dimarts, 31 de gener del 2012

El micrófono chivato.

Otra vez lo han pillado, ahora previendo una huelga general en razón de la reforma laboral que piensa acometer. Tengo para mí que en muchas ocasiones los micrófonos abiertos no lo están por casualidad sino premeditadamente, son como los famosos globos sonda. Aguirre llamando hijoputa a un adversario hace saber cómo se las gasta la lideresa con los allegados: al pan, pan; y al hijoputa, hijoputa. Igualmente el coñazo de desfile de Rajoy mostraba el lado humano del político. Todo el mundo sabe que los desfiles son un coñazo, especialmente para los que desfilan, pero no se puede decir porque son manifestaciones del brazo armado de la Patria. No se puede decir, pero se dice y así el pueblo se encuentra con lo que ama: un patriota en pantuflas.

También pillaron a Zapatero un buen día confiando a Gabilondo que a él, a ellos (los políticos siempre hablan primera del plural y dicen "nosotros") le(s) interesa que "haya tensión". ¿Qué es en realidad? Un mensaje a sus huestes para que se movilicen. La "huelga general" de Rajoy es otro mensaje, vía chivatófono a las suyas para que hagan lo mismo y a los posibles huelguistas, que sepan que está preparado. La huelga general es la última confrontación porque, después de ella, las cosas vuelven a su cauce y, si acaso, se convocará otro paro en algún tiempo.

Para los otros, la huelga general ha tenido siempre una dimensión mayor. Era el último acto, antesala de la revolución y por eso, sus teóricos solían hablar de huelga general revolucionaria. Los trabajadores paraban la producción, se hacían con las industrias, los consejos obreros las gobernaban y la revolución se ponía en marcha. A ver quién gestiona hoy empresas multinacionales o filiales de multinacionales y transnacionales, y quién organiza y encauza la llegada de cincuenta millones de turistas que son nuestra principal fuente de ingresos. No hay comité ni gosplan que pueda procurar viajes, estancias, pernoctas, pensión completa, fiestas, visitas turísticas para cincuenta millones de personas.

Una huelga general que carece de toda perspectiva de acción posterior y ni siquiera puede prolongarse más allá de veinticuatro horas con los habituales líos de servicios mínimos, piquetes, rompehuelgas, etc., no es más que una política de gestos. El chivatófono sirve a Rajoy para mostrar a los huelguistas putativos que la huelga ya está descontada, como los valores en bolsa. En el peor de los casos Méndez y Toxo pueden atribuir al Presidente la convocatoria del paro.

Durante la Dictadura los comunistas inventaron un extraño híbrido: la huelga general política. Es decir, huelga general revolucionaria pero con buenos modos. La idea era que el paro general se interpretase como un rechazo unánime al régimen político. Pero la situación ahora es muy distinta. Aun suponiendo que cupiera llamar régimen con aviesa intención al régimen actual, la legitimidad de éste depende de los votos, no de las huelgas.

En fin, a ver si la próxima vez que haya un micrófono abierto se oye a Rajoy decir : "Our industrial relations reform is going to send the Unions on strike." Sobre todo teniendo en cuenta que se lo estaba explicando a su colega finlandés a quien sin duda encantó el melodioso castellano del español. Menos mal que estaba el micrófono abierto y se enteró alguien.

La imagen es una foto de La Moncloa , en el dominio público).

dilluns, 30 de gener del 2012

La censura en Facebook

Esta es la portada del libro de Txalaparta, Sexual Herria, de Itziar Ziga, que Facebook anda censurando en los muros de la gente. Según algunos lo que molesta a los administradores de la red social (o a quienes denuncian la imagen) es la teta desnuda de la rubia; según otros, la escena de explícito lesbianismo; según otros, ambas cosas y según otros, finalmente, nada de eso sino el hecho de que se trate de dos vascas, a buen seguro presuntas terroristas. ¿No enseña una de ellas la teta? ¿Y no está la palabra ETA contenida en TETA? Sin duda, una clave secreta. La publicación es puro entorno de la banda terrorista y quizá no baste con censurarla y haya que detener a las dos jóvenes por el bien de España porque seguramente están sentadas sobre un zulo y, en todo caso, un buen pedrusco que no parece muy erótico.

