miércoles, 30 de abril de 2008

Zaplana no está de gana.

El abandono de la política del señor Zaplana es una noticia estupenda para todos quienes, siguiendo la política española, estén hartos de verla convertida en una perpetua reyerta de jayanes el principal de los cuales es este político cartagenero, achulapado, dado a martingalas, fajador experimentado y capaz de arrostrar el ludribio general sin descomponer el gesto. Un hombre fiel hasta el final a su partido de quien podría decirse lo que un lord conservador inglés dijo en cierta ocasión de sí mismo, esto es, que en veinticinco años de actividad parlamentaria él jamás había votado según su conciencia, cual hacen los patanes, sino según le decía su partido, como hacen los caballeros. Algunos hasta se preguntan si el señor Zaplana tiene eso que se llama "conciencia". Se basan en que ha hecho una carrera política fulgurante, pasando por encima de lo que fuera necesario y al grito de que había llegado a la política "para forrarme", según consta en cinta de grabación telefónica que en su día el juez no admitió como prueba por haber sido obtenida sin autorización judicial, no porque no se hubiera dicho.

En todo caso parece que lo ha conseguido; forrarse, digo, porque casi un millón de euros al año lo convierte en un milloneurista. Un millón de euros, piensa uno, ¿por hacer qué con exactitud? No se sabe. Nada, probablemente. Quizá charlar con Berlusconi e intercambiar chistes de machos en la sobremesa. Aunque no sepa idiomas, el señor Zaplana tiene sus amigos y, total, para lo que tienen que decirse... Lo que me fascina es que una empresa pueda destinar un millón de euros a pagar a un contratado por realizar un trabajo tan impreciso como "relaciones con la UE". Es prueba, además, de que, al privatizar las empresas en su día, el PP sabía muy bien a quién ponía al frente de ellas. El señor Aznar nombró al señor Alierta en substitución de su amigo de pupitre, señor Villalonga. Desde entonces, año 2000, lleva el señor Alierta al frente de la primera empresa española y cosechando líos judiciales a consecuencia de una acusación de uso de información privilegiada de cuando procedió a la privatización de Tabacalera, en cuya presidencia también lo había nombrado el señor Aznar y que no acaban de cerrarse. En todo caso, vaya por Dios, quién va a nombrar a quién. A ver si nos toca una Terra Mítica de las telecomunicaciones.

Por cierto, la espantada del señor Zaplana llegó ayer en medio de una serie de sobresaltos en el Partido Popular. El señor Rajoy anda el hombre formando su equipo o shadow cabinet (que diría Xan Das Bolas) y, al prescindir de los que se consideraban in pectore y no contar con quienes lo han escoltado hasta la fecha como fieles escuderos, se le están formando frondas por doquiera. Lo que ha hecho el señor Rodríguez Zapatero en un santiamén, esto es, barrer a la vieja guardia y meter novatos y novatas, puede costarle varios disgustos al señor Rajoy. No es lo suficientemente fuerte y está dejando mucha gente resentida por el camino, cosa poco recomendable en política. A los resentidos hay que tenerlos delante, nunca detrás, y nombrarlos algo. Promoveatur ut amoveatur. Por ejemplo embajador, o presidente de un consorcio del Estado, o presidente del Congreso de los Diputados. Pero esas cosas sólo se pueden hacer cuando se está en el gobierno; no cuando se está en la oposición.

Además, el señor Rajoy ha aprovechado para hacer nueva gala esa cualidad (o, mejor, falta de cualidad) que lo adorna o deja de adornarlo, que es la indecisión. Tras decir que no iba a acudir a la fiesta del dosde de la señora Aguirre y señalar que se encontraría en la de Móstoles (el que declaró la guerra al francés), desdíjose en horas, de forma que acudirá a las dos fiestas porque no digan, dice. Como si no dijeran más al ver que es incapaz de resistirse a los caprichos de Lady Mcguirre. Cada vez que la dama envida, el otro se arruga.

(La imagen es una foto de Chesi fotos CC, bajo licencia de Creative Commons).

Según nos va en la fiesta.

Acaban de salir los resultados de la primera oleada del Estudio General de Medios (EGM) que mide la difusión de los medios escritos españoles así como las audiencias de los audiovisuales y la penetración de internet. Y de inmediato se arma la zarabanda. Las oleadas del EGM, como las cifras periódicas de la Oficina de Justificación de Difusión (OJD) son para los medios como las elecciones para los políticos: todos participan y todos ganan.

De momento, lo de la izquierda es el cuadro de difusión de la prensa escrita (hay que abrirlo para verlo bien; no sé ponerlo para que se abra en una ventana independiente; a ver si aprendo), en donde se ve que el periódico que más se lee es el Marca, detrás va El País y detrás, El Mundo. Pero interesa observar que El País tiene un millón de lectores más que El Mundo, cantidad que éste no ha conseguido reducir ni parece que vaya a conseguirlo. Conviene recordarlo porque, tal como presenta la noticia El Mundo lo que viene a ser es que "el conjunto de cabeceras" del grupo Unión Editorial tiene más lectores que el grupo Prisa. Por "conjunto de cabeceras" etc hay que entender Marca (2.550.000 lectores) más El Mundo con 1.395.000 lectores, muy lejos de los 2.336.000 de El País, que es lo que verdaderamente duele.

En los meses de la oleada en que se ha controlado a Público el nuevo periódico de izquierda que hace la contra a El país sin que parezca que éste se resienta por ello, ha alcanzado 188.000 lectores. Habrá que ver cómo voluciona. De momento, el que ha perdido audiencia (y es razonable pensar que se haya ido a Público) ha sido El Mundo, en concreto, casi 50.000 lectores pues su cifra en la oleada anterior fue de 1.443.000. También se viene controlando ya a la prensa gratuita. Al fondo de la imagen aparecen 20Minutos, ¡Qué! Metro directo y ADN. Los de 20 Minutos salen a tambor batiente afirmando que '20 minutos' se convierte en el diario más leído de toda la historia de España. Cierto, ha ganado incluso al Marca. Pero queda por dilucidar si los gratuitos son periódicos en el sentido tradicional del término. Téngase en cuenta que esos 2.685.000 lectores de 20 Minutos parecen haber salido de la nada, pues ni siquiera han arañado las cifras de difusión de la prensa de pago, como puede verse en el gráfico superior que registra cómo la difusión de los periódicos han sufrido leves oscilaciones entre abril de 2004 y marzo de 2008. La prensa es un bien inelástico y cada lector parece aferrarse a la suya como a su iglesia.

En la radio, la supremacía de la SER es apabullante, como puede verse en el tercer gráfico. La radio del grupo Prisa tiene más del doble de audiencia que la COPE y su cifra es casi la misma que la de las otras tres emisoras juntas, COPE, Onda cero y Radio Nacional, 4.766.000 de oyentes de las tres juntas frente a 4.681.000 solo de la SER, en realidad, 85.000 oyentes de diferencia. Se entiende muy bien la irritación de los de la Cope: una sola emisora vale por tres en el mercado libre. Por eso habla de "los medios del grupo Prisa" e, incluso los acusa de monopolistas, cuando se está hablando de una sola emisora frente a tres.

La lucha es larga y da la impresión de que, si no cambian mucho las cosas, la COPE la tiene perdida, como puede apreciarse en la serie histórica de la derecha en que se ve cómo en los último cuatro años, las cuatro principales emisoras han mantenido sus respectivas distancias y la COPE no consigue separarse de las otras dos ni acercarse a la de Prisa. Se observará que hay un vacío en el cómputo de la cadena de los obispos; fue un tiempo en que los de la COPE estuvieron fuera del EGM porque los pillaron haciendo trampas, aunque ellos dicen que era para detectar el sesgo del organismo medidor. Luego volvieron. No es bueno para un medio estar fuera del EGM porque surgen problemas con la publicidad.

Por eso mismo es curioso que El Mundo no esté en la medición de sitios web donde elpaís.es tiene 1.955.000 visitas, por detrás de Marca y Terra.

Entiendo muy bien la situación y el fastidio de los señores Jiménez Losantos y Ramírez al ver cómo la SER es incuestionablemente mejor emisora que la COPE por decisión libre del mercado, como por decisión libre del mercado es evidente que El País es mucho mejor periódico que El Mundo. Decisión de los consumidores.

martes, 29 de abril de 2008

Zapatero y los siete zapateritos.

El espectáculo que proporcionó anoche la 1ª de TVE con el programa 59 segundos todavía fue más ridículo que el de la semana anterior, con/contra la señora Aguirre. Más ridículo porque, cuando menos, en el de la presidenta de la Comunidad de Madrid, los periodistas intentaron poner en apuros a la entrevistada, la acosaron (en el buen sentido del término, ciertamente), trataron de sonsacarle algo, de que se contradijera, que era lo menos que cabía pedir. No lo consiguieron y la señora Aguirre mostró un dominio de la situación que los dejó a todos desconcertados y barbotando luego su irritación en sus columnas. Pero lo intentaron. Los de anoche, empezando por la presentadora, ni eso. Parecían siete doctrinos esperando la confirmación del señor obispo.

Rodríguez Zapatero es mi presidente de Gobierno, el cabeza de la lista que voté en las últimas elecciones y, por tanto (como diría él), me parece estupendo escucharlo en directo y verlo lucirse, cuán seguro está, cómo maneja el entorno, cuántas tablas tiene y cómo ha progresado desde aquel ya lejano marzo de 2004, si bien gesticula demasiado para mi gusto. Un consejo a sus asesores de imagen: pásenle un vídeo de su intervención a cámara rápida; ya verá el mal efecto que produce eso de que no deje de mover cajas imaginarias con las manos.

