divendres, 10 de febrer del 2012

La condena. El pelotón. La ejecución.


La condena


Lo sabíamos. Lo sabía el propio Garzón. La sentencia estaba predeterminada. Lo sabe la gente que dice en un 61 por ciento que el juez es víctima de una persecución. La condena estaba decidida de antemano. Los políticos pringados en la Gürtel, junto a los presuntos delincuentes, se dieron la mano con los herederos ideológicos del franquismo para poner fin a la carrera del único juez que se atrevió a hacer justicia a las víctimas del franquismo y, de paso, descubrió y persiguió la mayor trama de corrupción de la democracia. La misma alianza que sostuvo la dictadura de Franco durante cuarenta años: fascistas con políticos corruptos y delincuentes.

Esa coalición siniestra tenía un objetivo clarísimo: impedir que Garzón llevara adelante un (muy merecido) proceso penal por genocidio contra Franco y sus secuaces y ver si, de nuevo de paso, se conseguía anular el procedimiento de la Gürtel.

Por eso ha habido tres causas contra Garzón y se han visto en el orden que se sabe. Se trataba de condenar al juez por un daño colateral (la supuesta prevaricación de las escuchas) para que no pareciera que se le condenaba por investigar el franquismo, aunque la acusación sea la misma. Pero no haya duda. Lo de menos es si la condena por prevaricación es o no justa; que no lo es porque no hay prevaricación. Lo esencial era yugular la investigación de los crímenes del franquismo y hacerlo como un escarmiento para que sirva de aviso por si algún otro juez cae en la tentación de hacer justicia pero sin que parezca que se actúa por esto. Ahora, a lo mejor sale absuelto en la causa por el franquismo. Es muy posible.


El pelotón


Los nombres: Luciano Varela, Francisco Monterde, Andrés Martínez Arrieta, Joaquín Giménez (presidente del tribunal), Miguel Colmenero (ponente de la sentencia), Juan Ramón Berdugo y Manuel Marchena. Cada uno de estos hombres (alguno recusado por Garzón) es responsable de sus actos. Todos han condenado por unanimidad. Cada uno de ellos ha actuado, se supone, ateniéndose a derecho. Pero son seres humanos y pueden tener más (o, simplemente, otras) razones. La envidia, los celos, la venganza, la enemistad también son razones, y muy poderosas, que pueden haberlos movido a una decisión injusta. Tal cosa proclama el asimismo juez Garzón que achaca injusticia a la sentencia. A quien diga que siete magistrados no pueden equivocarse cabe responder que no se trata de una equivocación sino de una injusticia y que siete magistrados pueden ser tan injustos y hasta prevaricadores como uno o cien mil. ¿Quién condenó al justo y salvó a Barrabás? La masa.

Si esto es España, un juez dedicado a perseguir dictadores vivos o muertos está jugándose su carrera; si, además, destapa la corrupción de los políticos de la derecha, ya la ha perdido. Es cuestión de conseguir que los jueces, sensibles a la herencia franquista y los intereses de la gente como Dios manda, hagan lo que tienen que hacer. Según el juez Garzón, impedirle que se defienda, maniatarlo.

"Van a fusilar

a un hombre que tiene los brazos atados.

Hay cuatro soldados para disparar.

Son cuatro soldados

callados,

que están amarrados

lo mismo que el hombre amarrado que van

a matar"

(Nicolás Guillén).


La ejecución


Los siete magistrados que han condenado por unanimidad no pueden ignorar que han destrozado la vida de un hombre honrado y puesto fin vergonzoso y vergonzante a una carrera profesional que era punto de orgullo nacional. Por eso han disparado en sentido metafórico con balas dum dum, para que no quede ni rastro del ejecutado, del hombre cuya ambición personal han truncado; esperan que para siempre. Y con ello han truncado también la última esperanza de la gente de nuestro país en la Justicia de la justicia. Aquí solo hay venganza. Venganza por agravios imaginarios y quizá también reales. Por razones de edad, algunos de los jueces del Supremo que han condenado ejercieron durante la Dictadura, profesando como Derecho y Justicia lo que no era sino arbitrariedad e injusticia. Es más, hasta podemos conceder que hayan actuado pensando genuinamente que lo hacían en justicia. Pero ¿lo hicieron también en equidad?

La sentencia está pidiendo reacciones a gritos. El juez Garzón acudirá en amparo al Tribunal Constitucional y al Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Aduce violación del derecho a la defensa y al juicio justo. Empezando porque se le niega el derecho a la doble vuelta. Hay quien dice que no es un derecho fundamental porque no está recogido en los que la Constitución considera tales. Cuando los derechos fundamentales son anteriores a toda Constitución y, además, este está recogido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, firmado por España. También hay quien dice que, aunque esté recogido, no es un derecho fundamental. Por decir que no quede. Pero lo es. Es parte del derecho a un juicio justo. Que no lo ha habido. Así que el juez Garzón reaccionará y hay una larga batalla por delante.