La más verosímil es la hipótesis político-terrorista porque la imagen en sí misma considerada no solo no es censurable sino altamente recomendable para evitar las tentaciones de la carne. No sé porqué mirándola se le vienen a uno ecos de cilicio y, desde luego, esa alpargata enrollada a la romana en la robusta pantorrilla de la moza respira alegría, vida sana y nada de concupiscencia. Es que estos de FB son unos meapilas.

Los pequeños son grandes; los grandes, pequeños.

Garzón no es más que un modesto juez. Un hombre nacido en una también modesta familia jiennense que, gracias a su esfuerzo, su voluntad, su vocación, consiguió culminar su anhelo de ser lo que hoy es, juez. Un juez como tantos otros sobre cuyos hombros anónimos pesa la sublime tarea de hacer justicia en España. Un juez modesto a quien las circunstancias dieron la ocasión de decidir sobre cuestiones de enorme importancia para su país y para el mundo entero. Y siempre, unas veces mejor, otras peor, supo estar a la altura de las circunstancias. Nunca se doblegó ni escondió. Su sentido del deber y de la justicia lo llevaron a tomar decisiones que lo enfrentaron a enemigos muy poderosos y que otros quizá hubieran evitado.

Por todo eso, porque es un modesto juez y un hombre cabal, miles de ciudadan@s nos movilizamos en su apoyo y ayer lo mostramos en la calle una vez más. Porque Garzón sí nos representa. Representa aquello por lo que luchamos: decencia, transparencia, justicia, coherencia y valentía. Y eso se lo reconocemos muchos que hemos sido críticos con él. Porque cuando unos valores son atacados en una persona, esa persona representa los valores. Los de quienes buscan justicia al cabo de setenta años, quienes no quieren que la política sea cosa de corruptos, quienes quieren que la judicatura no tenga ideología. Ninguna, y se limite a ser justa y equitativa.

No se me ocurre qué otra personalidad pública podría suscitar este apoyo popular espontáneo, desinteresado, por importante que sea o encumbrada que esté. Los pequeños son grandes.

Igual que los grandes son pequeños. Para comprobarlo basta leer la otra noticia de la portada de Público en la imagen. El apellido Urdangarin aparece peligrosamente cerca del substantivo "trama". De ahí a hablar de "trama Urdangarin" hay un paso. ¡Qué pequeños llegan a ser los grandes! Una trama puede tenerla hoy cualquiera. El Bigotes, por ejemplo.

Crónica de las primarias del PSOE, IX.

Un artículo más como el de ayer de El País (Chacón & compañía) y Chacón gana la Secretaría General por goleada. La pieza es larguísima y rebosa información de insider. Pero suena demasiado a susurro de militante veterano que se las sabe todas. Veterano y revenido. Ahí tenemos a Griñán denunciando nada menos que guerra sucia contra Chacón. Parece como si, efectivamente, PRISA fuera a la carga. El sábado Felipe se pronuncia por Rubalcaba y el domingo El País da un repaso a Chacón.

En ese repaso se mezclan los agravios por las preferencias de Zapatero hacia Chacón en sus años de gobierno y los fríos datos sobre las actividades empresariales de unas gentes ajenas al partido socialista pero cercanas a él y al gobierno en relaciones sobre las que el artículo proyecta sombras de diversa densidad. A todo esto, claro, guantazo final a Zapatero que aparece como un político voluble, caprichoso y de un favoritismo con los suyos cercano al de los últimos Austrias.

Por partes. La historia de la especial relevancia y el mimo con que Zapatero trató siempre a Chacón suena, en efecto, a rabieta de militante revenido y un pelín misógino. ¿O hace falta recordar que, en el gobierno de Zapatero, Rubalcaba era primer vicepresidente y prácticamente factótum en política interior? No es que se lo tratara con especial deferencia; es que en muchas cosas el presidente era él pues con él fue, y no con Chacón, con quien el Presidente consultó el giro de 180º de mayo de 2010.

En cuanto a la acusación implícita de que la candidatura de Chacón es una maniobra empresarial que responde a intereses económicos particulares, la cuestión es bien clara: todos los gobiernos las tienen. Otra cosa distinta es si son legales o no y, si no lo son, para eso están los tribunales. En el PP los intereses empresariales no solo apoyan al gobierno sino que están en él. Y en el caso de los gobiernos anteriores del PSOE, los de Felipe, también había intereses empresariales apoyando a los gobernantes y en densas relaciones económicas con ellos, unas más claras que otras. Pero esos intereses empresariales eran los que en los círculos del espionaje de la guerra fría se conocía como Nash (más o menos "nuestro" en ruso). PRISA se benefició de sus relaciones privilegiadas con los gobiernos de Felipe González. Incluso ponía ministros, siendo el caso más conocido el de Jorge Semprún. Semprún: ignoro si hay otro caso de un hombre que haya sido ministro de un país conservando la nacionalidad de otro. Bueno, sí, el Che Guevara. Aunque no sé si la comparación es adecuada.