Lo dicho, es mi presidente de Gobierno, pero como comentarista y analista político me parece lamentable que no se le hagan preguntas de calado, que no se le ponga en compromisos, que parezca que se le pregunta para que se luzca, que no se trate de sonsacarle cuanto se pueda, teniendo en cuenta que es una ocasión única para que la opinión pública se informe, y hasta de criticarlo donde ofrezca lugar a ello. ¡Él mismo, sin que nadie le dijera nada, reconoció haber cometido errores, aunque se guardó muy mucho de decir cuáles, y ni uno solo de los contertulios le pidió que los declarara!

Es verdad que el formato del programa estuvo mal pensado pues tasaba el tiempo de los periodistas pero no el del Presidente, que tuvo todo el que quiso en sus respuestas y, de hecho, llegó a ser soporífero. Tres veces tres dijo lo de que somos la "octava potencia económica del mundo" (lo mismo que se asegura en el cartel electoral que reproduzco más arriba), un dato que no sé de dónde sale ni qué significa en sentido estricto porque si se refiere al Producto Interior Bruto (PIB), según las últimas estadísticas del Banco Mundial, correspondientes a febrero de 2008, ocupamos el noveno lugar calculando el PIB en dólares de los EEUU y el duodécimo si lo hacemos en la magnitud, más adecuada para comparar, llamada "Paridad de poder adquisitivo" (PPC). Si la referencia es al PIB por habitante, nuestro lugar es el vigésimo sexto en PPC y el vigésimo quinto en dólares de los EEUU. Todas ellas magnitudes muy dignas, desde luego, pero ninguna coincidente con la "octava" potencia económica. En todo caso, la moderadora debió reducir los tiempos presidenciales, aunque sólo fuera en atención a la igualdad de que tanto alardea el señor Rodríguez Zapatero.

También es verdad que estamos dentro de los primeros cien días del Gobierno (aunque en el segundo mandato de éste), pero lo cierto es que el Presidente pudo lucirse cuanto quiso sin que nadie lo contradijera ni tratara de obligarlo a precisar. Sólo pretendieron inútilmente sonsacarle si se había pagado rescate por los marineros rehenes de los piratas somalíes y hasta hubo una contertulia que le preguntó por qué no aparecía más en los medios. Del resto, nada, salvo lo que el señor Rodríguez Zapatero tuvo a bien contar.

Así sabemos, por resumir la apelmazada noche de ayer, que no piensa negociar con ETA en tanto ésta no deponga las armas, pero no sabemos qué podría hacer si las depone; sabemos que no va a permitir la consulta soberanista del señor Ibarretxe pero no qué le propondrá a cambio cuando lo vea; que espera que haya un pacto con el PP por la renovación del Consejo General del Poder Judicial y de la Justicia en su conjunto, pero no en qué términos; que hay 25.000 millones de superávit para afrontar la "desaceleración" pero no qué se piensa hacer si la desaceleración se convierte en una recesión; que espera que la inflación baje ya, pero no qué hará si no baja, qué hará si los precios siguen subiendo, si el tipo de interés del dinero sigue al alza; que va a facilitar el retorno de los inmigrantes que se encuentren en el paro, pero no qué hara con los que se queden, sobre todo si el paro sigue aumentando; que no soporta las agresiones y malos tratos machistas ni la discriminación negativa de las mujeres, pero no qué planes concretos piensa poner en marcha para poner coto a una situación que va a peor. No sabemos qué piensa hacer para reactivar la economía, además de los famosos 400 euros de quita; no sabemos qué planes tiene para resolver el problema de trasvase sí/trasvase no, ni cómo se va a abordar la cuestión de la financiación de las Comunidades Autónomas; y, por descontado, no sabemos nada de qué piensa hacer el Gobierno en política internacional ni en política europea.

No sé cuánta gente veríamos el programa ayer, aunque supongo que nos enteraremos hoy, pero estoy seguro de que muchos de los telespectadores, no sólo los adversarios, sino también los partidarios, como servidor, pensamos que así se las ponían a Fernando VII.


Poco antes estuve viendo a la ministra Bibiana Aído en la Cuatro, entrevistada por Iñaki Gabilondo, que también estuvo muy suave, como subyugado por el ánimo y el empuje de la joven ministra. Me gustó mucho verla y escucharla, pero tengo dos críticas que hacerle, una de forma y otra de fondo. En cuanto a la de forma, se le nota demasiado que habla recitando. Sin duda cree en lo que dice, pero esa manía de colocar rollos preparados que no siempre se ajustan a la pregunta como sucede en las conversaciones distendidas, le resta bastante crédito. En cuanto al fondo, da la impresión de que la señora Aído piensa que su ministerio de la Igualdad se refiere exclusivamente a las relaciones entre hombres y mujeres y si no es así, corríjaseme, pero no le escuché una sola palabra sobre las desigualdades por razón de ingresos económicos (que es el significado original, prístino, de este principio) ni sobre las desigualdades entre población "normal" y discapacitados, ni entre nacionales e inmigrantes, ni entre jóvenes y viejos, ni entre gentes que viven en Comunidades Autónomas distintas. O rebautiza su ministerio como Ministerio de Igualdad de Género o amplia su discurso al resto de las desigualdades sociales.

Lo grande es pequeño.

Me ha gustado mucho estaq presentación que me ha enviado mi amiga Pilar, así que, faltando a mi costumbre de no reproducir estos textos que a veces son un poco cargantes por la moralina que llevan (en este caso, una vanitas cosmofilosófica) la subo en honor de su última fotografía que es impresionante. Me temo, sin embargo, que no he sabido subir también la música de fondo, aunque no sé si eso es una desgracia pues no me da la impresión de que el archiconocido y bellísimo intermedio orquestal de La leyenda del beso sea lo más apropiado para lo que se va a ver.

El texto molesta un poco, pero la foto está bien, ¿verdad?

Gracias, Pilar.

lunes, 28 de abril de 2008

Votos éticos en el País Vasco.

Parece que hoy volverán a fracasar el PNV y el PSOE-PSE en el intento de echar a los concejales de ANV del ayuntamiento de Bergara, donde el famoso abrazo, que se ve fue de corta duración. Ya lo han hecho en Arrasate/Mondragón y en Hernani, lugares, como Bergara, cargados de historia, de cooperativas, de dramas y óperas. Entrañas mismas del nacionalismo independentista vasco. Por cierto que el "nacionalismo no independentista" me suena tan extraño como una guitarra sin cuerdas.

La causa eficiente del fracaso que hoy se espera, la inmediata, pues la mediata es otra cuestión, es la abstención o el voto en contra de los concejales de Aralar que garantizan la mayoría absoluta a los de ANV y su alcaldesa, doña Agurne Barruso.

En Arrasate-Mondragón y Hernani pasó lo mismo: los concejales de Ezker Batua (o sea, IU), tres en Arrasate-Mondragón y una en Hernani, se abstuvieron con lo que fracasaron ambas mociones y las alcaldesas siguen siendo doña Inocencia Galparsoro Markaide y doña Marian Beitialarrangoitia (menos mal que existe el copypaste) y los concejales de ANV continúan aferrados a sus poltronas edilicias como garrapatas. Claro que en Arrasate-Mondragón también se abstuvo el único concejal del PP, lo cual es mucho más difícil de explicar. Porque, al fin y al cabo, los de Ezker Batua, ya se sabe, a fuer de rojos, son antiespañoles, pero los miuras del PP es más raro. El órgano de prensa del PP, Libertad Digital, trataba de legitimar la situación llamando pantomima a la moción presentada por el PNV y el PSOE-PSEE, algo tan absurdo que hasta el señor Rajoy ha acabado diciendo que los concejales del PP votarán siempre a favor de dichas mociones en el futuro, aunque sólo sean "éticas". Es que no se entiende, oiga, después de la barrila que llevan años dando.

Quizá haya que tener en cuenta que la decisión de un hijo de la tierra se explica por puras razones de supervivencia. Ser concejal en las citadas entrañas del nacionalismo vasco no es fácil, sobre todo de un partido tildado de "español". Te pueden descerrajar un tiro los poderosos amigos de aquellos a quienes te aprestas a censurar. Y no todo el mundo tiene alma de Cincinato. Claro que también es pintoresco no votar a favor de una moción por ser solamente ética, pero pedir de inmediato que se pase a una de censura de verdad cuyas posibilidades de prosperar aun son menores. Eso del voto "ético" tiene su gracia en el País Vasco. Por voto "ético" supongo debe entenderse el voto que se resigna a su inutilidad, a la idea de no conseguir aquello que se propone. Flaco servicio le hacen allí a la ética convirtiéndola en sinónimo de impotencia.

Algo parecido pasó con el famoso referéndum del señor Ibarretxe. Este se comprometió en su día a no celebrar la consulta en tanto no hubiera cesado la violencia. Pero la violencia no cesó y el señor Ibarretxe acabó desdiciéndose y asegurando, en un ejercicio de hipocresía de manual de sepulcro blanqueado que se celebraría la consulta precisamente para demostrar que ETA no teledirige los actos de su gobierno. Lo que equivale a decir que se da por buena la situación que antes se daba por mala éticamente. Se ve que eso de la ética en el País Vasco es asunto baladí, sin enjundia.

Ahora son los propios compañeros del PNV, muchos viejos jeltzales, casi como de la prehistoria, los que piden que se abandone la vía soberanista que sólo lleva al desastre. Las advertencias de importantes burukides, como los señores Bilbao y el mismísimo Urkullu, son claros síntomas de que el nacionalismo vasco empieza a recuperar el sentido común. Ya es obvio, porque así se lo han mostrado los electores, qué sólo cabe seguir por la senda soberanista de la consulta del señor Ibarretxe y su amigo el señor Egibar a base de aplicar la ética acomodaticia que permite votar al amparo de las pistolas de ETA y decir después que el voto es libre, que es lo que dicen los cretinos simpatizantes de los pistoleros.

