miércoles, 31 de enero de 2007

El cambio climático.

Circula por la red una convocatoria curiosa que nos pide lo siguiente para el 1º de febrero, mañana, cuando los científicos de la ONU harán público su informe sobre el cambio climático en París:

" JUEVES 1 de Febrero de 2007

ENTRE LAS 19,55 Y LAS 20,00 (1 HORA ANTES EN CANARIAS)

APAGAMOS TODO, LUCES Y APARATOS ELECTRICOS

Se trata de ahorrar cinco minutos de electricidad en todo el
planeta para llamar la atención de los ciudadanos, de los medios de
comunicación y de los que tienen el poder, sobre el derroche de
energía y la urgencia de pasar a la acción 5 minutos de respiro al
planeta, no es mucho tiempo no nos costará nada y mostrará a los
candidatos a las próximas elecciones que el CAMBIO CLIMATICO es un
tema en el que se debe pensar en el debate político."
Me parece una buena iniciativa, la apoyo y la cuelgo en el blog, invitando a todxs a hacerlo. Cuando digo que me parece una buena iniciativa debo matizar. Está claro, en primer lugar, que demuestra la ciega confianza que la blogosfera tiene en sí misma como factor de movilización. Y optimismo. Un rato largo de optimismo porque supone que todxs, animados del mismo espíritu, apagaremos las luces, olvidando a los millones y millones de personas en todo el mundo que creen, como creía hasta ayer el señor Bush (y seguramente seguirá creyendo, pero no puede manifestarlo ya porque, con la mayoría demócrata en el Congreso no puede jugar) que eso del cambio climático y las preocupaciones ecologistas son trucos de bolcheviques, rojelixs, enemigxs de la libre empresa, intervencionistas impenitentes y totalitarixs. Y esos millones y millones, seguramente no sólo no apagarán luz alguna sino que encenderán todas las que puedan hasta que sus moradas sean como la casa encendida del poeta.

Aun así apoyo la campaña porque, aunque no consiga su objetivo, servirá para aumentar la conciencia ecológica de más gente, la necesidad de implicarse en el asunto y participar, y eso siempre es bueno. Es decir, la función manifiesta de la convocatoria (que diría Merton) no se cumplirá, pero sí la función latente de que aumente la conciencia general sobre la necesidad de cuidar la biosfera.

Vivo la mayor parte del tiempo en un pueblito de Guadalajara y, cuando lxs que vienen a pasar el finde se largan, queda un rastro de mierda por donde han pasado que dan ganas de llorar: papeles, plásticos, botes, botellas, envoltorios... Uno se pregunta si lxs cerdxs (con perdón para lxs cerdxs) que hacen eso lo hacen también en la sala de estar de sus casas. En todo caso, hay que reconocer que las cosas tienden a mejorar. La cantidad de cochambre que dejan lxs desaprensivxs que salen al campo es hoy mucho menor que hace unos años y sigue disminuyendo. Para eso sirven estas campañas.

Es como lo del ruido, sobre lo cual también posteo de vez en cuando. Convencer a los españoles de que no berreen en los bares, que no pongan alta la música, que no fastidien a los demás con sus ruidos, que contengan a sus hijos cuando chillan en público, parecía imposible hace unos años en que algunxs empezamos la ímproba tarea de pedir regulación frente a la barbarie en forma de decibelios. Hubo que empezar por convencer a las autoridades. Que no se crea que fue (o es) tarea fácil. Por ejemplo: vayan al cura de su parroquia a decirle que tocar la campana para los fines que sea y por muy sacros que le parezcan es un atropello que no debe consentirse. Inténtenlo.

Ya veremos qué éxito conseguimos con esta campaña de apagaluces, que es un típico "pásalo" de la red. Dependerá de la cantidad de URM que consiga. La URM (unidad de ruido mediático) es una unidad que se ha inventado en Francia y sirve para medir el impacto mediático que tienen los acontecimientos y/o las personas y, por lo tanto, para predecir, por ejemplo, quién ganará unas elecciones. Pues, eso, a pesar de mi aversión al ruido, deseo que la campaña tenga una cantidad de URM altísima.

En otro momento expondré mi actitud respecto al problema de fondo del cambio climático, que no es de ciega y aterrorizada creencia en los males apocalípticos que predican los ecologistas más fervorosos, pero mucho menos es el estúpido cinismo de quienes dicen que todo eso es un invento izquierdista para fastidiar a la libre empresa e impedir la prosperidad y el desarrollo generales. De momento, dejo una convincente explicación gráfica del "efecto invernadero" y el "cambio climático" un poco más arriba, sacado del diario Clarín Estoy convencido de que, en este asunto, si de algo debe pecarse, ha de ser de preocupación y no de despreocupación. Parece elemental que debemos preocuparnos por las consecuencias de nuestros actos como especie y no sólo por los efectos que tengan para nosotros y nuestrxs hijxs, sino para los hijxs de los hijxs de nuestros hijxs.

Quien haya visitado la celda de San Francisco en el monasterio de Asis sabe que la encontrará humildemente preparada para acogerlx, con una modesta cama hecha, una mesa, una silla y, sobre la mesa un pan fresco y una jarra de agua. Sabe asimismo que puede quedarse en la celda el tiempo que quiera siempre que cumpla dos condiciones: a) que participe en las tareas comunes de mantenimiento del cenobio; b) que, al marcharse, deje la celda como la encontró.

La tierra es la celda de San Francisco en Asis.

¿Y quién nos defiende de los jueces?

Cual un solo hombre, vive Dios, ha salido el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a amparar a los jueces vascos y a pedir que se los deje trabajar en paz. Como si alguien los hubiera estorbado. Llama la atención que un CGPJ tan dividido como éste entre la minoría progresista y la mayoría reaccionaria hable de algo con una sola voz cuando no lo hace jamás. ¿Cuándo sucede este milagro? Cuando cree que la judicatura está amenazada por afuereños. Es decir, el CGPJ es un órgano corporativo típico.

Incidentalmente, ¿por qué hay una mayoría conservadora en dicho órgano que debiera haberse renovado el pasado 7 de noviembre de acuerdo con la ley 6/1985 de 1º de julio? Obvio: porque el PP tendría que ceder la mayoría en él al PSOE y no quiere hacerlo, con lo que tiene bloqueada la renovación porque pretende valerse de los jueces en el logro de sus finalidades políticas. Ahí es nada contar con el presidente del Tribunal Supremo y una mayoría de fieles seguidores en el órgano de gobierno de la judicatura para otorgar o denegar amparo cuando los conservadores estimen oportuno. Por tres veces ha propuesto la mayoría reaccionaria del órgano al juez Gómez Bermúdez para presidir la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, ante la que ha de verse el proceso por el 11-M, a pesar de que en dos de ellas el nombramiento ha sido rechazado por el Tribunal Supremo porque ese juez aducía méritos que no tenía en el momento de la convocatoria ¿Es adecuado que un juez que presenta papeles amañados a un nombramiento presida una sala que ha de tener tanta trascendencia? ¿Por qué insiste la mayoría reaccionaria en ese nombramiento? Parece claro, ¿no? Porque confía en ese juez. ¡Cómo van a permitir que el órgano se renueve! No podrían seguir haciendo estas maniobras. Porque son maniobras y maniobras que perjudican a la justicia y, por ende, a los ciudadanos.

Así que sale el señor Rajoy a la palestra, en nombre de la derecha, a defender a los jueces a los que juzga atacados, ultrajados, vilipendiados anteayer en Bilbao. Es una pena que el señor Rajoy no escuche lo que dicen de los jueces en la COPE cada vez que estos fallan algo que disgusta a la derecha mediática o se piensan una decisión, existiendo la posibilidad de que fallen en ese sentido. Mas no paremos mientes en estas pequeñeces y vayamos al asunto de fondo, que es el prestigio que la judicatura debiera tener entre la ciudadanía y el que realmente tiene. Por razones fáciles de entender, el CIS no incluye en sus baremos una pregunta sobre el prestigio de que gozan las diferentes profesiones en España, esto es, abogadxs, arquitectxs, médicxs, profesorxs, juecxs y es una pena porque nos enteraríamos de cosas suculentas. Como, por ejemplo, que el grado de prestigio de lxs juecxs es bajísimo, probablemente cercano al de lxs políticxs.

¿A qué se deberá que lxs juecxs no disfruten del aprecio y el respeto de lxs ciudadanxs en España, como sí lo hacen en los EEUU, en Inglaterra y otros países civilizados? Básicamente a dos vicios de funcionamiento de la justicia ampliamente percibidos como tales: el activismo judicial y la ley del embudo, todo lo cual sucede, además, en un contexto de clara politización de la justicia y judicialización de la política. El activismo judicial, un defecto muy típico de una actividad jurisdiccional desmedida consiste en que los jueces interfieran en los terrenos reservados a los otros poderes, el legislativo y, especialmente, el ejecutivo, entorpeciendo la labor de éste por motivos que, casualmente, coinciden con los intereses de la oposición, algo que todos los ciudadanos pueden ver cuando, aun en contra de las decisiones expresas del Tribunal Supremo, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco llama a declarar al Lehendakari, admitiendo a trámite una querella desaforada.

