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sábado, 17 de diciembre de 2016

Un lugar en la cumbre

La otra mujer indiscutible protagonista de la jornada fue Susana Díaz. Su empeño no tiene nada que ver con el de Forcadell; ni su posición institucional; ni su circunstancia personal. Díaz no representa nada. Se representa a sí misma. Y no como adalid de una posición programática concreta (pues sus consideraciones públicas hasta la fecha son vaguedades de arengas electorales) sino como opción personal para la provisión del puesto de secretario general de su partido. El procedimiento empleado es de campaña de imagen de profesionales: está tanteando el terreno, viendo con qué apoyos cuenta en las bases antes de anunciar su candidatura que todo el aparato, los varones y los "ex", o sea, el establishment, da por cierta. Y cierta debe de ser. Pero no está oficialmente proclamada, a diferencia del bueno de Sánchez que va por ahí proclamando su deseo de ser SG.

La dama tiene aun un periodo de recomposición de imagen después de la muy desafortunada que proyectó como defenestradora de Sánchez. Aquella imagen de los 17 conjurados, la defenestración, la constitución de una gestora títere que lleva dos meses haciendo titiritadas y la presencia mediática de Díaz actuando como regenta de hecho, provocó la rebelión de las bases del PSOE. Reconducir la situación, controlar a la militancia con las argucias de los aparatos y recomponer la imagen de Díaz lleva su tiempo. La batalla ahora en el PSOE es el tiempo: si las agrupaciones críticas consiguen acelerar las primarias o la junta gestora las posterga.

Se oye a veces que la animadversión y el rechazo a Díaz se debe a su condición de mujer. Y algo de eso hay. Un machismo de fondo que se detecta en las expresiones. Algo detestable, pero que no invalida la crítica no basada en el género sino en el juicio que merecen sus actos. Y es muy negativo. Si realmente a Díaz le interesara más el destino de su partido que su medro personal en él, se pondría al frente de la manifestación en pro de las primarias cuanto antes. Cuanto antes un proceso formal en el que Díaz confronte su programa con el de los hipotéticos contrincantes. Luego, al votar, serán los militantes quienes decidan cuál será el programa y la orientación del PSOE.

Mención aparte merece la aparición de Rodríguez Zapatero a componer la imagen que se ve en la ilustración.  Y tan aparte. El simbolismo es llamativo. El último líder con mando unge ("bendice", según el titular) a la siguiente. Puro marketing electoral.

viernes, 16 de diciembre de 2016

La ungida

La rebelión en el PSOE no ceja. Las agrupaciones se reúnen, debaten, firman declaraciones, manifiestos, exigen convocatoria de primarias y de Congreso extraordinario para poner fin a esta situación de interinidad y provisionalidad. En ella, además, están produciéndose disparates y atropellos en el orden interno que el PSOE no podrá subsanar después así como así. La justa golpista toma medidas que no le competen, persigue y castiga a quienes no obedecen bovinamente sus consignas, designan elencos de intelectuales orgánicos, fieles a su orientación conservadora y derechista a fin de fabricar una camisa de fuerza ideológica al partido. El aparato está incondicionalmente al servicio de los golpistas, cuyas decisiones celebra en tono ditirámbico, mientras acalla, censura o tergiversa las de los ámbitos llamados "críticos".

La defenestración de Sánchez, el 1º de octubre fue el comienzo de un nuevo tamayazo porque se trató de impedir de modo abrupto que se produjera una decisión de alianza del PSOE con la izquierda, de la que no había ninguna prueba empírica. Es decir, fue una maniobra preventiva ese típico recurso de todos los poderes tiránicos para garantizar su prosperidad. En este caso, se esgrimía la sospecha de Sánchez iba a pactar con Podemos y los indepes. Al margen de si una sospecha puede justificar algo o se trata simplemente de eso, de un golpe de mano de unos individuos contrarios a la opinión mayoritaria del partido y su dirección, hay algo más. En efecto, una operación de sustitución del SG, Sánchez, por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz.

El golpe de mano no solo trataba de desviar el curso político del partido sino poner en marcha una conspiración palaciega para hacer secretaria general a Díaz. Cualquiera que siga su trayectoria puede ver que la carrera de la señora es la de una funcionaria del PSOE, una política profesional pues, desde 1997 (fecha en que, con 23 años, accede a su primer cargo, como secretaria de organización de las Juventudes Socialistas andaluzas) hasta hoy, ha ido de oca en oca, siguiendo el cursus honorum del burócrata socialista, hasta llegar (de momento) a la secretaría general del PSOE-A y presidenta de la Junta de Andalucía. A la SG llegó por aclamación pues se presentó única candidata a las primarias; a la presidencia, como consecuencia de ser SG.

Una carrera de veinte años enteramente dentro del PSOE. Es de suponer que toda la falta de experiencia que tiene de la vida civil, laboral y social en general, la compense con experiencia orgánica, del funcionamiento interno, del control de los órganos, las mayorías, los equilibrios de intereses y familias. El éxito fulminante que obtuvo con el golpe de mano del 1º de octubre y el nombramiento de una gestora de títeres, demuestra que Díaz domina a la perfección el aparato del partido, que la reconoce como la ungida, la que viene de atrás, señalada por los dioses del socialismo, según su compañero Lambán, o sea, la señalada, predestinada, la que tiene la unción y el crisma.

De ahí que, alarmadas las elites caciquiles, los barones y viejas guardias con la agitación que se extiende por las bases gracias a las redes sociales, anden pensando en organizar algún tipo de simulacro de  primarias que permita elegir a la ungida sin que tenga que competir en dura lid electoral. Porque, en efecto, la rebelión democrática de la militancia parece ya imparable. En Sevilla hay un órgano central de coordinación de todas las iniciativas en pro de primarias y congreso y en Madrid se presentó hace unos días un manifiesto en ese sentido. 

Va  a ser muy difícil que se pueda acallar esta protesta general o desactivar la tendencia a exigir la convocatoria de primarias. La obstinación de la Junta en mantener su actitud dilatoria para dar tiempo a la ungida a componerse una imagen electoralmente presentable puede ser contraproducente. Ya está siéndolo. Sube la indignación en las redes y actos como las impecraciones del otro día en el cementerio civil ante la tumba de Pablo Iglesias probablente irán a más.

Hasta que finalmente, el avance de la democracia en el PSOE acabe por descrismar a la detentadora del crisma.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Tartufismo

El culebrón del PSOE es un gran espectáculo. Va alternando todos los géneros dramáticos, desde los más graves a los más livianos. Empezó en tonos trágicos, con lady Macbeth Díaz llevándose bajo el brazo la cabeza del Rey Duncan Sánchez. Siguió luego un vodevil o juego de los equívocos en el que los personajes cambiaban de bando y de discurso y se acusaban de mil pecados. Volvió un tono trágico, cuando el tirano toma medidas contra los vencidos defensores de la plaza y multa a estos, expulsa a aquellos y sustituye a aquellos otros. Emergió después el drama romántico en la memoria de un Guillermo Tell que defiende las libertades y derechos de su pueblo. Y ahora aparece la comedia bajo la forma de esta explicación que da la dirección gestora y provisional de sus intenciones a futuro. Estas consisten en posponer la fecha en que se ha de posponer la fecha en que se ha de posponer la fecha de la celebración del famoso congreso y las correspondientes primarias.

Los argumentos del portavoz de la gestora harían feliz a Tartufo. Empieza el hombre por garantizar que habrá primarias, dando así por supuesto que alguien las puso en cuestión. Se justifica la postergación de la convocatoria del congreso con la necesidad de abrir un proceso de reflexión, un debate político, y presentar luego al cónclave algún tipo de documento programático. Ni sus poderes dan para eso ni, en la situación actual, se lo puede permitir. La intención oculta de dar boleto al PSC antes de la convocatoria del congreso es torpe e inicua. En lugar de dejar que sea aquel quien decida en un asunto tan importante para el PSOE, intentan enfrentarle con un hecho consumado. Esto de presentar a los demás hechos consumados es una práctica detestable. Al margen de otras consideraciones sobre la gestión de la junta gestora, la práctica la califica por su malicia.

Como la rebelión de la militancia. Los gestores del PSOE respetan el derecho de los militantes a reunirse, faltaría más, pero hacen tanto caso de las exigencias de esas reuniones como de la lluvia. Las reuniones, dicen, son el espíritu mismo del PSOE. Pero nosotros estamos a lo que estamos, es decir, a hacer esta brillante oposición y se ruega a los mirones que no entorpezcan, que miren el interés general y no el personal. Es un puntapié en la espinilla de Sánchez. Curiosamente no de Susana Díaz que lleva dos meses de precampaña electoral de Sevilla a Jaén, pasando por Madrid y Bruselas.

Criticar a los demás aquello que uno mismo hace es el corazón de la hipocresía. Si la hipocresía tiene corazón.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Pugna de líderes

Estos datos coinciden con el espíritu que se respira en las redes. Hay una especie de movilización de las bases, que encadenan reuniones, asambleas, consejos para transmitir la exigencia de Congreso y primarias inmediatos. Nadie duda de que Díaz cuenta con muy altos y poderosos apoyos, la complicidad de los barones y la sumisión del aparato y su provisional órgano gestor. Pero es convicción general que eso no le servirá de nada porque en las primarias votan los militantes y, según los sondeos, el 70 por ciento prefiere a Sánchez y el 30 por ciento a Díaz.