Claro que esa movida de regeneración devolverá la situación en el País Vasco a la época del "sano regionalismo" de los tiempos del señor Fraga, hoy conocido como "sano autonomismo", con una nueva redacción del Estatuto. Comprendo la desesperación de los nacionalistas de las puras esencias, pero no hay más cera que la que arde.

(La imagen es una foto de 12 TRIBU ***EUSKAL ROOTS REGGAE BAND, bajo licencia de Creative Commons).

La revolución aquí y ahora.

Cuando, si los dioses no lo remedian, estamos a punto de celebrar los fastos y nefastos de los mayos de 1808 y 1968, viene bien leer el último libro publicado en español de Antonio Negri, uno de los principales protagonistas italianos del segundo mayo: La fábrica de porcelana, Barcelona, Paidós, 2008, 214 págs.

La obra es relativamente breve pero, como suele suceder con los trabajos de Negri, bastante densa y redactada en un lenguaje filosófico no siempre transparente para quien no esté familiarizado con la ya muy considerable obra del pensador de Imperio. Si además se tiene en cuenta que la traducción del francés es sencillamente abominable, cuajada de disparates y expresiones absurdas, se verá que la lectura no es sencilla. Una pena porque el estilo del autor, aun complejo, es agradable.

La fábrica de porcelana no supone, a mi juicio, avance alguno respecto a las últimas elaboraciones del autor sobre el imperio, la multitud o la biopolítca foucaultiana. Parece una especie de recapitulación y como un breviario, que tiene también su interés para quien quiera acercarse al estado actual de las propuestas de Negri que, como siempre, se orientan a pensar en la factibilidad de la revolución, como si fuera una especie de empeño o sino vital. La obra lleva el subtítulo de Una nueva gramática de la política que inmediatamente me trajo a la memoria la A Grammar of Politics del venerable Harold Laski y, salvando las enormes distancias, está concebida de una forma similar, en este caso a base de "talleres", que son como lecciones de un único seminario destinado a examinar la "cesura" entre modernidad y postmodernidad, aquilatar las respuestas de la postmodernidad a la globalización (también un ritornello en el pensamiento de nuestro autor), para examinar las condiciones en que haya de producirse la revolución.

Negri no fue nunca un marxista "ortodoxo" y tampoco lo es ahora, pero el fundamento mismo de su razonamiento sigue siendo marxista. Un marxismo que se ha imbricado en el análisis foucaultiano de la política. Al fin y al cabo, ¿que es el Imperio sino el estadio contemporáneo del imperialismo leninista? ¿Qué la multitud sino la sucesora que él y Paolo Virno han encontrado al proletariado marxista? Pero en todo caso se trata de un marxismo con un grado de abstracción y mescolanza con otras perspectivas (Spinoza, Deleuze, Guattari, etc) que lo haría extraño al propio Marx.

El punto de partida es la imposición del gobierno biopolítico de la sociedad como algo totalitario que subsume la sociedad bajo el capital, lo que provoca: "la mercantilización de la vida, la deaparición del valor de uso, la colonización de las formas de vida por parte del capital", pero también (y subraya el "también"), "la construcción de una resistencia en ese nuevo horizonte" (p. 46), resistencia, dicho sea de paso, concebida como "dispositivo multiforme de producción subjetiva" (p. 47). Y nadie me quita de la cabeza que, a su vez, este dispositivo es el heredero de las antiguas "condiciones subjetivas".

El fenómeno contemporáneo (con el que Negri lleva años batallando) es la globalización, una situación neocolonial en la que se ha producido la "crisis de todas las leyes y de todas las formas de desarrollo capitalista" (p. 67) dando lugar a un "estado universal de excepción" (p. 69) que lleva a una situación en la que a) se han disuelto las fronteras; b) se ha acabado el derecho internacional; c) y hay una creciente necesidad de dominio (p. 72). Puro Imperio, en definitiva.

Para hacer frente a la situación refina Negri la grámatica política que es como una gramática parda del neomarxismo: frente a la caduca (y falsa) distinción capitalista entre lo público y lo privado, lo común que se observa a la perfección en la expansión universal de la red (p. 90). Frente al avance del biopoder globalizado, la resistencia, que nada tiene que ver con la marginal que aparece en el "pensamiento débil" que no le parece más que "un pensamiento arrepentido, lleno de rencor y que se siente culpable del mayo de 1968" (p. 102). Lyotard, Baudrillard y Virilo están aquí en el punto de mira, como es lógico en un pensador que, a fuer de espinoziano, detesta el arrepentimiento. Y detrás de ellos, van nada menos que Luhmann, Habermas y el bueno de Rawls, todos reos de dar consistencia real a "la imagen ilusoria de la opinión pública" (p. 105)

A partir de aquí entramos en la parte propositiva del libro. La resistencia es la forma en que se articula la diferencia, el "separatismo" de ciertos grupos, singularmente las mujeres y los obreros (p. 126) que emprenden el camino del éxodo, entendido éste como "separación creativa" y que, la verdad, se parece bastante al exit de Hirschman. Luego de un relativamente prolijo análisis de algunos conceptos tradicionales de la iuspublicística (poder constituyente, Constitución formal y Constitución material) en los que se sienten los ecos del viejo professore de la Universidad de Padua, la multitud ejerce un derecho de resistencia frente al poder constituyente que no gusta nada a las instituciones del capital y que, convertida en una "ciudadanía cosmopolita", alcanza una "democracia radical". Quien pueda estar pensando que tampoco hacía falta tanta hojarasca marxista para acabar diciendo lo mismo que David Held y sus amigos, tome nota de la distinción que hace el autor al hablar de "la diferencia que existe entre la democracia como forma de gobierno, como gestión del poder, como articulación/ejercicio de la voluntad general, y la democracia como proyecto, como praxis democrática, como reforma del gobierno, como ejercicio de lo común, como articulación de la voluntad de todos." (pp. 151/152). La distinción no resulta evidente, ¿verdad? Bueno, llévese a sus últimas consecuencias y se verá que, como cada cual es hijo de sus obras, vale para justificar la violencia: "La violencia política es simplemente una función del actuar político democrático, porque ella muestra también, a su manera, la resistencia; e impone el antagonismo allí donde el Estado sólo puede afirmar su dominación y su control." (pp. 156/157)

El resto se dará por añadidura. La nueva gramática de la política sirve para sustituir también el viejo gobierno por la nueva gobernanza, concepto muy en boga en la ciencia política contemporánea pero que en Negri tiene una imago revolucionaria pues equivale al ejercicio del poder constituyente de la multitud como potencia común (p. 174).

Todo es cuestión de "decisión" y "organización". Suenan aquí inevitablemente los ecos del decisionismo schmittiano, pero no me parece muy relevante, pues de alguna forma hay que llamar a la voluntad de actuar. El caso es que ambas, decisión y organización de una multitud entendida como multiplicidad, abocan a la revolución que es "una aceleración del tiempo histórico, la realización de una condición subjetiva, de un acontecimiento, de una apertura cuya convergencia es hacer posible una producción de subjetividad irreductible y radical." (p. 194)

Se queda uno pensando si realmente será que el tiempo no ha pasado y que un hombre tan inteligente, profundo y perspicaz sigue articulando la revolución como una especie de milenarismo, como una hipotética solución de continuidad con el presente cuyas claves de aparición sólo él o los de su grupo son capaces de desentrañar. Pero no haya cuidado, Negri sabe muy bien de lo que habla, no se deja arrebatar por sus mismas previsiones y con harto realismo sitúa la acción del "nuevo derecho subjetivo transformado en potencia multitudinaria (no) en las márgenes ni fuera de la actual configuración de los sistemas de poder, sino en el centro, de manera interna, dentro."

O sea, aquí y ahora.

domingo, 27 de abril de 2008

La crisis del ladrillo.

Hace más de dos años que venía diciéndose: hay una burbuja inmobiliaria que puede pinchar en cualquier momento. Pero nadie hizo nada; unos, la mayoría, porque no podían, al estar atrapados en hipotecas interminables de interés creciente y otros, la minoría, porque no querían, interesados como estaban en seguir subiendo los precios de forma abusiva, aprovechando las deficientes condiciones del mercado y obteniendo suculentos beneficios.

Por fin, en mitad de una coyuntura internacional ominosa, en plena crisis de las hipotecas subprime y con una recesión amenazante, la burbuja ha pinchado. Todos los indicadores cantan la misma canción. Hace unos días, la SER hablaba de que el precio de la vivienda caerá un 8% en 2008. Y eso es muy poco. Tampoco hace mucho que el Fondo Monetario Internacional sostenía que la vivienda en España está sobrevalorada en un 20%, lo que también me parece una cantidad muy timorata. En mi opinión, por lo que luego expondré, está sobrevalorada entre un 20 y un 40%. En todo caso, no ha hecho más que empezar la crisis inmobiliaria y el precio de la vivienda de segunda mano ya ha bajado en lo que llevamos de año entre un 15 y un 20%, lo cual es lógico si se piensa que la venta ha caído un 60% desde septiembre de 2007. Al fin y al cabo, si la demanda cae, la oferta tiene que ajustarse en un mercado libre; ¿o no?