Pero ese es el fondo del artículo: la dura competencia. A ver si después de las amarguras del fuego amigo de Zapatero el partido va a caer ahora en manos de Miguel Barroso, Jaume Roures y una confusa galaxia de aventuras empresariales de oscuros recovecos. Y eso se viste de argumentos políticos, apelando a las pasiones más elementales, el patriotismo de partido. Hay una conspiración de fuerzas ajenas, de alienígenas que quieren ocuparlo como ocupaban los cuerpos de los honrados ciudadanos de Santa Mira en La invasión de los ladrones de cuerpos. Vamos, vamos, señores.

Pero lo más asombroso de esta pieza literaria es su feroz misoginia. Se da por supuesto que Carme Chacón es una pura fachada, un pelele manipulado por su marido y un amigo o socio de su marido. Es más, se la presenta como un muñeco de guiñol o de ventrílocuo que repite al modo papagayo una serie de frases hechas ("eslóganes y frases precocinadas" dice el castizo redactor), como si los demás dirigentes políticos y candidatos que van de mitin en mitin dijeran cosas originales y distintas en cada uno de ellos. Y ese juicio tan duro, tan hiriente, tan contrario a lo que los hechos prueban, se basa ¿en qué? En que es mujer. Si fuera varón nadie diría que estuviera manipulado por su esposa. Aunque así fuera.

Realmente el artículo es muy injurioso, más de lo que su autor ha calibrado. No sé si Rubalcaba dirá algo. Palinuro lo haría.

diumenge, 29 de gener del 2012

Hoy manifa de apoyo a Garzón.

Los procesos -por llamarlos de algún modo- con que la derecha y los sectores más reaccionarios de la judicatura tratan de poner fin a la carrera del juez Garzón tienen una clara intencionalidad política. Además del daño al juez, quieren sentar un precedente, escenificar un escarmiento por si alguien más en el futuro se siente tentado de hacer justicia a las víctimas del franquismo. Ni justicia a las víctimas, ni condena de los crímenes de la Dictadura, ni memoria histórica ni nada: el franquismo no se toca. Si los "historiadores" de la Real Academia de la Historia pretenden legar a la posteridad una imagen de Franco tan edulcorada que ni dictador lo consideran, la derecha y la judicatura tratan de blindar su condición jurídica: no hubo crímenes y, si los hubo, han prescrito.

A estas alturas cualquiera ve claramente que en los procesos antigarzón confluye todo tipo de motivaciones partidistas e inconfesables: la envidia de sus oscuros colegas, las artimañas procesales de los sospechosos de la Gürtel, que tratan de anular lo instruido por Garzón e irse así de rositas, la reacción de una derecha neofranquista que quiere dejar impunes los crímenes de la Dictadura. Con el íntimo aplauso de cierta izquierda, cercana a la abertzale y desde luego de esta última, que ve en Garzón el juez que derrotó a ETA y, para hacerlo, persiguió y desmanteló su entorno económico y civil en lo que para unos fue una actividad judicial eficacísima y, para otros, un ataque a los derechos fundamentales y las libertades públicas de los vascos.

Por si las motivaciones no fueran suficientemente indignas, las tres causas rebosan anomalías y peculiaridades que las ponen en evidencia a ojos de cualquiera interesado en el derecho al juicio justo, al debido proceso, en definitiva al amparo de la justicia, que es el fundamento mismo de la sociedad democrática: el ministerio fiscal no acusa, un juez instructor asesora a la acusación, otro forma parte de otro tribunal en otra de las causas contra Garzón y parece respirar animadversión hacia este, no se admiten las pruebas que propone el acusado ni sus recusaciones y los tiempos procesales se alteran en su detrimento.