Que esta situación debe de ser así se prueba a contrario viendo que el sector "susanista" o golpista o como quiera llamársele no ha publicado sondeo alguno, aunque lo tendrán. Pero no será bueno. Por lo demás, la táctica dilatoria, dejar pasar el tiempo por si así se calman los ánimos y Susana Díaz recupera algo de imagen, no sirve más que para encrespar los ánimos ya que la junta gestora está excediéndose en sus atribuciones manifiestamente. Y las intervenciones de la vieja guardia socialista en favor de Díaz, sobre ser escasamente convincentes y movilizadoras también producen efectos contrarios. 

No hay si no convocar congreso y primarias inmediatas, dejar de hacer trampas y de utilizar el PSOE como un casino privado. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Operación Sultana

La campaña para hacer tragar al PSOE a Susana Díaz como secretaria general va a plena máquina. Lo que no quiere decir que esté cosechando resultados optimos. Ni siquiera aceptables. Hace unos días, su gabinete de relaciones públicas le organizó un viaje a Bruselas sin ningún contenido concreto ni asunto específico que tratar. Simplemente, un paseíto por Europa a cuenta del erario y a hacerse unas fotos con los políticos y dignatarios más sobresalientes para dar a la señora Díaz, cuyos viajes por el extranjero y aun España no parecen haber sido cuantiosos, unos aires cosmopolitas de los que carece en absoluto. Del aparato de propaganda para ensalzar su figura como estadista de proyección europea, bien se ve, se encargó la Junta de Andalucía que subió unos tuits haciéndose lenguas de la importancia mundial de su jefa. El viaje carecía de sentido y, de ser algo, tendría carácter de partido porque la señora Díaz fue a Bruselas a entrevistarse con los socialistas. En realidad, tampoco el PSOE hubiera podido dar cuenta de la visita porque la mentada es presidenta de la Junta de Andalucía y Secretaria General del PSA, pero no del PSOE, aunque actúe como tal, cual buena usurpadora. La cuenta de twitter que debió informar del viaje de la Sultana debía haber sido la del PSA. Pero eso le parecía poco a la interesada.

Es esta confusión permanente de papeles, son estos sobreentendidos, estos disimulos y suplantaciones los que están convirtiendo lo que, de hecho, es la campaña electoral de Díaz a la SG del partido que tiene dividido y paralizado por sus intereses, en un ejemplo de manipulación y abuso verdaderamente sórdidos a la par que cómicos. El presidente de la Junta de golpistas del PSOE, allanado en todo a los deseos de Díaz, ha aplazado a enero la reunión del Comité Federal prevista para diciembre con el solo objetivo de dar tiempo a la buena señora a hacer olvidar su golpe de mano del 1º vendimiario para desalojar a Sánchez con ayuda del escuadrón pepero del PSOE, González, Rubalcaba, Corcuera, Bono, etc). Y tiempo también para fabricarse una imagen menos odiosa y estúpida de la que tiene y se ha ganado a pulso.

Tal era el objetivo del paseo por Bruselas en donde, según anunciaban encantados sus servidores, sería recibida por Martin Schulz y hablaría en algún lugar de particular relumbre. Del hablar nunca más se supo; la prensa no dice nada y, de haberse producido la charla, habrá sido al grupo socialista español porque parece que, siguiendo inveterada costumbre de los políticos españoles, la Sultana no habla más que su propia lengua.

Y, del encuentro con Schulz, nada de nada. Lo cual es lógico para cualquiera que sepa cómo funcionan los asuntos públicos en Europa, en donde el personal no está para hacerse fotos que luego puedan los becarios de turno (estilo Sultana) lucir en el patio propio para apuntalar sus pretensiones de hacerse con un cargo que, a todas luces, le viene grande. Así que Schulz no recibió a Diaz en su despacho por falta de tiempo y, al final accedió a verse con ella en un pasillo para hacerse una foto y durante tres minutos. Si descontamos el tiempo de la pose para la foto y el de los traductores, es obvio que los tres minutos se fueron en saludarse y no del todo: "Buenos días./Guten Tag, wie geht's Ihnen?/¿Cómo? ¡Ah, si! Andalucía es una región de España..." Fin. Tres minutos (la Junta afirma que fueron 15) y a la calle. Debe de ser la foto más cara que haya pagado la Junta de Andalucia. Porque las que se hicieron los tres politiquillos (Sánchez, Iglesias, Rivera) que fueron a la base de Torrejón a que Obama les diera una palmada en el hombro a la puerta del WC, las pagaron los gringos.

En realidad este viaje era completamente innecesario y solo obedece a la obsesión de la Sultana por contraprogramar a Sánchez quien, sin ningún tipo de ayuda de su propio partido, goza de un apoyo entre la militancia que Díaz no tiene. Al contrario, por donde va tiene la virtud de encalabrinar a la gente con esa marrullería infame, consistente en postularse para la SG contando con todos los medios y apoyos del aparato, pero sin decirlo claramente. Está esperando que la propaganda y el juego sucio de sus seguidores consigan lo que, por ahora, parece harto difícil: que la militancia cambie de afición y, en vez de apoyar al defenestrado, apoye a la defenestradora.

La tarea es ardua y los propagandistas de la Sultana no paran barras en los mayores dislates. Uno de estos correveidiles de la jefa, un señor Jiménez, ha tenido la desvergüenza de pedir a Sánchez que congele su candidatura, por supuesto mientras él mismo y el resto de los mandados de la junta golpista publicitan por doquier la candidatura de Díaz y esta, como se ve, utiliza todos los medios válidos o inválidos para imponerse. Esa petición es tan miserable e inmoral como la de pedir a un corredor que se ate los pies antes de comenzar la carrera.

Lo que faltaba a esta operación de coronar el golpe de mano contra el PSOE con una candidatura que acabará de hundirlo en la pesadilla de la España cañí era ver a la jefa de los golpistas haciendo el ridículo en Bruselas. 

jueves, 24 de noviembre de 2016

El héroe dubitativo

Vaya, vaya. El drama del PSOE, ya casi culebrón, da siempre alguna sorpresa. La entrada en campaña de los dos contendientes putativos, Díaz y Sánchez, no ha podido ser más dispar: la de Díaz, planificada, con asesoría de comunicación, apoyo y difusión en los medios, planes de altura para Andalucía, España y Europa. Campaña clásica, doctrinal, en la que no se dice literalmente nada.

Sánchez, que no cuenta con los medios de Díaz, pues es un afuereño al aparato (que controla el acceso institucional a las redes) ha ido más por lo personal, íntimo y sincero. Pero con ideas y ánimo rompedor. Es otro mundo. Los medios lo comparan con don Quijote, por eso de hacerse la carretera. Pero don Quijote estaba armado de una convicción firmísima en la bondad de su propósito. Ni una duda le hizo jamás tomar los gigantes por molinos. Mientras que Sánchez ha mejorado de cabalgadura (ahora tiene coche) pero ha empeorado de ánimo. Duda. Es un héroe dubitativo, como Orestes dudaba si matar a su madre o no; como Hamlet si hacer lo propio con la suya y su amante, asesino de su padre; como Raskolnikov si matar o no a la vieja usurera y es de esperar que nadie vea aquí alusión alguna; como Emanuele Bardone duda entre morir como Emanuele Bardone o como el General della Rovere.Tanto duda que casi parece un antihéroe. Y eso que cuenta con el explícito respaldo de Pérez-Tapias, antaño su adversario y que hoy puede ser el Pílades de Orestes, el Horacio de Hamlet, la mujer a quien Raskolnikov confiesa su crimen, su alter ego.

Aun así, Sánchez duda y quiere pulsar la actitud de la militancia antes de proclamar su candidatura. Eso está bien e indica prudencia y realismo. Pero, para que la militancia tenga alguna actitud que pulsar es preciso ofrecerle algo sobre lo que pronunciarse. Ideas, vamos, propuestas. Y aquí es donde el candidato a candidato debe pararse a pensar y elaborar un discurso (un relato, según se dice hoy) coherente para la mayoría del personal. Esto es, algo armado, congruente, identificable como parte de un proyecto y no consignas aisladas carentes de significado. Eso del proyecto colectivo, que huele a Podemos por la vía asamblearia, hay que dejarlo para el final. Si el pretendiente presenta sus propuestas, ya se animará la gente (o no) a tomar decisiones colectivas. Y si ese programa no es el de una izquierda socialdemócrata reformista de izquierda moderada (que no conservadora) que Palinuro viene proponiendo, sería estupendo conocer cuál es el programa. Sobre todo para que el héroe dubitativo saque de la duda a sus posibles apoyos, que son muchos, a juzgar por lo que se detecta en las redes.