Igualmente debemos reaccionar quienes creemos que, al condenar a Garzón, el Supremo nos ha condenado a todos, mermando nuestros derechos, empezando por el no menos fundamental, básico, de la seguridad jurídica. Si prevaricación es toda interpretación de la ley que no guste a los magistrados del supremo, nadie estará seguro en nuestro país, máxime cuando, según parece, se puede destituir a los jueces justos. Por eso, nuestra reacción debe ser pedir la depuración de las responsabilidades de la Dictadura en el poder judicial de hoy. Es obvio que, el haber prestado acatamiento al franquismo y sus principios del Movimiento Nacional, y haber aplicado sus leyes como si fueran justas, contamina; quizá incluso inhabilite o debiera inhabilitar para administrar justicia en un Estado democrático.

Dicen los obispos.

Algunas de estas declaraciones vergonzosas ¿no son constitutivas de delito? ¿Negar el Holocausto no es delito? Si no son ilegales son profundamente inmorales. Está claro que estos pastores del pueblo de Dios han olvidado lo que dice Cristo en Mateo 18, 6: "más valiera a quien escandalizare a uno de estos pequeños que creen en mí atarse una piedra de molino al cuello y tirarse al fondo del mar".

Culpan a los niños de los abusos que sufren. Creyéndose Cristos, piden perdonar a los curas pederastas porque "no sabían lo que hacían". Justifican el abuso y violación de las mujeres que aborten. La tienen tomada con los homosexuales y vienen a decir que la condena a los abusos de los niños es una novedad frente a prácticas anteriores, se entiende, "legales" y "normales".

Teniendo en cuenta que la pederastia es una aberración predominantemente masculina, ¿no son repulsivas estas declaraciones de hombres, so pretexto de que no lo son?

(La imagen es una foto extraida de la página web de FB de Leontopodium Alpinum, bajo licencia de Creative Commons).

dijous, 9 de febrer del 2012

Pero ¿qué país es este?

¿Está en la tierra o en algún punto perdido de una galaxia ignota? ¿Está habitado por seres humanos racionales o por entes de sinrazón? ¿Por ciudadanos conscientes de sus derechos y de su dignidad o por siervos acobardados? ¿Por hombres y mujeres que caminan erguidos o por bestias de carga que humillan la cerviz? Que la lectora y el lector se respondan después de haber leído las breves consideraciones siguientes.

El único juez que ha tenido la entereza y la honradez de hacer justicia a las decenas de víctimas de una dictadura asesina está siendo juzgado por quienes son sus pares en lo formal pero no me lo parecen en lo substancial, tras haber admitido una querella formulada por los herederos ideológicos de la dictadura que en cualquier otro país del mundo estarían prohibidos. Tienen que venir del extranjero (y, en concreto, el New York Times y la justicia argentina) a recordarnos y demostrarnos la indignidad que significa perseguir penalmente a un magistrado del que cualquier otra nación civilizada se sentiría orgullosa. Ese otro colega suyo que instruyó la causa contra él asesorando a la parte acusadora privada será todo lo progresista que quiera pero, a mi modesto entender, se ha labrado a pulso un lugar en la historia universal de la infamia.

De igual modo el juez que tuvo el coraje y la decencia de imputar varios supuesto delitos a Urdangarin está ahora sometido a investigación por el Consejo General del Poder Judicial y no es impensable que acabe sancionado, mientras que el imputado, al que se atribuye la comisión de varios delitos por millones de euros se dispone a "pedir disculpas", como quien ha faltado a una regla de cortesía.

En cambio, el juez Grande Marlaska archiva la causa por la muerte de 62 militares españoles en el caso del Yak 42, ya que los responsables de subcontratar una subcontrata de una contrata no lo hicieron con ánimo causar daño alguno a las víctimas. Y la fiscalía anticorrupción renuncia a impugnar la sentencia que absuelve al ex-presidente Camps del presunto delito de cohecho. Camps, a quien otro juez del que era "más que amigo" intentó exonerar con anterioridad, se va por fin de rositas sin haber probado que pagó por los trajes del regalo y dejando en el oído del país entero la memoria de unas conversaciones telefónicas que son una vergüenza.

¿Nos apostamos algo a que también acaba investigado, imputado, procesado, quizá condenado, el juez Pablo Ruz, que acusa a varios altos cargos y empresarios del supuesto delito de apropiación indebida de fondos públicos con motivo de la visita del Papa en 2006?