La tercera causa, que pasará a vista oral en breve, es tan disparatada que el propio Garzón ha dicho que la instrucción es una interpretación sesgada, parcial y no verdadera en relación con lo acreditado en la causa y le muestra su "más contundente y absoluto rechazo". La acusación, que empezó siendo de prevaricación, ha mutado en una de cohecho impropio. Lo que Garzón no ha dicho pero Palinuro sí es que ya sería el hispánico colmo y muy digno del coso nacional ver cómo se condena al juez por el mismo presunto delito por el que acaba de absolverse a Camps.

Crónica de las primarias del PSOE, VIII.

En la jornada de ayer ambos candidatos sacaron su mejor artillería y echaron el resto. Cada uno en su estilo. Y ofrecieron lecturas muy distintas en claves que deben desentrañarse.

Rubalcaba tuvo un acto intergeneracional, como sus organizadores subrayaron una y otra vez por si alguien no se hubiera enterado de que esa es la respuesta a las críticas que apuntan a la edad del candidato. En verdad no hacía falta porque esas críticas fueron muy desafortunadas y se silenciaron de inmediato. La discriminación por razón de edad es tan odiosa como por razón de sexo o del color de la piel.

Además de intergeneracional, el acto de Rubalcaba exhibió el apoyo del símbolo del triunfo; contó con la presencia de Felipe, algo que tiene un alcance difícil de minusvalorar. Felipe sigue siendo un referente incuestionable en el PSOE, circunstancia que puede verse modificada por el hecho de haber tomado partido. En esto, Zapatero ha sido más exquisito y mantiene una estricta neutralidad. Pero es que los dos candidatos han sido ministros suyos mientras que solo Rubalcaba lo fue de Felipe. Este a su vez ha mostrado tacto, ha hecho profesión pública de querer "mucho" a Chacón y ha recordado que él no vota al no ser delegado en el congreso. Pero allí estaba, junto a Rubalcaba, lo cual es lógico porque han compartido gobierno y trabajado juntos mucho tiempo. Pero puede tener efectos negativos para la causa que apoya pues refuta la pretensión intergeneracional.

Por su parte Chacón no se quedó atrás. Llenó el Bellas Artes de mujeres y proclamó que no hay nada más poderoso que ellas. Lució a su vera a María Teresa Fernández de la Vega, así como otras mujeres relevantes, ministras, exministras, del PSOE. Pero aquí las personas importaban poco; lo que importaba era la condición femenina, el sexo, el género, según el término que cada cual prefiera en este nuevo debate entre castizos y políticamente correctos. El acto se concibió como un paso más en la emancipación de las mujeres, es decir lo que se entiende como la perspectiva de género aplicada a las primarias.

Efectivamente la perspectiva de género tiene mucha fuerza, sobre todo en el PSOE, que se considera su paladín. Su mero planteamiento pone al partido en la situación de tener que pronunciarse en términos prácticos acerca de algo que predica mucho en los teóricos: la igualdad efectiva de hombres y mujeres. Más en concreto, en esa condición de igualdad, el hecho de ser mujer favorece a Chacón, aunque no sea más que por ley de probabilidades.

Palinuro sostiene asimismo que también le favorece el hecho de ser catalana, incluso por la misma ley de probabilidades.

Sin embargo, estos dos factores -ser mujer y catalana- basan su fuerza en su especificidad, en su condición minoritaria (cosa que se aplica contra la lógica numérica a las mujeres) y, si bien este hecho suele gozar de buena prensa, también corre el riesgo de parecer divisionista, particularista, sectario.

En todo caso fue una buena jornada en las primarias.

(La primera imagen es una foto de HombreDHojalata, y la segunda, una foto de PSOE de Extremadura, ambas bajo licencia de Creative Commons).

dissabte, 28 de gener del 2012

Retrocesos.

Rajoy aseguraba en noviembre pasado por centésima vez que la solución de la crisis empezaría al día siguiente de cambiar el gobierno de Zapatero por uno que hiciera las cosas como Dios manda. La confianza se restauraría por ensalmo, el crédito manaría como ríos de leche y miel, se crearía empleo y podríamos volver a vivir por encima de nuestras posibilidades. Bueno, lo último es de mi cosecha; pero es lo único que cabe decir para no tomarse a chirigota que, después de dos meses de gobierno, la confianza se ha ido a pique en compañía de las notas de las agencias de calificación, el crédito se ha restringido más y ya no solo acogota a las PYMES sino también a empresas como Spanair y el paro sigue aumentando vertiginosamente. Y todo lo que el gobierno ha hecho hasta la fecha ha sido subir los impuestos (IRPF e IBI), congelar salarios y pensiones (o sea, bajarlos), eliminar subvenciones (excepto las de la iglesia católica) y reducir gasto público. Pues, menos confianza, menos crédito y más paro. Para buscar alguna salida, trata de reanimar la burbuja inmobiliaria sin darse cuenta de que hay un stock de viviendas sin vender de aquí a la luna porque nadie puede hoy comprar un piso ni aunque bajen de precio.