Por cierto, si quieren encontrar un contexto histórico para simbolizar el momento, lo tienen en la sublevación contra el francés de 1808 y la consiguiente guerra de independencia. Las juntas provinciales, negando obediencia al rey, pedían la convocatoria urgente de una Asamblea Nacional o Cortes Constituyentes. Igual que las federaciones y agrupaciones del PSOE, negando obediencia a la Gestora, exigen un Congreso urgente y primarias. Si hay que aconsejar a nuestro dubitativo héroe un modelo por imitar, nadie mejor que Juan Martín Díez, El Empecinado, héroe del momento y notable ejemplo de obstinación hasta el martirio en su lucha contra el invasor y luego contra el absolutismo, que era otra forma de invasor. Pero no llegarán las cosas a esos extremo. Es de suponer que en el PSOE haya la flexibilidad suficiente para apoyar un programa de este tipo frente al acartonado colaboracionismo con la derecha que proponen la actual dirección material e intelectual así como sus grandes focos mediáticos y sus intelectuales orgánicos.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Por Andalucía libre, España y la Humanidad

Allá va la nación andaluza a competir con las otras naciones españolas pero algo renegadas. Al impulso se ha sumado Teresa Rodríguez, la líder de Podemos, avisando de que Andalucía es de algún modo una nación. Como si no supiera en dónde está o en qué consiste. Y le interesa encontrarla pronto porque, para cuando lo haga, Díaz está ya en Bruselas, a hacerse ver en la Humanidad del himno de Blas Infante, el de "tierra y libertad".

El País, convertido en gaceta oficial de la campaña de Díaz por la SG, hace lo que puede por darle imagen Y para ello nada mejor que mostrarla sumergida en un mar de cámaras y micrófonos, como si fuera Clinton. No solo informa sobre el presente de su pupila sino también sobre el futuro, pues anuncia una viaje nada menos que a la UE que, como tal, carece de toda localización precisa por ser un ente de razón que habita en lugares tan distantes como Helsinki o Atenas. El problema de El País es que a la candidata a la SG no la votan los electores ni sus lectores, sino los militantes. Entre estos, Díaz tiene malísima prensa por el golpe de mano que lideró para deponer a Sánchez. Y eso no se arregla yendo a Bruselas, si es a Bruselas a donde va.

En todo caso, parece perfilarse, de momento, un duelo a dos por la SG. El otro, Sánchez, que se estrena el sábado, casi como si fuera un rally, el comienzo de una cruzada. Todavía puede añadirse alguien más a la contienda (y no es descartable la posibilidad de Pérez-Tapias, quien ya compitió contra Sánchez en otra ocasión) y hacerla más reñida.

La candidatura de Sánchez parece tener el apoyo de las bases que no están con su adversaria. Pero solo lo parece. Ahora hay que materializar ese apoyo de algún modo, hacerlo visible durante cuatro o cinco o seis meses, hasta la convocatoria de las primarias. Es decir, Sánchez necesita nombres, símbolos, una identidad, un logo. No puede ser solamente "el hombre que devolverá el PSOE a los militantes". Porque, sobre no decir nada, no es lo que los militantes quieren; quieren elegir un SG del que no tengan que avergonzarse. Además de la identidad el llamado "proyecto" de Sánchez necesita un programa. Sucinto y claro: regeneración del Estado, fin de la corrupción y profundización democrática. Reforma constitucional que afecte a la Corona (con inclusión de un referéndum) y al status de la iglesia católica. Constitución económica en la que se establezca un sistema de protección de las nuevas capas de trabajadores en una etapa de intensificación de la explotación capitalista. En cuanto a Cataluña, apertura de una negociación para un referéndum pactado de autodeterminación de los catalanes.

Un programa de izquierda moderada, reformista, típicamente socialdemócrata.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El Programa 2020

Me pilla esta noticia de la comisión de sabios leyendo el último libro de Javier Paniagua (El socialismo. De la socialdemocracia al PSOE y viceversa), editado por Cátedra, y de inmediato me ha venido a la memoria la historia del "Programa 2000", que relata Paniagua con bastante sentido del humor. Es que son spitting images o, como decía una tía mía de raigambre gallega, escupidiños.

Hay un pálpito general, compartido, de que el PSOE pasa por momentos de tribulación, de turbulencias. Hay conciencia de excepcionalidad y, por lo tanto, de transitoriedad. Las discrepancias arrancan en la duración de esa transitoriedad. Las bases parecen exigir congreso y primarias de urgencia y a la voz de "ya". La junta gestora prefiere tomarse su tiempo. El partido está desnortado. La junta advierte la necesidad de replantearse fines y medios, táctica y estrategia, poco menos que refundar el PSOE. Y ahí es donde aparece el Programa 2000 pero hoy, mismo procedimiento, mismos resultados. Se reúne una amplísima comisión de sabios, se elaboran unos papeles salidos de diversas brainstorming sessions y luego se remiten a las agrupaciones para comentarios. Al final, hay una montaña de papel imposible de racionalizar en proyecto alguno viable. En consecuencia, se nombra un comité reducido de la comisión de sabios para que redacte un texto conciso, resumido, a modo de catecismo y que, por la fuerza de las cosas y la necesidad de contentar a todo el mundo, no dirá nada nuevo. Pero habrán transcurrido diez meses que quizá sea de lo que se trata, según apuntan los maliciosos del campo de Sánchez.

Si realmente se buscara una refundación del PSOE, ¿no hubiera sido más razonable remitirse a la Conferencia Política y la Declaración de Granada de los tiempos de Rubalcaba? Ni se ha intentado. Prueba de que aquellas manifestaciones no tenían contenido real y eran una justificación del giro del PSOE hacia un partido de centro, de Estado, dinástico y turnista. Justo lo que le ha llevado a la situación en que se encuentra.

Sánchez, a su vez, parece lanzado a un autoconstituido proceso de primarias que ya están cuestionándole las gentes del aparato. Primero la revisión doctrinal y, luego, la cuestión personal. El proyecto de Sánchez de peregrinar por las agrupaciones puede ser un motivo más de enfrentamientos en el PSOE, según sean las tendencias de las agrupaciones, por o contra Sánchez.

"Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete".

domingo, 6 de noviembre de 2016

La situación de la izquierda, I

La sociedad mediática vive a velocidad de vértigo. El "caso Espinar", del que aún nadie sabe en qué consiste en concreto, aparece ya cerrado para siempre, como el caso Madoff o el crimen de Cuenca. Lo interesante ahora no es si hay tal caso o no, sino los efectos en cascada que ha producido y que revelan las turbulencias de fondo en la gran alianza de IU y Podemos. Juicio condenatorio de Cayo Lara; réplica destemplada de Pablo Iglesias; contrarréplica indignada de Alberto Garzón. Y, de momento, nos quedamos aquí. La nueva política es idéntica a la vieja, al menos, la tradicional de IU: bronca a todas horas.

El señor Martínez Pujalte, exdiputado del PP, acaba de ser imputado por un juez por sendos presuntos delitos de falsedad y cohecho. Algo mucho más definido que "el caso Espinar". ¿Espera alguien escuchar a algún cargo del PP condenando al imputado? ¿Espera alguien siquiera un rumor de descontento? Esa es una diferencia marcada entre la derecha y la izquierda. En la izquierda, un indefinido "caso Espinar" que ni está ni es probable que esté en los tribunales, provoca un terremoto interno y saca a luz fracturas ocultas con amago de posteriores enfrentamientos. En la derecha algo mucho peor no suscita ni un suspiro.

Ese exagerado sentido crítico consigo misma de la izquierda es una de sus perdiciones. Sentido crítico no demasiado realista porque si hay algo humanamente probable es que la fuente del "caso Espinar" esté en el propio campo, en la candidatura que se enfrenta a la de Espinar por el Podemos de Madrid. Por supuesto, tal cosa ni se menciona directamente, pero se da a entender si, como dice Iglesias, se trata de una campaña de El País para hacerle daño a él, pues la candidatura de Espinar es la que él apoya. En el otro lado se hará caso omiso de la atribución de responsabilidad, pero habrá enfado por el hecho de que el líder se haya decantado públicamente por la candidatura de Espinar y quizá se pida un apoyo explícito de Errejón. Con lo cual ya tendremos montada un pelea de líderes por el mando, por equipos interpuestos, pero exclusivamente personal. La política aquí no cuenta y la ideología ni se sabe lo que es. Se trata de una lucha por el poder. ¿Qué otra explicación tiene montar una especie de primarias no de candidatos sino de programas dentro del mismo partido?

La situación de la izquierda, II

El otro sector de la izquierda ha jugado muy mal sus cartas, con mucha impericia. Cosa impropia de un partido que se precia de ser izquierda moderada, democrática, institucional, incluso dinástica y garante de la estabilidad tanto en el gobierno como en la oposición. Un partido con esa conciencia de sí mismo no puede valerse de un golpe de mano y de "sargentos chusqueros", según Borrell, porque eso es recurrir precisamente a aquello que se dice querer evitar. ¿El resultado? A la vista está: un caos presidido por una gestora presuntamente ilegal, que no sabe qué hacer y, además, toma las decisiones por un partido parlamentario que es rehén de la derecha. Si el PSOE saca los pies del tiesto en el Congreso, Rajoy disuelve, convoca elecciones anticipadas y pilla a los socialistas sin candidato y teniendo que improvisar uno en plena batalla campal dentro del partido. 

¿No se les había ocurrido a los conjurados del 1º de octubre que abrían la caja de Pandora con tanto éxito que ni la esperanza dejarían en ella? ¿No veían estos amantes del equilibrio, la estabilidad, el orden y la moderación que lanzaban su partido, en un precario esquife a los rápidos de un río tumultuoso? A lo mejor no valen tanto como ellos mismos creen.

En el mejor de los casos, cabe interpretar que la inoperancia e irrelevancia que esperan al PSOE en esta legislatura se verán como una especie de sabático para retirarse a los cuarteles de invierno a reanimar el languideciente cuerpo de su centenaria organización. Pero no será. Se prevé una larga y amarga batalla con varios fuegos cruzados entre candidatos que difícilmente resistirán la tentación de acudir al juego sucio. Y eso sin contar con el añadido de esa candidatura de Pedro Sánchez que está fraguándose extra portas, con el apoyo de una militancia indignada, el manejo de las redes sociales y, según tengo entendido, una campaña de microfunding, ya con aromas podémicos. 