El segundo vicio es el que se conoce con el nombre popular de "ley del embudo". Hay una clara percepción popular de que existen dos varas de medir en la justicia penal española, según que lxs acusadxs sean nacionalistas vascxs o no. El caso de De Juana Chaos, condenado a 12 años y seis meses por dos artículos publicados en un periodiquito independentista vasco, Gara, es el último conocido y más claro. Que los jueces mantengan en la cárcel a los señores Parot y De Juana, que ya han cumplido sus condenas, pero hayan puesto en libertad a los señores Galindo y Vera, que apenas han cumplido las suyas, habla por si solo.

Es decir, los jueces nos defienden de los malhechores, como es lógico; pero ¿quién nos defiende de los jueces?

martes, 30 de enero de 2007

¿Gobierno de jueces?

Más manifas. 25.000 (o 45.000, según a quién se haga caso) ciudadanos salieron ayer a la calle en Bilbao, a protestar porque los jueces hayan citado a declarar al Lehendakari Ibarretxe. Se quejan los manifestantes de que esté habiendo un acoso judicial al Ejecutivo de Vitoria y que se esté atacando a la división de poderes. Los organizadores (PNV, EA, EB, Aralar) quisieron que el acto fuera unitario, pero Batasuna se desmarcó, afirmando que se trataba de una convocatoria ¡partidista! Siempre me han caído simpáticos estxs chicxs de Batasuna pero, desde el bombazo de sus primos hermanos en la T4, parecen sonadxs. Teniendo en cuenta que sus señorías quieren empurar a Ibarretxe por reunirse con el villano de la peli, Otegi, podía éste ser algo más elegante y darse un rulo por la manifa, que no han de caérsele los anillos abertzales.

A su vez, la reserva espiritual de Occidente (REO), la derecha política y mediática, anda vociferando que el PNV acosa a los jueces y ataca a la división de poderes. Es la "táctica del espejo" consistente en acusar a los demás de lo que hace uno. Porque quien judicializa todos los procesos políticos, se querella día y noche por un quítame allá esta declaración, y echa a los jueces encima de todo lo que se mueva es la derecha. Lleva años haciéndolo porque hay una coincidencia de fondo (muy profundo fondo, perdido en la noche de la noche española) entre la derecha y la judicatura. Por no poner más que un ejemplo: el señor Aznar llegó a la presidencia de Castilla y León -su trampolín para la política nacional- llevando previamente a los tribunales a su antecesor, el socialista Demetrio Madrid quien resultaría absuelto...años después. Y así han seguido.

¿Quien ha presentado la querella ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) para empurar a Ibarretxe? El Foro Ermua, parte estratégica de esa derecha política compuesta por el PP, la AVT, Basta Ya, el Foro Ermua, la FAES. "Todo es PP"; igual que para el PP "todo es ETA". El mismo Foro Ermua que ha solicitado de la Consejería de Interior de Vitoria que prohiba la manifa en apoyo a Ibarretxe. Estos no solamente acosan al Ejecutivo vasco y a su presidente, sino a los propios ciudadanos de la CA vasca, a los que quieren limitar sus derechos fundamentales, entre estos, el de manifestación. Ellos, que tienen ya convocada la enésima contra el gobierno del señor Rodríguez Zapatero el próximo 3 de febrero, D.v.

En esa otra manifa contra el gobierno actual ya se ha pedido que acudan los pancarteros con muchas banderas rojigualdas. Es lo que caracteriza a la derecha española, lo que la hace peligrosa y la diferencia de las derechas civilizadas de otros países, la costumbre de emplear en su beneficio los símbolos y las instituciones comunes. Y ello al tiempo (táctica del espejo) que acusa a los demás de hacerlo. Lo hace con la bandera, en el siglo pasado lo hizo con el ejército y en éste lo hace con los jueces. La táctica es bien clara: consiste en lanzar a la judicatura contra la izquierda, contra el nacionalismo vasco y catalán, contra todo lo que no sean sus intereses. Sólo el hecho de que el PP impida que se renueve el Consejo General del Poder Judicial, cuya composición refleja la mayoría absoluta del PP de la pasada legislatura, hoy inexistente, pone de manifiesto de qué se está hablando aquí, de configurar un contragobierno de jueces al servicio del PP.

¿Alguna duda? Con una altanería que sólo admite atenuación si se debe a ignorancia, el presidente del TSJPV recordó hace un par de fechas al Lehendakari Ibarretxe que "en España, ninguna autoridad está por encima de la ley". ¿Cómo que no? El señor magistrado falta a la verdad. El artículo 56.1 de la Constitución dice:

"La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad."
De modo que sí hay una autoridad por encima de la ley. O el Rey no es autoridad (cosa imposible por cuanto es el depositario de la auctoritas, ya que no de la potestas) o el señor magistrado del TSJPV no sabe lo que dice. O lo sabe muy bien y lo dice como parte de ese designio de constituir en España una especie de gobierno de "facto" de los jueces que pueda contrarrestar las veleidades moderadamente izquierdistas del electorado; y de gobierno arbitrario porque si el Tribunal Supremo no ve delito en que unxs u otrxs políticxs se reunan con el estigmatizado Otegi, ¿a santo de qué admite este otro Tribunal Superior, pero inferior al Supremo, a trámite esta querella? De nuevo ¿alguna duda? A santo de entorpecer la labor del ejecutivo de Vitoria e interferir en ella y de hacerlo gratis pues nadie va a reclamar después responsabilidades a estos magistrados.

Porque uno de los aspectos más irritantes de esta instrumentalización de los tribunales al servicio de una facción política es el hecho de que el poder judicial sea el único que no se legitima mediante el voto del ciudadano. Sería conveniente que el PSOE acordara ir a las próximas elecciones legislativas con un proyecto de clara reforma de la estructura del Poder Judicial español. Ya está bien de que una judicatura claramente conservadora se ponga al servicio de proyectos políticos partidistas sin tener que dar cuenta de sus actos.

Más sobre la independencia.

Se me quedaron ayer algunas cosas en el disco duro, sin contar con las que se me ocurrieron al leer los comentarios, sobre todo el de Marian, que pone la pica de la libertad humana en donde muy poca gente se atreve a hacerlo. Plantear que sólo se es libre cuando se renuncia al egoísmo, especialmente al ansia de posesión de los demás a lo que habitualmente llamamos amor y que las personas puedan ser todas de todas es una aspiración tan radical que ni Platón se atrevió a formularla, pues él reservaba la comunidad de mujeres sólo a los guardianes del Estado. O sea que, además de ser comunidad de mujeres (no de hombres), para los guardianes (no para los campesinos, por ejemplo) lo es en La República, pero no ya en Las Leyes.

Far out, que dicen los yankies. Una propuesta que identifica la libertad (y, supongo, la independencia) con el amor libre, una vieja consigna de la izquierda, especialmente la anarquista (y, parcialmente, bolchevique) que ha desaparecido del escenario como si se la hubiera tragado la tierra, sepultada bajo toneladas de políticas públicas de apoyo a la familia, para reaparecer fugazmente en las comunas de los años 60 y 70 del siglo pasado. Où sont les neiges d'antan?

No iba yo tan lejos, sino tan sólo a dar otro repasito a esa cuestión de la independencia que ha seguido rondándome la cabeza hoy. Empecé ayer refiriéndome a los medios, unos más independientes que otros. Pero no señalé la aparente paradoja de que, aunque la independencia sea condición muy valorada en la teoría por las audiencias, en la práctica no parece serlo tanto. La COPE es una emisora dependiente de la Iglesia católica, pero tiene una audiencia muy considerable, segunda solamente a la SER, cuya dependencia, a su vez, es sólo del complejo de negocios de PRISA. ¿Por qué se da ésto? ¿Por qué un periódico como El Mundo claramente dependiente de las ambiciones y proyectos personales de su director, a su vez, incardinados en una estrategia de la derecha hasta el punto de que, a veces, ha sido el propio periódico el que ha sacado un programa electoral del partido cuando el partido parecía incapaz de hacerlo (elecciones de 1993) mantiene tan alta tirada? En principio, a reserva de explicaciones más certeras, porque entre los lectores (los consumidores de medios en general) hay de todo, desde lectores críticos, que quieren formarse su opinión propia a masas de militantes, fieles y creyentes que buscan en los medios lo que quieren oír y ver, que quieren que los medios los orienten y les digan qué deben pensar y/o decir. Vamos, el público que David Riesman llamaba "outer directed" en su clásica obra La muchedumbre solitaria.

Así pues, la clave está en el juicio propio. Por eso concluía ayer diciendo que, en el fondo, la independencia de verdad sólo puede predicarse de los individuos. Y es aquí donde se concentra el "capital", por así decirlo de lxs comunicadorxs, de quienes intervienen en el debate público: en la medida en que su auditorio comprueba que son personas independientes que tratan de formarse un juicio propio y ese es el que trasmiten, para bien o para mal.

