la ventana. La casa ajena por la ventana propia. Y si es Alejandro Agag, el propio yerno del ilustre mandatario quien reconoce los hechos, no se me alcanza cómo puede lidiar este toro el héroe de las Azores. ¿Le meterá una querella a su yerno? No creo. Entonces, ¿qué? ¿Se da por bueno que, cuando uno es un ungido de los dioses, puede uno montar una boda neoimperial, supuestamente con dineros procedentes de la corrupción pero que, no se olvide, salen siempre del bolsillo de la mayoría silenciosa y sorda y ciega?

Hay algo simbólico, aniquilador, en esta oleada de corrupción en que se engolfan el partido del gobierno, el gobierno mismo y, según parece, al de su compañero predecesor. Algo tan tradicional y típico de la tierra que resulta casi alucinante. En veinte años y de ser ciertos los papeles de Bárcenas y lo que va sabiéndose de la Gürtel, el PP ha jugado sucio sistemáticamente en todos los planos: se ha beneficiado de financión ilegal; ha tolerado, amparado, fomentado y explotado en provecho propio todo tipo de actividades corruptas entre empresarios y cargos públicos, muchas de ellas presuntos delitos; ha vaciado de contenido las instituciones o ha cambiado la ley para adaptarlas a sus conveniencias; ha dinamitado el funcionamiento eficiente de la administración pública, entre otras vías a base de llenarla de enchufados, cargos de libre designación, clientes y parientes. En resumen, no solo pretende cargarse el Estado del bienestar sino que se ha cargado el Estado de derecho. 

Y todo esto, en mitad de una crisis pavorosa que genera paro, desahucios, suicidios, emigraciones, etc., mientras muchos de los cargos más importantes del PP se embolsaban jugosos sobresueldos de origen supuestamente corrupto hasta el extremo que, más que de partido, cabría hablar de máquina de reparto de sobres y prebendas. Un partido pensado no para administrar el bien común sino para saquearlo en provecho propio y de los allegados, pelotas y mamandurrios, que son legión. Una legión de parásitos. Una plaga. Una plaga que dispone de medios de comunicación, muchas veces pagados con el dinero de todos para hacerse propaganda y una iglesia, también parasitaria, para bendecir sus tropelías.

Realmente, el país vive en una situación crítica. Tanto que, en una monarquía parlamentaria normal ya estaría hablándose de la conveniente intervención del Rey. Pero España no es normal ni en su monarquía parlamentaria. Tanto por el origen de su magistratura como por el uso que de ella ha hecho, el Rey no tiene prestigio suficiente para intervenir en modo alguno por desesperada que sea la situación. Y lo es la de un país regido por un gobierno que tiene toda la autoridad de una mayoría absoluta parlamentaria pero en el que no confía el 85% de la ciudadanía. 

Aplazamiento.


Se suspende el acto de presentación de Rompiendo amarras que Palinuro había anunciado para el día 22 de mayo en Fuenlabrada por problemas de agenda de Tomás Gómez. La presentación se realizará, según mis noticias, pero ya no en Fuenla sino en la sede del PSM en Callao, Madrid. La fecha se anunciará con la antelación posible pero hay que resignarse al hecho de que las agendas de los políticos son lo más parecido que al encaje de bolillos.


dilluns, 20 de maig del 2013

Lo que impuso Franco.


Este hombre de noventa y tres años, Darío Rivas, hijo de un alcalde fusilado por los franquistas en 1936, lo dice muy claramente: ustedes están viviendo lo que impuso Franco. Y tiene razón. Esa beligerancia con que el gobierno torpedea el procedimiento que se sigue en la Argentina por los crímenes del franquismo; ese sabotaje permanente a que se haga justicia a las víctimas (que ya se manifestó en las represalias sufridas por el juez Garzón); ese descarado incumplimiento de las obligaciones internacionales como la de dar razón de las personas desaparecidas por la violencia, revelan bien a las claras las concomitancias entre el gobierno y el franquismo. No es ya solamente que aquel ignore sin más la Ley de la Memoria Histórica, no haga exhumaciones y se niegue a eliminar la simbología franquista más palpable, como los títulos honoríficos al dictador o los nombres de las calles. Es que positivamente protege a los criminales de antaño y obstaculiza que se haga justicia con ellos.

Es decir, tiene razón Rivas: Franco lo dejó todo atado y bien atado. Esto es algo en lo que no quisieron pensar mucho quienes pactaron la transición. Dieron por supuesto que la derecha abominaba del franquismo como ellos, hicieron un acuerdo lleno de concesiones por ambos lados y presumieron la buena fe de los franquistas reciclados. Eso fue un error. La actual arremetida de la derecha (el saqueo de lo público, la educación y la justicia de clase, la negación de derechos de los trabajadores y de otros colectivos como las minorías sexuales o las mujeres) prueba que su franquismo no es nostálgico o superficial sino que está muy presente y muy vivo. Por eso no solo no lo condenan sino que lo defienden.