Es difícil calibrar las perspectivas de una candidatura que se presenta al margen de los cauces habituales y como una peripecia con ínfulas de liderazgo personal. No sabemos cuánto aguantará Sánchez frente a los previsibles ataques de su partido y tampoco si consigue imponerse antes de que esos ataques empiecen. Pero será difícil que fragüe como tal candidatura sin presentar un programa que se distinga claramente del del PSOE que lo ha expulsado y del de Podemos, que ha intentado suplantarlo. Y ese programa tiene que incluir una propuesta de negociación con Cataluña con vistas a la realización de un referéndum.

Lo que no sea eso, ya ha fracasado.

martes, 1 de noviembre de 2016

Represalias

El grupo parlamentario socialista expedientará a las 15 diputadas díscolas del "NO". 

Dos modestos comentarios al respecto:

Primero. Ya oigo a los de la correcta "incorrección política" clamando contra el progresismo paleto de emplear el femenino en los universales. Algo que solo puede hacer quien ignore que su carácter masculino está en la mente divina, la ley natural, el espíritu de la lengua y los usos de la raza. Será verdad. Mi intención es simplemente señalar que, de las 15 voces negativas, 9 son de mujeres, la mayoría, casi dos tercios. Va bueno: las mujeres siguen siendo invisibles, aunque sean mayoría porque así lo quieren aquellas excelsas autoridades. Solo hay una posibilidad de que Dios, la Naturaleza, la Lengua y los Usos nos autoricen a escribir las quince diputadas díscolas y es que las quince sean mujeres. 14/1 tampoco vale; vence el 1. Será divino, natural, lingüístico y consuetudinario; pero también ridículo.

Segundo. Sin duda el grupo parlamentario actúa dentro de sus poderes. Al parecer, la pena prevista es pecuniaria, de 600 euros; más o menos el SMI. Habrá quien exija algún tipo de represalia o castigo mayor. Lo relevante aquí no es si el grupo puede hacerlo o no. Lo relevante es clarificar quién toma las decisiones sobre la acción parlamentaria del PSOE, teniendo en cuenta que este está en una especie de limbo, al cuidado de una Comisión Gestora cuya función, caso de tener alguna que no sea pagar los recibos corrientes, es convocar un congreso extraordinario. ¿Toma las decisiones de este y mayor calado la Comisión Gestora? ¿En virtud de qué mandato? Sobre todo cuando, además, sabe fehacientemente que tiene en contra a la mayoría de la militancia.

Porque a su más que dudosa legalidad, la Comisión Gestora añade una descarada parcialidad. En realidad, la comisión es una especie de junta con un programa propio, al margen, bien se ve, del partido. No puede erigirse en juez porque es parte y todo lo que haga será nulo. Los expedientados podrán recurrir a los órganos pertinentes del PSOE y este tendrá que salir del limbo y actuar. No puede permitir, por ejemplo, que la Comisión Gestora haga una campaña sistemática de descrédito de la candidatura de Pedro Sánchez a la SG por la muy lamentable razón de que sea la candidatura de aquel a quien la comisión destituyó hace un mes de muy malos modos. Malísimos.

viernes, 28 de octubre de 2016

Contraataque por la retaguardia

Foucault, sabido es, da la vuelta a Von Clausewitz y dice que la política es la continuación de la guerra por otros medios. Una de las estratagemas que señalan todos los teóricos de la guerra es retirarse a tiempo, si es posible fingiendo una derrota para contraatacar después con fuerza renovada. Y hacerlo cuando el enemigo está debilitado por los destrozos que le dejara la victoria de la abstención, que es un caso típico de victoria pírrica.

El movimiento táctico de Sánchez parece estar articulado por un triunvirato compuesto por Sánchez, Borrell y Patxi López, lo que le da mucha solidez. Y parece asimismo sustentado en las 94.000 firmas, recogidas por José Antonio Rodríguez, el mítico alcalde de Jun, exigiendo congreso extraordinario como mandan los estatutos. No tengo muy claro qué pueda hacer el campo contrario, hoy compuesto por una confusa amalgama de la Comisión gestora, la Comisión Ejecutiva y la señora Díaz, que ya es un cargo en sí misma.
Si esta noticia se confirma y parece que se confirma de la forma más contundente y fulminante que cabe hoy día, esto es, a través de un tuit. En él Jordi Évole anuncia que Sánchez estará en el Salvados del domingo. El tuit es este: "dar la cara" es lenguaje castizo, por cierto. Das la cara para que te la partan. Como de pugilato. Pero el retorno de Sánchez toca la fibra romántica del personal, es como el retorno de Edmond Dantès, el Conde de Monte Cristo, a tomar cumplida venganza. Es la recuperación del liderazgo político tras una derrota. Una astucia o un destino. 

Los de la amalgama lo tienen crudo. Exigir mandato imperativo es inconstitucional y, para separar a los votantes en conciencia de la condición de diputado o militante del PSOE habrá procedimientos y no será posible que lo decida una comisión gestora o gestante por mucho que geste, ni una Comisión Ejecutiva por mucho que ejecute, ni la señora Díaz por mucho que señoree.

Si es inevitable un congreso extraordinario exprés, será para zanjar el conflicto interno y convocar primarias a la secretaría general. La petición de la militancia habrá de entenderse como un acto soberano del cuerpo electoral y lo primero que hace un cuerpo electoral es votar. Primarias, pues. Y a ellas se presentaría Pedro Sánchez, ahora quizá en singular lid con la presidenta de Andalucía. Procedimiento abreviado de dirimir un conflicto sin llegar a la batalla campal.

Supongo que Sánchez, el triunvirato, ganaría las primarias holgadamente. Eso significaría retorno del PSOE a la política de NO es NO. El acuerdo de la abstención se hizo con un PSOE pero ahora el PSOE ha cambiado; el acuerdo cambiará. La amenaza de ir a terceras era una baladronada disfrazada de benevolencia al modo jesuita. Bajo ningún concepto querría Rajoy ir a unas elecciones habiendo de enfrentarse a un PSOE reunificado en la voluntad de impedir un gobierno de la derecha y con un liderazgo, el de Sánchez, que se ha ganado cuantiosos apoyos entre el electorado y no solo del PSOE.   

Descubierta la baladronada -mala táctica militar- el baladrón pasa a ser rehén de aquel a quien quería intimidar. Para evitar terceras elecciones, el PP hará lo que sea, incluso derogar su legislación anterior. Y si no... elecciones anticipadas. 

¿Y si, a pesar de todo, no las convoca y deja que la legislatura languidezca sin más? Y eso bajo un gobierno que ya ni en funciones está pues no puede sacar adelante su programa si es que lo tiene, que no parece. En ese caso, la oposición, PSOE, Podemos e indepes catalanes podría ponerse de acuerdo en un programa mínimo para forzar la salida del gobierno: una moción de censura con el compromiso de que el primer acto del nuevo gobierno fuera convocar las aplazadas terceras elecciones.

Y permítaseme llevar mi optimismo un poco más allá, acercarme al terreno utópico ahora que celebramos el 500 aniversario de la publicación de la Utopia de Moro. Imagínese que esas tres fuerzas políticas llegan a un acuerdo de formar un gobierno de izquierda, previa aceptación del PSOE de abrir un proceso de negociación entre España y Cataluña. 

Solo la idea tiene un rechazo muy amplio entre los socialistas, ciertamente. Pero digan estos qué alternativa hay a abrirse a la izquierda cuando es evidente que la militancia está en contra de la apertura a la derecha. El terreno queda expedito y lo único que se precisa es que esa militancia sea consecuente consigo misma y apoye la apertura de una proceso de negociación entre España y Cataluña en los términos que enuncia el señor Tardà en el debate de investidura que yo titularía referéndum o referéndum, para mí la mejor de la sesión. Una intervención abrumadora y emocionante. Ninguno de los otros políticos representa una causa con el grado de pasión, de comedimiento, de contundencia y orgullo con que lo hace este hombre. 

La propuesta de Tardà es meridiana: seguiremos la hoja de ruta hasta el referéndum unilateral de 2017, salvo que haya negociación. Voluntad explícita de negociación, sin duda. Pero el problema no es el principio, sino su articulación: la negociación bilateral España-Cataluña (supuesto que los nacionalista españoles puedan asimilar este binomio) plantea de inmediato el sempiterno problema de qué sea España. Porque será raro que los vascos, los gallegos, los valencianos, los baleares, los canarios y hasta es posible que los andaluces se sientan individualmente representados por una confusa entidad llamada "España" administrada por una oligarquía saqueadora que entiende el Estado como un cortijo y lo público como sus olivares.

¿Qué hacer, entonces? Quizá no sea mala idea separar el proceso negociador del Parlamento, para no distraerse y convocar al efecto un órgano deliberante, una convención de todos los territorios en igualdad de condiciones para llegar a un acuerdo sobre la organización territorial del Estado por unanimidad, que satisfaga a todos. De no ser así, apoyar la propuesta que haya sido mayoritaria. Sea por unanimidad, sea por mayoría, esa propuesta será sometida a referéndum en las Comunidades Autónomas que lo requieran. Y de ello se sigue que el referéndum puede contener dos opciones: 1. ¿Aprueba usted la propuesta de la Convención Territorial? 2. ¿Prefiere usted la independencia de  su Autónoma? Podrían ser tres si se añade la de ¿prefiere usted que las cosas sigan como están?