Por la razón que sea, esa es una rara avis. Y si hay dudas, hágase la prueba siguiente: sintonícese cualquier emisora de radio, canal de televisión, agárrese cualquier periódico de papel o digital y selecciónese una intervención de cualquier tertulianx, articulista o columnista medianamente conocidx, ¿qué probabilidades hay de que el oyente, vidente o lector sepa de antemano lo que el seleccionado va a decir del asunto de que se trate? Alta ¿verdad? Altísima. Bien, eso es la falta de independencia de las personas, cuyos juicios están enfeudados a los intereses de sus empleadores o a la línea política o doctrinal del partido, grupo o institución en el que el/a comunicador/a en cuestión se encuadre. ¿Cómo van a ser independientes personas encuadradas en lo que sea? Sería una lastimosa contradicción en los términos. Lxs independientes tienen que ser (es forzoso que sean) lobos esteparios, como el de Hesse, habitantes de las solitarias construcciones metafísicas de Giorgio de Chirico (ambos cuadros de 1917), gentes que no se casan con nadie, a las que no cabe encuadrar, que no pertenecen a bandería, facción, secta, partido, grupo o corriente algunxs. Gentes cuyas voces tratan de acallar los opinion makers que llevan en la grupa unos u otros colores.

Por eso estoy tan contento con la red y la existencia de la blogosfera, porque permite que los no conformistas, los que no siguen la musique qui marche au pas (por citar a un querido cantante independiente que un lector recordaba aquí hace unos días) puedan airear sus opiniones. Y como, contra toda falsa modestia, me tengo por uno de ellos, estoy encantado con esta forma de expresión, donde puedo decir lo que siento, sin temor a sentir lo que diga, oh venerable maestro Quevedo.

lunes, 29 de enero de 2007

Venus y Marte.

Hace cuatro o cinco años, uno de esos asesores del señor Bush, Robert Kagan creo que se llama, ilustró con una referencia culta la irritación que sentía al ver que la vieja Europa, excepción hecha de la special relationship británica y el servilismo de los españoles, no secundaba con fervor la audaz iniciativa de su presidente de llevar la guerra al Golfo Pérsico en lo que habría de ser la IIª Guerra del Golfo. Dijo el señor Kagan, muy enfadado, que América (se refería a los EEUU) es Marte, mientras que Europa es Venus. La imagen no puede ser más vulgar, pues viene a contraponer la virilidad (considerada como algo bueno) a la feminidad, mejor dicho, al "afeminamiento" (que, se entiende, es algo malo), una idea tan manida que durante siglos se ha usado para "explicar" la caída del Imperio Romano: el "afeminamiento" de las costumbres. Un topicazo, vamos.

Hay que ver qué intelectuales rodean al señor Bush. Como ese otro, Yon Loo, catedrático de Berkeley, quien le metió en la cabeza que el Presidente está por encima de la ley en tiempo de guerra. Teniendo en cuenta que la guerra la declara el Parlamento a instancias del Presidente, la doctrina del catedrático Loo es en verdad ingeniosa; puesta en román paladino quiere decir que el Presidente sólo necesita una buena razón para sacarle al Parlamento una declaración de guerra y, a continuación, ya puede convertirse en un dictador por encima de la ley. XXV siglos de reflexión para que venga el catedrático Loo a elaborar la teoría del caudillo guerrero.

Como desagravio a lxs dos diosxs, cuyos amoríos fueron tema predilecto de los artistas de todos los tiempos, un fresco de Pompeya, por tanto anterior al año 79. Marte está muy favorecido y Venus, vestida a la usanza de las matronas romanas, está acompañada de su hijo, Cupido. El resto de los personajes componen una escena de la vida cotidiana. Marte no era un dios especialmente inteligente. La anécdota que ha hecho más famosos estos amores es aquella en que Marte y Venus son atrapados en pleno delirio carnal en una red de hilos invisibles que ha confeccionado Vulcano, el marido renco de Venus, quien expone su cornamenta al ludibrio del Olimpo entero.

No obstante, el mejor (o peor, según se mire) dato de la leyenda de los amores de Venus y Marte, para noticia del señor Kagan es que dieron como fruto una bella hija que se llamó...Harmonía. No te digo...

Navegando por la red he encontrado ese fabuloso cartel, que explica la guerra del Irak de forma que haría dar saltos de alegría a Umberto Eco. Anteayer hubo una manifa antiguerra en Washington D.C. en la que habló Jane Fonda, como si fuera un remake de las protestas contra la guerra del Vietnam. No sé Vds. pero de mí, que soy de la quinta de la Fonda (más joven), sé decir que me alegra mucho ver que algunos, aunque hemos cambiado, en lo esencial seguimos en donde estábamos, en contra de la guerra. Las guerras, por supuesto, también siguen en donde estaban.

El señor Bush se ha enfrentado al Congreso, insiste en reforzar las tropas en el Irak al tiempo que se incuba una tempestad parlamentaria que acabará obligándolo a retirarse del país invadido. En realidad, hay base más que suficiente para inhabilitar a este sujeto que ha puesto en marcha un programa de espionaje de sus compatriotas, ha hecho aprobar leyes que autorizan formas concretas de tortura en los EEUU, ha mentido para iniciar una guerra criminal y la invasión y expolio de un país, ha establecido un campo de concentración basado en la tortura e ilegalidad en la base de Guantánamo y...

Para vergüenza de los gobiernos de la Unión Europea, los aviones de la CIA que trasportaban presuntos terroristas islámicos secuestrados en diversas partes del mundo, incluso en países también europeos llevan años sobrevolando o haciendo escala en nuestros países en dirección a otros, incluidos asimismo alguno europeo, en donde estos presuntos terroristas serían torturados y envíados luego a Guantánamo. Vamos que el presidente de los EEUU es un criminal sobre el que pesa una retahíla de delitos: secuestro, tráfico ilegal de personas, tortura, etc, etc. El proceso de inhabilitación está más que justificado.

Pero no sólo del presidente de los EEUU, sino de muchos políticos de la Unión Europea. Leo en El País un magnífico reportaje de Ana Carbajosa sobre los programas de la CIA, llamados de "entrega", esto es, entrega de los sospechosos a los torturadores. Lo que más llama la atención es que los Gobiernos europeos sabían lo que estaba pasando. El señor Solana sabía lo que estaba pasando. Y no solamente no hicieron nada por impedir estos delitos contra los derechos humanos perpetrados con sus conciudadanxs o en el territorio de sus Estados, sino que lo ocultaron a la opinión pública. Todxs los ministrxs que asistieron a la reunión con la señora Condoleeza Rice y no denunciaron acto seguido el comportamiento criminal de los EEUU debieran dimitir, encabezados por el señor Javier Solana. ¿Qué confianza cabe depositar en unos gobernantes que se ponen de acuerdo con los EEUU (típico "Estado delincuente", por usar su terminología) a fin de secuestrar a sus propios ciudadanos en su territorio y llevarlos a otro país para que los torturen?

Realmente, creo que el asunto es tan grave y tan simbólico que debiera montarse una plataforma ciudadana que pida la dimisión de Solana, algo así como dimitesolana.com. Y ello con tanto más motivo cuanto, si nos fijamos, hay una razón que explica por qué nuestros representantes se humillaron a la arbitrariedad del delincuente, una razón que todavía los hace aparecer (a los dichos nuestros representantes) como peores de lo que las buenas gentes pensamos: no levantaron la voz porque sabían que los ciudadanos a quienes se secuestraría y torturaría serían de origen árabe. O sea, ciudadanos de segunda. dimitesolana.com

De la independencia.


Llevo unos días reflexionando sobre el asunto del título que, no por manoseado está más claro. La verdad es que no sé siquiera si lo que he reflexionado lleva a algún sitio o merece la pena consignarlo por escrito. Claro: la única forma de verlo es haciéndolo.

La independencia es una condición muy valorada en el mercado de la comunicación. Lo sabemos por las veces que los medios repiten ser "independientes". Sobre todo los comerciales. De independencia presumen también los medios públicos (en donde los hay), con muy diferente éxito, según los países, por ejemplo, muy alto en el caso de Gran Bretaña y muy bajo en el de España. No presumen tanto los de los partidos. Estaría bueno que El socialista dijera ser un "periódico independiente". Independientes se quieren también los diarios ideológicos tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, que abundan en la red. Y, ciertamente, al ser de dimensiones modestas, son independientes en los aspectos económicos, pero no en los doctrinales. Son medios que seleccionan y filtran la realidad según pautas ideológicas palmarias. Obviamente, esa selección no se hace porque sí, sino en función del criterio de que la doctrina que el medio defiende es la verdadera en el debate social. La incapacidad para cuestionar las propias creencias quiere decir que se renuncia a la independencia, pues se es dependiente de esas creencias.

Los medios comerciales, al contrario, tienen mayor latitud en el ámbito ideológico, pero menor en los puntos de vista de carácter económico y social. Ahí se hacen sentir las decisiones de los agentes económicos. Son decisiones de empresa que condicionan el debate social. Más independencia doctrinal pero menos en la ortodoxia económica.