Parece bastante claro que estas medidas tratan de amedrentar a los jueces castigando a aquellos que no se doblegan a los intereses de una mafia de políticos corruptos, empresarios afanalotodo y puros delincuentes. Y eso a escasas fechas de que el Jefe del Estado predicara a la nación que la justicia es igual para todos. No lo es para su yerno, no lo es para él, ni para muchos políticos del PP, ni para los curas, ni para los banqueros. La ley solo es igual (igual de dura) para las gentes del común, incluidos los jueces que creen su deber hacer justicia.

Gentes del común que rezongamos nuestro descontento en conversaciones privadas e inundamos las redes sociales con nuestras quejas, pero no sabemos o no podemos plantarnos y decir ¡basta! Porque no somos una nación en el sentido moderno del término; porque, se diga lo que se diga, aquí no hubo revolución burguesa, vinculada al origen de esa nación hecha de ciudadanos libres bajo el imperio de la ley. Aquí hemos conservado el antiguo régimen mezcla de oligarquía, caciquismo, siervos y predominio clerical que se vale del Estado de derecho como Procusto de su famosa cama.

¿Qué? ¿Cuál era la respuesta a la pregunta del principio?

La historia eterna.

Sigue la temporada de ópera en el Compac de la Gran Vía. Ayer el patio estaba lleno. Enorme expectación, prémière de La Traviata, favorita de todos los tiempos y todos los públicos. Eso anima siempre mucho a los interprétes de forma que estuvieron todos estupendos y bordaron el pegadizo coro de Libiamo ne' lieti calici, al comienzo del acto primero. A lo largo de la obra quedó patente la maestría de la protagonista, la dama de las camelias, Luisa Ruiz, cuyas arias (¡ah, sempre libera!) estremecen, emocionan. .

La traviata es favorita porque trata la historia eterna, el tema de los temas, el amor imposible, tanto más amor cuanto más imposible; tanto más imposible cuanto más amor. Eso lo vio Verdi cuando presenció una representación de la Dama de las Camelias, la Margarita Gautier de Alejandro Dumas hijo. Él la rebautizó como Violeta Valéry, pero es la única libertad que se permitió, ya que clava el relato de aquel, esa mezcla de exaltado drama romántico, de frívola mundanidad elegantemente crápula y sublime espiritualidad. Pura dinamita para el corazón.

En esa encendida visión del amor como entrega sin límites y regeneración profunda en la que la causa de la muerte de la protagonista, la tisis, tanto acompaña en la estética de transfiguración de la amada/amante, la belleza de los protagonistas es esencial. El estreno de la obra de Verdi fue un fracaso horroroso porque el físico de Violeta no acompañaba. En esta versión Violeta/Margarita cumple razonablemente el requisito de belleza; no así Alfredo Germont (interpretado por Moisés Molín). Sin duda es un tenor de muchos recursos y pasable buen actor, pero no da el físico y la vista es un sentido tan importante como el oído.

Se recordará la Margarita Gautier de Greta Garbo en Camilla, con la réplica de Robert Taylor, a quien todo el mundo identificará siempre con Ivanhoe. Esa es la fórmula: el amor imposible de dos almas y cuerpos bellos, jóvenes; belleza y juventud que los llevan a la muerte. Insisto, es la fórmula eterna de Tristán e Isolda, Abelardo y Eloísa (él es mayor que ella, pero ambos son jóvenes y el hecho de que hayan sido reales fortalece el argumento), Romeo y Julieta, Manon Lescaut y el caballero des Grieux, la dama de las camelias, La traviata, Carmen, los amantes de Teruel; todas historias de amor y de muerte.

Pero en La Traviata, como en La dama de las camelias y, en parte, en Manon Lescaut, hay un elemento nuevo, aparentemente convencional y de "clase media", por así decirlo, frente al mundo feudal de Tristán e Isolda, el eclesiástico de Abelardo y Eloísa o el prerrenacentista de Romeo y Julieta. Y ello no solamente por la intervención del padre de Alfredo, que representa no la corte medieval, ni el señorío parisino, ni los clanes de Montescos y Capuletos, sino la familia burguesa con hijas casaderas. Todavía más: la heroína es una mujer mundana, un alma bella y un corazón de oro entumecidos en una vida de voluptuosidad, lujo y relajación moral (una traviata) que, sin embargo, se redime a través del amor de un caballero puro, inocente y noble. A quien le dé reparo identificarlo con Cristo por aquello de los respetos divinos, que piense en Sir Galahad o en Parsifal. Pero de lo que no cabe duda es de que ella, Manon, Marguerite, Violeta, son todas trasuntos de María Magdalena.

dimecres, 8 de febrer del 2012

Informe secreto del embajador alemán sobre el 23-F en Spanien

El gobierno alemán ha desclasificado documentos secretos de hace treinta años y entre ellos se encuentra este informe del embajador alemán acerca de la intentona de Antonio Tejero el 23 de febrero de 1981. Palinuro se ha hecho con él gracias a su amigo Julian Assange, condestable de WikiLeaks:

"Madrid, 30 de mayo de 1981.- Sehr geehrter Herr Kanzler: cumpliendo órdenes de mi ministro, el otro día pedí audiencia al Rey de España con el pretexto de tratar algunos asuntos del posible ingreso del país en la Comunidad Económica Europea. Juan Carlos I me recibió a las 12:00 en su despacho del palacio de la Zarzuela. Estaba de un humor excelente. Este monarca, que habla como si estuviera comiendo puré de Kartoffeln, es una mezcla de español castizo y francés del Périgord. Es dicharachero, da palmadas en el hombro y cuenta chistes con la misma gracia que podría tener Lutero y la prueba es que solo se ríe él, eso sí, con carcajadas a lo Rabelais. Después de tratar sucintamente el asunto de Europa lo abordé en el que nos interesaba y este es el diálogo que mantuvimos y que trascribí de memoria al salir del palacio. Ya sabe Su Excelencia que mi memoria es buena, pues me eduqué en el Instituto Federico El Grande.

Botschafter (embajador). Majestad, se dice que van a juzgar a los golpìstas de febrero.

König (rey).Calla, calla Reimut. Tengo un disgusto...

B. ¿Por qué, Majestad?

K. ¿Te parece bien juzgar a esos hombres, a esos patriotas como si fueran unos delincuentes?

B. Pero, Majestad, es lo que son.

K. ¿Delincuentes? Embajador, es como si me dices que el conde Klaus von Stauffenberg era un delincuente cuando está claro que se trataba de un héroe que quiso librar a su patria de la tiranía.

B. Señor, Von Stauffenberg conspiró contra una dictadura, una horrorosa tiranía que...

K. ¡La que hay en España! La tiranía de la mayoría, la plebe, los bolcheviques y los masones. Gente de la peor calaña que no sabe manejar los cubiertos a la mesa.

B. Bueno, las elecciones democráticas se basan en la mayoría.

K. Ese es el fallo de la democracia, Reimut, que mandan los mediocres cuando debieran hacerlo los mejores, la aristocracia, los grandes de España, los títulos de Castilla. Es el problema: otorgas el sufragio universal y la chusma elige a la canalla.

B. Señor, los golpìstas...

K. Reimut, los héroes.

B. Los héroes golpistas me parecen un puñado de fanáticos dementes que embiste sin ningún raciocinio.

K. ¡No querrás que se hayan leído la La razón pura de la crítica!

B. (Obviamente el Rey no domina la cultura alemana) No sé si serán capaces de leer el Catón.

K. Ni falta que les hace. Están movidos por el amor a la Patria y quieren lo mejor para España.

B. ¿Para España o para ellos? ¿Para España o para Vos?.

K. Ellos son España, Reimut. Yo soy España. Vosotros los teutones no lo entendéis desde que os hicisteis republicanos tras expulsar al buen Kaiser Guillermo.

B. Entonces Su Majestad simpatiza con Tejero y quizá supiera lo que se estaba tramando.

K. No, hombre. ¡Qué cosas dices! Además, ese es de la Guardia Civil, un matagitanos. Vas a ser la ruina de la dinastía. Pero, desde luego me pareció una reacción de caballeros españoles, hartos de ver cómo la patria era ultrajada todos los días con banderas separatistas, afrentas a los símbolos sagrados de España, a su glorioso ejército. Te lo repito, embajador, ¿qué hizo Von Stauffenberg cuando Hitler mancilló el honor de la Wehrmacht?.

B. ¿Honor el ejército español? Pero si la única guerra que ha ganado en trescientos años ha sido contra su propio pueblo.

K. ¡Ay, embajador, qué obnubilados estáis en Europa con la leyenda negra! El ejército español no ganó la guerra del 36/39 contra su propio pueblo, sino contra el comunismo internacional que nos había invadido. En cambio, al vuestro, el comunismo lo aplastó con ayuda de la plutocracia anglosajona y a pesar de los esfuerzos de la insigne División Azul. Y ahora, perdóname, Reimut, tengo que dejarte. He de hacer unas llamadas a ver si los jueces me tratan bien a Milans.

B. Ese era el cabecilla, el que sacó los Panzer a la Strasse. ¿Vos lo habíais hablado con él?

K. ¡Y dale! Pesado como buen prusiano. Claro que Jaimito Milans y yo somos amigos de siempre y lo hablamos todo. Pero no vas a conseguir que cometa una indiscreción y admita algún tipo de conocimiento del... del...

B. Putsch, Majestad, Putsch, intentona, Majestad, asonada, pronunciamiento, coup d'État, insurrección, sublevación, traición.