A eso vamos de inmediato porque, como suele suceder cuando peligran los intereses de las grandes empresas, esas que pagan a tertulianos y columnistas para que ensalcen la ley de la oferta y la demanda en tiempos de prosperidad, ya hay un clamor para que el Estado (o sea, los contribuyentes) intervenga para “salvar al sector”. La técnica es conocida: las grandes empresas privatizan los beneficios y socializan las pérdidas. Ahora piden esta antaño denostada intervención pública a base de beneficios fiscales y todo tipo de incentivos y chantajean amenazando con el vertiginoso aumento del paro. Hay ya quien vaticina 750.000 parados más y esto sin contar con las agorerías del señor Solbes quien, a su vez, avisa de que la morosidad (se entiende, la de las familias hipotecadas hasta las cejas) puede aumentar de forma brusca.

Hace hoy un mes, en un post titulado La política del ladrillo Palinuro ya advertía de que los dos sectores más castigados con la crisis inmobiliaria serán las familias hipotecadas y los trabajadores de la construcción y sectores aledaños. Las primeras porque, en un panorama de alta tasa de inflación (4%), subidas constantes de precios, con el euribor en el 4,93% se van a ver y desear para pagar una hipoteca por una casa que, para mayor desgracia, pierde valor de día en día. Los segundos, innecesario decirlo, porque, al contraerse la demanda en un mercado laboral tan desregulado como el nuestro se irán a la calle. En ese mismo post Palinuro apoyaba que el Gobierno tomara todas las medidas y adoptara todas las políticas que beneficiaran a esos dos sectores castigados por la crisis inmobiliaria, cosa a la que está obligado por ser un Gobierno de izquierda y aunque esa misma crisis haya devorado ya la mitad del superávit con que los señores Solbes y Rodríguez Zapatero contaban para financiar sus políticas sociales.

La intervención pública a favor de los sectores perjudicados por las actividades claramente especulativas de la burbuja inmobiliaria no implica que la autoridad haya de atender también a las demandas de los promotores, las grandes empresas, las inmobiliarias/tiburón, que llevan años enriqueciéndose a costa de la gente sencilla, haciendo imposible que los jóvenes accedan a una vivienda digna y amargando la existencia de cientos de miles de familias sin escrúpulo alguno. Porque la cuestión es: ¿por qué no bajan los precios? ¿No quedamos en que eso es lo que tiene que suceder según la supracitada ley de la oferta y la demanda? Pues simplemente, porque confían en asustar al Gobierno con el aumento del paro y el frenazo en los ingresos públicos para forzarlo a actuar en su provecho. Un provecho de aprovechateguis. Porque si esto no fuera así, si los promotores y empresarios inmobiliarios no trabajaran con márgenes de beneficios escandalosos, superiores al 50%, ¿de qué iban 100 de estos empresarios catalanes a ofertar 2000 viviendas con un descuento del 40%? A precio de coste dicen que venden; pero eso no se lo creen ni ellos. Si se pueden vender 2.000 viviendas con un 40% de descuento, se pueden vender 200.000 o dos millones. Bastaría con no ser tan codiciosos, tan explotadores y trabajar con márgenes de beneficios más justos.

Es magnífico: como hay crisis económica a la vista, ya están los ministros del ramo, los economistas y los opinión makers a sueldo del capital pidiendo que se congelen los salarios. ¿Cuándo pedirá alguien que se congelen, incluso que desciendan, los beneficios?

(La primera imagen es una foto de Torchondo, la segunda de Jofre Ferrer, ambas bajo licencia de Creative Commons).

En Salamanca o en Berlín.

Las gentes de Viento Sur han sacado un número 93, correspondiente a septiembre de 2007 que ha llegado ahora a mis manos y he leído con gran interés. Está dedicado a Andreu Nin y los sucesos de mayo de 1938 en Barcelona, de cuando la "revolución dentro de la guerra", el momento en que los comunistas al frente de las fuerzas republicanas vencieron una especie de insurrección anarquista apoyada por el POUM y decidieron así el destino de la guerra y de la República dos años después. Del asunto de Andreu Nin, lo que siempre me ha dejado estupefacto es el descaro con el que, al parecer, se contestaba por las paredes a la pregunta de ¿En dónde está Nin? con un En Salamanca o en Berlín. Al final ya parece claro que sus restos están enterrados en algún lugar de Alcalá de Henares. Y lo que ha terminado por desconcertarme y deprimirme bastante es la noticia que he leído en alguna parte de que el chalet en el que estuvo secuestrado, donde probablemente fue torturado (se dice que lo despellejaron vivo, lo cual suena espantosamente) y todavía con mayor probabilidad asesinado, era propiedad de Constancia de la Mora, una comunista a quien tenía yo en aprecio tras haber leído hace muchísimos años unas memorias suyas que se llamaban Doble esplendor, en donde no recuerdo que hablara de Nin.

El número de Viento Sur está muy bien concebido porque agrupa textos de protagonistas de los hechos con otros de estudiosos, que no son coetáneos pero sí tienen una orientación política trotskista. El resultado es una mezcla muy grata de leer por más que los numerosos trabajos, aunque breves, sean bastante densos y requieran concentración. Entre los protagonistas son muy impresionantes los testimonios de María Teresa García Banús y su marido Juan Andrade, la primera fundadora del Secretariado Femenino del POUM y el segundo miembro de su Comité Ejecutivo. Ambos cuentan cómo los detuvieron "policías de Madrid", de las Juventudes Socialistas Unificadas, las que fundó Carrillo, por cierto, en compañía de agentes del Komintern, húngaros, etc. Los escritos proceden de unas memorias de García Banús y de un inédito de Andrade que la revista data a fines de 1937. De testimonio también, el trabajo de Marta Brancas, que parece redactado ahora, habla de lo que hizo el Secretariado Femenino del POUM. Acompaña a este aspecto una especie de introducción de Wilebaldo Solano, como un recuerdo de la época y un par de trabajos sobre otros protagonistas, en concreto uno de Llum Quiñonero Hernández sobre Lucía Sánchez Saomil y las otras mujeres que crearon la revista y asociación Mujeres Libres. Se centra en Sánchez Saomil porque tiene singular interés ya que, al no exiliarse y regresar a España, pasó el resto de su vida durante el franquismo callada y sin hacerse notar, pero viviendo con otra mujer, según he creído entender, lo que da al caso una especial singularidad. El otro trabajo de esta característica es el de Flavio Guidi sobre los asesinatos de Berneri y Barbieri, dos anarquistas italianos, en España; especialmente, Berneri, que era el más visible de los dos.

Los demás trabajos son doctrinales y, generalmente de gran interés. Hay dos de Jaime Pastor, uno que parece actual sobre el accidentado nacimiento y tortuosa existencia del POUM y otro que es un texto de 1993 sobre Andreu Nin en Moscú. Tal como lo dibuja Pastor, una estancia que acabó convertida en una sensación como de aprisionamiento, del que Nin se liberó regresando a Barcelona. Lo más curioso de este apunte biográfico de Nin es que éste formara parte del Soviet de Moscú, lo que prueba que en sus primeros momentos, la revolución bolchevique fue verdaderamente internacionalista

Hay un interesante texto de Reiner Tosstorff, que es una ponencia de un congreso de 1986, dedicado exclusivamente a la cuestión sindical catalana en relación con el POUM. En lo esencial, el POUM practicaba el "entrismo" en la UGT en toda España excepto al principio en Cataluña, donde tuvo su propio sindicato (FOUS) el cual, a raíz de la sublevación militar (que los autores de esta revista suelen considerar el momento de "la revolución") se disolvió para que los afiliados se sumaran a la UGT. Después de los sucesos de mayo, por descontado, los poumistas fueron depurados de la UGT. En España, los comunistas procedieron contra los trostkistas (en los que el mismo Trotsky no confiaba) como los estalinistas estaban haciendo en la Unión Soviética: detención, torturas, juicios farsas, largos años de cárcel y destierro o fusilamiento, condena pública, detención de allegados y simpatizantes.

El trabajo de Pelai Pagès, que es un reputado historiador de quien recuerdo haber leído un interesante trabajo sobre el POUM hace muchos años, es un trozo de un prólogo que ha escrito para un libro sobre el espionaje en España que estará saliendo ahora. Para Pagés está claro que los hechos de mayo, el aplastamiento del POUM por el Partido Comunista (PSCU/PCE) se planificaron detalladamente en Moscú. Todo se hizo en España por orden de los soviéticos.

Andy Dogan que es un historiador miembro de la Fundación Andreu Nin escribe sobre las relaciones entre el POUM y Trotsky así como entre Nin y Trotsky. Nunca fueron buenas, ninguna de ellas. Trotsky se mostró siempre crítico con el empeño de sus supuestos seguidores en España y, a raíz del alzamiento (la revolución), pasó a considerarlos traidores por haberse integrado en el Gobierno de la Generalitat en lugar de sublevarse contra él.

En este capítulo doctrinal se cuenta también un interesantísimo texto de Andreu Nin sobre El problema de los órganos de poder en la revolución española que se publicó en París en francés en junio de 1937, el mismo mes en que mataron a su autor. En él me da la impresión de que Nin quiere justificar el hecho de que el POUM no hubiera llevado adelante la revolución a uso bolchevique para lo cual se ampara en la ausencia en Cataluña (por no hablar ya de España) de una "dualidad de poderes" al estilo de la que se dio en Rusia (o sea, Petrogrado y Moscú en lo esencial), cosa que se reputa conditio sine qua non para el proceso revolucionario.

El artículo de Miguel Romero, periodista, redactor de Viento Sur y militante de espacio Alternativo, está escrito desde la militancia crítica. Romero no entiende qué llevó a Nin a entrar en el Govern de la Generalitat cuya tarea fue desmantelar las infraestructuras de la revolución puesta en marcha el 19 de julio de 1936; vamos, no entiende lo mismo que no entendía Trotsky. Por eso habla del enigma de Nin, de quien no sabemos ni en dónde está enterrado ni qué pensaba en concreto.