Y, en último término, la experiencia demuestra que, en muchos casos la cuestión de la independencia o no independencia no es cosa de las empresas o las colectividades sino de las personas. Son las personas quienes son independientes o no. Y en este aspecto hay algo más que la disyuntiva sobre dos valores de mercado, independencia o dependencia puesto que, con relación al individuo, la independencia es un elemento constitutivo de su dignidad como tal. Sabemos, según nos enseñan los estoicos, que un ser humano puede ser feliz incluso en esclavitud, basta con que encuentre la consolación en la filosofía. Pero es un caso extremo. En la inmensa mayoría de los seres humanos no hay duda de que el valor supremo es la libertad y nadie dependiente de lo que sea es libre. La independencia es independencia de juicio, autonomía de la persona, capaz de salir de la inmadurez en que ella misma se tenía, según el mandato kantiano que define así la Ilustración.

El individuo es el individuo ilustrado y éste es independiente porque es libre. Pero, parece que las gentes quieren la libertad para enajenarla, según pensaba Sartre, para dejar de ser libres, estar comprometidos. Comprometido significa de acuerdo con una determinada concepción del mundo, con arreglo a la cual uno lo mira y así lo ve. Es muy difícil que un doctrinario se dé cuenta de la limitación de su dependencia, por la misma razón por la que el último en enterarse de que vive en el agua es el pez.

La doctrina es la negación completa de la independencia moral e intelectual. A su vez, esa independencia se mide por el elcance de las críticas a los "nuestros".

(Giorgio de Chirico, "El enigma de la fatalidad" y "El enigma de la hora)


domingo, 28 de enero de 2007

El precio político.

Hace unos días, en un magnífico artículo publicado en InSurGente y titulado A cuánto asciende el precio político (I), el profesor Manuel F. Trillo terminaba con la siguiente invitación:

"(Invito desde aquí a Ramón Cotarelo a que aborde cualquiera de las cuestiones pendientes: “qué se negocia” y “a cuánto está la mercancía”; espero una respuesta afirmativa y las apreciaciones que sean precisas a lo dicho)."
Gracias, Manuel

Como escribí en un comentario a su artículo, trataré de estar a la altura de la invitación. No lo hago en el propio InSurGente porque algunos lectores de ese periódico tienen la fea costumbre de insultar soezmente en sus comentarios a los articulistas, razón por la cual, siendo yo uno de lxs insultadxs (también se insultan mucho entre ellxs), decidí abstenerme de publicar en él. Puedo entender debates acalorados y subidos de tono (aunque el medio internet es "frío") pero no puedo entender a la gente que insulta. Estamos todos más o menos de acuerdo en que en la sala de espera del dentista no se escupe, y en los espacios públicos no se hace lo que los avisos municipales de Madrid antaño llamaban aguas menores y mayores. Pero, al parecer, no lo estamos en que en un foro público no se insulte, cosa que a mi juicio equivale a soltar aguas mayores o menores.

Así que he decidido aceptar la amable invitación de Manuel en mi propio espacio público donde, si alguien insulta le borro el comentario sin más, porque en mi casa no se insulta. Lo que es, dicho sea de paso, la razón por la que no puedo considerar InSurGente mi casa. Ello no obsta para que, si quieren, reproduzcan allí este escrito.

Al grano.

(Al tratarse de asunto vascón, vuelvo a las fabulosas imágenes de l'Épinal. En la primera viñeta, Caperucita retrocede espantada al oír la ronca voz del lobo, que se hace pasar por la abuelita, pero olvida simular la entonación. En la segunda, el lobo aflauta la voz para engañar a la infeliz niña. Continuará).

Creo que la condición política no se la niega nadie al conflicto del (o en el) País Vasco, ni a quienes participan en él. Otra cosa es que eso dé para calificar de presos políticos a los reclusos etarras, como hace InSurGente. Está en su derecho, desde luego, pero también lo estoy yo llamando boniatos a los leones de las Cortes, que es, más o menos, la distancia que media entre lo que considero un preso político y unos individuos que tienen asesinatos a sangre fría sobre sus conciencias. No obstante, tampoco se me escapa que, aunque no sean presos políticos (que son quienes estén en la cárcel sólo por sus ideas y no por asesinatos) tampoco son presos comunes. Son un tertius genus que habrá que tratar como tal.

Y todo lo demás que afecta al conflicto es político. Pero no, a mi juicio, porque un Gobierno no negocie jamás con una banda de mafiosxs. Esa es una razón a mi juicio endeble, ya que los Gobiernos tienen la obligación de negociar con quien sea (con el diablo, decía Churchill) si necesario es para sus fines, sobre todos si son buenos, y en el entendimiento de que algún gobierno haya tenido alguna vez fines buenos. O sea, que también negociará con bandas de mafiosxs. Lo hace con banqueros, ¿no? Me reservo, pues, mi opinión sobre qué sean hoy los etarras porque, sean lo que sean, el asunto es irrelevante

El conflicto es político porque es un debate sobre la organización jurídico-política de la colectividad y afecta a las cuestiones del poder, esto es, a aquellas que consisten en decir a la gente lo que tiene que hacer o dejar de hacer, que es lo que significa el poder y quién lo ejerce.

Y de la mano de esto viene la cuestión del precio llamado “político”. ¿Qué significa "precio político"? Si leemos el último artículo del señor Cebrián en El País no enteraremos de que el autor considera que en el PV es necesaria

"Una estrategia que no puede ser sólo policial, por más que se extreme el rigor en este aspecto, sino que pide a voces la instrumentación de una acción política". (Cursiva, mía).
Pero no se le pidan más precisiones, pues no las tiene. Dice eso de la "acción política", que ya pone de los nervios a sus propios editorialistas, pero no puede especificar más, obviamente, porque no se le ocurre ninguna.¿Quién explicará la cuestión del precio político? En la parte independentista está clara: el precio político que el Gobierno (o "los españoles", o España, o España y Francia o el sursum corda) tiene que pagar es el derecho de autodeterminación y la territorialidad. ¿Y en la parte española? Ahí me temo que no puede aclararlo nadie pues, para unos, la derecha, el precio político, cualquier precio político, es anatema y usan la expresión "precio político" como una maza, para rechazar cualquier concesión que el gobierno socialista pueda soñar en hacer, por ej., el acercamiento de presos. A su vez, los socialistas (y la izquierda española en general) tampoco pueden aclararlo porque lo usan de señuelo, pero sin precisar en qué consistirá pues temen que la derecha/ultraderecha se les eche encima, manifa va, manifa viene.

Permítaseme aportar una definición tentativa: por “precio político” habrá de entenderse cualquier cambio acordado en función de la negociación y que toque lo que la doctrina viene llamando el “bloque de constitucionalidad” o, si quiere uno ponerse estrecho, la Constitución (CE) sin más. ¿Queda algo fuera de ese bloque? En principio no, porque algunas otras medidas, como el acercamiento de los presos, no debiera ser materia de negociación, sino de estricto cumplimiento de la ley: el Gobierno tiene que acercar los presos etarras o asimilados al PV porque la política de dispersión es injusta y no de recibo y haga ETA lo que haga.

Ahora bien, en la medida en que el "precio político" implica tocar la CE, está claro que la competencia excede al Gobierno en sí, por la misma razón por la que el Jefe del Estado puede comprometerse con otro Mandamás de otro país a lo que quiera que si luego el Parlamento no ratifica el compromiso, el compromiso es nulo. Del mismo modo aquí. Cualquier "precio político" que el Gobierno aceptara pagar en sus negociaciones con ETA, tendría que llevarlo al Parlamento y dudo mucho que este Parlamento (en realidad, cualquier Parlamento que se precie) acepte hacer una concesión arrancada a punta de pistola.

No se hable del cumplimiento concreto de los famosos compromisos en las negociaciones y antes, que Gara trae por tercera vez como noticia, con el mismo tufo a camelo y manipulación que las anteriores. El artículo en donde se da cuenta de esos incumplimientos etc., es confuso, alambicado y perfectamente carente de verosimilitud, desde el momento en que vuelve a citar a los hipotéticos organismos internacionales que, se supone pueden certificar la verdad del incumplimiento de compromisos del Gobierno, pero sigue sin decir cuáles son y la única fuente de la noticia es ETA, lo que equivale a dar verosimilitud al boletín de noticias del estado mayor de un bando en guerra. Si Gara no miente, que diga los nombres de los organismos y que estos, efectivamente, den fe de que había tales compromisos del gobierno.

Por lo demás, haya habido los compromisos que haya habido, es claro que el gobierno no puede ir contra el ordenamiento y, en consecuencia, carece de sentido hablar de "precio político". Aquí no hay si no dos posibilidades:

Posibilidad A (a la que me apunto), se juega a la democracia y al Estado de derecho, en cuyo marco es posible defender todas las opciones políticas, incluida la independencia del PV. De acuerdo con ella, ETA cesa definitivamente en su actividad armada (pues es condición del Estado democrático de derecho que no se puede matar en defensa de ideas políticas; hay que jorobarse, qué cosas es preciso repetir), se acaba la violencia y la izquierda española (al menos la que piensa como el suprascrito) lucha por el reconocimiento del derecho de autodeterminación de los distintos pueblos que componen el Estado español y porque puedan ejercitarlo en condiciones de libertad y de seguridad que, desgraciadamente, para el PV tardarán unos años en llegar.

