miércoles, 13 de marzo de 2019

Horror vacui

Hay una naturaleza en la Naturaleza que contradice la refutación de Pascal, y de mil Pascales, del horror de la Naturaleza al vacío. Esa naturaleza es la naturaleza humana, que aborrece el vacío. Es un dogma en todas las artes. La famosa página en negro a la muerte de Yorick en la novela de Laurence Sterne, Tristram Shandy es una de las muchas genialidades del texto. Y una excentricidad de gran audacia. Piénsese en los medios, todos con pánico al vacío. Una pantalla de TV fundida en negro. Una radio muda. Son las artes, son los medios ¿y no había de serlo la política, que es arte y medio al mismo tiempo?

La decisión abstencionista de la CUP ha dejado un hueco, un vacío. Sus votantes, forzados a abstenerse, al voto nulo o a otro partido. Horas ha tardado el vacío en empezar a colmarse. Poble Lliure (que también participa en el Consell) apunta a una candidatura "rupturista" el 28-A. No ando muy cierto qué quiera decir "rupturista". Suena a ruptura de la ruptura, y algo complicado. Pero, sea o no rupturista, antes de nada, es. Se ha llenado el vacío. Esto será más o menos posible por razones logísticas, pero es un colmado de vacío político.

Si la candidatura se consolida, muchas cosas van a moverse en el ámbito indepe y en el cupaire en concreto. Y con consecuencias imprevisibles. Lo anuncia, en tono agrio, la CUP, que avisa a Poble Lliure de que sus relaciones "se verán afectadas". Solo cuando el asunto tiene mucho fondo se sueltan semejantes perogrulladas y, encima, en tono amenazante. Don Perogrullo amenazador. Dense de antemano las relaciones por "afectadas", ¿y qué? ¿Habrá condena pública, anatema, controversia sobre quién representa verdaderamente el espíritu de la CUP?

Puede ser y es bastante indiferente. Más merece la pena especular con las reacciones de electores y elegibles al hecho de que una candidatura haya colmado un vacío. Bastaba con pasearse por tuiter: abstencionistas a la fuerza. Trasvases de votos a la desesperada. Una efervescencia que se intensificará con la nueva candidatura, que abrirá opciones.

La imagen del abrazo de Artur Mas y David Fernández  con motivo del 9-N de 2014 tiene mucha fuerza simbólica. Y continúa teniéndola, aunque sus protagonistas hayan sido maltratados posteriormente y de muy diferente modo por las peripecias humanas. Es el símbolo de la transversalidad de la revolución catalana, su diadema republicana (si tal cosa existe) en la que es impensable que falte alguna pieza.

Si se permite una debilidad personal, a Palinuro le gustaría ver a David Fernández y Antonio Baños  de diputados en Madrid, y una candidatura "rupturista" bien podría incorporarlos. Una presencia de "antisistemas" en el Congreso español permitiría aclarar esa acusación de la izquierda española a la independentista catalana de estar embelleciendo a la corrupta burguesía propia por la muy innoble razón de que es la propia. 

Poble Lliure enarbola un programa indepe radical y formula una crítica feroz a los que considera "partidos reformistas" catalanes. Justamente esa es la mejor garantía de que se vigilará la unidad de acción del bloque independentista, cuya fuerza viene dada porque eexpresa todo el arco político y social catalán. Sin exclusiones. El programa máximo equilibrará posibles tendencias a conformarse con el programa mínimo. 

Frente a la CUP, Poble Lliure dispone de un argumento clásico, dictado por la experiencia de siglos: para censurar, hay que implicarse. No es un tropo, sino la enésima versión de la dualidad de la trinchera y la torre de marfil.