Por último, el texto de Chris Ealham (un historiador especialista en movimiento obrero) sobre el anarquismo y los "hechos de mayo", que también parece escrito para la revista, pone de relieve cómo los anarquistas no supieron defenderse frente a los comunistas (estalinistas), entendieron mal la pugna PSUC/PCE-POUM, pensando que era un litigio entre hermanos, un asunto interno de los comunistas "autoritarios" y después se dejaron arrinconar por la política comunista de militarización de la revolución y restablecimiento de las instituciones de la IIª República.

En mayo de 1937 se dilucida con las armas en la mano la cuestión de quién manda en el lado republicano de la contienda, ya que en el lado faccioso eso estuvo claro desde los primeros meses. Los anarquistas, los poumistas y algunos socialistas de izquierda creían que era preciso llevar adelante la revolución para así ganar la guerra. Los comunistas, los socialistas de derecha, los republicanos y moderados en general que no estaban con Franco, creían que lo principal era ganar la guerra y que luego ya se verían las cosas en el bando de cada cual. Ganaron los comunistas que, además, acabaron con los trostkystas por orden de Moscú a través de una farsa de procesos judiciales y establecieron su dominación sobre casi todos los aspectos de la vida en la República. Pero la pregunta, se ve venir, es siempre inevitable: ¿qué hubiera pasado si hubieran ganado los anarquistas y poumistas? La cuestión es típicamente contrafáctica y a ella contesta cada cual según le dictan sus apetencias.

sábado, 26 de abril de 2008

Los guardianes de la fe.

Los de InSurGente que, de todo lo que hay en la red de izquierda radical, son de lo más potable, abierto y menos sectario, colgaron ayer mi post sobre los insultos del alcalde de Puerto Real, don José Antonio Barroso, al Rey de España, Insultando al Rey. Inmediatamente salió un maestro ciruelo de nombre J. M. Álvarez quien, desde una humilde pertenencia a la clase obrera aplaudía al alcalde Barroso (como si Palinuro se hubiera metido con él cuando lo que hizo fue darle un magnífico consejo), afeaba a los de InSurGente que hubieran colgado el post, sosteniendo que hay mucho más donde elegir y arremetía no contra el artículo, al que apenas mencionaba en un par de volanderas líneas, sino contra el autor, un servidor, por otro nombre Palinuro.

Parécele al humilde perteneciente a la clase obrera, guardián de las esencias izquierdistas y poseedor de la verdad cierta e imperecedera, que el pobre Palinuro no da la talla para que él lo acredite como izquierdista dabuten, por andar enredando por ahí con el PSOE/GAL. Es más, inspirándose seguramente en Lenin, experto en desenmascarar a enemigos del proletariado, ilustra a sus lectores advirtiéndoles de que lo que dice Palinuro de que el PSOE es su partido (en el sentido del partido al que vota) pero que él se considera más radical y más de izquierda, es todo falso, que lo sabe él muy bien, sin duda por inspiración del beato Djugashvili.

Esta insulsa monserga ad hominem la encuentra el lector en Canarias Insurgente y al autor ha de haberle parecido tan brillante alegato que también lo ha publicado en kaosenlared, de donde se deduce que ambos bravos medios apoyan la idea del humilde etc de que Insurgente hubiera hecho mejor no publicando el artículo de Palinuro. Cosa que se prueba porque ni una ni otra publicación "de izquierda" incluye en parte alguna enlace al artículo criticado y mucho menos lo hace el autor como lo he hecho yo con el suyo. La práctica de criticar sañudamente un texto y ocultarlo al mismo tiempo enlaza muy bien con el concepto de libertad de expresión que tenían los soviéticos, consistente en tratar a la población como si fuera menor de edad, dándole a leer su doctrina, muy crítica con las obras "burguesas", pero no permitiéndole el acceso a las obras criticadas. Lo mismo que la Iglesia católica, mater et magistra.

Innecesario decir que eso es contrario al juego limpio y al espíritu de libertad que reinan en la red, en donde todo cuanto se cita, sobre todo si es críticamente, se enlaza para que los lectores puedan hacerse una idea por sí mismos. Por ello, para fastidiar al humilde censor, pongo el enlace de nuevo al post de ayer, Insultando al Rey. Bueno, ya saben que antes hay uno sobre los curas. Porque ¿creerán Vds. que el señor Álvarez refuta algo de lo que se dice en el artículo? En absoluto, por la muy poderosa razón de que no lo ha entendido. Se limita a meterse con Palinuro para, al final decir lo mismo que él aunque mucho peor, por supuesto. Bueno, exactamente lo mismo, no ya que Palinuro no apoya al señor Barroso dado que no apoya a nadie que insulte. Y que el señor Barroso haya insultado o no, para dicha de los españoles, sean reyes o mendigos, no depende de lo que diga el humilde perteneciente a la clase obrera.

(La imagen es un cartel de propaganda de la extinta Unión Soviética en los años cuarenta del siglo pasado y en lo que alcanza mi muy inseguro ruso dice "A la mayor gloria de Stalin").

Los dioses nunca mueren.

Fuimos a visitar la exposición de tesoros arqueológicos egipcios que se inauguró hace unos días en el Antiguo Matadero de Madrid, ese magnífico conjunto de edificios del neo-mudéjar madrileño que se rehabilitó hace ya más de diez años y está dando un juego extraordinario.

La colección reúne unas quinientas piezas de un tesoro muchísimo más abundante que sacó a la luz un equipo de arqueólogos marinos dirigidos por Frank Goddio. El equipo estuvo buena parte de los años 90 del siglo pasado buceando en las aguas del golfo de Abukir, en el delta del Nilo, en donde encontraron las ciudades de Canopo y Heraclión, desaparecidas bajo las aguas en algún momento del siglo VIII d.d.C. así como la parte desaparecida del puerto de Alejandría.

La exposición ha pasado ya por algunas otras ciudades europeas, como Bonn, Berlín y París, en donde la ha visitado más de un millón y medio de personas, un éxito merecido porque está muy bien. Mi única queja, y es liviana, se refiere a su concepción más en una línea comercial que propiamente museística y, consiguientemente, a los precios. Once euros por la entrada y tres por un modesto folleto explicativo sin que te den nada más, me parece demasiado. Pero supongo que estarán amortizando el dineral que tienen que haber invertido en las exploraciones marítimas, por cierto muy presentes en el recinto en fotografías, vídeos abundantes y un sonido ambiente que imita el que se produce en las labores de buceo. Además, son muy de reseñar los pormenores con que está preparada y sus múltiples informaciones en español e inglés, tanto más de agradecer cuanto que, habitualmente, los asuntos que tienen que ver con el antiguo Egipto, especialmente su panteón, son muy complicados y a veces confusos.

El material que se exhibe es muy abundante y variado pues se refiere a casi todos los aspectos de la vida cotidiana y del culto a los dioses, son objetos de cocina y usos dométicos, estelas cuajadas de inscripciones, bustos, algunas estatuas colosales, un par de naos, armas, utensilios de oficios, espejos y adornos varios, etc. Y el tiempo que abarca, que es lo más interesante, va del siglo VII a.d.C al VIII d.d.C, 1.500 años en total en los que campearon por estas tierras los egipcios propiamente dichos, los persas, los griegos, los romanos, los bizantinos y, finalmente, los árabes. Alejandría, la capital del Mediterráneo en el período helenístico en que Egipto estaba gobernado por los Ptolomeos, centro de un emporio, cruce de caminos, culturas y civilizaciones.

Aunque la exposición muestra bastante estatuística, la pieza con la que Goddio parece más encariñado, y le alabo el gusto, es la supuesta estatua en granito negro de la reina ptolemaica Arsinoe II, del siglo III, procedente de Canopo. Es, dice, una de las primeras muestras del cruce de estilos griego y egipcio, como puede verse en el desnudo ligeramente velado (parte griega) y la posición hierática (parte egipcia) que forman una extraña y bellísima mezcla, algo lleno de malicioso encanto. Como si el genio heleno hubiera desnudado a una de aquellas severas matronas egipcias.

Este aspecto es el que me parece más notable de la exposición: cómo se documenta la inevitable tendencia de las culturas a la mezcla y el mestizaje, cual sabemos de sobra pues fue aquí en donde Ptolomeo I decretó que el patrón de Alejandría había de ser Serapis, un dios de confusos orígenes, pero que tiene una naturaleza sincrética, mezcla de dios griego y egipcio, que había de venerarse en ambas partes del mundo helenístico y que contaba con su muy importante templo en Alejandría, el Serapeón. Igual cosa sucede con los bustos de los emperadores de la época romana, incluso las cabezas de las esfinges de cuyos tocados, típicamente egipcios, sobresalen los rizos de moda en el Imperio romano. Y no hablemos ya de las cerámicas en las que se aprecian variadas mezcolanzas de formas, adornos y acabados. En el caso de estas cerámicas, además, produce una extraña emoción ver cómo el mar nos devuelve en un perfecto estado de conservación objetos en todo similares a los que todavía usamos nosotros o aquellos de nosotros aficionados a este tipo de cacharros, cuencos, ollas, lebrillos, morteros, etc.

La epigrafía está bien representada con una enorme estela de granito rosa muy fragmentada pero en la que se aprecian las inscripciones jeroglíficas y apenas las correspondientes griegas, del siglo II a. d. C., correspondiente a Ptolomeo VIII. Igualmente en este campo hay dos preciosas naos en granito negro, una de ellas la llamada "de las décadas" con el calendario astrológico más antiguo que se conoce. Igualmente curiosa, una estela de Nectanebo I también en granito negro.