K. Venga ya, Reimut, no te pongas tremendista que te va a dar algo y ya no eres un crío. Una exaltación de la juventud alocada, encendida de amor a la Patria y que no duró 48 horas. Un escarceo. Pero que no te quepa duda: como cuentes algo de esto lo negaré de plano. Yo no podía apoyar esa ingenua aventura porque estaba mal planeada y abocada al fracaso.

Con estas me despedí del rey de los españoles pensando que es una suerte que no se le entienda casi nada cuando habla.

(La imagen es una foto de Amio Cajander, con una derivación propia, bajo licencia de Creative Commons).

dimarts, 7 de febrer del 2012

Los años de Arenas.

Javier Arenas es el actual candidato a la presidencia de Andalucía por el PP en las próximas elecciones de 26 de marzo. En un mitin ayer con las Nuevas Generaciones de su partido dijo algo sorprendente; dijo que Los que estaban hace 30 años no pueden conquistar el futuro. No puede ser y además es imposible". Original eso de "no puede ser", pero no se ve por qué. No se ve por qué haber estado mucho tiempo en un sitio imposibilite para seguir estando. Al contrario, hasta parece que es un dato positivo para conseguirlo. Si uno lleva treinta años en un lugar voluntariamente, lo más probable es que se quede. Pero si Javier Arenas lo dice, a lo mejor es cierto.

Habrá que entender la imposibilidad de algún otro modo porque, si se le aplica a él que, como se ve en la imagen, lleva no treinta sino treinta y tres años en política, la conclusión no es lo más prometedor para una campaña electoral. En estos treinta y tres años Arenas ha sido de todo: teniente de alcalde en Sevilla, parlamentario andaluz, presidente del PP de Andalucía, dos veces ministro con Aznar y con Aznar vicepresidente del gobierno, secretario general del PP y ahora candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía.

No obstante el candidato sostiene que "el futuro no se conquista desde el pasado", una frase que no quiere decir nada pero suena rimbombantemente y, además, destructiva porque ¿en dónde está el propio Arenas tras haber toreado durante treinta y tres años en todos los cosos políticos del país?

Si no estoy equivocado esta es la quinta vez que Arenas opta al cargo de presidente de Andalucía. En las otras cuatro quedó derrotado. Seguramente se refiere a que no se puede "conquistar el futuro" cuando se está treinta años en el gobierno. Es posible. Pero la oposición también es gobierno; un gobierno en la sombra que cada cuatro años se presenta en busca del apoyo ciudadano igual que el gobierno a la luz. Hasta la fecha este lo ha conseguido y Arenas, no. Según su propio razonamiento, ahora tampoco.

(La imagen procede del muro de FB de Juan Ledesma Puerta).

La lección de Tàpies.

En la obra de Tàpies está toda la pintura del siglo XX, el surrealismo, el expresionismo geométrico, el abstracto, el art brut, el informalismo, etc y, si no está en su obra, está en su formación como artista. Y todo ello cristaliza en una obra personalísima e inconfundible que mezcla pntura con escultura, escultura pintada y pintura que es bajorrelieve.

Pero Tàpies busca a su modo una obra de arte total, probablemente una de las huellas que deja en él su juvenil entusiasmo por Wagner. Mas la totalidad no consiste en fusionar distintas manifestaciones del arte sino en imbuir la obra de arte en una visión filosófica, mística, trascendental de la existencia. Hay una estética budista en muchas de sus obras. Por esta vía se desmaterializa el arte por entero y se convierte en una idea, en una abstracción y ahí es donde Tàpies lo confronta con la más rotunda materialidad y por eso llaman a su estilo "pintura matérica".

Pero es una confrontación que mueve de inmediato al espectador a la región de lo sublime y de la angustia existencial. Todo el mundo siente entonces el impacto de un arte que hace chocar visiones en sus formas más extremas: la pura abstracción en forma de colores desvaídos y alguna geometría contra la más basta realidad de la arpillera, el cáñamo, la tierra. El espíritu y la materia frente a frente. La paleta del pintor, en la que predominan los marrones que le recordaban a San Francisco, da el tono de esa visión filosófica de la pintura concentrada en el destino del hombre. Es imposible que haya quien diga en serio que es pintura decorativa. Nada que conmueva el espíritu de este modo puede ser decorativo.

Por supuesto no quiero pasar por alto el hecho de que el régimen franquista llegó a encarcelar a Tàpies por defender y expresar ideas políticas catalanistas y democráticas. Muy típico del franquismo, encarcelar el genio. Otra dualidad y confrontación a la que Tàpies no faltó: la libertad contra la tiranía.

(La imagen es una foto de canalhub.fotos, bajo licencia de Creative Commons).

El cine de Eastwood.