Posibilidad B (a la que no me apunto pero que entiendo pueda sostener otro sector de la izquierda); nada de aceptar la democracia y el Estado de derecho, que son añagazas de la burguesía, nada de entregar las armas; al contrario, a seguir luchando hasta arrancar lo que queramos, sea esto la independencia de Euskadi, la de Euskal Herria, la revolución socialista o todas a la vez. Es también un punto de vista, sin duda.

Pero, en cualquiera de los dos casos, hablar de "precio político" en este conflicto carece de sentido y únicamente, a mi entender, le conviene a la derecha, que puede esgrimirlo para asustar e incendiar a sus huestes. Para los demás, al "precio político" en relación con España le ocurre como a la muerte, según Epicuro: que cuando España está, la muerte (el "precio político") no está; y cuando ella (la muerte/precio político) está, España no está.



sábado, 27 de enero de 2007

Quod natura non dat...

Estaba escuchando la obertura del Tannhäuser en el programa de Araceli González Campa, en Radio Clásica, y tratando de terminar un libro muy interesante del que espero hablar en próximas fechas, cuando, navegando por El País, doy con la noticia de que el Ayuntamiento de Salamanca no va a despojar a Franco del título de "Alcalde perpetuo", que le concedió en 1964. No sé si la Universidad llegó a retirarle el de doctor honoris causa, como se planteó hace unos meses o las autoridades académicas han decidido ahorrarse disgustos posponiendo la decisión. Si ya se ha consumado el expolio, Franco, Franco, Franco seguirá siendo alcalde perpetuo, pero desdoctorado. El PSOE había presentado una moción extraordinaria desalcaldándolo también, pero el PP, mayoría absoluta en la capital del plateresco, votó en contra. Claro.

La foto de la imagen representa a Franco abrazado a otro soldado al que Salamanca también podría nombrar algo dada su decisiva intervención en el anecdotario de la ciudad, el general Millán Astray. En la foto, tomada en África, ambos jóvenes amigos lucen la estrella de comandante. Millán aún no ha creado la Legión, aunque ya iba uniformado al gusto legionario. Compárese con el atildado Franco.

Este Millán está en el origen de la famosa frase de Unamuno, Venceréis, pero no convenceréis, que el Ayuntamiento ha hecho suya para encabezar su resistencia a la decisión sobre el archivo de la guerra civil, con gran escándalo del progresismo intelectual de la Peninsula. Estas gentes del PP no tienen arreglo: ¿cómo se atreven los herederos del franquismo (probado queda) a emplear la frase con que acertadamente los juzgó quien se enfrentó a ellos? Pues sencillamente, porque en aquel acto célebre en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, un 12 de octubre de 1937, día de la Raza, sucedió lo que todo el mundo sabe; pero su significado es distinto al que se ha consagrado en la imaginación popular.

Después de haber pasado por diversas ideologías, Unamuno apoyó el alzamiento militar del 36, de palabra y obra, y estableció cordiales relaciones con Franco. A su vez, Millán Astray no era un militarote asnal e iletrado, sino un hombre muy culto, que había traducido del japonés un libro sobre el código bushido, o código del guerrero. Los dos se conocían, se odiaban y aprovecharon la feliz ocasión para insultarse en público estando básicamente en el mismo bando. Unamuno demostró gran valor, desde luego. Pero Millán, tuerto y manco, lució caballerosa moral de bushido cuando lo dejó marcharse, acogido a la protección del brazo de una señora, Carmen Polo de Franco.

Leo en El País que en 1982, la ciudad de Salamanca otorgó el mismo título de "alcalde perpetuo" al Rey Juan Carlos, si bien con carácter vitalicio y de modo excepcional. "Perpetuo" y "vitalicio" no son estrictamente contradictorios, pero casan mal. En todo caso, el asunto plantea un problema de congruencia: ¿puede una ciudad tener dos alcaldes perpetuos? Si sólo hay uno vivo, en principio, puede tener mil. Incluso si no hay ni uno vivo. Pero sólo así.

No obstante, la situación con la doble alcaldía perpetua a favor de Franco y de Juan Carlos es como una metáfora sobre la restauración de la dinastía Borbón en España y la sombra que sobre ella se cierne. Juan Carlos fue nombrado alcalde perpetuo de Salamanca por ser Rey, y es Rey porque lo designó Franco como sucesor a título de Rey; el mismo Franco cuya sombra no le permite ahora tener la plenitudo potestatis de Vara Mayor de Salamanca a perpetuidad vitalicia.

Chateando.

Ya sé que soy un zopenco, pero nunca me había tomado en serio esto del chateo. Chateo en el sentido de internet, claro, porque in un altro tempo, no crean, no hace tanto, en el centro del páramo del espíritu que por entonces se llamaba España, chatear era ir de chatos por las tascas. Hoy no quedan tascas ni se sirven chatos o yo no me entero. Pero el verbo se ha reacomodado y ha conseguido sobrevivir, mutando de significado y realquilándose en el barbarismo chat.

Ahora la cosa me pilló escuchando con devoción las cuatro Lieder de Beethoven "A la amada distante", que es como traduciría yo An die ferne Geliebte, frente a las versiones al uso, de "a la amada ausente" y "a la amada lejana" por parecerme que incorpora ambos significados. Estaba en ello, dejándome llevar por el piano, cuando se introdujo un ruido indefinible que tardé en identificar, hasta que lo hice y me encontré chateando con Inés, al otro lado del charco.

Esto del chateo, escritura casi a ritmo de voz, "en tiempo real", vamos, tiene su miga. Llevo tiempo observando algo obvio: que está modificando la gramática a toda pastilla, la ortografia, la sintaxis... sometidas a las urgencias de un lenguaje que ha de expresarse a la velocidad del pensamiento. Eso está claro pero ahora he comprobado que obliga también a pensar más rápido y a hacerlo también en el lugar del/ otrx. En fin, supongo que lxs lingüistas estarán muy contentxs con un objeto de estudio tan abigarrado y multiforme en un proceso tan acelerado de cambio.

Consigo entender la fascinación que los chats despiertan en lxs chavalxs: probablemente sean lo más cercano a dos (o más) cabezas, esto es, ánimos, espíritus, funcionando en consonancia, intercambiando energía en forma de pura información. Una especie de hermandad, de cofradía en la red. Con lo que atrae a las almas jóvenes todo lo que sea unirse, compenetrarse, fundirse, perderse en el/a otrx, de estos chats puede salir cualquier cosa, como se ve por las noticias: hasta canibalismo, que es la forma más radicalmente materialista de compenetrarse.

Cacofonías.

¡Mirá que suena mal casi todo lo que se oye sobre el País Vasco por estos pagos! Ayer, el juez Garzón dio un disgusto a la derecha mediática negándose a procesar al señor Otegi por su comparecencia ante los medios el día del último atentado de ETA, como querría la AVT o el Foro de Ermua o Basta Ya o Manos limpias o cualquiera de lxs habituales querellantes que van corriendo al juez en cuanto un vasco nacionalista abre el pico. El razonamiento del juez Garzón es impecable:

"No se puede presumir, como se está haciendo por la acusación popular, al pedir la imputación del señor Otegi, que la actividad de la izquierda abertzale es delictiva por el sólo hecho de afirmarlo, y que se halla integrada en la organización terrorista ETA, y que ésta, por el simple hecho de comprender en su órbita a Batasuna, también lo hace ahora con la izquierda abertzale."
(El astuto lobo se ha disfrazado de abuelita y se ha metido en su cama, a esperar a Caperucita).

Ciertamente, el señor Garzón podía redactar mejor y cometer menos solecismos, pero tiene razón en lo que dice. De seguir el criterio rechazado de imputar en proceso penal a un sujeto tan etéreo como "la izquierda abertzale", cabría también querellarse contra "el franquismo sociológico" o "conservadurismo de las clases medias". Un absurdo, qué duda cabe. Pero un absurdo al que ha dado pie el propio juez Garzón con su teoría de "todo es ETA", sentada en la famosa instrucción del sumario de ilegalización de Batasuna, cuya doctrina esencial reza:

"la organización terrorista Euskadi ta Askatasuna, conocida por las siglas ETA, como fruto de su “desdoblamiento” y posterior reestructuración en cuatro frentes de lucha: militar, cultural, político y obrero, y para facilitar su acción criminal que persigue la independencia del País Vasco (español y francés) y Navarra, a través del ejercicio de la violencia, crea en 1974 el llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco o Izquierda Abertzale, aparentemente desvinculada de ETA".(La cursiva es mía).
¿Cuál es la diferencia entre esta Izquierda Abertzale y la izquierda abertzale del auto de ayer? Unas mayúsculas que dan la impresión de ser fortuitas, pues no hay una asociación específica -supongo- que se llame "Izquierda Abertzale" y registrada como tal y como "aparentemente" quiere decir que no está desvinculada de ETA en realidad, la conclusión es que la izquierda abertzale sigue vinculada a ETA y, por tanto, debe ser perseguida. A ver, que no se salve el señor Otegui, ni el señor Permach, ni los que van a las manifas de la izquierda abertzale, los de las ikastolas, las herriko tabernas, el juego de pelota vasca y los payasos del lugar. De los del PNV ya nos ocuparemos en su momento. No habrá cárceles para tanta gente. ¿Qué tal si vamos habilitando unos campos de concentración? ¿No es todo ETA? Pues todxs al talego sin más dilación. Los nacionalistas vascos, además de hablar de "Euskadi Norte" y "Euskadi Sur", podrán hacerlo de "Euskadi en el talego" y "Euskadi fuera del talego (de momento)".