Es un placer pararse a contemplar las estatuas colosales de lo que se supone son un faraón y su esposa y a los que, sin demasiada convicción, las informaciones consideran Ramsés II y, cómo no, Nefertiti. Obviamente, buena parte de las piezas parecen haberse originado en otros puntos de Egipto y haber ido a parar a lo que en los tiempos de los lágidas debían de ser ricos centros comerciales y puertos.

El mar ha devuelto estos tesoros prácticamente intactos. Como no parece que el hundimiento de las dos ciudades y el puerto de Alejandría fueran producto de algún cataclismo sino que se fue produciendo paulatinamente, las piezas se han conservado íntegras, con algunos inevitables desperfectos que se han producido en aguas tan contaminadas como las del Mediterráneo. En realidad, las muestras de ruptura, quebrantamientos con violencia que a veces se observan, en las naos, en varias esfinges, han de atribuirse al vandalismo de los cristianos. Desde que el emperador Teodosio declaró el cristianismo religión oficial del Imperio, los cristianos se dedicaron a agredir a los "infieles", a quemar sus monumentos y destruir sus altares y dioses. La historia del cristianismo como religión perseguida y perseguidora se remonta a sus mismos orígenes.

Merece la pena ver la exposición, aunque sea de lamentar que, por la situación de las piezas, muchas de ellas estén al alcance de la mano de los visitantes y estos, a su vez, con cierta frecuencia no se priven del placer de pasarla por el lomo de alguna esfinge o los símbolos de una estela.

Por último, dejo aquí un vídeo que he pillado en Youtube y que explica muy bien la exposición, dando la palabra a veces al propio señor Goddio.

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viernes, 25 de abril de 2008

Crónica de la Corte.

CURAS HASTA EN LA SOPA

Cuando los liberales de verdad, los de antaño, querían atacar la demasía intervencionista del socialismo sacaban a relucir la famosa consigna del Partido Laborista británico con la que éste quiso propagar su idea del Estado del bienestar, "Seguridad de la cuna a la tumba". Ahora, estos otros meapilas que se hacen pasar por liberales e insultan desde una emisora de los obispos y gobiernan en la Comunidad de Madrid han hecho lo mismo pero con los curas. La Iglesia, que no conoce pausa ni descanso y está siempre al acecho a ver cómo puede acaparar más poder sobre los ciudadanos (más biopoder diría Foucault), cómo puede controlarlos más, imponerles sus dogmas y sus creencias, les guste o no, ha colocado a los curas en los comités de ética de los hospitales de la Comunidad de Madrid para que "asesoren" sobre la vida o la muerte de la gente, sobre si las mujeres deben o no abortar, con independencia de si esa misma gente quiere tal cosa o no; con independencia, por supuesto de sus creencias religiosas.

El socialismo era malo por intentar proteger a las personas del infortunio desde la cuna a la sepultura; pero que haya curas interviniendo del mismo modo, desde el nacimiento hasta la muerte, no solo parece bien a estos liberales de chicha y nabo sino que, dando más prueba de liberalismo si cabe, se lo imponen al personal por decisión administrativa sin que nadie pueda optar por otra cosa, sin que haya "libertad de elección" que es lo que más dicen apreciar los liberales. Liberalismo, sí señor; liberalismo de la señora Aguirre que es exactamente igual que el liberalismo de Francisco Franco con quien la dicha señora dice no tener concomitancia alguna. De entrada, meter a los curas en el lecho de la gente, incluso en su lecho de agonizante.

¿Y si yo no quiero que un cura meta sus narices en mis últimos momentos? Esta claro, ¿no? Gracias al gobierno de liberales, tengo que tragármelo. ¿Y si soy judío practicante o musulmán, pongamos por caso? ¿Autorizará un cura cuidados paliativos a un hereje o querrá prolongarle la "vida" entre horribles sufrimientos para que tenga oportunidad de ganarse el cielo?

Esta insistencia de los reaccionarios de misa y olla que ahora se hacen llamar "liberales" con un descaro que sólo puede salir de las sacristías, esta contumacia en meternos a los curas en todas partes es indignante. Que tengamos que tragarnos a esta manga de parásitos y sinvergüenzas metomentodo entre los cuales a saber cuántos serán pederastas queramos o no por ucase de doña liberal es un atropello que espero que corrija el Tribunal Constitucional como se merece, una sucia maniobra del Gobierno regional en connivencia con lo más reaccionario de la jerarquía y, además, en secreto, huyendo de la publicidad. ¿Hace falta recordar a Kant cuando decía que todo aquello que no puede hacerse público es malo?

En el ínterín, ¿qué nos jugamos a que los becarios que la Iglesia tiene repartidos por todos los medios bajo el nombre de periodistas empiezan a denostar lo que llaman el "trasnochado anticlericalismo"? Criticar la injerencia de los curas en los aspectos más íntimos de la vida de las personas es "anticlericalismo trasnochado"; tenerlos hozando (y, probablemente disfrutando) en la agonía de la gente es una muestra de clarividencia y racionalidad. Mil veces lo dirán y mil veces mostrarán su espíritu de monagos eunucos.

(La imagen es un chiste de Moloch aparecido en un semanario satírico francés en 1870/71)


INSULTANDO AL REY

El señor alcalde de Puerto Real (vaya por Dios, qué casualidad) ha puesto al Rey de chupa de dómine y, aunque parece haber renunciado al placer de colgarlo con las tripas de un obispo, también ha dejado guapo a su padre; al padre del Rey, digo.

Como republicano que aspira a ver el restablecimiento de la República en mi país merced a un referéndum específico sobre la forma de Estado y gobierno que se nos hurtó desde 1975, no seré yo quien se incomode porque se critique al Rey. Al Rey o al sursum corda. Pero, que yo sepa, para criticar no es imprescindible insultar. Y este alcalde, José Antonio Barroso ha llamado "crápula" a Juan Carlos de Borbón y otras lindezas lo que me parece mal. Sin embargo, tampoco me parece bien que esos insultos sean perseguibles de oficio porque la persona del Rey y la Corona tengan un tratamiento especial en el Código Penal, dimanante de la disposición constitucional 56, 3, "La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad" y que crea una situación absurda: la de que alguien que no es responsable de nada ejerza la más alta magistratura de un Estado de derecho. Porque, además del absurdo de esta evidente contradicción, un principio elemental de dignidad recíproca manda que quien no es responsable no puede exigir la responsabilidad a los demás. Y menos por persona interpuesta. Pero es que, además, la Constitución dice que la persona del Rey "es inviolable" y, si esto quiere decir algo, sólo pueden ser dos cosas: a) la persona del Rey es inviolable porque el que la viola se la carga, en cuyo caso esa misma persona no puede estar exenta de responsabilidad; o b) la persona del Rey está por encima de toda violación imaginable, en cuyo caso insultarlo no debiera estar perseguido.

Si el Rey quiere responder al alcalde de Puerto Real que se querelle contra él por injurias, como todo hijo de vecino y, para ello, que renuncie a su prerrogativa de irresponsabilidad. Claro que, ya puestos, podía renunciar a su prerogativa real en conjunto y dar paso al referéndum supracitado.

Por último, una sugerencia para el señor Alcalde, don José Antonio Barroso: promueva un cambio de nombre del pueblo de Puerto Real a Puerto de la República. El camino, alcalde, se hace al andar; no al insultar.

(La imagen de Juan Carlos I es una foto deSalamancaBlog.com, bajo licencia de Creative Commons).

jueves, 24 de abril de 2008

El miedo.

La sensación que trasmite magistralmente la peli de Manuel Gutiérrez Aragón que se acaba de estrenar es el miedo, el miedo viscoso, silencioso, reptante, omnipresente, invisible pero perceptible en la sociedad vasca. El miedo que ha encanallado de tal forma a la gente que ya los amigos no defienden a los amigos sino que si alguno de ellos se atraviesa en el camino de los etarras, de los terroristas o de sus cómplices y sufre las consecuencias, prefieren no darse por enterados. En las familias no se habla de política; en las cuadrillas , menos. No se habla de política. No se habla, a secas. Se hace como si no sucediera nada y, cuando a alguien normal y corriente, de esos que trabajan en un puesto de peaje de una autopista o en una cadena de un supermercado, le descerrajan un tiro y le vuelan la cabeza, tú no has visto nada, no sabes nada, no te has enterado de nada. Hace unos años, incluso, los más acojonados de todos decían "algo habrá hecho". Al parecer, ya no se dice, pero a la gente le queda mucho hasta hacer frente a los asesinos y a sus cómplices, hasta volver a caminar erguida y mirando a los demás a los ojos.

La peli está muy bien hecha. El director, que tiene mucha experiencia y oficio y un largo recorrido, ha metido en ella todas las imágenes, referentes, emblemas, formas y actitudes que son propias del terrorismo: asistimos a prácticas de tiro, un atentado, kale borroka, manifestación en el casco viejo, pintadas, boicots, amenazas, un tiroteo, un asesinato, lo que constituye el mundo vital del terrorismo. Se complementa con una presencia constante de la gastronomía, los platos exquisitos, el buen comer vasco, un alarde y las fiestas de la Semana Grande, al ambiente de la Universidad, el sinuoso papel de los curas en esta siniestra historia de locura colectiva.

Y no solamente está bien hecha sino que tiene una actitud inequívoca frente a los asesinos: mostrar su degradación moral, su fanatismo y, en el fondo, su estupidez, cosa que se observa muy bien en los comentarios y comportamientos de los tres miembros de lo que se supone que es un comando: auténticos cretinos. Todo ello aparece mezclado con una historia sentimental que no estoy seguro de que encaje bien en el ambiente de la peli; de hecho, crea casi un territorio exentoen el que acaba naufragando el guión, con unas escenas finales que carecen de todo crédito pues dibujan una situación que, que nosotros sepamos, no se ha dado en toda la historia de la organización ETA.

