domingo, 19 de noviembre de 2017

Tintin y Milou en mi ayuda

Está costando, pero voy enderezando mi triste suerte en Flandes, en donde se puso el sol, pero no mi voluntad de mantener mis posts. 

Muchas, muchas gracias a quienes me habéis ayudado en la tarea. Muchas también a quienes han ofrecido soluciones y sobre todo a quienes me han acogido en su casa y me han prestado un ordenador para remediar mis males. Por ellos estoy aquí. La imagen es una nostalgia. Hoy tenía planeadas sendas visitas al museo de Tintin y los de arte antiguo y moderno, pero, a la vista de la penosa situación y gracias mi amistad con el capitán Haddock, he contado con la ayuda del intrépido reportero para vencer los inconvenientes tecnológicos. Nos desquitaremos el martes. El arreglo ha sido posisble gracias a la colaboración de mi amigo Jordi, que me ha facilitado los trastos y la decisiva de su compañero Atul quien, con su extraordinaria competencia informática, ha transfornado un teclado francés en otro inglés y este en otro español que dispone hasta de ññññññ. Impresionante, ¿eh?.

Mañana, lunes, podré trabajar desde el Parlamento europeo y las cosas irán volviendo poco a la normalidad. Además, pretendo cumplir mi plan originario y enredar lo que pueda.