Para cacofonías, ¿qué me dicen del señor Acebes, ministro del Interior cuando se produjo el mayor atentado en la historia de Europa, hablando del juez Garzón después de su auto y diciendo que:

debe ser (sic)
"el único español que no se haya enterado de que Arnaldo Otegi, es el portavoz de ETA-Batasuna, como ha sido ratificado por parte del Tribunal Constitucional.”
Una elegante manera de respetar las decisiones de los tribunales cuando no nos gustan. Nada de acatar y discrepar fundadamente, eso queda para lxs progres que ya se sabe que son todxs unos tiquismiquis. La derecha se limita a insultar: si el juez Garzón es el último en enterarse de algo tan patente es que es un incapaz para el cargo que ocupa. Lo de menos es que el mentado juez no ignore algo tan manifiesto y también que su argumento sea que el señor Otegi no tiene sus derechos fundamentales suspendidos por estar acusado de ser portavoz de Batasuna, que es algo bien distinto. Pero eso al señor Acebes no le importa. Él suelta lo que suelta con su habitual inverecundia y aquí no pasa nada porque es el pan suyo de cada día.

Escúchese, si no, al señor Rajoy diciendo, a propósito de la decisión de Audiencia Nacional sobre el señor De Juana que había sentido "una de las mayores alegrías de los últimos tiempos" y que dicho fallo desautorizaba

al presidente Zapatero, al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, y en general a todos aquellos que hicieron lo posible para promover la excarcelación del terrorista.
De donde se sigue que la decisión del juez Garzón ahora desautoriza al señor Acebes, al señor Rajoy y a todxs quienes propugnan llevar al señor Otegi cuanto antes al trullo. O sea, veamos, y sin querer ofender a nadie: una sinsorgada.

Y en orden a disonancias, discordancias, cacofonías y matraca, vale la pena escuchar al señor Aznar con motivo de la recepción del premio de la Fundación Gregorio Ordóñez que hace poco estaba en dificultades financieras. El objetivo del Gobierno, según sabe de muy buena tinta el señor Aznar,

"ya no será la derrota contra ETA (sic), sino cómo se mantiene, a prueba de bombas, un proceso que reafirmará a la banda en la idea de que matar y negociar, son dos ingredientes que entran en la misma receta".

(Obsérvese como la infeliz caperucita llama a la puerta de la abuela, ignorante del peligro que acecha en el interior)

Lo único que veo "a prueba de bombas" es la capacidad del señor Aznar para tergivesar y encizañar. A su vera los genios del mal son querubines.

viernes, 26 de enero de 2007

Así no hay quien pueda.

Tengo la sospecha de que el debate público en España, sobre su natural verboso, agresivo y faltón, está afectando a las entretelas de la urdimbre social y tocando los cimientos mismos de la convivencia, lo que es un gran peligro y una gran irresponsabilidad. Politizar de este modo la justicia, absolutamente toda, es un disparate propio de enajenadxs. Como lo sería ponerse a arengar en los cuarteles, cosa que ya no es posible pero sólo, no se olvide, porque prácticamente no quedan cuarteles. El Amok que parece poseer al PP en su afán por derribar al Gobierno hace crujir las cuadernas del navío.

Porque, en definitiva, este lamentable y recurrente episodio del señor De Juana Chaos que algunos ya previmos el verano pasado (ahí estarán los posts para probarlo; voy a ver si saco la lista de temas, en cuanto aprenda a hacerlo), no hay por donde cogerlo.

(He encontrado en la red esa imagen poco frecuente de De Juana. No entiendo nada del texto en euskera, pero es un relato escueto de sus aventuras procesales, en traducción felizmente aportada en comentario al margen. ¡Gracias AGG! Pero una y no más. Regreso a la imaginería de l'Épinal, que es mucho más descansada de ver. En estos dos episodios de hoy vemos como la abuelita, incauta (es el punto débil del relato) abre la puerta y el lobo feroz, ¡ñam! se la come. Pero no termina ahí el cuento, queridxs niñxs. Habrá nuevos capítulos).

El caso De Juana, pues lleva camino de convertirse en un caso célebre, como el de Dreyfus, Landru o el crimen de Cuenca, es el símbolo del mal funcionamiento de la justicia en España en el doble plano político y jurídico. En el plano político todo el mundo tiene la percepción de que la justicia es mucho más severa con los casos del nacionalismo vasco (del tipo que sea) que con los de otro carácter, por ejemplo, el terrorismo de Estado; que no se trata con la misma vara de medir al señor De Juana, por ejemplo, que al General Galindo o al señor Vera. Y nada digo sobre la libertad de expresión: el señor Otegi (¿o es Permach o Barrena?) tiene ya otro proceso en ciernes por injurias al Rey, cuando el fiscal no se ha querellado contra el señor Sáez de Ynestrillas que las tiene colgadas en la red en su blog y más gordas. Ese sesgo político de la justicia es bastante obvio. Alguien puede decir que los delitos de terrorismo justifican un mayor endurecimiento en la aplicación de la ley. Y aquí suele venir el problema, en que, para conseguir ese endurecimiento en la aplicación de la ley, hay que forzarla tanto que acaba quebrantada.

Esto es, se trata de ver la acción de la justicia en el plano jurídico, desde el fin que le es intrínseco, la propia justicia. ¿Y qué sucede? Que el señor Iñaki de Juana, habiendo cumplido la pena que legalmente se le impuso en su día, en las condiciones entonces jurídicamente imperantes que son las únicas aplicables, contra toda justicia sigue en la cárcel, se le construyen nuevos delitos, como cínicamente llegó a advertir un ministro socialista, y es procesado de nuevo con una petición fiscal de 96 años por los supuestos de integración en banda armada y "amenazas terroristas" contenidas en los dos famosos artículos de Gara, El escudo y Gallizo, y condenado finalmente a 12 años y siete meses por el delito de "amenazas terroristas", siendo absuelto del de integración en banda armada. La sentencia está recurrida y en opinión de muchos expertos, es injusta. Merece la pena leerla. Sentencia de De Juana. (¡Gracias, Maki!). A mí también me parece clamorosamente injusta, leyendo los artículos y la interpretación que de ellos da la Audiencia Nacional. En definitiva, un disparate jurídico que se percibe en el hecho de que los propios magistrados que lo dictan (aplicando la nefanda doctrina del "derecho penal de autor" mientras dicen que no lo hacen) recomiendan que el Gobierno indulte al reo y son los mismos, junto a un cuarto, que votaron en contra de la decisión de la mayoría de dejar al señor De Juana en el talego.

Esos tres magistrados no son Salomones, desde luego, ya que, primero, dictan una sentencia injusta y, luego, meten la gamba votando en contra de la decisión, seguramente acertada de la mayoría. Porque a estas alturas, eso ya importa poco pero parece razonable negar la libertad provisional al señor De Juana pues, al fin y al cabo, no es víctima de una enfermedad sobrevenida o de un accidente aciago, sino que el mal que sufre es autoinfligido. Y si en la cárcel hay orden de contener los estragos que está causándose voluntariamente, esa orden se incumpliría en su casa, en donde el señor De Juana se dejaría morir de hambre, ya que su protesta no es por conseguir la libertad provisional, sino la definitiva, al considerarse inocente, víctima de un atropello. Lo que sucede es que, por la misma razón por la que la Audiencia acierta, a mi juicio, al no dejarle salir, yerra y gravemente ordenando que se lo alimente a la fuerza. La Audiencia -ni nadie- es quien para estorbar el cumplimiento de la voluntad libremente expresada del señor De Juana. Es más, sostengo que esa alimentación forzosa a un huelguista de hambre podría considerarse una forma de tortura, aunque parezca paradójico.

En definitiva, es obvio que tanto en lo político como en lo jurídico, la justicia está pasando por muy malos momentos. Y nada digo del espectáculo que se está montado con la causa por el 11-M, presidida por un juez cuyo nombramiento ha sido recurrido por un colega, siendo esta la tercera vez que se recurre, con éxito las dos anteriores. De eso ya habrá tiempo de hablar.