Por cierto, no había casi nadie en la sala, como una docena de personas y la peli acaba de estrenarse. Lo cual demuestra que estos temas del País Vasco y ETA a la gente al sur del Ebro le importan un pepino.

Cronica de la Corte.

Sueño de una noche de primarias.

Ya está claro que el señor Rajoy no sirve para líder pues no solamente pierde las elecciones frente al adversario sino que también pierde las batallas dentro de su mismo partido. Como sosteníamos ayer, la señora Aguirre se retira a sus posiciones y deja que el señor Rajoy sea aclamado candidato a la presidencia en el próximo congreso. Al propio tiempo, uno de sus trujimanes presenta una enmienda a los estatutos del Partido para elegir al candidato a la presidencia mediante elecciones primarias. Doy por supuesto que la enmienda prosperará, aunque pueda equivocarme, claro está. Y, si prospera y en estos tres años hasta el próximo congreso del PP en 2011 las diversas elecciones municipales, autonómicas, europeas van mal, habrá primarias y seguramente se presentará la señora Aguirre. Creo que la señora Aguirre se presentará en 2011 incluso si no hay primarias, siempre que, en efecto, el señor Rajoy haya cosechado malos resultados en las elecciones en el ínterin.

Lo que nadie parece considerar es que una de esas elecciones será a la Comunidad Autónoma de Madrid y si doña Esperanza no se luce en ellas también tendrá un problema a la hora de presentarse.

En todo caso, el desconcierto que reina en el PP augura que el PSOE tendrá la legislatura tranquila, sin oposición hasta el congreso de junio y, a partir de ahí, según y cómo. La oposición debe esperarla el partido del gobierno de los medios afines a la derecha. Pero con esa ya contaba.


Anguita cabalga de nuevo.

El temible señor Anguita no se resigna a la vida civil y privada y ha reaparecido con renovados bríos y animo de salvar a la patria que, para un comunista, será siempre el Partido. La patria, la familia, la vida misma. El proyecto de IU, dictamina el señor Anguita, está muerto; hay que refundarlo. No dice que haya que resucitarlo (que es una de las dos cosas que pueden hacerse con los muertos; la otra es enterrarlos) por temor a que lo tachen de mesiánico, pues que sólo el Mesías y aquellos en quiénes él delega resucitan a los muertos. Bueno, el Mesías y las yemas de Santa Teresa que hacen las monjitas, a decir del señor obispo.

El programa con el que el programático señor Anguita quiere refundar IU, consiste, según ha dicho a El Confidencial en "independencia política, movimiento político y social, proyecto político de la República, limpieza orgánica... Todo está explicado en el documento que he remitido a la dirección del Partido Comunista". Claro, porque el que manda ahí (digan lo que digan los camaradas) es el PC y en el PC las cosas se hacen así: con documentos de viejas glorias a la dirección actual. Luego, de ahí, desciende la buena nueva hasta la militancia, que aclama la ocurrencia y la devuelve refrendada. De arriba abajo y de abajo arriba, según manda el llamado "centralismo democrático".

Dice el señor Llamazares que está encantado con que el señor Anguita venga resucitando muertos o sea refundando ruinas, pero supongo que estará haciendo de necesidad virtud. A IU y al PC les hace tanta falta ahora el señor Anguita como al mundo la peste aviar.


El nacionalismo vasco retorna del monte.

He leído que el señor don José Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya, ha dicho que no se debe celebrar la consulta del señor Ibarretxe mientras haya violencia de ETA. Lo dice Estrella digital Es lo que se viene pidiendo también en este blog desde el principio. El señor Ibarretxe aseguró que sólo se haría en ausencia de violencia, después se desdijo y afirmó tener intención de convocarla con ETA activa. Para justificar su falsedad y mentira salió con la jesuitada de que no vamos a permitir que ETA nos marque la agenda. Cuando está claro que, con pistolas, atentados, amenazas, lo del voto libre es una farsa.

Menos mal que en ese lager de disminuidos morales que es el nacionalismo hay gente cabal. Lo que dice el señor Bilbao es puro sentido común. Si quieren hacer algo sensato ahí arriba tienen que ponerse de acuerdo el PNV y el PSE, los dos partidos democráticos y moderados. Ya está visto que el PP no está dispuesto a negociar nada, y ETA tampoco. Y negociar hay que negociar porque la gente sólo se entiende hablando.

La imagen de Aguirre es una foto de Chesi, la de Anguita de Fundació Pere Ardiaca, la de Sabin Arana de jkarteaga, todas bajo licencia de Creative Commons).

Vicios nacionales. El ruido.

Según una noticia de hace unos días en 20 Minutos, el Tribunal Supremo no ha admitido el recurso presentado por el Ayuntamiento de Arganda del Rey contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que lo condenaba a pagar más de doce mil euros de compensación a once vecinos por los ruidos que han tenido que soportar procedentes de sendas casas regionales de Andalucía y Extremadura de titularidad municipal. Bien, aplausos al Supremo. Aplausos también al TSJM, aunque menos porque los doce mil eurillos que otorga a los afectados son, sin duda, una cifra ridícula. Cualquiera puede imaginar lo que habrán pasado unas gentes que han vivido en el piso de arriba de sendos locales donde se organicen juergas flamencas los fines de semana. Y si la imaginación no alcanza, que pidan los resultados de las mediciones de decibelios hechas por la policía local y la Guardia Civil.

Y pitos, muchos pitos y abucheos al Ayuntamiento de Arganda del Rey primero por permitir que unos individuos ruidosos perturben sistemáticamente la paz del vecindario; luego, por no hacer nada ante las reiteradas reclamaciones de los afectados; y por último, por recurrir la sentencia que lo condena. Una vez más se prueba que, en muchos casos, los principales enemigos de los vecinos en los pueblos o ciudades son sus consistorios, que debieran velar por su bienestar y derechos y sin embargo hacen causa común, por interés o simple negligencia, con quienes los conculcan.

Así como este blog es antitaurino, es enemigo declarado de los ruidos y de los ruidosos, plaga nacional que los dioses confundan, detestable costumbre ancestral que los más brutos de la raza, que son los que más tiempo han mandado en el país, ensalzan como muestra de virilidad y genial sentido españolista: cuanto más berrees, cuanto más grosero seas, más español. El año pasado dediqué tres posts a esta espantosa costumbre nacional de armar ruido: La batalla contra el ruido, Venceremos y Cárcel por armar ruido comentando los avances que van haciéndose en la lucha contra esta plaga y que aún son muy pocos. Cualquiera sabe de casos, si es que no los sufre en carne propia, de vecinos insoportables por bullangueros por los más diversos motivos: fiestas, radios, televisones, equipos de música a todo trapo, pendencias, electrodomésticos ruidosos, actividades de bricolaje. Cada vez que me acuerdo del imbécil del piso superior al mío al que tuve que soportar una larga temporada dedicado a actividades de bricolage me entran sudores fríos.

Éramos pocos y parió la abuela. Por si no hubiera bastante con los mil ruidos que los españoles desconsiderados (expresión ampliamente redundante) emiten, con el aumento de la inmigración, han comenzado a llegar los latinoamericanos que en esto de los ruidos son dignos hijos de la madre patria, de forma que cada vez son más los inmuebles en los que los vecinos tienen que tragar que en algún piso se instalen lationoamericanos a los que encanta, al parecer (no a todos, desde luego) tener puesta todo el día alguna musicanga tipo salsa con las ventanas abiertas. Innecesario decir que considero la inmigración un don del cielo y soy partidario de abrir la frontera cuanto se pueda a todos los que quieran venir a labrarse un futuro. Pero es absurdo no ver que eso plantea problemas de convivencia y que uno de los más agudos es el de las diferentes costumbres. La de tener la música a todo trapo con las ventanas abiertas día y noche no es de recibo. No es de recibo cuando la practican los españoles ni cuando la practican los inmigrantes.

Una de las virtudes del Gobierno socialista es haber entrado a civilizar este país do todos presumen de garañones en algunas de sus más irritantes cuanto acendradas prácticas como andar matándose por las carreteras y apalear y asesinar mujeres y niños, a ver quién es más macho. Y hacerlo por ley. Gran acierto. Quizá convenga endurecer esas leyes, dado que las consideraciones de respeto al prójimo o prójima no parecen entrarnos en la cabezota sino es a golpes de código.

Bien está todo ello. Pero ha llegado el momento de dar un paso adelante y enfrentarse al morlaco del ruido y los ruidosos, los de las motos a escape libre, los de las discotecas, los tablaos, los transistores, todos los energúmenos que arman bulla en detrimento de la tranquilidad ajena. Hora es de que se legisle que contaminar el medio ambiente acústico es igual a contaminar el resto de la biosfera: un delito por el que hay que pagar, incluso con la cárcel.

(La primera imagen es un óleo de Casimiro Sáiz y Sáiz titulado Interior de una botillería, de 1878; la segunda, uno de Pablo Salinas, titulado Tiempo de fiesta y la tercera un grabado de Ramón Torres Méndez, titulado Baile de campesinos de la sabana de Bogotá 1878).

miércoles, 23 de abril de 2008

Crónica de la Corte.

Y tú... ¿por qué no te callas, Aguirre?