Ya reconozco andar por barrios utópicos. Pero, velay, a lo mejor el secreto del liderazgo está en la capacidad para poner a la gente a pensar utopías.

martes, 29 de marzo de 2016

Plus ultra

Poca originalidad mostrará hoy quien se moleste en decir que los medios de comunicación mandan mucho en nuestra sociedad. Mandan tanto que no solamente dan cuenta de la realidad, sino que la adelantan; no solo narran lo que hay sino lo que vendrá. En este caso, los amigos íntimos de Susana Díaz deslizan en oídos sedientos de novedades la especie de que la presidenta de Andalucía ya tiene tomada la decisión de reñir la secretaría general del PSOE a Pedro Sánchez. No es una realidad sino una premonición, quizá un globo sonda, como suelen llamarlo los expertos en comunicación política. He aquí, quizá, el inicio del proceso (o su continuación, según se mire) de fabricación de una líder.

Casi simultáneamente a esta especie de vaticinio se produce la noticia de que el PSOE aplaza su congreso a después de las nuevas elecciones de junio que ya todo el mundo parece ver como inevitables. Al peón de blancas que avanza Díaz responde Sánchez avanzando el de negras. Pausa. Habrá que ver qué sucede ahora. La intención de ambos está clara y el resto de los medios deduce que, al aplazar el congreso, Sánchez aplaza el duelo. Entre tanto pueden pasar más cosas, por ejemplo, aunque maraville solo el pensarlo, que se constituya gobierno de aquí a unos días. ¿Quién sabe? Los designios del Señor son inescrutables y los de sus criaturas más inescrutables, hasta para su Creador.

En todo caso, si Díaz quiere "dar el salto", sus razones tendrá. Muchos objetan que lleva un año de presidenta en Andalucía y no ha hecho aún gran cosa. Pero eso no significa nada. Si quiere puede justificarse diciendo eso tan habitual de que ha hecho mucho pero ha comunicado poco. Yéndose de Andalucía a un nivel superior seguirá pudiendo hacer mucho por su tierra; quizá más que quedándose en ella. La angostura del mandato autonómico es una de las quejas más habituales de las CCAA que quieren ser Estados. Es una aplicación de un principio universal de la lógica según el cual "donde cabe lo más, cabe lo menos" y lo contrario no es necesariamente cierto.

Díaz está en su perfecto derecho de postularse y los observadores en su deber de no enjuiciarla más que en los términos pragmáticos de su racionalidad instrumental o adecuación de los medios a los fines. Palinuro confiesa tenerlo fácil porque carece de preferencias entre las dos posibles opciones, Sánchez/Díaz. Las dos a su juicio dejan mucho que desear. Díaz viene rodeada de una fama de folklórica andaluza que chirría al norte de Despeñaperros, cuando no levanta sarpullidos. Eso de los cirios en las procesiones, los pasos, los nazarenos, las vírgenes, el redoble del tambor y los caballeros legionarios pone los pelos de punta. Excusado decir el refuerzo esencialista y tradicional a la doctrina del PP y Wert en concreto de que las corridas de toros son patrimonio cultural subvencionable. Sus ideas sobre la organización territorial del Estado caben en un rebenque. Del resto, si hay resto, similares cuitas.

Pero, por otro lado, Sánchez, que se estrenó con una bandera rojigualda de aznarinas dimensiones, impuso como consigna de la campaña ¡Más España! y homenajeó a Lázaro Cárdenas en México D.F. con una ofrenda floral con los citados colores, parte de una concepción mononacional de España tan cerrada como la del PP. O más, quizá por necesidad de supuesto converso ya que, al fin y al cabo, estos socialistas tienen sus puntas de federalazos. Referéndum, no. Es ilegal. Si quieren ustedes, reformamos la Constitución (dentro de un orden) para que se sientan ustedes a gusto y no se aflijan porque no les dejamos ser lo que quieren ustedes ser. Así, me temo, no vamos a ir muy lejos.

Se entiende la indiferencia de Palinuro. Si hay pugna, que gane el/la mejor.  

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Leo que el okupa de La Moncloa, gobernante en rebeldía, comparecerá en sede parlamentaria a informar sobre el Consejo europeo. Pues con lo soberbio que es este hombre, auguro una comparecencia sonada. Seguro que trata a Sánchez de Ruiz.

miércoles, 8 de julio de 2015

Las listas en España y Cataluña.

La política en democracia acaba siendo una cuestión de listas. De quién va en las listas y en qué puestos. En estos momentos hay dos tipos de listas confeccionándose: la que propone la dirección de Podemos para España y la que tratan de organizar los soberanistas para Cataluña. Tienen algunos elementos en común. El más evidente, que ambas quieren incluir nombres independientes. Pero presentan problemas distintos.

La dirección de Podemos propone una lista de colegio nacional único, como en las europeas y empieza apuntando ya 65 nombres en espera de que se completen hasta los 350 escaños. La decisión se ha encontrado con una súbita reacción en contra del sector asambleario en la tendencia anticapitalista, que pide otro procedimiento. Resurgen los enfrentamientos entre las dos vías de Podemos, la centralista, en un espíritu bolchevique y la asamblearia, más de grass roots. Contra la primera previene Elorza en un artículo de El País, Leninismo amable, un título que ya mete miedo. Los de la segunda reiteran su actitud crítica, de oposición, en la tradición trostkista, pero está por ver que sean capaces de pasar de las palabras a los hechos, pues ignoran su fuerza real. Que no parece mucha. La suficiente para incordiar, pero no para imponer otra forma de actuación en el partido.

En todo caso, ese es un problema interno que deberán resolver los de Podemos por la cuenta que les trae, ya que de no hacerlo, puede envenenarse, sembrar el desconcierto en el electorado y llevar al fracaso en las elecciones; incluso a no llegar a estas. El problema más práctico es el de la naturaleza de esa lista. Confeccionada bajo el supuesto de la circunscripción única, no puede ignorar que el sistema electoral parte de la circunscripción provincial. De forma que la lista, en el mejor de los casos, podrá verse como un reservorio del que extraer luego l@s candidat@s más adecuad@s para las provincias. Al margen del riesgo de la consolidación de los famosos diputados cuneros, está la alta verosimilitud de que el reparto provincial de puestos sea un lío. La lista final la aprobará la máxima autoridad, pero habrá que negociar su composición local aplicando una multiplicidad de criterios como el de transversalidad, perspectiva de género (los 65 nominados por la dirección son escrupulosamente paritarias), plurinacionalidad del Estado, multiculturalidad, pluralidad de opciones sexuales, etc. Eso promete ser lo que nuestros antepasados llamaban "encaje de bolillos".

Algo parecido con la lista única por la independencia de los soberanistas. Si no he entendido mal, la reclamó Mas y, por tanto, es de suponer, CDC, la aceptó la ANC, luego Ómnium y acaba de hacer suya la idea las CUP. Queda por saber qué hará ERC. En algunos lugares he leído críticas a la iniciativa, a la que se acusa de ser un intento de hacer a un lado el liderazgo de Mas. Cosa que no se entiende bien si es el propio Mas quien la ha propuesto. Lista única de nombres de la sociedad civil, sin políticos. Una representación transversal de Cataluña. Insisto: sin políticos. Ayer mismo se publicaba un cálculo electoral según el cual si había tres listas soberanistas, el soberanismo tendría el 50% de los escaños; si dos listas, el 60%; y si una sola lista, el 75%. ¿Cómo puede caber alguna duda? Obviamente la idea es muy buena y muy atractiva. Una mayoría abrumadora a su favor entre otras cosas por no llevar políticos. La gente está tan harta que hasta quiere perder de vista a los políticos que habitualmente vota.

Las dificultades comenzarán al día siguiente y es inútil ignorarlas. Los noventa y tantos escaños a favor de la independencia quieren decir que el Parlamento pasaría a ser Asamblea Constituyente revolucionaria al estilo del Juego de la Pelota ipso facto. En realidad, es que no pueden hacer otra cosa. Piénsese que no son políticos. Son dignos representantes de la sociedad civil que se prestan a un pronunciamiento simbólico, pero no a gestionar el día a día del gobierno y la legislación de una Comunidad. No están preparados para la gobernación regular de las instituciones ni interesados en ella, pues tienen otras ocupaciones que atender, pero podrían encontrarse en esa situación si, por la razón que fuera, no pudiera iniciarse un proceso constituyente, único motivo que quizá les justificara el abandono temporal de sus profesiones habituales.
 
Lista única, parece razonable, pero con políticos incluidos porque, a pesar de su mala fama, tienen la experiencia necesaria en representación y gobierno; y grupo final de la lista compuesta también de políticos que funcionarán como banquillo para el relevo de las personalidades de la vida social, cuya tendencia al abandono es alta.

domingo, 12 de abril de 2015

Asaltar los cielos... rasos.