Pero si las medidas de política económica son puros palos de ciego (tanto que ni siquiera saben con qué déficit terminarán el año) en otros territorios las cosas están mucho más claras: marcha atrás en todos los avances. En el ministerio de Justicia de Gallardón se vuelve a la ley del aborto de 1985 que convertía la interrupción del embarazo no en un derecho de la mujer sino en una lotería. Y permiso paterno para las menores. Todo esto por adelantado de lo que vaya a decir el Tribunal Constitucional. Y el Consejo General del Poder Judicial elegido por los jueces en el más rabioso corporativismo, no por el parlamento que todo lo politiza. ¡Si lo sabrán ellos que son quienes politizan! A ver por dónde salen en cuanto al matrimonio homosexual, el resultado de sumar peras con manzanas, según célebre parábola de la alcaldesa de Madrid. Me juego algo a que no les dejan llamarse "matrimonio". La han tomado con la palabra. No me explico qué hacen los homosexuales del PP, salvo que hayan decidido practicar el celibato.

Los obispos vienen a re-evangelizar España, perdida de la mano de Dios. Monseñor Pujol se ha metido en un jardín con los homosexuales quienes, según él, no hacen lo que conviene a la sociedad. ¿Se puede ser más simple? Y otro arzobispo ha cuestionado que Soraya Sáez de Santamaría pronuncie el pregón de las fiestas en su pueblo pues solo está casada por lo civil. Es decir, a ojos de la iglesia, la vicepresidenta vive en concubinato, en amancebamiento, mientras su unión no esté consagrada por el matrimonio eclesiástico, que es un sacramento. Debe reconocerse cierta diplomacia en el clérigo para no llamar concubina a Sáez de Santamaría. La iglesia, sin embargo, está perdiendo su grandeza: la voz de San Juan nunca tembló al acusar de concubinato a grito pelado a Herodías... En eso solo nos queda el obispo Fernández de Córdoba que bien claro lo deja: lo que no sea connubio cristiano es fornicación. Pues empiecen por reevangelizar el gobierno, que falta le hace.

Tajante y decidido ha estado también este gobierno en materia de derechos de autor. Sin más ha aprobado el reglamento de la Ley Sinde y ha firmado el ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement), una especie de Ley Sinde a escala europea, firma de la que nadie parece haberse percatado en España pero que nos convierte en el gendarme antipiratería por excelencia. Es el país de los contrastes simultáneos pues ocupa el tercer lugar en piratería en el mundo entero y ahora también el primero en antipatería. Afortunadamente es costumbre inveterada en estos pagos no cumplir las leyes.

Este asunto de los derechos de autor en la red es muy complejo. Con la suficiencia que lo caracteriza el ministro de Cultura aplica la táctica alejandrina al nudo gordiano. Pero no sé si no será para peor. Viendo que es algo muy incierto, Zapatero decidió no hacer nada y dejó el reglamento sin aprobar. A lo mejor es lo más prudente, en lugar de empezar a sablazos con el frenesí del parvenu como si la cosa estuviera clara. Y no lo está.

Lo primero es entender el problema en sí, definirlo objetivamente, no desde una de las partes. Una de estas dice que las empresas de descargas hacen negocio pirateando material protegido y lesionan los derechos de las empresas y de los autores. La otra dice que se limita a poner a un precio más bajo un material que, en el mercado normal, tiene un precio excesivo. Si nos fijamos, la cuestión no es otra cosa que lo que siempre se ha conocido como mercado negro y el mercado negro normalmente no es sino un signo de que el mercado blanco no funciona. La industria de contenidos tiene que redefinir su modelo de negocio y no tratar de protegerlo legislativamente, porque es caro e imposible. El ACTA convierte a las empresas digitales, los portales, los sitios, en gendarmes de los derechos de autor, cosa que contradice una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que prohíbe que las operadoras rastreen la red para evitar descargas ilegales y, en cuanto a la Ley Sinde en españa, habrá que esperar a que se produzcan las primeras querellas por violación de derechos fundamentales, de la libertad de expresión, el derecho a la protección judicial, el secreto de las comunicaciones y otras menudencias.