Clint Eastwood produce y dirige y por desgracia ya no interpreta sus propias películas. Lo hacía muy bien. Desde los tiempos de los inolvidables spagetti westerns con música de Ennio Morricone. Como director no se anda a sí mismo en zaga; sigue siendo él: épica del lugar y mucho tiroteo. Pasaba en Gran Torino y pasa aquí, en esta biopic de John Edgard Hoover, el sempiterno y todopoderoso jefe de la Oficina de Investigación Federal, del FBI, el origen de una leyenda contemporánea. El lado "bueno" de la investigación y la inteligencia estadounidenses. El malo es la CIA.

La peli es un largo (más de dos horas) relato desestructurado, muy rápido, a veces fugaz de la vida de uno de los hombres más poderosos de su tiempo, uno que acumulaba ingente cantidad de información sobre medio mundo y que tenía chantajeados a los sucesivos presidentes, Roosevelt, Kennedy, Nixon.

La interpretación de Leonardo di Caprio es fantástica al dar vida a un personaje mezcla de fanático anticomunista, autoritario, con una visión mesiánica de su función en el mundo y, al mismo tiempo, un carácter desequilibrado, dominado por su madre y que lleva una vida torturada por su relación homosexual con su ayudante en una época en la que la homosexualidad se considera como una mezcla de enfermedad y delito. No está verificado por entero que esta relación existiera pero Eastwood opta por el camino más razonable de suponer que así era. Hoover está muy bien caracterizado. Los demás, fatal, sobre todo su secretaria y su amante que, al envejecer, parecen momias.

Asistimos a algunos episodios históricos como la masacre de policías de Chicago, el juicio y deportación de Emma Goldman, la captura del asesino del hijo de Charles Lindbergh, por entonces un héoe nacional y, sobre todo, a la creación de una Oficina central de investigación criminal dotada de medios científicos (creación de un registro centralizado de huellas digitales).

Pero, finalmente, la figura de Hoover, su inestabilidad, su carácter contradictorio acaban absorbiendo el relato.

dilluns, 6 de febrer del 2012

La crítica en IU.

Juan Torres López es un joven y reconocido catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla que, a su buen hacer académico, añade una constante preocupación con los problemas prácticos económicos y políticos de la sociedad en que vive. Es hombre de izquierda y su actividad, muy valiosa, va orientada a suscitar el debate y proponer vías y medios para articular un propuesta sólida y viable sustitutiva del capitalismo no ya solo en este momento de crisis aguda sino como modo de producción. Su prestigio es merecido y considerable en los círculos de la izquierda y no únicamente de IU, con la que más se relaciona. Palinuro no coincide con él en sus puntos de vista. Pero lo sigue con atención y le agradece el esfuerzo que realiza por aportar soluciones en un panorama cada vez más sombrío. Si toda la izquierda a la izquierda del PSOE se expresara en los términos abiertos, argumentados, claros a la par que radicales en que lo hace Torres es posible que saliera del marasmo en que se encuentra.

Recientemente Torres ha publicado un artículo, (Frustrante Izquierda Unida) en el que señala cuatro defectos en esa organización que le parecen indignos desde un punto de vista ético de la izquierda que Palinuro comparte. Son de diferente calado. Hay dos que podríamos llamar de supuesta corrupción ad usum, otro de habitual zancadilleo orgánico en este caso a Gaspar Llamazares y otro, probablemente el más escandaloso, de unas Juventudes Comunistas cuyo equipo de alpinismo se llama Ramón Mercader. El artículo está escrito con mesura, sin hostilidad pero sí con desencanto y es muy digno de tenerse en cuenta.

IU es una organización de masas del Partido Comunista, con la que este disfraza sus siglas en la retórica tradicional de la unión de la izquierda. El PCE evita así competir en el terreno político democrático con su propio nombre que no cuenta con un apoyo electoral significativo, como sucede siempre con las opciones comunistas en todo el mundo, que jamás han ganado elecciones democráticas salvo en algún caso extraordinario y aislado, como en el Nepal. La táctica de parapetarse tras organizaciones de nombres no comunistas pero a las que se controla, es tradicional en el movimiento comunista desde el VII y último Congreso de la IIIª Internacional en 1935 que consagró la fórmula del frente popular. Este frente no puede aplicarse ahora porque el PSOE no quiere por lo que, haciendo de necesidad virtud, al hablar de los socialistas, los comunistas vuelven a la política de los años veinte, de "bloque contra bloque" y a calificarlos de "socialtraidores" si no "socialfascistas" que es lo que en el fondo se persigue al equipararlos con la derecha. El objetivo es claro y doble: desprestigiar a los rivales socialistas y acaparar para sí, monopolizar, el término "izquierda", dejando en la oscuridad el de "comunista", que no tiene tan buena prensa.