Imagino que algún lector objetará a la expresión acuerdo lleno de concesiones por ambos lados. Visto en perspectiva parece que las concesiones verdaderas, las de fondo, las hizo la izquierda, mientras que la derecha apenas renunció a nada. Y en buena medida, así es. Pero es erróneo comparar el alcance de las concesiones en abstracto. Es preciso verlas en el contexto real en el que se dieron y en la correspondiente correlación de fuerzas. Un ejemplo bien conocido es de utilidad aquí: la legalización del Partido Comunista de España el sábado santo de 1977. Desde un punto de vista objetivo, este hecho no debiera computarse como concesión alguna ya que la existencia misma del Estado democrático depende, entre otras cosas, de la libertad de partidos políticos. Sin embargo fue una concesión de la derecha, y una muy traumática, que estuvo a punto de dar al traste con la transición. Esta es la base del triunfo de la derecha: que, después de Franco, mantuvo el poder suficiente para determinar el marco del debate público.

El éxito del atado y bien atado del franquismo, que llega al día de hoy con el Invicto descasando en su ciclópeo mausoleo, se observa por todas partes, especialmente en el mantenimiento de la alianza entre el trono y el altar, el poder y la religión, base del nacionalcatolicismo, hoy tan vivo como siempre.

La nación por nación interpuesta.


En la final entre el Real Madrid y el Atleti pudo verse en el estadio la pancarta de Kosovo es Serbia. Más de uno se habrá quedado perplejo. Y muchos que probablemente no sabrán qué es Kosovo ni por qué tiene Serbia algo que ver con él. No sé si la mayoría. Dependerá de lo politizados que estén los espectadores de los partidos. De todas formas, el cartel apunta a una especie de metalenguaje. Carece de sentido inmediato proclamar en Madrid algo tan exótico, tan ajeno, es de suponer, a las preocupaciones de la mayoría de la gente. El anuncio debe traducirse como Cataluña es España, pero no se dice porque hacerlo implica el reconocimiento de un problema cuya existencia se niega. A cambio, lo que se hace es internacionalizarlo, cosa que el nacionalismo español trata siempre de evitar en sus conflictivas relaciones con los otros nacionalismos. No es especialmente inteligente, sobre todo por la notoriedad que da a lo que pretende ocultar, lo cual se ve por su recurso a lo subliminal.
En realidad esa pancarta podría estar financiada por la presidencia del gobierno ya que se limita a hacer visibles las contundentes palabras de Rajoy (debe de ser en lo único en que es contundente) en el sentido de que España (o sea, él) no va a reconocer la independencia de Kosovo, porque, según dice, "no reconoce las declaraciones unilaterales de independencia". Así pues, avisados quedan los catalanes.

Horas después circulaba por las redes la contraimagen. En un partido de fútbol en Kosovo entre dos equipos kosovares, la filacteria reza: Catalonia is not Spain. Es un contexto menos impresionante y solemne. Deben de ser equipos de tercera o regionales y en un campo municipal, aunque bastante limpio. No todo el mundo tiene los mismos medios. Pero el fondo del asunto es exactamente el mismo que en el episodio anterior. Muchas de las cosas que se dijeron más arriba, son aquí válidas. Los españoles están tan legitimados para pensar que Kosovo pertenece a Serbia como los kosovares para creer que Cataluña no pertenece a España. 

La verdad es que la marca España no se ha estrenado en la más feliz de las circunstancias. Y lo que le faltaba es equipararse a Serbia.

Rompiendo amarras se presenta en Fuenlabrada.


Es el miércoles, 22 de mayo, a las 19:30, en el "espacio joven", de Fuenlabrada. Modera el concejal de la Juventud, Francisco Paloma, e interviene Tomás Gómez, secretario general del PSM. El cartel está muy bien. Yo había hecho uno mucho más aburrido que no me atrevo a sacar. Sin duda, el acto estará muy animado. Es una suerte que Tomás Gómez haya aceptado presentar la obra. Al fin y al cabo, modestamente, es una reflexión sobre las posibilidades de la izquierda hoy día y muy especialmente, del socialismo democrático. Nada mejor que uno de los principales representantes de una generación nueva en este campo. La presentación ofrece la oportunidad de contrastar las formulaciones teóricas con el punto de vista de quienes están en la práctica, en la tarea de aplicar en el día a día unas ideas que, teniendo una larga trayectoria y habiendo sido hegemónicas durante largos periodos del siglo XX en Europa, hoy se ven cuestionadas por la preponderancia neoliberal y obligadas a reformularse para hacer frente a esta pavorosa crisis y echar las bases de una sociedad más justa y más democrática.


Cordialmente invitadas todas las personas interesadas.