Si nos descuidamos, vuelve la censura. El PP quiere impedir que TV3 emita un programa titulado Monarquía o República, aduciendo que podría ser dañino para la monarquía. Es el sempiterno argumento de la censura: se censura algo para "que no haga daño". Y el daño, por supuesto, lo definen los censores. Ningún régimen que descanse sobre la censura merece respeto.

Estamos retrocediendo. A todas luces.

divendres, 27 de gener del 2012

La triste realidad.

La triste realidad es que, mientras un jurado popular absuelve a Francisco Camps, el juez Garzón, quien destapó la trama Gürtel de corrupción en una de cuyas dependencias se encuentran los trajes que no se regalaron al President, corre el riesgo de expulsión de la carrera judicial.

La triste realidad es que, mientras decenas de miles de compatriotas, asesinados durante la guerra y la postguerra, yacen en las cunetas y en fosas comunes perdidas por los campos de España, el juez que trató de hacer justicia a las víctimas está procesado bajo la acusación de prevaricar por haber querido investigar los crimenes del franquismo.

La triste realidad es que cuando en varios países se ha podido llevar ante la justicia a los responsables de los crímenes de pasadas dictaduras gracias, entre otras cosas, a la avanzada interpretación del derecho del juez Garzón, él mismo está procesado por haber querido aplicar su doctrina en su propio país.

La triste realidad es que los españoles volvemos a andar por el mundo obligados a explicar por qué nuestra patria se aparta del común sentir de las naciones civilizadas que consiste en repudiar toda dictadura, exigir las responsabilidades penales que correspondan y dar satisfacción a las víctimas.

La triste realidad es que la nación, como siempre, persigue a sus mejores hijos y es condescendiente y hasta aplaude a los que la envilecen.

Que sigue habiendo víctimas, o herederos de ellas, y victimarios, o herederos de ellos.

Que no se ve la democracia como un sistema plural que institucionaliza el conflicto, sino como uno monolítico en el que se impone la victoria y se aniquila la diferencia.

Que aunque el espíritu contemporáneo reclama la secularización del poder político y la separación de la iglesia y el Estado, la iglesia católica tiene una presencia agobiante en las instituciones, en el sistema educativo, en la opinión pública, mediante pronunciamientos permanentes de la jerarquía sobre la legislación, y en los Presupuestos Generales del Estado.

La triste realidad es que este predominio de la iglesia y su jerarquía (cuya intención parece ser volver a evangelizar España) viene de muy antiguo y goza de amplio apoyo incluso entre los sectores que debieran propugnar la secularización y el laicismo; entre los liberales y hasta en la izquierda. Cosa nada insólita. La venerada Constitución de 1812, que tanto se identifica con el nacimiento de la conciencia de la nación española, a su vez, en su artículo 12 proclama solemnemente que: "La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas, y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra." La esencia de la nación española es el catolicismo. Y todavía queda camino por desandar pues las otras religiones (las falsas) malviven, pero no están prohibidas.

La triste realidad es que este juez que ha pretendido criminalizar un régimen esencialmente español por ser nacionalcatólico está sentado en el banquillo y su fuerza y su garantía residen en la gente en la calle y en los observadores extranjeros. Como siempre.

(La imagen es una foto de http://www.presidencia.gov.ar/, bajo licencia de Creative Commons).

dijous, 26 de gener del 2012

Crónica de las primarias del PSOE, VII.

Se acerca el congreso y el final de las primarias y, aunque nada sea descartable en un último momento, parece que la campaña de los dos candidatos ha tenido buen tono y hasta buen gusto. Ha sido abierta y franca, sin incurrir en descalificaciones ni dar pábulo a quienes quieren ver bronca.

Después del varapalo del 20-N al PSOE le hacía falta ponerse en marcha otra vez, sacudirse la modorra de la derrota, encontrar nuevo pulso. Y le ha salido bastante bien. En el congreso se tomará la decisión probablemente con escasa diferencia de votos, pero la unidad del partido no está en cuestión en modo alguno.