Todo va cumpliéndose según viejas reglas acuñadas en el refranero. Vender la piel del oso antes de cazarlo; dime de qué presumes; perro ladrador; el que mucho abarca; no por mucho madrugar. Que cada cual aplique el que quiera: en las elecciones primarias de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez "arrasa" con el 85% de los votos, mientras que su rival, Rocío Filpo, se queda en un 10,6%. Aplastante victoria, desde luego. Claro que solo votó el 11% del censo. Algo más de 6.000 de los 60.000 afiliados de Andalucía. Se ve que el interés de la militancia por "asaltar los cielos" es mínimo. Y mira que lo tenían al alcance de la mano porque se podía votar desde casa, por internet, metiéndose en la página web de Podemos.
 
Ha sido como una tormenta de verano. Podemos no interesa ya ni a los inscritos. Lo siento por los conversos. Van a tener que volver a IU... si queda algo de ella. Y todo esto se lo han labrado ell@s sol@s, a base de decir tonterías con mucho engolamiento, mucho meterse con todo quisque y acusar a los críticos de todo tipo de perversidades, cuando eran los únicos que decían la verdad.
 
Surgieron contra el PPPSOE o sea, para qué engañarnos, contra el PSOE. Se han cargado IU y tienen toda la pinta de propiciar la victoria socialista. Bingo.

martes, 21 de enero de 2014

El viento de las primarias.

Cayo Lara dice no sentirse retado por Pablo Iglesias. Curiosa expresión. Retado ¿a qué? Tal como lo entiendo, pues no está del todo claro pero no parece se trate de un reto en el campo del honor, a constituir una candidatura única de la izquierda a las elecciones al Parlamento Europeo a través de unas primarias, es de suponer que abiertas.  El imaginario reto contiene dos cosas distintas: la unidad de la izquierda y las primarias.

De pronto, las elecciones primarias han adquirido un significado impensable aún hace unos meses. Las postula todo el mundo: Equo, Izquierda Abierta, Podemos y el PSOE. Algunos ya las han realizado y otros están preparándolas. La única en resistirse es IU, que da libertad a las organizaciones menores, pero no las considera en el orden federal o estatal. El argumento de Cayo Lara para negarse no puede ser más pobre: que "son un invento de los Estados Unidos" y una "cortina de humo" para desviar la atención de los verdaderos problemas del país.

Las primarias no son un "invento de los Estados Unidos", sino una práctica de sus partidos políticos que ni siquiera se aplica en todos sus estados. Y aunque lo fueran, ¿qué importa eso? En los EEUU se han inventado muchas otras cosas a las que Cayo Lara seguramente no objeta. ¿Por qué las primarias, que son un procedimiento muy recomendable de elegir candidatos? Lo de la "cortina de humo" no llega a argumento. Es un pretexto que suele emplearse entre los políticos cuando pretenden pasar de largo ante un problema que no pueden, no saben o no quieren resolver.

Cayo Lara no ignora que las primarias son un procedimiento práctico, participativo (especialmente si son abiertas) y democrático. Por supuesto, los partidos de la izquierda tienen cauces institucionales internos que consideran representativos para elegir a sus candidatos. Pero hoy es parecer común que esas vías estatutarias están anticuadas y no responden al aumento de exigencias participativas de la ciudadanía. Todos lo ven así. ¿Por qué no IU? Obviamente porque la petición se vincula, quiera la organización o no, a la propuesta de Podemos. Porque son primarias para la constitución de una lista común de la izquierda que IU empieza a vivir como una OPA hostil. La posibilidad de una lista unitaria votada por militantes y simpatizantes de las dos opciones rompe todos los cálculos internos de IU, los acuerdos a que haya podido llegar respecto al reparto de puestos; desbarata intereses creados. Por eso dice Cayo Lara que no se siente retado por Iglesias, en una explicación muy reveladora de cuál es la verdadera preocupación: la posibilidad de que Podemos sitúe a su gente en cabeza de la candidatura de la izquierda a las europeas, desplazando a los candidatos oficiales de la casa. 

El asunto no puede hablarse con esta claridad porque implica dar la razón a quienes sostienen que los partidos institucionales están anquilosados, que no responden a las preocupaciones reales de la ciudadanía ni son capaces de adaptarse a los cambios en la realidad de las movilizaciones populares en busca de formas nuevas. Justamente, esa es la única parte indubitable del discurso de Podemos el significado de esa propuesta de una nueva forma de hacer política. Y, para bien o para mal, le ha tocado lidiar con ella a IU. Esta parece reaccionar como el propietario de un inmueble que cierra el paso a un okupa. Se puede formular de forma más rimbombante y se hará: no es prudente jugarse el futuro de una organización que ha costado tantos años levantar al albur de un fenómeno mediático, pasajero, sin apoyos conocidos, experiencia ni substancia. Los dos argumentos frente a frente: el del anquilosamiento de la izquierda oficial y el del mantenimiento de posiciones frente a modas del momento. Cada cual elegirá el que prefiera.

La unidad de la izquierda es un objetivo prioritario de todos pero en el orden meramente teórico, casi quimérico, si se tienen en cuenta los problemas del exacerbado personalismo de esta orientación política. Porque en la práctica, bien se ve, es imposible. Precisamente a cuenta de las primarias. Si Podemos aceptara apoyar la lista que presente IU o se aviniera a negociar en privado su composición, quizá desaparecieran los obstáculos. Pero la exigencia de las azarosas, imprevisibles primarias, lo impide. Y ya tiene chiste que el anhelo de unidad de la izquierda, al menos a este nivel, pueda frustrarse por la exigencia de un requisito de mínimos democráticos.

IU y su entorno acusan al PSOE de ser un partido prácticamente neoliberal, alternancia (no alternativa) del PP, y de no ser verdaderamente de izquierda. Sin embargo, en un espíritu que llevan años practicando, los socialistas han organizado sus primarias y, además, abiertas. Lo harán mejor o peor, más a gusto de unos que de otros, pero están haciéndolo. Primarias abiertas para elegir su candidato a la presidencia del gobierno en 2015. Algo democrático, propio de la izquierda aunque, según parece, no de la verdadera.

martes, 14 de enero de 2014

La realidad y los medios.

La 2ª tesis de Marx sobre Feuerbach reza:

La cuestión de si el pensamiento es capaz de alcanzar la verdad objetiva no es teórica sino práctica. Es en la práctica en donde el hombre debe demostrar la verdad de su pensamiento, esto es, su realidad y poder, su existencia aquí y ahora. La cuestión de la realidad o irrealidad de un pensamiento aislado de la práctica es puramente escolástica.

Pues eso. Inmersos en la práctica estamos. Pero, ¿con qué resultados? La mayoría absoluta de la derecha nacional-católica le ha permitido un bloqueo institucional completo. Ha unido en su mano los tres poderes clásicos. La práctica institucional carece de sentido y la prueba es que solo se da en las comunidades gobernadas por otros partidos, sobre todo los nacionalistas, aunque también sean de derechas. Por este motivo la práctica se ha hecho extraparlamentaria. Son las organizaciones espontáneas de la gente las que protestan y combaten por sus objetivos desde la calle; desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca a la protesta de Gamonal. La movilización está muy extendida, aunque no coordinada.

El bloqueo, sin embargo, alcanza a los medios de comunicación. Los medios tienden a ignorar estas acciones y les son abiertamente hostiles. En unos casos, por interés económico directo en el conflicto, como es el de Gamonal, unos vecinos enfrentados a un alcalde que tiene detrás a un constructor, cacique, ya condenado en el pasado y propietario de la cabecera de prensa más importante en la ciudad. En otros casos, quizá por falta de interés. Los medios están ensimismados en sus enfrentamientos o en sus batallas particulares. El rifirrafe en la COPE entre el director de El Mundo y el presidente de la Comunidad de Madrid, que no dejó hablar al otro, tan indignado, exaltado y fuera de sí se encontraba, fue la noticia del día y obscureció la llegada triunfal de Rajoy a Washington. Incluso se ocupó de ella Wyoming en el Intermedio, un espacio de tanto éxito y audiencia que hasta Marhuenda pide que lo inviten. En efecto, debe de ser el único en el que no esté.

En este clima andaban los medios para pocos gamonales. Pero la época es de internet y las primeras fotos de contenedores ardiendo en Burgos aparecieron en Twitter en minutos, con una pregunta: ¿Qué está pasando en Burgos? No es cosa de ponerse a debatir sobre si las redes sociales sirven o no para algo, pero está claro que ayudan bastante. Dan publicidad, ofrecen testimonios directos en tiempo real, cosa nada desdeñable a la hora de controlar los posibles excesos de la policía. Algo está pasando. La práctica de Marx se da en la calle.

Mientras tanto, ¿qué hace la izquierda? Según parece, prepararse para las elecciones europeas, muy atareada en procesos de primarias. Sin tiempo para conectar con esa práctica extraparlamentaria, cada vez más extendida y menos para entenderla. El primer inconveniente de la izquierda es su fragmentación, algo de lo que todos abominan pero nadie parece poder o querer impedir. El segundo es su falta de discurso. A pesar de esta crisis y de todos los primerizos balbuceos acerca de reinventar el capitalismo, el capitalismo está para quedarse, no tiene alternativa, es indiscutible y más en un país periférico como el nuestro. No cabe discutir sobre el modo de producción, pero sí sobre el de distribución. Y ahí es donde hay que explicar a la gente propuestas concretas, prácticas y viables, especificando su financiación por criterios redistributivos. 

