sábado, 9 de diciembre de 2017

Muy oportuno

Muy oportuno teniendo en cuenta con quién nos jugamos los cuartos. Con un partido imputado en procesos penales, metido hasta el cuello de sus más elevados dirigentes en la corrupción, en donde la mentira, el engaño, la falsificación están a la orden del día. Cuando no ven un jaguar en un garaje y no saben quién les paga los trajes, ignoran en dónde andan 500 millones de euros de una tasas judiciales que cobraron indebidamente. Pues en algún sitio ignoto a donde podrían ir 500.000 votos a candidaturas "radicales" si les dejan. Un partido que colabora con la justicia machacando a martillazos los discos duros pruebas en procesos o perdiendo expedientes incriminatorios por cientos de millones de euros presuntamente afanados por sus dirigentes.

Una joya de partido, presidido por un individuo cuya catadura moral quedó establecida en una afirmación vergonzosa a comienzo de su mandato: "no he cumplido con mi palabra pero sí con mi deber".

¿Cabe esperar cualquier cosa de gente así? Supongo que no lo duda nadie. Otra cosa es que quienes debieran estar señalando estos datos todos los días, los partidos de la oposición, se atrevan a hacerlo. Al contrario, no solo no lo hacen sino que simulan otorgar crédito a las medidas adoptadas por un gobierno y un partido inmersos en la corrupción, como si fueran personas de fiar.

Las organizaciones sociales hacen muy bien en organizar procedimientos paralelos para garantizar la limpieza de los comicios hasta donde puedan. Por cierto, también sería recomendable que trajeran observadores extranjeros. Aparte de la motivación evidente, se añade que la Junta Electoral Central no quiere ni verlos porque dice que no son necesarios. Por supuesto, para ella, no; son necesarios para todos los demás. En consecuencia, los observadores extranjeros deben venir y observar aunque sea sin el reconocimiento oficial de la Junta. No se les puede impedir y el reconocimiento no les hace falta.

De haber algún tipo de discrepancia en los resultados entre la Junta Electoral Central y los observadores, no habrá duda alguna de cuáles serán más fiables.