Los comunistas viven en la esquizofrenia de hablar un lenguaje de izquierda amplia, abierta y plural hacia fuera mientras cultivan una cultura y orgullo de partido con intensa retórica bolchevique... de puertas para dentro. Así se refleja continuamente en su vocabulario, tachonado de expresiones como revolución, lucha, clase, camarada, proletariado, trinchera y otras que, no por ser deslavazadas y carecer de armazón teórica que les dé sentido, dejan de ser reveladoras de una mentalidad que vive rememorando nostalgias de una revolución fracasada. Uno de los rasgos de dicha cultura es el valor que se da al ejercicio de la crítica y la autocrítica en el seno de las organizaciones revolucionarias a la que, en teoría, consideran acicate de la acción política. La crítica, principio de la dialectica de la negatividad, es el motor del progreso humano y la prueba de que los revolucionarios, que la aceptan y aplican sin ambages, son la parte pura de la humanidad.

En la teoría. En la práctica las cosas son muy distintas. Que yo sepa, el articulo de Torres López ha suscitado dos respuestas. Una de Salvador López Arnal titulada Matices a unas críticas sobre Izquierda Unida y la frustración magnífica por el fondo y por la forma. En ella se admiten civilizadamente puntos de la crítica de Torres, se cuestionan otros en función de las fuentes de información del crítico y se relativizan otros. Siempre en un campo de elegancia y entendimiento que es básico para el debate político fructífero. Palinuro cree que la crítica de Torres sigue teniendo su fuerza, pero es cierto que debe objetársele si ha contrastado bien sus fuentes.

Una segunda respuesta, en cambio, firmada por Javier Parra, concejal de IU (Juan Torres López, un lastre para Izquierda Unida) con un estilo y un ánimo tan insultantes, intransigentes y pretenciosos que convierte en premonitoria la crítica de Torres quien quizá debiera añadir a sus causas de frustración que alguien pueda escribir textos como éste. No hay en él una sola respuesta a los hechos y razones de Torres López sino un ex-abrupto pobrísimo, cargado de descalificaciones y "argumentos" ad hominem perfectamente irrelevantes pero todos con la muy aviesa intención de hacer daño personal, y un artículo que compromete a IU porque el autor lo firma como concejal de la coalición. Un texto en el mejor estilo de los linchamientos a que los comunistas que estaban "en la línea" sometían a los que no lo estaban desde las páginas de Pravda o Izvestia. Una respuesta inquisitorial, amenazadora, despreciativa y bronca.

Y muy típica de los comunistas. Entiendo que Torres López ya es mayor para saber con quién está tratando y sacar las conclusiones pertinentes. Pero me permito el lujo exponerlo con claridad: lo de menos en esa lamentable pieza de sectarismo dogmático es ella misma. Lo importante es lo que el autor, sin querer, viene a confesar y que quizá haga meditar a Torres el sentido de sus esfuerzos, esto es que, en efecto, IU no es otra cosa que una tapadera del Partido Comunista de España que, en el fondo de su corazón, sigue siendo el heroico partido de José Díaz, Dolores Ibarruri y el glorioso padrecito de los pueblos, José Stalin. ¿Se duda? Démosle la palabra el señor Javier Parra: "Quizá se olvide el señor Torres que el 90% de los carteles que pega Izquierda Unida los pegan comunistas; que el 90% de los actos que organiza Izquierda Unida los organizan comunistas; que gran parte de las sedes de Izquierda Unida son de los comunistas". ¿Entendido? Comunistas, espíritus de acero bolchevique, hombres entregados hasta el martirio, que no se corrompen, no son enchufistas, no ningunean a los camaradas valiosos y, por supuesto, tienen derecho a bautizar sus clubs de alpinismo como les parezca sin que haya de venir ningún apesebrado putativo del PSOE a decirles lo que tienen que hacer.

Una última palabra respecto al hecho de que alguien pueda bautizar una organización de alpinismo de las Juventudes Comunistas con el nombre de Ramón Mercader (quien, por cierto, yace en su tumba en Moscú, escrita en caracteres cirílicos), que tiene su aquel. Si el mundo fuera distinto y viviéramos en un paraíso angelical, la idea del nombrecito tiene gracia porque Ramón Mercador fue hábil con el manejo del piolet, instrumento simbólico del alpinismo. Pero, siendo la realidad como es y habiendo sucedido lo que ha sucedido en la historia, quien haya puesto ese nombre a una organización del Partido Comunista es un analfabeto, un demente o un tipo al que conviene no perder de vista.

¿Y qué son sus superiores? No lo sé, pero es claro que, si IU no es otra cosa que una pantalla tras la que asoma su peluda oreja el Partido Comunista, el Partido Comunista tampoco es otra que una organización en la que sigue latente -bien se ve- el espíritu criminal del estalinismo.

diumenge, 5 de febrer del 2012

Cambio de tercio.