Al grano; a callar, todo el mundo a callar. Eso se le da de cine a don Manuel que vivió su juventud bajo un régimen autoritario al que prestó entusiasta servicio como ministro de Información y Turismo, o sea, tout court, de propaganda; un régimen especializado en callar a todo el mundo; por las buenas o por las malas. Y le salió tan bien que después repitió ya en el primer gobierno de la Monarquía como ministro de la Gobernación, que era como se llamaba entonces, cuando a las cosas se las llamaba por su nombre, al ministerio del Interior. De diciembre de 1975 a julio de 1976, primer Gobierno de la Monarquía. Y ahí siguió mandando callar. A algunos los calló para siempre en Vitoria, en enero de 1976. Así que este hombre no habla a agua de borrajas.

Además suele ser muy claro en lo que dice; no así en cómo lo dice, qué válgame el Señor cómo farfulla el señor Presidente de honor del PP. No creo que la señora Aguirre tenga ahora manga suficiente para pedirle que lo aclare. Está clarísimo: que se calle. Doble contra sencillo a que no se calla. Lo que no tengo tan claro es si, además de no callarse, le dice a Fraga que se calle él o esa labor queda encomendada a sus órganos de prensa, radio y televisión. Actualización "en tiempo real": ya le ha respondido al venerable líder que con ella "la mordaza no va". Esta señora tiene verdaderas agallas: el lunes confundía a media docena de periodistas ante tres millones de espectadores y el martes pone en su sitio al glorioso acallador del Reino ante cuarenta y cinco millones de habitantes, demostrando que no es el señor Chávez.

Desde luego, las manifestaciones de don Manuel son pintorescas y suelen descolocar al parsonal pero, a veces, el descolocado es él. Ya sólo queda por conocer el parecer del señor Aznar, cuyas manifestaciones no son menos peregrinas.

De momento la cosa queda así, se calle o no doña Esperanza: ésta deja pasar el congreso de junio sin presentar candidatura y se dedica a vigilar la performance del gallego en las próximas municipales, autonómicas y europeas y, según lo que en ellas se vea, presentará o no su candidatura en el Congreso que, según rezan estatutos, habrá que celebrar en 2011. Es decir, lo que no parecieron entender sus contertulios el lunes en 59 segundos: que el señor Rajoy va a vivir los próximos tres años bajo la espada de Damocles de Aguirre (get it? "Damocles de Aguirre", como "Lope de Vega" o "José de Arimatea") de una substitución por "falta de rendimiento" El aliento del adversario en el cogote.

(La imagen es una foto de Galiciaefotos, bajo licencia de Creative Commons).

Suspense hasta el final.

El resultado de las primarias de Pennsylvania para los demócratas no ha podido ser más ajustado. No en sí mismo, pues con 54,1% y 45,9 para la señora Clinton y el señor Obama respectivamente, hay una diferencia de 8,2 puntos porcentuales a favor de la señora, sino en relación a lo que se suponía tenían que ser los resultados si Mrs. Clinton quería seguir en la pugna: 10 puntos porcentuales. Bien, 8,2 no son 10; pero tampoco son cuatro. Así que ahora habrá que ver cómo queda la cuestión en el seno del partido demócrata, de si la mujer o el mulato. El señor Obama tiene una ventaja esencial para mucha gente que es su clara oposición a la guerra del Irak, a pesar de haber votado los créditos para ella una y otra vez. Si queremos que esa guerra de m... acabe, tiene que salir Mr. Obama y, si Mr. Obama llega a ser candidato del Partido Demócrata es muy razonable pensar que batirá al candidato republicano Mr. McCain precisamente por estar en contra de esa guerra criminal. Lo dice el hecho de que, según el 20 Minutos, el señor Bush sea el presidente más impopular de la historia de los EEUU, que ya es decir en un país que ha tenido presidentes como Richard M. Nixon.

Pero, sea como sea, es muy probable que la señora Clinton pretenda seguir hasta la convención del verano.

El torbellino del genio.

Confieso con gran bochorno que he tardado como dos meses en ver la exposición del Reina Sofía con los fondos del Museo Nacional Picasso de París. La falta de tiempo por el mucho trabajo que suele haber en estas épocas del año. A cambio, para compensar por mi indolencia, he ido dos veces y he arrastrado a la pobre Celia, que lleva una mano poco menos que en cabestrillo por una reciente operación.

La exposición es deslumbrante y pretender escribir un post sobre ella es de una petulancia insufrible. Dan ganas de no escribir nada y de liarse a subir imágenes hasta que el scaner pete. Pero también entra un deseo incontenible de hablar, lo invade a uno una sensación como de euforía sin límite al caminar por esas larguísimas galerias de la ampliación del Resofi literalmente abarrotadas de cuadros, dibujos, bocetos, guaches, tallas, esculturas, cerámicas, todos producto del genio creador de un solo hombre que vivió una dilatada e intensa vida como si fuera un torrente. Él mismo lo dice en alguna de las citas de la exposición, que es como un río que arrastra perros reventados. Perros reventados. Qué cosas decía, qué cosas veia, qué cosas pintaba, cincelaba, tallaba este hombre. Se siente uno levitar rodeado de tanta belleza, porque ahí está la clave de muchas de las formas en que la humanidad ha mirado en torno suyo y se ha mirado a sí misma a lo largo del siglo XX.

Leía el otro día a Antonio López, que acaba de inaugurar una exposición suya en Nueva York que debe de ser antológica, en unas declaraciones en las que confiesa estar harto de Picasso. No me extraña. Picasso ha dominado casi todo el siglo XX, ha bebido todas las fuentes (la antigüedad clásica, la iconografía africana, la japonesa, el arte hispano prerromano, el renacimiento, el barroco...), ha pintado todos los cuadros, incorporado a todos los pintores, a algunos hasta los ha reinterpretado de modo casi obsesivo, como a Velázquez o Manet y menos Rubens o Rembrandt. A los demás, a los demás los ha absorbido como si fueran melocotones, a Rouault, Cézanne, Renoir, Matisse, Goya, etc. Se entiende el enfado de los que vienen detrás y quieren hacer su obra también. Se entiende a Antonio López, algunas de cuyas obras son excepcionales. La cuestión es que las de Picasso lo son todas. Voilà le problème.

¿Todas? Inmediatamente empieza uno a establecer categorías de mejor que/peor que, pero es un poco inútil: hasta la pintura primeriza del más apelmazado naturalismo tenía algo, como lo tenían las frías telas cubistas que parecían ejercicios de composición de academia, hasta llegar al momento en que quebró toda pauta estilística, toda norma heterónoma, toda convención y la creación empezó a ser porque sí, porque le daba la gana al autor, porque era Picasso y porque era Picasso, de pronto, aquella combinación curva de colores que obedecía a la desestructuración del cubismo pero sin ángulos, cobraba vida, se tridimensionaba a través de una relación misteriosa entre ella y el volumen que era como su hermano, su afinidad electiva, lo que puede verse advirtiendo la relación que hay entre el cuadro de la izquierda y el bronce de más arriba; una relación de vaivén entre el cuadro y el volumen, como de respiración entre ellos, como los latidos de un corazón.

La exposición está muy bien surtida para ver la evolución de la obra de Picasso desde el mismo comienzo hasta los años finales, cuando tenía ochenta y muchos y vivió una de sus etapas de más intensa creatividad. Además, hay de todo, como se ha dicho, pintura, escultura, todo tipo de volúmenes, estudios bocetos, apuntes que muestran el proceso mismo de la creación. Algunos estudios por ejemplo para el Guernica se integran muy bien con el cuadro acabado de la colección permanente del Resofi y que se exhibe en paralelo a la exposición. Son asombrosos los fondos de ese Museo Nacional Picasso de París. Por cierto, que siempre me ha llamado la atención ese adjetivo de Nacional que le han colocado los franceses. Quizá se deba a que, al ser franceses -dichosa nación- todo allí es "nacional"; pero uno no puede dejar de pensar en el deseo francés de siempre de que Picasso cambiara su nacionalidad mientras que el pintor se aferró a la suya con uñas y dientes y hasta se permitió el lujo de rechazar la Legión de Honor en 1967, siguiendo en esto el ejemplo de Jean Paul Sartre quien había rechazado el Premio Nobel de literatura en 1964. Si eso no son antecedentes del 68, que venga Dios y lo vea. En todo caso, muy difícil iba a ser que renunciara a su nacionalidad española un hombre que no sólo pintó toros y una tauromaquia a lo largo de su vida, sino que, en su relación esquizoide con la realidad, el mismo se veía como uno, en el tratamiento del tema del minotauro, tan prolongado en la obra de Picasso y tan autobiográfico. Véase en el guache más arriba cómo un extraño pájaro de cuerpo humano que podría ser una mezcla de gárgola y pájaro Garuda lleva los despojos mortales de un minotauro en traje de Arlequín, probablemente el personaje picassiano por excelencia, el más longevo, puesto que llegó a sobrevivir incluso al cubismo. El resto de la escena es misterioso. Vive Dios que el falso centauro de la izquierda y el edificio del fondo que quizá haga referencia a la guerra, son misteriosos.

Es que todo lo que tiene que ver con la leyenda del minotauro es misterioso. A diferencia de la mayoría de los casos de doble naturaleza racional e irracional en un ser de la mitología griega, el caso del minotauro trae de animal la cabeza y de humano el cuerpo, esto es, el minotauro piensa como un toro y actúa como un ser humano. Ese grabado de la derecha de 1933, cuando el minotauro como se ve estaba en plenitud de su poder es realmente fuerte, no por la violencia que hace explícita y no puede ser mayor cuanto por su patente ambigüedad respecto al juicio sobre lo que ahí esta sucediendo que, sin duda, tiene una lectura psicoanalítica muy clara.

Un arte que se expresa de esa forma arrolladora es una vida vivida como arte; es un arte vivido como vida.

Francamente impresionante la exposición.