Para eso hace falta un discurso. Anguita sostiene con razón que la Declaración de Derechos Humanos es un instrumento revolucionario. Cierto. Como están las cosas, la misma Declaración Universal de Derechos del Hombre y del Ciudadano que está en vigor en la Constitución francesa. Pues sí, es una vieja idea, la de que en España está aún pendiente la Revolución francesa. Y la cuestión es: ¿ni siquiera en la defensa de una declaración de derechos humanos encuentra la izquierda una plataforma unitaria?

En efecto, parece que no. Esto de los derechos humanos resulta ser resbaladizo. La prueba está en la segunda manifestacion de Bilbao del otro día, convocada en pro de los derechos humanos, pero a la que una parte muy importante de la izquierda española se abstuvo de ir y otra incluso más importante, condenó expresamente. Más realidades para las que no hay un discurso de la izquierda, de casi ninguna izquierda española.

domingo, 5 de enero de 2014

Deje paso.

Nunca una oposición se había enfrentado a un gobierno más desacreditado, desprestigiado, deslegitimado, con una valoración tan baja en la estima y confianza de los ciudadanos, acorralado por los escándalos de todo tipo y con un presidente bajo fuerte sospecha de ser el principal responsable (y beneficiario) de una corrupción tan generalizada como institucionalizada en su partido . Nunca a uno que hubiera tomado medidas tan impopulares y agresivas hacia el bienestar de los sectores menos favorecidos de la sociedad. Nunca tampoco a uno que hubiera tomado medidas tan radicales, autoritarias y retrógradas en cosa de derechos y libertades, como el derecho a la educación, la sanidad pública, la integridad física, o las libertades de expresión, manifestación o reunión. Nunca a uno que fuera tan torpe en la gestión del sempiterno problema nacional español o que intentara de modo tan patente un retorno a los valores del nacionalcatolicismo, al espíritu de la dictadura.
 
En estas condiciones sería de esperar que las perspectivas electorales de la oposición fueran halagüeñas. Pero no es así, sino al revés. La intención de voto de los socialistas está muy por debajo de la del PP. ¿Las causas? Se me ocurren cuatro (que no tienen por qué ser necesariamente ciertas ni únicas): 1ª) el PSOE trae una herencia desastrosa de la segunda legislatura de Zapatero; 2ª) estamos en mitad de una crisis muy destructiva que, aunque ahora es casi solo cosa nuestra, comenzó siendo inducida del exterior; 3ª) los socialistas carecen de propuestas sólidas, concretas, verosímiles; 4ª) la actual dirección está más interesada en su continuidad que en poner remedio a la situación.
 
Las dos primeras están fuera del alcance de este PSOE. Cabría hacer alguna observación de matiz en ambas, pero no merece la pena. Las dos últimas, en cambio, son plena responsabilidad de los socialistas y no pueden pasar sin comentario.
 
La falta de propuestas programáticas concretas es clamorosa. El PSOE no ha hecho un análisis del sentido de las políticas conservadoras, no tiene una interpretación de conjunto, simula creer que se trata de un gobierno normal, dentro de la alternancia democrática, y no de una auténtica involución constitucional, un asalto al sistema (o régimen) de la transición que Rubalcaba dice tener en altísima estima. No entiende el mundo en que vive; no entiende el sentido de la reconquista nacionalcatólica; no comprende el alcance del soberanismo catalán al que se incorpora a marchas forzadas el vasco; no calibra la gravedad del desmantelamiento del Estado del bienestar. En consecuencia, no hay propuestas viables alternativas. Hay, ha habido desde 2011, sucesivas propuestas de pactos "de Estado" (para sentar plaza de oposición responsable, lo cual era perfectamente absurdo y ñoño), sucesivamente rechazadas y, luego, un confuso compromiso de derogar la legislación más agresiva de la derecha, es decir, volver a la situación anterior y eso sin gran convicción, arrastrando mucho los pies, declarándose servilmente monárquico y sin hablar muy alto a la clerigalla que domina el país.
 
En lo relativo al conflicto nacional español, la posición del PSOE es coincidente con la del PP, aunque gusta cubrir sus vergüenzas con una hoja de parra federalista. En los asuntos de corrupción no solo no se marca corto al gobierno sino que se pasa de puntillas porque el PSOE tiene también mucho que rascar -guardando las distancias-, en los EREs, los tratos de favor de las cajas, la connivencia de sus representantes con los chanchullos, las puertas giratorias, etc.
 
Y de todo ello se sigue que la oposición parlamentaria es floja, desmadejada, deslavazada. El gobierno se deja controlar poco pero lo poco que se deja, no se le controla. Los socialistas llevan más de un año amenazando con una moción de censura que no se atreven a presentar. Amagar y no dar, o sea, lo más inepto que puede hacerse en todo conflicto. Ya de acciones políticas más simbólicas, prestando atención a la oposición extraparlamentaria, mostrando algún tipo de sensibilidad respecto a la movilización de la calle, ni hablamos.
 
A poco de perder las elecciones de 2011, para aplacar la tormenta que se temía en la organización, el PSOE anunció una conferencia política para octubre (luego noviembre) de 2013, de la que nacería un nuevo programa, la nueva socialdemocracia, el renovado espíritu socialista. La conferencia pasó y prácticamente no ha dejado rastro. Pero sirvió a la dirección para plantarse en mitad de la legislatura sin resolver el problema del liderazgo del partido. Controlar los tiempos es siempre esencial y Rubalcaba es maestro en la tarea. Ahora en enero el Comité Federal cumplirá su función de fijar las primarias para octubre o noviembre de este año y ya tiene el secretario general cumplidas tres cuartas partes de su objetivo, consistente en agotar su mandato. A reserva, incluso, de decidir si se presenta o no. ¡Y es Rajoy quien carga con el sambenito de procrastinar de modo sistemático!
 
Supongo que Rubalcaba se sentirá realizado en su ego y colmadas sus aspiraciones. Ha dirigido el PSOE durante tres años. El problema es hacia dónde. Y cómo deja su partido. De las primarias saldrá un líder nuevo que solo dispondrá de un año para hacer frente a unas elecciones decisivas. Si resulta elegid@ un@ de l@s candidat@s que más suenan, Chacón, López, Madina (sin descartar sorpresas), no me parecen suficentemente sólid@s, fajad@s para la tarea. Necesitan más de un año. Rubalcaba debiera dejar paso ya. Se mire como se mire es el principal obstáculo a una renovación del PSOE a todo intento de ponerlo en situación de contender con éxito en 2015.
 
Se dice que la oposición (la de izquierda) cuenta también con IU y se señala cómo algunas de las circunstancias anteriores influyen en una mejora substancial de su intención voto. Hay incluso quien, animado por el ejemplo griego, vislumbra un renacer de la vieja quimera anguitiana del sorpasso. No me parece verosímil, pero no es insensata la pretensión de conseguir un porcentaje electoral que obligue a una coalición de izquierda. Tengo mis dudas a la vista de la ejecutoria de coaliciones de ambas fuerzas políticas pero, en todo caso, guste o no guste, la posibilidad de relevar a esta derecha nacionalcatólica y revertir sus políticas radica en las fortunas electorales del PSOE.
 
Una última consideración. Aunque los dirigentes crean otra cosa, los partidos políticos han cambiado. Ya no son propiedad de sus militantes (si alguna vez lo fueron) ni de sus oligarquías dominantes, como siempre lo han sido. Ahora tienden a ser más propiedad de sus votantes. Así lo reconoce el PSOE al prever primarias abiertas. Es la imparable "americanización" de la política y si a algunos partidos no les gusta, que no pidan el voto a la ciudadanía. Esa es la línea: abrir los partidos a los votantes, cosa que cada vez es más fácil con internet, ya que, sin estos, los partidos no son nada. Y si los votantes del PSOE están hoy reducidos a su mínima expresión histórica (con la que está cayendo, como dice el Gran Wyoming, el verdadero líder de la oposición en España), será porque la dirección del PSOE ha perdido los otros y son millones. Esos millones no van a recuperarse sentándose a la puerta de Ferraz a ver pasar el cadáver del enemigo o, eventualmente, el del próximo candidato socialista a la pesidencia del gobierno.

(La imagen es una foto de Rubalcaba en Valencia, con licencia Creative Commons).

viernes, 15 de noviembre de 2013

Rumorologías.


Dice el fiscal Horrach que no cabe imputar a nadie (se refiere a la infanta Cristina) a partir de una mera rumorología, que hay que presentar pruebas, cuando menos indiciarias. Cierto. La cuestión es, sin embargo, cómo se consideren las que ya hay, si suficientes o no. Y eso lo decide el juez Castro. Entre tanto, curiosa palabra esta de rumorología. No parece estar en el DRAE, lo cual normalmente tampoco importa mucho cuando resulta necesaria. Se usa, y ya la admitirá el diccionario. La pregunta es qué añade la inexistente "rumorología" al existente rumor, fuera de sílabas. Parece añadir énfasis. Como si el normalmente poco valorado "rumor" necesitara un complemento para hacerlo ya detestable. Lo malo de las hipérboles es que acaban haciendo bueno aquello de lo que se apartan. La "rumorología" es condenable porque el modesto "rumor" no lo es. 