Les ha salido de cine a los socialistas la renovación. Con los mil ojos del Argos de los medios concentrados en el congreso de Sevilla, han dado un ejemplo de cambio democrático y civilizado. No ha habido tensiones graves ni fracturas y hasta en el aspecto humano se han ganado un aplauso los dos candidatos por su elegancia en el trato mutuo.

Hablábamos ayer de anécdotas. Todas se concentraron en una: la duración del recuento. Dos horas para contar 956 votos mientras los delegados que los habían depositado esperaban en el auditorio dieron pie a todo tipo de cábalas y rumores. Hasta se temió un empate y muchos cayeron entonces en la cuenta del error de tener un número par de delegados. En el hashtag #38congresopsoe (ahora hay que mirar siempre Twitter cuando se quiere saber cómo va algo) menudeaban las hipótesis y comentarios, muchos humorísticos. En el eskup de El País el plumilla de guardia no sabía qué escribir. Entre tanto, todas las redacciones digitales con las dos biografías, la de Rubalcaba y la de Chacón, preparadas para colgarlas al saberse la noticia. Tengo para mí que emplearon el tiempo en ponerse de acuerdo en cómo actuarían al conocerse el resultado. Por eso les salió tan espontáneo; porque lo habían preparado.

Rubalcaba está en el penúltimo peldaño de una larga carrera política. De él se podrán decir, y se dirán, muchas cosas menos que carezca de experiencia y experiencia valiosa. Haber sido el ministro del Interior que acabó con ETA es suficiente para legitimarlo. Ahora le toca algo también muy difícil: levantar un partido que acaba de sufrir dos amargas derrotas electorales y todavía puede sufrir otras dos en Andalucía y Asturias.

Rubalcaba es un veterano y sabrá qué hacer pero, como opinar es gratis, Palinuro lo practica con frecuencia y este es un buen momento. El nuevo Secretario General tiene cuatro años de oposición en los que deberá preparar su partido ideológica y orgánicamente para ganar las elecciones generales de 2015. En cuanto a la ideología, el asunto está muy claro por lo que Rubalcaba ha dicho repetidas veces: reconstruir la socialdemocracia. Para esto, Palinuro se remite a sus tres propuestas de ayer como eje vertebrador: 1º) defensa de derechos, libertades y Estado del bienestar; 2º) separación de la iglesia y el Estado; y 3º) elaboración de un programa socialdemócrata europeo para conseguir una salida de izquierda de la crisis. De todo ello y de más en este terreno tienen que ocuparse las fundaciones del PSOE, especialmente la Fundación Ideas, que deben actuar como think tanks. Hace ya muchos años que el socialismo ha descuidado la perspectiva teórica, acuciado por un pragmatismo gubernamental y ahora tiene un largo trecho por recorrer. La teoría no se inventa. Hay que elaborarla.

Orgánicamente el partido necesita una sacudida de arriba abajo. Es llamativo que el PSOE tenga menos de la cuarta parte de mlitantes que el PP. Es casi como si quisiera convertirse en una máquina electoral al servicio de un partido de cargos. Que quizá no sea mala idea, pero sería preciso debatirla. De momento está claro que la baja militancia es un efecto de la financiación pública de los partidos que, al tener los ingresos más o menos asegurados, no necesitan hacer campañas de afiliación. Mientras se decide la cuestión, lo sensato es procurar nuevos militantes y, con ello, rejuvenecer el partido. Al propio tiempo cabe explorar formas nuevas de adhesión, innovar en el modo en que el PSOE se relaciona con la sociedad. Al menos es lo que creo entender cuando Rubalcaba habla de "abrir el partido a la sociedad". Aquí lo lógico parece ser explorar las posibilidades que ofrece el ciberespacio para este tipo de pretensiones.

En todo caso, la tarea del PSOE es diferenciarse claramente de la derecha (con la que se le ha asociado a raíz de las políticas económicas neoliberales del Gobierno de Zapatero II) y de la izquierda a su izquierda, de la que se llama a sí misma izquierda transformadora y cuya cabeza visible es IU. La diferenciación sólo puede hacerse, de nuevo, mediante la clarificación de un proyecto socialdemócrata hoy por hoy muy confuso. La socialdemocracia, en cuanto gestión alternativa del capitalismo debe ser opuesta a la gestión neoliberal de la derecha, cosa que se ha perdido en gran medida a causa de la crisis.

La socialdemocracia es también el elemento distintivo frente a esa otra izquierda que se llama a sí misma transformadora sin haber conseguido transformar nada en los últimos 35 años y que también puede llamarse radical o revolucionaria, pero solo de puertas para dentro.

Un partido socialdemócrata con un programa socialdemócrata y cuatro años para convencer al electorado español y para hacer casa común los socialdemócratas europeos.