El único escollo que aún debe salvar quien ocupe la Secretaría General será el de las elecciones andaluzas. El resultado de estas puede ser la última campanada del toque de difuntos o la primera nota de una diana floreada. Los candidtatos piden con entusiasmo la segunda pero el feo asunto del ERE fraudulento amenaza con la primera. Andalucía no es Valencia.

Se sigue echando en falta una mayor profundización en contenidos. Chacón produjo un titular al decir que "No daremos un paso atrás ante el PP ni la Iglesia" pues casi parecía que se iba a abordar el asunto de la política religiosa que sigue anclada en las prácticas franquistas. Pero no había tal: se refería la candidata a las declaraciones de un arzobispo que objeta a que una casada por lo civil pueda ser pregonera, que considera inaceptables. Desde luego. No se ve qué tenga que ver el estado civil con la capacidad para pregonar. Pero el perjuicio que la iglesia causa a una ciudadanía democrática no radica en las incongruencias de los obispos, sino en la situación de privilegio inaceptable de la confesión en su conjunto, con la jerarquía a la cabeza. Y de eso es de lo que hay que hablar.

Algo parecido sucede con el candidato Rubalcaba que quiere cambiar su partido aun advirtiendo que no será fáci; y lo será menos si no dedica más tiempo a aclarar cómo piensa cambiarlo y en qué sentido. Invocar el retorno a la socialdemocracia (¿clásica?) está bien pero es insuficiente. Pongo un ejemplo: François Hollande, que está en los prolegómenos de los preparativos del inicio de la campaña de las presidenciales ya ha dicho que se propone reformar el sistema financiero francés. Luego veremos cómo se propone hacerlo. Aquí podríamos intentar lo mismo: ver qué hacemos con el sector financiero. De eso también hay que hablar.

(La primera imagen es una foto de HombreDHojalata, y la segunda, una foto de PSOE de Extremadura, ambas bajo licencia de Creative Commons).

La justicia en Valencia.

No es la primera vez que Francisco Camps se libra in extremis de los tribunales por una decisión de estos que contradice las expectativas más amplias y razonables. Ya en los comienzos de esta pintoresca historia judicial de los trajes regalados y no regalados al mismo tiempo, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, Juan Luis de la Rúa, "más que amigo" de Camps, decidió archivar la causa en contra de El curita. Recurrida la decisión, el Tribunal Supremo obligó a seguir con ella allí donde Camps ya se daba por absuelto y sus seguidores empezaban a pedir que los acusadores se pusieran de rodillas.

Ahora puede pasar lo mismo. Camps ya se ha lanzado por la pendiente de la lírica, diciendo que la decisión del jurado muestra que su presidencia era inmaculada y María Dolores de Cospedal, en la rutinaria rueda de prensa sin preguntas ha aprovechado para hacerlas ella: ¿quién devolverá la honorabilidad a Camps y Costa? Mientras la sentencia no sea firme, esa honorabilidad seguirá en el alero. Y la sentencia no será firme, de momento, por cuanto puede recurrirse y probablemente se recurrirá. Tendrán que hacerlo la acusación particular, el PSOE, y el ministerio fiscal. Esa insólita absolución, tanto más difícil de entender cuanto que recae en un momento en que el juez Garzón esta siendo juzgado por iniciar el caso Gürtel, del que trae causa la regalada elegancia de Camps, contradice lo que todo el mundo esperaba y, sobre todo, contradice las pruebas.

Por el mismo acto -la aceptación de los regalos- hay dos condenados que confesaron voluntariamente el delito, Rafael Betoret y Víctor Campos, devolviendo las prendas malhabidas, y dos absueltos, Francisco Camps y Ricardo Costa, que en un principio estuvieron dispuestos a confesar pero luego decidieron encomendarse a la "justicia de sus conciudadanos". Han salido beneficiados, pero la situación es absurda: una misma acción no puede ser culpable y no culpable al mismo tiempo. Es sencillamente ridículo. Es cierto que la confesión de los primeros no demuestra la culpabilidad de los segundos; pero también lo es que estos no han probado ser inocentes sino que el jurado ha decidido que tampoco está probada la culpabilidad, ignorando tranquilamente la confesión de los dos condenados que esa sí que no ofrece dudas.

Así que modérese Camps, refrene sus ímpetus retóricos Cospedal y esperemos a que haya apelación para ver qué dicen los jueces profesionales. Porque lo que ha dicho el jurado atenta contra la lógica.