Malos, muy malos momentos. No hay quien distinga las sentencias "jurídicas" de las "políticas", así que lo que hacen muchos es decir que todas son jurídicas o que todas son políticas. Cuando es evidente que unas tienen más de lo uno que de lo otro y viceversa. Lo que hay es ley (o justicia) de Lynch. Dénse una vuelta por los foros digitales más conocidos El País, El Plural, 20 Minutos, Periodismo Incendiario, y verán lo que es bueno, los torrentes de muérete, cabrón, asesino, quédate en donde estás hasta el 3646, este hijo de puta que se pudra, etc, etc, en una furia colectiva incontenible. Imagina uno los rostros y piensa uno, "Lynch". Pero la ley de Lynch no es justicia, es linchamiento, cosa que toda sociedad civilizada trata de diferenciar. Por último, ese frenesí colectivo que lleva al linchamiento de alguien (aunque sea en internet) se puede crear y, por supuesto, agitar y mantener por los medios adecuados. La justicia española trabaja sometida a una presión política mediática que, sumada a la condición conservadora (incluso ultraconservadora) de la mayoría de la judicatura, produce unas situaciones tan lamentables y peligrosas como la que venimos analizando. Y que eso lo hacen los medios de la derecha de modo sistemático es fácil de probar. En cuanto a la radio, cualquiera de los cientos de miles o millones de radioyentes del señor Jiménez Losantos, horas antes de la decisión de los jueces, se llevó una clara idea de lo que pensaba el señor Jiménez Losantos de esos jueces si se les ocurría decidir algo que el señor Jiménez Losantos no aprobara. Si el radioyente cogía luego alguno de los tres periódicos de la derecha capitalina (que se tiene a sí misma por "nacional") leía lo siguiente, escrito esa misma mañana antes de que los jueces se pronunciaran sobre si excarcelar o no al señor De Juana:

ABC

«su excarcelación sería la peor decisión que podría tomarse, un golpe moral a las víctimas que trasladaría a la sociedad un mensaje negativo y muy difícil de digerir. Constituiría una inaceptable cesión del Estado de Derecho a un chantaje y, en la práctica, un peligroso precedente: una gratuita invitación a los demás presos a buscar remedios individuales a su situación carcelaria mediante el retorcimiento de la ley».
El Mundo
«sólo habría razón humanitaria para poner a De Juana en libertad si éste padeciera una enfermedad sobrevenida pero su deterioro de salud ha sido buscado a propósito para chantajear a los poderes públicos. No estamos ante un enfermo sino ante el pulso y la coacción que un terrorista lanza al Estado de Derecho para no cumplir una sentencia» (...)«si finalmente el tribunal claudica porque el miedo es libre, debería explicárselo a las víctimas de De Juana pero muy especialmente a los familiares de Miguel Angel Blanco, que fue asesinado porque el Estado no cedió a un chantaje planteado en términos similares al que ahora hay que afrontar».
La Razón
"ETA y Batasuna han hecho casus belli de la puesta en libertad de De Juana y le están echando un pulso al Gobierno y al estado de Derecho. Esta es la razón por la que, aún en el caso de que hubiera alguna duda sobre la conveniencia de atenuarle la prisión por razones humanitarias, el dirigente terrorista no debe ser excarcelado (...) en cualquier caso nuestra sociedad no puede asumir la imagen de este asesino paseando en libertad».
Si esto no es acosar a la justicia y condicionar su actuación desde los medios, ciertamente, no sé qué será. Desde luego no es abstenerse de enjuiciar la acción de la justicia antes de que se haya producido.

Para rematarlo, léase lo que contestaba ayer el señor Elorriaga, portavoz del PP, en un chat que tuvo en El País a la acusación de un lector de que se anticiparon a la decisión de la justicia:

"Se anticiparon los socialistas: Chaves, presidente del PSOE, Patxi López, secretario General del PSE-PSOE, etc. pidiendo la puesta en libertad. Nosotros anunciamos nuestro respeto por la decisión que se adoptase, cualquiera que fuese; criticamos a la Fiscalía por su posición de cesión antre la presión terrorista, una vez más; y analizamos todo lo que estaba pasando desde una perspectiva política, ésa es nuestra responsabilidad. (La cursiva es mía)
O sea, en resumidas cuentas, este razonamiento del PP se compone de dos partes: 1ª) Y tú más; 2ª) Sí, ¿y qué?

Así, evidentemente, no vamos a ningún sitio. Es posible que algún lector piense que todo esto que aquí se dice del PP pueda decirse del PSOE y hasta incrementado. Pues me gustaría que me indicase en dónde se encuentra eso demostrado, con razones, pruebas y citas, como hago yo; no a gritos y no necesariamente en la columna de comentarios de este blog: que ponga el (o los) enlaces, que iré a estudiar el razonamiento donde esté.

jueves, 25 de enero de 2007

Blogorismo

Ayer tenía el estro subido y anduve pensando que la blogosfera necesitaba una forma literaria propia. Un género literario nuevo, vamos, soltó mi doble, a quien presentaré algún día en sociedad. Subgénero, respondí, modesto. ¿Subgénero siguió ello, colérico, infrasubrepticacogénero lo llamaría yo. Llámalo como quieras. Yo lo llamaré blogorismo. ¿Por qué blogorismo? Porque me ha parecido mejor que blograma, que suena a cardiograma, bloguería, que recuerda demasiado a mi tocayo el gran Ramón o bloguismo, que parece una especie de ideología de bloguero. Me suena a gargarismo. Bueno, un blogorismo es un gargarismo en la red. Un blogorismo es cualquier enunciado breve, en forma epigramática que contenga enlaces (cuantos más, mejor) que llevan a otros hilos del discurso y que emanan de él, esto es, un enunciado en una red o cadena de otros enunciados, que está dentro de una corriente universal; un blogorismo es una estrella en un cielo tachonado de ellas. Había pensado ilustrarlo con un comentario a un post del blog de Trimegisto, que no salía; pero he visto que ya está, así que dejo sólo el enlace. Tendré, pues, que buscar otro ejemplo. Uno que usé en una carta ayer: el racismo no es una ideología, sino un delito, pero un delito tan adherido a la piel de los seres humanos como la túnica untada con la sangre (y el semen) del centauro Neso a la de Hércules y que acabó con el héroe.

Por supuesto, los enlaces equivalen a las notas a pie de página, pero se diferencian de éstas en dos aspectos: uno, no tienen por qué ser directamente explicativas del texto que referencian y dos, abren una cadena de enlaces de continuación indefinida. Por ejemplo: ¿por qué es venenosa la sangre del centauro Neso? Porque estaba envenenada por la flecha con que lo mata Hércules, untada en la sangre de la hidra de Lerna. En cierto modo, al disparar su flecha ponzoñosa, Hércules está suicidándose, que es lo que luego hará, no pudiendo soportar sus sufrimientos.

La ilustración es una miniatura del Codex Manesse (siglo XIV) y representa al gran poeta y minnesinger Wolfram von Eschenbach.

Más blogosfera.

Se ha armado un pollo en el concurso de los 20 mejores blogs de 20 Minutos. Arsenio Escolar, que parece cabreado, ha colgado un artículo reconociendo que hay trapicheos en las votaciones y abriendo a comentarios de los blogueros. Merece la pena verlos porque hay de todas las opiniones pero, en general, los concursantes están que se suben por las paredes porque se han dado cuenta de que, con el sistema de voto estratégico de "yo te voto a ti tu mé votas a mí" (io te do una cosa a te, tu me da una cosa a me) ganan no los mejores, sino los que tienen mejores redes montadas. Eso era obvio, vistas las reglas. Lo que sucede es que, aunque sea bastante objetable desde el punto de vista de fair play, es perfectamente legítimo y legal. Así que no se ve muy bien qué pueda hacer Escolar fuera de admitir que salga ganador un blog que sea una caca, pero tenga la mayor cantidad de votos. Curiosamente, los tres primeros son de un dominicano, un venezolano y un colombiano. Cómo será la cosa que el dominicano acaba su post de hoy dando vivas a don Juan Carlos de Borbón, al que considera un tolete de Rey.

En mi opinión, con el sistema de votación y las otras reglas, tampoco muy acertadas, de que, por ejemplo, sólo voten los blogueros registrados, está asegurado que gana el voto estratégico. Aun así, tampoco está tan mal el concurso, porque se conoce gente.

Y, como lxs bloguerxs son tan mal pensadxs, ya habrá alguien posteando en algún sitio, diciendo que el primer interesado en que se monte un pollo con el concurso es el propio Escolar. El escándalo es tirón mediático. Y en la blogosfera circula el escándalo como la coca en las fiestas de ejecutivos.

(La imagen, Codex Manesse, siglo XIV, Herr Hawart)



Otra vez con la murga.

¿Quienes están interesadxs en pasarse la vida hablando de ETA, el conflicto vasco, las nueces, Ibarretxe, los bertsolaris, la muga, Navarra y el nombre de Dios? Por lo que parece, todo el mundo. Cabe considerarlo casi deporte nacional. Pero muy especialmente la propia ETA y sus oblatos y el PP, al que cabe referirse con jocunda asimilación, como partido de los persas. Para los etarras, cuanto más se hable de ellxs, mejor, más pisto se dan, más importancia se les reconoce y nadie diría que representan a una cantidad relativamente reducida de almas en el PV. Para los persas, también, porque, cuanto mas se hable de ETA, menos se habla de todo lo demás, en lo que la ejecutoria del PP es modesta, por decirlo suavemente. Esta idea no es mía; la he tomado de un artículo que he leído hace poco, pero no recuerdo de quién.