En fin, no nos liemos y vayamos a lo nuestro, el rumor. Navegando por la red doy ayer con una página llamada atualcanceblog.es en la que se afirma que Rubalcaba no se presentará a las primarias. La información menciona "fuentes cercanas al líder socialista", pero he sido incapaz, a mi vez, de averiguar algo sobre la identidad del autor (o autores) de la página. Quizá se deba a mi incompetencia, porque es raro que páginas con publicidad no den datos sobre su personalidad, si individual o colectiva, asociativa, institucional, etc. El hecho es que no puedo verificar la autoría de la información ni contrastarla porque no la veo en ningún otra parte. Así pues, es prudente adjudicársela al rumor, o la "rumorología". Palinuro se considera mediano internauta y su experiencia le dice que en la red se pueden cometer las pifias más sonadas y caer en las trampas más absurdas. Cualquiera puede abrirse una página web con un nombre ficticio o haciéndose llamar cualquier cosa y propalar las noticias más pintorescas, incluso, ¿por qué no? con intención dolosa hacia terceros.

Pero el rumor es una potencia. A la vuelta de la conferencia política del PSOE, El Plural (que, ese sí, es claramente un diario digital proclive a los socialistas) informaba de que Rubalcaba regresaba de la conferencia y de la gripe sin dar señal alguna sobre su futuro. Es la oposición entre el propósito y el resultado. El partido (sobre todo, su dirección) quería que se hablase de cuestiones programáticas y no de las primarias. El resultado es que se habla de las primarias, incluso para decir que aún no se sabe nada. Es lo que les da interés morboso, como en los thrillers: no se sabe qué va a pasar.

Si alguien dice saberlo y, añade, de buena tinta (tinta y fuente suelen acompañar al rumor), habrá revuelo. Los rumores son poderosos porque se extienden sin control alguno. Los medios serios, comerciales, no los acogen porque incluso si informan de ellos como "rumores" ya les están dando algún respaldo. El rumor solo lo combate el silencio y no tiene la victoria garantizada.

El PSOE renovado en la conferencia anuncia una intención sincrética, como si quisiera renovar el viejo conjuro del partido atrapalotodo: dice echarse a la izquierda en políticas frente a la crisis y de recuperación de derechos pero, al mismo tiempo, se postula reciamente nacional español (en vagarosa acepción federal) y defensor del trono y el altar. El trono, sin ambages, a través de un ejercicio de suspensión fenomenológica de su espíritu republicano  y el altar por una especie de fatalismo que lo lleva a denunciar los Acuerdos de 1979 pero solo con el muy puro fin de negociar otros. Porque acuerdos, al parecer, ha de haber.

Uno puede estar más o menos conforme con estos o aquellos aspectos, pero no hay duda de que la voluntad del PSOE, confirmada en su conferencia, es formular una propuesta general, omnicomprensiva, "holística", como dicen los de sistemas para que, salvo los extremos más furibundos, todos se sientan cómodos en ella, la izquierda, el centro y hasta el centro-derecha.

Pero el rumor contraataca: y esas intenciones tan convincentes, ¿quién va a llevarlas a la práctica? ¿Con qué discurso? ¿Con qué lenguaje? O sea, ¿cómo va a comunicarlo? Porque en un país gobernado por un partido llamado "popular" que tiene ministros aristócratas y millonarios y cuya defensora del pueblo es una marquesa, el orden retórico, básicamente el de la política, presenta ciertas anomalías.

Una de ellas puede ser la de conciliar la izquierda con la defensa del trono y el altar. De lo que se trata, obviamente, es de ganar las elecciones y, a este fin, la amalgama propuesta puede salir o no, pero es claro que ya está propuesta y así va a mantenerse, determinando los límites del juego. Resta ahora por ver precisamente aquello en lo que se ceba el rumor: el rostro de quien vaya a encargarse de la defensa.  Las audiencias necesitan atribuir autoría a los discursos, autoría personal, no institucional. Las instituciones no tienen rostro.

Los rumores, la rumorología, van a seguir.

lunes, 11 de noviembre de 2013

No, no son iguales.


Lo mejor de la conferencia política del PSOE fue su clausura. Palinuro ha seguido atentamente el evento en varias entradas (Los jarrones chinos parlantes; PSOE: fuego de fogueo; y ¿Esto es todo?) con un espíritu crítico, ligeramente escéptico, muy interesado en el desarrollo de los acontecimientos y por último resignado a una conclusión que los economistas llaman subóptima. La gran maquinaria del mayor partido de la oposición, y hasta hace poco de gobierno, se había estremecido en una tarea de revisión, actualización y rejuvenecimiento. Pero, luego, se imponía la inercia de los viejos armatostes. Al fin y al cabo, como recordaron varios dirigentes, el PSOE tiene ciento treinta años y cuando algo ha resistido tanto tiempo no es fácil darle la vuelta como si fuera un calamar. Además, cualquier cambio que se le haga, tiene mucha repercusión porque afecta a multitud de equilibrios, formas, rutinas ya casi tradicionales.

Por eso, entre discursos, ponencias, enmiendas, pasilleos, declaraciones, acuerdos y votaciones, el cónclave llegó a su cuasi-final, dejando una generalizada sensación de perplejidad decepcionada: ¿hemos convocado una conferencia política para dejarlo todo como está? Bueno, como está, no. Algunas cuestiones quedaron precisadas, unas para bien (a juicio de Palinuro), como la recuperación de los derechos, el blindaje del Estado del bienestar, la política fiscal; otras para menos bien, como la imprecisión de la cuestión territorial o las ambigüedades sobre lo que debiera ser hace años ya la tajante separación entre la iglesia y el Estado; y otras para mal, como la cuestión de la República. La fórmula según la cual el PSOE, siendo republicano, apoya la monarquía, corresponde a la más firme ortodoxia cristiana, ya fijada en el concilio de Calcedonia, según la cual Cristo es una sola persona, como el PSOE es un solo partido; pero tiene dos naturalezas, igual que el PSOE, una esencial, republicana y otra de conveniencia, monárquica. O sea, quienes insistimos en el republicanismo solo y único, en el fondo, somos monofisitas.

Acababa, languidecía, la conferencia cuando el domingo, sin avisar, llegó la catarsis: un sensacional discurso de Rubalcaba que puso en pie al auditorio e hizo emocionarse a más de un veterano periodista de los de la batalla de la transición. ¡No somos iguales!, rugía el viejo zorro convertido en león. Vuelve la izquierda, vuelve la energía, la decisión, la voluntad de cambio. Vuelve el PSOE, el PSOE ha vuelto. Hay mucha miga en esa expresión. Quiere decir que se había ido. En realidad, la expresión acuñada sería: se había retirado a los cuarteles de invierno, aunque fuera verano. Pero vuelve; vuelve como partido; como instrumento para conseguir algunos cambios sociales de presumible amplia repercusión electoral; un programa no de máximos pero sí de mínimos viables y nada superfluos como andan las cosas. Rubalcaba estuvo muy bien subrayando que no son lo mismo. Claro que no. Y los hechos hasta hoy (no todos, pero sí muchos de ellos) lo avalan en sus propósitos. Un programa de izquierda posible, realista, capaz de concitar apoyo electoral mayoritario. Todavía podrá precisarse más y es claro que se necesita un nombre que simbolice este conjunto de propuestas. Por ejemplo, devolución. El PSOE se propone devolver a los distintos sectores de la sociedad (trabajadores, parados, pensionistas, mujeres, jóvenes, funcionarios, dependientes, niños) los derechos que una política antipopular del partido popular les ha arrebatado. Devolución.

Pero hay más en la expresión y en el discurso. Queda saber quién llevará adelante esos propósitos regeneracionistas de la democracia y el Estado del bienestar. Es decir, la sombra de las primarias. Y la cuestión de si Rubalcaba se presentará o no a ellas. Podría haber aprovechado el momento de exaltación que consiguió para anunciar su propósito. Pero no lo hizo. Ha vuelto a aplazar la clarificación y, se quiera o no, con el aplazamiento, se avivarán las inquietudes internas. Según parece, los llamados "barones" dan por descontada la retirada de Rubalcaba. Me inclino a suponerlo. Mi interpretación es que la categoría del discurso viene a ser como el canto del cisne, bello por lo que representa. Rubalcaba, enardecido por el patriotismo de partido, se apresta a ponerlo, reavivado y listo para la acción, al servicio de la candidatura de quien obtenga el respaldo mayoritario. Si lo hace, pasará con honores a la historia del PSOE. Pero no tiene por qué hacerlo. Muchos dirán que eso es suicida pues es imposible ganar unas elecciones cuando el noventa por ciento de los votantes no se fían de ti. Pero es que el asunto es más complicado.

Veamos: el PSOE está en situación de presentar un programa mínimo de la izquierda muy viable y que seguramente tendrá apoyo mayoritario, dado el descontento universal con las políticas del PP. Necesita, sin embargo, un candidato con tirón y respaldo. Para eso se hacen unas primarias abiertas. Supongamos que se presentan siete aspirantes. ¿Puede hacerse candidato a un aspirante que alcance el 20 por ciento de los votos porque los demás aun tienen menos? Sin duda, si Rubalcaba se presenta, tendrá un apoyo masivo que no bajará del cuarenta y tantos por ciento. ¡Ah, pero Rubalcaba es el pasado y nos lleva a la derrota en 2015! Muy probablemente. Con todo, hay una forma sencilla de evitarlo: preséntese un(a) candidatx capaz de ganar no a los otros bisoños sino a Rubalcaba. Ahí está el mérito.

Por lo demás, esa es buena lid y Rubalcaba tiene perfecto derecho a entrar en ella. A lo que no creo que lo tenga es a postergar sine die la fecha de las primarias.

(La imagen es una captura del vídeo de El País.