sábado, 28 de octubre de 2006

LAS PISTOLAS, SÍMBOLOS FÁLICOS

Si no me ha abandonado el espíritu de Freud, creo recordar que los niños suelen tener ilusiones de omnipotencia que luego, de algo mayores, residencian en sus partes pudendas, especialmente el pene, aunque los testículos no queden olvidados que, para eso se llaman como se llaman. A su vez, las pistolas y, en general, toda arma de fuego provista de un tubo que dispara algo materializan aquella fantasía de omnipotencia fálica.

A estos de la ETA debe de pasarles algo así porque parecen anclados en un mundo infantil que los lleva a mises en scène como la de la foto de EFE, que retrata el momento en que etarras declaran haber asesinado a Carrero Blanco. Y, como son críos, no calibran bien el resultado de sus actos. Porque ese robo de pistolas carece de sentido, salvo que piensen que pueden ponerlas sobre la mesa de negociación, o que se trate de una ETA dentro de la ETA

En todo caso, conviene que el señor Rodríguez Zapatero concrete qué "consecuencias" serán las que tenga el robo. Es comprensible que quienes están, de hecho, manteniendo un diálogo mediante un metalenguaje, se entiendan entre sí aunque resulten incomprensibles a un tercero. Eso explica también el sorprendente tercio de Batasuna, acusando al Gobierno de marear la perdiz. Como si el robo de 200 pistolas fuera equivalente a unas rebajas en unos grandes almacenes. Pero en este proceso hay que hablar también a la gente, para tranquilizarla. ¿No podría el Gobierno decir a los etarras que devuelven las 200 pistolas a su legítimo propietario o aquí no hay mesa que valga? Esa sería una consecuencia que todo el mundo entendería. Hasta los de Batasuna.