Mi aportación al fascinante tema que encandila a mis compatriotas es otra imagen de l'Épinal: Caperucita Roja va jugueteando alegremente por el bosque, sin maliciarse la taimada intención del lobo. Seguid asimismo atentos a las aventuras de Chaperon Rouge, niñxs, que no es menos interesante que las de caperuza negra y pistola

Pues Señor, héteme aquí que el juez Bermúdez admite la presencia de tres testigos que reclama la defensa de Jamal Zougam y que son tres temibles pistoleros etarras. Inmediatamente han salido las katanas entre los periodistas a ambos lados de la raya de la mochila y la orquesta Mondragón. Los de El Mundo sostienen encantados que es el primer paso para que se descubra la verdad verdadera en sede judicial, coincidente con sus fábulas sobre el ácido bórico, la mochilita y la orquesta Mondragón. A su vez, los de El Plural, los sopenistas, enemigos jurados de los ramirecistas, se debaten entre declarar juez de la nefanda ultraderecha al señor Bermúdez y recordar que los tres citados a declarar estaban prisioneros el día de autos. (Obsérvese cómo el malvado lobo llama a la puerta de la abuelita y dice ser Caperucita Roja)

Francamente, esto parece de broma. ¿Qué tiene de extraño que el acusado se defienda con uñas y dientes y utilice la muy prometedora línea de defensa que le ofrece El Mundo: ambos, el periódico y el señor Zougam están interesados en cargarle las bombas a ETA. El señor Zougam debiera tomar como abogado defensor al señor Ramírez. Y es obvio, por lo demás, que el juez hace bien en admitir las declaraciones de los testigos, para que el señor Zougam no pueda después aducir que se le impidió defenderse. Me da que el aunto no es complicado.



miércoles, 24 de enero de 2007

Canción del "pato cojo".

En el discurso sobre el Estado de la Unión ante un Congreso con mayoría demócrata y, por tanto, hostil a su política exterior, el señor Bush desgranó un programa de acción del Ejecutivo que parecía calcado de las grandes proclamas "liberales" de la Great Society de Lyndon B. Johnson, el sucesor de Kennedy, aquella pareja de bolcheviques intervencionistas. Se arrancó el Presidente pidiendo acción parlamentaria suprapartidista (lo que siempre piden los gobernantes que están en minoría en el legislativo, por si cuela), soltó un rollo sobre lo bien que va todo, con bajo índice de paro, baja tasa de inflación y salarios en ascenso, Jauja, en una palabra, para sacar a continuación a relucir a los niños, por los que su Gobierno tanto ha hecho y piensa seguir haciendo a través del benéfico programa "que ningún niño se quede rezagado". Emotivo momento: los niños primero.

Y, después, los enfermitos. Por fin se va a poner remedio al gran fracaso de la política estadounidense a lo largo del siglo XX, esto es, la inexistencia de un sistema universal de salud. Allí donde Clinton hubo de renunciar a su intento de reforma (mejor dicho, al intento de su esposa) del sistema sanitario ante la furibunda oposición del Partido Republicano, piensa Bush triunfar con el apoyo del Demócrata para facilitar el acceso de los más desfavorecidos a las prestaciones sanitarias mediante exenciones de impuestos que pretende compensar subiendo los de los más ricos, con planes por encima de la media. La inmigración va a dejar de ser un problema, gracias a sus enérgicas medidas y, además, el Presidente se ha hecho ecologista, con un plan para reducir en un 20% el consumo de gasolina en los próximos 10 años. Y eso que no cree en el cambio climático. Si llega a creer, restablece el sistema de postas. Todo esto sin aumentar un ápice el intervencionismo estatal.

En verdad, ¿le ha dado algo? ¿Se ha hecho marxista? No, pero los sondeos pintan azabache. Una encuesta de anteayer de AP-AOL descubría que el 66% de los estadounidenses piensa que el Presidente lleva un camino equivocado. Hace 5 años, el 68% creía que estaba en el buen camino. Es difícil hacerlo peor. Otra encuesta de la BBC World Service, de la que se hacía ayer eco la prensa mundial, con una muestra de 26.000 personas en 25 países daba resultados más demoledores para la política de los EEUU en lo que podríamos llamar la "opinión pública mundial", un factor que cuenta en la política interior del Imperio. Sólo el 29% de la gente cree que los EEUU ejerzan una influencia buena o positiva. Y el 73% está en contra de la política yankee en el Irak. Prácticamente, a favor de esa estúpida barbaridad sólo quedan Cheney, el mismo Presidente y el señor Aznar, quien ya está redoblando tambores, a ver si organiza otra guerra en Oriente Medio.

Con un Congreso contrario y una opinión pública nacional e internacional claramente hostil, el "pato cojo" tiene escasas posibilidades de sacar nada de lo que dice adelante. Tampoco sus logros eran enloquecedores cuando supuestamente no estaba cojo: de las 12 iniciativas que anunció en el discurso de 2006, ha conseguido realizar tres. Este año, cero. Este Presidente ya no es un "pato cojo"; es un pato laqueado. La segunda mitad del segundo mandato (la época de los patos cojos) pone de manifiesto en esta presidencia uno de los gobiernos más ineptos, crueles, disparatados y fracasados en cualquier país occidental en los últimos años. El punto esencial de tan egregia incompetencia es la bullshit del Irak, del que no solamente no quiere salir este demente, sino en donde está intentando empantanar miles y miles de nuevos soldados, sin tener en cuenta la disponibilidad de fuerzas militares del país, ya cercana al límite. Según la logística militar, por cada soldado en el campo de operaciones debe haber tres en situación de disponibilidad. Con 150.000 soldados en el Irak, la cifra es de 450.000, prácticamente el ejército yankee. Y todo eso para asesinar a una cantidad indeterminada de civiles iraquíes (entre 35.000 y 650.000), torturar a algunos centenares, conseguir que haya entre uno y dos millones de desplazadxs, las infraestucturas destruidas, el país arruinado y víctima de una guerra civil negada pero que cada día se cobra más de 100 muertos civiles. El caos. El caos con un máximo responsable: Mr. Danger, como lo llama Chávez.

Eso es lo que hizo que, en el discurso de marras, las referencias al Irak estuvieran envueltas también en una retórica salvífica de la guerra contra el terror y la seguridad del American people. Un presidente tratando de hacer aceptable, de "vender" a un Congreso hostil una política de "mantener el rumbo" en el Irak e intensificar esfuerzos. Esa guerra está absorbiendo recursos y efectivos militares como si fuera un maligno "Maelstrom" y el pato laqueado pretende alimentarlo, enviando una nueva oleada de soldadxs a la zona del conflicto en la esperanza de que esto le permita no tener que reconocer la derrota y pasarle la patata caliente a su seguidor y que, además, el Congreso ni se entere.

Si el Congreso de mayoría demócrata cree que va a conseguir que el Presidente se doblegue a su política de retirada del Irak voluntariamente está equivocado. Un Presidente que se ha saltado repetidas veces el control de los tribunales, por los que no profesa más que desprecio y que se ha negado a reconocer la superioridad del legislativo con su perversa teoría de la supremacía del Presidente como Commander in Chief en tiempos de guerra, no va a someterse ahora a escrutinio y control parlamentario, que, además, no existe en un sistema presidencialista. Esa teoría de la supremacía del ejecutivo, elaborada por el catedrático de Berkeley y asesor presidencial Yon Loo, pone al Presidente por encima de la Constitución. Así que, si el Congreso quiere hacer algo en serio con semejante orate, debiera inhabilitarlo. ¿El delito? Directamente, cualquiera de los que prevé la Constitución (art. I, secc. 2,3) treason, bribery, or other high crimes and misdemeanors. Alta traición, vamos. Eso no pasará, pero entiendo que los EEUU ganarían mucho a los ojos del mundo tratando de inhabilitar a un presidente que ha invadido y destruido un país en vez de hacerlo porque se refocila con una becaria.

¡Vivan las tics!

Me he bajado el Skype y ahora puedo hablar lo que me dé la gana (¡gratis!) con mis hijxs, que están la una en Indiana y el otro en Nebraska (EEUU). Curioso ¿verdad? que un tipo que ha escrito el post anterior tenga dos hijxs en ese país. Pues no solamente eso, sino que profeso una gran admiración por él y me precio de conocerlo bastante bien, de haber viajado mucho por él, de hablar su lengua, estar familiarizado con su literatura, su historia, su organización política y de ser convencido defensor de algunos de los valores más específicamente estadounidenses, como el individualismo, la alta consideración de la iniciativa privada, la capacidad de innovación, la ausencia de prejuicios y el respeto (pero no supeditación) a la tradición. Estoy hablando de los EEUU prístinos, los del Oregon Trail que, por cierto, arrancaba de Nebraska; no de los neocons en su doble sentido estadounidense y francés.

El caso es que, además de charlar con ellxs, pude ver a mis hijxs mientras charlábamos, gracias a la webcam. Ese de la foto es Andrés ayer por la noche en su casa en Gering, Nebraska. Así que mañana salgo escopetado a comprar una webcam cuya utilidad no había visto hasta ahora. Es genial esto de hablar por teléfono (o como si) y verse al mismo tiempo. Aunque, según me dijo Andrés, Skype todavía no acepta el envío simultáneo de imágenes, sino que ha de ser alternado. Como las radios de campaña, "cambio", "cambio", "cambio y corto". Skype permite también mandar mensajes escritos que aparecen en su propia pantalla y tengo idea de que puedes organizar conferencias múltiples, llamando a varias personas al mismo tiempo, pero eso no lo intenté por no montar un quilombo.